Suscribete a TICs & Derechos Humanos

miércoles, 28 de noviembre de 2012

La muerte y los impuestos



Por Luis Manuel Aguana

Según reza el dicho, ambas cosas son inevitables. Este es un adagio mundial, al punto que originó una de las películas más populares del famoso actor Brad Pitt, “¿Conoces a Joe Black?”. Pero el gobierno bolivariano ha logrado que este dicho universalmente aceptado, no sea más que un mero saludo a la bandera en Venezuela. Es como si aquí no se cumpliera la Ley de la Gravedad.

Pero no me refiero a que los chavistas consiguieron la solución de la inevitabilidad de la muerte, aun con los sórdidos intentos de magia negra hechos desde el Panteón Nacional. No señor. Consiguieron la solución de la inevitabilidad de los impuestos. ¡Y alguno me dirá que eso es imposible! Pero no, lograron hacerlo.

Es importante que el común de las personas maneje estas cosas para que se den una idea del tamaño del animal que se aloja en las entrañas del chavismo y porqué NUNCA van a dejar el gobierno si no cambiamos el sistema de elegir gobernantes, siendo nosotros creyentes permanentes de la salida civil. Y también porque NUNCA la oposición colaboracionista dejará que se vayan. Todos salen beneficiados, menos el país.

Esto forma parte de un todo que se ha apoderado de Venezuela y que es necesario que conozcamos para estudiar la mejor forma de enfrentarlo. No es fácil, pero si vamos descosiendo poco a poco el muñeco en algún momento daremos con la construcción de como ésta gente está pegada al aparato del Estado cual sanguijuelas insaciables y podremos ver como se puede corregir el asunto en un futuro optimista y posible.

Desde su fundación el SENIAT ha sido una de las joyas de la corona de todos los gobiernos. Una de las mejores decisiones en la IV Republica  que se tomó en la década de los 90 fue crear  un Organismo con funcionamiento técnico, separado del quehacer político de los Ministerios de adscripción que se ocupan de las finanzas del Estado, estableciendo una Administración Tributaria eficaz, diligente y honesta para el manejo tributario de la Hacienda Pública Nacional.

Su primer Superintendente José Ignacio Moreno León, hizo de esa joya una “PDVSA” (de la de antes) de la Administración Pública. Así era como debían ser tratados todos los funcionarios en el sector público: mejores sueldos, cursos permanentes de capacitación, respeto al escalafón, respeto a decisiones técnicas, pero sobre todo un manejo técnico y honesto de los fondos recaudados del país desde las más altas posiciones de la Administración.

Con Chávez, poco a poco el SENIAT fue cada vez pareciéndose más al “resto” de la Administración Pública. Les congelaron los sueldos, politizaron los mandos técnicos, y hasta ahora una nunca vista, más allá de los pequeños ilícitos producto de los tradicionales gestores: los grandes negocios corporativos. Veamos por qué.

A través del mecanismo impositivo del IVA se ha ido acumulado una inmensa cantidad de dinero que crece cada año y que ha movilizado el interés de poderosos factores adentro y afuera de la Administración de los impuestos públicos, lo que ha dado lugar a una mafia que mueve muchísimo dinero dentro del aparato del Estado, y en manos de uno de los gobiernos más corruptos que ha tenido Venezuela.

Voy a darles un ejemplo utilizando la explicación referida por un propio afectado: Una empresa cuando compra paga el IVA completo, es decir el 12% del precio de compra. Ese 12% se convierte en lo que se denomina un Crédito Fiscal, el cual se deduce del IVA que se cobra al vender dicho bien, de modo que el Impuesto al Valor Agregado sea solo el 12% del precio final.

Un ejemplo para visualizar mejor: Una empresa, llamémosla Compañía Estafada, C.A., o CECA,  le compra a su proveedor una mercancía por Bs. 100 y le paga Bs. 100 más 12% de IVA,  registrando Bs. 12 en Crédito Fiscal. CECA vende a un cliente final “A” por Bs. 120 y le cobra a “A” Bs. 120 + 14,4 de IVA. Hasta allí todo perfecto.

