Suscribete a TICs & Derechos Humanos

lunes, 30 de marzo de 2020

Cohabitación de Emergencia

Por Luis Manuel Aguana

La huida desesperada hacia delante de la oposición oficial a la escalada de detenciones que se darán indefectiblemente por los anuncios del 26 de Marzo en contra de los criminales de la cúpula del régimen venezolano, nos la informó Juan Guaidó el día 29 de Marzo al anunciar un Gobierno de Emergencia Nacional:

 “…Este Gobierno de Emergencia Nacional por razones obvias no puede ser encabezado por alguien acusado de narcotráfico, pero tampoco puede ser un gobierno conformado únicamente por las fuerzas que representamos, a quienes me apoyan y han apoyado este camino debo decirles que debemos ser realistas, responsables, en este momento que atraviesa el país para que sea posible y para que pueda ser sostenible un Gobierno de Emergencia Nacional no puede estar conformado solo por quienes pensamos igual, y tampoco puede estar conformado solo por los otros y quienes sostienen a la dictadura. Debe ser amplio e incluir a todos los sectores políticos y sociales necesarios para afrontar esta grave emergencia que nos viene y que se va a agravar. En concreto planteamos instalar un Gobierno de Emergencia Nacional que incluya a todos los sectores políticos del país. Este Gobierno de Emergencia delegará en el Consejo de Estado paritario las decisiones fundamentales y manejo de Estado, atención de la emergencia, estabilidad y reconciliación del país. Abrir un canal humanitario que permita la entrada inmediata de la ayuda internacional. La solicitud de un préstamo inicial de 1200 millones de dólares para atender la emergencia y asignar recursos directos a cada familia que dependen del día a día, iniciando con los más vulnerables…” (ver Declaración pública de Juan Guaidó en https://twitter.com/jguaido/status/1244068708143763456).

¿Y por qué digo huida desesperada hacia delante? Porque ¿de qué otra manera podrían el régimen y su oposición oficial trabajar de manera conjunta y proteger sus intereses comunes, haciendo un control de daños inmediato, luego de la decisión magistral de los norteamericanos de iniciar acciones para detener a Maduro y todo su entorno, echando  a perder cualquier plan de cohabitación electorera que ya se había cristalizado al marchar los venezolanos indefectiblemente a un matadero electoral a finales del año 2020? Convirtieron la cohabitación electorera abortada por del Departamento de Justicia norteamericano en una cohabitación de emergencia traducida en un Gobierno de Emergencia Nacional ante lo que se les viene encima.

Los Estados Unidos están muy claros de la forma que puede mutar el virus maligno del castro-chavismo-madurismo después de la salida del poder de Nicolás Maduro Moros y los principales indiciados por el Departamento de Justicia norteamericano. El problema está en que este no se transforme a una cepa que haga convivir los males que afectan a la región como sería el hecho que prosperara la tesis de los “enclaves autoritarios” de Henry Ramos Allup, y que al parecer ha comprado completamente la oposición oficial del G4-Frente Amplio con Juan Guaidó a la cabeza (ver Ramos Allup habla sobre la “transición”, en https://youtu.be/zzudMxJGnVU, min 0:52).

Algunos podrán decir que los planes que se desarrollaban con el doble agente Cliver Alcalá Cordones en Colombia demostrarían que Guaidó y su gente desmentiría esto. Pero ya el régimen estaba en conocimiento de esa movida, como ha estado al tanto desde siempre de todas las movidas de la oposición donde se ha utilizado a Alcalá Cordones ya que este funge desde hace muchísimo tiempo como su asesor militar, incluso en Cúcuta el 23F-2019, cuando la ayuda humanitaria entraría a Venezuela “si o si”. No creo en ingenuidades opositoras. Alcalá Cordones ha sido señalado como narcotraficante por los Estados Unidos desde el año 2011, por lo que no es complicado deducir que ha estado en una misión de contrainteligencia para el régimen desde hace mucho tiempo (ver Joseph Humire: Alcalá Cordones estaba en una misión de contrainteligencia, en https://es.panampost.com/emmanuel-rondon/2020/03/27/joseph-humire-alcala-estaba-en-una-mision-de-contrainteligencia/).

