sábado, 23 de febrero de 2013

De la Junta Patriótica al Contragolpe



Por Luis Manuel Aguana

Desde 1810 los venezolanos hemos conocido de Juntas Patrióticas. De una Junta Patriótica en 1811 salió la intervención del joven Simón Bolivar y su famosa frase “Trescientos años de calma ¿no basta?”, añadiendo “La Junta Patriótica respeta, como debe, al Congreso de la nación, pero el Congreso debe oír a la Junta Patriótica, centro de luces y de todos los intereses revolucionarios.”. Los venezolanos llevamos en el ADN un gen de libertad que se activa en los momentos más difíciles del país manifestándose en esta forma primaria de organización cuando todo parece no funcionar.

La Junta Patriótica se activó de nuevo en 1958. Analistas internacionales coinciden en señalar que “el acercamiento de sectores sindicales, estudiantiles y partidos políticos desde 1957 devino en la conformación de la “Junta Patriótica”, alianza fundamental a la que se sumarán algunos grupos de  militares de manera creciente para principios de 1958” (ver http://www.noticiaspia.com.ar/venezuela-23-de-enero-de-1958-de-la-dictadura-militar-a-la-construccion-del-programa-de-la-patria/).

Ese acercamiento que se ha dado en la historia venezolana como reacción frente a un agresor común, vuelve a darse en esta oportunidad con la conformación de otra Junta Patriótica en Venezuela, luego de los sucesos conocidos del 10E. Esta nueva Junta enarbola las mismas banderas que sostuvieron aquellos venezolanos que hicieron historia en 1958 y que fue pieza fundamental para la caída del dictador Marcos Perez Jimenez.

No voy a realizar en esta nota ningún juicio acerca de las personalidades que iniciaron esta nueva Junta, y que incorpora, entre otros, a un venezolano de incontestable vocación democrática y miembro de la Junta Patriótica de 1958, del cual no se puede señalar que quiera ser Presidente, como lo es el Dr. Enrique Aristeguieta Gramcko, quien también encabeza la lista de quienes firmamos el Manifiesto dirigido a todos los sectores democráticos del país y en especial a las Fuerzas Armadas Nacionales, en relación al problema cubano.

La conformación variopinta de personalidades y grupos opositores de esta nueva Junta Patriótica podrá parecer bastante disímil, e incluso para algunos desagradable, razón por la cual puede de primera mano intuirse que esté destinada a ser un grupo más de opositores radicales al régimen que no pasarán de dar declaraciones destempladas en contra este estado de cosas, dejando libre el espacio a quien tiene la franquicia opositora del país, la MUD.

Sin embargo, hay una importante diferencia de esta Junta Patriótica con respecto a otros grupos que en estos 14 años se han erigido como retadores del régimen y de su oposición: la MUD como oposición “oficial” ha ido perdiendo progresivamente la legitimidad, quedando como un cascarón vacío de partidos que insisten en seguir el juego electoral del régimen. La percepción del venezolano común de que el gobierno hizo fraude electoral en las elecciones del 7-O, es decisiva. De acuerdo a la encuesta Keller de noviembre 2012, el 67% de los que votaron por Henrique Capriles están  convencidos de que hubo fraude. Y no debe olvidarse nunca que la percepción es la realidad…

De acuerdo a esto, la oposición formal se encuentra en entredicho. Los opositores exigimos, sin resultados, que nuestros representantes concentrados en la MUD  hicieran algo al respecto, empezando por nuestro candidato. Pero nos hemos quedado solos frente a un régimen que día a día nos corta un pedazo de nuestro sistema de libertades.

En ese vacío opositor surge la Junta Patriótica. Esta Junta no puede ni debe ser una unión electoral, como tampoco lo fue la de 1958. Ni tampoco puede conformarse como un eje para competir con la MUD. Su diferencia fundamental debe radicar en el postulado de exigir implacablemente la salida de los cubanos del país y la realización de Elecciones Auténticas, que nos lleve a un periodo de transición y estabilización.