Como el monto del IVA cobrado es mayor que el IVA pagado al proveedor, CECA entonces paga al fisco Bs. 14,4 menos Bs. 12 que ya pago al proveedor, esto es  paga al SENIAT Bs. 2,4, es decir paga el monto del IVA que son Bs. 14,4 pero como ya pago Bs. 12 al comprar la mercancía entonces paga al fisco la diferencia.

Pero eso es el deber ser...Veamos lo que en realidad sucede una vez que la Administración Tributaria estableció la calificación de algunos contribuyentes como “Especiales”, a través de las resoluciones SNAT/2002, fecha 29/11/2002 y SNAT/2005/0056 y SNAT/2005/0056-A:

CECA compra a su proveedor la mercancía por Bs. 100 y paga Bs. 12 de IVA, por lo que registra Bs. 12 Bs en Crédito Fiscal. CECA vende al cliente final quien es Contribuyente Especial "A" por Bs. 120 más IVA de Bs.14,4. Hasta aquí todo igual. El cliente Contribuyente Especial "A" paga a CECA Bs. 120 de la mercancía y solo el 25% del IVA es decir Bs 3,6 y el restante 75% del IVA el cliente lo paga directamente al SENIAT. Recuérdese que los Contribuyentes Especiales, que son grandes empresas a las que el SENIAT vigila especialmente, retienen el 75% del IVA que se les factura. Y es aquí donde empiezan a distorsionarse las cosas.

Entonces, CECA cobra Bs. 120 de la venta y solamente Bs. 3,6 del IVA en lugar de los 14,4. Entonces CECA NO recupera los Bs. 12 que ya pago al comprar la mercancía. Como ya pago 12 de IVA a su proveedor y este monto es menor que el IVA cobrado no paga nada más al fisco, ¿pero que sucede? Si tenía Bs. 12 en Crédito Fiscal le resta los 3,6 y le queda 8,4 en Crédito Fiscal. Es decir Bs. 8,4 en pago de más de IVA en la transacción.

Ahora, al final de la operación a CECA le quedan Bs. 8,4 en el fisco. Si se repite esa operación "N" veces,  con los mismos precios del ejemplo, el fisco se queda por cada operación Bs. 8,4, incrementándose la deuda en forma permanente. La única manera que eso no ocurra o minimice su impacto es cuando CECA le vende a un cliente que no es Contribuyente Especial, en cuyo caso ese si paga el IVA completo.

Al principio los Contribuyentes Especiales eran solo las grandes empresas como Empresas Polar, los bancos y todo el Gobierno. Entonces si CECA le vende a clientes que NO sean Contribuyentes Especiales puede balancear sus ventas y recuperar su crédito fiscal, pero ahora el SENIAT ha incrementado la cantidad de empresas en esa condición, de tal manera que prácticamente a quien CECA le venda, de acuerdo a su línea de negocio, es Contribuyente Especial y ocurre el efecto anterior.

Ahora imagine el lector que las operaciones de todas las empresas del país no son de Bs.  100 sino de varios miles de millones o millardos de bolívares fuertes, en especial aquellas que mueven miles de millones en mercancía. El efecto recaudador es enorme y el IVA cobrado de más no lo devuelven sino en Créditos Fiscales, que la Administración de impuestos del país, el SENIAT, decide a quien le aprueba para que este sea aplicado a otros tributos internos.

Esta fabulosa cantidad de dinero está represada en el SENIAT en papeles denominados Créditos Fiscales, que son negociados por los acreedores de la Administración Tributaria. Pero esto solo puede realizarse una vez que son aprobados por la Administración. Lo que muchas empresas están haciendo es incrementar el precio final de sus productos para amortiguar ese efecto del IVA retenido, de allí que eso también tiene un efecto inflacionario que nos afecta a todos.

El monto que el SENIAT adeuda a las empresas es de muchos miles de millones y millones de bolívares fuertes. Las empresas someten sus reclamos por IVA retenido para negociar sus Créditos Fiscales y en buena ley la Administración debe, luego de los análisis técnicos correspondientes, dar su aprobación en el lapso que la ley estipula.

