domingo, 3 de julio de 2011

Captahuellas y Maquinas versus Medicinas

Por Luis Manuel Aguana

Ya consiguieron los reales. La Asamblea Nacional le aprobó al CNE 499 millones 500 mil BsF para adquirir entre 40 y 45 mil nuevas captahuellas y 12 mil maquinas electorales para las próximas elecciones. Ni vale la pena hacer ejercicios mentales acerca de lo que podría hacerse con ese dinero dentro de las urgencias mas agudas de nuestra población en materia de salud, vivienda, seguridad, etc., etc., etc. Todos nos preguntamos porque es prioritario para el gobierno el tema electoral, aun por encima de la salud, por solo mencionar una de las más importantes. ¿Porque la compra de más de 40 mil maquinas captahuellas y 12 mil maquinas electorales nuevas es mas importante que proveer insumos para los hospitales, donde mueren como moscas miles de venezolanos todos los días por la falta de medicinas? Eso lo tendrá que responder para la historia este gobierno algún día.

Por ahora, nos toca tratar de resolver que es lo que pretenden hacer con esos equipos, ya que como para el gobierno son más importantes que la salud de la población, nos figuramos que su adquisición tiene que ver con la salud, pero no la del pueblo, sino de la salud y la continuidad del proceso socialista. Y ya en el terreno de las especulaciones, y en virtud de que muy poco hemos sabido del proyecto Sistema de Autenticación Integral-SAI que tiene el CNE y por el cual los venezolanos no tendremos ni mas medicinas, ni más seguridad ni más viviendas, lo que nos queda a la sociedad civil es seguir presionando por respuestas. Las pocas respuestas dadas por los voceros de una y otra parte, oposición y oficialismo, que leemos en la prensa dan pie para más dudas e interrogantes.

En efecto, leemos en la prensa (6to Poder, 03 al 10 de Julio 2011) de los voceros técnicos de la Unidad Democrática que la preocupación fundamental se centra en como van a ser procesadas las huellas, su transformación de un sistema a otro (Saime-Sagem a CNE-Cogent) o el retraso que se materializaría muy probablemente cuando por alguna circunstancia técnica el lector captahuella no reconozca a un elector y tenga que haber una decisión para ver si puede o no votar en una mesa. También se indica que sistemas como estos deben ser probados antes, en una implementación de prueba y por supuesto que se deben estudiar las naturales experiencias internacionales acerca de este tipo de sistemas. Era de esperar que cada una de estas “objeciones” fuera claramente respondida por técnicos vinculados al oficialismo, indicando que lo técnico esta resuelto porque como bien hemos apuntado, todo se puede hacer con la tecnología y aun más si se tiene el dinero dispuesto para ello. La única y tal vez mas importante apreciación mencionada en la prensa por parte de los factores de oposición es de orden político y nos habla de que el gobierno desea atemorizar “a los empleados públicos, beneficiarios de las misiones, jubilados, promover la abstención”, a lo que responde el oficialismo que lo que el gobierno pretende con esa nueva tecnología es tener unas elecciones “blindadas y transparentes que le confieran mayor confiabilidad y credibilidad al organismo electoral”.

De nuevo, ¿Y que esperaban que les dijeran? ¿Que el CNE no iba a poder resolver una pendejada técnica como una conversión de datos? ¿Que la gente no iba a poder votar cuando una la maquina captahuella no reconociera a un elector? ¿Qué el CNE con todos los reales del mundo no iba a poder hacer una prueba técnica manipulada para demostrar que el sistema si sirve? ¿Qué les pasa? Luego de leer la prensa me siento aterrorizado.

