jueves, 18 de octubre de 2012

Encubridores del fraude



Por Luis Manuel Aguana

Además del asombro y las reacciones por los resultados del 7-O, una de las más importantes consecuencias ha sido, a mi modesto modo de ver, la decepción de la población hacia el liderazgo opositor que condujo este barco que naufragó. Se están produciendo muchos foros para explicar que pasó, tal vez no tanto para entender lo que muchos nos imaginábamos, sino para hacer verdadera catarsis acerca de los eventos vividos el 7-O.

Asistí a uno de ellos, convocado por el Frente de Entendimiento Nacional-FEN en el auditorio de El Nacional el miércoles 17 de Octubre. El ponente, Jose Antonio Gil Yepez, Presidente de Datanalisis, justificó las cifras de las encuestas de su empresa indicando entre otras cosas que Henrique Capriles Randonski no había sacado los votos del chavismo sino de los famosos Ni-Ni. De acuerdo a eso, el chavismo permaneció inalterado ante una oferta no diferenciadora de Henrique.

Pero hubo algo que me llamo la atención de su análisis y es por eso que lo traigo a colación aquí: para él, el hecho que algunos sigamos achacándole al fraude técnico- cosa que para el encuestador no existió-, la responsabilidad de la derrota del 7-O, esconde al verdadero culpable- la dirigencia opositora incapaz o vendida-, quien desde el primerísimo momento debió haber asumido su responsabilidad al exigir las condiciones necesarias para concurrir a ese proceso. Interesante.

En otras palabras, nosotros al denunciar el fraude técnico y continuado del gobierno y su ministerio de elecciones, estamos funcionando como una suerte encubridores de los políticos opositores que llevaron al Autobús del Progreso al barranco. Ante este planteamiento debo indicar que no somos encubridores simplemente porque ocurrieron ambas cosas. Hubo el fraude técnico y además, hemos dicho y enfatizado, que la dirigencia opositora se prestó para ello al aceptar silenciosamente el atropello que se le hacía a la población de manera flagrante en los centros de votación de todo el país, así como avalar las inaceptables condiciones electorales para ir a esos comicios. Double play.

El fraude técnico va más allá de la manipulación masiva y electrónica de los votos de los electores, sino también del uso de dispositivos electrónicos para amedrentar y coaccionar a la población para que se vote por una opción determinada. Hemos dicho e insistido que el solo hecho de haber habido una captahuella al lado de la máquina de votar coacciona al elector para ejercer su libre voluntad de elegir.

De esta forma, esa máquina le esta gritando al elector “sabremos por quien votaste y te lo cobraremos”. Algunos no cedimos ante esa amenaza pero otros no podían ni deseaban correr ese riesgo. Era mucho lo que se podía perder.

Las organizaciones e individualidades que firmamos la “Declaración de Caracas” lo advertimos y denunciamos previo a las elecciones del 7-O. Los electores en Venezuela fuimos coaccionados para votar por el gobierno, así de simple. De acuerdo al DRAE, “coacción” en su primera acepción se define como Fuerza o violencia que se hace a alguien para obligarlo a que diga o ejecute algo”. Pues bien, el CNE incluyo a la fuerza esa máquina captahuellas para obligar a ejecutar el voto a favor de Hugo Chávez.

Otros técnicos como yo han profundizado en relación a cómo se pudo ejecutar ese fraude electrónico masivo de votos y en ese sentido, como ellos, también tengo una hipótesis técnica. En primer lugar el gobierno no puso todos los huevos en una sola canasta. Realizaron varios procesos a favor de sumarse votos y varios procesos a favor de restarle votos a la oposición.

Entre los procesos para sumarse los votos está la manipulación electrónica, que es la más difícil de probar pero que también no fue la única manera de sumarse votos, entre otras razones porque no era 100% segura. Los resultados en Táchira y Mérida dan cuenta de que ellos hicieron algo que no se hizo en el resto de los Estados. El Comando Venezuela y la MUD ignoraron ¿deliberadamente? a los amigos del Táchira, sin embargo los de Mérida se sumaron. Pero no ahondaré sobre eso ahora. Pueden verlo en el informe “Algo bueno pasó en el Táchira” http://ticsddhh.blogspot.com/2012/08/algo-bueno-paso-en-el-tachira.html y también en lo que escribí en su oportunidad en relación a eso en “¿Evidencia del Fraude Electoral? El ejemplo que el Táchira dio” http://ticsddhh.blogspot.com/2012/08/evidencia-del-fraude-electoral-el.html, ambos escritos ANTES del 7-O.