De acuerdo a la ley, pasados tres meses que la Administración Tributaria retiene de más a una empresa como CECA por concepto de IVA, dicho monto debe ser reconocido para ser aplicado a otros tributos, pero eso en la actual Administración roja rojita no está ocurriendo, de acuerdo a la opinión de muchas empresas. Se especula de la existencia un tráfico de comisiones mil millonarias para soltar esos Créditos. Y estas, si existen en ese nivel, no pueden ser cobradas por pendejos. Y la especulación incluye comisiones que oscilan entre el 10% y 20% según el caso. ¡Hagan ustedes las matemáticas!

No estamos hablando aquí de “algún” funcionario de mediano nivel de la Administración Tributaria que se está metiendo unos “reales” por liberar el retraso de un trámite. ¡Nada de eso! ¡Los que menos tienen que ver con eso son los técnicos! Para el manejo de esas cantidades es necesaria toda una organización delictiva de muy alto nivel que debe tener una implicación y una raíz muy profunda que toca los hilos de la Administración de nuestros impuestos con la venia de las autoridades y del gobierno. ¡Y después dicen que Chávez no está enterado!

Porque aquí ya el monto de alguna comisión no es como la que se veía antes por una solvencia. Son de MILLARDOS Y MILLARDOS de bolívares. Y ya aquí no estamos hablando de “peanuts” sino de montos corporativos importantes como los que se manejan en Wall Street. La revolución le subió el nivel a la corrupción, y a tal grado que la IV Republica tendría que ir a la escuela de nuevo.

Cualquier empresario preferiría callar y pagar. Es preferible eso que tener problemas con la Administración Tributaria. Y otros decidirían que las cosas se queden así; al fin y al cabo es solo dinero y algún día el fisco pagará, sin ceder al chantaje. Pero la mayoría se lo piensa dados los montos involucrados. Pero el pago limpio no sucederá mientras las cosas sigan como están y no cambiemos la manera de elegir gobernantes. De otra forma ¿cómo te quitas de encima a los impuestos? O más grave aún, quienes administran los impuestos. Y el peor de los impuestos es la corrupción a esos niveles porque ese lo terminamos pagando todos.

La presente nota tiene un doble carácter: dar a conocer una situación que el común de los ciudadanos venezolanos no estamos al cabo de saber porque es muy técnica y especializada, y que para serles franco yo tampoco conocía hasta hace poco; y por otro lado para que se den cuenta de los intereses tan complejos y tan fuertes que se mueven detrás o debajo de esta tragedia para que un gobierno como este haya dedicado todo su poder para ganar las elecciones el 7 de Octubre.

Vayan bajándose de esa nube los que en la oposición colaboracionista piensan que le hicieron un favor al país al haber tolerado la rapiña del 7-O y que el gobierno les dejará “espacios” el 16D. No puede haber negociación posible con delincuentes y eso lo verán las próximas elecciones para Gobernadores. Así como tampoco puede haber negociación posible con la muerte ni con los impuestos. Vamos a tener que trabajar muy duro para que este tipo de cosas cambie, empezando, a mi juicio, por cambiar el modo en que se elige. De allí parte todo el tinglado. Pero eso es otro asunto del que hablaremos muy pronto…

Caracas, 28 de Noviembre de 2012

Twitter:@laguana

sábado, 24 de noviembre de 2012

La búsqueda del liderazgo perdido



Por Luis Manuel Aguana

Así como Indiana Jones buscando su Arca de la Alianza perdida, los venezolanos nos hemos embarcado en la búsqueda del liderazgo perdido. Creíamos tenerlo el 7-O pero los acontecimientos de esa noche fueron tan desesperanzadores que muchos de nosotros pensamos que nunca lo tuvimos.

Tal vez estemos buscando donde no es. Porque en esencia ¿qué significa el liderazgo? ¿Qué es en realidad lo que estamos buscando y no encontramos? Se oye mucho en la calle, en los medios de comunicación: “hace falta un nuevo liderazgo”, pero nadie explica que es eso.

