jueves, 28 de junio de 2012

Una Reflexión en el camino

Por Luis Manuel Aguana

Pasó desapercibido para quienes opinan en los medios y en la red, un extraordinario artículo de Carlos Goedder publicado en El Universal del lunes pasado titulado “La Responsabilidad Personal en una Dictadura” (ver en http://www.eluniversal.com/opinion/120625/la-responsabilidad-personal-en-una-dictadura). Y digo desapercibido porque ciertamente toca la esencia del hecho totalitario en Venezuela y los estudios de quienes, como Hannah Arendt (1906-1975), han investigado profundamente el fenómeno en el pasado y que de acuerdo con esa experiencia se pueden detectar características y similitudes con lo que está sucediendo con la conducta del venezolano de hoy y su posible respuesta en los venideros comicios del 7 de Octubre.

El fondo del tema estriba en que no es posible asumir una culpa general de la conducta permisiva que colectivamente le hemos delegado al chavismo, o en general, a esta pesadilla socialista del Siglo XXI. De acuerdo a Goedder, decir que "la sociedad venezolana" es la responsable por lo que ocurrió bajo Chávez, es un pretexto inválido y que todos debemos dar cuenta individualmente de lo que hicimos para evitar o bien coadyuvar a que este desastre sucediera. Es bien interesante este concepto, en especial si está fundamentado en una teoría que expusiera Hannah Arendt en su obra fundamental “Los Orígenes del Totalitarismo” en 1951. Hablando en claro venezolano, todos debemos responder a la pregunta ¿Qué hiciste tú en la época oscurantista de Chávez? ¿Te refugiaste en la burocracia diciendo que te ordenaban hacer las cosas que sabías que estaban mal hechas? ¿Tuviste una posición proactiva y determinada en contra del régimen, corriendo riesgos de cárcel, desempleo y apartheid político? ¿Qué hiciste?

La respuesta a estas preguntas es fundamental. No es que te vayan a pedir a que rindas cuentas. Es como si te hicieran un examen con un detector de mentiras y preguntes por el resultado. Solo tú sabes si mentiste o no. Solo tú sabes qué hiciste o no.

Quiero hacer un alto en el camino y pararme en esta reflexión, e invito a todos los venezolanos a hacerlo. ¡Cuánto empleado público, no solo de la administración central sino de los municipios y gobernaciones debe hacerse esta reflexión! ¡Y más aun considerando el hecho que hacia ellos va dirigida la persistente campaña amenazante del CNE!

Hace más de un año escribí un artículo que circuló por las redes en su momento y que titulé “El Ejemplo de Simon Weisenthal” (lo reproduzco a seguidas en el blog porque no lo publiqué aquí y creo que ahora es un buen momento para hacerlo. Verlo en http://ticsddhh.blogspot.com/2012/06/el-ejemplo-de-simon-weisenthal.html) y que tenía que ver con esa misma responsabilidad que no solo tiene Chávez como cabeza de esta locura de 13 años, sino con todos aquellos funcionarios de baja jerarquía que son tan o más responsables que él de la persecución atroz a la que han sido sometidas personas inocentes, que hemos presenciado y de cuyas acciones deberán dar cuenta algún día.

Pero ante el razonamiento de que absolutamente todos nosotros, no solo los que tomaron decisiones relevantes durante el régimen, tenemos nuestra cuota de responsabilidad en la perpetuación de un Estado antidemocrático, la cosa se pone espeluznante.

Un funcionario que deja de ultima una solicitud de vivienda de un prójimo que la necesita porque sabe que no es chavista y lo hace por quedar bien; un individuo que pudiendo ver hacia otro lado cuando le piden saber si alguien está en la Lista de Tascón y no lo hace; muchísimos casos en los cuales alguien puede, aunque en una muy pequeña proporción, trabar o no dejar pasar alguna injusticia “socialista” porque sabe de verdad que está mal hacerlo, y de igual manera lo hace, son parte de todas estas cosas a las que nos referimos. Y todas sintetizan un hacer inhumano producto de una maquinaria totalitaria que destruye poco a poco el tejido democrático del país.

