domingo, 26 de julio de 2026

Colapso institucional y soberanía en Venezuela

Imagen resumen de la nota cortesía de AI Google Gemini

Por Luis Manuel Aguana

Versión en inglés

En un reciente mensaje dirigido al presidente Donald Trump y su secretario de Estado Marco Rubio, el recientemente excarcelado Cnel. (GN) José de Jesús Gámez Bustamante, después de 14 años de prisión, y aún mantenido en custodia de casa por cárcel, posiblemente le haya dado la solución al gobierno de los EEUU en relación a qué hacer con las Fuerzas Armadas venezolanas, reducidas ahora a su mínima expresión tras 27 años de continuo desmantelamiento como cuerpo integrado para la defensa del país.

Utilizando la misma Constitución de 1999, el Cnel. (GN) Gámez Bustamante razona la última parte del Artículo 329 que indica que “La Fuerza Armada Nacional podrá ejercer las actividades de policía administrativa y de investigación penal que le atribuya la ley” (ver Justia Venezuela, Artículo 329, en https://venezuela.justia.com/federales/constitucion-de-la-republica-bolivariana-de-venezuela/titulo-vii/capitulo-iii/#articulo-329). Esta orden puede provenir perfectamente de quien ejerza la presidencia de la República como comandante en jefe de la Fuerza Armada Nacional:

“Además, y lo más importante es que en el mismo artículo (Artículo 329 CRBV), por mandato constitucional, la Fuerza Armada Nacional cumplirá (podrá ejercer) funciones de policía administrativa; entiéndase, como parte del orden interno mediante tal mandato no hay discusión, sino el cumplimiento, no por convicción, sino por coerción de tal mandato. Por ello, lo que le estoy diciendo se torna axiomático, indiscutible. Los militares pasarán a ser parte de la fuerza de una policía nacional con sus dos órganos doctrinarios: un órgano de investigación judicial para investigar los delitos y un órgano de policía uniformada para reprimir y prevenir el delito, no a la población. Y expreso todo esto para no retardar, esperando que un grupo de pusilánimes, oportunistas, corruptos, malformados, sean llamados a exponer su ignorancia…” (ver República TV, ¡Rompe el silencio! El coronel Gámez Bustamante lanza un mensaje que nadie esperaba, en https://www.youtube.com/live/r4_he42J5wE?si=dcTXtyGajt8aDwKZ).

De ser establecido así, la Fuerza Armada Nacional podría desaparecer tal y como la conocemos en la actualidad, dejándole el campo libre a las fuerzas militares de los EEUU para custodiar y defender las fronteras de Venezuela, lo que de manera irresponsable desapareció de la lista de actividades prioritarias de nuestros militares desde hace poco más de un cuarto de siglo.

Nuestras fronteras fueron abandonadas por el régimen o negociadas por ellos con grupos paramilitares y de la guerrilla colombiana dedicados al tráfico de narcóticos, oro y otras riquezas extraídas de zonas entregadas en consignación.

El nivel de destrucción organizativa de nuestras Fuerzas Armadas es tal que difícilmente pueda ser el sostén de cualquier gobierno democrático que pueda construirse posterior a esta tragedia de destrucción masiva institucional de Venezuela.

El lamentable estado de nuestra institución militar se demostró de manera abierta al no poder ser de ayuda alguna a la población tras los dos terremotos del 24 de junio, no solo por la incapacidad técnica y organizativa de poder asistir a la población ante una tragedia natural, sino porque demostraron que no se encontraban allí para cuidar de los venezolanos, sino al régimen que azota a Venezuela desde hace 27 años, lo que ha originado un repudio generalizado de la población.

Esta situación obliga a los EEUU, como regente y tutor de las actuales autoridades interinas, a tomar una dura decisión en relación a qué hacer con una institución que ha sido convertida de una organización para la defensa nacional a otra dedicada a ser guardia pretoriana de un régimen corrupto, que se ocupó de corromper a sus mandos principales para permanecer en el poder. No existe NADIE activo en esa institución capaz de sostener cualquier gobierno futuro. Así de simple.

Y esto es parte de la grave discusión acerca del futuro de nuestro país.

No solo se trata de que exista una Junta de Gobierno de Transición que sustituya el desprestigiado y corrupto interinato de Delcy Rodríguez, se trata de quién sostiene lo que venga, porque al final el último bastión del gobierno de cualquier país es la punta de la bayoneta de sus soldados, como me lo solía recordar el desaparecido Gen. (Ej) Jacobo Yepez Daza, representante insigne de esa institución (ver Jacobo Yépez Daza, Réquiem por un General civilista, en http://ticsddhh.blogspot.com/2015/12/jacobo-yepez-daza-requiem-por-un.html).

Escribo esta nota con mucha tristeza en recuerdo del General Yepez Daza y todos los oficiales y miembros de nuestra Fuerza Armada, como representantes de una oficialidad digna que pasaba por encima de los políticos, poniendo primero en todos los órdenes la defensa de los venezolanos. Debo suponer que eso fue progresivamente desapareciendo e hizo su crisis terminal el 24 de junio de 2026, paradójicamente el día de la conmemoración de la Batalla de Carabobo y Día del Ejército. Solo Dios sabe cuándo poner final a las cosas.

Ahora, un miembro de esa oficialidad digna, tras haber sido torturado por 14 años al punto de haber perdido la vista por esas torturas, indica una salida para limpiar y, por qué no, comenzar de nuevo. Pero, ¿y mientras tanto qué?

Los venezolanos aún no salimos del trauma, porque aún existe el régimen de Maduro en funciones, así sea tutelado por los EEUU, de toda la iniquidad contenida en estos malvivientes que aún desgobiernan el país. Y eso no lo digo yo. Pregúntenles a los sobrevivientes del Estado Vargas en la todavía penosa búsqueda de sus familiares bajo los escombros. Las humillaciones inimaginables de las que han sido objeto podrían llenar innumerables novelas de horror. Personas que tienen que pagar por maquinarias para remover escombros para encontrar a sus familias enterradas, cuando eso debe ser responsabilidad del ESTADO, que tiene la obligación fundamental de proteger y asistir a sus ciudadanos. Y el brazo inmediato que tiene para eso son las Fuerzas Armadas.