La gente lo asocia con los partidos políticos para ocupar las posiciones de representación popular a través del voto. Pero eso va más allá de esa simple máscara. Y tal vez en la respuesta a la pregunta “¿Qué significa el liderazgo en Venezuela?” logremos desentrañar esa sensación de haber perdido el norte y no saber qué hacer ante esta arremetida brutal que significó el 7-O para los venezolanos y que aún nos amenaza con repetir su zarpazo el 16D.

Siempre he creído que más que respuestas correctas debemos hacer las preguntas correctas. Una pregunta para empezar podría ser ¿tuvimos alguna vez liderazgo en Venezuela? Muchas voces autorizadas dicen que sí. Vivieron en la Venezuela de los Siglos XIX y XX, sin ir más atrás, personas que marcaron nuestra existencia como pueblo en muchas áreas. La cultura, las ciencias, la política.

Si partimos de ese hecho, si se quiere sencillo y fácil de explicar, ¿qué los diferenció a ellos del resto? ¿Qué los diferenció y los inmortalizó en sus distintas disciplinas? ¿Cuál era el hilo conductor que hizo que fueran reconocidos como “lideres” en sus respectivos campos? Podríamos ensayar algunas respuestas: lo primero era que no eran ningunos improvisados y se distinguían por ser muy estudiosos. Nadie puede dudar que un Jose María Vargas, en el campo de las ciencias, o un Arturo Uslar Pietri en el campo de la cultura o un Rafael Caldera en el campo de la política fueran unos individuos que brillaron por sus estudios y sus obras. Fueron líderes en su actividad.

He allí un hilo conductor que podríamos señalar. Otro aspecto que podríamos responder de este tipo de individuos es que nunca nadie los señaló como traficantes en su campo.  ¿Podría alguien indicar que un Jose Gregorio Hernandez, siendo un sabio de la medicina hizo uso de ella para enriquecerse? ¿O un Luis Razetti? ¿Podría alguien decir que Rómulo Betancourt se murió rico por traficar con la política? ¿Sabe alguien si Rómulo Gallegos se hizo rico con Doña Barbara?

Los líderes señalados dedicaron gran parte de su vida a cultivarse a sí mismos para ofrecer el fruto de ese cultivo personal a su comunidad y a su país, sin más retribución que la satisfacción de haber dejado una huella histórica. Ese tránsito vital necesariamente tiene que haber estado lleno de las clásicas virtudes y defectos humanos.

Es por eso que muchos dirán que alguno de los personajes históricos mencionados arriba tuvo defectos que los llevaron a realizar acciones consideradas reprochables. Es cierto. Pero también es cierto que nadie podría negar que fueran líderes inobjetables en sus campos de actividad.

Y así podría llenar páginas y páginas de ejemplos de nuestro propio país con personas que marcaron la historia de Venezuela PARA BIEN. También podríamos mencionar algunas que lo hicieron PARA MAL y que también pueden considerarse líderes en toda la extensión de la palabra y que dejaron una impronta que todavía no se borra en el venezolano. Uno de ellos es Juan Vicente Gomez.

Con Gómez la Venezuela de principios del siglo pasado se congela en el tiempo. Lo que logro este hacendado sin educación, que hizo de este país su finca particular, fue la popular consigna Unión, Paz y Trabajo, que se reducía a lo que decía la oposición de su tiempo: Unión en las cárceles, Paz en los cementerios y Trabajo en las carreteras. Este líder surgió en una Venezuela completamente feudal y llegó, a su manera, a poner “orden” dentro del desorden de guerras intestinas que existían en el país.

Un tanto parecido hizo PARA MAL el actual líder de la llamada Revolución del Siglo XXI. Llegó en un momento histórico del país donde todas las “ranas” pedían por un Rey, en medio del más absoluto desorden y falta de liderazgo (ver Fábulas de Esopo en  http://ticsddhh.blogspot.com/2012/03/fabulas-de-esopo.html). Y ahora “el Rey” de la fábula no se quiere ir.

