jueves, 29 de junio de 2023

Candidatura salvadora

Por Luis Manuel Aguana

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He recibido algunas consultas de amigos en el exterior, solicitando mi opinión acerca del registro en la plataforma técnica dispuesta para eso por la Comisión Nacional de Primarias (CNP), habida cuenta de la decisión de esa CNP de “autogestionar” el voto de los ciudadanos. Tal vez no sea yo la persona más apropiada para esa consulta, al haber expuesto públicamente mi opinión en contra de ese proceso de primarias que pienso coadyuva, no solo a generar otra vez una falsa expectativa en la gente de que “esta vez sí saldremos del régimen”, sino a legitimar con nuestra presencia en elecciones un nuevo fraude electoral por parte de quienes controlan el sistema de contar votos. Sin embargo, aun así, pienso que es importante que las personas posean la mayor cantidad de información posible para tomar la mejor decisión a favor de sus intereses.

Desde que anunciaron que el CNE no tendría injerencia en las primarias, la gente se sintió más cómoda en suministrarle sus datos a la CNP. Sin embargo, no debemos olvidar que ese capítulo del CNE todavía no ha terminado. Hasta el último momento el régimen tendrá algo que decir en ese proceso. Lo que sucedió fue que los Rectores del CNE fueron “renunciados” por el régimen, y la CNP decidió “autogestionar” el proceso y no seguir esperando debido al cronograma ajustado que tenían. Pero eso no significa que un nuevo CNE no decida, al entrar en funciones, luego de cualquier sentencia del TSJ del régimen frente a ese proceso, obligar a la CNP a entregar los datos que hayan recogido hasta ese momento para la celebración de las primarias.

Debo admitir que es un escenario hipotético, pero que puede ser muy posible por la larga experiencia que tenemos con la tiranía. El otro escenario es que no se celebren primarias por falta de recursos, o que los recursos que puedan reunir antes de octubre no les alcance para unas primarias como las que pretenden realizar, y decidan otro mecanismo a última hora (¿consenso?) entre los participantes inscritos. Entonces, los datos recogidos hasta ese momento quedarían en manos de alguien (no se sabe de quién) de la oposición oficial, dispuestos allí para ser posteriormente utilizados para cualquier antojo electoral.

En el caso de realizarse las primarias, alguien debería, en buena ley, hacerse responsable de los datos opositores, destruyendo o borrando lo que haya que destruir y borrar para no correr el riesgo de ir a parar en manos de la tiranía, como efectivamente lo hizo la Comisión de Primarias del año 2012, que responsablemente quemó los cuadernos electorales al finalizar el proceso, aun siendo amenazados por el régimen.

Debido a que en Venezuela no existe ninguna regulación en materia de protección de datos (¡no hay siquiera Estado de Derecho!), queda de los electores de la oposición en cualquier parte del mundo confiar en quienes administran ese proceso en la CNP (ver Primarias y protección de datos, en https://ticsddhh.blogspot.com/2023/06/primarias-y-proteccion-de-datos.html) y esperar lo mejor en sus actuaciones. Entiendo que muchos opositores en Venezuela y en el exterior ya se están registrando. Si esos venezolanos todavía creen que un candidato que salga de esas primarias hará alguna diferencia en el 2024 de lo que ha ocurrido hasta ahora con los procesos electorales conducidos por el régimen, regístrense y voten en ese proceso.

No deseo ser pesimista o transmitir pesimismo. Simplemente, expongo los hechos sin generar falsas expectativas. Escribí una tesis de doctorado alrededor de la protección de los datos de los ciudadanos en Latinoamérica, proponiendo una metodología para medir el fenómeno, y como era de esperar, Venezuela resulta el caso más grave en la protección de los datos de sus ciudadanos (ver Tesis de Doctorado de MSc. Lic. Luis Manuel Aguana, EL USO DE LAS TECNOLOGÍAS DE INFORMACIÓN Y COMUNICACIONES (TIC) PARA EL CONTROL POLÍTICO Y LA LIMITACIÓN AL DERECHO A LA PRIVACIDAD: DESARROLLO DE INDICADORES PARA SU MEDICIÓN Y SU APLICACIÓN EN AMÉRICA LATINA, en https://tinyurl.com/5eh9v7a5). Allí encontrarán suficiente información para que ustedes saquen tus propias conclusiones.

Ahora bien, más allá de que los venezolanos se inscriban para votar en esas primarias, y que todos deseemos fervientemente que el candidato escogido tenga las mejores intenciones de plantarse ante el régimen para cobrar efectivamente el resultado, sería muy ingenuo de nuestra parte creer que el solo acto cívico de votar e irnos a nuestras casas será suficiente para que la pléyade de criminales que detentan el poder en Venezuela se separen de él cuando eso les representa perder la libertad o la vida.

El acto electoral es una acción CIVILIZADA, propia de ciudadanos que entienden que es el pueblo el que mayoritariamente decide quién debe conducir el Estado. Lamentablemente, ese no es el caso en Venezuela. Hemos sido testigos, a lo largo de estos muy duros 23 años, de cómo la tiranía ha ignorado olímpicamente ese principio democrático fundamental. ¿Por qué el régimen se comportaría de una manera distinta en esta nueva oportunidad? ¿Debido a qué los opositores somos mayoría? No podemos llevar esa pretensión hasta ese extremo.

Si bien es cierto que es importante demostrar al mundo por los votos que los venezolanos nos hemos decantado por un rechazo mayoritario y contundente ante quienes nos desgobiernan, no es menos cierto que esa demostración ya la hicimos en el pasado de la misma manera en dos Consultas Populares, en 2017 y 2020, sin que eso moviera ni un milímetro fuerza alguna de afuera ni de adentro del país. ¿Existe ahora algún indicio que señale lo contrario para el 2024?

Los venezolanos de nuevo seguimos esperando, y esta vez de las manos de una candidatura salvadora,  que alguien resuelva por nosotros lo que cada uno no ha afrontado desde la perspectiva de nuestra propia y terrible realidad. Y la realidad indica la necesidad de profundizar en la lucha dura y consistente, impulsada por un movimiento de movimientos ciudadano decidido, constante y permanente de resistencia civil organizada, que no se engañe a sí mismo en los términos y maneras que se requieren para enfrentar a una tiranía como la que tenemos, que es única en el mundo, dispuesta a pasar por encima de nosotros a cualquier precio para no desalojar el poder. De verdad espero que quien se lleve la victoria  en ese papel de marras no tenga el mismo destino histórico que han tenido todos los salvadores…

Caracas, 29 de Junio de 2023

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jueves, 22 de junio de 2023

La “casta política” de Venezuela

Por Luis Manuel Aguana

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A algunos de mis lectores les ha parecido odioso que me refiera a la precandidatura de María Corina Machado (MCM), como “oposición radical”, sin señalarla a ella directamente, en las notas donde refiero al tema de las primarias de la oposición. Eso tiene una razón. MCM no es la única persona en Venezuela que desprecia el comportamiento de la oposición oficial, ni la única con planteamientos distintos al formulado por ella para resolver el problema de Venezuela.

Pero ciertamente, MCM ha logrado a través del proceso de primarias aglutinar a la oposición radical que pone en tela de juicio el comportamiento de quienes tradicionalmente nos han representado en la oposición, y que lamentablemente ostentan nuestra representación oficial opositora dentro y fuera del país, a través de ese antro en que se ha convertido la Asamblea Nacional de 2015, que desnaturalizó la lucha de los venezolanos que sin ninguna aspiración ni interés de ninguna especie, verdaderamente deseamos salir cuanto antes de esta tragedia.