También ha habido denuncias en la red de supuestos operadores de las máquinas del CNE que fueron amenazados por los organismos de seguridad. Sin embargo, aun sin prestarle atención a eso, que puede ser un peine del G2 cubano, me remito a denuncias que si conozco de centros donde fue evidente la presencia de operadores cubanos.

Con las premisas del Informe del Táchira y el interés de las autoridades de tener personas “de confianza”, cubanos o amenazados, operando los equipos en los centros de votación, formulé una hipótesis técnica que, en base a la información conocida, es perfectamente posible. De acuerdo a eso los operadores del CNE fueron una pieza fundamental de esta parte de cambio de los votos a favor del gobierno. Voy a hablar de ahora en adelante de supuestos, sin prueba alguna, pero que indican que cualquier sistema automatizado puede ser vulnerable a ser modificado o intervenido.

No se requería tener el acceso a los votos cifrados de la máquina de votación para alterar las Actas. Solamente con contar con un programa que tenga identificada la maquina, su serial, el número de electores y demás detalles unívocos de la mesa electoral, y SABER QUE ESA MESA NO SERA AUDITADA, el operador pone a correr un programa que solo imprime las Actas, idénticas a la que imprimiría el programa que vio la oposición en las auditorías pero con los resultados a favor del gobierno, sin alterar los votos dentro de la máquina. El programa lo puede llevar consigo o estar previamente en la máquina. Simplemente bloquea la impresión de los resultados reales y corre el del programita que SOLO IMPRIME ACTAS.

Para que estos votos coincidan con los resultados finales, es claro que el operador involucrado en esta trampa debe informar al CNE que hizo eso. En el CNE existe una unidad secreta que recibe ese OK del operador de la mesa correspondiente, indicando que adulteró las Actas. Solo eso, porque en esa unidad secreta ya saben previamente los totales que se iban a imprimir en las Actas adulteradas de esa mesa en particular, en un plan previamente diseñado.

Al finalizar el proceso en todo el país, no todos los operadores pudieron hacer ese procedimiento porque muchos testigos estaban conscientes de que se debía aplicar a rajatabla el Art. 441 del Reglamento Electoral, impidiendo al operador conocer antes de imprimir las Actas cuales mesas serían sorteadas para Verificación Ciudadana. En el caso del Táchira y Mérida esos votos chimbos fueron cruciales porque los resultados no pudieron ser torcidos.

Con ese archivo de “nuevos resultados” de todas las mesas a las que se pudo realizar ese procedimiento, esa unidad secreta procede a modificar LOS DATOS, ya dentro de los servidores del CNE, que han llegado de las mesas no auditadas a las que se logró hacer ese procedimiento, pero justo antes del proceso de totalización.

La manera técnica en que lo hagan no está dentro del alcance de esta nota. Es claro que para poder hacerlo este programa debe sortear la encriptación de los votos que llegan hasta justo antes de su totalización. Eso podría no haberlo detectarlo la oposición, que según dijeron solo auditó los programas que totalizan los votos que serían revelados al público por los Rectores en su único boletín. Como las cajas no auditadas nunca serán abiertas, jamás podríamos saber cuáles mesas fueron objeto de esa modificación.

Nótese que aquí no estoy diciendo nada que no se pueda realizar técnicamente. Un programa que imprime Actas en las mesas, con la cooperación obligada o no de los operadores, y un programa que intervenga los datos que ya han llegado al CNE antes del conteo final. ¿Simple, no? Todo cuadraría: Actas de las mesas con testigos y resultados finales del CNE.