Sacamos como conclusión entonces que algunos liderazgos aparecen en momentos históricos y se montan sobre una ola y después no se quieren ir. Y otros se construyen y se moldean con la vida del país transformando con el tiempo esas circunstancias históricas, y trabajando poco a poco en sus diferentes campos para estar preparados para el cambio que inevitablemente termina ocurriendo en cualquier momento. Pero esos liderazgos no pueden ser improvisados. No pueden ser el resultado de la propaganda política ni de los medios de comunicación, como está sucediendo en la Venezuela actual.

Aun cuando Gomez no pudo ser desplazado del poder, la pléyade de estrellas que había en el firmamento venezolano era muy extensa, en todas las áreas pero fundamentalmente en la política. Y a su muerte, gente extraordinariamente culta e instruida realizaron los cambios necesarios para introducir al país a la modernidad y al concierto de las naciones. Ese liderazgo estaba allí, producto de años de estudio, trabajo, bodega y añejamiento, para aflorar en el momento preciso.

Y es por eso que cuando las personas buscan desesperadamente al liderazgo nunca lo encuentran en lo que hay en la superficie; y que se presentan o tratan de vendernos en los medios de comunicación, tratando de hacernos creer que algunos de los que se promocionan van a resolver los problemas profundos y estructurales del país. A veces nosotros mismos nos engañamos con eso y pasan cosas decepcionantes que nos empujan a dejar de votar.

La siguiente pregunta que sale es la siguiente ¿y cómo los identificamos? Y la respuesta sería: ellos se harán más visibles en la medida que arrecien los problemas porque nadie más que ellos tendrán las soluciones y mostrarán el camino a seguir. Están allí, pero hay que ser más cuidadoso en la escogencia.

Nunca como en la Venezuela actual ha habido mayor concentración de inteligencia y cultivo de personas para salir de este problema que se creó antes y a partir de 1998. La gente deberá saber diferenciarlos de los productos prefabricados por los partidos políticos y que estarán gritando engañosamente en la superficie. Hay que mirar un poco más profundo y verles la etiqueta, así como algunos hemos empezado a hacer con los productos que se compran en los supermercados, solo para citar un lugar común.

Escoja solo aquellos con conocimiento, tradición y tiempo de añejamiento, no en la política sino en lo que hace con su vida. Verifique su trayectoria y aportes a sus comunidades. No escoja recién llegados sin larga tradición en sus propios campos de actividad. Pida referencias, investíguelos bien. No de un cheque en blanco a alguien desconocido. Sea más profundo y crítico en sus apreciaciones. Oiga sus intervenciones y trate de sopesar la sinceridad de su discurso y su amor por este país. El próximo 16D puede ser un buen momento para empezar.

Se sorprenderá de lo que podría encontrar, tanto para bien como para mal. En esta época de la información masiva se puede conseguir casi cualquier cosa de cualquier persona. Nos hubiéramos podido ahorrar muchos dolores de cabeza en estos 14 años si en 1998 hubiéramos hecho ese sencillo ejercicio, porque hubiéramos rechazado a este gorila a la primera solo por ser un militar mediocre. Y este cambio de actitud de los votantes obligará a los partidos y a cualquier grupo a mejorar sus cuadros dirigentes. Tal vez de esta manera ese liderazgo no esté tan perdido como pensábamos y haya una esperanza para Venezuela.

Caracas, 24 de Noviembre de 2012

Twitter:@laguana

lunes, 19 de noviembre de 2012

La hora de las gradas



Por Luis Manuel Aguana

La “mentalidad de rancho” es una vaina bien seria en nuestro país. Se lleva en la cabeza. Lo ves cuando al entregarle el apartamento nuevo a una familia que nunca ha usado un baño, buscan el espacio para construir un séptico. Así de grave es la cosa.

Y así usted explique y eduque, no hay manera de cambiar eso porque es un asunto de creencias, de manera de ver la vida, de una cultura sumamente arraigada de años y años de hambre y necesidad.