Javier Milei, uno de los principales candidatos a la presidencia en Argentina, bautizó en su país a ese tipo de grupo político, con importantes semejanzas en su perfil y actuación a los opositores que operan en Venezuela, como la “casta política”, definiéndolos claramente como “aquellos que están en política y son inmorales”, siendo este el término más utilizado por Milei en su campaña, que lo ha diferenciado claramente de quienes estando en la oposición y en el gobierno, de acuerdo a su criterio, han hundido a la Argentina.

Algo semejante podría ser aplicable en Venezuela. El término “casta política” como lo utiliza Milei en Argentina ha sido tan claro que ha definido perfectamente a aquellos que han utilizado la política como modo de vida, olvidándose de las necesidades de su pueblo. Podríamos identificar sin mucha explicación quienes pertenecen a esa “casta política” en Venezuela.

Dicho en estos términos, el efecto producido por MCM en el país no le pertenece a ella, sino a todos los venezolanos que llegamos al llegadero de despreciar esa “casta política” responsable de todo lo que ha pasado en Venezuela con la combinación nefasta de la oposición y régimen, viendo en ella el mismo fenómeno de “que se vayan todos” salvador observado en Hugo Chávez Frías en 1998, por supuesto conservando las distancias.

Eso explica el efecto espuma de su precandidatura en las primarias, porque no solo suma a quienes tradicionalmente la habían apoyado en sus aspiraciones, y que no reflejaban previamente más de un dígito en las encuestas de preferencia, sino a todos aquellos del espectro electoral que no le ven salida al régimen sin salir también de la “casta política”, que somos la mayoría. ¿Es eso bueno o malo? Si salimos del régimen con eso, ¡por supuesto que es muy bueno!

Pero no estamos en 1998. Hay un Poder Electoral secuestrado por una tiranía, y hay una oposición en bloque en contra de que MCM llegue a Miraflores, aun cuando eso represente una opción para salir del régimen.

Es esa misma "casta política" que no piensa en Venezuela, sino en sus propias aspiraciones de poder, la que hará todo lo que sea necesario para impedir que la precandidatura de MCM llegue a convertirse en candidatura frente al régimen. Es esa misma mezquindad, como la demostrada por Henrique Capriles al referirse a lo de las “Primarias VIP”, lo que hará que su despreciable partido no mueva ni un dedo para ayudar a poner los centros de votación que necesita la Comisión Nacional de Primarias para que se realicen las primarias. De hecho, ningún partido de ese “status quo” opositor ayudará a ese proceso, ni en gente ni en dinero.

¿Cuál debería ser el comportamiento lógico de una “oposición unida” en contra del régimen? Que renuncien todos los partidos a sus pretensiones candidaturales y decidir por aclamación a favor de MCM como la candidata opositora, y comenzar a luchar desde ya juntos por unas condiciones electorales transparentes para las elecciones en el 2024.

Pero eso no pasará. Nuestra experiencia histórica, a pesar de existir algo que se llamó Pacto de Punto Fijo, cuando los principales dirigentes políticos, estadistas conscientes del momento histórico, pensaron primero en el país y no en sus partidos. No pasará porque esa dirigencia política está tan comprometida en sus intereses vinculados con la tiranía, conocedora de todos sus secretos, que morirían antes que la población los perciba verdaderamente en su horrible y terrible realidad, impidiendo que puedan seguir viviendo de la política.

En esas circunstancias tan tétricas y que dicen mucho de quienes hacen política en este país, nos encontramos hoy los venezolanos. En consecuencia, todos aquellos que dicen que “a los partidos no le quedará otra alternativa” que apoyar a MCM, no han entendido lo que ha ocurrido en Venezuela en los últimos 20 años, minimizando la gravedad del problema opositor venezolano. MCM se quedará sola en las primarias porque esos partidos NO concurrirán ni colaborarán absolutamente en nada para que se den unas elecciones primarias donde saben que ella ganaría de largo, convirtiéndose en los principales saboteadores de ese proceso.

En Argentina es muy posible que Milei como fenómeno electoral logre vencer a esa “casta política” en las elecciones de octubre de 2023, al tener identificado perfectamente contra quien lucha, pero nosotros en Venezuela ni siquiera nos hemos percatado de que verdaderamente la tenemos, y en consecuencia ¿cómo podremos vencerla para sacar al país de este caos? ¿Se terminará convirtiendo la CNP en un árbitro entre MCM y la “casta política” de Venezuela, para definir el contendor del régimen en el 2024? Si no lo han pensado, es bueno de que comiencen a hacerlo, porque del resultado de eso va a depender el futuro de todos los venezolanos.

Caracas, 22 de Junio de 2023

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martes, 20 de junio de 2023

De elecciones y milagros en tiranía

Por Luis Manuel Aguana

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No ha sido para nadie un secreto que desde esta modesta tribuna de la red he estado en desacuerdo con cualquier proceso electoral como solución al problema que ha representado la narco tiranía militarizada de Nicolás Maduro Moros para Venezuela. En consecuencia, y en lógica transitoria, con cualquier proceso intermedio que retrase –una vez más- a los venezolanos para organizarse en una resistencia civil consistente, que busque una fórmula unificada y coherente para una lucha frontal en contra de la tiranía hasta que caiga. Ese retraso con seguridad nos traerá una nueva decepción, como ya lo está haciendo el circo montado por la oposición oficial alrededor de las elecciones primarias.

Algunos consideran pesimista esa afirmación. Por mi lado, insisto en llamarla realista, no solo por la inexistencia de las consabidas condiciones para ir a un proceso electoral bajo el control de quien pretendemos desplazar, sino que prácticamente toda esa “oposición” ya dejo de serlo hace mucho tiempo, ya bien sea porque fue comprada o bien porque sus aspiraciones no van más allá de una convivencia limitada que les permite sobrevivir bien y con lujos, en el medio de la espantosa tragedia del país.

Sin embargo, esa fue la desafortunada ruta -a mi juicio desinformada y repleta de intereses- escogida por la Comunidad Internacional y por quienes en Venezuela desean convivir con el régimen, apoyados en la Declaración Conjunta sobre Venezuela del 25 de junio de 2021 (ver Declaración EEUU-UE-Canadá: Declaración conjunta sobre Venezuela, en https://www.state.gov/translations/spanish/ee-uu-ue-canada-declaracion-conjunta-sobre-venezuela/), y reafirmada posteriormente por los países firmantes de la “Síntesis de la reunión de coordinación de alto nivel sobre Venezuela” (ver publicación oficial de los EEUU en https://www.state.gov/translations/spanish/sintesis-de-la-reunion-de-coordinacion-de-alto-nivel-sobre-venezuela/) ocurrida el 15 de febrero de 2022.

Esto nos ha metido en una interminable y tóxica discusión electorera, haciendo que la agenda opositora de los venezolanos no pase más allá de pensar en cuál será el precandidato “para salir de Maduro”, colocando de suyo al régimen en una posición de ventaja sin haber comenzado la pelea. Es realmente frustrante y deprimente, en especial si se cree que todo eso, desde su propia raíz, no resolverá el grave problema que tenemos los venezolanos.

Cualquiera que sea el resultado de las denominadas primarias opositoras, pasará, quiéranlo o no, por las alcabalas del CNE y el TSJ del régimen, haciendo que el candidato que finalmente resulte, se adecúe a sus decisiones, porque es el régimen el que está en la posición de decidir con quién se mide. ¿Es tan difícil comprender ese razonamiento? Si estamos en una tiranía, como efectivamente afirmamos estar, ese es el razonamiento correcto.

Pero al parecer a los opositores venezolanos se les olvidó eso. En los próximos días se designarán los nuevos Rectores del CNE con el resultado oficialista esperado en su totalidad. Renunció ayer uno de los de la llamada “oposición”, y pronto le tocará el turno al último para que el Comité de Postulaciones de la AN ilegítima designe de una vez a los 5. Y a partir de allí no habrá burro con reumatismo. El régimen a través de ese nuevo CNE no dejará pasar ninguna bola donde esté implicada la elección presidencial, comenzando por el proceso “autogestionado” del candidato de la oposición oficial.

