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jueves, 28 de febrero de 2013

Los caballos detrás de la carreta



Por Luis Manuel Aguana

Así reza el dicho popular cuando alguien, llámese una persona, una organización o un país, invierte fines con medios o ponen al revés la realidad, producto de la confusión o tal vez de la manipulación de quienes la tergiversan adrede, precisamente para satisfacer sus propios intereses. Es así como cuando decimos popularmente “prendan la luz porque nos estamos violando todos”.

¿Y por qué digo que eso está pasando ahora en Venezuela? Porque cuando oyes a voces pedir por la “fe de vida del Presidente” o bien discutir de candidaturas presidenciales de la oposición, siento que todos nos volvimos locos, que estamos poniendo la carreta detrás de los caballos. Si bien es cierto que hay una dinámica de locura que ha puesto de moda la unión electoral de la MUD por llenar una supuesta candidatura presidencial, no menos cierto es que ESE NO ES EL PROBLEMA. Trataré de explicar mejor el caso de dos carretas que a mi modo de ver son obvias.

En Venezuela existió una “legalidad” constitucional en relación al gobierno hasta el 10 de Enero de 2013, fecha donde debió haberse juramentado el Presidente electo. Como todos saben eso no ocurrió. Y a través de una sentencia discutible del TSJ, todo el tren ejecutivo del gobierno pasado se alzó con el poder en Venezuela. Si partimos de ese hecho cierto, todos aquellos venezolanos que creemos que se violó la Constitución el 10E, consideramos que estamos ante un gobierno ilegitimo. Pienso asimismo que quienes solicitan que se presente el Presidente a juramentarse, en su mayoría creen eso.

Si a eso le sumamos que el triunvirato que se alzó como Junta de Gobierno (Maduro-Cabello-Ramirez) están cogobernando siguiendo directrices del gobierno de Cuba, estamos también ante un gravísimo problema de soberanía. Entonces, ESE ES EL PROBLEMA: UN GOBIERNO ILEGITIMO QUE HA VENDIDO NUESTRA SOBERANIA. Si el Presidente electo aparece en vivo y directo ante todos los venezolanos y se juramenta, desaparecería la razón que dio origen a la ilegitimidad del actual gobierno de facto, con lo cual NUESTRA exigencia no debería ser particularmente una fe de vida, sino la restitución del Estado de Derecho violado el 10E, y el seguimiento de los pasos que la Constitución establece ante la desaparición del Presidente electo. La papa caliente de hacer que aparezca el Presidente la tienen ellos por ilegítimos. Eso es colocar los caballos delante la primera carreta.

Pero como creo que el Presidente no aparecerá en vivo y en directo para juramentarse, esta especie de limbo gubernamental del triunvirato chavista deberá resolverse a la brevedad posible porque el sustento de su poder está claramente pegado con saliva de loro, como se decía antes, y no aguanta más.

¿Han visto ustedes a la oposición “formal” reclamar, impugnar, oponerse, decir algo, en contra de la decisión del TSJ violatoria de la Constitución de 1999, a pesar de que la casi totalidad de los mejores abogados constitucionalistas y universidades del país dijeron que esa sentencia era una mamarrachada? ¿Los han visto amararse con los estudiantes en la sede de la Embajada cubana para que apareciera el Presidente electo? No, ¿verdad?

Pero sí los han visto reunirse para ver quién será el próximo candidato de la oposición, ante la inminencia del triunvirato de declarar la ausencia absoluta del Presidente electo pero sin mencionar palabra alguna acerca de la necesidad insoslayable de unas elecciones limpias y transparentes -Elecciones Auténticas-, para concurrir a cualquier próximo proceso electoral. Increíble, ¿verdad? De nuevo vemos allí el caso de los caballos detrás de la segunda carreta deliberadamente. Aquí ya no caben ingenuidades.

Y así vemos como los objetivos de una oposición colaboracionista y los del gobierno se tocan por un momento. Ambos NECESITAN concurrir a un proceso electoral y ambos NECESITAN que las condiciones sean las mismas. De allí que una parte de un genuino movimiento estudiantil solicitando que el Presidente electo aparezca se ve manchado por jóvenes de partidos políticos que buscan ese mismo objetivo pero por razones diferentes. Aquellos jóvenes de este genuino movimiento estudiantil que concurrieron al CNE solicitando Elecciones Autenticas (ver http://www.lapatilla.com/site/2013/02/27/estudiantes-consignaron-documento-ante-el-cne-carta/) no fueron suficientemente reseñados por la MUD-media, porque el tema no es que aparezca el Presidente electo sino que hayan elecciones YA.