Lo vemos cuando el gobierno le entrega a la gente apartamentos que parecen ratoneras invivibles, sin espacios mínimos para convivir, sin áreas verdes y cualquier otra cosa que diga que le están mejorando su calidad de vida. ¡Y en plena Avenida Libertador en Caracas! Y ellos, que no han tenido nunca nada, lo ven como si el gobierno les estuviera resolviendo la vida. Y la verdad es que están vendiéndoles la idea de la propiedad de las viviendas cuando en realidad están confinándoles en “guettos” controlables de los que pueden disponer en cualquier momento, haciéndoles víctimas de un chantaje para siempre.

Y no es que la situación sea de ignorar las necesidades de quienes se están muriendo en los refugios sino de utilizar esa necesidad humana fundamental para manipular y engañar a quienes necesitan para apoyar un proyecto político. El fondo es verdaderamente deleznable, tanto como haberlos dejado en los refugios. Lo que en realidad hicieron no fue construirles viviendas dignas sino refugios organizados en cubículos localizados en las principales calles de Caracas y de los que el gobierno a su antojo amenazará con sacarlos de allí a cada nueva “elección democrática”.

Esa es la manera que tiene el gobierno de ajustar hacia abajo. Todos tenemos que vivir mal. Esa es la esencia del comunismo castrista que se nos trata de imponer.

Y esa misma “mentalidad de rancho” del gobierno “resolviendo” el problema de la vivienda, la tienen nuestros políticos opositores al enfocar la solución de los problemas del país. Estamos como cuando la casa (las instituciones) se está cayendo, y cuando llueve te mojas más adentro que afuera y aun así no te quieres mudar porque no has vivido de otra manera en toda tu vida.

Viven en el rancho de la política construida sobre la base del engaño, la corrupción, del “quítate tu pa'ponerme yo”. Cuando sale alguien "normal" a decir ¡se nos cae el rancho en la cabeza! se apresuran a callarlo "porque así hemos vivido siempre". Y van corriendo a abrir el hueco para poner un séptico habiendo baños en los apartamentos.

Es por eso que a quienes no hemos vivido nunca de "eso" vemos con perplejidad este sainete triste del 7-O y te sale alguien de la oposición a decirte que "no hemos conectado todavía con las clases populares" ¿En qué rancho mental estarán viviendo?  ¡La casa (institución electoral) se les está cayendo en la cabeza y te dicen que todo está bien!

Es bien complejo lo que está sucediendo en Venezuela. Y hay que realizar análisis aun mucho más profundos porque intervienen demasiadas variables. No es un simple análisis causa-efecto.

Pero cuando miras al “bullpen”, que es el sitio de donde el manager del juego de beisbol ve para cambiar jugadores, te pones a llorar. No hay reemplazos. ¡Y el palo de agua sigue insufrible y sabes que la casa se está cayendo! Los que estamos en las gradas gritamos, escribimos, decimos, nos reunimos, proponemos y nada.

Les reseñaré una pequeña historia que posiblemente alguno de ustedes conozca que describe la realidad actual con más precisión:

“Una pequeña historia. Esta es una historia acerca de cuatro personas que se llamaban TODO EL MUNDO, ALGUIEN, CUALQUIERA Y NADIE. Había un trabajo que era importante llevar a cabo y TODO EL MUNDO estaba seguro que ALGUIEN lo haría. Cualquiera pudo haberlo hecho pero NADIE lo hizo. ALGUIEN se molesto mucho porque ese era un trabajo para TODO EL MUNDO. TODO EL MUNDO pensó que CUALQUIERA podía hacerlo pero NADIE se dio cuenta que  TODO EL MUNDO no lo haría. Esta historia termina en que TODO EL MUNDO culpó a ALGUIEN cuando NADIE hizo lo que CUALQUIERA ha podido hacer.” Anónimo.

Cuando comencé a escribir acerca de este tema electoral y por alguna razón no he dejado de hacerlo, empecé a ser uno de los que decía que el rancho tenía goteras. Y a advertir como un venezolano más que debían cogerse las goteras porque con el tiempo se harían huecos más grandes. Ya a este nivel todos nos hemos dado cuenta que tanto al gobierno como la oposición les es conveniente que el rancho siga igual, pero con todos nosotros dentro. Y ya el rancho no tiene solución y hay que cambiarlo.

