miércoles, 28 de octubre de 2026

El nuevo rol de María Corina

Imagen resumen de la nota cortesía de AI Google Gemini

Por Luis Manuel Aguana

Versión en inglés

Sin lugar a dudas, el evento de la semana de mayor importancia política en el país fue el regreso de María Corina Machado (MCM) a Venezuela. Este hecho era esperable y, aparte de lo noticioso, ya era obligante para ella, independientemente de si tuviera o no el visto bueno de los EEUU.

Los liderazgos políticos no son estáticos. Se mueven con el dinamismo de la situación política interna y externa, y no existen vacíos en la política. Muchos pensarán que la figura de MCM no es sustituible, pero yo no soy uno de ellos. Todo político es sustituible. El tema está en qué condiciones ocurre esa sustitución. Los mismos venezolanos lo hemos presenciado. Solo recuerden: primero fue Manuel Rosales, luego Henrique Capriles, después Leopoldo López y posteriormente Juan Guaidó. Ninguno tuvo permanencia y el tiempo y las condiciones de la política del país se encargaron de removerlos uno a uno. Esto no es una fotografía; es una película de proporciones de una superproducción de Hollywood.

Si MCM dejaba pasar más tiempo sin poder influir en algo en los eventos que definirán el futuro de Venezuela, se quedaba afuera de ellos.

A mi juicio, su regreso no contó con el visto bueno de la administración Trump y eso era natural. La querían —y todavía la quieren— lo más lejos posible de poder influenciar de manera negativa el plan de 3 fases. Y siempre dijeron oficialmente que ellos no habían intervenido para impedir su regreso y que podía hacerlo cuando quisiera, hasta que ella tomó su decisión de entrar sin permiso.

Creo que eso fue lo que debió hacer desde el primer momento porque nadie necesita permiso de nadie para entrar a su país. El tema es que deseaba una alfombra roja con periodistas para restregarle al régimen en su cara que entraba por la puerta grande con el respaldo norteamericano. Qué bueno que comprendió que la masa de los EEUU y el régimen con sus negociaciones todavía no estaban para bollos.

Con MCM en Venezuela se abren grandes interrogantes, que la dinámica de los acontecimientos nos revelará muy pronto. La primera de ellas es: ¿Qué hará MCM una vez en el país? ¿Contra quién hará oposición? Porque está muy claro que Delcy Rodríguez es la ficha principal de la administración Trump para producir los cambios que pretenden después de la extracción de Maduro el 3 de enero de 2026. Para bien o para mal, Delcy y su régimen son los protegidos de Trump y Rubio hasta que ellos consideren completo el desmontaje del castro-chavismo-madurismo.

Las recientes declaraciones del secretario de Estado Marco Rubio dan fe de esta afirmación. En una reciente teleconferencia, Rubio respondió extensamente a Marc Caputo del portal Axios, en la parte referida a Delcy Rodríguez, que no deja lugar a ninguna duda de lo que pretenden hacer con ella:

“Muy bien, volvamos a tu pregunta sobre Delcy. Sí, no creo que Delcy se haya pronunciado a favor de la operación del 3 de enero. Dicho esto, hasta ahora, ¿cómo evaluamos todo este proceso? En última instancia, lo evaluamos no por la retórica, sino por los hechos, ¿de acuerdo? Y los hechos son los siguientes: Les hemos pedido que hagan ciertas cosas que son de interés para la seguridad nacional de Estados Unidos, y las han hecho; algunas de las cuales no voy a revelar ni comentar aquí, pero las han hecho. Puedo decir, baste decir, que hoy la influencia de iraníes y cubanos en Venezuela, y de otros, se ha reducido sustancialmente, si no eliminado.

Les hemos pedido que persigan a las organizaciones criminales, y lo han hecho. Les hemos pedido que deporten a personas buscadas por el sistema judicial de Estados Unidos, como Alex Saab, y lo han extraditado; hoy se ha declarado culpable y ahora es testigo colaborador en nuestro sistema. Les hemos pedido que se aseguren de que este proceso de transición avance, y lo están haciendo. Es decir, han aceptado estos acuerdos. Han aceptado el nuevo TSJ. Han aceptado que esto siga adelante.

Entonces, creo que la cuestión de la confianza —miren, la confianza— no se basa en la retórica. Se basará en acciones. Al fin y al cabo, eso es lo que realmente nos importa. Si al final tenemos una nueva TSJ, una nueva CNE, nuevas elecciones y un nuevo sistema de gobierno, eso es lo que queremos. Y sin importar lo que diga la gente en el camino, mientras suceda, este es un proceso basado en resultados. Y hasta ahora, francamente, todo lo que hemos pedido en este proceso, ya sean las reformas económicas o las políticas, se está cumpliendo. Y creemos que eso es bueno y demuestra cooperación, independientemente de lo que esté sucediendo” (ver en inglés Press Release, Departament of State, Secretary of State Marco Rubio on Venezuela, october 26,2026, en https://www.state.gov/releases/office-of-the-spokesman/2026/10/secretary-of-state-marco-rubio-on-venezuela/) (resaltado nuestro).

En otras palabras, mientras los Rodríguez cumplan, se quedarán.

Entonces MCM deberá medir con cuidado la oposición a Delcy (i.e. Trump-Rubio), en especial si los EEUU están está avanzando sin prisa pero sin pausa, en el desmontaje del aparato que ha destruido a Venezuela en casi de 30 años.

Por otro lado, ¿intentará MCM influir en la oposición que la traicionó en Panamá a cuya cabeza esta Dinorah Figuera trabajando en cercanía con los EEUU, como negociadora principal de la oposición? No lo creo, en especial si declaró que no desea involucrarse en esa negociación. Eso la excluye de cualquier fracaso -o éxito- que esos acuerdos tengan. Si son exitosos ella será una de los beneficiarios mas importantes.