¿Y cual es entonces el apuro de la oposición “formal”? Que las cosas queden igual, que no haya tiempo de elegir a otro candidato diferente de Capriles, exigiendo por su propio lado que aparezca Chávez, manchando la legítima exigencia de los estudiantes genuinos de regresar al Estado de Derecho violado el 10E y la realización de Elecciones Auténticas en Venezuela.

Cualquier candidato de la oposición, con el debido aseguramiento de unas Elecciones Auténticas bastaría. Pero a la Franquicia Opositora no le basta eso. Debe ser Capriles y con las mismas condiciones del 7-O. ¿Por qué será eso? La MUD está en perfecto conocimiento que en la Venezuela actual no hay manera de ganarle al régimen electoralmente. Se han ocupado de eso los cubanos (la Universidad de Ciencias Informáticas de La Habana, José Lavandero y Ramiro Valdés) y los rectores chavistas, con la venia de la MUD. Eso lo saben muy bien en la MUD y están muy preocupados que nosotros decidamos no ir de nuevo a ese matadero que legitimaria al triunvirato usurpador y terminaría de destrozar lo poco que queda del sistema de libertades públicas, con ellos cobrando las coimas municipales por habernos convencido OTRA VEZ de que “ahora sí” saldremos del chavismo.

Ya los venezolanos tenemos que olvidarnos que la MUD, como conglomerado electoral, tenga la construcción necesaria para sacarnos de este grave problema de soberanía que sufrimos en Venezuela. La MUD fue pensada como una asociación de partidos para ir a unas elecciones, y no saldrá de allí salvo que se convierta en una oposición verdadera al régimen, cosa que al parecer está bien lejos de sus objetivos, observados por sus propias actuaciones públicas. Así que hay que olvidar a la MUD como alianza opositora, porque entre otras cosas no lo es.

Urgen nuevas formas de organización políticas de oposición que enfrenten al régimen, ya veremos si con éxito o no, eso es otra cosa. El éxito vendrá en tanto y en cuanto esas formas entiendan a lo que se enfrentan (castrocomunismo e intervención extranjera en los asuntos internos del país) y establezcan una estrategia clara de cómo luchar contra eso. Lo primero que hay que hacer es organizar ALGO diferente. Los partidos políticos hasta ahora lo que han demostrado es convivencia con el régimen, que ya es abierta y a los ojos de todos, manteniendo la Franquicia Opositora y a los electores secuestrados y convencidos de que este sistema electoral es conveniente para nuestros intereses.

Una vez que esa nueva forma organizativa haya sido formulada, hay que apuntalarla en todo el país. Vendrán luego las estrategias, la organización y consecuentemente las maneras en que todos los venezolanos participemos de ese esfuerzo. Algunos estamos viendo en la nueva Junta Patriótica esa forma de unir los esfuerzos de todos los sectores afectados por este régimen para hacerle oposición verdadera y por eso le tienen mucho temor. Estoy seguro que el gobierno se vería en serios problemas con un bloque organizado de esta manera a lo largo y ancho de Venezuela.

En la nueva construcción de la oposición está la salida de este túnel al que no se le ve luz al final. No saldremos del chavismo sin antes haber salido de esta oposición “formal” y colaboracionista. Urge una nueva oposición que le diga al país que concurrir a cualquier proceso electoral de ahora en adelante sin cumplir condiciones elementales y suficientes, son ilegitimas, y cualquier resultado que salga de esos comicios no puede ser reconocido. Urge una nueva oposición que enfrente de verdad al castrocomunismo invasor y luche por nuestra soberanía como pueblo. Urge una nueva oposición que ponga los caballos delante de la carreta.

Caracas, 28 de Febrero de 2013.

Twitter:@laguana

lunes, 25 de febrero de 2013

Franquicia Opositora



Por Luis Manuel Aguana

He utilizado en las diferentes entradas de este blog construcciones conceptuales como las que ilustra el titulo de la presente nota, en un intento de hacer una simplificación de una situación algo más complicada y que a veces creo que se explica por sí misma y lamentablemente no es así. Estos bloques o modelos conceptuales sirven para realizar construcciones más complejas sobre los que se puede cimentar una idea y son de uso común en disciplinas como la dinámica de sistemas.

