sábado, 16 de enero de 2016

Un camión de excremento

Por Luis Manuel Aguana

Convengo con la apreciación del periodista Gustavo Azócar Alcalá en su artículo “Moringa, la bebida oficial de la nueva Asamblea Nacional” (https://www.lapatilla.com/site/2016/01/16/gustavo-azocar-alcala-moringa-la-bebida-oficial-de-la-nueva-asamblea-nacional/) en que una de las cosas más importantes que ocurrieron durante la presentación de la Memoria y Cuenta del Ilegitimo en la Asamblea Nacional fue el formal “reconocimiento de la existencia del otro” ante todo el mundo. De acuerdo a ese análisis, ambos poderes “cogobernaran” al haberse establecido canales formales de comunicación a través de una nueva bisagra, el negro Aristóbulo Istúriz.

Sin embargo en esa Memoria y Cuenta quedaron claras dos cosas: a) que el gobierno cree que lo está haciendo de maravilla y que no son ellos los causantes del mega desastre del país y b) que la nueva Asamblea hará todo lo posible para ayudar a salir juntos de este problema. Esto último lo corrobora el mismo Henry Ramos Allup en su discurso en respuesta al Ilegitimo: Por cierto que si hubiera una rectificación y una intención de diálogo sincero pues claro que estamos dispuestos. ¿Quién puede querer que sigan las colas que siga la inflación, que siga la inseguridad, que siga el colapso de los servicios públicos, etc., etc., etc.? Nadie puede querer eso…” (min. 5:12) “Entonces, entonces, cuentas claras y chocolate espeso, la guerra económica, el enemigo anterior, el enemigo interior y el enemigo exterior. El enemigo anterior la cuarta, el enemigo interior, la derecha, la oligarquía, etc., etc., el enemigo exterior el imperialismo. Vamos a poner los pies sobre la tierra y vamos a tratar de resolver todos este tremendo problema en que se halla metido el país… (min. 15:54) “Por último Presidente…, cuente usted Presidente, con que si usted busca dialogo, aquí tendrá dialogo, no le quepa la menor duda. Si usted quiere aquí discutir –ojo, esto no quiere decir que nadie tenga que ceder en sus posiciones ideológicas, usted tendrá las suyas y nosotros tenemos la nuestra- si podemos conseguir puntos de coincidencia para resolver esta crisis que es terrible, es terrible, es una crisis de cotidianidad Presidente, es una crisis que se está agravando todos los días y que a todos nos afecta. Si podemos conseguir puntos de coincidencia para salir de este atolladero, no somos nosotros los que vamos a negar la posibilidad de solucionar, no los problemas del gobierno, los problemas del país que son los problemas de todos nosotros… (min. 32:00) Subrayados nuestros (Globovisión Noticias - Ramos Allup: No apostamos a golpes de Estado, sino a soluciones civiles, https://youtu.be/9ug0tbVdwoc).

Aquí nadie está jugando a no resolver los problemas. Aplaudí como ninguno por oportuna la respuesta de Henry Ramos Allup al mensaje anual del Ilegitimo pero tengo que decir que no es junto con Maduro y sus delincuentes que resolveremos el gravísimo problema del país PORQUE EL PROBLEMA PRECISAMENTE SON ELLOS Y EL SISTEMA QUE TRATAN DE IMPONER.

Entonces lo que ocurrió allí fue el primer paso, el reconocimiento mutuo y el canal de comunicación que se evidenció, como bien lo indica Gustavo Azócar Alcalá. Pero de ahora en adelante vamos a ver si el plan de la nueva Asamblea es cogobernar con delincuentes, porque pareciera que la MUD en la Asamblea -y esto dicho por el propio Henry Ramos Allup- aún cree que este es un mal gobierno de la cuarta que sale con votos contados por el CNE, porque ellos mismos ganaron la Asamblea Nacional; y que quien se presento a ese Hemiciclo fue Luis Herrera Campíns o Carlos Andrés Pérez, a quienes se les podía ofrecer dialogo para resolver entre todos el desastre de Venezuela. Si esa es la lectura estamos todos fritos, por no decir la palabra que corresponde.

Me decía un amigo y experimentado político en estos días que la política era el arte de acarrear excremento y no ensuciarse con él. Pues bien, siguiendo esa escatológica definición, Nicolás Maduro llevó a la Asamblea Nacional un camión de volteo lleno de excremento y lo soltó en pleno Hemiciclo. Lo increíble sería que Henry Ramos Allup y el resto de los diputados de la oposición piensen que van a sacarlo sin ensuciarse.

El aceptar, no solo discutir ese bodrio que llevó el Ilegítimo con su decreto de Emergencia Económica, indicando que la responsabilidad del caos no es de él sino de otro, acompañar cualquier cosa que salga de este régimen, significará la cruz para esa nueva Asamblea Nacional. No solo porque estarán tolerando estar en el mismo barco que el régimen sino cargar con una responsabilidad que solamente le compete al gobierno, equivocando la gimnasia con la magnesia, creyendo que Maduro y sus mil ladrones no se colgarán del cuello de la nueva Asamblea Nacional antes de hundirse con todos nosotros.

