lunes, 4 de agosto de 2014

Constituyente inevitable


Por Luis Manuel Aguana

Audio en http://picosong.com/cXjR


Así como la muerte y los impuestos (remember Joe Black?), la Constituyente ya es inevitable. Luego de leer el espectáculo de “la encerrona” (ver La encerrona, un jardín de espinas, por Alfredo Meza / Ewald Scharfenberg
http://www.armando.info/sitio/index.php?id=17&tx_ttnews[tt_news]=91&cHash=93d0faea861e8d3ae5088c420d76a155) no me queda absolutamente ninguna duda que esa será la salida que tendrá el país.

Y si a esto le agregamos las declaraciones de mi estimado amigo Alfredo Weil en el Foro de El Nacional del domingo pasado (Alfredo Weil “Hay que hacer una mesa democrática de unidad nacional http://www.el-nacional.com/politica/Alfredo-Weil-democratica-unidad-nacional_0_457154406.html), si alguien tenía alguna duda, que las entierre.

Por un lado, en esa “encerrona” los partidos demostraron sin asomo de dudas que el interés no es sacar a Venezuela del hueco donde se encuentra sino buscar los culpables de quien deshizo una “unidad” que nunca ha existido, no solo porque cada uno se ha ocupado de jalar desde siempre la brasa para su sardina, sino porque ninguno de ellos jamás cederá en sus posiciones porque si lo hacen soltarán en ese mismo momento lo que ellos llaman “posiciones de poder”. Al leer el estupendo trabajo de Meza y Scharfenberg me acorde del chiste de los borrachitos peleando por una botella vacía.

La posición prepotente del otrora candidato de la Unidad de no asistir al Congreso que convoca Maria Corina Machado con un terminante: “Que hagan esa vaina, pero nosotros, Primero Justicia, no vamos a ir” da cuenta de que creen que Venezuela les pertenece. No se acuerda Henrique que precisamente por eso los venezolanos votaron por Chávez en 1998. La prepotencia de los adecos y copeyanos de creerse los dueños del país hizo que se perdiera la democracia. Pues ahora lo hace Primero Justicia, como antes lo hicieron los adecos y copeyanos. Entonces, ¿qué cambió?

La referencia que hace María Corina de jamás haberse “reunido con militares para planificar golpes de Estado”, “ni en 1992”, “ni en el 2014”, mirando a Molina y a Borges respectivamente, fue solo la guinda acerca de lo que piensa esa gente de cómo debería accederse a la transición. Y mientras tanto que siga la pachanga electorera que todos sabemos cómo terminará.

Pero lo concluyente lo declara Alfredo Weil al indicar que la elección del 2015 “es  inviable no por culpa de la oposición, sino porque el CNE está secuestrado, está diseñado para violar el artículo 63 de la Constitución, que dice que el sufragio se hará a través de elecciones libres, universales y secretas; que garantiza la personalización del sufragio, pero aquí votamos la mitad por lista, y garantiza la representación proporcional, que aquí no tenemos. Sacamos 52% de los votos en 2010 y tenemos menos diputados. La oposición puede sacar 60% y perder la Asamblea.”

Entonces, aquí a todos nos comió el tigre. ¿Qué hacemos con votar el 2015 por unos diputados si La oposición puede sacar 60% y perder la Asamblea”? ¿Qué loquera es esa de votar entonces en esas condiciones? Tendría razón Alfredo Weil al decir que “una constituyente no es viable” entre otras cosas porque implica una elección constituyente, y porque “el oficialismo posee control absoluto de instituciones como el CNE y el TSJ, y los pocos espacios que cederá solo servirán para brindarle un velo de legitimidad”; pero también dice que son inviables las elecciones parlamentarias del 2015. En otras palabras, que no es viable la vía electoral construida sobre la base de los actuales Poderes Constituidos, ni para hacer una Constituyente ni para elegir a nadie en este actual estado de contaminación del CNE.

Entonces, así las cosas, solo quedan dos salidas: la que insinúa Alfredo con la intervención de la FANB, con una presión en la calle “…Esto tiene que tener una presión de calle. La FANB debería defender la soberanía territorial y la Constitución.”, o que esa misma presión de calle obligue a los Poderes Constituidos a respetar la supremacía del Poder Constituyente como lo establece el Artículo 347 para convocar a una Asamblea Nacional Constituyente en los términos que ese Poder establezca, con las consabidas consecuencias que eso tiene. Y creo que esto último es lo que está en manos de nosotros, los ciudadanos, no la solución militar.

Podría discutir horas como ya lo he hecho con mis amigos que creen que esa salida es la más conveniente, pero a mi juicio muy poco probable. ¿Y por qué? No solo por el estado de destrucción masivo al que ha sido sometida esa institución, sino porque está sujeta a los imponderables que una situación como esa acarrea para los involucrados, que hace que ésta tenga una mínima probabilidad de ocurrir debido al control férreo de la FANB por parte de una fuerza extranjera y su fuerte ideologización actual, que al final las hace marionetas a favor del régimen. ¿Qué puede ocurrir un pronunciamiento de las FANB? Claro que puede ocurrir, pero ¿ocurrirá porque el país se deshaga frente a todos nosotros como una galleta mojada o porque maten estudiantes en las calles? Ya hubiera ocurrido entonces.