En esta oportunidad quiero detenerme un poco más en el bloque “Franquicia Opositora”, no solo porque produjo escalofríos en algunos de los que leyeron mi nota anterior (ver De la Junta Patriótica al Contragolpe en http://ticsddhh.blogspot.com/2013/02/de-la-junta-patriotica-al-contragolpe.html) sino porque es importante a los efectos de poder entender todo el cuadro político que se teje alrededor de que he dado en llamar la oposición “formal”.

Como indiqué, los modelos conceptuales pueden ser utilizados como bloques de construcción. Por ejemplo, cuando alguien de fuera del país, en especial aquellos periodistas internacionales que desconocen nuestra realidad opositora, desean entrevistar a alguien representativo de la oposición venezolana, ¿a quién creen ustedes que buscaría de acuerdo a los estándares generalmente reconocidos? ¿A Julio Borges o a Diego Arria? ¿Buscaría a alguien de la MUD o a alguien de la reciente Junta Patriótica?

Obviamente buscaría entrevistarse con alguien de la MUD para que le diera “luces” acerca de lo que sucede en Venezuela en el campo opositor, ya que vería al resto como no representativo. Una lupa mejor enfocada debiera indicarle a nuestro periodista del ejemplo que busque toda la historia opositora pasada y las razones por las cuales muchos venezolanos dejamos de considerar que el actual sistema “formal” de oposición, esto es, la integración de los partidos tradicionales opositores en una unión electoral, dejaron de ser ya nuestros representantes frente a un gobierno autoritario y dictatorial.

Mal pudiera representar a toda la oposición venezolana una unión electoral cuyos principales representantes ni siquiera representan a sus propios militantes (ver Dirigente de AD pidió al TSJ que se realicen elecciones internas en el partido en http://www.elperiodiquito.com/article/66538/Dirigente-de-AD-pidio-al-TSJ-que-se-realicen-elecciones-internas-en-el-partido) . Esa patética situación es la que podría estar detrás de todo lo que hemos denominado con otra construcción conceptual bien conocida: colaboracionismo.

Pero de cara al mundo, la MUD ha heredado el apoyo que todos nosotros le dimos al movimiento opositor integrado por todos los partidos políticos de oposición, FEDECAMARAS, la CTV y sociedad civil en general, quienes unidos el 2002 provocamos una marcha como nunca antes se había visto en el mundo en protesta de una forma de gobierno y que si produjo resultados, lamentablemente a costa de la vida de muchos venezolanos. A pesar de que la situación del país en la actualidad es completamente diferente aun disfrutan de esa herencia.

¿Sigue siendo esta unidad de partidos electoral representante legítima de la oposición, cuando justamente el sistema electoral está viciado y no responde a los intereses de la mayoría de los venezolanos, sino a los de un solo partido? ¿Cómo puede tolerar la llamada oposición democrática constituida en la MUD la existencia de presos políticos torturados y maltratados como Simonovis?

El detentar lo que he llamado la “Franquicia Opositora” del país les ha dado la patente de corso para continuar y continuar llevando a los venezolanos a múltiples procesos electorales, vendiendo la fatua esperanza de que ahora si saldremos de esto pero atornillando al régimen una y otra vez. Ese círculo vicioso tiene un precio altísimo en muertos por la delincuencia, en la calidad de vida de todos nosotros y en la destrucción sistemática del país.

Pero precisemos mejor el concepto. Del Diccionario de la Real Academia Española, DRAE: Franquicia (2da. acepción) 2. f. Concesión de derechos de explotación de un producto, actividad o nombre comercial, otorgada por una empresa a una o varias personas en una zona determinada.

Los venezolanos, de acuerdo a esa definición, hemos concedido a un grupo político denominado MUD, el derecho de explotación de la actividad de oposición política en Venezuela. Ahora me pregunto ¿Por qué y a cuenta de qué los partidos se han alzado para siempre con ese derecho? Es posible que por el llamado a elecciones primarias abiertas de la oposición en febrero del 2012, los más de tres millones de electores que concurrimos a esas elecciones le diéramos a la MUD esa patente, pero eso se agotó el 7 de octubre del 2012. A partir de allí, y al menos que los opositores decidamos concurrir de nuevo a otro proceso electoral primario para ir otra vez al matadero de unas elecciones fraudulentas, mal pudiera pensar la MUD que representa a la oposición venezolana. Y menos con un candidato puesto a dedo por ese cascarón.