Una cosa es que Guaido declare la necesidad de un Gobierno de Emergencia Nacional incluyendo factores negociados con el régimen, obviando el cómo ese supuesto gobierno entraría en funciones de poder (suponemos que estarían negociando ahora una nueva versión del 30A-2019 con la realidad de un precio internacional por la cabeza de Maduro); y otra muy diferente es que se instale una transición sin el chavismo –porque son minoría en la población y su toda dirigencia criminal es responsable de la crisis venezolana- y éste acceda al poder sin las ataduras criminales del régimen anterior luego del desplazamiento de Maduro y sus ladrones, con la ayuda de una intervención policial internacional.

De lo que estaríamos hablando aquí es de dos maneras diferentes de acceder al poder, siendo la primera cohabitando con los factores armados del castro-chavismo-madurismo para cuidar sus intereses comunes pero fuertemente controlado por detrás por estos factores; y la segunda que Juan Guaidó realice una operación conjunta con la Comunidad Internacional que lleve a la captura de todos los señalados por la justicia norteamericana y establezca una Junta de Gobierno Cívico-Militar con la participación de militares venezolanos que se han visto en la necesidad de exiliarse del país, y civiles de indudable trayectoria ética y moral e irrebatible hoja de servicios a la nación. Esta última es la fórmula que propone ANCO en su comunicado del 28 de Marzo de 2020 (ver Comunicado ANCO a todos los venezolanos, El Gran Cambio, en http://ancoficial.blogspot.com/2020/03/comunicado-anco-todos-los-venezolanos.html).

¿Estarían enterados los norteamericanos de esta nueva propuesta de Guaidó para resolver la crisis después de Maduro? No lo creo. Pienso que esa fue la respuesta de la oposición oficial de Lopez-Guaidó ante la develación de los planes conjuntos con el chavismo originario que representan Cliver Alcalá Cordones, Luisa Ortega Díaz y demás viudas del difunto Chávez. Dificulto que los gringos hayan estado de acuerdo en una fórmula que todavía deja en pié a gran parte del régimen -¡exactamente la mitad!- en un reparto “paritario” del gobierno, dejando sin resolver el fondo mismo del problema, porque Guaidó difícilmente controlaría ese gobierno sino los factores que quedarían armados del régimen de Maduro. Si Guaidó cree que podría gobernar de una manera estable con las armas en las manos de un castro-chavismo-madurismo sin Maduro, y de los colectivos armados hasta los dientes de Freddy Bernal en todo el país, sería un caso grave de negligencia criminal.

Con esa cohabitación de emergencia declarada, el Presidente Encargado se pone en una situación inaceptable para los venezolanos apareciendo como rehén del régimen al decirnos que no existe otra manera de proceder sino cohabitando con ellos (si no entonces como se entiende la frase “para que sea posible y para que pueda ser sostenible un Gobierno de Emergencia Nacional” negando que puedan gobernar solos: “pero tampoco puede ser un gobierno conformado únicamente por las fuerzas que representamos”). ¿Cómo es posible que Guaido nos proponga un nuevo gobierno que comparta en iguales condiciones con quienes acabaron con Venezuela? ¿De dónde sale lo paritario con unos criminales? El poder no se desplazará solo así a las manos de Guaidó sin una negociación previa, si esta no sale de las mismas entrañas del castro-chavismo-madurismo. De allí que desde la oposición oficial tengan el descaro de proponernos esta fórmula cómplice para salir de la crisis usando al COVID-19 para convencernos. Eso es absolutamente despreciable. Guaidó tiene la obligación que le dimos los venezolanos el 23 de Enero de 2019 de acabar con la usurpación, no de convivir con ella.

Las premisas sobre las cuales Guaidó justifica hacer esta Cohabitación de Emergencia con un Consejo de Estado “paritario” no son sostenibles no solo porque prácticamente el régimen se encuentra técnicamente caído después del 26 de Marzo, solo a la espera que sus principales cabecillas sean capturados por la justicia internacional, sino porque en su condición de Presidente de la Asamblea Nacional Legítima puede autorizar con el parlamento el empleo de misiones militares extranjeras en el país (Artículo 187#11), y convocar posteriormente una Junta de Gobierno Cívico-Militar como se lo sugerimos en el comunicado de ANCO mencionado anteriormente. Este detalle se lo hice saber al mismo Guaidó a través de un hilo de Twitter (ver hilo dirigido al Presidente Encargado @JGuaido, en https://twitter.com/laguana/status/1244097043536232449).