Y así como esa hipótesis de fraude técnico, podemos  esbozar otra: con 45 millones de dólares se pueden comprar muchas máquinas, incluso más de dos veces 39.018 que fue el total oficial de mesas. Y como no se audita si un serial que sale es el mismo que llega a una mesa en todo el país, se pudieron auditar unas maquinas en pre despacho y enviarse otras, con diferentes programas de manera secreta.

Y como tampoco se hace “auditoría en caliente”, esto es escoger al azar un porcentaje de máquinas que han llegado a los centros y comprobar en el sitio donde llegaron que tienen lo mismo que se vio en los galpones del CNE, podemos especular que cualquier maquina tiene cualquier cosa. Eso sin decir que pudieron cambiar los programas que aseguraban el secreto del voto…. Allí les dejo eso.

Como verán estas vías suman votos al gobierno pero no podían ser las únicas, ya que no aseguraban un resultado 100% a favor del gobierno. Tenían que aplicar otras medidas. Las captahuellas que permitían multicedulados era una que les dio, en especial en el interior, bastantes votos. Y la mas atropellante y diabólica de todas fue la de las estaciones de verificación en los centros de más de tres mesas. Estos centros eran mayoritariamente opositores. En los centros de menos de tres mesas que veían que la tendencia era opositora, la maquina simplemente “se echaba a perder” y tampoco aparecía otra máquina en sustitución, y no iniciaban el procedimiento manual.

Con esto no solo lograron que los opositores no pudiéramos votar o se nos dificultara el voto, al pasarnos 8 y 12 horas en las colas, sino que pudieron conocer “en línea” con el CNE, quienes de los beneficiarios de las Misiones no habían ido a votar antes de la 1pm.

Tuvieron que haber tenido procesos en el CNE que indicaran por Estado-Municipio-Mesa a esos beneficiarios cruzando los datos con las Misiones, y en especial con la Gran Misión Vivienda Venezuela cuya data está altamente automatizada. Era muy simple. Los fueron a buscar agresivamente, so pena de perder los beneficios de esos programas. Eso, a mi modo de ver, fue lo más aberrante y violatorio a los Derechos Humanos que pudo haber ocurrido ese día.

Con tecnología cualquier cosa se puede hacer. Eso lo sabe cualquiera que sepa de eso. Es por esa razón que los países saben que no se debe hacer lo que se ha hecho en Venezuela, prefiriendo que el acto de votar SIGA SIENDO MANUAL, aunque las Actas se automaticen posteriormente, así como el resto del proceso y los resultados.

Desde esta tribuna en la red seguiré abogando por el Voto Manual y exigiendo condiciones mínimas para ir a votar sin renunciar a mi derecho constitucional al voto, advirtiendo siempre a quienes toca representarnos ante el gobierno que los ciudadanos también formamos parte activa en esa defensa, señalando a quienes no han cumplido debidamente su rol de dirigentes políticos.

Si los políticos opositores aun no están conscientes de todo esto para las venideras elecciones Gobernadores en Diciembre, poco será lo aprendido de esta cruda lección del 7-O, llevándonos a todos al barranco del Autobús del Progreso, conjuntamente con el sistema democrático.

Si el gobierno cuenta con el mismo aparataje técnico para Diciembre y los políticos de la oposición insisten en no hacer nada para cambiar las condiciones, eliminar las captahuellas y las estaciones de verificación o cualquier otra cosa que invente el CNE que impida o menoscabe la libre elección de los venezolanos para concurrir al proceso electoral, pueden tener la seguridad que el mapa rojo de Venezuela mostrado no cambiará. Y esta vez el gobierno será más agresivo porque de variar el mapa indicará que los resultados del 7-O no fueron reales.

Chávez necesita tener la mayoría absoluta de Gobernadores y Alcaldes rojo rojitos para iniciar de nuevo el cambio constitucional que requiere hacia el Estado Comunal, después de las elecciones de Alcaldes en Abril 2013. Y allí los que cantamos fraude no necesitaremos encubrir, como se nos dijo, a los políticos por habernos engañado. No hará falta hacerlo, entre otras cosas porque después de eso no habrá más elecciones en Venezuela.

Caracas, 18 de Octubre de 2012

Twitter:@laguana