Formo parte, como muchos, de un grupo que tuvimos que salir públicamente denunciando los atropellos y malos manejos del gobierno en el Metro de Caracas, asumiendo desde el principio una posición que nos ha traído desempleo y exclusión. Siempre pongo el ejemplo de mis compañeros de AC Familiametro, quienes siguen en pié de lucha por el regreso de sus derechos políticos y laborales atropellados desde aquella gesta del Paro Cívico y aún así no se han cansado o han claudicado, yendo ya para 10 años denunciando públicamente, exponiendo su bienestar privado por un mejor Metro de Caracas. No buscan premios ni reconocimientos más allá de la restitución de sus derechos violados, y el mejoramiento de una empresa que fue estandarte de servicio público.

Como ellos hay muchos que no tuvieron mucha oportunidad de pasar desapercibidos porque fueron excluidos y aún continúan luchando porque el gobierno no cesa la persecución señalándonos como saboteadores. Después que este desgobierno termine, nadie podrá echarles en cara que se quedaron tranquilos ante los desafueros cometidos, aun a costa de su bienestar. Sin embargo también quiero decir que Familiametro ha recibido mucha colaboración de compañeros que aun estando en la empresa saben lo que se hace mal y colaboran con información valiosa para la denuncia eficaz arriesgando sus empleos. Ellos están haciendo algo, no se quedaron tranquilamente cómplices. Pero…¿y los demás? A ellos es que va dirigida esta reflexión en el camino.

Lo primero aquí es que si usted desde su más humilde responsabilidad puede evitar que se cometa un atropello antidemocrático en contra de alguien, lo haga. Si puede realizar cualquier cosa que por su conocimiento evite alguna injusticia, ¡hágalo! Eso no se lo reconocerá nadie. Como en el ejemplo del detector de mentiras, solo usted lo sabrá. Pero si muchos lo hacen, automáticamente habrá una desaceleración del totalitarismo por aquello que indicó Hannah Arendt, si te niegas a participar caerá, así sea que te niegues solo un poco.

Ni hablar del venidero proceso electoral. ¿Cuánta gente dentro del CNE, y no hablo de los decisores políticos, sino de los técnicos honestos y demás funcionarios que estuvieron en el antiguo CSE que saben de cierto y de primera mano si hay algo podrido en el proceso, podrían colaborar silenciosamente a que no se produzca un fraude de proporciones el 7 de Octubre? ¿Cuántos venezolanos y sus familias desean una vuelta a una Venezuela noble, sin exclusiones? ¡Muchos!

A cada venezolano le invito: dense la oportunidad de salir de esta pesadilla diciéndose a sí mismos: yo si hice algo porque esto se acabara, por más pequeño que sea. De esa manera, a la pregunta de ¿qué hiciste? nadie se mirará al espejo y se irá a dormir sin una respuesta positiva…

Caracas, 28 de Junio de 2012

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El ejemplo de Simon Weisenthal

Por Luis Manuel Aguana

(Dedicado a mi hermano Raúl Luis Aguana, abogado y autor de la idea, dispuesto a seguir los pasos de Simon Weisenthal)