Las nuevas formas de oposición política que han aparecido, como la Junta Patriótica, pueden perfectamente competir con esa asociación vacía de partidos. Sin embargo todavía existe la percepción generalizada en el opositor común que la MUD es la única representante los intereses de los opositores venezolanos, alzándose con esa Franquicia Opositora, sin dejar espacio a más nadie, incluso a diputados que a “motu propio” han salido a expresar su exigencia por condiciones electorales ante el CNE.

Uno de los requisitos fundamentales para ser opositor es HACER OPOSICION. Ese requisito ha sido obviado por este franquiciado-la MUD-, por múltiples razones, entre ellas las de convivir con el régimen y perpetuarlo a cambio de subsistencia, no exigiendo Elecciones Auténticas. Con lo cual los franquiciantes-el pueblo opositor-, tenemos el legítimo derecho de revocarles la franquicia y dársela a quienes creamos que si están realizando algo para devolver la soberanía y la institucionalidad al país.

Al punto donde nos encontramos, cualquier grupo opositor que se alce con la Franquicia Opositora no puede menos que EXIGIR dos condiciones irrenunciables: Fuera los Cubanos del País y Elecciones Auténticas. Eso va en trayectoria directa de coalición en contra de este régimen que ha abrazado las banderas castrocomunistas y ha postrado nuestro sistema de libertades constitucionales. Sabemos que el actual franquiciado no lo hará ni tampoco renunciará a su condición. Queda entonces por saber que haremos nosotros, los franquiciantes.

Caracas, 25 de Febrero de 2013.

Twitter:@laguana

sábado, 23 de febrero de 2013

De la Junta Patriótica al Contragolpe



Por Luis Manuel Aguana

Desde 1810 los venezolanos hemos conocido de Juntas Patrióticas. De una Junta Patriótica en 1811 salió la intervención del joven Simón Bolivar y su famosa frase “Trescientos años de calma ¿no basta?”, añadiendo “La Junta Patriótica respeta, como debe, al Congreso de la nación, pero el Congreso debe oír a la Junta Patriótica, centro de luces y de todos los intereses revolucionarios.”. Los venezolanos llevamos en el ADN un gen de libertad que se activa en los momentos más difíciles del país manifestándose en esta forma primaria de organización cuando todo parece no funcionar.

La Junta Patriótica se activó de nuevo en 1958. Analistas internacionales coinciden en señalar que “el acercamiento de sectores sindicales, estudiantiles y partidos políticos desde 1957 devino en la conformación de la “Junta Patriótica”, alianza fundamental a la que se sumarán algunos grupos de  militares de manera creciente para principios de 1958” (ver http://www.noticiaspia.com.ar/venezuela-23-de-enero-de-1958-de-la-dictadura-militar-a-la-construccion-del-programa-de-la-patria/).

Ese acercamiento que se ha dado en la historia venezolana como reacción frente a un agresor común, vuelve a darse en esta oportunidad con la conformación de otra Junta Patriótica en Venezuela, luego de los sucesos conocidos del 10E. Esta nueva Junta enarbola las mismas banderas que sostuvieron aquellos venezolanos que hicieron historia en 1958 y que fue pieza fundamental para la caída del dictador Marcos Perez Jimenez.

No voy a realizar en esta nota ningún juicio acerca de las personalidades que iniciaron esta nueva Junta, y que incorpora, entre otros, a un venezolano de incontestable vocación democrática y miembro de la Junta Patriótica de 1958, del cual no se puede señalar que quiera ser Presidente, como lo es el Dr. Enrique Aristeguieta Gramcko, quien también encabeza la lista de quienes firmamos el Manifiesto dirigido a todos los sectores democráticos del país y en especial a las Fuerzas Armadas Nacionales, en relación al problema cubano.

La conformación variopinta de personalidades y grupos opositores de esta nueva Junta Patriótica podrá parecer bastante disímil, e incluso para algunos desagradable, razón por la cual puede de primera mano intuirse que esté destinada a ser un grupo más de opositores radicales al régimen que no pasarán de dar declaraciones destempladas en contra este estado de cosas, dejando libre el espacio a quien tiene la franquicia opositora del país, la MUD.