No vi ninguna apreciación de fondo de ese sistema de parte de nuestros representantes técnicos. ¿Dónde van a residir los datos biométricos para la constatación de un elector? ¿En el CNE? ¿En la maquina electoral? Si los datos van a estar en el CNE, ¿Cómo será el mecanismo que le dará permiso al elector para que haga su voto en la máquina? Si esto es así, TODAS las maquinas del país deberán estar “en línea”, fracturando de ese modo la conquista previa de que las captahuellas debían estar “fuera de línea” para evitar el ventajismo que se demostró en el pasado de la movilización de las bandas del PSUV porque tenían conocimiento de quien había votado y quien no. Estando los datos biométricos en el CNE para poder dar luz verde al elector y proceder al voto, el organismo electoral debe explicar como hará para que eso ocurra. ¿Estará la máquina con su captahuella “en línea” con el CNE o serán equipos diferentes? Si la máquina electoral está “en línea” estaremos ante una situación sumamente grave puesto que en todos nuestros anteriores procesos electorales nunca se había permitido esa posibilidad, dadas las infinitas formas técnicas y de intercambio de datos que se abren acerca de la violación del principio al secreto del voto.

Por otro lado, si los datos biométricos residen en cada máquina electoral y la máquina esta “fuera de línea”, el CNE debe responder como garantizará que no habrá una nueva versión del “multicedulado”. Esto es, que un registro Cedula-Huella Biométrica este presente en varias máquinas ¿Y como se come eso? Fácilmente. Diferentes bases de datos en distintas maquinas que contengan registros duplicados de militantes del oficialismo permitiéndole a estos presentarse en varias mesas con su mismo número de cédula y la maquina permitiendo su voto. No veo como, con el nuevo sistema del CNE, pueda evitarse este problema si la data es manipulada convenientemente en cada máquina. Si este es el escenario, deberíamos estar pidiendo garantías y copias de esas bases de datos de cada máquina.

En cada caso es precisa una explicación y una garantía de cómo se hará para que no se registe la identificación del elector con su voto, ya que este se producirá en el mismo acto; en otras palabras como se garantizará el secreto del voto. Y es precisamente por eso que fuera de toda explicación de forma, la oposición debe exigir conocer a fondo como es la arquitectura general del sistema que se le esta proponiendo al país, incluyendo el procedimiento completo, porque no lo conocemos. Lo único que sabemos es que habrán nuevas captahuellas pegadas a la maquina de votación. No sabemos aún en cuales condiciones técnicas. No sabemos como serán los programas y como funcionarán. No sabemos como serán esos programas y la configuración técnica de los equipos sobre los que van a operar, ni como se dará garantía al secreto del voto a la población. Eso es lo que debería estar exigiendo la oposición para poder tomar como un todo, político y técnico, una posición definitiva acerca de si este sistema le conviene o no a los venezolanos. Si los técnicos de la MUD saben más acerca de este proyecto, están en la obligación de informarlo a todo el mundo.

Siento que la oposición política ha sido muy débil en su respuesta a esto que se nos viene encima con esta nueva implementación electoral del CNE y ha sido muy poca la cobertura que le han dado los medios de comunicación a este nuevo sistema. El CNE convenientemente ha toreado con mucho éxito los requerimientos que se le han formulado acerca del proyecto precisamente porque nos lo piensa comunicar cuando ya este listo para su implantación y cuando ya sea un hecho técnico. ¿Y que estaremos nosotros haciendo mientras eso pasa? ¿Viéndonos el ombligo?

Es ahora precisamente cuando debemos dar nuestros alegatos técnicos porque si bien es cierto tienen los reales para comprar su nuevo sistema, aun no lo han hecho. El CNE debe tener ya un proyecto escrito para indicarle al proveedor que es lo que van a hacer y que es lo que van a comprar. Y eso es precisamente lo que no nos quieren informar. Tenemos todo el derecho a conocer su proyecto y como se implementará, ya que se esta comprando con del dinero de todos los venezolanos, incluso por sobre necesidades mas perentorias como las medicinas para los hospitales. Eso es lo que tenemos todos que exigir públicamente, así como ya lo exijo como venezolano y elector a través de estas líneas. Hagamos todos una cruzada para que eso sea así.