Pues verán, imagino que ya todos habrán llegado al convencimiento que nadie cambiara el rancho electoral. Como bien dice la historia, todo el mundo está a la espera que alguien lo haga pero nadie lo terminará haciendo. Esa historia se parece mucho a como los venezolanos nos comportamos cuando hay una responsabilidad difusa y diluida. Y lo peor es que hay fuertes intereses a favor de que las cosas continúen como están. Menudo problema.

No endilgaré la responsabilidad a todo el mundo porque eso es como la historia reseñada: no es responsabilidad de nadie. Pero si puedo decir algo: si todos los que presenciamos el juego nos duele lo que está pasando en el campo y no hay gente en el “bullpen”, ya es hora que vayan bajándose de esas gradas y presionar al manager para que ponga nuevos jugadores.

La construcción de algo nuevo no puede seguir esperando, así sea que a quienes les competa construirlo no deseen o no quieran hacerlo. Todos estamos bajo el palo de agua. Ya es la hora de los jugadores de las gradas.

Caracas, 19 de Noviembre de 2012

Twitter:@laguana

jueves, 15 de noviembre de 2012

La alcabala de Tibisay



Por Luis Manuel Aguana

Ya lo confirmó hoy el Directorio del CNE. Las estaciones de Verificación SON OBLIGATORIAS. ¿Y a cuenta de qué el Directorio del CNE ignora las disposiciones legales según las cuales solo es necesario para votar la cédula de identidad laminada, vencida o no? ¿Dónde aparece en la legislación venezolana que ahora los electores necesiten “el papelito” de la nueva alcabala de Tibisay Lucena como requisito adicional para ejercer un derecho ciudadano?

Esta alcabala, que aparece como novedosa en este escenario, opaca en notoriedad a la que antes considerábamos como el principal escollo en toda esta trampa tecnológica que nos impusieron a los venezolanos desde el CNE, la captahuellas.

Varias observaciones en relación a este nuevo escollo. Luce sumamente sospechosa la insistencia del CNE en colocar como obligatorio ese instrumento que hasta donde hemos podido constatar solo le ha servido al gobierno para movilizar a su militancia del PSUV y obligarla a votar, y a la vez ralentizar las colas en los centros de mayoría opositora. Pero pudiera tener una razón técnica más de fondo y que se nos pudiera estar escapando.

Veamos técnicamente la cosa. Son estaciones conectadas a través de la red celular de la CANTV con los servidores principales del CNE. Transmiten al menos el numero de cedula de identidad de la persona que está llegando al centro a votar. Al menos eso es lo que “aparentemente” está pasando, de acuerdo a lo que uno visualiza externamente.

Sin embargo, me puedo permitir hacer especulaciones basadas en nuestro desconocimiento de la arquitectura técnica de las maquinas de votación, ya bien sea porque el CNE no le entregó las especificaciones técnicas a la oposición a través de “nuestra representación” técnica y estos avalaron algo que no vieron, o que si se las entregaron y por alguna razón se ha mantenido oculta a pesar de la insistencia en que se haga pública para el estudio de técnicos independientes. Ambas cosas son inaceptables.

Puedo imaginarme que las máquinas de votación tienen la electrónica interna necesaria para conectarse inalámbricamente, conformando una red interna, con esas estaciones conectadas a la red celular de la CANTV para la transmisión de algo más que cédulas de identidad para movilizar chavistas.

Eso podríamos saberlo fácilmente con un celular inteligente en la mano. Se podría detectar cuales redes están activas en un radio cercano con un simple celular inteligente. Podríamos probar eso cuando vayamos a votar y detectar si hay alguna red WiFi extraña dentro del centro que no debería estar allí. ¡Y denunciarlo!

