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martes, 30 de mayo de 2017

Una nueva etapa

Por Luis Manuel Aguana

Leyendo en estos días un interesante artículo del Harvard Business Review (ver Rebecca Knight en How to improve your sales skills, even if you’re not a salesperson https://hbr.org/2017/05/how-to-improve-your-sales-skills-even-if-youre-not-a-salesperson en HBR) recordé un principio que había olvidado de mi mundo ejecutivo: todos, en algún punto de nuestras carreras venderemos algo, ya sea nuestra idea, nuestro equipo, o a nosotros mismos, aunque no seamos vendedores.

De allí que uno de los principios fundamentales de un buen vendedor es encontrar que es lo que su cliente necesita resolver, y cómo lo que tu estas vendiendo le puede ayudar a solucionar su problema. Ese principio es lo que nos mueve a este esfuerzo.

Ahora situémonos en que es lo que venderemos ahora. Veníamos vendiendo que una Constituyente Originaria convocada por el pueblo a través de la iniciativa popular establecida en el Artículo 348 es la manera adecuada de detener el tren expreso que se nos viene encima a toda velocidad. Esa es nuestra propuesta a este embrollo, no de ahora sino desde siempre. Pero esa solución ideal requiere del acuerdo conjunto de todas las fuerzas opositoras al régimen, cosa que hace muy difícil esta solución para una aplicación inmediata dadas las diferencias conceptuales profundas que tenemos, aunque seguiremos explicándole al país su pertinencia en la Venezuela previa y posterior al régimen actual.

La convocatoria a ese fraude constitucional de Maduro puso cuesta arriba el solo llamado a una constituyente, ya que fue la misma oposición la que metió en un solo saco todos los tipos, satanizando el proceso constituyente como primer mecanismo de defensa. Aunque nos la pusieron más difícil, debemos seguir informando y educando a quienes nos quieran oír porque a partir de ahora se abre una nueva etapa en esta lucha.

Pareciera que el sentido de urgencia que nos distingue como venezolanos no ha aparecido por ningún lado todavía. El gobierno anunció con su ministerio de elecciones, el CNE, que la postulación de los candidatos a constituyentes será a partir del 31 de mayo, con una posible elección a finales de julio de 2017, con lo cual tendremos una nueva y flamante Asamblea Nacional Constituyente de corte socialista la primera semana de agosto. Me gustaría verle las caras a quienes nos decían que eso de una constituyente era “muy largo y engorroso”. Si la hubiéramos hecho desde la oposición hace más de un año, de la mano del mismo pueblo para resolver esta crisis, los tiempos no hubieran sido muy diferentes y en otra situación estaríamos.

Pero lo que todavía no acaba de entender el común de los venezolanos es que la Asamblea Nacional desaparecerá a partir de la primera semana de agosto, porque no existe ninguna posibilidad técnica de que con esas bases comiciales la oposición alcance mayoría en esa Asamblea Nacional Constituyente de Maduro (ver  http://www.sumate.org/noticias/2017/N625_250517_LA_CONSTITUCION_OBLIGA_A_DESCONOCER_CONVOCATORIA_PRESIDENCIAL_DE_LA_CONSTITUYENTE.html). No hay que hacer mucho análisis constitucional de ellas porque están hechas precisamente así para arrasar con la oposición siendo ellos minoría.

En consecuencia, le cortarán la cabeza a la Asamblea Nacional, a la Fiscal General de la República y a cuanto poder se haya pronunciado en contra. Así que si algún opositor está considerando seriamente participar en ese fraude “porque no hay que perder espacios”, lo que hará será ponerle un sello de calidad y autenticidad a esa estafa.

Por otro lado, aquellos que tienen cifradas sus esperanzas en las elecciones regionales de diciembre anunciadas por el CNE, que se olviden de ellas, porque si esa Asamblea Constituyente se instala, una de sus primeras decisiones puede ser que los Gobernadores no sean electos sino que sean nombrados a dedo por el Presidente de la Republica, tal y como se hacía antes de 1989. Es claro que Maduro sería ratificado en su mandato o incluso sea atornillado para siempre como Fidel Castro en elecciones de segundo grado.

Desaparecerían muy probablemente los Artículos 347, 348, 349 y 350 en la nueva Constitución que son los que dan sustento a nuestra propuesta de Constituyente Originaria. Acuérdense de nuestro lema: “Con la constituyente cambiamos todo” y el régimen lo entendió a cabalidad. No se dejarán hacer otra constituyente en el futuro. Quienes no lo entendieron a tiempo fueron quienes adversaron nuestra propuesta de Constituyente Originaria.

