domingo, 22 de marzo de 2015

Las firmas de Obama


Por Luis Manuel Aguana

El régimen inició la semana pasada una campaña de recolección de firmas para que el Presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, “deroge” la Orden Ejecutiva en contra de delincuentes que han violado los Derechos Humanos en Venezuela (ver Oficialismo recolecta firmas contra medidas de Obama en http://www.eluniversal.com/nacional-y-politica/150319/oficialismo-recolecta-firmas-contra-medidas-de-obama). Imagínense el tamaño de los expedientes que los norteamericanos deben tener de cada uno para que el gobierno de los Estados Unidos se ocupe de ellos en lo personal y a la vez declarar a Venezuela como un peligro para su seguridad nacional.

Me recuerda mi estimado amigo el Dr. Rafael Grooscors que los militares argentinos se metieron en las Malvinas ante un descrédito semejante al que ahora sufre el régimen militar-civil venezolano, tratando con eso de levantar una ola de nacionalismo que llevo a ese pueblo a pasar el trago amargo de una guerra que no podían ganar; y que incluso algo semejante podría presentarse en Venezuela con el Esequibo. Estos delincuentes no tienen límite para quedarse en el poder. Pero la historia ya sabe lo que le pasó a Galtieri y espero que ellos también lo recuerden.

La ola nacionalista que está tratando de levantar el régimen con ese bodrio “Obama deroga el decreto ya”, lo que hace es confirmar el nivel tan bajo nacional e internacional al que han caído, suponiendo que hasta con la firma obligada de los estudiantes de primaria (ver La Protesta Militar: Mira como aspiran lograr las firmas
http://goo.gl/wdvJPb) lograrán cambiar una política internacional que ya comenzó a surtir sus efectos. Entonces ya dejó de ser un tema de “Obama deroga el decreto ya”. Todos los países del mundo ya conocen del problema venezolano.

En este momento la comunidad internacional está en alerta roja-aludiendo paradójicamente el color- que los terroristas se están moviendo con pasaportes venezolanos emitidos válidamente por el gobierno (ver el excelente trabajo, Venezuela: Pasaportes del terror
http://goo.gl/m2jNqC de Adriana Rivera) haciendo de Venezuela un país delincuente.

Pero lo más interesante de todo es el mecanismo para convencer al mundo, en especial a Obama, que los venezolanos “repudiamos” la injerencia norteamericana en nuestros asuntos: ¡¡¡¡Están recogiendo firmas!!! Así, sin más, en las calles, en las Plazas Bolívar, a los niños en las escuelas, a los empleados públicos. Cuando lo vi no lo podía creer…

Quiero que se detengan en lo importante de esto: un régimen que ha despreciado olímpicamente cualquier manifestación cívica de la población, no solo para remover a sus funcionarios-caso Chávez en 2004- y cuyo basamento fundamental es la recolección de la manifestación de las voluntades expresadas en firmas, pretende ahora convencer a los Estados Unidos que para el caso de sus propios delincuentes esas firmas si son válidas cuando aquí, en nuestro propio suelo, ellos las consideran despreciables. ¿Cómo se entiende eso? ¿Cómo le explicas a Obama o a cualquiera fuera del país que esa salsa no sirve para sacar a los gobernantes en Venezuela pero si sirve para derogar una Orden Ejecutiva en los Estados Unidos?

Pues bien, a riesgo que digan que me volví loco, ¡qué bueno que lo hagan! porque de alguna manera están validando nacional e internacionalmente que NO SE NECESITA EL PAPEL SELLADO DEL CNE para recoger voluntades para manifestar la expresión del pueblo venezolano.

Y que si ellos están extorsionando funcionarios, estudiantes de primaria, y en general a todo el que depende de los reales del gobierno para sobrevivir, para que firmen por algo que no tiene ninguna vinculación legal en Venezuela, entonces tendrán que aceptar en un futuro no muy lejano, las voluntades de quienes si firmaremos SIN EL PAPEL SELLADO DEL CNE, pero esta vez con una vinculación más que legal, LEGITIMA, para la convocatoria a una elección con Bases transparentes a una Asamblea Nacional Constituyente. Veremos entonces si esa salsa que ahora dicen que va a funcionar con la Casa Blanca, funciona con Miraflores.

Sin embargo, he leído que esta iniciativa del régimen funcionaría como una suerte de Lista de Tascón al revés, que quien no haya firmado en contra de Obama automáticamente se convierte en un excluido del régimen. En un país tan polarizado como este es muy difícil no estar identificado. Pero para cómo se vienen las cosas-para peor- eso no hace ninguna diferencia.

En la actualidad no hay para nadie por igual, salvo para aquellos que estén en la órbita de quienes nos desgobiernan. Así que el régimen podrá construirse sus nuevas listas y no-listas de Tascon para identificar a quienes no “estén con ellos”. Sueños ilusos, porque de acuerdo con los últimos análisis de popularidad interna del régimen, difícilmente lleguen a un 15%. Pero eso a estas alturas en realidad no importa, lo que es verdad está a la vista de todos. El nacionalismo como método de los regímenes autoritarios para salir de abajo, históricamente para lo que ha servido es para indicar el preludio de su caída definitiva. Es por eso que cuando Obama reciba las “firmas” para derogar la Orden Ejecutiva, les dirá que no son válidas porque son “planas”, no están en papel sellado, ni vienen con el visto bueno del CNE norteamericano.

Caracas, 22 de Marzo de 2015

Twitter:@laguana