No creo que los militares intervengan porque nos vayamos a las calles para que se cambie el sistema electoral para unas elecciones parlamentarias, pero me pregunto cual sería su posición si vamos a las calles para exigir cambiar al sistema electoral por uno transparente y auténtico para la elección de unos diputados Constituyentes para  “…transformar al Estado, crear un nuevo ordenamiento jurídico y redactar una nueva constitución” en acatamiento al artículo 347 constitucional. Sería interesante ponerlos en ese brete.

En cualquiera de los dos casos, se requerirá el poder de la gente en la calle para presionar por una salida civil, no militar. Lo que me lleva a la inevitabilidad del planteamiento Constituyente. Los partidos han jugado, equivocados o no, la carta para que los militares intervengan y éstos no lo han hecho por una u otra razón. O bien porque los han descubierto, o bien porque siguen esperando por un momento propicio que jamás llega, o simplemente porque no pueden. Y mientras tanto ¿qué? ¿Esperar por una mayor destrucción del país? Creo que ya esto no espera ni aguanta más.

Los ciudadanos, la sociedad civil en su conjunto, debemos y tenemos la obligación de intervenir a pesar de los partidos políticos y a pesar de la espera por quienes creen en ese transporte militar; y la “encerrona” no fue más que la demostración de eso. Nadie aquí está jugando a la “anti política”. El planteamiento del Congreso Ciudadano de María Corina Machado es incluyente a pesar de que Capriles y Primero Justicia no asistan porque no les da la gana. Aun cuando estuve y estoy en desacuerdo con la renuncia de Maduro expuesto en el Manifiesto “Si hay salida a la crisis” del 15 de junio de 2014 (ver http://www.ventevenezuela.org/manifiesto-si-hay-una-salida-a-la-crisis/) lo firmé porque convoca a todos ciudadanos de todos los sectores sociales sin distingo de organización a discutir como salimos de esta tragedia. Maria Corina puede plantear su renuncia de Maduro y que la fundamente. Nosotros planteamos la Constituyente para refundar al país desde la sociedad civil y lo fundamentamos.

Desde el Movimiento Constituyente que propone el Proyecto País Venezuela Reconciliada Vía Constituyente (ver http://proyectopaisviaconstituyente.blogspot.com/) tenemos un planteamiento que hacer en ese Congreso y porque creemos firmemente que la salida es constitucional con los militares subordinados al poder civil, no al revés. Si los ciudadanos, incluyendo los partidos, nos alineamos en un solo objetivo, no habrá CNE ni TSJ que valga. Esa es mi diferencia sustancial en relación a aquellos que todavía creen que es el conserje el que le pone las reglas a los propietarios.

Es por eso que para mí el tema de convocar a una Asamblea Nacional Constituyente es “clavo pasao” porque ella es inevitable. Tarde o temprano el país caerá en ello. Lo que debemos discutir ahora son los términos de esa convocatoria y quienes deberían representar los intereses de los ciudadanos en esa ANC de acuerdo a la propuesta de país que cada sector tenga. Nosotros tenemos una-creo que la única-, y la estamos haciendo del conocimiento de Venezuela. Y quien se quiera sumar bienvenido sea…

Caracas, 4 de Agosto de 2014

Twitter:@laguana

sábado, 2 de agosto de 2014

Misa de difuntos con Chávez



Por Luis Manuel Aguana

Me enteré de último, como suele a veces pasar con las personas inocentes que dejan pasar los detalles. Tal vez ustedes lo sepan pero yo no lo supe sino cuando en la misa de difuntos que realizamos todos los años de manera intima y familiar por el descanso eterno de mi hija fallecida, luego de ser nombrada, surgió poco después el nombre del inefable Comandante Galáctico Hugo Rafael Chávez Frías. Así, con el nombre completo, como no dijeron el nombre completo de mi hija, dijeron completo el del Eterno.

Y ustedes se preguntarán, ¿y cuál es el problema? Tal vez alguien deseaba rezar por el descanso eterno del Galáctico en ese preciso servicio religioso donde estuve con mi familia. Pero ocurre que este fenómeno está sucediendo en prácticamente todas las misas de difuntos y al parecer es del dominio público, como me informó la feligresía del lugar. Y yo no lo supe hasta hoy en la misa de mi hija… No había escuchado nada tan retorcido como cuando me enteré de la intención de colocar al difunto Chávez en el Panteón Nacional, y luego fueron más allá y le hicieron el suyo en el llamado Cuartel de la Montaña.