Y nosotros del lado opositor, esperando ingenuamente que ocurran dos milagros: 1) que se haga efectiva la candidatura de la opción radical por encima de los precandidatos “opositores” afines al régimen, y 2) que en el 2024 logremos un triunfo sobre la tiranía con un Registro Electoral viciado y unas máquinas controladas bajo sus condiciones.

Si a eso se le suma el deseo demostrado de la Comunidad Internacional por legitimar al régimen, para “terminar con el molesto problema del éxodo venezolano”, los venezolanos habremos completado las aspiraciones de la tiranía. Y por favor no me malinterpreten. No es que no desee que esos milagros se cumplan. Es que no tenemos ninguna base para esperar que ocurran, conociendo el comportamiento predecible de la tiranía.

Siempre he pensado que los venezolanos podemos realizar proyectos que lucen imposibles. Y terminar con la narco tiranía militarizada de Maduro es uno de ellos. Solo miren lo que algunos compatriotas han hecho en el mundo. Pero para realizar ese milagro increíble deberemos comenzar por el principio, poniendo de manera realista los pies sobre la tierra, llamando al pan, pan y al vino, vino, planificando ese megaproyecto con todo lo que ello implica. Ese al menos sería el primer paso para salir de la fantasía en la que desesperadamente queremos creer…

Caracas, 20 de Junio de 2023

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domingo, 18 de junio de 2023

La insoportable levedad de lo obvio

Por Luis Manuel Aguana

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¿Qué mayor prueba necesita la Comunidad Internacional de que el Poder Electoral de Venezuela es una sucursal más del régimen de Nicolás Maduro Moros, que la renuncia masiva de los Rectores llamados oficialistas, por órdenes de la tiranía? ¿Qué más podríamos gritarle los venezolanos al mundo de que en este país está negada la posibilidad de solucionar el problema político que tenemos por la vía de los votos, si es la tiranía la que los cuenta a través de un Poder Electoral bajo su control?

Pero aun así, pareciera inexorable ese futuro, si las cosas siguen como van con una narco tiranía militarizada en el poder. Y una muestra de eso es la amenaza que se cierne sobre los dos que no firmaron esa “renuncia” en masa, que por lo demás no debían hacerlo si deseaban conservar su fachada “opositora” ante los venezolanos.

Efectivamente, el “diputado” Francisco Ameliach, encargado de presentar la renuncia de los Rectores del CNE ante la ilegítima Asamblea Nacional del régimen, amenazó a los no firmantes con una investigación. Y todos sabemos cómo concluyen las investigaciones de la tiranía, por lo que, con toda seguridad, también terminarán renunciando por cualquier trapo sucio verdadero o supuesto que les tengan guardado. El régimen requiere control absoluto del Poder Electoral en esta nueva fase (ver ¿Contra Roberto Picón y Enrique Márquez? Ameliach pidió a la AN revisar a todos los rectores del CNE tras renuncia del chavismo, en https://maduradas.com/roberto-picon-enrique-marquez-ameliach-pidio-la-an-2015-revisar-todos-los-rectores-del-cne-tras-renuncia-del-chavismo-video/).

Hay dos maneras de analizar este nuevo escenario planteado por el régimen al ordenar el cambio de los Rectores del CNE: 1) Concentrarse completamente en preservar el poder en las elecciones presidenciales, eliminando cualquier posibilidad de quiebre del Poder Electoral por presiones de la Comunidad Internacional, colocando figuras incondicionales del narco chavismo madurismo, como lo fuera Tibisay Lucena, independientemente de lo que pase con las Primarias opositoras; y b) Una maniobra abierta para obligar a la oposición oficial a tomar la decisión de excluir al CNE de sus Primarias, lo que daría pié a una acción del TSJ de la tiranía de intervenir en ellas.

En ambos casos, pareciera obvio que existe temor en las filas del alto castro chavismo madurismo, acerca del avance electoral de la oposición no alineada al régimen, lo que le obligaría a replegarse en una estrategia cerrada para evitar que esa oposición tenga algún chance en las elecciones de 2024.

Pero siempre he desconfiado de lo obvio. Lo obvio por su propia naturaleza es superficial. Y aquellos indicadores que dicen que ya el régimen perdió por la imparable precandidatura de la oposición dura, que ya tenemos una opción que arrasa en todo el país, y que lo único que falta para pasarle a Maduro por encima como un ferrocarril en el 2024 y ganarle las elecciones es que los opositores se cuenten en unas primarias sin el CNE. Pero si nosotros pensamos así, también lo hace el régimen. Es insoportable lo obvio que hace que la gente se descuide, y en especial aquellos que tienen la responsabilidad de dirigir, olvidando en esa simpleza que estamos enfrentando a un enemigo que juega sin reglas, que arma la trampa para la puñalada sucia.

Lo primero que hay que preguntarse es porque el régimen decidió sacar del juego al CNE y dejar fuera a quienes desde sus precandidaturas suplicaban por su participación en las primarias, como Rosales y Capriles, obvios precandidatos títeres de la “oposición” entregada. El régimen conoce del desprecio generalizado de la población opositora hacia esos precandidatos. Ninguno se iba a tragar que “ganaran” unas primarias por votos opositores. Ahora, sin el CNE en el medio, nadie de adentro o de afuera del país puede achacar al régimen la responsabilidad por el candidato que decida elegir o designar la “oposición”, por el método que decidan utilizar.

Entonces, sin el CNE en la ecuación, la oposición colaboracionista convocante de esas primarias, debe ahora resolver sola el problema de una candidatura potable a la tiranía. Y si ellos no logran resolverlo, entonces el régimen tendrá que hacerlo por sus propios métodos. Lo que nunca podrá ser posible desde la perspectiva de un régimen narco delincuente, será aceptar una candidatura opositora capaz de derribarlos de su posición de poder, así sea tomando las decisiones que tengan que tomar que los acerquen más aún a Nicaragua o a Cuba, sin importar lo que digan en el mundo. Está en juego la supervivencia de los delincuentes que controlan el poder. Eso sin contar que son más que capaces de repetir lo que hicieron claques políticas menos desesperadas que ellos por mantenerse en el poder, en México, con Luis Donaldo Colosio, o en Colombia con Luis Carlos Galán, quienes igualmente lucían imbatibles.

La primera aproximación de tratar de resolver el problema dentro de la misma “oposición”, la acaba de dar Rafael Arraiz Lucca, renunciando a la Comisión Nacional de Primarias, manifestando en su cuenta de Twitter que: “sin el CNE, y los centros electorales, es imposible hacer la elección primaria de manera extendida” sugiriendo que la CNP “podría optar otro método para escoger el candidato presidencial de este sector de la oposición” (ver La Patilla, Arraiz Lucca abandona la Comisión de Primaria y sugiere utilizar “otro método” para elegir candidato opositor, en https://gitx.awsccs2.com/2023/06/16/arraiz-lucca-abandona-la-comision-de-primaria-y-sugiere-usar-otro-metodo-para-elegir-candidato-opositor/).

La renuncia de Arraiz Lucca no es más que un indicador de que no está dicha la última palabra con relación a como se elegirá el candidato de la oposición, porque no solamente él es de la creencia que la oposición debe realizar esa selección por una vía distinta, y eso es precisamente lo que desea el régimen.

Sin embargo, a pesar de esa opinión, la CNP comunicó su decisión de realizar unas “Primarias autogestionadas”, que es el nombre utilizado para contar por su cuenta los votos opositores (ver Comunicado de la CNP, 16-06-2023, en https://twitter.com/cnprimariave/status/1669876641768546305/photo/1). El régimen por supuesto hará lo propio para obstaculizar ese proceso como se espera, pero la decisión de iniciar ese esfuerzo no implica que a última hora la CNP decida que Arraiz Lucca tenía razón. ¿Quién sabe? Con la inestabilidad política del país, cualquier cosa puede pasar.

