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lunes, 6 de abril de 2020

La Consulta será por el Gran Cambio

Por Luis Manuel Aguana

El 26 de Marzo de 2020 se marcó un hito en la historia política de Venezuela y lamentablemente, coronavirus de por medio, pareciera que paso por debajo de la mesa de los actores políticos venezolanos. Hemos repetido tanto que Maduro y su camarilla son una mafia narcocriminal que cuando el Departamento de Justicia norteamericano lo reconoce con pruebas en la mano después de 10 años de investigaciones criminales, los políticos en Venezuela todavía se plantean un cogobierno con ellos. Repito, el 26 de Marzo se señalaron como delincuentes internacionales a quienes ejercen ilegítimamente el poder en nuestro país. Y eso cambia definitivamente el abordaje que todo el mundo le debe dar al tema de la sucesión del poder en Venezuela.

¿Cómo lo veníamos tratando en ANCO? Para nosotros la sucesión debía tratarse como un problema político. Desde el 1ro de Mayo de 2017 cuando la narcotiranía presidida por Nicolás Maduro Moros convocara a una Asamblea Nacional Constituyente sin tener la cualidad para eso, y suplantando la Soberanía Popular, la  Alianza Nacional Constituyente Originaria, ANCO, enarbolo la bandera de una Consulta Popular organizada por la ciudadanía, con base en los Artículos 5, 70 y 333 Constitucionales a los fines de que el pueblo venezolano se pronunciara para detener esa estafa que nos perjudicaría a todos, como la única solución que nos quedaba como venezolanos no investidos de autoridad.

La Consulta Popular que propusimos en el 2017 y que logró resultados incompletos el 16 de Julio del mismo año, se transformó en un instrumento de lucha pacífica que ANCO adoptó a los fines que el pueblo decidiera la permanencia de Nicolás Maduro Moros y su régimen en el poder, basando nuestra argumentación en que esta solución fuera asumida por la Comunidad Internacional, con la sociedad civil de Venezuela al frente, como la única vía pacífica en la que fuera la Soberanía Popular la que decidiera y administrara electoralmente el mandato de los venezolanos al margen de los Poderes Públicos, y como mecanismo que permitiera una salida constitucional, pacífica y electoral al régimen que desgobierna a Venezuela.

Conscientes de lo extraordinariamente difícil que era convencer a la Comunidad Internacional de esta solución, y en especial cuando la oposición oficial, cuyos intereses han demostrado no ser los mismos que el de los venezolanos, teniendo ellos la ventaja de ser la única voz que se escucha en el exterior, nos dispusimos a realizar los contactos pertinentes fuera del país para que nuestros principales voceros explicaran esta solución que ya había sido informada al Secretario General de la OEA, Luis Almagro. No era fácil hacer eso. Sin recursos, con las fronteras bloqueadas, sin pasaportes, sin visas, se imaginarán ustedes si nuestra voz sería oída con la claridad y la fuerza suficientes por los tomadores de decisiones de los principales países amigos del pueblo venezolano. Pero aun así nos dispusimos a hacerlo, y en eso estuvimos hasta que llegó el 26 de Marzo de 2020. Todo eso cambió a partir ese día. De allí que ANCO se pronunciara el 28 de Marzo de 2020 (ver Comunicado ANCO a todos los venezolanos, El Gran Cambio, en http://ancoficial.blogspot.com/2020/03/comunicado-anco-todos-los-venezolanos.html).

Si nuestra propuesta se basaba esencialmente en que los principales factores internacionales, encabezados por los Estados Unidos asumieran la Soberanía Popular de los venezolanos como soporte para el desplazamiento del poder de Maduro y sus criminales, su Departamento de Justicia se adelanto en darles ese soporte. La decisión del Departamento de Justicia de los Estados Unidos transformaba un problema político en uno policial y/o criminal. En este sentido las acciones para que estas personas desalojen el poder en Venezuela deberán estar a cargo de la justicia nacional e internacional, por lo que una Consulta Popular para estos fines dejaba entonces de tener vigencia.

¿En donde deja eso a ANCO? Nuestra posición a partir del 3 Mayo de 2017 sigue siendo la misma: ¡Contrapongamos la fuerza del Poder Constituyente Originario a la pretensión de poder de un régimen, quien mancillando una herramienta que solo le pertenece al Pueblo de Venezuela, intenta utilizarla para someterlo, destruyendo su libertad!. Y así mismo lo manifestamos a la Nación ese día rechazando el llamado Constituyente de Nicolás Maduro Moros (ver Pronunciamiento de la ANC ante el llamado a una Asamblea Nacional Constituyente del Gobierno, en http://ancoficial.blogspot.com/2017/05/pronunciamiento-de-la-anc-ante-el.html).