Entonces estimados amigos, el único producto que podemos vender ahora para resolver el gravísimo problema que tiene nuestro cliente, el pueblo venezolano, no es otra cosa que parar por todas las vías constitucionales posibles ese cambio que se nos viene encima a todo el mundo como un ferrocarril, dejando de lado nuestras diferencias y disponiéndonos a trabajar conjuntamente por esa única causa.

Desde ahora mismo la Alianza Nacional Constituyente esta redoblando los esfuerzos para apuntalar la consulta popular anunciada por la Asamblea Nacional y confluyendo con los diferentes factores políticos para desconocer ese llamado inconstitucional del régimen (ver Mensaje de la Alianza Nacional Constituyente a la Nación: ¡El pueblo debe ser consultado ya!, en http://ancoficial.blogspot.com/2017/05/mensaje-de-la-alianza-nacional.html).

La oposición reunida en la Asamblea Nacional, anunció un llamado a un Referendo Consultivo en su sesión del 23 de mayo (ver Intervención del Diputado Freddy Guevara en la sesión de la Asamblea Nacional del 23-05-2017, en https://youtu.be/rE8_zcw6ncc). Ha transcurrido una semana de esos anuncios y no ha pasado nada todavía teniendo a “Monteverde en la Victoria”, como decía El Libertador. Monteverde debe estar ahora acampando en Chacaíto.

Ya la constituyente de Maduro tiene fecha y la oposición oficial no ha reaccionado todavía a ese hecho político de una trascendencia mayúscula, más allá de las agendas de calle que han anunciado. Las marchas y la presencia en la calle son esenciales y deben continuar, pero son necesarias mas no suficientes, para dar sustento a las decisiones que se tomen a favor de una estrategia para impedir los cambios que pretende hacer el régimen para destruir la institucionalidad y quedarse en el Poder. Es hora de una nueva etapa que anuncie inmediatamente al país y al mundo la ruta de lo que concretamente hará la oposición para detener la destrucción definitiva de la democracia y la libertad en Venezuela. Eso ya no admite mas esperas…

Caracas, 30 de Mayo de 2017

Twitter:@laguana

viernes, 26 de mayo de 2017

¿Y después de Maduro qué?

Por Luis Manuel Aguana

En agosto de 2016, Risa Grais-Targow, Directora para América Latina de Eurasia Group, la consultora más grande del mundo en riesgo político mundial, indicaba en un análisis acerca de Venezuela (ver “A (much) brighter future for Venezuela?” - Un futuro (mucho) mejor para Venezuela?), en http://www.eurasiagroup.net/live-post/a-much-brighter-future-for-venezuela) “…las calles siguen siendo la vía más viable para forzar un cambio fundamental del régimen, ya que es el único catalizador que podría cambiar las preferencias de los militares. Si se les pide disparar a civiles que se movilizan en las calles para defender al gobierno, creo que vendrán a la mesa y negociarán una salida. Esto implicará necesariamente fijar un nuevo calendario para las elecciones que la oposición casi seguramente ganaría…”(traducción libre). No estaba en ese entonces equivocada en lo de las calles para forzar un cambio, y está todavía por verse la negociación de los militares por una salida porque el régimen efectivamente está disparando en las calles a los ciudadanos que protestan pacíficamente.

En un reciente reporte (ver Venezuela: Government Stability – Eurasia Group, 23 May 2017, en http://tinyurl.com/ybg2ekam) esta misma empresa consultora destaca lo siguiente: “…El camino hacia el cambio de régimen es irreversible. Así, independientemente del catalizador, una transición política ya no es una cuestión de si será, sino de cuándo será. El calendario preciso es imposible de predecir, pero ahora asignamos una probabilidad del 70% de que Maduro no podrá terminar su mandato, con el escenario alternativo en el cual el gobierno permanece en una posición abiertamente autoritaria y altamente represiva. Los intereses creados en el statu quo y la voluntad del gobierno de usar la represión significan que el conflicto actual podría muy bien ser prolongado. Pero la confluencia de una oposición unida, un chavismo dividido, una crisis económica cada vez más profunda y una creciente presión internacional hacen que las condiciones estén dadas para el cambio de régimen, lo que también podría suceder en cuestión de semanas…”(traducción libre y resaltado nuestro).

En otras palabras, si las condiciones se mantienen –como en efecto se están manteniendo- ya la pregunta no es si el régimen caerá, sino cuando. Esto es, si se mantiene la gente en la calle en protesta permanente, si la oposición se mantiene unida, si el chavismo continúa agrietándose, si la crisis económica continua agravándose día a día, y si se mantiene la presión internacional, entonces, en cuestión de semanas, podemos esperar la salida de Maduro como resultado, con una probabilidad del 70%. Y este escribidor lo deja hasta allí como la opinión de un grupo de expertos internacionalmente calificados en riesgo político, de la mejor consultora especializada en ese tema a nivel mundial, lo que me lleva al motivo de esta nota.