¿Será que lo obvio que todo el mundo opositor desea -unas elecciones contadas por los mismos opositores- traiga como consecuencia una candidatura capaz de acabar con el régimen? La mayoría siempre se decanta por lo obvio. Pero como ya anoté, desconfío de lo obvio, y más aún cuando el régimen lo facilita. Como decía “Yogy” Berra, “la pelota es redonda y viene en cajas cuadradas, y el juego no se acaba hasta que se acaba”. Y el proceso de primarias no se ha acabado para decir que ya tenemos un candidato para presentarle al régimen y al mundo, capaz de reventarlo, porque el diablo todavía está suelto y es lo suficientemente malo para sorprendernos.

Y todo lo anterior pasa sin contar que ya de por sí unas primarias opositoras en una tiranía son en sí mismas una contradicción. Parafraseando a Milán Kundera al titular a una novela “La insoportable levedad de ser” (1), creo en lo insoportable de lo obvio por lo superficial. En ese caso me pregunto al igual que el autor en su novela: “¿qué hemos de elegir? ¿El peso o la levedad?”. Prefiero decantarme por el peso que me pega a la tierra, aunque me duela, porque me salva de sufrir otra nueva decepción…

Caracas, 18 de Junio de 2023

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(1) La insoportable levedad del ser, Milán Kundera, Colección Andanzas, Tuskets Editores, 1985.


miércoles, 14 de junio de 2023

Primarias y protección de datos

Por Luis Manuel Aguana

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La preocupación legítima manifestada por ciudadanos conscientes residentes en todo el mundo dentro y fuera de Venezuela, de poner o no sus datos personales en una página web para registrarse en unas primarias de la oposición oficial, SIN ANTES HABERSE DEFINIDO quién controlará ese proceso, es otro de los muchos capítulos de la loca historia electoral de esta tiranía que subyuga al país por más de 23 años, y que deberá contarse muy bien a las nuevas generaciones.

Efectivamente, el régimen ha encontrado una fórmula para que sea la misma población opositora la que les suministre los datos de quiénes son y donde están los electores de la oposición. Con el adelantamiento de esta recolección, la Comisión Nacional de Primarias, CNP, de la oposición oficial, podría entregar los datos que ahora están recogiendo al CNE para la actualización de su base de datos, una vez que concluyan exitosamente sus negociaciones. Nadie debería poder negociar con esa información sin el consentimiento del titular de esos datos.

En Venezuela no existe un marco jurídico especial y específico para la Protección de los Datos Personales de los ciudadanos. Todos los países latinoamericanos, con excepción de Cuba, poseen legislaciones que regulan fuertemente el almacenamiento, procesamiento, disposición y transmisión de los datos de las personas en manos de entidades públicas y privadas. En Venezuela, no existen obligaciones ni garantías para ninguna persona que entregue sus datos a cualquier organización, salvo las generales previstas para el Estado en su obligación de proteger la vida privada de los ciudadanos, el Habeas Data y comunicaciones personales, contenidas en los Artículos 28, 48, 60 y 281.3 de la Constitución de 1999, y algunas legislaciones especiales como la Ley sobre Protección a la Privacidad de las Comunicaciones, la Ley Especial contra los Delitos Informáticos y la Ley de Mensajes de Datos y Firmas Electrónicas,

En consecuencia, cualquiera en Venezuela puede solicitar, sin ninguna normativa que lo regule, información privada de los venezolanos bajo cualquier discurso, y lograr que se les entregue uno de los activos más preciados que una persona posee, que es su propia información de carácter personal. Aprovechando la oportunidad de las elecciones primarias, muchos venezolanos están cayendo en la trampa de revelar su inclinación política opositora a cualquier registro que se lo solicite, sin ninguna garantía de que el que los recolecte pueda vender, negociar o exponer públicamente esa información para su propio beneficio.

La normativa internacional más avanzada en el mundo es el acuerdo que en la actualidad rige la privacidad y la protección de los datos en la Unión Europea, titulado Reglamento General de Protección de Datos (RGPD), que establece que es el usuario quién decide a través de un consentimiento libre, específico, informado e inequívoco, la posibilidad de que se utilicen sus datos, sin ser suficiente el consentimiento tácito o por omisión. En otras palabras, de existir una normativa como esa en Venezuela, la CNP o cualquier otro responsable de recopilar datos, no pudiera hacerlo sin informarles previamente a los usuarios que es lo que harán con ellos, estando sujetos a penas establecidas en esa normativa.

El RGPD entro en vigor en la Unión Europea en el año 2018, y casi inmediatamente Facebook, Google, Instagram y WhatsApp fueron acusados de incumplirlo: “Las denuncias han sido presentadas ante los organismos de protección de datos de Francia, en el caso de Google; Bélgica (Instragam), Alemania (WhatsApp) y Austria (Facebook), para “facilitar la coordinación europea”. Las multas máximas a las que se enfrentarían estas compañías, si se confirmase que vulneran el nuevo reglamento europeo, van desde los 3.7 00 millones para Google a los 1.300 para las otras tres empresas demandadas. Y es que el RGPD fija, en casos extremos, sanciones de hasta 20 millones o el equivalente al 4% de los ingresos globales anuales de la compañía en cuestión”. De acuerdo a esas denuncias los clientes debían “…aceptar que sus datos sean recopilados, compartidos y utilizados para publicidad dirigida o eliminan sus cuentas” (ver Facebook y Google, acusadas de incumplir la nueva normativa de protección de datos, en  https://cincodias.elpais.com/cincodias/2018/05/25/companias/1527268726_247540.html).

Cada país a través de una legislación de protección de datos, crea un organismo supervisor del cumplimiento de la normativa. Y como se aprecia en el caso anterior, la Unión Europea se lo tomó muy en serio. Y eso tiene una explicación natural y particular en Europa: antes de la llegada de sistemas automatizados de manipulación de datos masivos, siempre fueron las autoridades estadísticas de los países, los guardianes y garantes de los datos masivos de las personas por las obvias razones de planificación. La información estadística de los ciudadanos de los Países Bajos (Netherlands) estaba tan pormenorizada antes de la ocupación alemana que les permitió a los nazis el registro de la población judía y gitana para su deportación a los campos de exterminio. Las mayores cifras de exterminio de “grupos vulnerables” se registraron en lugares donde mejor estaban catalogados los datos de los ciudadanos. Es por esa razón que este asunto tiene una conexión directa con los Derechos Humanos y la vulnerabilidad de las personas, por lo que este problema debería ser muy sensible para nosotros que sufrimos una tiranía que pretende eternizarse en el poder.

Como comentaba en una nota pasada acerca de este hecho, ya algunos actores están comenzando a levantar datos de los venezolanos a través de páginas en la web, para ser utilizados en unas elecciones, sin representar a la legítima autoridad electoral del país. Eso incluye a la CNP o cualquier candidato interesado. A mi juicio, esto último constituye, por decir lo menos, un acto de lesa irresponsabilidad porque no existen garantías comprobadas de confidencialidad de nadie, por no existir normativas especiales y específicas que regulen esa actividad para entes que no son del sector público. Entonces, la única garantía de protección de datos la debe dar el Estado venezolano a los ciudadanos, a través de lo establecido en los Artículos 28, 48, 60 y 281.3 de la Constitución de 1999. Pero como ya sabemos, no existe Estado de Derecho en Venezuela…

Y ante la inexistencia de autoridades legítimas en el país -el actual CNE es una de esas autoridades ilegítimas, por haber sido designado por una Asamblea Nacional espuria y no reconocida- nadie podría recoger datos para una elección en Venezuela, hasta que exista un Poder Electoral Legítimo. De lo anterior se desprende entonces que tampoco nadie, público o privado, en la actual situación política de Venezuela, puede atribuirse la tarea de levantar por cuenta propia y por cualquier medio ningún dato de los venezolanos, si no es una autoridad legítima del país.