Esto terminará. Tarde o temprano el régimen de Hugo Chávez caerá. Su herencia será una nación dividida, un país arruinado y endeudado hasta los tuétanos, un parque industrial destruido, la mayoría de nuestra sangre vital ausente porque consiguieron otros horizontes donde desarrollarse como personas y profesionales. Por más de una década los venezolanos hemos contemplado un gobierno desmantelar una a una nuestras instituciones más preciadas. Y lo peor es que ese desmantelamiento ha contado con la ayuda y complicidad abierta de personajes con nombre y apellido que han atropellado los derechos humanos de las personas a los ojos impávidos de todos nosotros. Un juez pone en la cárcel por 30 años a los Comisarios sin una sola prueba, un Contralor persigue sin ningún rubor a cualquier dirigente que ponga en problemas la elección de algún candidato del gobierno, los Ministros del régimen y los familiares directos de la familia del Presidente se enriquecen a los ojos de todos sin que opere el más mínimo resquicio de justicia. Se han perdido alimentos en contenedores por valor de muchísimos millones de dólares y los Diputados, con nombre y apellido, de la Asamblea Nacional del gobierno se niegan a investigar, encubriendo flagrantemente un delito, que mas allá del delito de corrupción, es un delito en contra de la humanidad de miles de compatriotas que escarban la basura para buscar alimento. Un agricultor llamado Franklin Brito muere de mengua porque un funcionario con nombre y apellido decidió no entregarle lo que era suyo y una Juez llamada María Afiuni es atropellada en su condición humana por dar un fallo a derecho por una funcionaria, con nombre y apellido, a cargo de un penal de mujeres.

Pero esto terminará, tarde o temprano terminará. Y volveremos a reconstruir. Pero será imposible hacerlo sin que se haga justicia a una época de oscurantismo y persecución. Sin creer ingenuamente que volveremos a ser los venezolanos de antes, tendremos que volver a convivir. Y para eso necesitaremos que se haga justicia. Cuando el régimen termine, Hugo Chávez será el principal pero solo uno de los muchísimos responsables de esta tragedia que se llamó la Revolución Bolivariana. Y huirán, huirán los Magistrados cómplices, los Fiscales, los Ministros, los Narco-Generales, huirán como en su momento huyeron muchísimos oficiales de la SS alemanas culpables de delitos contra la humanidad después de la Segunda Guerra Mundial, con sus bolsillos rellenos de dinero de la corrupción de muchos años. Se esconderán en muchos países del mundo con otros nombres huyendo del brazo de la justicia que necesariamente prevalecerá en Venezuela.

Y como lo hizo en su oportunidad Simon Weisenthal al no olvidar la tragedia del pueblo judío en Europa, habrá venezolanos que no olvidarán la tragedia de Venezuela en estos años de ignominia. Weisenthal, tras haber estado prisionero en un campo de concentración durante la Segunda Guerra Mundial, dedicó gran parte de su vida, a no olvidar y a localizar e identificar criminales de guerra nazis que se encontraban fugitivos y llevarlos a la justicia. Me puedo imaginar al Simon Weisenthal venezolano encontrando e identificando a Luisa Estela Morales en una peluquería en Buenos Aires con el supuesto nombre de Beatriz Algonzaga, o como lo hizo con Aldolf Eichman, secuestrando a Diosdado Cabello de un taller mecánico en Brasil en donde laboraba como perito automotriz. Solo imagínense a Nicolás Maduro en su trabajo de chofer de autobús en Montevideo y de pronto un comando lo baja del autobús y lo mete en el baúl de un carro para traerlo a la justicia venezolana. O a Juan Barreto localizado luego de mucha investigación, trabajando en un bar de travestis en Lima. Tendría un trabajo interesante e intenso esta versión venezolana del cazador judío y tendría mucha colaboración al ser bastante la gente que ha sido afectada por los desmanes de este régimen. No se sonrían, pero esa puede ser perfectamente una versión de nuestro futuro cercano.