Si Juan Guaidó negocia con el régimen criminal de Maduro una sucesión del poder escogiendo cohabitar en emergencia, utilizando con nosotros el expediente de una supuesta insostenibilidad, en lugar de desplazarlo completamente con la ayuda de las fuerzas policiales internacionales, como correspondería de acuerdo a la confirmación de las actividades criminales de sus principales cabecillas expuestas universalmente, sería tan delincuente como el mismo régimen, ya que estaría ignorando abiertamente esta situación y actuando en complicidad con él. Los venezolanos nos encontraríamos de nuevo en un vacío de poder presidencial, por lo que Guaidó sería tan ilegitimo como Maduro, debiéndose resolver otra vez una sucesión legitima del poder en Venezuela. Estoy seguro que la Comunidad Internacional, y en especial los Estados Unidos, están perfectamente en cuenta de esta situación, que los venezolanos aun ignoran por el apremio de salir de Maduro inmediatamente. Parafraseando una frase hecha de su propio partido: es hora de que Guaidó se ponga del lado correcto de la historia…

Caracas, 30 de Marzo de 2020

Email: luismanuel.aguana@gmail.com
Twitter:@laguana

viernes, 27 de marzo de 2020

Después del 26 de Marzo

Por Luis Manuel Aguana

Se podría decir que desde ayer, jueves 26 de Marzo de 2020, Venezuela se convirtió en el paraíso de los analistas políticos. Con los anuncios del Departamento de Justicia de los Estados Unidos, se abrió un juego completamente nuevo en la política venezolana. Todavía muchos de los protagonistas de la política venezolana no han reaccionado ante la contundencia de los anuncios y más aun ante sus poderosísimas consecuencias. Algunos factores todavía están evaluando que es lo que van a decir. Y tienen razón. No es cualquier cosa que se le haya puesto precio a la cabeza de toda la plana mayor del régimen, haciendo universalmente oficial algo que todos los venezolanos ya sabíamos desde hace años: son unos criminales. Y con criminales ni a la esquina…

Pero eso al parecer no era problema para una pléyade de personajes, comenzando por la dirigencia del G4-Frente Amplio, Henry Ramos Allup, Manuel Rosales, Stalin González y últimamente el cadáver insepulto de Henrique Capriles, y pasando por una lista interminable de importantes personalidades entre las cuales destaca la figura del Padre Luis Ugalde, quienes hasta hace horas pedían sentarse con ellos para “juntos encontrar una solución” para los venezolanos. Tuvieron que venir los gringos a echarles a perder todo el asunto de “una solución conjunta” poniendo las fotos de Maduro y su banda criminal, con el letrero de “SE BUSCA” (WANTED en inglés) con su cifra correspondiente debajo, en todos los postes y arboles del planeta. A partir de hoy ¿a quien se le ocurriría sentarse a negociar unas elecciones con esa gente? Solamente a criminales como ellos. Y a nadie se le ocurre suicidarse en primavera.

Las reacciones han sido tan descabelladas que hasta el Mayor General Cliver Alcalá Cordones, uno de los solicitados por la justicia norteamericana, en un parapeto increíble en su defensa develó en un hilo de Twitter la próxima trama opositora al mejor estilo del 30A-2019, poniendo al descubierto los planes –y sus protagonistas- que presuntamente se venían preparando para la siguiente “Operación Libertad” de Juan Guaidó y Leopoldo López (ver hilo de Cliver Alcalá en https://twitter.com/cliver2013/status/1243247811552043008).