Por donde se le mire, lo que sucede en Venezuela es una completa locura. Y esa es la razón por lo que la oposición venezolana ignora abiertamente la existencia misma de la ilegitimidad de todos los Poderes Públicos, y ha resuelto mirar hacia otro lado y disponerse a ir a una elección presidencial con una banda de delincuentes, esperando tener éxito en ese despropósito. Esto es, partiendo de una situación de ilegitimidad abyecta, llegar a una situación de Poderes Públicos legítimos con aceptación de la Comunidad Internacional. Mayor absurdo es imposible de imaginar. Nada que comience de esa manera puede tener un final feliz.

Aun cuando todavía continúe la indefinición de quien controlará los datos y los votos de los ciudadanos de unas primarias opositoras, los venezolanos deberían examinar con cuidado quien les garantizará la confidencialidad de la información. Esto es, mirar con sumo cuidado a quien le entregarán los datos, preguntando qué es lo que harán con ellos y cómo se protegerán. No tengo que explicarles lo que haría un CNE del régimen con ellos, pero tampoco que lo que harían los partidos entregados a el a través de una CNP que negocia con un CNE ilegítimo. Para mí es la misma cosa. Es por eso que yo cortaría por lo sano y preservaría mi seguridad, no entregándoselos a nadie…

Caracas, 14 de Junio de 2023

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lunes, 12 de junio de 2023

Trump, petróleo y Venezuela

Por Luis Manuel Aguana

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En recientes declaraciones en un mitin político en Carolina del Norte en los EEUU, el expresidente Donald Trump, hizo una importantísima referencia a Venezuela, que es de obligatorio análisis para todo el que siga lo que está pasando en nuestro país. La nota me llega a través de La Patilla, pero solo indica lo grueso de lo expresado por Trump en el titular: “Venezuela estaba a punto de colapsar, nos hubiéramos apoderado de ella” (ver Trump: Venezuela estaba a punto de colapsar, nos hubiéramos apoderado de ella, en https://gitx.awsccs2.com/2023/06/10/trump-venezuela-video/). Vistas superficialmente, estas declaraciones pueden inducir a mucha gente a llegar a conclusiones equivocadas.

La traducción completa del video de 26 segundos es la siguiente: “¿Y con la compra de petróleo a Venezuela? Cuando me fui, Venezuela estaba a punto de colapsar. Nos habríamos apoderado de ella. Habríamos conseguido todo ese petróleo. Habría estado a su lado. Pero ahora le estamos comprando petróleo a Venezuela. Así que estamos haciendo a un dictador muy rico. ¿Pueden creerlo? Nadie puede creerlo. Saben dónde está la basura del petróleo. Es horrible. Lo peor que puedes conseguir, alquitrán. Es como alquitrán. Y para refinarlo, necesitas plantas especiales...” (ver directamente el video en inglés de NewsMax: Trump speaks in North Carolina, en  https://gitx.awsccs2.com/wp-content/uploads/2023/06/trump.mp4) (resaltado nuestro).

Cualquier comunista, socialista o bicho de uña de la izquierda latinoamericana, al oír semejante declaración, haría lo que cualquier zurdo –como les dicen en Argentina- cuando descubre que la mujer lo engaña: saldría corriendo a protestar a viva voz frente a la embajada norteamericana.

Leída fuera del contexto de lo que hemos pasado -y estamos pasando- en Venezuela, esa declaración podría ser considerada imperialista, como efectivamente lo creyeron quienes estaban al frente del Gobierno Encargado de Juan Guaidó, cuando siendo Presidente de EEUU lo único que Donald Trump esperaba era la luz verde de ese interinato y su Asamblea Nacional de 2015 para terminar con el cáncer de quienes han destruido al país. Pero no, no lo hicieron, porque tienen esa tara del “imperialismo mesmo” del Comandante Galáctico metida en el cerebro.

En abril de 2019, en el tope de su popularidad, Juan Guaidó y la Asamblea Nacional de 2015 rechazaron la posibilidad de una intervención militar en Venezuela (ver La intervención militar está descartada en Venezuela, en https://www.clarin.com/mundo/juan-guaido-intervencion-militar-descartada-venezuela_0_ldSsWxwpG.html). Ahora desacreditado y en el exilio precisamente en el país que le dio todo ese apoyo para hacer lo que no hizo, después de muchísimos muertos y torturados desde esa fecha, me gustaría saber si piensa lo mismo.

De nada valió que el primer respaldo mundial a ese Gobierno Interino, sujetado con alfileres, fuera precisamente el de los EEUU, y a través de ese país, el del resto de los más de 60 de la Comunidad Internacional. Ese “socialismo” metido en los huesos de la mayoría de los “opositores” venezolanos, y en especial el de los jóvenes políticos de la nueva generación envejecida con carburo, es la razón fundamental por la cual aún está Maduro todavía en Miraflores.

¿Qué significan en un contexto correcto y actualizado las frases “Nos habríamos apoderado de ella? Habríamos conseguido todo ese petróleo”? Que en el marco de la geopolítica del mundo actual, el petróleo venezolano se hubiera recuperado para el mundo occidental, no solo para los Estados Unidos, sino especialmente para Venezuela, y no para Cuba o China, quedando bajo la custodia de quien tiene la fuerza suficiente para sostenerlo en el largo plazo.

Y eso es lo que significa precisamente la frase a seguidas: “Habría estado a su lado” y que aquí resalto de manera especial porque para eso estaba precisamente el gobierno interino, desde el punto de vista norteamericano de la geopolítica del poder: para recibir el gobierno de manos de ellos cuando la situación se presentara, como ocurrió en Panamá a la caída del último narco delincuente que gobernó un país latinoamericano, Manuel Antonio Noriega en diciembre de 1989.

¿Qué logró la torpeza del interinato y de sus titiriteros de la Asamblea Nacional de 2015? Atornillar al régimen, convirtiéndolo en negociador petrolero frente al actual gobierno de los Estados Unidos, y más rico a expensas del petróleo de todos los venezolanos. Los venezolanos hemos pagado muy caro la torpeza de este seudo liderazgo “opositor” incompetente que todavía insiste en representarnos de manera ilegítima.

Pero Trump va más allá. Sabe que nuestro petróleo es diferente y puede ser considerado basura si no se está preparado para procesarlo. Es como alquitrán. Y para refinarlo, necesitas plantas especiales” dijo. Es por eso que la industria petrolera que una vez tuvimos se preocupó extensamente ese problema, como bien lo expresara el Dr. Humberto Calderón Berti, exministro de Energía y Minas, expresidente de PDVSA y expresidente de la OPEP:

“…y entonces eso trajo como consecuencia que la política de internacionalización, como la llamamos, se pudiera realizar también en los Estados Unidos, y allí empezamos a comprar refinerías, terminales de embarque, redes de distribución, puertos, etc., y llegó un momento en que en los EEUU llegamos a tener 8 refinerías. De esas 8 refinerías la única que nos queda es CITGO en estos momentos. Esto fue tan interesante que llegamos a tener en los EEUU, 15.700 estaciones de servicio que tenían la bandera de CITGO, no eran propiedad nuestra, no eran propiedad de Venezuela pero tenían la bandera de CITGO, y el crudo que salía de Venezuela, de los campos petroleros del Oriente y de Occidente, iban a las refinerías nuestras en los EEUU, se refinaba en las refinerías de los EEUU, que eran 8 refinerías en todo el territorio, en Lousiana, en Texas, en Paulsboro, New Jersey, en Illinois, Lemont, en el centro de los EEUU, y esas refinerías hacían posible que el crudo pesado venezolano llegara a los tanques de gasolina de los carros americanos´. Y llegamos a tener el 10% del mercado de gasolina de los EEUU…”. (ver Calderón Berti: La izquierda se opuso a la internacionalización petrolera en Venezuela, en https://youtu.be/LSSbvgD0tgQ?t=75).

