jueves, 16 de febrero de 2012

La Lista de la Muerte

Por Luis Manuel Aguana

Cuando publique el artículo “La Otra Lista” (ver http://ticsddhh.blogspot.com/2012/01/la-otra-lista.html fechado el 11-01-2012) nunca imaginé el mecanismo que a la final utilizó el gobierno para hacerse con los cuadernos electorales y fabricarse una nueva Lista de Tascón y Maisanta. Estaba seguro que harían algo para apoderarse de las firmas, pero pensaba ingenuamente en ese momento- y eso fue hace pocos días-, que utilizarían los consabidos mecanismos del terrorismo en las mesas, amedrentando a los electores con la violencia de grupos anarquizados como los que atacaron en las elecciones de UCV o algún tipo de mecanismo tecnológico. Pues no, me quedé muy corto. El mecanismo utilizado fue el institucional. Se utilizó la corrupción del Tribunal Supremo de Justicia para emitir una sentencia de pasmosa velocidad, montada entre gallos y medianoche, ordenando la suspensión de la destrucción de los cuadernos electorales y su entrega al Plan Republica (los militares del régimen). El gobierno en su desespero intenta conocer quien votó en las Primarias para luego desatar una nueva espiral de persecución y terror en retaliación a las más de 3 millones de personas que dejaron el miedo atrás y fueron a votar.

Las últimas informaciones indican que grupos armados de la policía política y del Estado Aragua arremeten en contra de los estudiantes la Facultad de Agronomía de la UCV que se encuentran protestando por la muerte de un joven que se encontraba en la concentración que se formó espontáneamente tratando de impedir el secuestro de los cuadernos electorales producto de esa decisión del TSJ ordenada por el gobierno, en una clara reproducción de lo sucedido en Puente Llaguno en Abril de 2002 en Caracas, buscando contener con el terrorismo la vocación democrática de la población que acudió en la defensa de la privacidad de los millones de votantes que acudieron pacíficamente a votar el 12F por una mejor Venezuela.

Es lamentable haber tenido la razón. Ahora el fondo del problema luce ahora más grave porque en el ánimo de no cumplir con la entrega de esos cuadernos para proteger a los ciudadanos de la confección de una nueva Lista de Tascón y Maisanta, los dirigentes opositores se exponen a la persecución abierta de parte del gobierno al desatender una decisión amañada del Tribunal Supremo de Justicia. Esto le dará excusas al régimen para iniciar la represión e intentar con ello el comienzo de una espiral dirigida a sabotear los comicios del 7 de Octubre que sabe desde ya perdidos.

Posiblemente ya se han apoderado de algunos cuadernos con firmas de los ciudadanos, luego que su destrucción había sido iniciada por la Comisión Electoral de la MUD en todos los Estados. En el Estado Aragua cometieron un asesinato para hacerse con los cuadernos electorales, convirtiendo a Venezuela en el primer país del mundo donde el Derecho a la Vida ha sido violado por el gobierno con la intención expresa de atropellar el Derecho a la Privacidad e Intimidad de los ciudadanos.

Las Listas de Tascón y Maisanta fueron una de las causas de mi investigación doctoral. El conocer hasta qué punto están protegidos los ciudadanos del uso inadecuado de sus datos personales, la utilización de la tecnología de la información y comunicaciones para el atropello de esos derechos y, a mi modo de ver la más importante, la relevancia del Derecho a la Privacidad en el concierto de todos los Derechos Humanos, ya que sin el respeto básico de este derecho los demás son mucho más vulnerables, son suficientes razones para concluir que lo que está pasando en Venezuela puede ser un patrón reproducible si las instituciones no son fuertes y sanas. El TSJ acaba de demostrar que en Venezuela no lo son. Acabamos también todos de presenciar lo violento que puede llegar a ser el poder de un Estado si conoce la intimidad de sus ciudadanos. El solo imaginar una nueva Lista de Tascón y Maisanta hizo que una multitud de manifestantes se pusiera al frente de comisiones armadas del gobierno para defender los cuadernos electorales, resultando una víctima fatal. Tan importante fue defender ese derecho que una persona puso su vida en eso.

