viernes, 29 de noviembre de 2013

Las matemáticas electorales: La casa gana y se ríe


Por Luis Manuel Aguana

Los argumentos de matemáticas electorales utilizados por algunos analistas para indicar que quienes deciden no ir a votar son los culpables de que el régimen continúe en su santo lugar me recuerdan a aquella famosa frase de los casinos que juegan con los dados cargados y las ruletas arregladas: "la casa gana y se ríe".

En otras palabras, aquellos que deciden no ir a jugar en un casino en el que no tienen NINGUNA probabilidad de ganar son los culpables de que los que si van pierdan. El mundo al revés pues. Y no es que comparemos las elecciones con un juego de azar sino lo que comparamos es a nuestro sistema electoral reducido a eso por el régimen y al que NUNCA podremos vencer, como aquellas ruletas arregladas y dados cargados del casino, por la manera en que fue concebido desde el año 2004 y que se ha perfeccionado y mutado a formas más agresivas precisamente con nosotros de conejillos de indias.

El argumento fundamental que sostenemos, no es que neguemos al voto como herramienta de la democracia sino procurar que el voto no lo sea de la dictadura. Y trataré otra vez de explicar el fondo del problema, que de ninguna manera representa una excusa, sino una fundamentación para no continuar respaldando un régimen que se alimenta de nuestra indefensión aprendida.

Reducir de forma maniquea este grave problema de la abstención en tiempos de dictadura a un problema de la “decisión necia” de un grupo de “desadaptados” que “no entienden” que vamos a perder si la abstención sube es simplemente ignorar que es lo que está pasando en el país, ya sea de forma interesada o no.

Análisis expuestos en la prensa como los de la periodista Thays Peñalver apuntan en esa dirección (ver A votar que esto se va a acabar, por Thays Peñalver, El Universal,

Afirmar que “El 14A ganamos en Anzoátegui, Bolívar, Lara, Mérida, Miranda, Nueva Esparta y les dimos una paliza en Táchira y en Zulia. Técnicamente empatamos en Carabobo y le ladramos en la cueva al lobo (Barinas por 18 mil votos)” lo que en realidad indica son resultados contradictorios con la lógica racional. El 16D, solamente cuatro meses antes, los resultados en Anzoátegui, Bolívar, Mérida, Nueva Esparta, Táchira, Zulia, Carabobo y Barinas, fueron todo lo contrario, siendo el caso más patético el de Aristóbulo Isturiz, de quien la comunidad anzoatiguense bromeaba diciendo que llego buscando vacas en Lecherías.

¿Qué paso allí? ¿Porque el sistema electoral del CNE daba más electores para el gobierno en diciembre y no se conservó eso? ¿Por qué en los casos de Lara y Miranda (Falcón y Capriles) se conservó sospechosamente igual? ¿Por qué los resultados fueron buenos el 14A en esas localidades y malos para la oposición cuatro meses antes? Esas son las preguntas que cualquier analista serio debe hacerse. Lo menos que debería haber allí es la sospecha de que algo anda mal con el sistema electoral e investigarlo.

Hablemos de matemáticas, pero de matemáticas serias, no la de los resultados distorsionados que el CNE publica, sino de los estudios post mortem hechos sobre esos mismos resultados y que distorsionan el cálculo matemático internacionalmente reconocido.

Ese es el tipo de preguntas que se hicieron los investigadores cuando se analizaron matemáticamente las elecciones del 7-O. Cualquier investigador serio debe leerse el informe completo “Elección Presidencial en Venezuela 2012 – Una Evaluación Integral” de Febres-Cordero, Marquez y Weil. Pueden bajarlo desde la siguiente dirección (https://drive.google.com/file/d/0B6yI0gUROWzDWUQwanJiYUUtRFU/edit?usp=sharing). Del Resumen Ejecutivo extraemos el siguiente párrafo que es revelador de lo que estamos indicando aquí:

“Este informe presenta una evaluación de los resultados oficiales del Consejo Nacional Electoral (CNE) y anomalías detectadas con base a un análisis de inconsistencias de todas las mesas y centros de votación del país. Las inconsistencias se asocian con los resultados en mesas de un mismo centro o de éstas con el ámbito territorial (parroquia) a la cual pertenece. La magnitud de las inconsistencias detectadas en votos validos se estiman en el orden del 12% para los centros con más de una mesa y de 92% para centros con una sola mesa. En relación a la ubicación de estas inconsistencias, la mayor cantidad (19%) fueron detectadas en el estado Zulia para centros con más de una mesa y en el estado Lara (8%) para centros con una sola mesa. En cuanto al origen probable de las inconsistencias, el factor tecnológico es el dominante (71%) para centros con más de una mesa, mientras que el factor humano es el dominante (86%) para centros con una sola mesa. Adicionalmente, se demuestra una correlación muy alta entre la magnitud de las inconsistencias detectadas y la disminución del porcentaje de votos del candidato de la oposición.”