No puede ser posible que tanto funcionario público, afecto a este régimen, se olvide que están delinquiendo por temor a perder un puesto de trabajo. Deben entender que esto no es más que un gobierno que pasará, muy malo pero que pasará como tantos otros. La actitud de la Juez Afiuni al actuar de conciencia en el caso que la condujo a prisión nos da la medida de que si existe gente decente y con coraje que hace su trabajo, independientemente del temor. Si todos no tuvieran temor otro gallo le cantara al gobierno. ¿Que locura colectiva esta pasando aquí? ¿Pensará de verdad la Directora del penal donde se encontraba la Juez Afiuni, que no pagará por los delitos de persecución y maltrato a un ser humano y en especial a una mujer enferma? ¿Pensarán los funcionarios que condenaron a los Comisarios a 30 años que eso pasará debajo de la mesa y no pagarán por eso? ¿Pensará de verdad la funcionario que ha perseguido a Biaggio Pilieri que quedará tan campante en el país después de haber pisoteado la justicia como lo hecho? Todos ellos se irán corriendo del país al caer el régimen y serán perseguidos y encontrados por nuestro Simon Weisenthal.

Creo que no habrá un solo cazador sino muchos. Y eso les debería atemorizar a esta pléyade de áulicos del régimen que, tratando de ganar indulgencias, han pisoteado nuestra venezolanidad, nuestra forma de ser como pueblo, nuestra historia. Nunca como ahora había habido tanta iniquidad y tanta maldad persecutoria, ni siquiera cuando Gómez, respetando las distancias. Hasta en el castillo de Puerto Cabello que era donde encerraban a los opositores del régimen de Juan Vicente Gómez y botaban la llave, los esbirros tenían la decencia de dejar pasar para el preso la guitarra del compadre Venancio Laya. Es por eso que así como Hugo Chávez quedará preso en La Haya, el resto de los responsables de esta tragedia no dormirán por el temor a ser encontrados. Y ojala que nuestro Simon Weisenthal tampoco duerma hasta encontrarlos a todos…

Caracas 21 de Febrero de 2011

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domingo, 24 de junio de 2012

Los Otros Centros

Por Luis Manuel Aguana

Se puso interesante la discusión con la última intervención del Gen(R) Carlos Julio Peñaloza en su blog “Puesto de Combate” (Los Tres Puntos del Fraude, http://www.puestodecombate.org/?p=1153) donde indica lo que he machacado yo en el mío en relación a la comunicación con La Habana a través del cable submarino de fibra óptica que pagamos todos los venezolanos. El Gen(R) Peñaloza tiene fuentes de información en las FFAA de las que no disponemos nosotros en la sociedad civil y que ciertamente alertan sobre la posibilidad de un fraude desde centros adicionales dispuestos por el gobierno.

El General precisa en su denuncia los sitios: el primero: “La sala oficial está en la torre Teleport, cerca de la Plaza Venezuela en Caracas. Con fondos de PDVSA, Rafael Ramírez compro sin licitación este “Data Center” para el CNE a una empresa iraní propiedad de Majed Khalil, personaje cuya historia es de por sí interesante y decidora”. El segundo: “Existe una segunda sala de totalización secreta situada en la sede de la Universidad Bolivariana. Esa sala funciona en la antigua sala de computación de Lagoven en Bello Monte y cuenta con todas las capacidades de comunicaciones de la antigua petrolera estatal, más conexiones vía microondas y cable coaxial con Teleport. A esta sala sólo tienen acceso expertos cubanos”; y el tercero “Recientemente se activó una tercer Data Center en la Universidad de Ciencias Informáticas de La Habana. Este centro operado por el G2 está en el extremo final del cable submarino y será el corazón del fraude en las elecciones de octubre”.

Lo que podríamos ajustar técnicamente de la denuncia del General es que ya la CANTV con el entramado digital instalado en los últimos años no necesita conectarse vía microondas o cable coaxial a cualquier parte de la ciudad, aun cuando estos medios sigan siendo auxiliares de las actuales comunicaciones de la telefónica. Puede y llegará con fibra óptica a la UBV desde el Teleport. Asimismo, con la bajada del cable submarino de fibra a Cuba, la CANTV que puede colocar los datos del CNE donde le plazca, lo hará sin problemas a la Universidad de Ciencias Informáticas de La Habana.