Basándome en esta premisa ya calculada externamente lo que podemos decir es que no deberíamos en ese escenario altamente probable pensar en un cambio en la ruta de los acontecimientos. Todas esas condiciones deben mantenerse para que efectivamente se produzca ese cambio que la mayoría de los venezolanos desean. No quieren otra cosa que la salida del régimen de Nicolás Maduro ahora –no después-, aunque les hayamos propuesto que ese cambio puede ser la consecuencia de un proceso Constituyente de carácter Originario adecuada y democráticamente convocado por el pueblo, que dispondría, no solo de Maduro, sino del resto de los Poderes Públicos.

Pero ya es tarde para eso. La dinámica política del cambio comenzó y es indetenible. La mejor prueba de ello está en las mismas calles. Si la oposición negociara con el régimen otra cosa que no sea la salida del régimen de Maduro, la gente igualmente permanecerá en las calles. El proceso a estas alturas luego de 60 muertos hasta el 24 de Mayo (http://www.el-nacional.com/noticias/sociedad/cronologia-muertos-protestas-venezuela-hasta-mayo_182987) luce indetenible hasta que Maduro se vaya. Y eso es lo que están midiendo desde el exterior.

Ahora bien, tal y como reseñe en mi nota anterior (ver Calle con propósito, en http://ticsddhh.blogspot.com/2017/05/calle-con-proposito.html) la Asamblea Nacional ha decidido iniciar un proceso de consulta en referendo al pueblo de Venezuela, para “que quede claramente cuantos son los venezolanos que rechazan esa propuesta de Maduro, y cuántos son los venezolanos  que respaldan la propuesta de la Asamblea Nacional de que este año el pueblo de Venezuela tenga un nuevo Presidente.”. Como resalté en esa nota, la Asamblea Nacional escogió la vía constitucional de la consulta al pueblo en materias de especial trascendencia nacional establecida en el Artículo 71 de la Constitución, para que el pueblo se pronuncie por ese llamado a Constituyente del régimen. Pero también lo hizo para que el pueblo se pronuncie por unas elecciones anticipadas del Presidente de la República.

Aunque podamos estar muy de acuerdo con esa última consulta de carácter político, y a pesar de que el pueblo se pronuncie masivamente a favor de esas elecciones anticipadas, bastaría saber si la interpretación constitucional llega a ser vinculante para que esas elecciones presidenciales anticipadas puedan efectivamente ser obligantes para el régimen. Sabiendo que estamos tratando con quienes estamos tratando, obviamente no lo serán, por lo que el juicio resultante de la consulta será netamente político a favor de resolver la crisis por la vía electoral, pero profundizando el enfrentamiento.

Sin embargo la oposición no puede obviar aunque lo deseen las formas constitucionales. En el caso que Maduro resolviera renunciar mañana por las presiones de la calle o simplemente los militares decidan hacerlo renunciar, el régimen aducirá que a Maduro le sigue, de acuerdo a lo establecido por la Constitución, el Vicepresidente en funciones, quien luego del 10 de enero de 2017 tiene la responsabilidad de concluir el período presidencial hasta el 2019. Eso no podemos eludirlo. De hecho Maduro puede poner a su mujer como Vicepresidente antes de que eso suceda. Por más que podamos pedir elecciones generales en consulta popular, eso es lo que dice la Constitución.

¿Cómo se resuelve eso, si, como se espera, Maduro se va mañana? O la Asamblea Nacional hace efectiva –como lo ha eludido hasta ahora- su declaratoria del 9 de enero de 2017 de destitución del Presidente de la República por Abandono del Cargo, lo cual conllevaría a un proceso inmediato de elecciones presidenciales, o se inicia un proceso Constituyente por la vía de la misma Asamblea Nacional, o por la vía de la iniciativa popular del 15% del Articulo 348, como lo ha venido impulsando la Alianza Nacional Constituyente.

Desde este pequeño rincón de la red me permito hacer una sugerencia a quienes terminarán conduciendo este proceso: llamen al pueblo para que decida. Ha sido el pueblo quien ha puesto los muertos. Nuestra propuesta ahora tiene más vigencia que nunca: después de Maduro, debe venir un proceso Constituyente de carácter Originario iniciado, convocado y aprobado por el pueblo. Ese sería el mejor tributo a quienes no murieron por un llamado a elecciones sino por la libertad de su país.

Caracas, 26 de Mayo de 2017

Twitter:@laguana