¿Sabemos cuáles procesos se activan en las máquinas de votación además del proceso auditado de captura y resguardo de votos? ¿Es ese el único programa que hay? ¿Existe una auditoría que nos permita saber si el CNE coloca algo adicional dentro de las máquinas de votación sin el conocimiento de la oposición? Esas maquinas son computadores multitarea y eso lo saben tanto el gobierno como la oposición.

Y suponiendo que esto sea así, el CNE podría estar transmitiendo votos antes del cierre de las maquinas de votación, así de simple. O cambiarlos si conocen las claves de encriptado. Y así como puede haber transmisión hacia fuera, podría también haberla hacia dentro, precisamente para eso último. Esa es una duda perfectamente razonable, basada en el desconocimiento que tenemos de esos equipos comprados sin licitación. Al ser un proceso enteramente controlado por el CNE, ¿por qué no podríamos pensar mal y que estas maquinas están haciendo algo adicional? ¿Porqué no pensar que desde el CNE se envíen archivos completos que sustituyan los resultados de las máquinas?

¡Cuentos de camino! dirán quienes aun defienden ese sistema. Siempre insistiré: cualquier cosa se puede hacer con una maquina que se programa y que está hábil para comunicarse, y más aún si está protegida por quien debe ser su principal vigilante: ¡los técnicos de la oposición! Y si dicen eso entonces demuestren que no es así publicando las especificaciones de esos equipos y entregando uno de ellos para el análisis exhaustivo de parte de un grupo de expertos independientes calificados.

Las maquinas de verificación afuera funcionarían como una especie de puerto de comunicación de las máquinas de votación hacia y desde el CNE. De esa forma Tibisay, es decir el gobierno, quien es la única que puede totalizar, pudiera tener información acerca de lo que sucede en los centros que tienen esas máquinas de verificación conectadas a la red celular de la CANTV. Por lo mínimo, si no cambian los votos, podrán conocer en tiempo real los resultados intermedios de los centros que tienen esas máquinas.

Por principio natural, no debería existir NINGUN dispositivo que transmita nada al CNE hasta el cierre del proceso electoral. Esa es una exigencia mínima que debe realizar la oposición. Si nuestra queja fue que ralentiza el proceso, como en efecto pasó durante el pasado 7-O, la respuesta de estos delincuentes del CNE ha sido colocar más máquinas para acallar eso. Pero el fondo real sigue vivo y es que están violando de manera flagrante los Derechos Humanos de los electores de tener un proceso libre.

Y lo cierto es que el sistema electoral está en tal grado de descomposición que ya no es sostenible ni tragable por la población demócrata. Y lo peor es que está avalado y defendido por la propia oposición. De allí no puede salir nada bueno y cualquier cosa puede estar pasando con esas estaciones. Por eso la insistencia en ponerlas obligatorias. Un sistema electoral completamente corrompido y controlado, cuyas auditorías no establece sino el auditado, no puede garantizarnos nada más que trampa.

El venezolano común ya no confía en el sistema electoral. Pero lo que es más grave, ya no confía en quienes se supone deben defenderlo en contra de las imposiciones e irregularidades del ministerio de elecciones del gobierno. Ante este panorama sombrío de no tener a quien acudir ante estas arbitrariedades, a todas luces cada vez más descaradas de este régimen que dañó deliberadamente el sistema, las sociedades se construyen sus propios anticuerpos.

Si el sistema electoral, que es el mecanismo en democracia para decidir quiénes deben dirigir los destinos del país, fue deliberadamente descompuesto y quienes deben decir algo sobre eso no lo dicen, el ciudadano defraudado deberá entonces encontrar otros cauces democráticos para canalizar ese evidente descontento de la mayoría.

No es sólo que tenemos que ir a la desobediencia civil de no pasar por esa alcabala puesta como obligatoria por el CNE, es que debemos activarnos para CAMBIAR el sistema electoral COMPLETAMENTE y exigir Elecciones Auténticas. Esa alcabala de Tibisay no es el problema, lo es todo el sistema electoral venezolano. Movilicémonos para cambiarlo de raíz…

Caracas, 15 de Noviembre de 2012

Twitter:@laguana