Dicho lo anterior, es importante precisar adicionalmente a la ciudadanía que pueden existir, y seguramente existirán, no solo dos centros adicionales que capturen y procesen la data de los centros de votación el 7 de Octubre. Pueden estar seguros de que van a haber más de ellos. Es más, seguramente habrá uno en la Sala Situacional de Miraflores y otro en el Fuerte Tiuna, como mínimo, así como en otros sitios donde el gobierno lo crea conveniente para sus intereses. Baste que la CANTV, que es la principal receptora y concentradora de los datos desde todos los centros electorales, enchufe esos centros adicionales a los enrutadores correspondientes de ese proceso, repartiendo las Actas electrónicas a los sitios que decida el gobierno. Fácil ¿verdad? La mejor tecnología de punta de la información y las comunicaciones al servicio del continuismo de un régimen político.

En consecuencia, lo que muy en justicia y sin malicia técnica solicita el General Peñaloza en su blog, de estar presentes en los dos sitios que denuncia y desconectar el cable a Cuba, lamentablemente en este régimen de malandros técnicos del Siglo XXI, no resuelve el problema. Aun cuando logremos la presencia en los otros centros y el régimen convenga, en desconectar ese cable a Cuba por 24 horas,-cosa altamente improbable-, siempre la CANTV del gobierno podrá conectar subrepticiamente desde su centro nacional de comunicaciones a quien quiera y como lo quiera.

¿Cómo resolvemos el problema entonces? Ese tema ya ha sido resuelto por la tecnología de transmisión de datos desde hace décadas y se llama encriptación de datos. Hay muchos trabajos en la red que pueden dar una buena definición, pero les doy una sencilla que me gustó a los fines didácticos de personas no técnicas: Tomado de http://es.scribd.com/doc/94194016/Encriptacion-de-Datos: “El cifrado de datos es el proceso por el que una información legible se transforma mediante un algoritmo (llamado cifra) en información ilegible, llamada criptograma o secreto. Esta información ilegible se puede enviar a un destinatario con muchos menos riesgos de ser leída por terceras partes. El destinatario puede volver a hacer legible la información, descifrarla, introduciendo la clave del cifrado. A menudo se denomina “encriptación” a este proceso, pero es incorrecto, ya que esta palabra no existe en castellano; se ha importado del inglés “encrypt”, que se debe traducir como “cifrar”, y por tanto el proceso se debe denominar “cifrado”.”. Este cifrado técnico de los datos existe ya en el proceso de envío de las máquinas hacia el CNE. Lo que no existe es que la oposición tenga parte de esa clave. Toda la clave la tiene el CNE y consecuentemente el gobierno. Bien grave.

Los técnicos del Comando Venezuela en su Foro de El Nacional explicaron que las claves de encriptación de los programas y los datos del elector en las máquinas para asegurar el secreto del voto estaban picadas en secciones. Una parte la tenía el CNE, otra la tenía el PSUV y otra el Comando Venezuela. De esa forma no habría manera de descifrar los códigos y datos de las máquinas en el proceso si todos no estaban presentes. Muy bien. Pero lo que no dijeron, y al parecer no les importó, fue que el mismo proceso se hubiera seguido con las claves de la data de las Actas que viajarían de las máquinas al CNE al cierre del proceso electoral. Eso lo consideré gravísimo, en especial dada esta denuncia del General Peñaloza, porque aporta ciertamente lo que todos sospechábamos: que habrían centros adicionales al CNE, con nombres y ubicación, de propósitos inconfesables, en donde nosotros no estaríamos.