Se me hace cuesta arriba pensar que espontáneamente en cada una de las más de 10 mil misas que se hacen diariamente en el país alguien coloque en todas ellas al Comandante Eterno en la lista de la misa de difuntos sin que exista un plan organizado detrás de ello. Es claro que los sacerdotes de esas iglesias reciben todos los días cientos de nombres de difuntos que son referidos durante el transcurso de la misa por una pequeña colaboración. La Iglesia como organización obviamente no tiene nada que ver con eso.

Sin embargo, la cosa tiene una trascendencia mayor. Tiene un impacto absolutamente político que está mezclando las creencias religiosas de las personas con la vigencia de ese nombre en la mente de un pueblo en su mayoría católico. A la sola mención de Chávez algunas personas se retiraron de la misa pero otras continuaron allí por respeto pero con mucho desagrado. Es una manera sumamente inteligente y manipulada de hacer permanecer el nombre del Comandante Galáctico en el imaginario de un pueblo que asiste regularmente a la misa a rezar por los suyos pero que también lo hace obligada por un personaje definitivamente coleado en el camino.

No podemos pedirle a la Iglesia que deje afuera el nombre de alguien, incluso el del Comandante Galáctico. No seríamos cristianos si lo hiciéramos. Pero si podemos pedir respeto a quienes están detrás de esa manipulación abiertamente política en los templos con la intención aviesa de mezclar lo que es a todas luces incorrecto mezclar. No solo están usando la red de medios del Estado, están usando las iglesias para hacer esta manipulación que se complementa con la campaña de mercadeo del régimen de mantener viva en la mente de las personas la imagen del Comandante, siendo esta una estrategia muy bien dirigida y las iglesias un instrumento para esos fines.

Esto tal vez no sea del conocimiento de la Conferencia Episcopal Venezolana. Nombrar en las misas de los sectores populares del país a Hugo Chávez todos los días indica una “presencia” indiscutible del personaje, que hace realidad la campaña que están llevando a cabo de que Chávez “vive”. Esa manifestación hace pensar en la omnipresencia del Galáctico en la gente de menores recursos que terminan cayendo en una suerte de habituación y resignación ante lo que nos pasa, pensando que no se puede cambiar.

Pero lo más grave de todo este asunto es que pareciera que es imposible revertir la situación. ¿Qué hacer? No le puedes pedir a la Iglesia que impidan que sus feligreses, incluidos aquellos enviados por el G2 cubano, a rogar por el descanso del alma del Galáctico en todas las misas de difuntos de Venezuela. Pero yo si podría hacerles una solicitud que muy difícilmente pueda considerarse inapropiada.

Si un sacerdote recibe una solicitud por el descanso del alma de Hugo Rafael Chávez Frías en una misa de difuntos en cualquier iglesia, que el mismo sacerdote le indique al solicitante que en su pedido debe colaborar también por el descanso del alma de Franklin Brito, Génesis Carmona, Geraldine Moreno, Bassil Da Costa o la totalidad de los más de 40 fallecidos a consecuencia de la represión del régimen, y que se nombren de la misma manera durante la misa de difuntos. Y si de Presidentes se trata, de igual forma se podría incluir en esa lista que se contribuya para rezar por el descanso eterno de las almas de cualquiera de los Presidentes de la democracia venezolana, como Rómulo Betancourt, Raúl Leoni, Rafael Caldera, Luis Herrera Campins, Carlos Andrés Pérez, Jaime Lusinchi, o Ramon J. Velázquez.

De esa manera se obligaría a que la reconciliación comience en los templos, si alguien desea politizar un servicio tan serio y que significa mucho para los familiares de los difuntos que asistimos a esos servicios religiosos y que demandamos el respeto debido para nuestra pérdida. Sería una manera extraordinaria de comenzar a predicar en nuestras iglesias católicas que es urgente que Venezuela entre en una etapa de reconciliación y que Dios ilumine a los dirigentes políticos para acordar el mecanismo idóneo para lograrlo.

Solicito muy respetuosamente desde esta pequeña tribuna a la Conferencia Episcopal Venezolana que se pronuncie en relación a esta situación que considero sumamente grave, e instruya a los sacerdotes de todas las iglesias de Venezuela a tratar con la debida equidad esta polarización que azota a la sociedad venezolana. Nunca como antes Venezuela necesitó de su Iglesia y de su guía espiritual para superar esta barbarie que ya está penetrando nuestros templos y amenaza con también robar allí la paz de nuestros difuntos.

Y si, como decía Andrés Eloy Blanco en el “Palabreo de la alegría perdida”, todavía “no hay en el castillo guitarra pal prisionero”, procedamos de igual manera que el Compadre Venancio Laya: arrebatémosla. Con cada nombre de nuestros difuntos que registremos en las iglesias, pidamos también por otro que le recuerde al régimen que nosotros tampoco olvidamos a nuestros muertos, y en la próxima misa de difuntos en la que registre a mi hija, pediré y contribuiré también por el descanso eterno de quienes, con nombre y apellido, dieron su vida por la democracia que el Galáctico se encargó de destruir mientras vivía y sea entonces Dios el que decida quien deberá descansar en paz.

Caracas, 2 de Agosto de 2014

Twitter:@laguana