Queda entonces lo electoral. Los recorridos al país, la candidatura presidencial para las elecciones que terminen saliendo de esos acuerdos entre la AN-2025 y la AN-2015. Sin embargo, aunque por más que se presione para unas elecciones para mediados de 2027, eso terminará decidiéndolo la administración Trump de acuerdo a sus propios cronogramas. Y en esa teleconferencia Rubio fue bastante claro respecto a eso a la pregunta de Vera Bergengruen de The Wall Street Journal:

VB: …. Usted ha expuesto todas las condiciones que deben cumplirse, obviamente, antes de que Venezuela pueda celebrar elecciones. Pero, ¿qué impide al gobierno actual —son muchas— utilizar estos requisitos para retrasar las elecciones indefinidamente? ¿Y cómo usaría Washington su influencia, como usted mencionó, para impedirlo?

MR: Bueno, lo que les impide hacerlo es que... permítame explicárselo de esta manera. Creo que su pregunta es, en realidad, ¿cómo sabemos que esto no es una táctica dilatoria? ¿Qué pasa si intentan esperar dos años? Eso no va a suceder. Tenemos plazos acordados y, hasta ahora, los han cumplido todos (ver en inglés Press Release, Departament of State, Secretary of State Marco Rubio on Venezuela, october 26,2026, antes referenciado) (resaltado nuestro).

Es importante la referencia de Rubio a “plazos acordados”, Esos plazos tienen necesariamente que incluir lo que el mismo Rubio responde a Olivia Gazis de la cadena CBS, acerca de la necesidad de cambiar la infraestructura electoral del país para celebrar elecciones, no simplemente nombrar a unos nuevos rectores: “Hay que cambiar la infraestructura electoral, no en 10 años, ni en 5, ni en 2; debe suceder rápidamente, dentro de los plazos que hemos establecido. Y creo que estamos logrando avances reales en ese sentido” (ver en inglés Press Release, Departament of State, Secretary of State Marco Rubio on Venezuela, october 26,2026, antes referenciado)

Lo anterior se refuerza por las declaraciones de un oficial senior del Departamento de Estado, el mismo día de la teleconferencia de Rubio:

“Venezuela y el régimen de Maduro procedieron entonces a celebrar elecciones en 2024, pero tuvieron elecciones con el antiguo TSJ, con el antiguo CNE; en esencia, con la infraestructura existente.  No se pueden celebrar elecciones libres y justas que sean aceptadas por ambas partes y por todas las partes de un país mientras exista esa infraestructura.  Por eso es necesario reemplazar esa infraestructura.  Esa infraestructura necesita ser arrancada y reemplazada por algo nuevo.  No se pueden tener elecciones creíbles en ese país sin eso” …. “Si hiciéramos una elección con la infraestructura actual de ese país –ellos saben cómo correr– quiero decir, tienen máquinas electorales.  Pueden establecer lugares de votación y celebrar otras elecciones el próximo mes, pero no serán elecciones justas ni libres.  A todo esto, se suma la atmósfera.  Realmente no se pueden tener elecciones creíbles en un país – incluso si se tiene un nuevo CNE, incluso si se tiene un nuevo TSJ, no se pueden tener elecciones en un país si no se permite que los partidos políticos se formen y operen, si no se les permite hacer campaña, si no se tiene una prensa libre a la que puedan tener acceso, si no tienes la oportunidad de acceder a las ondas de radio del país, si no tienes acceso a Instagram y X y cualquier otra cosa que quieran usar en las redes sociales para comunicarse con los votantes, etc., si los candidatos no pueden moverse libremente por el país” (ver en inglés Press Release, Departament of State, Senior State Department Official on Venezuela, october 26,2026, en https://www.state.gov/releases/office-of-the-spokesman/2026/10/senior-state-department-official-on-venezuela/) (resaltado nuestro).

No podría destacar lo suficiente la importancia de estas declaraciones. Si ellos comienzan este proceso luego del nombramiento del nuevo TSJ —máximo a mediados de diciembre de 2026, como lo han declarado—, la transformación técnica comenzaría en enero 2027. Esto indicaría una fecha no precisa de elecciones porque eso dependería directamente de la transformación del CNE en una institución técnica y apolítica, como lo menciona el comunicado del oficial senior:

“El CNE se convertirá ahora básicamente en una plataforma técnica.  Eliminará todos los – todos los aspectos políticos del CNE, lo que significa que ya no estarán en condiciones de eliminar candidatos de la boleta o decidir quién se presentará o quién no.  Su único trabajo será equivalente a lo que hacen nuestros departamentos electorales en Estados Unidos en nuestros respectivos condados en los 50 estados y territorios, y es que son las personas que apagan las máquinas, cuentan los votos, abren los lugares de votación, cuentan los votos e informan los resultados.  Y será un CNE apolítico” (ver en inglés Press Release, Departament of State, Senior State Department Official on Venezuela, october 26,2026, referenciada antes).

Una transformación estructural como la mencionada, no dura uno o dos meses y tendría que sumarse al cronograma para unas elecciones. En el neto, estaríamos hablando de al menos un año después de la decisión de cambios del ecosistema técnico, jurídico y procedimental electoral venezolano antes de proceder a una elección justa, libre y verificable, por lo que no sería creíble una elección para mediados del año 2027. Y mientras tanto Delcy y el resto del régimen seguirían en el poder.

Y si solo se tratara de esperar por elecciones sería aceptable. Es que el gobierno, el día a día de los venezolanos va en franco deterioro cada hora que pasa con estos delincuentes aun en el poder. No es que MCM se lance a hacer una campaña electoral hasta que ocurran las elecciones, es que hay que tener un discurso y propuestas concretas para HOY, no para dentro de más de un año, con todas las vidas de venezolanos que podrían estar en juego. Sí, vidas. Porque todavía tenemos el problema de los damnificados de los terremotos, la crisis asistencial, y muchísimas otras que contar, como la electricidad de la cual dependen muchísimas personas.

Hay que lograr de alguna manera que se resuelva la ilegitimidad indefinida de Delcy Rodríguez en una verdadera transición hasta que todo eso que los EEUU plantean desde su Departamento de Estado, con Marco Rubio a la cabeza, se haga realidad.

Es por eso la urgencia de acordar con los EEUU una transición SIN Delcy Rodríguez hasta que se produzcan las elecciones. Y esa es una labor de política de Estado que a mi juicio solo puede estar conducida por la Nóbel MCM desde la oposición y que ella busque y apoye fórmulas negociadas con los EEUU para eso, como la de una Junta de Gobierno de Transición sin estar ella allí. Así solo sería creíble.