Venezuela se ha convertido en un brutal laboratorio donde estamos observando los resultados de la violación permanente del Derecho a la Privacidad y sus consecuencias en relación a la vulnerabilidad que ha ocasionado su atropello en los demás derechos. El miedo, que es el resultado inmediato de la aplicación del poder no regulado sobre un colectivo, se magnifica. El solo hecho de que un Estado disponga de todos los datos personales de los ciudadanos sin una regulación de por medio, los hace vulnerables ante posibles desviaciones del poder. Y si se le suma a esto la vocación totalitaria de un gobierno, la vulnerabilidad, junto con el miedo, se exponencia extraordinariamente. La gravedad de lo que vivimos en Venezuela con un gobierno de marcada tendencia autoritaria, cuando observamos la creciente automatización de las gestiones públicas en el marco de una total desprotección legal de los datos personales de los ciudadanos, es de una magnitud tal que no debe pasar desapercibida. Ya la población empieza a darse cuenta de esto con la experiencia de las listas de exclusión política.

Ante un panorama futuro de una promesa de cambio no podemos dejar estas bombas de tiempo sin apartarle los detonadores. Es tentadora para cualquier gobierno la utilización indigna de los datos de la población. Regímenes autoritarios del pasado europeo utilizaron registros para exterminar personas y violar derechos. Su sesgo en la legislación que ahora tienen para resguardar los datos de sus ciudadanos apunta a que si en el pasado ocurrieron violaciones de Derechos Humanos, no existe ninguna garantía de que eso no ocurrirá de nuevo, en especial si los datos personales están en manos del Estado. Argentina homologó su legislación a la europea porque tiene una historia de uso de datos por regímenes militares para la persecución política, y ese pasado los hizo coincidir en unificarse con la Unión Europea, en una suerte de vacuna de no tentar la persecución y proteger la democracia. No debemos esperar aquí que ningún gobierno, actual o futuro, viole esos derechos para empezar a tomar las medidas que corresponden.

Los venezolanos ya conocemos los efectos del “apartheid” político producto de la automatización de las listas de exclusión. Latinoamérica poco a poco ha entendido la importancia de tener convenientemente protegidos los datos de sus ciudadanos hasta el punto de haber procedido a legislar completamente en la materia. Argentina, Uruguay, Perú y México, han seguido la senda de los países más avanzados. En Venezuela todavía es una deuda la Ley de Protección de Datos de Carácter Personal. Existió alguna vez una propuesta de Anteproyecto ante Comisión Permanente de Ciencia, Tecnología e Innovación desde el año 2004, pero el presente gobierno la engavetó al ser manifiesto su perfil totalitario procediendo a organizar las Listas de Tascón y Maisanta luego del 2002. Es por eso que deberemos esperar por una Asamblea Nacional democrática que discuta las implicaciones políticas y económicas de no tener protegidos los datos de la población para cualquier gobierno que venga en el futuro.

El gobierno está ahora peligrosamente convirtiendo lo que era una Lista de “apartheid” político en una Lista de la Muerte, como las que hubo en los pasados regímenes militares latinoamericanos, y ya cuenta con su primera víctima en Maracay. Es gravísima la declaración de Chávez en su primera intervención pública luego del 12F en el sentido de que si quisieran saber quienes votaron podrían averiguarlo si se lo propusieran, por que manifiesta la intención expresa de quien detenta el poder de hacer cualquier cosa, amenazándonos abiertamente. Ya no es posible que conozcan a todos los que votaron en la jornada del 12F, aunque secuestraron algunos cuadernos de votación. Pero lo que sí es posible, tomando en serio las palabras del líder de la revolución, es que comiencen a utilizar toda la información de carácter personal disponible de la población en manos del Estado en retaliación al repudio manifestado pacíficamente por los venezolanos al acudir masivamente a las urnas opositoras el 12F.

Estando de acuerdo con la línea política del ahora candidato de la Unidad, no nos sacarán de la senda pacífica y democrática. La gente votó por un cambio en las actitudes y quiere que se le hable de sus problemas, no de ideologías muertas. El país cambió y el régimen no lo entiende todavía. Se manifestó el 12F precisamente en contra de esas prácticas abusivas y totalitarias. El gobierno se halla entrampado en una suerte de arena movediza en la que mientras más se mueve, más se hunde. Más le valdría tranquilizarse y dejar pacíficamente que el soberano decida con sus votos su suerte en esa arena de la muerte en la que el mismo se ha metido.

Caracas, 16 de Febrero de 2012

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