El informe concluye indicando que “las inconsistencias encontradas en muchos centros de votación y la magnitud de las mismas, implican que los resultados oficiales de las elecciones del 7-Oct-2012 no reflejan la voluntad popular con seguridad estadística.”. Léase bien: NO REFLEJAN LA VOLUNTAD POPULAR de acuerdo a las matemáticas y la estadística. No hay ninguna razón para dudar que se repitiera la misma historia para el 14A, habida cuenta que las condiciones electorales fueron exactamente las mismas, cortesía de la MUD.

El problema es mucho más grave que decir que los abstencionistas son los culpables de la tragedia de la oposición sino que el CNE y el régimen, que tienen secuestrada la manera de votar en Venezuela, deciden quién gana y quien pierde una elección en este país. ¿Cómo quieren que se los expliquemos? Si un individuo que nunca había pisado la Playa de Lecherías en Anzoátegui gana una elección en un Estado donde nunca se había presentado sino para ir de vacaciones, algo huele a podrido, y no en Dinamarca sino en el CNE.

No es una comparación valida y es maniqueo indicar que “Impugnar las elecciones por fraude e intimidación y llamar a votar, no es un contrasentido. Es internacionalmente reconocido como la mejor estrategia política ante unas elecciones abusivas. Lo han hecho en México, Estados Unidos, Canadá o Inglaterra sin que esto signifique dejar de llamar al voto.”. La primera afirmación es válida en democracia. Esos países no están invadidos por especialistas cubanos en sus organismos electorales ni poseen sistemas cerrados de urnas electrónicas con sistemas de auto-auditorias controladas. Es obvio que no votar en una democracia es contraproducente y en esos países HAY DEMOCRACIA, lo que lamentablemente no ocurre en Venezuela.

Ignoro cuales fueron los 133 supuestos de impugnación que leyó la periodista Peñalver pero no fueron los de todas las impugnaciones porque si no se hubiera topado con el recurso introducido por la sociedad civil que indicaba todas estas cosas, muy diferente de lo introducido por la MUD, que defendía al CNE en su condición de “árbitro imparcial”. (Ver Sociedad Civil se Moviliza: Recurso ante el TSJ por “Nulidad Absoluta” de Elecciones del 14A en http://porlaconciencia.com/?p=11247). Pueden bajar el Recurso completo que hace referencia en su página 70 “De la manipulación electrónica de los resultados” (ver recurso en http://porlaconciencia.com/wp-content/uploads/2013/05/Recurso-contra-el-proceso-electoral-del-14-de-abril-de-2013.pdf).

La legitimación de la dictadura es un concepto internacional. Venezuela está proyectando una conducta como pueblo que no se corresponde con la realidad de lo que pasa aquí. A los ojos de la comunidad internacional ver a un pueblo votar entre candidatos "opositores" y "oficialistas" da la percepción errónea de que aquí existe democracia Y ESO NO ES ASI.

En la medida que vean a la gente votando, desde el punto de vista del mundo, aquí hay democracia. Por otro lado, el VOTO es un instrumento de la democracia. Las dictaduras lo usan para precisamente dar esa percepción internacional y seguir logrando acuerdos, apoyos y financiamientos internacionales porque aquí, de acuerdo a esa conducta de la población, NO PASA NADA. La dictadura se legitima ante el mundo con esa conducta nuestra perniciosa que indica que estamos en dictadura pero votamos en ella.

Pedirle a alguien que “busque la encuesta más recalcitrantemente opositora que encuentre” no sirve para nada desde el 2004 cuando Eric Ekvall entendió a través de sus amigos de Penn, Schoen&Berland que en Venezuela existía y aun existe el “Factor Miedo” y ninguna encuesta refleja la realidad del país (ver mi nota Farewell Eric en  http://ticsddhh.blogspot.com/2013/11/farewell-eric.html). Así que ese comentario es cuando menos negatorio de la realidad.

Y se equivoca de nuevo la periodista Peñalver al indicar que la “trampa salió cuando el 81% fue a votar”. No, la trampa salió, como se demuestra en los estudios de ESDATA, desde el Revocatorio de 2004. Y allí fue donde mejor se consumó. Luego siguió el 2006 (con los acuerdos Rosales-Petkoff-Borges de la oposición), el 2012 y ahora el 14A. No, la trampa la hemos venido denunciando por años. Así que si la rana se quiere cocer en microondas no será por culpa de quienes ya estamos en protesta cívica al negarnos a seguir en la votadera legitimadora sino por aquellos que conociendo esta realidad aun desean continuar en ella haciendo que la casa siga riendo.

Caracas, 29 de Noviembre de 2013

Twitter:@laguana