Eso no sería estar en contra del plan de 3 fases de los EEUU, sino todo lo contrario, de asegurar que ese plan tenga éxito, incluyendo necesariamente a factores del régimen que ahora mismo están gobernando, en una fórmula conjunta y de transición entre gobierno y oposición, que salga de un TSJ legítimo, como ha ocurrido en otras tantas transiciones de otras partes del mundo. Sería una corrección de común acuerdo del plan de EEUU realizada sobre la marcha. El problema no es en sí Delcy Rodríguez, como lo pudieran percibir erróneamente los EEUU, sino su condición de gobernante ilegitima sin control alguno de los venezolanos, con un régimen de alta peligrosidad y del que desconfiamos todos en Venezuela. De eso es lo que se trata.

Si MCM dedica su esfuerzo a esa labor, en lugar de recorrer el país por enésima vez buscando unos votos que ya tiene, haría mucho más en favor del sufrimiento de los venezolanos AHORA que dentro de quien sabe cuántos meses cuando probablemente sea electa presidente. Si decide no hacerlo, al menos los venezolanos sabremos donde estamos parados…

Caracas, 28 de octubre de 2026

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jueves, 22 de octubre de 2026

Dinorah, ¿cómo te ayudo?

Imagen resumen de la nota cortesía de AI ChatGPT

Por Luis Manuel Aguana

Versión en inglés

Quisiera abordar esta nota con el mayor cuidado posible. No porque tema ser mal entendido, sino por las implicaciones que creo que tiene. Y esto es porque están surgiendo opiniones, según las cuales los venezolanos, y en especial el liderazgo opositor de María Corina Machado (MCM), podría estar arruinando el plan de los EEUU en Venezuela, lo que conduciría a un retroceso de lo que se ha logrado con la extracción de Nicolás Maduro Moros y Cilia Flores el 3 de enero de 2026.

Pongamos la lupa a esto porque, a mi juicio, eso no es un tema trivial y es para todos nosotros sumamente importante. Porque no es trivial responder la siguiente pregunta: ¿Qué pasaría si el gobierno de los EEUU, por entorpecimiento de los sectores opositores, decidiera congelar o cambiar su estrategia en Venezuela? Hasta ahora, el plan de 3 fases que han avanzado los EEUU desde el 3E-2026, de coaccionar a los principales del régimen para activar a su favor, primero el petróleo y luego el avance del desmantelamiento del régimen, ha tenido hasta ahora resultados, pero en mucha mayor medida para EEUU que para Venezuela en favor de la recuperación de la democracia. Pero, ¿qué pasaría si simplemente dijeran: “Bueno, ya que ustedes saben más que nosotros, nos retiramos”? Sin duda alguna, eso sería catastrófico…

Es un hecho que, como parte del plan Trump-Rubio, hasta ahora se ha removido al ministro de la Defensa, Padrino López, quien mantuviera esa cartera por más de 10 años defendiendo al régimen, y otras cabezas militares importantes, y se congelaron al resto de los factores paramilitares dispuestos a causar desestabilización, como es el caso de los mayores colectivos armados del país. Asimismo, se han extraditado personajes indeseables —y otros van en camino— que seguramente colaborarán con la justicia norteamericana para afianzar el caso en contra de Maduro.

Pero también se han modificado y aprobado leyes importantísimas del país de manera “express”, a favor de la entrega de recursos de los venezolanos a los EEUU, a pesar de que todos sabemos que el régimen igualmente los entregaba gratuitamente a Cuba, y por debajo del valor a China, Irán y Rusia, o simplemente los robaba, enriqueciendo a muchos de los que aún gobiernan este y otros países de la órbita socialista del mundo.

El antiamericanismo que aún persiste históricamente en Venezuela y en todos nuestros países ha prevalecido en el discurso político, en un momento donde el único país que nos ha tendido una mano para salir de la delincuencia que ha acabado en casi 30 años con Venezuela, esta decidiendo el futuro de los venezolanos. Y es allí donde creo que se encuentra el centro de esta historia.

Estamos en un hospital completamente destrozados y sangrando porque nos atropelló una gandola y milagrosamente aún estamos vivos, y manifestamos desconfianza de la operación que puede hacer el único médico calificado disponible. Esa es la simple y cruda situación de los venezolanos.

O confiamos en lo que hará, así sepamos que nos cobrará hasta el modo de caminar después que salgamos de la operación y nos restablezcamos, o quedamos en manos de cualquier carnicero, o peor aún, en manos de quien nos atropelló… No hay muchas opciones. El médico no tiene la culpa y nosotros debemos tomar una decisión. Podemos tener dudas y son válidas, pero nosotros mismos nos hemos puesto en esta situación.

Sin embargo, antes de una operación siempre podemos intervenir para conocer cuáles son las opciones, sin poner en tela de juicio la competencia del médico. Porque siempre hay opciones y, entre una conversación honesta entre médico y paciente, se pueden llegar a acuerdos. Y esos son los que precisamente no se están dando aquí.

Pero no se están dando porque quien representaba al paciente no tuvo esa conversación necesaria con el médico en los 5 meses posteriores a la extracción de Maduro, y el médico decidió por sí solo y a su criterio el curso de la operación para salvar la vida del paciente (y no es parte de este análisis resolver por qué no la tuvo). Esa es la situación a criterio de J.J. Rendón en el programa Arrímate al Mingo del 19 de octubre de 2026:

“Y además hay un poder real que es el poder que está presentado al tutelaje y que ese poder es preferible ayudarle y ser proactivo que darse por segregado. “Fuera, no me dejan participar, no me llamaron”. ¿Qué te crees tú? O sea, en este momento tú eres una venezolana más que aspira a la presidencia. Punto. Con tu Premio Nobel y lo que tú quieras. Pero ese cuento de que te tienen que llamar y que te tienen que convocar, bueno, te lo debiste haber ganado. Tuviste entre enero y mayo para hacer esa alianza. No la hiciste, no la consolidaste. Protestaste las inversiones, protestaste el proceso, quisiste hacer pulso, no te salió, te pusieron a Dinorah. Entonces, ahora, ¿qué haces? Ah, bueno, voy a sabotear a Dinora. En vez de entender el mensaje y decir: "Bueno, Dinorah, ¿cómo te ayudo?"…” (ver MingoTeVe, Otro Nivel, JJ Rendón, “Procesos que no construyen institucionalidad primero fracasan”, en https://youtu.be/vcGb40ceUt4?t=2934).