Sin embargo, hay una importante diferencia de esta Junta Patriótica con respecto a otros grupos que en estos 14 años se han erigido como retadores del régimen y de su oposición: la MUD como oposición “oficial” ha ido perdiendo progresivamente la legitimidad, quedando como un cascarón vacío de partidos que insisten en seguir el juego electoral del régimen. La percepción del venezolano común de que el gobierno hizo fraude electoral en las elecciones del 7-O, es decisiva. De acuerdo a la encuesta Keller de noviembre 2012, el 67% de los que votaron por Henrique Capriles están  convencidos de que hubo fraude. Y no debe olvidarse nunca que la percepción es la realidad…

De acuerdo a esto, la oposición formal se encuentra en entredicho. Los opositores exigimos, sin resultados, que nuestros representantes concentrados en la MUD  hicieran algo al respecto, empezando por nuestro candidato. Pero nos hemos quedado solos frente a un régimen que día a día nos corta un pedazo de nuestro sistema de libertades.

En ese vacío opositor surge la Junta Patriótica. Esta Junta no puede ni debe ser una unión electoral, como tampoco lo fue la de 1958. Ni tampoco puede conformarse como un eje para competir con la MUD. Su diferencia fundamental debe radicar en el postulado de exigir implacablemente la salida de los cubanos del país y la realización de Elecciones Auténticas, que nos lleve a un periodo de transición y estabilización.

Poco a poco la Junta Patriótica ha ido sumando voluntades en torno a esos dos ejes fundamentales. El movimiento estudiantil y los trabajadores, dos actores importantísimos para esta tarea ya forman parte de esta iniciativa, dándole fortaleza y dimensión. Aun faltan otros participantes clave como los partidos políticos, que en este momento se encuentran secuestrados por dirigentes que aun piensan que negociando con este régimen delincuente podremos salir de él. Tengo la esperanza de que aun exista la sensatez que haga que tarde o temprano el centro de gravedad opositor se sitúe en el sitio correcto.

Es de una gravedad extrema la responsabilidad que ha asumido esta nueva Junta Patriótica. Independientemente de que nos gusten o no las personalidades que tuvieron la iniciativa de traer de nuevo a la vida este dispositivo histórico a la Venezuela de hoy, como una forma política de restaurar la constitucionalidad perdida, la Junta Patriótica era una necesidad sentida por todos, habida cuenta de que muchísimos venezolanos no nos sentíamos representados por esta oposición que resulto ser colaboracionista.

Pero así como todos somos contralores críticos de lo que hizo la dirigencia de la MUD al extraviar su responsabilidad histórica de hacer oposición verdadera a este régimen traidor, todos estaremos atentos a cualquier desviación de los objetivos que debe perseguir una forma que tiene raíces muy profundas en la institucionalidad venezolana.

Estoy seguro que como en todas las nuevas iniciativas políticas que suceden en Venezuela existen oportunistas coleados. Siempre los hay. Sin embargo aquellos sí que han entendido de verdad la hora aciaga que estamos viviendo, harán de este instrumento la herramienta definitiva para salir de este estado de cosas y enrumbar al país, como ocurrió en 1958.

Sin embargo, hay un trecho bien largo entre deseo y acción. Bien dice el dicho que deseos no preñan. En este sentido, la Junta Patriótica debe aprovechar muy hábilmente la crisis existencial de la oposición “formal”, estableciendo una estrategia clara de unión de los diferentes sectores del país, incluyendo a los políticos, para erigirse como LA OPOSICION REAL de Venezuela, arrebatándole de las manos la franquicia opositora a la MUD.

No es una tarea fácil pero no imposible. Solo basta que los venezolanos tengamos todos la percepción de que allí hay gente honorable que no se va a vender y que está allí porque apuesta por el bienestar de todos, por la recuperación de la institucionalidad y el Estado de Derecho, no por un puesto en un Gobierno futuro o los contratos de una Alcaldia o de una Gobernación. De allí la tremenda responsabilidad de quienes integran esa Junta Patriótica.

Quiero hacer mías las palabras que pronunció el Dr. Enrique Aristeguieta Gramcko en el acto de la Junta Patriótica de hoy: estamos trabajando por un Contragolpe. Ya el gobierno nos dio a todos los venezolanos un Golpe de Estado el 10E. Nuestro deber es restituir la vigencia de la Constitución de 1999. Eso es ir en contra del golpe del gobierno, es decir, un Contragolpe.  Ya se conformó la Junta Patriótica, ahora hay que lograr ese Contragolpe…

Caracas, 23 de Febrero de 2013.

Twitter:@laguana