Poco a poco la Junta Patriótica ha ido sumando voluntades en torno a esos dos ejes fundamentales. El movimiento estudiantil y los trabajadores, dos actores importantísimos para esta tarea ya forman parte de esta iniciativa, dándole fortaleza y dimensión. Aun faltan otros participantes clave como los partidos políticos, que en este momento se encuentran secuestrados por dirigentes que aun piensan que negociando con este régimen delincuente podremos salir de él. Tengo la esperanza de que aun exista la sensatez que haga que tarde o temprano el centro de gravedad opositor se sitúe en el sitio correcto.

Es de una gravedad extrema la responsabilidad que ha asumido esta nueva Junta Patriótica. Independientemente de que nos gusten o no las personalidades que tuvieron la iniciativa de traer de nuevo a la vida este dispositivo histórico a la Venezuela de hoy, como una forma política de restaurar la constitucionalidad perdida, la Junta Patriótica era una necesidad sentida por todos, habida cuenta de que muchísimos venezolanos no nos sentíamos representados por esta oposición que resulto ser colaboracionista.

Pero así como todos somos contralores críticos de lo que hizo la dirigencia de la MUD al extraviar su responsabilidad histórica de hacer oposición verdadera a este régimen traidor, todos estaremos atentos a cualquier desviación de los objetivos que debe perseguir una forma que tiene raíces muy profundas en la institucionalidad venezolana.

Estoy seguro que como en todas las nuevas iniciativas políticas que suceden en Venezuela existen oportunistas coleados. Siempre los hay. Sin embargo aquellos sí que han entendido de verdad la hora aciaga que estamos viviendo, harán de este instrumento la herramienta definitiva para salir de este estado de cosas y enrumbar al país, como ocurrió en 1958.

Sin embargo, hay un trecho bien largo entre deseo y acción. Bien dice el dicho que deseos no preñan. En este sentido, la Junta Patriótica debe aprovechar muy hábilmente la crisis existencial de la oposición “formal”, estableciendo una estrategia clara de unión de los diferentes sectores del país, incluyendo a los políticos, para erigirse como LA OPOSICION REAL de Venezuela, arrebatándole de las manos la franquicia opositora a la MUD.

No es una tarea fácil pero no imposible. Solo basta que los venezolanos tengamos todos la percepción de que allí hay gente honorable que no se va a vender y que está allí porque apuesta por el bienestar de todos, por la recuperación de la institucionalidad y el Estado de Derecho, no por un puesto en un Gobierno futuro o los contratos de una Alcaldia o de una Gobernación. De allí la tremenda responsabilidad de quienes integran esa Junta Patriótica.

Quiero hacer mías las palabras que pronunció el Dr. Enrique Aristeguieta Gramcko en el acto de la Junta Patriótica de hoy: estamos trabajando por un Contragolpe. Ya el gobierno nos dio a todos los venezolanos un Golpe de Estado el 10E. Nuestro deber es restituir la vigencia de la Constitución de 1999. Eso es ir en contra del golpe del gobierno, es decir, un Contragolpe.  Ya se conformó la Junta Patriótica, ahora hay que lograr ese Contragolpe…

Caracas, 23 de Febrero de 2013.

Twitter:@laguana

miércoles, 20 de febrero de 2013

Tecnología y Circo


Por Luis Manuel Aguana

La expresión “Pan y Circo” proviene del latín (Panem et circenses) que describía la mala costumbre de los emperadores romanos de regalar trigo y entradas a los juegos del circo romano como una forma de mantener distraído al pueblo de la política (ver http://es.wikipedia.org/wiki/Panem_et_circenses). Pero el pseudo gobierno usurpador de Nicolás Maduro no regala pan, sino decodificadores de televisión digital. Vaya manera de mantener el pueblo distraído de la política.

No es la primera vez que este régimen le da tecnología en lugar de pan al pueblo venezolano. ¿Recuerdan el satélite chino? Los venezolanos todavía nos preguntamos como esa inversión de 500 millones de dólares ha beneficiado en algo la calidad de vida de este sufrido pueblo. Sin embargo, el gobierno aún sigue pensando que si le da juguetes tecnológicos a la gente de menores recursos, como celulares chinos, la gente olvidará que no consigue pollo, azúcar, harina pan, aceite…

Y ahora el nuevo juguete para olvidarse de la política es la televisión digital. En efecto, el día de hoy, con gran alharaca y con la visita de Julio de Vido, cuyo prontuario en Argentina rebosa de denuncias de corrupción desde hace muchos años (ver http://edant.clarin.com/diario/2009/08/30/elpais/p-01988494.htm)  Venezuela inaugura la era de la televisión digital.