De acuerdo al fondo de este planteamiento, todos deberíamos estar preguntándole a Dinorah Figuera cómo le ayudamos a resolver las cosas fundamentales en su negociación con el régimen, dado que tanto ella como Delcy Rodríguez son parte del juego de Donald Trump y Marco Rubio para salir de la situación de Venezuela. Y Dinorah Figuera sería la verdadera “representante” de los intereses de Trump en Venezuela, coordinadora opositora que habla con esa administración de los EEUU y fiel ejecutora de su estrategia en el país. Y nadie más… Y además porque todos los venezolanos estamos interesados en salir lo antes posible de esta situación.

Dejando de lado el papel que debería estar jugando MCM dentro o fuera de Venezuela, creo que todos deberíamos empujar para que se resuelva lo antes posible la salida de quienes han destruido el país. Y si la representante es Dinorah Figuera, amén de que nos disguste la forma en que fue designada, está siendo la correa transportadora de las decisiones de los EEUU en los acuerdos que se hagan con el régimen de Delcy Rodríguez.

Pero no se equivoquen. Esto no quiere decir que ayudar a Dinorah Figuera signifique que los EEUU vayan a cambiar significativamente el plan que ya diseñaron para los venezolanos Y QUE NO CONOCEMOS, Y QUE A NUESTRO JUICIO PUDIERA ESTAR EQUIVOCADO. No porque venga de los EEUU significa que no haya errores en su implementación, comenzando por la ejecutora. Sin embargo, viéndolo de esta manera, existe una puerta a través de Dinorah Figuera para plantear nuestros criterios para que pueda corregirse, si es del caso, la implementación del plan para resolver la situación venezolana, cualquiera que este sea.

Si la intención real de los EEUU es dejar indefinido el interinato de Delcy Rodríguez SIN crear la legitimidad de base para unas elecciones, entonces es a Dinorah Figuera a quien deben ir dirigidas esas preocupaciones, con propuestas claras de solución incluidas. A nuestro juicio, es un grave error que sea el régimen de Delcy Rodríguez quien conduzca el proceso electoral para la recuperación de la democracia venezolana y de allí nuestra propuesta de una transición a manos de personas en el poder ejecutivo con la legitimidad y credibilidad necesarias para llevar a cabo ese proceso. Creemos que eso debe ser corregido a la brevedad posible.

Pero si los EEUU insisten en seguir apoyando a Delcy Rodríguez, entonces deben plantear vías -y comunicarlas al país- para garantizar de que independientemente de quien se encuentre en el poder, los venezolanos contaremos con un proceso electoral libre de las dudas, traumas y fraudes que produjo el sistema electoral automatizado implementado a partir del año 2004 en Venezuela.

Pues bien, si la pregunta es “Dinorah, ¿cómo te ayudo?” diría que lo primero sería manifestarle a Dinorah Figuera que se abstengan a designar nuevos Rectores del CNE SIN ANTES CAMBIAR el actual sistema electoral venezolano. Que negocie PREVIAMENTE la designación de una Comisión Técnica dirigida al cambio del sistema técnico-electoral venezolano de acuerdo a la Sentencia de Nulidad del Sistema Electoral Venezolano, Expediente No. SE-2018-001, de fecha 13 de junio de 2018, con ponencia del Magistrado Domingo Javier Salgado Rodríguez (ver TSJ declara nulo el uso del voto automatizado para elecciones en Venezuela, en https://ticsddhh.blogspot.com/2018/06/tribunal-supremo-de-justicia-declara.html).

La Comisión electoral designada debería darles respuesta a los venezolanos acerca de cuando sería viable hacer unas elecciones con garantías de transparencia, procediendo a coordinar lo que sea necesario para realizar las propuestas de cambio del ecosistema legal, organizativo y procedimental para garantizar elecciones auténticas en Venezuela.

En relación con las propuestas concretas acerca del sistema técnico a implementar, mención especial merece el más reciente capítulo de la serie Elecciones Soberanas 202X titulado “El protocolo para que Venezuela vuelva a votar” (ver Capitulo 7 Elecciones 202X, en https://youtu.be/DwJvAGg-flg?si=L55-wwgea5xE3orc), donde exponemos nuestras propuestas para un nuevo sistema técnico-electoral para Venezuela.

Todas las ideas contenidas en la serie Elecciones Soberanas 202X, disponible en YouTube en el canal Sin Filtros de la periodista Maibort Petit, son parte de ese “¿cómo te ayudo?” que hemos repetido a lo largo de estos años. Demás está decir que quienes realizamos estas propuestas las hemos puesto a la orden precisamente con el ánimo de colaborar con cualquiera que esté interesado en lograr que se realicen elecciones libres, justas y verificables en Venezuela.

Ahora bien, estamos partiendo de la premisa de la confianza (recuerden la confianza del paciente al médico) de que la administración Trump desea genuinamente un cambio democrático en algún momento para Venezuela antes del término del periodo del presidente Trump. Es por eso que es vital que la enviada de Trump, Dinorah Figuera, entienda la importancia trascendental de cambiar el sistema electoral, y que sin eso no hay cambio posible. Sería como que el médico intentara la operación sin tomar las medidas básicas de higiene o no tuviera los instrumentos necesarios. Si el médico opera sin eso, el paciente colapsará, así exista confianza en el médico.

No sería suficiente decir entonces “Dinorah, ¿cómo te ayudo?” si no existen las condiciones básicas. Hace falta también que se deje ayudar y entienda que la desean ayudar. Y allí caemos en otro terreno. Si no se deja ayudar debido a intereses que no son los de los venezolanos, si el paciente logra salir vivo de la operación, igualmente morirá poco tiempo después. Al menos debemos lograr que todo lo necesario esté disponible antes de la operación, para mejorar la probabilidad de supervivencia en el periodo postoperatorio, y hay que comprender que es para eso la presión de la ciudadanía a esos actores fundamentales.