Es muy difícil y paradójico imaginar que la Venezuela de esos logros que describe el Dr. Calderón Berti sea el mismo país que está sufriendo las colas infinitas de hoy para echar gasolina en toda Venezuela, con todas las refinerías destruidas dentro del país, y peleando como gatas boca arriba en el exterior para que no nos quiten la única que nos queda en los EEUU, porque un régimen delincuente la puso en garantía a conglomerados internacionales, vendiendo las 7 restantes, quedándose con los reales. ¿Qué venezolano metido ahora en una de esas colas de gasolina no le hubiera dado a Trump la autorización para que entrara en Venezuela y nos quitara de encima esa peste? Exactamente, me leyó el pensamiento: ninguno. Esa es la prueba más concreta de la traición que nos han hecho.

Pero Dios es grande y a los venezolanos siempre nos ha acompañado el santoral invocado por el Florentino de Alberto Arvelo Torrealba, ganándole al mismísimo Diablo en su encuentro. Por eso tal vez exista todavía alguna esperanza para nosotros, y se nos presente de nuevo la oportunidad de un momento considerado único e irrepetible, como el mencionado por Donald Trump en Carolina del Norte.

Quizá Dios nos conceda otro chance con este personaje, que va de primero en las encuestas para ocupar por segunda vez la presidencia de los EEUU, a pesar de las fuerzas inmensas desatadas en su contra por el progresismo norteamericano e internacional. Espero que para ese momento tengamos una oposición decente que merezca el pueblo de Venezuela, y que nos traiga un resultado completamente diferente…

Caracas, 12 de Junio de 2023

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jueves, 8 de junio de 2023

Un autosuicidio en tres actos

Por Luis Manuel Aguana

English versión

A pesar de la inexistencia de la palabra “autosuicidio” en el Diccionario de la Real Academia Española, me voy a atrever a utilizarla, no solo por ser atribuida como el invento de un expresidente de Venezuela, sino porque al ser motivo de burla generalizada de la población en su momento, todo el mundo en este país entendió perfectamente a partir de allí que es lo que alguien pretende decir cuando la utiliza. Es como si fuera posible que alguien pudiera suicidarse dos veces. Y eso es precisamente lo que haríamos los venezolanos si le compramos de nuevo el paquete completo al régimen con su CNE y a la oposición oficial con su CNP.

Como en una obra burlesca donde se aplicaría un “autosuicido” electoral, la oposición oficial a través de su Comisión Nacional de Primarias (que nunca debemos olvidar que fue designada a dedo por los partidos de la oposición que desean fervientemente cohabitar con el régimen), a contrapelo de lo que el mundo civilizado ha señalado en relación con la tiranía que rige en Venezuela, que tiene controladas TODAS las instituciones para mantenerse en el poder, Y EN ESPECIAL LA INSTITUCIÓN ELECTORAL, considera que no se puede hacer una elección para escoger al candidato opositor sin utilizar los “servicios” del ente más controlado por el régimen, y esperar al mismo tiempo que ese candidato represente fielmente el sentimiento opositor de los venezolanos. Mayor entrega a la voluntad del régimen, imposible.

Lo anterior, al decir lo menos, podría considerarse un insulto a la inteligencia del venezolano. Presenciamos una obra que pasa ante nuestros ojos de manera indetenible, sin poder hacer algo para parar lo que sucede en el escenario, ni a sus actores. Somos testigos y a la vez dolientes de las consecuencias de una obra que no escribimos nosotros, todo lo contrario, la escribieron para nosotros, de acuerdo a los intereses de otros. Y lo peor que podríamos hacer en un contexto como ese sería colaborar mansamente, sin gritar, tomados de la mano, como un niño perdido, de un secuestrador que se lo lleva de un parque. Al menos veamos la obra y decidamos cada uno que hacer con eso:

El escenario de la obra

La Comunidad Internacional decidió por nosotros, desde la Declaración Conjunta de los EEUU, la Unión Europea y Canadá, del 25 de junio de 2021, que, “La solución pacífica a esta profunda crisis política, social y económica debe provenir del mismo pueblo venezolano, a través de negociaciones de amplio alcance impulsadas por los venezolanos en las cuales participen todos los actores interesados. Un proceso de negociación integral, con plazos concretos, debería posibilitar el restablecimiento de las instituciones del país y permitir que todos los venezolanos puedan expresarse políticamente por medio de elecciones locales, parlamentarias y presidenciales creíbles, inclusivas y transparentes” (ver Declaración EEUU-UE-Canadá: Declaración conjunta sobre Venezuela, en https://www.state.gov/translations/spanish/ee-uu-ue-canada-declaracion-conjunta-sobre-venezuela/).

De esta declaración se desprende que estos países, en conjunto con la dirigencia política opositora que dejó de representar a los venezolanos porque ese mandato no se ha renovado, han decidido, por los venezolanos, que unas “elecciones locales, parlamentarias y presidenciales creíbles, inclusivas y transparentes” con Nicolás Maduro Moros ejerciendo ilegítimamente el poder en Venezuela, posibilitarían “el restablecimiento de las instituciones del país”. Mayor contrasentido es imposible. Pero esa es “la narrativa” que prevalece en el mundo, impulsada activamente por los partidos políticos de la oposición oficial; y que se le está aplicando a Venezuela, en perjuicio de nuestra realidad presente y futura, por lo que se hace indispensable cambiarla.

Esta declaración fue renovada en la reunión de Alto Nivel sobre Venezuela el 15 de febrero de 2022 donde igualmente una Comunidad Internacional liderada por los EEUU (Alemania, Australia, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, España, Francia, Italia, Japón, Nueva Zelanda, Panamá, Paraguay, Portugal, Suecia, el Reino Unido, la República Dominicana y la Unión Europea, además de los EEUU redactor del comunicado) partieron de unas falsas premisas al abordar el problema venezolano (ver Las falsas premisas de la Comunidad Internacional, en https://ticsddhh.blogspot.com/2022/02/las-falsas-premisas-de-la-comunidad.html).

Con base a estas falsas premisas, al parecer escritas en piedra, ha girado todo el quehacer político venezolano desde ese momento, al punto de que independientemente que el régimen se haya parado de la mesa de negociaciones en México, vamos rumbo, indefectiblemente, a un proceso electoral con el régimen y con el beneplácito de la “oposición”, en las mismas o peores condiciones que se han tenido siempre con un Poder Electoral secuestrado.

Primer Acto

La Comisión Nacional de Primarias, CNP, informa el 2 de junio de 2023 a la opinión pública “Sobre la solicitud de asistencia técnica al CNE” (ver twit de @cnprimariave, Comisión Nacional de Primarias sobre la asistencia técnica al CNE, en https://twitter.com/cnprimariave/status/1664804163274825731), pidiendo la confirmación de unas especificaciones que nadie ha visto para “solicitar” asistencia técnica al régimen, con base a unas reuniones que ellos han tenido con el CNE.

Luce pertinente la preocupación legítima de que el régimen maneje la información de los opositores venezolanos, y la posible creación de otra “Lista de Tascón”, ya no recopilada por el régimen, como en el pasado lo hiciera ese lamentable engendro, sino por nosotros mismos a través de una elección que maneje el régimen con el CNE y sus máquinas, a través de una CNP a su servicio, y esta vez CON COBERTURA INTERNACIONAL.