El desastre humillante para la identificación y búsqueda de cadáveres en las morgues improvisadas, la inminente epidemia producida por millones de insectos debido a los miles de cadáveres que aún están bajo toneladas de escombros, debería darle vergüenza a cualquier gobierno. Pero a esta gente no. A estas alturas, La Guaira debería ser fumigada completamente desde el aire para evitar que los familiares también mueran frente a los escombros donde se encuentran sus familias.

En el estado de indefensión y postración en el que se encuentran los venezolanos, no estamos en capacidad ahora de reclamar soberanía. Eso es como pedirle a un enfermo hospitalizado por múltiples heridas que se mueva por sus propios medios. Ese enfermo requiere ayuda y tratamiento. Venezuela fue quebrada, así como es quebrado física y psicológicamente un preso en una cárcel por sus carceleros. Eso hizo el régimen de Maduro y aún continúa haciéndolo el trío en el gobierno encabezado por Delcy Rodríguez. Tengo que expresarlo dolorosamente de esa manera.

Venezuela, luego de sacarnos de encima a Delcy y sus cómplices con la ayuda de los EEUU, y mientras se encuentre en el hospital, deberá ser tratada para que pueda valerse por sí misma de nuevo. Eso hay que comprenderlo en su lamentable profundidad. A este país lo destrozaron y se encuentra en COLAPSO. Y tuvo que venir Dios el 24 de junio a hacerlo comprender en su descarnada magnitud.

A consecuencia de toda esta iniquidad, los EEUU nos están echando una mano, pero a un costo que todavía no estamos al punto de conocer. Pero todos debemos comprender que NADIE nos había ayudado en nuestra desgracia. Que por la razón que fuera se llevaron al capo mayor el 3 de enero y trasladaron de emergencia a Venezuela a un hospital con un plan de recuperación de 3 fases. Y eso no tiene precio.

No estamos en posición de decidir nada en este estado de colapso terminal, pero en la medida en que nos recuperemos de casi 30 años de maltratos, estaremos en mejores condiciones para mejorar los términos de la ayuda prestada. En ese momento podremos hablar otra vez de soberanía. Y cuando eso ocurra, podremos decidir soberanamente si requerimos o no de una Fuerza Armada que la defienda.

Caracas, 26 de julio de 2026

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Email: luismanuel.aguana@gmail.com

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martes, 21 de julio de 2026

Venezuela: Ilegitimidad, fraude y transición electoral

Imagen resumen de la nota cortesía de AI Google Gemini

Por Luis Manuel Aguana

Versión en inglés

Del Diccionario de la Real Academia Española (DRAE), Legitimidad: “1. F. Cualidad de legítimo. Sinónimos o afines de “legitimidad”: legalidad, validez, licitud, autenticidad, veracidad” (ver DRAE, en https://dle.rae.es/legitimidad).

Quise primero establecer el significado del término que hemos estado usando en Venezuela acerca del régimen que encabeza Delcy Rodríguez, en el Poder Ejecutivo y el resto de los Poderes Públicos de Venezuela. Porque, ¿era legítimo Nicolás Maduro Moros el 3 de enero de 2026, solamente examinando esa condición desde el 28 de julio de 2024? ¿Era, de acuerdo a esa definición de legitimidad, legal, válido, lícito, auténtico y veraz? Claramente NO. Maduro, como todos sabemos, se robó de manera burda las elecciones del 28 de julio de 2024. Entonces, su sucesora, luego de su extracción el 3 de enero de 2026, es aún menos legítima al haber sido designada como vicepresidente de la República por un funcionario ilegítimo.

Sin embargo, esa sucesora plenamente ilegítima tenía, de acuerdo a la Constitución de 1999, 90 días prorrogables por otros 90, que convocar a unas elecciones para sustituir al supuesto funcionario “legítimo” debido a una ausencia absoluta.

Ahora bien, resulta que han aparecido versiones según las cuales, si se declara el vacío de poder por falta absoluta del presidente (artículo 233 constitucional) y se hace un llamado a elecciones por parte de su sucesora también ilegítima, TRANSFORMARÍA la ilegitimidad de origen de Maduro en legitimidad, sin desaparecer el hecho de que se robó unas elecciones. Y esta sería la razón que aducirían los EEUU para dejar a Delcy Rodríguez en el poder hasta concluir el plan de tres fases norteamericano.

Esta explicación me pareció tan absurda como dejar al dúo Rodríguez a la cabeza del poder ejecutivo y legislativo, así como a Diosdado Cabello en su puesto, para que sean ellos quienes se encuentren al mando del país durante unas elecciones supuestamente libres, justas y verificables. Zamuro cuidando carne, pues.

El gobierno de Maduro desde la misma noche del 28 de julio de 2024 era un gobierno de facto (se robó las elecciones) y fue sustituido por otro igualmente de facto la misma madrugada del 3 de enero de 2026. Entonces, según la versión norteamericana, seguir la regla constitucional no tiene ningún sentido, ni llamar a elecciones en 180 días, ni declarar vacíos de poder, ni falta absoluta o ninguna de esas “pequeñeces constitucionales” venezolanas, porque según su criterio se estaría “legitimando” a Maduro. ¡Acabazón de mundo!

Entonces, los EEUU solo están prorrogando, con asistencia de su fuerza militar, el gobierno de facto de Maduro, solo que a través de su alter ego Delcy Rodríguez sin la asistencia de la Constitución venezolana.