Y en este punto es obligante decir que, más allá de la situación en que nos hemos puesto los venezolanos al permitir que otro país termine decidiendo nuestro destino, eso no nos impide expresar nuestro malestar y urgencia colectivos por una solución inmediata, así esta no sea posible por razones más allá de nuestra comprensión. Los venezolanos no necesitan regaños porque, a juicio de alguien, “no entendemos”; necesitamos empatía a nuestros gravísimos problemas y mejores explicaciones de las que hemos recibido de todos quienes pretenden gobernarnos en casi 30 años de destrucción. Necesitamos buenas guías y mejores liderazgos que puedan conducir este desastre al menor costo posible. ¿Tenemos eso? Yo creo que no. Por eso cada uno que aporte entonces según sus posibilidades…

Caracas, 22 de octubre de 2026

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viernes, 16 de octubre de 2026

La trampa de la ilegitimidad indefinida

Imagen resumen de la nota cortesía de AI Google Gemini

Por Luis Manuel Aguana

Versión en inglés

Cualquiera diría que sería preferible dejar a Delcy Rodríguez en la presidencia de la República en una situación de ilegitimidad indefinida hasta que entregue a todos los delincuentes que desde el poder han desbancado a Venezuela, y que diligentemente ha puesto en disposición de los EEUU. Pero lamentablemente para los que así piensan, no es preferible. Veamos.

De acuerdo con el corresponsal del ABC de España en Washington, David Andalete, “Estados Unidos ha logrado garantías de que las autoridades venezolanas entregarán a nuevos dirigentes y antiguos colaboradores de Nicolás Maduro, después del traslado a territorio estadounidense del empresario colombiano Álvaro Pulido Vargas, socio de Alex Saab, también extraditado. Bloomberg adelantó que entre los nombres reclamados por Washington figuran el exvicepresidente y exministro del Petróleo Tareck El Aissami y el expresidente del Tribunal Supremo de Justicia Maikel Moreno” (ver ABC de España, Delcy sigue entregando jerarcas chavistas a EEUU y el exvicepresidente El Aissami figura entre los próximos”, en https://www.abc.es/internacional/delcy-sigue-entregando-jerarcas-chavistas-eeuu-aissami-20261012195526-nt.html).

En esta situación de ilegitimidad en que se encuentra el poder ejecutivo de Venezuela y en cuya cabeza se encuentra alguien que actúa bajo coacción siguiendo las órdenes de la Casa Blanca, cualquier cosa es posible, desde firmar concesiones petroleras irritas con personajes solicitados por blanqueo de capitales, hasta pasarle por encima al Artículo 69 de la Constitución de 1999 que prohíbe expresamente la extradición de venezolanos.

Pudiera alegrarnos que se llevaran a estos y otros personajes del régimen (ver EEUU pide a Venezuela la cabeza del hijo de Maduro y otros ocho jerarcas chavistas, en https://www.abc.es/internacional/eeuu-exigio-delcy-rodriguez-delacion-saab-ocho-20260219041322-nt.html), que Dios sabe bien que se lo merecen, y que con su extradición a la justicia norteamericana ayudaría enormemente a sanear a Venezuela y el mundo de blanqueo de capitales, corrupción y narcotráfico.

Pero el tema va más allá de eso y las preguntas son otras, y precisamente es por eso que no terminamos de resolver la situación de Venezuela.

Los EEUU insisten en dejar a Delcy Rodríguez en esa situación de ilegitimidad indefinida en Venezuela porque precisamente recorriendo una vía “express” para resolver el tema de los criminales venezolanos -sin importar si violentan o no la institucionalidad del país, en lugar de contribuir a resolver primero la ilegitimidad de la presidencia de la República- postergan peligrosamente para la salud institucional del país seguir los caminos regulares como se haría en cualquier parte del mundo. Pero es claro que es más fácil manejar una marioneta. Y habrá cosas que nos gusten derivadas de ese comportamiento como esas extradiciones y otras que no, provenientes de semejante control.

Si no se resuelve primero lo que hay que resolver —la ilegitimidad del presidente de la República—, difícilmente se resolverán el resto de los graves problemas del país. Y esto hay que entenderlo y asimilarlo muy bien. Pero los EEUU no soltarán la marioneta hasta que la hayan exprimido, pasando por alto que la marioneta y sus socios no son ningunos pendejos y siguen siendo los dueños de la maquinaria técnica, jurídica y procedimental para contar los votos de los venezolanos.

¿Desmontarán esa maquinaria fraudulenta que les ha asegurado la victoria por casi 30 años para ir a un matadero electoral con cualquiera que resulte electo de la oposición política? En lo personal, no lo creeré hasta que lo vea.

Mientras Delcy Rodríguez continúe a la cabeza del poder ejecutivo y su hermano a la cabeza del poder legislativo, difícilmente habrá cambios en el sistema electoral venezolano, más allá del nombramiento de unos rectores para el Consejo Nacional Electoral, CNE, quienes estarán montados encima de una maquinaria bien diseñada y calculada por el régimen para inyectar votos a su favor y que no podrán controlar. Es como cambiar a los gerentes del casino donde todas las ruletas y tragamonedas están cargadas y la operación siga a cargo de los mismos que inventaron el sistema. Quienes lo manejan abajo son los que terminan decidiendo quién gana o pierde. Por eso hay que reconstruir todo el establecimiento, con nuevo sistema y reglas. No es tan difícil de entender.

Entonces, la gran pregunta no se trata de cómo y con quién o quiénes debe sustituirse a Delcy Rodríguez, sino de la presente ilegitimidad de poder ejecutivo para tomar decisiones que les conciernen a los venezolanos. Y presionar dentro y fuera del país hasta que eso suceda, y no tomar ninguna decisión respecto a elecciones hasta resolver esa irregularidad primaria. Y una vez resuelta esa situación, que ese nuevo poder ejecutivo legítimo modifique la estructura del mecanismo de contar los votos, para poder garantizarle al pueblo venezolano unas elecciones auténticas. ESE ES EL ORDEN.