Por supuesto, ninguno de nosotros tendremos acceso a esa novedad inmediatamente. Solamente los ungidos que salgan de las mesas técnicas de telecomunicaciones del chavismo. Sin embargo, tenemos la promesa de que habrá decodificadores para todo el mundo para ver los cinco canales de televisión iniciales, entre los cuales ya se anotaron Venevisión, Televen y Meridiano TV, de acuerdo al flamante Ministro de Ciencia y Tecnología y especialista en PhotoShop.

Pero lo que me llamó la atención del evento anunciando la nueva era de la TV Digital fue la razón aducida por De Vido, Maduro y Arreaza para el lanzamiento de este nuevo “Proyecto de la Revolución”. Y es que los demás medios de transmisión de señal de TV privada eran “burgueses” y que el pueblo venezolano no tenía acceso esa televisión por exclusivos.

Después del atraco, porque no se puede llamar de otra manera, cometido en contra de toda la plataforma de telecomunicaciones de RCTV, por parte de este gobierno de malandros, para la inauguración de otra distracción tecnológica y de circo que fue TVES, este gobierno tiene en su poder la mayor plataforma telecomunicacional de televisión abierta del país. De mucho mas cobertura que Venevisión y de cualquier otro canal de señal abierta.

El problema no es de ninguna manera el medio técnico de llegar con los mensajes, sino que ponerle dentro en contenidos. Pregúntenle a alguien de los sectores populares si ven a TVES. Lo primero que cualquiera ve al subir a cualquier barriada popular son antenas del servicio de DirecTV; y que estos prefieren pagar que ver los bodrios gobierneros de TVES. Imagino que el flamante Ministro del PhotoShop pensará que la gente de los barrios desmontará esas antenas para poner los decodificadores que empezarán a regalar en sustitución de los panes.

Debido a la importante influencia de este ministro tecnológico, seguiremos viendo Tecnología y Circo. Lo que pasa es que entre “Pan y Circo” y “Tecnología y Circo” hay una diferencia fundamental. Y esa se mide en dólares y negociados. Claro, los primeros decodificadores llegaran de los hermanos de Brasil y quizás de la Argentina de De Vido acostumbrado a estas prácticas. ¡Qué negoción! Y los dólares que deben salir para la compra de los insumos para fabricar el Pan del Circo no van pa’l baile. Van a ir a la TV Digital.

Quizá el problema por donde no se pasea el pseudo gobiernito de Maduro es que los romanos no inventaron esa costumbre porque les faltara la tecnología en el año 140 AC. Era porque para ir al circo había que tener al pueblo con la barriga llena y contenta para que se olvidara de los problemas. De allí el trigo primero. Y como los canales que se están anotando primero vibran en resonancia con el gobierno, en un nuevo intento de narcotizar a la gente de los problemas, esto no resuelve todavía el tema de la barriga vacía.

Imagino que en ese acto de Catia, en la inauguración con bombos y platillos, le regalaron a la casa de familia humilde inaugural un super televisor de plasma para que pudiera disfrutar de la novísima tecnología de TV Digital con su correspondiente decodificador, pero estoy seguro que no dejaron ningún mercadito para disfrutar del circo, que al menos le durara un mes a esa gente.

Por supuesto que en el medio del sainete inaugural no podía faltar la frase de que eso era lo que había ordenado el Comandante enfermo y toda aquella monserga de que solo en socialismo se podían hacer estas cosas. Por supuesto, se pueden hacer malbaratando los reales de todos los venezolanos, cuyas necesidades están muy lejos de tener 100 canales de televisión más, cuando el que ya se robó el gobierno y que llega a todos los rincones de la geografía nacional no sirve para nada.