Ante ese hecho, ANCO ha planteado al regente o tutor la sustitución de las cabezas de ese gobierno de facto por otras que no representen los 27 años de corrupción, crimen, destrucción y atraso, hasta que se produzca un proceso electoral que garantice unas elecciones manuales justas, libres y verificables en concordancia con los estándares internacionales. Esas cabezas, de acuerdo al nuevo estado de cosas en Venezuela, no podrían ser sustituidas siguiendo la constitución venezolana suspendida desde el mismo 28 de julio de 2024, de acuerdo con el razonamiento del tutor. Solo podrían ser cambiadas por quien tiene la fuerza para sostener un gobierno en Venezuela, y ese no es otro que los EEUU.

Lo anterior hace que, por más que se digan discursos de calle o invoquemos la soberanía del artículo 5 constitucional, las cosas difícilmente cambiarán sin una orden del presidente de los EEUU. Hacen falta todavía muchas pastillas de “Ubicatex” en Venezuela, y es por eso que lo que hay que hacer más bien es intentar convencer al tutor de que es más conveniente económica y políticamente para los EEUU sacar a los delincuentes del poder en Venezuela antes que mantenerlos.

¿Y por qué hay que convencer a los EEUU? Porque nuestro problema no se resuelve aquí, sino allá. Que existen fuerzas muy poderosas, que incluyen el pago de lobistas en Washington, que mantienen el convencimiento a la Administración Trump de dejar al régimen de los Rodríguez en el poder. Esas son las mismas que antes sostuvieron las operaciones de Chevron en Venezuela, aunque existieran sanciones, y que lograron que el gobierno de turno de los EEUU soltara a Alex Saab y los narcosobrinos. Pero también existen fuerzas que están a favor de un cambio radical de las cabezas en el poder en Venezuela. A esas hay que apoyarlas con argumentos a favor de nuestro planteamiento. Y eso no se logra con cualquiera, sino con estadistas de peso en cada una de sus áreas, como los propuestos por ANCO.

A la luz de los últimas revelaciones producidas en los EEUU por parte del presidente Trump por la desclasificación de documentos de la Agencia Central de Inteligencia norteamericana (CIA), que ratifica en cada una de sus parte mi nota publicada del 22 de marzo de 2026 titulada “A confesión de fraude relevo de pruebas”, donde se establece claramente y con testigos, el fraude técnico-electoral del régimen en todas las elecciones desde el año 2004 (ver nota en https://ticsddhh.blogspot.com/2026/03/a-confesion-de-fraude-relevo-de-pruebas.html).

En efecto, la demoledora declaración del presidente Trump no deja ninguna duda, para todos aquellos que insistieron hasta hoy en la supuesta transparencia de ese sistema corrupto de contar votos:

“Hoy estamos publicando documentos que muestran que la CIA obtuvo informes sobre un complot específico para hacerle un gran favor al corrupto régimen de Maduro en Venezuela. Y eso es exactamente lo que sucedió conspirando para manipular digitalmente las elecciones de su propio país en 2020. Y eso fue lo que hicieron. Estos informes incluían detalles precisos sobre los métodos que el régimen desarrolló para alterar digitalmente los totales de votos, de manera que no pudieran ser detectados incluso con una auditoría, sin importar cuán profunda fuera. Esta información de inteligencia resalta por qué debemos tomar medidas urgentes para asegurar que nuestro propio sistema nunca jamás pueda ser hackeado o comprometido como lo fue en el pasado” (ver Declaraciones del presidente Donald Trump, Ultima hora: Trump revela un enorme encubrimiento que sacude a EEUU, 16-07-2026, en https://youtu.be/Ylb82E8tw1s?t=1094).

Entonces, difícilmente es sostenible en Venezuela renovar el uso del sistema electoral de Jorge Rodríguez en cualquier futuro cercano, en especial luego de esa declaración del presidente de los EEUU. Esto nos lleva irremediablemente a establecer una nueva ingeniería electoral para el CNE y el cambio en los procedimientos de elecciones para Venezuela, estableciendo el voto manual con auxilio de la tecnología para la transmisión de las actas, una vez contados y verificados por verdaderos testigos todos y cada uno de los votos. Esto de ninguna manera se puede hacer ni en uno ni en dos meses, cualquiera que sea quien asuma esa responsabilidad, si la asume con seriedad y responsabilidad, salvo, claro, que lo hagan con las máquinas del CNE, cosa muy apropiada para el régimen de Jorge Rodríguez.

Aunque la elección sea manual, se deberá realizar previamente entre muchas tareas, una depuración a fondo del Registro Electoral, con cuadernos acordes con el verdadero padrón electoral del país, garantías para la votación manual de la diáspora regada por todo el mundo y su representación en Venezuela, una nueva distribución de los circuitos electorales acorde con la realidad poblacional, la desaparición de centros de 1 y 2 mesas en lugares donde el régimen coaccionaba a los electores (por ejemplo las Misiones Vivienda), la reforma de la Ley Orgánica de Procesos Electorales (LOPE) y eliminación y/o modificación de todos los reglamentos que le hacen el juego para evadir la voluntad popular, una nueva sistematización con tecnología de transmisión segura, únicamente para el envío y publicación de actas al centro de totalización luego del cierre de cada una de las mesas electorales.

Estas son, como mínimo, las tareas que le correspondería realizar a una comisión técnica que se ocupe de poner en funcionamiento unas nuevas elecciones en Venezuela, luego de la comprobación del fraude del que fuimos objeto en todas las elecciones por poco más de 20 años. Y como es simple de entender para los EEUU, estas labores no pueden ser coordinadas por los autores y cómplices de ese fraude a los venezolanos, que son precisamente los que se estarían sentando a negociar nuevas elecciones a partir del 1ro de agosto. 