Resulta muy preocupante que el secretario de Estado de los EEUU, Marco Rubio haya instado a la presidente de la Asamblea Nacional de 2015, Dinorah Figuera, de cara a la siguiente ronda de conversaciones que comenzaron el 14 de octubre, “a seguir avanzando en materia de libertades políticas y reforma electoral, lo que sentaría las bases para unas elecciones libres, justas y creíbles en Venezuela” sin que aún se haya resuelto la ilegitimidad del poder ejecutivo (ver Secretary Rubio’s Meeting with Venezuela’s 2015 National Assembly President Dinorah Figuera, en https://www.state.gov/releases/office-of-the-spokesman/2026/10/secretary-rubios-meeting-with-venezuelas-2015-national-assembly-president-dinorah-figuera/).

Si los sectores opositores no alzan la voz y siguen insistiendo en cronogramas electorales y “elecciones ya” sin haber resuelto el grave problema de la ilegitimidad del poder ejecutivo, de nada valdrá que se hayan llevado a Maduro. La tiranía se consolidará en “elecciones” y ya no tendrán el llamado “tutelaje” norteamericano. Serán legítimos a partir de esas elecciones, consumando una trampa donde caeremos todos…

Caracas, 16 de octubre de 2026

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miércoles, 7 de octubre de 2026

El mito electoral de Venezuela

Imagen resumen de la nota cortesía de AI Google Gemini

Por Luis Manuel Aguana

Versión en inglés

Quisiera abordar un tema incómodo. Y digo incómodo porque al parecer todo el mundo lo evade, aunque lo he mencionado en las entrevistas que me han hecho y notas en este mismo blog. Pero como al parecer ya me luce como un tema tabú o de discusión abierta prohibida, no porque sea perseguido, sino porque nadie se atreve a tocarlo por las implicaciones que tiene, por lo que creo necesario tratarlo abiertamente.

Me refiero al tema de las implicaciones de realizar elecciones SIN cambiar la infraestructura técnico-electoral de castro-chavismo-madurismo, actualmente instalada y sin cambios en el ecosistema jurídico del CNE, y la seguridad que tiene toda la oposición, especialmente la encabezada por María Corina Machado (MCM), que de realizar elecciones en Venezuela mañana mismo “le ganaríamos al régimen como lo hicimos el 28 de julio de 2024”. Y eso es un mito que se le ha vendido al venezolano común desde que ocurrieron las elecciones en 2024, y que es necesario desmontar. 

Todo el mundo coincide en que la solución venezolana pasa por realizar elecciones inmediatamente para “salir” del régimen de Delcy Rodríguez y comenzar una nueva etapa en la política venezolana. Eso en teoría sería cierto si se contara a lo inmediato con un sistema que diera garantías a la población de que los resultados son los que ella depositó en las urnas y no otros. Y lo cierto es que no lo tenemos

En las negociaciones que continuaron las dos Asambleas (2015 y 2025), nadie habló ni está hablando ahora de un nuevo sistema electoral, ni de la reconstrucción de la infraestructura legal y procedimental para votar en este país. Aún se tienen definidos los mismos centros de 1 mesa favorables al PSUV y los circuitos electorales trucados del régimen, sin contar con un sistema automatizado creado para darle la victoria a Chávez en el referendo revocatorio de 2004.

Nadie se está paseando por la idea de que lo importante no es que los venezolanos nos preguntemos cuándo habrá elecciones, sino cuándo dispondremos de un sistema que verdaderamente arroje resultados seguros que incidan en la estructura del poder. Si vamos a elecciones con la misma infraestructura electoral castro-chavista-madurista, Delcy y sus ladrones se quedarán cuando las hagan, punto. Y con el respaldo de los EEUU...

Y la razón no es otra que a quien menos le interesa que existan cambios en el sistema electoral es el mismo personaje que inventó el voto electrónico que le garantizó a Chávez y a Maduro un mecanismo automatizado que pudiera arrojar los resultados necesarios para mantenerlos en el poder. Y ese personaje es el principal representante del régimen en las nuevas negociaciones auspiciadas por el gobierno de los EEUU. Y lo peor es que la principal representante por la oposición no ha dicho a ese respecto “esta boca es mía” …

En el presente curso de acción, difícilmente se producirán unas elecciones que el régimen no gane en esta oportunidad, en especial porque ya blindaron lo que ocasionó que las actas del 28 de julio de 2024 salieran con los resultados verdaderos, en lugar de los que ha modificado el sistema automatizado desde el año 2004.

La manera en cómo se realizó ese fraude técnico en Venezuela la explico en mi nota del 22 de marzo de 2026, “A confesión de fraude relevo de pruebas” (ver nota en https://ticsddhh.blogspot.com/2026/03/a-confesion-de-fraude-relevo-de-pruebas.html).

Pero lo más importante fue lo que ocurrió, o mejor dicho, NO OCURRIÓ, el 28 de julio de 2024. En mi nota del 28 de abril de 2026 (ver El No-Fraude del 28J, en https://ticsddhh.blogspot.com/2026/04/el-no-fraude-del-28j.html), los técnicos que debían ejecutar el software malicioso el 28J-2024 no lo hicieron (o impidieron desde afuera que se ejecutara, que es lo mismo a todos los efectos), impidiendo que los resultados fueran tergiversados por el régimen, con el consecuente resultado correcto de las actas.

En esa operación no hubo NINGUNA intervención opositora, ni de los comanditos ni de nadie de la oposición. Ellos se limitaron a recoger las actas y las transmitieron en un porcentaje decisivo a los servidores seguros dispuestos para ello. Eso ya por sí mismo representó la hazaña que todos vimos, pero de haberse ejecutado el software que cambiaba los resultados desde el 2004, hubieran recolectado las actas chimbas que daban ganador a Maduro, y que el régimen esperaba que tuvieran. Eso es lo que se desprende de las declaraciones de los hackers venezolanos que en este momento se encuentran bajo custodia federal en los EEUU, en la investigación en el caso del presunto fraude de Dominion Voting Systems en las elecciones norteamericanas.

Cuando las actas comenzaron a salir como debían salir, esto es, coincidentes con la voluntad popular, el régimen ordenó suspender la impresión de las actas de las máquinas de todos los centros de votación, pero ya estas habían sido ya impresas en su gran mayoría. Y el resto ya es historia conocida: Maduro ordena al “señor de la servilleta” del CNE cometer fraude, anunciando los resultados a favor del régimen.