Es por eso que si la oposición oficial no acaba de entender que su primera responsabilidad en la Asamblea Nacional es buscarle soluciones constitucionales a la salida del poder de Nicolás Maduro y el resto de su pandilla, responsable de nuestra pérdida de soberanía y del desastre económico de Venezuela, ocupándose sólo de ver como salvar al gobierno y sus delincuentes, con la noble excusa de que Venezuela se hunde, precisamente porque el régimen la hundió, entonces los venezolanos se equivocaron el 6D, porque esto lo aguantaremos hasta el 2019 y más allá.

Los diputados opositores no fueron electos por los venezolanos para decirle a Maduro que “salgamos juntos de esto”. Fueron electos para hallarle una solución al problema que TODOS SABEMOS CUAL ES. El gobierno que gobierne, ese es su karma, y que busque a otro que lo acompañe. Y como todos sabemos que lo que hará será agravar mucho más la situación de los venezolanos, entonces entre todos los QUE NO SOMOS GOBIERNO deberemos buscarle una solución al problema.

Sigo creyendo que la Asamblea Nacional con una mayoría calificada opositora puede ser el comienzo de una solución, pero difícilmente lo será si la oposición oficial pretende un dialogo como el que hubo en abril de 2014 en Miraflores, cuando utilizando la arrechera de una población que le dobló las patas al régimen y lo obligó a negociar, resucitaron de entre los muertos y no lograron ni siquiera la libertad de los presos políticos. Espero de verdad que ahora no esté ocurriendo lo mismo y que ese camión de excremento lo tengamos que sacar al final nosotros mismos sin ensuciarnos con él.

Caracas, 16 de Enero de 2016

Twitter:@laguana

viernes, 8 de enero de 2016

Beneficio de la duda

Por Luis Manuel Aguana

“En estos tiempos de ansiedad necesitamos de toda nuestra generosidad para anular nuestro egoísmo, de toda nuestra voluntad para congregarnos y combatir nuestro aislamiento, de toda nuestra fe en las grandes ideas para erradicar nuestro escepticismo, de toda nuestra sinceridad para dominar ese miedo a afrontar la verdad”
Armando Zuloaga
Expedición del Falke,
París, Julio de 1929

“1. m. El que aprovecha a alguien contra quien hay ciertos indicios de culpabilidad.” (DRAE http://lema.rae.es/drae/srv/search?id=yaTtYDFCNDXX2FH0hlAR). Y tenemos todos los indicios de culpabilidad pasados de quienes se han aprovechado de la palabra empeñada al pueblo venezolano y no han cumplido. Sin embargo, al escuchar el discurso del nuevo Presidente de la Asamblea Nacional, Henry Ramos Allup, los venezolanos le dimos a la MUD el “beneficio de la duda” de que efectivamente en seis meses “habrá cambio constitucional del gobierno” (ver El Nacional “en seis meses habrá cambio constitucional del gobierno” en http://www.el-nacional.com/politica/meses-cambio-constitucional-gobierno_0_769723188.html).

Pero el tema no es sólo cambiar al gobierno, sino a todo el sistema que lo originó, reestructurando las bases constitucionales del país con un nuevo ordenamiento. Pero esa es una vieja discusión que ya hemos dado en este blog y que no repetiré por ahora. Lo que sí deseo en esta oportunidad es destacar algunos aspectos importantes que creo que nacen del amplio respaldo popular que recibió la nueva Asamblea Nacional y que es muy pronto para saber si administrarán atinadamente. De allí el beneficio de la duda que deberán darle los venezolanos a los nuevos diputados.

En primer lugar Ramos tiene razón en intentar cumplir la promesa del 23 de julio: hay que cambiar constitucionalmente al gobierno. No habrá forma de mantener al país en paz con un enfrentamiento de poderes que solo mostró su punta del iceberg el 5E. Ya los colectivos armados del régimen se han dedicado a hostigar a los diputados a las afueras de la Asamblea Nacional y Diosdado Cabello amenazó con cortarle los recursos ni dejarle publicar nada en la Gaceta Oficial (http://versionfinal.com.ve/politica-dinero/diosdado-cabello-esta-asamblea-no-podra-mandar-nada-a-gaceta-oficial/),  oficializando de esta manera la obstrucción de las funciones de un Poder Público electo con el respaldo de cerca del 60% del electorado.

Sin embargo ese cambio anunciado por el Presidente de la Asamblea Nacional en un término no mayor a seis meses es necesario pero no suficiente. Las formas constitucionales de abordar el tema del cambio constitucional del gobierno partiendo de la Asamblea Nacional pasan por muchos obstáculos, y creo que se está dejando de lado el fondo real del problema, que no es otro que se ha llegado a un nivel de no retorno y de inviabilidad pura y simple de cualquier gobierno. Esto es, que aun cuando se lograra sacar al Ilegitimo de la Presidencia de la Republica, el nivel de ingobernabilidad de lo que quedaría sería de tal magnitud que lo único que le pondría orden al caos sería la intervención de los militares. Tal es el grado de destrucción institucional al que ha llegado el régimen castro-chavista-madurista.