A raíz de los terremotos que asolaron el país, los EEUU están planeando desplegar 3.000 técnicos y asumir la administración temporal de Venezuela. En efecto en noticia titular del ABC de España “La Casa Blanca estudia movilizar 3.000 millones de dólares (2.600 millones de euros) para reconstruir las infraestructuras y preparar unas elecciones democráticas” (ver EE.UU. planea desplegar 3.000 técnicos y asumir la administración temporal de Venezuela, en https://www.abc.es/internacional/eeuu-ultima-plan-multimillonario-ayuda-elecciones-venezuela-20260715015509-nt.html).

De acuerdo a la noticia del ABC de España, “No se trataría de un contingente militar ni de una fuerza de combate. Una parte importante del equipo procedería del Cuerpo de Ingenieros del Ejército de Estados Unidos, acompañada por especialistas civiles en infraestructuras, urbanismo, logística, comunicaciones, energía y ordenación territorial. Su misión sería participar en la recuperación de carreteras, puertos, aeropuertos, redes eléctricas, sistemas de abastecimiento de agua y edificios públicos dañados por los seísmos. También asumirían tareas de coordinación de la ayuda y de planificación de las prioridades para reconstruir las zonas más afectadas”.

De producirse esta decisión, los EEUU tomarían bajo su control directo el proceso electoral en Venezuela, así como otros procesos críticos administrativos para el funcionamiento básico del país, por lo que parecería que los temores arriba señalados de permanecer en el poder lo que queda del régimen, serían infundados. Eso sería un gran error y un espejismo para quienes tomen esa decisión en los EEUU.

La percepción de los venezolanos siempre será que quienes se encuentren al frente del poder en Miraflores son los que conducen el país, así lo hagan los técnicos norteamericanos por mampuesto. Y un cambio de quienes finalmente le den la cara a Venezuela e informen al país de los progresos en la administración de los recursos que reciba para su reconstrucción, sería determinante en el avance y la cooperación de los venezolanos. Sería un error de la administración de Trump dejar en el poder a la gente que tanto daño le causó a la población.

Creemos que ese cambio en las caras de la conducción política traería mayor seguridad al mundo para regresar a Venezuela la confianza necesaria para avanzar en la recuperación y en el avance con rapidez del plan de 3 fases norteamericano. Dejar el interinato ilegítimo de Delcy Rodríguez más bien lo retrasaría, e incluso lo entorpecería. Aún no es tarde para cambiar esa decisión.

Caracas, 21 de julio de 2026

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viernes, 17 de julio de 2026

Venezuela: Negociar qué y con quién

Imagen resumen de la nota cortesía de AI Google Gemini

Por Luis Manuel Aguana

Versión en inglés

Cuando los Estados Unidos se llevaron a Nicolás Maduro Moros y Cilia Flores por la fuerza a través de una incursión militar la madrugada del 3 de enero de 2026, el Consejo de Seguridad de la ONU se reunió de emergencia y el embajador de los EEUU ante la ONU, Mike Waltz en su intervención declaró: “Como ha dicho el secretario Rubio, no hay ninguna guerra contra Venezuela ni contra su pueblo. No estamos ocupando un país, eso fue una operación policial” (ver France 24 Español, Consejo de Seguridad de la ONU se reúne tras ataque de EEUU en Venezuela, en https://youtu.be/4CwUwRynIZ4?t=79).

Ciertamente, fue una operación policial, pero montada sobre una intervención militar en toda regla. Sin embargo, así no lo consideró la ONU, cuya Carta fundamental establece en el Artículo 2, inciso 4, como principio rector para todos los miembros firmantes, que “Los Miembros de la Organización, en sus relaciones internacionales, se abstendrán de recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado, o en cualquier otra forma incompatible con los Propósitos de las Naciones Unidas” (ver Carta de las Naciones Unidas, en https://www.un.org/es/about-us/un-charter/chapter-1). Por ningún lado de ese texto se indica o infiere que están exceptuadas las “operaciones policiales” o de otra índole para buscar delincuentes con militares.

Sin embargo, para todos los efectos políticos y militares, a partir del 3 de enero existe un control de facto de los EEUU sobre Venezuela. Todas las decisiones del alto gobierno son autorizadas por los EEUU. Sin necesidad de poner posteriormente a esa fecha ni un soldado en el territorio venezolano, lo que no era necesario al disponer EEUU de la tecnología militar suficiente para un control a distancia, las fuerzas militares venezolanas se entregaron ante ese control. Posteriormente, luego de los terremotos que asolaron el país del 24 de junio de 2026, los EEUU hicieron presencia militar en el Estado Vargas (a mi juicio no existe un “Estado La Guaira”) con más de 2000 efectivos para ayuda humanitaria, lo que consolida ya su presencia y control en el país.

Todo esto se está produciendo al margen de cualquier normativa nacional e internacional. A partir del 3 de julio, Delcy Eloína Rodríguez Gómez está ejerciendo el poder ejecutivo en el país sin ningún sustento legal ni legítimo, ni siquiera el de las armas de la República como cualquiera que hubiera dado un golpe de Estado. Si ya era ilegitima su condición, heredada por la ilegitimidad Nicolás Maduro Moros, ahora solo sigue en el cargo por la fuerza de los EEUU.

Entonces, estamos en presencia de una situación de intervención directa de una potencia, los EEUU —solo que realizada de una manera diferente y no convencional—, y en virtud de esa condición se ha convertido en tutor o regente del país, demostrando en la práctica al sostener a Delcy Rodríguez, que puede dejar, poner y quitar gobernantes en Venezuela, tal y como lo ha realizado en el pasado en otras latitudes del mundo.