En toda esta crisis que se ha presentado de la ilegitimidad de Delcy, pareciera que a todo el mundo se le olvidó que las máquinas de Jorge Rodríguez aún continúan en el CNE y contienen exactamente el mismo sistema al que se le impidió desde afuera cambiar los resultados. El régimen a estas alturas ya aprendió cómo evitar técnicamente que eso pueda suceder de nuevo.

Pero si a lo anterior se le añade que se le haya ocultado ese hecho a la población respecto a lo que verdaderamente sucedió con el cambio de los resultados el 28 de julio de 2024, los venezolanos seguirán creyendo que fue “la fuerza de los comanditos y del pueblo venezolano” quienes lograron que ganara Edmundo González Urrutia. Y por eso el régimen está muerto de la risa, y se continúa manteniendo un sistema electoral altamente tóxico para la salud democrática del país con anuencia opositora, que puede volver a ser aplicado en contra de salir de estos malandros en el poder.

Las implicaciones de toda esta realidad son monumentales. Nadie puede ganarle a una ruleta cargada. Y eso es exactamente lo que tendremos si la oposición sigue insistiendo en ir a unas elecciones inmediatas SIN CAMBIAR de raíz el sistema electoral del país porque lo consideran innecesario según el mito que ellos mismos han impulsado. Y eso es lo que hay en el fondo de todo esto. Pero yo me pregunto, ¿les interesa cambiarlo? A estas alturas pienso que no. Que desean más bien heredarlo…

No creo que haya estúpidos en la oposición (que los hay en todas partes). La pregunta correcta es si esa estupidez llega al punto de dejar de manera consciente que el régimen se quede, porque en ese caso MCM perdería por un bajo margen como perdió Capriles con Maduro en el año 2013. ¿Perdió Henrique Capriles 2 elecciones seguidas con el régimen? Después de conocer cómo lo hicieron, lo dudo mucho…

Suponiendo que la oposición entre en razón y comience seriamente a exigir un cambio en los sistemas electorales (Registro y Sistema Electoral) y la legislación correspondiente, para aplicar en Venezuela un sistema con base manual y transmisión segura, desde ahora mismo se debieran estar organizando para proponer uno, creando dentro de esas negociaciones las instancias correspondientes para diseñar y proponer al país a la mayor brevedad posible un nuevo sistema electoral.

Nótese que esto NO TIENE nada que ver con el nombramiento de los rectores del CNE. Ese paso sería el último, porque correspondería a ellos poner en funcionamiento un nuevo sistema para los venezolanos, ya que sin importar a quienes se nombren, un sistema seguro así diseñado sería lo que en realidad garantizaría unas elecciones libres, justas y verificables.

Pero todo lo anterior amerita TIEMPO, y eso es lo que los venezolanos no desean concederle a nadie, y la clase política no quiere asumir ese costo frente a una sociedad extremadamente maltratada que desea una salida inmediata del problema. Por eso ya es hora de hablarle claro y con la verdad a los venezolanos. Hace falta ese tiempo para salir del problema. Y lo peor es que no conocemos todavía el tiempo requerido.

Esto solo lo podría calcular una comisión técnica que sea designada para esa tarea. Ese tema NO ES POLITICO, ES TÉCNICO. Y ustedes se preguntarán, ¿y mientras tanto ocurre ese cambio del sistema electoral, nos calamos a los herederos de Maduro? Esa es una gran pregunta. Y la solución no puede ser ignorar la usurpación de la presidencia de la República, por más apoyo que esta tenga del gobierno norteamericano.

Es de allí donde en realidad nace la propuesta de una Junta de Gobierno de Transición. Alguien legítimo debe hacerse cargo del gobierno mientras todos los cambios electorales tienen lugar, y que se garantice desde el poder que en realidad se hagan, porque el régimen que encabezan los Rodríguez será el último en querer realizarlos por todo lo que ya he explicado. ¿Se dan cuenta de la situación?

Sin embargo, como no podrían realizarse elecciones para el cortísimo plazo por estar el actual sistema electoral altamente comprometido, esta Junta debería ser designada por el próximo Tribunal Supremo de Justicia, como el único poder de la República capaz de encontrarle una solución constitucional a la ilegitimidad actual del poder ejecutivo, decidiendo la designación directa y transitoria de quienes actuarán en ese poder, fundamentándose en nuestra tradición republicana, mientras se resuelven las elecciones.

MCM debería ser la primera en apoyar esta propuesta como la primera beneficiada del producto de unas elecciones limpias y auténticas, al ser señalada —por ahora— como la puntera en todas las encuestas realizadas hasta este momento.

Cualquiera que sea la solución que se le dé a la ilegitimidad del poder ejecutivo, el siguiente paso, con la Junta o después de ella, debe ser necesariamente la convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente para refundar a Venezuela y sus instituciones. Pero eso, como indiqué al comienzo, también sigue siendo un tema del que nadie quiere hablar, así como el de la soga en casa del ahorcado. Mientras no encaremos con seriedad y fortaleza los temas de los que no queremos hablar, nunca saldremos de esta tragedia, y los Rodríguez o cualquiera se atornillará en el poder en Venezuela. Es la hora de la verdad. Ya es la hora de desmontar el mito.

Caracas, 7 de octubre de 2026

Blog: TIC’s & Derechos Humanos, https://ticsddhh.blogspot.com/

Email: luismanuel.aguana@gmail.com

Twitter:@laguana


lunes, 28 de septiembre de 2026

República duradera

Imagen resumen de la nota cortesía de AI Google Gemini

Por Luis Manuel Aguana

Versión en inglés

Fue Marco Rubio, secretario de Estado de los EEUU, quien le puso un nombre a la preocupación que he resaltado desde hace años en este rincón de la red, acerca de la fragilidad de un gobierno nacido de los votos de los venezolanos, pero que sea incapaz de sostenerse en el tiempo debido a una debilidad estructural producto de décadas de destrucción institucional. Y nuestro ejemplo más evidente en Latinoamérica es la Nicaragua de Daniel Ortega. Veamos de qué se trata:

"No solo queremos que haya elecciones libres y justas, sino que exista una república duradera. Lo que amenazaría una república duradera en Venezuela sería que alguien resulte elegido y herede una catástrofe económica y social absoluta" (ver Marco Rubio revela de qué hablaron Trump y Delcy Rodríguez, en https://www.telemundowashingtondc.com/noticias/eeuu/rubio-dice-que-trump-hablo-con-delcy-rodriguez-sobre-transicion-politica-en-venezuela/2399831/).