Si solo se presionara por exactamente lo mismo para los datos de transmisión, no habrá cable a Cuba ni otros centros que valgan. No podrían ver los datos así estén enchufados los centros si la oposición no está. Porque les faltaría la parte de la clave que tendríamos nosotros. Simple, ¿verdad? Y de paso eso obligaría a que la oposición esté en la Sala de Totalización del CNE para des-encriptar los datos que lleguen de los centros de todo el país. ¿Por qué no se ha exigido eso al CNE? Eso es lo que tenemos que preguntarnos desde este lado. Y si se ha exigido, ¿por qué no se ha hecho desde el Comando Electoral del candidato opositor un escándalo por eso si no se nos ha aceptado, dado lo estratégico de ese tema? Preguntas sin respuestas.

Las TIC's dan las herramientas para un fraude pero también dan las formas de evitarlo. Son como un armamento, funcionan agresivamente para ambos lados. Por eso deben estar en manos de gente honesta y apegada al derecho, como en su momento ocurrió con las armas de la República y época en la cual tuvimos a un General como Carlos Julio Peñaloza resguardándolas a favor de la democracia. Necesitamos urgentemente gente así resguardando la tecnología, y que actúe a favor de la democracia y el Estado de Derecho. De otra manera ese fraude puede ser una realidad.

Caracas, 24 de Junio de 2012

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jueves, 21 de junio de 2012

Tras la huella de las huellas

Por Luis Manuel Aguana

El CNE puso a correr a todo el mundo por las huellas dactilares faltantes para el próximo proceso electoral. La definitiva imposición de un modelo técnico de votación innecesario, que ha generado las suspicacias de todos, prevaleció por encima de todas las objeciones. Como ya he señalado en otras oportunidades, están aplicando la misma que aplicaron en el 2004 cuando se impusieron por primera vez las captahuellas, generando toda clase de retrasos al proceso y que al parecer es lo que también están buscando en esta oportunidad. Tendremos los venezolanos que armarnos de la paciencia de esa ocasión y esperar horas para ejercer nuestro derecho al voto.

Ahora bien, el proceso de las esperas se complicará con el anunciado faltante del 15% de las huellas del nuevo sistema SAI que se aplicará, de acuerdo a lo informado por Carlos Quintero, Director de Informática del CNE, a Vicente Bello del Comando Electoral de la oposición. De acuerdo a ese porcentaje, faltarían por capturar 2.835.083 huellas, basándonos en un padrón electoral de 18.900.055 personas.

El CNE ha informado de un operativo para capturar las huellas faltantes, pero como todos sabemos, lamentablemente ocurrirá lo que siempre ocurre con estas cosas: faltarán huellas para el proceso por diferentes motivos, ya bien sean técnicos y humanos, dejando un porcentaje que puede ser bien alto, al que se le dificultará su voto, trancando de esa forma las colas de las mesas. Bastará que una sola de esas personas no sea “leída” por el lector cazahuella para que el proceso subsiguiente retrase una cola en varios minutos, entre volver a intentarlo, desistir, llenar su planilla y volver para votar. Porque no es que esa persona dejara de ejercer su derecho, todo lo contrario. No se le puede impedir votar porque una máquina diga que no está registrada su huella y a su vez ésta sí se encuentre en un cuaderno y posea su cedula de identidad. Con lo cual una persona NO REGISTRADA es un potencial retraso para las colas.

En consecuencia, el tema está de nuevo en retrasar que votemos, dándole tiempo al gobierno, que si sabrá de las transmisiones del cierre de las mesas antes que la oposición-igual que en el 2004-, para que se ejecuten los planes de despliegue del oficialismo. Y ya indicamos en este blog porqué lo sabrán. Entonces, guerra avisada no mata soldado.

¿Qué podemos hacer nosotros, los ciudadanos, ante esta clara estrategia ventajista del gobierno? En primer lugar, impedir que las colas se retrasen, si existe algo que todos nosotros podamos hacer para que eso no ocurra. Mi sugerencia inmediata es que todo el mundo llame al CNE al 0800VOTEMOS (8683667) para consultar el estatus de su huella en el organismo y concurrir al centro más cercano de su domicilio que publicará el organismo electoral e IR A ACTUALIZAR SU HUELLA, en el caso de que le digan que lo haga. Esto, más que publicidad gratuita al CNE, es una vacuna para evitar que alguno de nosotros se convierta en un factor de retraso y seamos quienes le demos al gobierno la posibilidad de ralentizar las colas el 7 de Octubre. Nos conviene a todos hacerlo.