Habiendo llegado hasta este punto, la Alianza Nacional Constituyente Originaria, ANCO, desde la sociedad civil ha propuesto a los EEUU que, en virtud de su regencia y fuerza militar, y atendiendo la grave situación del país agravada por las consecuencias de 2 terremotos, proceda a remover el régimen, colocando en su lugar una Junta de Gobierno de Transición, que se encargue del poder ejecutivo y el resto de los poderes públicos, por un periodo que permita rehacer el sistema electoral venezolano, acoplando al plan de 3 fases de los EEUU, libere los presos políticos, y que se ocupe al mismo tiempo de gobernar y atender la grave crisis humanitaria que Venezuela está sufriendo, permaneciendo en el poder hasta que le entregue el mando a un gobierno legítimo nacido de la soberanía popular en elecciones (ver ANCO RATIFICA ANTE LA NACIÓN Y LA ADMINISTRACIÓN DEL PRESIDENTE DONALD J. TRUMP SU PROPUESTA DE UNA JUNTA DE GOBIERNO TRANSICIÓN - 14 de julio de 2026, en https://ancoficial.blogspot.com/2026/07/comunicado-anco-anco-ratifica-ante-la.html).

De acuerdo a las últimas informaciones recibidas, todo apunta a una vuelta a las negociaciones paralizadas por los terremotos, entre los “diputados” de la vencida Asamblea Nacional de 2015 presidida por Dinorah Figuera y la ilegítima Asamblea Nacional del régimen, presidida por Jorge Rodríguez.

Debemos recordar que la MUD/PU, previo a la tragedia de los terremotos, resolvió pasar por encima de María Corina Machado (MCM) y la promesa del Manifiesto de Panamá de dejar las negociaciones en sus manos. La “unidad” negoció directamente con los EEUU para lograr volver a participar en una mesa de negociación con el régimen, ahora de los Rodríguez, como antes lo hicieron con Maduro, y que produjo el Acuerdo de Barbados, acuerdo que recordamos el régimen violó a sus anchas, impidiendo la candidatura de MCM. Recuerden que los venezolanos tenemos poca memoria política.

Ahora bien, podría no objetar lo irregular de una situación donde dos partes sin legitimidad alguna deciden el destino de los venezolanos, porque nadie en el actual estado de cosas del país, incluyendo una Junta de Gobierno puesta por los EEUU, tampoco la tendría. El problema se encuentra en que Delcy Rodríguez y sus ladrones, con toda la historia delictiva del régimen, se encuentran gobernando el país indefinidamente y a instancias de los EEUU. A esos delincuentes NO SE LE PUEDE CONFIAR la ayuda mil millonaria que ya en este momento está recibiendo Venezuela, que de una u otra manera terminarán administrando finalmente las manos criminales del régimen, ni mucho menos la recuperación de un país que comprobadamente han destruido.

Hasta que concluyan esas negociaciones y el tiempo correspondiente a los cambios estructurales necesarios en el poder electoral, que no se pueden limitar solo al nombramiento de unos rectores para el CNE, Venezuela seguirá en la ruta de desmantelamiento y destrucción, empeorada por un régimen más que ilegítimo. Esto es, permanecerán allí todo el tiempo que requerirán las múltiples tareas necesarias para cambiar la ruleta cargada en que el régimen castro-chavista-madurista, con su creador a la cabeza, Jorge Rodríguez, convirtió al CNE, para transformarlo en un sistema decente, confiable y transparente y con voto manual, que garantice unas elecciones auténticas en el país. Esto es lo que se estaría negociando claramente sin la presencia de alguien que represente verdaderamente a los venezolanos.

Ahora bien, veamos quién negocia. En este momento ya los partidos de MUD/PU se encuentran acordando las cuotas de cuántos negociadores por partido tendrán de los 10 puestos por parte de la oposición. Esa es la manera tradicional en que la oposición venezolana aborda una materia como esta, el reparto. Después también habrá las cuotas con los rectores del CNE. Y las preguntas que me surgen: ¿Creen ustedes que los resultados serán diferentes después de 27 años de tener el régimen en su bolsillo a la dirigencia opositora? Y saben bien a lo que me refiero con “bolsillo”. ¿Cambiarán real y estructuralmente esos negociadores el sistema electoral a favor de los ciudadanos, cuando la mejor defensa que tuvo ese sistema automatizado que se utilizó hasta el 28J-2024 fue precisamente de la MUD/PU? Tengo mis dudas razonables después de escribir por 15 años la misma historia sin cambio alguno.

Un enfoque que beneficie una negociación con el régimen SIEMPRE ha perjudicado a los venezolanos porque entre estos delincuentes siempre ha existido la cohabitación. El régimen tiene mucha experiencia en esta materia y estará muerto de la risa con esta negociación entre bandas, aunque veamos a un Jorge Rodríguez aparentemente molesto porque lo obligaron a sentarse con la AN-2015.

Algunos dirán que en esta oportunidad será diferente porque el árbitro será los EEUU. A ese argumento responderé que los EEUU darán el visto bueno a cualquier cosa que AMBAS partes acuerden. Ellos no están allí para velar por los intereses de los venezolanos sino por los suyos. Y lo que salga de allí les dará estabilidad hemisférica que necesitan, así los venezolanos salgamos con las tablas en la cabeza.

El solo hecho de una negociación entre las bandas que manejaron el interinato de Guaidó, que no ha rendido cuentas de los millones de dólares que les entrego la administración de los EEUU, y la banda que destruyo a Venezuela en 27 años, no presagia nada bueno para nosotros. Antes de eso prefiero mil veces que el regente ponga una Junta a dedo respaldada por los fusiles norteamericanos que decida un sistema electoral confiable en el menor lapso posible para los venezolanos, y esos mismos fusiles obliguen a los militares venezolanos a respetar la decisión del pueblo en unas elecciones que esa Junta organice. Esto al parecer, como van las cosas, pareciera un sueño de una noche de verano. Pero algunas veces los sueños también se cumplen, y soñar no cuesta nada… 

Caracas, 17 de julio de 2026

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lunes, 13 de julio de 2026

ANCO: El mensaje que se distorsionó

Imagen resumen de la nota cortesía de AI Google Gemini

Por Luis Manuel Aguana

Versión en inglés

A continuación, un ejemplo clásico de cómo se puede tergiversar un mensaje a lo largo de una cadena de comunicación. Y aunque les parezca jocoso, el asunto es sumamente serio porque quien debería recibir sin ningún problema el mensaje al final de la cadena, claramente solo recibe basura: 

“Una anécdota de cuartel

El teniente al sargento:

Por orden del capitán, la tropa asistirá mañana al campo de ejercicios en uniforme de campaña, para presenciar el eclipse de Sol que, según los periódicos, ocurrirá a las 11 en punto. Más tarde, y en propio campo, un astrónomo explicará a los soldados la causa del raro fenómeno, pero si llegara a llover, la explicación tendría lugar en el comedor del cuartel.

