jueves, 12 de septiembre de 2013

Constituyente con cubanos



Por Luis Manuel Aguana

Ya había comentado en el blog lo difícil que ha sido explicar la iniciativa Constituyente basada fundamentalmente en un Proyecto País y su forma de ponerla en práctica. Primero fueron los que indicaron la ciertamente compleja situación con el CNE y la destrucción de toda la institucionalidad por parte de este órgano del Poder Constituido para llevar a cabo una elección de constituyentes con la debida transparencia. Ese punto fue explicado en una nota pasada (El abc Constituyente en http://ticsddhh.blogspot.com/2013/08/el-abc-constituyente.html). Ahora nos encontramos con opiniones que descartan la vía constituyente, ya no porque el CNE nos robe los votos sino porque consideran que el país está invadido y sometido al control del régimen cubano.

No descartamos ese hecho. Ciertamente el gobierno de Chávez y ahora mucho más el de Maduro funciona como un títere del régimen cubano, así como lo fue el gobierno de Salvador Allende, del cual se conmemoran 40 años de su derrocamiento. El aprendizaje de ese golpe en Chile en 1973 hizo que precisamente Chávez se dedicara a desmontar, a instancias de Fidel y Raul Castro, nuestra Fuerza Armada Nacional y someterla a los designios del G2 cubano y sus militares. Tal vez este sea el delito de mayor envergadura cometido en contra de nuestro país por este gobierno: Traición a la Patria.

Cualquier cosa que nos propongamos hacer tiene que tener esta variable bien presente para su correspondiente análisis. Sin embargo, sería ingenuo entrar a explicar cuál podría ser una detallada estrategia para desarrollar ese tema habida cuenta que no estamos tratando con un adversario en democracia sino con un régimen penetrado por una dictadura comunista, que son dos cosas muy diferentes.

Quizá fue esa la razón por la cual deliberadamente había soslayado el tema cubano porque creí- pienso ahora que erróneamente-, que la soberanía estaba implícita en la explicación del planteamiento del Proyecto País Venezuela (ver Proyecto País Venezuela – Reconstrucción y Reconciliación Nacional - MID Táchira/AVERU en https://docs.google.com/file/d/0B6yI0gUROWzDUmhEbXFZMGR0bEU/edit?usp=sharing) con lo cual hay que profundizarla, porque en efecto si está y veamos por qué:

El fondo del planteamiento de hacer una reingeniería al Estado pasa porque todos los venezolanos, el Poder Originario, se convoquen para reconstruir al país. No solo son los cubanos, son los chinos, los iraníes, los rusos, los bielorusos, los libios de Gaddafi y todo aquel a quien esta “revolución” trajo para cambiar nuestra forma de ser como país, una variable a considerar. Y no es una variable sencilla, puede modificar toda la ecuación.

Convocarle al Constituyente a un gobierno democrático es diferente que convocárselo a uno autoritario y dictatorial. Y se lo podemos convocar por la vía de la iniciativa popular hasta que el régimen decida cerrarnos todas las vías y declararse abiertamente una dictadura. Es por eso necesaria una definición clara en los mensajes de nuestra dirigencia política. Cuando vemos al principal líder opositor declarar en el programa de Jaime Bayly que “el gobierno de Chávez no era una dictadura” y luego decirle a Maria Elvira Salazar en otra entrevista que “saldremos de este gobierno con votos”, nuestra esperanza de salir de este régimen pacíficamente se aleja de una manera acelerada.

Convocar al depositario de la soberanía de acuerdo a la Constitución, el llamado Poder Originario, en una mayoría indiscutible, reflejado en firmas recogidas para exigir abiertamente la discusión y ejecución de un Proyecto País dado a conocer a todos los venezolanos, es la manera más contundente de demostrarle al mundo que Venezuela desea una salida pacífica a este conflicto de modelos que nos tiene enfrentados, no con el llamado pueblo “chavista” sino con la costra dirigente del régimen que insiste en importar un sistema que ya el pueblo de Venezuela rechazó en el pasado y que en el presente se ha demostrado como atrasado y generador de pobreza.

Es posible que los cubanos, los chinos y toda la fauna indicada, puedan ayudar al régimen a evitar que los venezolanos nos expresemos. Pero lo que no podrán hacer es evitar que discutamos el país que queremos. Y si tratan de impedírnoslo entonces que se terminen de quitar lo que les queda de máscara democrática y terminen de quemar lo que queda de Constitución. Que se entienda de una vez que somos nosotros EL SOBERANO los que no queremos ser “socialistas” ni “comunistas” a la cubana ni a la china, respectivamente. Eso solo lo podemos expresar convocándonos TODOS y la vía está claramente establecida en los Artículos 347, 348 y 349 constitucionales.

Cuando veo argumentos que insisten en que las leyes, la institucionalidad y todo lo demás están acabados y es un error convocarnos porque “ellos nos ganarían” me pregunto ¿y es que dudamos que somos mayoría los que creemos que Venezuela no desea ser comunista?  Si como Poder Originario me constituyo para convocar al depositario de la soberanía en un número contundente y me aseguro que esa convocatoria incluya reglas para garantizar una Elección Auténtica de Constituyentes, ¿alguno de ustedes duda que salgamos adelante? Si alguien lo duda mejor nos vamos todos y que el ultimo apague la luz, o como me dijeron en estos días ¿cuál luz?

Si escribo esto es porque no dudo que salgamos adelante y porque estoy igualmente seguro que en una elección de Constituyentes en Elecciones Autenticas la democracia arrasa. Y porque también pongo en duda que las Fuerzas Armadas nos dejen solos. Es por eso que el régimen está muy preocupado. No están seguros si destruyeron todo lo que había que destruir de esa institución para ponerla al servicio del comunismo de los Hermanos Castro. Eso no los deja dormir.

Así pues que no convocar a una Constituyente porque tenemos un régimen y unas instituciones controladas por cubanos es olvidarse que somos mayoría en este país, no solo la oposición, sino los que no comulgan con un régimen castro-comunista. La Constituyente es solo una herramienta muy poderosa y constitucional de hacer valer  esa mayoría y de hacer valer la razón de la mayoría frente al totalitarismo y la dictadura. Es por eso que las definiciones son muy importantes. Y cuando un pueblo trata de hacer valer la democracia y se le impide, se mueven los resortes institucionales profundamente arraigados en aquellos a quienes les toca defenderla, no quedándoles otra alternativa que protegerla.

Caracas, 12 de Septiembre de 2013

Twitter:@laguana