En segundo lugar, de ser alguno de nosotros “premiado” por la cazahuella, tomárselo con soda, morderse la lengua y salir inmediatamente de la cola para permitir que el siguiente pase, sin pérdida de tiempo. El placer venezolano de discutir de porqué no estoy, no está permitido en esta oportunidad. Los retrasos serán capitalizados activamente por el gobierno con lo cual cada uno de nosotros debe ser un agente de agilización de las colas que se armarán porque todo el mundo saldrá masivamente a sacar este bastardo de la Presidencia de la Republica.

Voy ahora con lo que si puede y debe hacer el Comando Electoral de la Mesa. Hay serias dudas, bien expresadas por Ludwig Moreno de Voto Limpio, en el sentido de porqué, en lugar de llamar a quienes tienen problemas con las huellas- ellos tienen hasta nuestros teléfonos celulares-, van a poner las cazahuellas abiertas al público para la captura, dejando la posibilidad de registrar las huellas de los multicedulados a quienes posiblemente se les creó una cédula sin estar presentes, por lo cual no se les capturó la huella para el SAI. Es una preocupación muy válida. Mas sin embargo, no objeto el hecho de que se coloquen los puntos de captura de huellas al público Esto ES NECESARIO porque por su declarada incompetencia, no previeron en la compra de esa tecnología que se garantizara el traspaso de las huellas que ya ciertamente habían capturado en previos procesos electorales. Lo que me preocupa es que no se lleguen a realizar las auditorías de huellas e ir con este sistema antes del cierre del RE.

Un auditoría básica es la de comprobar, sin lugar a dudas, que haya un solo registro de huella por persona. Es decir que no hayan dos números de cedula con la misma huella. Eso mataría al multicedulado inmediatamente. Esa auditoría es computacional y debe ser realizada con presencia de testigos técnicos de los participantes del proceso, con programas abiertos verificables por todos.

Eso sí se puede hacer y se debe exigir, como entiendo que ya están haciendo los técnicos electorales del Comando Venezuela sobre la base de los principios de unicidad (lo que ya indiqué, una-huella-un-elector), universalidad y patrón estándar de calidad. Desde aquí me uno a esa exigencia al CNE: No se puede ir a ese proceso con el SAI sin esa auditoría previa al cierre del RE. Sin eso, el gobierno nos mete a los multicedulados del inflado del RE y posiblemente por allí se vaya un buen porcentaje de votos ilegales para el gobierno.

Otra importante exigencia es el precintado de la tinta indeleble. Esa es otra seguridad adicional del proceso para que no se vote más de una vez. Aun no ha habido respuesta del CNE a este requerimiento realizado por las ONG’s del tema electoral durante el Seminario de El Nacional el 23 de Mayo. Sin embargo, no somos nosotros desde la acera de la sociedad civil quienes deben hacerlo, es el Comando Electoral de la Mesa. Si lo han hecho al CNE, no lo sabemos. Pero si no lo han hecho, es hora de ponerse las pilas y hacerlo. Es sumamente importante tener esa seguridad adicional, que se hace insustituible si no se logra realizar la auditoría de huellas por alguna razón.

Todos desconfiamos de este proceso y debemos llenarnos de auditorías y controles para poderlo tragar. Sin embargo, lo más importante es que vayamos a él decididamente. La proeza de sacar a este dictadorzuelo con votos será digna de contarse en el futuro como solo se ha contado la gesta libertadora. Nos podremos quejar de la forma pero el fondo es infinitamente más importante. Convirtámonos en uno solo para lograrlo…

Caracas, 21 de Junio de 2012

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