El sargento a los cabos:

Por orden del capitán, mañana habrá un eclipse de Sol en el campo de ejercicios. Seguidamente empezará a llover, por lo que la tropa pasará al comedor del cuartel, donde un astrónomo en uniforme de campaña dirá a los soldados lo que dicen los periódicos acerca del fenómeno.

El cabo a los soldados:

Mañana a las 11 el capitán eclipsará al sol con unos periódicos en el campo de ejercicios. Más tarde, un astrónomo hará llover en el comedor, pero, para que el raro fenómeno se produzca, la tropa deberá vestirse en uniforme de campaña.

Los soldados entre sí:

Mañana a las 11 el sol eclipsará al capitán, quien por la tarde volverá a aparecer en el comedor del cuartel en uniforme de campaña. Los astrónomos tratarán de explicarle las causas del raro fenómeno, pero, si no lo entiende, irá a ver un especialista. Los soldados llevarán periódicos para taparse si acaso llueve” (Compañía Shell de Venezuela, 1990). El Arte de Supervisar (3.ª ed.). Caracas: Departamento de Adiestramiento y Desarrollo Organizacional).

A mi juicio, cuando llegó finalmente el mensaje de ANCO de una Junta de Gobierno de Transición al ciudadano común, cada persona, como en el ejemplo anterior, entendió el mensaje a su propia manera. El sargento y los cabos entendieron a su manera un mensaje diferente y lo que finalmente llegó al receptor final, los soldados, no tuvo nada que ver con el mensaje original.

Lo que estoy leyendo y escuchando en las redes sociales acerca de la propuesta original de ANCO no tiene nada que ver con lo que la organización ha planteado al país y a los EEUU, en su comunicado del 3 de julio, pocos días después de la tragedia de los terremotos del 24 de junio de 2026 (ver Manifiesto a la Nación y a la Administración del presidente Donald Trump JUNTA DE GOBIERNO DE TRANSICIÓN YA - 03-07-2026, en https://ancoficial.blogspot.com/2026/07/comunicado-anco-manifiesto-la-nacion-y.html).

Y en esencia, ¿qué dijo ANCO en ese comunicado a Venezuela y los EEUU?

  • Que, en atención al vacío de poder producido el 3 de julio, el régimen ya no era sustentable, no solo por causa de su ilegitimidad histórica demostrada, sino porque la crisis producida por la tragedia más grande que ha tenido el país en un siglo hacía imperativa su sustitución, debido al rechazo aún mayor en la población, haciéndolo insostenible, lo que constituía una bomba de tiempo social de imprevisibles consecuencias.
  • Que en virtud de lo anterior ANCO propone al tutor, los EEUU, que sustituya ese gobierno írrito por una Junta de Gobierno de Transición para el restablecimiento del hilo constitucional. ¿Y por qué se lo pedimos a los EEUU? Porque para nadie es un secreto que son ellos los que militarmente y por la fuerza de las armas, desde el 3 de enero de 2026, controlan al régimen y que luego del 3 de julio son su ÚNICO sostén y razón para seguir en el gobierno. No existe fundamento de ninguna naturaleza que justifique legalmente la presencia de Delcy Rodríguez como “presidente interino” de Venezuela.
  • Que esa nueva Junta, justificada y designada igualmente por la fuerza de las armas de los EEUU, asumiera todos los poderes del Estado y estableciera un Estatuto Electoral especial, para conducir a unas elecciones libres, justas y verificables, en los tiempos del plan de 3 fases de los EEUU, para restituir el carácter soberano y democrático del pueblo de Venezuela a la brevedad posible. En otras palabras, un simple quita a Delcy y su camarilla de criminales, y pon a gente honorable para que conduzca el proceso.
  • Que hasta que las elecciones del plan de 3 fases se produzca hay que gobernar a Venezuela con “ciudadanos venezolanos de reconocidos méritos, solvencia moral y alta experticia técnica en la gestión pública, plenamente desvinculados de intereses partidistas o corporativos, con poderes amplios y suficientes para asumir de inmediato la atención, recuperación y firme normalización que la emergencia sísmica ha producido y ejecutar las medidas extraordinarias y necesarias para recuperar el país, así como la ejecución de los cambios indispensables de las instituciones ilegítimas y frenar la disolución del Estado”.
  • Que esa Junta de Gobierno de Transición debía también en el menor tiempo posible establecer una ruta para la convocatoria a un proceso Constituyente de carácter originario (Art. 347 CRBV) con el fin de refundar la nación.

Posteriormente el 6 de julio, 3 días después del referido Manifiesto, le hicimos una Carta pública al presidente de los EEUU, Donald Trump y al secretario de Estado Marco Rubio, ratificándole nuestra anterior propuesta, pero proponiendo a la Dra. Blanca Rosa Marmol de León para encabezar esa Junta de Gobierno de Transición, como referente ETICO Y MORAL de Venezuela, dos muy importantes factores para este muy golpeado país (ver Carta Pública al presidente de los EEEUU, Donald Trump y al secretario de Estado Marco Rubio - 6 de julio de 2026, en https://ancoficial.blogspot.com/2026/07/comunicado-anco-carta-publica-al.html). La Dra. Marmol transversaliza ese sentimiento de cambio moral y de justicia en todos los sectores, que el país requiere con urgencia en estos momentos, y antagoniza directamente con la claque criminal que gobierna ahora Venezuela. Ese es el mensaje que deseamos que los EEUU advierta en estos momentos oscuros de Venezuela.