Si bien es cierto en ANCO apoyamos la vía consultiva como instrumento coyuntural para que el país recuperara a la institucionalidad y se lograra el “cese de la usurpación”, a través de la convocatoria de la Soberanía Popular, ahora y con más razón, inmediatamente posterior al desplazamiento del poder de los delincuentes que ya han sido oficialmente señalados internacionalmente, debe convocarse al Soberano Pueblo de Venezuela a una Consulta Popular para que el Pueblo autorice el llamado a una Asamblea Nacional Constituyente Originaria autentica y constitucional, como la herramienta óptima para unir al país, para la reconciliación en justicia, para  hacer el Gran Cambio para la reinstitucionalización del Estado y la plena vigencia de la libertad y la justicia.

No es nuevo este llamado de ANCO. Ha sido la principal razón de constituirnos como ONG, porque consideramos que es absolutamente necesaria la recomposición institucional, política, económica y social de este país destruido. No es posible que le dejemos a los factores políticos que vengan a gobernar una estructura del Estado complaciente que les permita hacer lo que les venga en gana con la vida de los venezolanos. Y eso debemos hacerlo antes de comenzar con un nuevo periodo institucional del país posterior a cualquier proceso electoral. Acuérdense de mí: los factores políticos nos dirán que no es necesario, que vuelven a la carga “los locos de la constituyente con una constituyente innecesaria, porque hemos tenido 26 constituciones”. ¡Y ahora es cuando hace mas falta!

Los ciudadanos debemos controlar lo que venga después convocando al Constituyente y restituyendo las instituciones que balanceaban constitucionalmente al Poder Ejecutivo, y que las leyes no se encuentren en las manos del populismo político de los corruptos, sino de la institucionalidad de la representación de los Estados en un Senado de la República. Que los Municipios y los Estados dispongan del poder necesario para su desarrollo y del derecho de ejercerlo, y así se disponga constitucionalmente, comenzando por una reforma a fondo del destino del petróleo y de la renta petrolera en la vida de los venezolanos. Tenemos la obligación de comenzar desde ahora la defensa de nuestro futuro después de esta pesadilla.

Son muchas las reformas institucionales que requiere el Estado venezolano después de tsunami destructivo castro-chavista-madurista, entre ellas la revisión completa de los poderes del Presidente de la República. De esto hemos hablado muchas veces en esta tribuna pero lo retomaremos porque ese Gran Cambio no solo es importante, sino absolutamente necesario para la supervivencia de Venezuela después de la transición.

Caracas, 6 de Abril de 2020

Email: luismanuel.aguana@gmail.com
Twitter:@laguana

sábado, 4 de abril de 2020

Una oportunidad para los de abajo

Por Luis Manuel Aguana

No me agradó la alternativa que le dieron los norteamericanos a Maduro con su propuesta conciliatoria de un gobierno de cohabitación con la oposición oficial. Eso me sonó -y todavía me suena- a un remedio peor que la enfermedad. No solo porque les salva el pellejo a los capos de la droga que gobiernan el país sino porque les buscaba una alternativa complaciente a Juan Guaidó y su gobierno interino de acceder al poder con la formula de cohabitación de los “enclaves autoritarios”, con medio chavismo metido dentro de la transición.

En otras palabras “zamuro cuidando carne”, con un gobierno de transición con los mismos que produjeron el desastre, causando la desmoralización brutal de una población que clama por un mínimo de decencia pública en la próxima gente que venga a gobernar. Eso claramente iba a alargar el sufrimiento de las millones de personas que aun vivimos aquí. De verdad prefiero lo que pasó, que Maduro y su mafia rechazaran eso, así como el país entero rechazó ese adefesio llamado Gobierno de Emergencia Nacional de Guaidó.

¿En dónde nos deja todo eso? En una espera insoportable, donde las cosas no se mueven ni para atrás ni para adelante. Si esa propuesta gringa era efectivamente lo que supusimos de una “ultima rama de olivo” antes de proceder con la línea dura (ver La ultima rama de Olivo, en  https://ticsddhh.blogspot.com/2020/04/la-ultima-rama-de-olivo.html) entonces que no nos dejen esperando más tiempo, porque tengo la sensación maluca que aun creen que la mafia militar metida igualmente hasta los tuétanos en el negocio de la droga se va a mover consecuentemente para sacar al régimen.