Sin embargo, ese no es el centro del problema. El verdadero centro está en que los venezolanos cometamos la torpeza de entregar nuestros datos en cualquier lugar de Venezuela y el mundo, cuando es una realidad ante nuestros ojos que los partidos negociaron con el régimen a través de esa Comisión de Primarias para manejar la elección del candidato opositor. Técnicamente, al firmarle ese contrato al diablo electoral, este tendrá acceso a cualquier dato de cualquier venezolano en cualquier lugar del mundo que se registre.

Es importante señalar en este punto que ya algunos actores están comenzando a levantar datos de los venezolanos sin poseer ninguna autoridad legítima para eso, incluyendo la misma CNP, lo que constituye en sí mismo una irregularidad. Ya el propio CNE por su condición de autoridad ilegítima del país, al ser designado por una Asamblea Nacional espuria y no reconocida, no puede hacerlo, hasta que exista en Venezuela un Poder Electoral Legítimo, y menos aún una Comisión de Primarias cuya única existencia deriva de unos partidos que perdieron la representación popular. Nadie, léanlo bien, nadie puede atribuirse el derecho de levantar por cuenta propia y por cualquier medio datos de los venezolanos, si no es una autoridad legítima del país.

Lo que la CNP está haciendo con ese documento publicado el 2 de junio de 2023 es salvaguardar su responsabilidad posterior para decir que el CNE les “garantizó” la confidencialidad de los datos y que fueron “engañados”, cuando aparezca un nuevo instrumento de persecución política. El régimen utilizará esa información para sus fines de poder, pasando por encima de cualquier promesa. Si no, que se lo pregunten a quienes persiguieron, humillaron y despidieron de la Administración Pública por haber firmado en contra de Hugo Chávez, o a cualquier venezolano que no pudo hacer ningún trámite al que tenía derecho (desde sacar una cédula), porque supuestamente estaban legalmente “protegidos” por la confidencialidad que debe garantizar el Estado a cada ciudadano de este país.

Segundo Acto

Ante la abierta presencia del régimen en las primarias opositoras a través de la combinación del CNE y la CNP, con el uso de sus máquinas, captahuellas incluidas, los precandidatos deberán establecer su aceptación o no a ese hecho. Pocos de ellos han tenido una posición sobresaliente en el rechazo a la presencia del CNE y sus máquinas en el proceso, en especial quien va adelante en las encuestas. Pero la mayoría no tiene problemas con esa grave situación, lo que corrobora lo que siempre hemos indicado en esta modesta tribuna: esa “oposición” no está interesada en sustituir al régimen, sino en convivir con él, bajo la tesis despreciable de que es preferible compartir pequeños “espacios” hasta que la situación “mejore”. Los cubanos tienen ya 63 años esperando eso y allí todavía hacen “elecciones” que el régimen cubano siempre gana. ¿Por qué será?

Si esos pocos precandidatos deciden continuar haciéndole juego al circo bajo esas condiciones, estarían cometiendo un “autosuicidio” en los términos descritos. Los precandidatos del resto de los partidos que organizaron esa CNP, no desean confrontar al régimen como Venezuela lo requiere, por lo que un resultado con cualquiera de ellos será del agrado de los delincuentes que controlan el poder, y que estarán felices de levantarle la mano al candidato del régimen en el 2024, como lo hicieron Rosales y Capriles –este último dos veces- en su oportunidad, a pesar del abierto fraude electoral cometido en contra de ellos y los venezolanos por ese CNE al que ahora están abrazando.

En todo caso, si la CNP hipotéticamente se “alzara” por cualquier razón no prevista, en contra de los intereses del régimen, siempre estará el Recurso de Amparo introducido por sus agentes en su TSJ para obligar a que esas primarias se realicen bajo el control del Poder Electoral. Esa gente no da puntada sin dedal y actúa con ventaja sobre seguro.

Tercer Acto

Una vez asegurado el control del CNE a las primarias “opositoras”, se procederá a “seleccionar” el candidato “opositor” más cómodo para el régimen el próximo 22 de octubre, con la masiva participación de los venezolanos, en Venezuela y en el exterior.

Como en este momento se está precisamente decidiendo como será técnicamente ese proceso, ningún precandidato se ha retirado y a través de una campaña mediática masiva, en Venezuela y el exterior, se está convenciendo a los venezolanos que acudan masivamente para que ese candidato de la oposición oficial electo, este lo más fuertemente respaldado. Por eso alargan lo más posible la decisión de la participación del CNE en el proceso. Y si los candidatos mencionados opuestos al CNE no se retiran, muchísimo mejor. ¿Quién podría decir entonces que la “oposición” venezolana no estuvo de acuerdo de que el sistema electoral del CNE, “el mejor sistema electoral del mundo”, no produjera al mejor candidato posible para enfrentar al régimen?

Y listo. Agradezco a quienes han tenido la paciencia de leer hasta aquí esta nota necesariamente larga. Toda la obra está ya lista para el cierre, las elecciones presidenciales en el 2024 –o antes- controladas por la tiranía, desde el comienzo hasta el final. ¿Cabria la posibilidad de que alguno de esos precandidatos que se oponen al CNE obtenga la victoria? Nada más lejano a la realidad, aunque ellos crean que por tener los mejores números en las encuestas, el resultado será a su favor. ¡No olvide quien cuenta los votos! El régimen se encargará con sus aliados del G4 en la CNP de que pierdan en contra del precandidato escogido, por un porcentaje muy bajo. Tienen las máquinas y el Registro Electoral para eso, como lo han hecho en otras oportunidades.

De esta manera, la Comunidad Internacional que desea “elecciones” en Venezuela como salida al problema político estará satisfecha del proceso de primarias, a la espera por legitimar al vencedor en el 2024, para salir del enojoso asunto de un régimen no reconocido y regularizar las relaciones con Venezuela, con la esperanza de que poco a poco los venezolanos dejen de emigrar y joderles la vida a los ciudadanos de sus respectivos países.

Pero la vida no es así de fácil. Legitimar la tiranía de Maduro no se logrará a través del mecanismo electoral que él mismo controla. No se detendrá la miseria de los venezolanos, al contrario, aumentará, incrementando con ella las migraciones, porque su causa fundamental es la presencia del mismísimo régimen narco terrorista en el poder, y que les hará metástasis en cada uno de sus países, al haberles dado la legitimidad y los recursos que eso conlleva. Y todos perderemos, ellos y nosotros, alargando la situación.

Ante la realidad que se nos presenta de una situación que parece indetenible, ¿qué podemos hacer? Al menos dos cosas: lo primero es estar consciente de lo que está pasando, porque pareciera que todavía hay mucho ingenuo creyendo que los pajaritos llegan por cesárea, buscando desesperadamente donde “inscribirse” para votar en Venezuela y fuera del país, en unas primarias organizadas por mampuesto por una tiranía que ha dicho hasta el cansancio que no dejará el poder de ninguna forma. ¡Por favor! ¿Qué nos pasa a los venezolanos?

Lo segundo sería volver a explicarles las veces que sea necesario, a quien sea y como sea, fuera de Venezuela, a esa Comunidad Internacional, que tiene esa famosa “narrativa” que pregona que hacer elecciones con una tiranía controlando los votos, que hay que sacar el sistema electoral de Venezuela para que pueda ser posible cualquier elección libre, justa y verificable, y que se requiere para eso de su ayuda y toda la colaboración internacional posible para lograrlo. Que hay que conseguir convencerlos de que NO SEA el régimen y sus máquinas los que decidan el futuro de los venezolanos, sino un árbitro internacional en el que todos podamos confiar. Si logramos eso, tal vez, solo tal vez, no cometamos nuevamente otro “autosuicidio”…

Caracas, 8 de Junio de 2023

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jueves, 1 de junio de 2023

Narrativas interesadas

Por Luis Manuel Aguana

English versión

La carga más pesada es… la imagen de la más intensa plenitud de la vida. Cuanto más pesada sea la carga, más a ras de tierra estará nuestra vida, más real y verdadera será.