En ningún lado de esta propuesta se dice o sugiere utilizar el mecanismo de las Asambleas de Ciudadanos para “decidir” integrantes de esa Junta de Gobierno, entre otras razones porque el proceso de decisión ciudadana por excelencia para poner gobernantes, que son las elecciones, está suspendido por la destrucción de nuestro sistema electoral y la revisión necesaria por esa Junta propuesta de todo el sistema técnico, jurídico y procedimental para la elección de cargos públicos, por el tiempo que sea necesario. Eso definitivamente no puede ni debe hacerlo el régimen actual en el poder, autores principales de dos décadas de fraude electoral.

ANCO SOLO ESTÁ PROPONIENDO UNA JUNTA DE GOBIERNO DE TRANSICIÓN PARA ESTA CRISIS EN LOS TÉRMINOS ANTES DESCRITOS, Y SUS POSIBLES INTEGRANTES, como igualmente los puede proponer cualquier venezolano u organización dentro o fuera del país. No estamos “poniendo” gobernantes.

Queda en las manos de quien ahora tiene la fuerza para sostener gobernantes en Venezuela, los EEUU, decidir la composición de esa Junta, en caso de aceptar esta propuesta, como ahora está decidiendo por Delcy Rodríguez y sus cómplices en el saqueo de Venezuela por 27 años. Lo demás son sueños trasnochados de quienes creen que aún existe la soberanía del pueblo en Venezuela cuando desapareció toda la estructura que puede sostener un Estado, y que precisamente buscamos reconstruir con esta propuesta, con el auxilio, querámoslo o no, del regente que tiene la fuerza de las armas y que en este momento, y a través de un intermediario descalificado, EJERCE EL PODER.

ANCO es una organización de la sociedad civil, como existen muchas en Venezuela. Cada persona que comparta la idea de la necesidad de refundar el país sobre bases diferentes, como las establecidas en nuestra propuesta acerca de la convocatoria a un proceso constituyente de carácter originario, es libre de hacerlo (ver Proyecto de ANCO en https://ancoficial.blogspot.com/p/documentos-fundamentales.html), así como de pensar de qué manera debe plantearse la solución de la situación crítica que tiene el país en este momento, de la misma manera como lo que terminaron comunicándose entre sí los soldados de nuestro ejemplo, anunciando que el sol eclipsará a su capitán a las 11 de la mañana. Nadie debe ni puede impedir eso. Pero nuestro mensaje original fue tan claro como el del teniente a su sargento, y esta es la posición institucional de ANCO al país y a los EEUU, no otra.

Si la quieren tomar estaremos más que gustosos de colaborar. Si no, continuaremos en nuestra lucha por lograr que el pueblo decida, como lo hemos hecho por más de una década, para que en algún momento futuro cambiemos el destino de Venezuela.

Caracas, 13 de julio de 2026

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miércoles, 8 de julio de 2026

Por un gobierno de transición para Venezuela

Imagen resumen de la nota cortesía de AI Google Gemini

Por Luis Manuel Aguana

Versión en inglés

Intervención en la reunión nacional extraordinaria de Coordinadores ANCO

7 de julio de 2026

Buenas tardes a todos. Les hablo hoy como ciudadano venezolano, en nombre de un clamor al que ANCO se ha sumado y que ya no admite más espera. Debo disculparme por anticipado de comenzar esta intervención por algo que creo que la gente ya sabe pero que la experiencia previa me ha enseñado que no debo dar por descontado y que es importante destacar.

Venezuela lleva veintisiete años de destrucción institucional sistemática. El régimen instaurado en 1999 desmontó la Fuerza Armada como institución al servicio del país, vació de contenido al Poder Judicial, anuló al Poder Electoral y convirtió al Estado en un mecanismo de enriquecimiento para unos pocos. El 3 de enero de este año, fuerzas de los Estados Unidos extrajeron de Venezuela a Nicolás Maduro Moros. Ese hecho, aunque bienvenido por millones de venezolanos, no significó la caída del régimen: significó apenas un golpe a su cabeza visible. Quien lo sucedió, Delcy Rodríguez, no representa una ruptura con ese pasado, sino su continuidad. Y su legitimidad, ya frágil por sucederle a un presidente que nunca fue reconocido como tal, se agotó formalmente el 2 de julio, al vencerse la prórroga constitucional de noventa días que la propia Constitución de 1999 le otorgaba para convocar elecciones. Desde entonces, Venezuela no tiene, en sentido estricto, gobierno constitucional.

Este no es un vacío inédito en la historia. Cuando una potencia extranjera como EEUU interviene y desplaza a un régimen, el camino de regreso al Estado de derecho ha tenido, en otros países, una ruta reconocible: en el Japón de 1945, los aliados gobernaron por persona interpuesta hasta redactar una nueva Constitución y devolver la soberanía plena. En el Irak de 2003, el Consejo de Seguridad de la ONU reconoció la ocupación, y en apenas dos años se transfirió el poder a un gobierno provisional, se convocó una Asamblea Constituyente y se eligieron autoridades legítimas. Venezuela no tiene hoy ni las Fuerzas Armadas institucionales de Japón, ni el respaldo de Naciones Unidas que tuvo Irak. Lo que tenemos es un cuerpo pretoriano sin valores y una clase política —oficialista y opositora— incapaz de administrar un Estado. Por eso insistimos: se necesita una fórmula propia, adaptada a nuestra realidad, y se necesita ahora.

