jueves, 30 de agosto de 2018

El carnet de una patria secuestrada

Por Luis Manuel Aguana

En el momento de la efervescencia de los movimientos de calle del 2014 escribí una nota que titulé “País Secuestrado” (ver http://ticsddhh.blogspot.com/2014/04/pais-secuestrado.html). Recibí algunas invitaciones de medios de comunicación de radio y televisión para explicar esa nota, en la que comparaba a Venezuela con una vivienda secuestrada por una banda de delincuentes y se presenta una situación de rehenes. Cada personaje en esa trama tenía un rol y un comportamiento: los secuestradores, la familia secuestrada, los policías afuera y los vecinos de la casa.

En aquel entonces, hace 4 años cuando di cuenta de este secuestro, decía que consideráramos que Venezuela era “la casa donde vivimos y un día dejamos entrar pacíficamente a unos individuos porque pensábamos que iban a ayudarnos a arreglar nuestra casa. Al pasar el tiempo los individuos se adueñaron de la casa y lo relegaron a usted y a su familia a un solo cuarto e instauraron reglas draconianas para comer, usar el baño y circular por la casa”. Pues bien, el secuestro no ha terminado y por el contrario se ha profundizado con herramientas sofisticadas para la dominación de los dueños de la casa.

Esas herramientas producto de la utilización impropia de la tecnología para el control de las personas, se ha sofisticado cada día que pasa, al no resolverse todavía el problema político del país. Los secuestradores poco a poco, y haciendo uso de la fuerza han obligado a punta de pistola a hacer que la gente haga lo que desean para mantenerse en el control de la situación, valiéndose de los instrumentos de vigilancia y control más sofisticados de la era tecnológica en la que vivimos, lo que les ayuda muchísimo a continuar en el poder. Es en ese contexto que debemos analizar el uso de una tarjeta que ha ido evolucionando hasta convertirse en eso que llaman “Carnet de la Patria”.

Comencé al dar cuenta de este fenómeno en el 2013 (ver Más allá del racionamiento electrónico, en
http://ticsddhh.blogspot.com/2013/06/mas-alla-del-racionamiento-electronico.html): "El gobierno al hacer un uso intensivo de estas herramientas para incidir en la vida de las personas sin el debido control ciudadano, como existe en otras partes del mundo-menos en Venezuela-, nos deja solo a nosotros, los técnicos, con alguna responsabilidad ética de no permitirlo, en la medida de nuestras posibilidades. Pero de permitirlo, los expertos se hacen cómplices. Ya hemos publicado de la inexistencia en Venezuela del Derecho de Autodeterminación Informativa y que es en cierta medida la causa por la cual los gobiernos pueden hacer uso indiscriminado de la información de los ciudadanos (ver Censo 2011 y el Derecho a la Autodeterminación Informativa en http://ticsddhh.blogspot.com/2011/08/censo-2011-en-venezuela-y-el-derecho-la.html)".

Sin embargo, la oposición no tomo debida cuenta de la advertencia.  El régimen continuó su labor de araña tejiendo una red que dura mucho en tejer envolviéndonos en ella a todos los venezolanos.  Los políticos deben entender que no se le pueden dar largas a este problema. Y eso es lo que están haciendo ahora los Diputados en la Asamblea Nacional al no tomar las decisiones que el país les reclama. Un minuto que pasa, un minuto en el que perdemos más de nuestros derechos. De allí que no se puede seguir esperando.

Al año siguiente 2014 volví sobre el tema (ver Control del Racionamiento o de la Insurrección,  en http://ticsddhh.blogspot.com/2014/03/control-del-racionamiento-o-de-la.html): "Como ya lo había señalado el año pasado, con un gobierno que ha demostrado hasta la saciedad ser criminal, retaliativo y practicante abierto del apartheid político, todos los venezolanos deberíamos estar muy preocupados porque se cruce esa base de datos de compras con la muy triste célebre Lista de Tascón y de la importancia de evitar que esto se desarrolle.¿Por qué el régimen anuncia esa tarjeta ahora? ¿Por qué se profundiza el esquema cubano en este preciso momento? Alguno pudiera decir que la crisis económica, de la que por cierto son ellos los responsables,  les obliga a racionar y controlar la venta de los productos de primera necesidad. Pero por la experiencia y los golpes recibidos desconfiamos que ese sea el único propósito de este sistema".

Y en efecto ese no fue su único propósito.  Ahora pretenden controlar quien puede cobrar su pensión que con todo derecho los trabajadores pagaron durante su vida laboral,  quien puede comprar gasolina, quien puede o no disponer de su dinero desde el exterior, y en el futuro quien puede o no puede hacer cualquier cosa en esta prisión en que se ha convertido Venezuela.

Ante las innumerables reacciones preguntándose que hacer con esto, las respuestas no son fáciles.  El régimen va cercando los pocos espacios de libertad restantes y la gente está empezando a entender que aquí hay un régimen autoritario que pretende gobernar sobre lo más íntimo de su vida personal.  Algo que yo ya advertía al negarme a censar en el 2011 (ver Porque no les abriré mi puerta, en http://ticsddhh.blogspot.com/2011/07/porque-no-abrire-mi-puerta.html), y en el 2013 al negarme a votar y colaborar a partir de ese año con un sistema electoral corrupto, hasta que retornara el Estado de Derecho y tengamos elecciones auténticas en Venezuela (ver Porque no les daré mi voto, en http://ticsddhh.blogspot.com/2013/11/porque-no-les-dare-mi-voto.html).

En esas ocasiones, tome una decisión personalísima, sin recomendarle a nadie que hacer. Cada venezolano debe tener una posición clara en relación a cómo proceder frente a lo que el régimen hace y actuar en consecuencia.  Mi posición ha sido y seguirá siendo la misma: Resistencia Civil frente a estos delincuentes.

Debemos tomar decisiones basándonos en el hecho que estamos secuestrados, y en situación de resistencia a los secuestradores, a la espera de una ayuda que debería aparecer pronto y de alguna forma. Es posible que la policía afuera decida entrar o no, pero mientras tanto, no cooperaré como rehén con los delincuentes que irrumpieron en mi casa, ni me echaran de ella porque es mi herencia de más de 200 años.

Es también posible que impidan que cobre una pensión que yo pagué y a la que tengo derecho, así sea poco.  Pero al igual que en una situación de rehenes nadie pensó que ocurriría, pero ocurrió; y todo el que coopere no ayuda a que termine el secuestro. Y si eso ocasiona que no cobre mi pensión, porque no suscriba ese "carnet" que viola mis derechos, eso lo consideraré la agresión que reciben los rehenes que no cooperan con los secuestradores, y contra los que seguiré luchando con lo único que manejo: ideas y convicciones. Eso si será imposible que me lo arrebaten.

Caracas, 30 de Agosto de 2018

Twitter:@laguana