Lo lamentable de este show de Tecnología y Circo es que no queda ni la resaca, ni siquiera la barriga llena con trigo después del circo. Queda la arrechera de otro intento más de hacernos olvidar que devaluaron y lo seguirán haciendo, que la comida no se consigue, que el salario se fue por el caño hace rato y que un muchacho técnico que tiene ahora mucho poder está poniendo las prioridades de acuerdo al cristal con el que mira al mundo, y que en este desastre en que se ha convertido el país lo han dejado hacer, poniendo la carreta (lo técnico) delante de los caballos (la política).

En una reciente ponencia de Asdrúbal Aguiar, le escuche decir algo que creo que explica esto: Venezuela no entró al Siglo XX sino hasta después de la muerte del dictador Juan Vicente Gomez en 1935. Ciertamente, ya se había inventado y aplicado en el mundo la electricidad para el alumbrado público, ya existía el automóvil como medio de transporte, ya existía el ferrocarril en todo el mundo desarrollado de aquel entonces. Sin embargo Venezuela era una gran hacienda llena de enfermedades y analfabetismo, profundamente hundida en el Siglo XIX.

Solo fue hasta después de la muerte del dictador, con las reformas políticas y el entendimiento de las necesidades reales del venezolano, que la realidad técnica llego a formar parte de la calidad de vida del pueblo, pudiendo decirse que en realidad el país había por fin llegado a la modernidad que todos disfrutaban en el mundo.

Pues bien, de nuevo repetimos la historia. Por más canales de TV Digital que inauguren, por más satélites Simon Bolivar que pongan en órbita, por más páginas web que saquen de sus ministerios, no hemos llegado aún al Siglo XXI. El detonador para la nueva modernidad será otra vez el anuncio de la muerte del siguiente dictador. Pronto festejaremos eso. No sean mal pensados, me refiero a la llegada real del Siglo XXI…

Caracas, 20 de Febrero de 2013.

Twitter:@laguana

sábado, 16 de febrero de 2013

¡Que vivan los estudiantes!


Por Luis Manuel Aguana

Dedicado al movimiento estudiantil y en especial a los valientes estudiantes encadenados frente a la Embajada de Cuba

Desde el 12 de febrero de 1814 cuando José Félix Rivas y los estudiantes del Seminario y la Universidad de Caracas confrontaron el ejército español en La Victoria, los estudiantes venezolanos han tenido un papel decisivo en las luchas que se han dado por la recuperación de las libertades en Venezuela. La sangre de los jóvenes venezolanos siempre se ha derramado en este país por los ideales de libertad y soberanía.

La juventud es la época en la cual el ser humano siente con mayor intensidad esa necesidad de justicia y es por eso que no sin razón, son los jóvenes quienes primero salen a dar sus vidas por ideales supremos. Sin embargo también esa inocencia que tiene la juventud es aprovechada por factores inescrupulosos.

Un ejemplo de ello fue que muchos de nuestros jóvenes universitarios de los años 60 murieron en una guerra fratricida iniciada desde Cuba por Fidel Castro en su intento de introducir su modelo comunista a Venezuela a través de la insurrección armada. Allí murieron jóvenes guerrilleros venezolanos y jóvenes soldados, en una confrontación que la historia contemporánea comprobó que solo fue útil a aquellos que pretenden manejar nuestro país desde Cuba y a aquellos que desde el gobierno pretenden completar su labor.

Quienes corrieron armados al cerro de El Bachiller fueron en primer lugar  los jóvenes universitarios, ideologizados  por agentes venezolanos y cubanos, algunos de los cuales aun viven y hacen política, e incluso nos piden los votos y manipulan elecciones. Aquellos que saben de política venezolana conocen perfectamente a quienes me refiero porque están vivitos y coleando.

Es por esa razón que la pureza de la juventud hay que preservarla. Es muy fácil para ellos caer en una manipulación externa si no se tienen claramente establecidos el porqué y el para qué de cualquier lucha que exponga la vida de lo más valioso que tiene este país que son nuestros jóvenes.