Y así como ahora lo dicen los EEUU con el nombre de República duradera, en la vocería de su secretario de Estado, aquí en Venezuela lo hemos venido gritando desde hace más de una década, y mucho antes de que aterrizaran a ese concepto:

“Y así vendrá otro gobierno y posiblemente otro más, y se enriquecerán los que administren lo poco que quede. Y en ese contexto no se extrañen de que regresen al poder otra vez aquellos que estamos sacando ahora, con el argumento de que ellos tenían razón porque “la democracia” no arregló el desastre (¿quién podría?). Luego que Nicaragua salió de los comunistas con Violeta Chamorro, pocos años después, por causa de un gobierno corrupto de la “democracia”, regresó triunfante Daniel Ortega” (ver Renuncia y Constituyente, enero de 2016, en https://ticsddhh.blogspot.com/2016/01/renuncia-y-constituyente.html).

“Como ya he mencionado antes en este blog, de esa “negociación” vendrá otro gobierno y posiblemente otro más, y se enriquecerán los que administren lo poco que quede. Y más temprano que tarde regresarán al poder aquellos que estamos sacando ahora, con el argumento de que ellos tenían razón porque “la democracia” no arregló el desastre (¿quién podría si no se hacen los cambios fundamentales que hay que realizar?). Luego que Nicaragua salió de los comunistas con Violeta Chamorro, pocos años después, por causa de un gobierno corrupto de la “democracia”, regresó triunfante Daniel Ortega. Si los políticos nicaragüenses no cambiaron nada, ¿qué más podía esperarse?” (ver El sitio de Stalingrado venezolano, mayo de 2016, en https://ticsddhh.blogspot.com/2016/05/el-sitio-de-stalingrado-venezolano.html) 

“Expulsaremos al castrocomunismo. Pero eso no resolverá la profunda destrucción institucional en la cual nos hallamos, y cuya solución, imposible en el corto-mediano plazo, la reclamarán para ayer los venezolanos. Véanse en el espejo de Nicaragua. Salieron de los sandinistas y pusieron a Violeta Chamorro sin hacer los cambios estructurales que el país requería, y los comunistas de la mano de Daniel Ortega volvieron para quedarse. Por eso le repetimos al país, cual maestros de primaria: “Volar la estructura institucional actual, salir del régimen y rehacer el Pacto Social en un solo acto Constituyente Originario, ¡es una misma cosa de una manera controlada!” (ver Caída controlada, mayo 2017, en https://ticsddhh.blogspot.com/2017/05/caida-controlada.html)

“No se puede pasar de un Estado conducido por delincuentes a otro conducido por una dirigencia desprestigiada y de dudosa calificación ética y moral, sin correr el riesgo de volver a la situación anterior en el corto plazo. De cometer ese error, los primeros que se aprovecharían de un muy posible fracaso por corrupción en el retorno de la democracia serían precisamente aquellos a quienes se expulsó del poder por esa misma razón. Ese fue el caso de la Nicaragua de Violeta Chamorro, con el retorno de Daniel Ortega hasta nuestros días” (ver La transición de la transición, enero de 2018, en https://ticsddhh.blogspot.com/2019/01/la-transicion-de-la-transicion.html).

Son años de decir lo mismo con diferentes palabras, que ilustran exactamente el mismo concepto que expuso Marco Rubio: debe existir una República duradera antes de que exista un traspaso del poder desde quienes ahora lo detentan de una manera ilegítima. Traspasar el poder antes de obtener eso, como ocurrió con Violeta Chamorro, es la receta fatal del “autosuicidio” institucional del país.

Pero Rubio estuvo acertado al ponerle el nombre a una situación que tiene mucho fondo. En lo que se equivoca es en la implementación. No se puede respaldar a una tiranía carente de base constitucional para ejercer el poder, y esperar que esta colabore para su propia destrucción por la vía electoral, comenzando por el hecho de que no cambiará precisamente la estructura institucional que la ha mantenido en el poder. Eso es una contradicción total.

Si los EEUU pretenden entregarle recursos y apoyo a esta tiranía post Maduro de nuevo cuño de Delcy Rodríguez, con presos políticos y prensa embozalada, con el argumento que el país crecerá económicamente y será más fuerte para que se sostenga una posterior democracia salida del voto de los venezolanos, solo pueden contemplar los años de bonanza petrolera que tuvimos cuando los precios llegaron a más de 100 dólares, y estos mismos delincuentes se los llevaron, dejando el país en ruinas. ¿Cuál sería la diferencia?

El discurso de Delcy Rodríguez en la ONU es inválido, no por su contenido, sino por quien lo dijo. Es el discurso que esperaban los EEUU de un socio comercial, pero no le dice nada a los venezolanos que sabemos perfectamente quién es la persona que lo pronuncia. Un siniestro personaje que dirá lo que sea para permanecer en el poder a costa de los venezolanos.

Los EEUU están haciendo un mal negocio con quienes decidieron apoyar en el poder en Venezuela. La única manera en que ambos, los venezolanos y norteamericanos, saquemos provecho de una alianza en el largo plazo y se pueda garantizar esa Republica duradera que ambos deseamos, es garantizar los cambios institucionales básicos que el país necesita para el logro del restablecimiento constitucional, y eso no vendrá del régimen de los Rodríguez, y ellos lo saben.

Seguiremos intentando convencer a los EEUU de que la salida que nos conviene a ambos es un gobierno de transición a través de una Junta de Gobierno de Transición que sustituya al “rodrigato” y que sea el que verdaderamente se aboque a generar los cambios técnicos e institucionales mínimos necesarios para una convocatoria a elecciones libres, justas y verificables a la brevedad posible, y en concordancia con el plan que desean implementar para Venezuela. Esa sería la única manera de evitar esa herencia de catástrofe económica y social absoluta.

Caracas, 28 de septiembre de 2026

Blog: TIC’s & Derechos Humanos, https://ticsddhh.blogspot.com/

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