Y digo ahora, porque el 24 de junio de 2026 Venezuela sufrió la mayor tragedia sísmica de su historia reciente. Dos terremotos —de magnitud 7,2 y 7,5— sacudieron el país, y en cuestión de segundos, La Guaira, Caracas y otras ciudades vieron colapsar edificios completos, muchos de ellos con familias adentro, en un día feriado. Las cifras oficiales reconocen ya varios miles de fallecidos y más de once mil heridos, y muchos de nosotros sabemos por experiencia propia, que, dada la opacidad histórica de este régimen para informar, la cifra real será sin ninguna duda considerablemente mayor. Se paralizó el aeropuerto principal del país. Y durante las horas más críticas, las que deciden entre la vida y la muerte de quienes quedan atrapados bajo los escombros, el país comprobó algo que ya sabía: no hubo Estado que respondiera.

Los hospitales no tenían equipos ni presupuesto. Los cuerpos de bomberos y protección civil, desmantelados durante años, no pudieron desplegarse. La Fuerza Armada Nacional, la misma que durante veintisiete años se dedicó a perseguir venezolanos, estuvo prácticamente ausente en las primeras horas, cuando cada minuto contaba. Y cuando aparecieron finalmente fue para entorpecer y aprovecharse políticamente de la ayuda. Y quienes debían coordinar el auxilio a la ciudadanía son, en buena parte, las mismas autoridades señaladas internacionalmente por represión y corrupción.

Miles de familias buscaron con sus propias manos a sus seres queridos bajo los escombros, mientras funcionarios del régimen se limitaban a recorrer las zonas devastadas sin prestar auxilio efectivo. Esa imagen —la del abandono absoluto— es la que ha terminado de convencer a millones de venezolanos de que este gobierno interino, y ahora mas inconstitucional que nunca, no puede, ni debe, seguir un minuto más al frente del país. Y esto lo debemos hacer un grito nacional e internacional tan alto para que lo escuchen todas las naciones.

No podemos permitir que la ayuda humanitaria que hoy llega generosamente desde decenas de países —con los Estados Unidos al frente, con sus equipos de rescate y su asistencia— termine, como ha ocurrido antes con las medicinas enviadas a nuestros hospitales, en manos de quienes han hecho del saqueo su forma de gobierno. Eso sería añadir una segunda tragedia a la primera.

Por todo esto, ANCO dirigió formalmente al presidente Donald Trump y al secretario de Estado Marco Rubio, solicitando con carácter de urgencia y en su condición de tutores del proceso político venezolano, que procedan al desplazamiento definitivo del régimen y a la instalación de una Junta de Gobierno de Transición en Venezuela, encabezada por la Dra. Blanca Rosa Mármol de León, Magistrada Emérita del Tribunal Supremo de Justicia. Su trayectoria de independencia, integridad y compromiso democrático la distingue en un país donde esas cualidades escasean entre quienes han ejercido el poder.

No hablamos de un cálculo político ni de un reparto partidista. Hablamos de entregarle la conducción del país, en su hora más difícil, a alguien en quien los venezolanos —más allá de sus diferencias— puedan reconocer autoridad moral. No creo que exista en Venezuela otra persona con mayor reconocimiento, prestigio moral y empatía en esta hora menguada y difícil del país. Solicito desde aquí su ayuda y colaboración para distribuir nuestra petición para que todo venezolano con un celular pueda firmarla (pueden suscribirla en Carta Pública al presidente de los EEUU, Trump y al secretario de Estado Marco Rubio, en https://www.gopetition.com/petitions/carta-pública-al-presidente-de-los-eeeuu-donald-trump-y-al-secretario-de-estado-marco-rubio.html).

Esta Junta, además, deberá estar además integrada por otros venezolanos de reconocida solvencia moral y capacidad técnica, ajenos a intereses partidistas y económicos, dispuestos a comprometerse de manera inequívoca a no participar en el proceso electoral que ellos mismos convoquen. Debe tener las facultades necesarias para atender la emergencia humanitaria sin interferencia política, restablecer el hilo constitucional roto desde el 2 de julio, y conducir al país hacia un proceso constituyente originario y hacia elecciones libres, transparentes y verificables, con un sistema electoral renovado que garantice el voto manual y el sufragio de los venezolanos en el exterior.

Esa es, en definitiva, la única forma de ejercer plenamente lo que consagra el artículo 5 de nuestra Constitución: que la soberanía reside intransferiblemente en el pueblo. Los venezolanos debemos generar la máxima presión cívica que podamos en cada rincón de Venezuela a través de los mecanismos de expresión establecidos constitucionalmente, para hacer realidad esta propuesta frente a los EEUU.

Estoy consciente que esta solicitud implica una decisión difícil para el gobierno de los Estados Unidos, que ha optado hasta ahora por sostener una transición negociada a través de las estructuras remanentes del régimen. Pero esa vía, pensada antes del 24 de junio, ya no responde a la realidad venezolana. Pretender resolver una emergencia de esta magnitud dialogando con instancias profundamente deslegitimadas, incapaces incluso de sacar a sus muertos de los escombros, solo prolongaría el sufrimiento del pueblo venezolano y pondría en riesgo el propio éxito de la política que los EEUU han impulsado.

Esta no es la petición egoísta de un grupo cualquiera de la sociedad civil. Es la exigencia de un grupo como el nuestro en ANCO, con la suficiente autoridad ética y moral para hacerla, cosa que pocos en la Venezuela actual pueden exhibir. Pero también es el clamor de un país que ha llorado a sus muertos sin que nadie viniera a rescatarlos a tiempo, y que hoy exige que la reconstrucción de lo que la naturaleza y el régimen destruyeron no quede, ni un día más, en las mismas manos que llevan casi 30 años destruyéndolo.

Venezuela necesita, con carácter de urgencia, una conducción firme, honesta y técnica, capaz de garantizar que la ayuda internacional llegue de verdad a quien la necesita, de abrir el camino a la libertad, y de devolvernos, por fin, la soberanía que nuestros fundadores conquistaron para nosotros hace 215 años. Y creo que ustedes como integrantes y coordinadores de ANCO a nivel nacional son los mejores mensajeros y protagonistas de esa exigencia.

Muchísimas Gracias….

Caracas, 8 de julio de 2026

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