Y no es que critique cualquier cosa que pudieran estar preparando desde la oposición oficial en contra de este régimen delincuente, sino la permanente idiotez de hacerse acompañar por criminales como Cliver Alcalá Cordones para ejecutarla, y en especial ese personaje nefasto del narcotráfico y las violaciones de Derechos Humanos en Venezuela, con tantos Generales dignos, honestos y extraordinariamente mejor preparados, expulsados por la tiranía fuera de Venezuela. Es por eso que no pueden dar pie con bola. No es extraño entonces que estuviera destinada al fracaso porque tenían un doble agente entre ellos presto a delatarlos, de no haberse dado este fabuloso hito de la historia política contemporánea de Venezuela del 26 de Marzo. Si Cliver Alcalá Cordones piensa que con eso se salva de un uniforme anaranjado en una prisión federal norteamericana esta tan pelado como quienes lo buscaron para manejar militarmente un movimiento en contra del régimen.

 ¿Cómo queda el panorama político después del 26 de Marzo? ¡Interesantísimo! En primer lugar se desmonta cualquier pretensión de hacer unas elecciones parlamentarias con los criminales del régimen. Stalin González y su combo colaboracionista de la Asamblea Nacional tendrán que esperar que desaparezcan Maduro y sus mil ladrones para volver a abrir la boca para hablar de elecciones parlamentarias. El Departamento de Justicia norteamericano logró el milagro de parar en seco ese despropósito que nos iba llevar indefectiblemente a otra era de un próximo parlamento controlado por el régimen y sus títeres de la “mesita”, en comparsa con el G4-Frente amplio, a cuenta de la famosa frase de “no perder los espacios”.

En segundo lugar obliga al gobierno encargado de Juan Guaidó a encarar por la calle del medio y de una vez por todas el gravísimo problema de unos criminales en el poder. Algunos dirán que soy desconsiderado porque al decir de Cliver Alcalá Cordones ya ellos estaban tomando en consideración una incursión armada en Venezuela. Pues no. Esa operación estaba destinada al fracaso (¿intencionalmente?) solo con la presencia de ese criminal. Lo correcto se le ha dicho infinitas veces, formal e informalmente, al Presidente Encargado Juan Guaidó: designe un Alto Mando con militares probos que los hay de sobra dentro y fuera del país, y un Gabinete de Transición de amplio espectro con gente honorable para que conduzcan la recuperación del país. Al parecer lo que hizo fue buscarse a un delincuente, doble agente del régimen, para intentar la segunda parte del fracaso del 30 de abril de 2019. Esa chapuzada no podía tener éxito y le agradezco altamente en nombre de mis compatriotas al gobierno norteamericano haber detenido eso indirectamente.

Juan Guaidó debería estar en este momento reuniendo sin dilación alguna a la Asamblea Nacional Legitima para autorizar la presencia de fuerzas extranjeras en el país según lo previsto en el Artículo 187#11, para hacer presos a todos los personeros del régimen señalados por el Departamento de Justicia norteamericano. Esto al menos le daría el control de la situación política de lo que seguramente vendrá, con o sin su consentimiento.

Y eso me lleva a la tercera y más importante consecuencia de todo esto que se está desarrollando ahora mismo. De un momento a otro ocurrirá lo inevitable después del día 26 de Marzo: Maduro será puesto preso con todos sus secuaces, eso ES INEVITABLE.Y si Guaidó piensa que luego de ocurrir eso el poder le corresponderá a él porque es Presidente Encargado, está tan equivocado como su General contratado Cliver Alcalá Cordones. El poder será de quien proceda a dar los pasos que correspondan para la detención de los delincuentes señalados.

Si el Alto Mando militar del régimen detiene a Maduro y al resto de los señalados y los entregan a las autoridades norteamericanas, lo siguiente será lo que ellos decidan. Y eso no será precisamente buscar a Guaidó para ponerlo en Miraflores porque el es el Presidente Encargado. Asumirá el poder quien ellos decidan. Y si ese designado hace lo que corresponde hacer en ese momento grave de la vida del país, el reconocimiento internacional pasará a sus manos. Aquí no hay garantías de nada. Quien se mueva en serio en la dirección de la recuperación del poder secuestrado por la banda de Nicolás Maduro Moros, será el señalado. Y si  fuerzas extranjeras nos hacen el trabajo, serán ellas las que decidirán. Flaco y triste servicio al país le haría un Presidente Encargado que espere eso. Ojalá que Guaidó haga algo más que esperar que los norteamericanos le entreguen el poder…

Caracas, 27 de Marzo de 2020

Email: luismanuel.aguana@gmail.com
Twitter:@laguana