Milán Kundera

Cuando leí por primera vez esa frase en una novela del autor checoslovaco Milán Kundera (1), me impactó mucho. Y más aún cuando el novelista se preguntaba qué deberíamos elegir cuando, por el contrario, la levedad nos despegara de la tierra, haciéndonos superficiales e irrelevantes. Y mi preferencia en ese caso siempre fue la carga, así fuera incómoda. Claro está que lo que no decía allí era si tomaríamos la misma decisión si la carga era impuesta por las acciones de otro. En todo caso igualmente te pegará a la tierra, quiéralo o no, haciendo la vida más real y verdadera, como lo indicaba Kundera.

Nos basta vivir en la Venezuela de hoy para sentir que la carga impuesta por las acciones de unos delincuentes a los venezolanos es verdadera, lo que nos bajó de golpe de la nube, a una realidad cruel impuesta desde aquel país rico que nos creímos ser hace muchos años. Esa “narrativa” que indicaba que cada venezolano nacía con un pozo de petróleo en el patio de su casa y podía comprarse al mundo, fluyó a todos los rincones del planeta. Y por eso fuimos muy generosos con cada país del mundo con problemas políticos y económicos desde que tuvimos esa riqueza no salida de nuestro trabajo. Algunos vinieron a hacer familia, pero otros a vivirnos e irse, pero todos disfrutaron de nuestra levedad –citando a Kundera- que ahora, en términos generales, olvidan convenientemente.

Cobra entonces la mayor importancia lo que las personas crean del cuento venezolano, en especial aquellas que pueden tener una influencia decisiva en lo que pasará en nuestro país. En otras palabras, lo que las personas perciben de nuestra realidad proviene de una “narrativa” que se repite y repite hasta la saciedad, y que termina siendo lo que las personas creen, así eso no sea verdad. He tratado este tema en una nota anterior (ver La percepción es realidad, en https://ticsddhh.blogspot.com/2016/08/la-percepcion-es-realidad.html).

 

Es importante entonces que definamos bien el término “Narrativa”, comenzando por lo que dice el Diccionario de la Real Academia Española (DRAE): Narrativo, va: Existen 4 acepciones: “1. adj. Perteneciente o relativo a la narración. Género, estilo narrativo. 2. f. Género literario constituido por la novela, la novela corta y el cuento. 3. f. p. us. narración (‖ acción de narrar). 4. f. p. us. Habilidad o destreza en narrar o en contar algo. Tiene gran narrativa” (ver Narrativo, va, en https://dle.rae.es/narrativo#QGmJhdD).

 

Si vamos al concepto, Se entiende por narrativa la descripción oral o escrita de un acontecimiento, real o ficticio, con el fin de persuadir y entretener al espectador, el cual puede ser un lector o un oyente” (ver Qué es narrativa, en https://www.significados.com/narrativa/). El término “narrativa” fue tomado prestado de la literatura por la política para referirse al conjunto de ideas, valores y relaciones que se proponen desde una concepción o modelo de país, y que parten de una relación específica con el pasado y con el futuro, es decir, que proponen un relato a su manera” (ver Narrativa, en https://concepto.de/narrativa/).

 

De lo anterior deducimos que se trata de un estilo en prosa -el cuento, pues- que se echa al mundo acerca de una realidad política percibida. Y si se desea que esa realidad se perciba interesadamente de otra manera, simplemente se varía el cuento, y dependiendo de las condiciones y los medios que se dispongan, esta se percibirá como una verdad más grande que un templo.

 

Y si de algo disponen los socios internacionales del régimen, es de recursos para distorsionar una realidad y volverla “verdadera” acomodándola a sus intereses, haciendo que el mundo perciba otra cosa. Y ya sabemos que la percepción es realidad.

Es por eso que en un intento por distorsionar la realidad, el Presidente de Brasil, Lula da Silva, dice en su Cumbre que “Ustedes (dirigiéndose a Maduro) saben muy bien cuál es la narrativa que se ha construido con respecto a Venezuela, del autoritarismo, de la antidemocracia. Esa narrativa ustedes la tienen que destruir mostrando su propia narrativa para que la gente cambie de opinión” (ver El Nacional, en https://bitlysdowssl-aws.com/venezuela/construya-su-propio-discurso-lula-da-silva-dice-que-autoritarismo-en-venezuela-es-una-narrativa-construida-por-enemigos/).

Pero, ¡cuidado! A pesar de las reacciones a ese discurso por parte de Presidentes democráticos, como Luis Lacalle Pou, de Uruguay, y Gabriel Boric, de Chile, quienes manifestaron que en Venezuela no existe democracia y estamos en manos de un autoritarismo que no se puede esconder tras “narrativas”, por el contrario, si aceptan que en nuestro país se puedan realizar elecciones libres, justas y verificables en el medio de una espantosa tiranía.

¿Cómo se entiende eso? Entonces la percepción de la realidad de Lula da Silva no está muy lejos de la verdad. Lo que haría falta sería que la “narrativa” interesada de Maduro se termine de imponer cuando en el medio de un fraude electoral, como el ocurrido en Brasil, se legitime el régimen frente a la Comunidad Internacional, y en especial la Latinoamericana, que ya está desesperada por acabar con la “incomodidad” de una Venezuela exportadora de migrantes.

Se autoengañan los gobiernos latinoamericanos si piensan que legitimando al régimen de Maduro a través de unas elecciones controladas por él, se acabará el éxodo de venezolanos, porque eso no es más que la consecuencia de un régimen que ha destruido institucionalmente a Venezuela en todos los órdenes.

Entonces, necesariamente los demócratas venezolanos, tenemos y debemos construir otra narrativa y movilizarla interesadamente a nivel internacional, que explique que NO ES POSIBLE una solución que aborde al problema de la migración de venezolanos al continente, sin que en Venezuela el pueblo venezolano se exprese libremente y sin una tiranía gobernando al país.

ANCO ha expresado un sinnúmero de veces que esa solución no pasa por la elección de un salvador de la patria y menos con la tiranía de Maduro controlando el sistema electoral venezolano, sino a través de la elección de los representantes del pueblo a una Asamblea Nacional Constituyente Originaria, con la Comunidad Internacional como árbitro imparcial, respaldando ese proceso.

Sin embargo, es muy claro que el régimen no estará dispuesto a una solución como esa en tanto, y en cuanto la “narrativa” internacional que se imponga sea que “saldremos” del régimen, y del éxodo, en consecuencia, si hacemos elecciones en el año 2024, legitimando a la tiranía. Pero me suena que los países del continente esperarán la nueva “narrativa” de Maduro sugerida por Lula da Silva, a contra vía de una realidad que indica un régimen criminal de Lesa Humanidad.

¿Hay tiempo para imponer otro curso de acción derivado de una nueva narrativa en beneficio de los venezolanos? No lo sé. Lo que sí sé, es que es un buen momento para comenzar a trabajar en ella e ir influyendo los oídos de presidentes, ex presidentes de países, organizaciones internacionales, o cualquier otro “influencer” con poder en el ámbito internacional para que se imponga una nueva narrativa. Estoy seguro de que eso les convendría más a los países latinoamericanos, aunque todavía no lo sepan. Por eso concluyo con otra frase de Kundera: “la contradicción entre peso y levedad es la más misteriosa y equívoca de todas las contradicciones”

Caracas, 1ro. de Junio de 2023

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(1) La insoportable levedad del ser, Milán Kundera, Colección Andanzas, Tuskets Editores, 1985.