La única manera que de las FAN actuales salga algo, es que sean los militares de las capas medias y bajas, no metidos en las decisiones ni negocios fundamentales del régimen, y que tienen mando de tropa y poder de fuego (capitanes, mayores y tenientes, los llamados COMACATES. El rango militar de mayor o comandante es el inmediatamente inferior al de teniente coronel e inmediatamente superior al de capitán) las que lideren una operación como la que pintan los gringos desde fuera para liberar a Venezuela. Tendrían que existir militares como el Mayor Marcos Pérez Jiménez, quien en 1945 encabezó dentro de la institución el golpe de derrocó a Isaías Medina Angarita el 18 de Octubre de ese año (aunque los adecos aun lo sigan llamando Revolución).

Y yo me pregunto: ¿no estarán pasando esos mismos rangos medios y bajos de las FAN la suficiente hambre y trabajo como la estamos pasando el resto de los civiles en Venezuela, para que algo de eso ocurra? Dejo la pregunta abierta porque solo ellos podrían responderla. La gran mayoría de esas capas medias y bajas deben estar pasando ahora todavía mucho más trabajo que nosotros los civiles porque son esos cuadros los que matraquean en las carreteras a los camiones de comida, y cobran peaje a todas las actividades económicas de la vida del país, para medianamente poder sobrevivir en este infierno en que el castro-chavismo-madurismo convirtió a Venezuela.

Efectivamente, en Venezuela el matraqueo debe encontrarse en su mínimo económico histórico. No hay transporte porque no hay gasolina. Todos los negocios están paralizados por el COVID-19 y por la crisis de combustible del régimen. Se detuvo en seco el contrabando de extracción de combustible, en primer lugar porque ellos destruyeron a la gallina de los huevos de oro. Sobreviven coleando a quienes les pagan en las colas por la gasolina que queda. Me imagino cómo deben estar comiéndose las piedras esos soldados en las fronteras del país que le cobran a todo el que pasa. Pero ahora no hay a quien cobrarle, por lo que no sé de lo que estarán viviendo.

Ellos, los militares medios y bajos, que nos han azotado hasta el cansancio por que son los que están controlando el país y sostienen a Maduro y su régimen, están comenzando a padecer lo que nosotros tenemos años padeciendo: el comunismo de sus jefes, que no tienen un pelo de comunistas porqué viven como los capos del narcotráfico que son. Ahora se acabaron los privilegios de los cuadros medios y bajos porque su única ventaja era la prerrogativa de poder sobre el resto del país porque estando armados en esa posición, piden coimas para poder sobrevivir. Eso se acabó. Ni siquiera los colectivos armados se salvan de la situación de paralización de Venezuela. ¿Estoy exagerando?

Ahora todos estamos friéndonos en el mismo sartén. Si bien es cierto que no toda la oficialidad media es corrupta, como ocurre en cualquier otra institución, difícilmente no existe alguna estructura de costos de cualquier industria, comercio o empresa en Venezuela que no contemple un elevado porcentaje para pagar lo que representa la coima de los militares. Pero ahora por la situación política nadie cobra, ni las empresas, ni el gobierno con sus impuestos, y por supuesto menos los militares medios y bajos. Esto debería ser un buen motivo para moverse y resolver la usurpación del régimen. Imagino que querrán volver al menos al “business as usual” de la 4ta República.

En el 2011 escribí una nota que pudiera considerar premonitoria, donde apuntaba que no eran solo los de arriba del régimen los culpables de esta desgracia, sino todos aquellos de abajo que por acción u omisión han permitido que continúe, incluyendo especialmente aquellos que han tenido responsabilidades medias o bajas: “Por más de una década los venezolanos hemos contemplado un gobierno desmantelar una a una nuestras instituciones más preciadas. Y lo peor es que ese desmantelamiento ha contado con la ayuda y complicidad abierta de personajes con nombre y apellido que han atropellado los derechos humanos de las personas a los ojos impávidos de todos nosotros”. (ver El ejemplo de Simón Weisenthal, en https://www.articulo.org/articulo/34905/el_ejemplo_de_simon_weisenthal.html).

Si hay algo rescatable de las FAN, estará allí. Es como cuando se quema un viñedo y solo es rescatable un renacimiento de la planta original si todavía hay ramas que han conseguido conservar algún verdor en su interior después del fuego, y que renace solo si existen las condiciones y la oportunidad. Pues bien, si quedó algo de verde dentro esa institución, no creo que exista mejor condición y mayor oportunidad que la de hoy para demostrar que pueden renacer. De otra manera serán igualmente responsables y sujetos a la persecución futura de la historia y de los cazadores venezolanos, que harán como Simón Weisenthal en su tiempo: después de la tragedia no nos olvidaremos nunca de las iniquidades que se cometieron en contra de nuestro pueblo, tanto por los de arriba como por los de abajo…

Caracas, 4 de Abril de 2020

Email: luismanuel.aguana@gmail.com
Twitter:@laguana