¿Porque los dirigentes políticos que se fueron a retratar con los jóvenes encadenados en la OEA y ahora en la sede diplomática de Cuba, no se encadenaron también con ellos? Si bien es cierto que el movimiento estudiantil tiene su propia manera de manifestar su desacuerdo general contra este estado de cosas, también es cierto que la dirigencia de la oposición “formal” debe también asumir su papel de confrontación real a esa misma situación que revela el movimiento estudiantil. Ellos no viven en un país distinto.

Sin embargo se puede notar de lejos que lo que piden los estudiantes no forma parte de un conjunto de estrategias y acciones de la oposición “formal” y que incluso les parece “molesta” la forma de protesta elegida por los estudiantes para revelar al mundo un estado de cosas a todas luces manifiesto en el país. Imagino que también los llamarán radicales pero da mucho “caché” político tomarse la foto con quienes si ponen sus castañas en el fuego.

Los partidos políticos de todos los colores, usaron al movimiento estudiantil y luego lo desecharon cual papel sanitario después del 7-O. ¿Quiénes fueron los que formaron parte de la mayoría de la maquinaria electoral del Comando Venezuela y se quedaron embarcados esperando que el candidato defendiera al menos la dignidad? ¡LOS ESTUDIANTES! Sin embargo, ¿quiénes fueron los que se pusieron al frente en diciembre de 2007 para evitar que el gobierno nos cambiara la Constitución? ¡LOS ESTUDIANTES!... Les debemos mucho a los estudiantes…

A la oposición “formal” no le gusta ver a un movimiento estudiantil fuerte e independiente. Cuando ven liderazgos salidores allí, los deslumbran con posiciones partidistas e incluso con puestos políticos de importancia. Muchos de estos muchachos alumbrados por esos ofrecimientos abandonaron sus posiciones beligerantes en el movimiento estudiantil y se dedicaron a hacer política partidista, compitiendo con los viejos caimanes de los partidos (¿recuerdan como los dibujaba Zapata?) quienes si saben cómo se “manejan las cosas allí” y conocen también dónde poner zancadillas. El resultado: castrar lo inocente, lo que tiene luz propia, y que por alguna obscura razón no se deja evolucionar en algo que podría ser más grande y más trascendental que las trapisondas de los actuales partidos. Eso lo saben ellos. Pero los muchachos son mucho más que eso.

La llamada Generación del 28 creció y se desarrolló en algo transformador de la sociedad venezolana sin la intervención de nadie interesado. Fueron estrellas en cada cosa que quisieron hacer con sus vidas. Dejaron cada uno una profunda huella para el beneficio de todos los venezolanos. Eso es lo que hay que dejar que florezca y se desarrolle, sin intervenciones ni obscuras agendas.

El papel de quienes ya tenemos el sol en la espalda es apoyarlos y mostrarles, como estudiantes que son, nuestra experiencia. Pero son ellos quienes deben interpretar el momento de acuerdo al mundo que desean construir. Que descubran las cosas y las cambien con la energía transformadora de la juventud. Este país necesita mucho de esa energía que cambie este estado de cosas.

Este es un momento único en la historia contemporánea de Venezuela. Tenemos un invasor que se encuentra en el país debido a la traición de quienes se vendieron en 1998 como la solución a nuestros grandes problemas. En ese año la mayoría o tal vez todos esos muchachos que están encadenados en la sede diplomática cubana eran solo unos niños, inocentes de toda esta basura que nos pasa. Incuso algunos, si no todos, no habían nacido siquiera cuando el innombrable dejó su “Por ahora” en la mente de los venezolanos, como una amenaza que se concreta con la invasión de una dictadura anciana.

¡Qué vivan los estudiantes! como un recordatorio permanente para los viejos cuya responsabilidad se hace evidente e ineludible. ¡Qué vivan los estudiantes! cuando lo más valioso de nuestro país les recuerda a quienes con su silencio no quieren afrontar la verdad de un miserable colaboracionismo con el gobierno por no desprenderse de las prebendas que les da una simbiosis vergonzosa. ¡Qué vivan los estudiantes! porque ellos son la conciencia imposible de acallar. ¡Qué vivan los estudiantes! porque ellos son siempre la sangre que termina regando el árbol de la libertad. ¡Qué vivan los estudiantes!

Caracas, 16 de Febrero de 2013.

Twitter:@laguana