Por otro lado una convocatoria constituyente por parte de la Asamblea conllevaría una serie de pasos previos en relación al rescate de la institucionalidad del CNE, el actual Registro Electoral y el sistema automatizado (ver Constituyente desde la Asamblea http://ticsddhh.blogspot.com/2015/12/constituyente-desde-la-asamblea.html), que harían que esa forma de abordar el problema pueda agravar aún más la urgencia de resolver la grave crisis de los venezolanos.

Son muy pocas entonces las soluciones a este gravísimo problema. Algunos creemos que la respuesta podría hallarse en la pura y simple convocatoria al Depositario de la Soberanía, al Poder Originario, al pueblo de Venezuela, que es la fuente de todos los poderes del Estado, a convocar por su propia iniciativa al Constituyente para reparar lo que se ha destruido con tanta saña en estos últimos 17 años y volver a construir el Pacto Social que nos asegura una convivencia reconciliados y en paz. Nótese que no digo “reconstruir”, sino construir uno nuevo que nos asegure una nueva Venezuela para los próximos 200 años.

A diferencia de lo que muchos piensan, el problema económico de Venezuela no es más que la consecuencia de su grave problema político, por lo que no nos podemos quedar solamente en sustituir al régimen castro-chavista-madurista, sino ir a la sustancia misma y estructural del cambio del sistema político del país. Esa es una grave confusión en la que lamentablemente están cayendo políticos y economistas, a pesar de que tienen razón en sus argumentaciones relacionadas con las desviaciones en las políticas económicas del régimen. Es por eso que hemos hablado de la primacía de las Libertades Políticas frente a los asuntos económicos, siendo estos últimos la consecuencia de un accionar político distorsionado: si no resolvemos lo primero, nunca se resolverá lo segundo (ver La Primacía de las Libertades Políticas en http://ticsddhh.blogspot.com/2015/07/la-primacia-de-las-libertades-politicas.html).

No me cabe duda que Venezuela más temprano que tarde necesitará pasar por un proceso Constituyente, pero no deberá ser CUALQUIER PROCESO CONSTITUYENTE sino aquel conducido por la iniciativa de una sociedad consciente de una realidad política que ya no aguanta más. No puede plantearse una constituyente en el país sin corregir a fondo el rumbo que se perdió y que originó la grave desviación que creó el fenómeno devastador de Hugo Chávez. No puede ser para un “quítate tu para ponerme yo” y seguir en lo mismo que nos llevó a 1998. Sería imperdonable para las nuevas generaciones.

La iniciativa constituyente desde la Asamblea Nacional, como vimos arriba, pasa por la corrección del rumbo institucional del Poder Electoral desde la Asamblea Nacional, cosa que difícilmente el régimen aceptará, profundizando aun mas las distorsiones que ya existen. Sin embargo, es necesario que se intenten a la luz de los recientes resultados electorales, pero que requerirá de la urgencia que el caso tiene, aunque la norma no escrita indique que hay que esperar para darles a quienes tienen esa responsabilidad desde el 5E, el “beneficio de la duda” para que se accionen los cambios urgentes que necesita Venezuela.

Esperemos pues por la respuesta de la MUD al electorado venezolano. Pero esa espera tiene un tiempo muy limitado, porque tanto los sectores políticos de la oposición como los factores del régimen han llegado a un punto muerto de no retorno y de grave  enfrentamiento, y cualquier cosa que inicien desde sus respectivas aceras para tratar sacar al país de su grave situación, lo hundirá más porque ambos se encuentran entrampados en una suerte de pozo de arenas movedizas, hundiéndose al menor movimiento del otro, y nosotros con ellos. La dinámica que se ha planteado desde el 5E entre ambos extremos, independientemente que estemos de un lado o de otro, es la del juego trancado. Si ambos poderes no actúan coordinadamente la consecuencia es el caos. Ninguno puede estar sobre el otro, y ambos deben sumar a favor del país.

Si no aprovechamos la coyuntura que se nos presenta de convocar al Poder Constituyente Originario y realizar una Asamblea Nacional Constituyente en los términos que ese mismo Soberano indique, para construir un nuevo modelo de Estado descentralizado y moderno, económica y políticamente viable, de las cenizas de este que está en estado terminal, y nos enfocamos solamente en cambiar constitucionalmente al gobierno, no habremos exterminado la raíz el veneno de la mala hierba que está matando la institucionalidad, y problema persistirá y nacerá de nuevo en los próximos años, como maleza indestructible. Entender eso requiere más que el beneficio de la duda que les estamos dando, requiere en estos tiempos de ansiedad, de toda nuestra generosidad, de toda nuestra voluntad, de toda nuestra fe y de toda nuestra sinceridad,  como bien decía Armando Zuloaga en 1929, para afrontar la verdad de que se muere lo viejo para darle paso a lo nuevo. Por Venezuela bien vale la pena hacer ese esfuerzo…

Caracas, 8 de Enero de 2016

Twitter:@laguana