martes, 12 de febrero de 2013

La caída del primer pilar



Por Luis Manuel Aguana

Una de las cosas más notorias que ha ocurrido de este dislocamiento institucional provocado por esta "revolución", es que nos ha puesto a todos a jugar en las posiciones más insospechadas. Y así que, como en la guerra se encuentran maestros de escuela comandando pelotones, profesionales de las más diversas disciplinas están haciendo cosas en las cuales no esperaban encontrarse, pero que han asumido el reto de una manera extraordinaria.

Uno de los retos más importantes asumidos por estos profesionales de la llamada sociedad civil electoral (así llamo a todo el que se haya dedicado a desnudar a este Rey) es desmontar las piezas que componen este fraude a la ciudadanía en la que se ha constituido el Poder Electoral.

Existen componentes técnicos, legales e institucionales que hacen multidimensional este problema. En nuestro documento Elecciones Venezolanas Autenticas - Una exigencia Impostergable (ver en http://declaraciondecaracas.blogspot.com/2013/01/elecciones-venezolanas-autenticas-una.html) damos un resumen histórico del caso y las razones por la cual pensamos que no se puede ir a otro proceso electoral sin Elecciones Autenticas.

De acuerdo a Gene Sharp (ver De la Dictadura a la Democracia, en https://docs.google.com/file/d/0B6yI0gUROWzDLW9MeWxlVWtqQ2s/edit, pág. 19) existen seis pilares o fuentes del poder político fundamentales sobre los que se sustenta un régimen como el que tenemos en Venezuela. El primero de ellos es la autoridad o legitimidad que hace que el pueblo tenga el deber moral de obedecerle.

A partir del 10E, con la violación abierta de la Constitución de 1999 el gobierno de un Presidente Constitucional no juramentado es ilegítimo. Los más esclarecidos juristas venezolanos han coincidido que la sentencia del TSJ que da respiración artificial a un gobierno que concluyó el 10E no tiene sustento.

Toda decisión emanada de este gobierno que feneció ese mismo día es irrita y cualquier venezolano, investido o no de autoridad esta en el DEBER de ayudar a restituir la plena vigencia de la Constitución, de acuerdo a lo establecido en el Art. 333. No es una interpretación maniquea y se reafirma con el “Manifiesto a la Sociedad Democrática Venezolana y a su Fuerza Armada Nacional” firmado hasta ahora por más de 5.200 venezolanos (ver en http://www.gopetition.com/petitions/manifiesto-a-la-sociedad-democr%C3%A1tica-venezolana-y-a-su.html).

Creemos que ese pilar fundamental, que es la legitimidad de este régimen, se ha caído. De allí la desesperación del gobierno de demostrar que Chávez está en plenas facultades mostrando unas firmas que todo el mundo sabe cómo se pueden hacer. ¿Hasta cuando la farsa?  Los Castro en su afán de no soltar la Joya de la Corona, trampearán, mentirán y manejaran los hilos de los títeres necesarios para perpetuar esta situación.

Sin embargo, como dice el dicho popular “ya el muerto hiede” –sin ninguna alusión irrespetuosa- y tratarán de recoger los vidrios rotos con un intento de regresar al hilo constitucional, declarando la ausencia definitiva del Presidente Electo, llamando a un nuevo proceso electoral. Pero, ¿ese proceso electoral remendará la grave situación de ilegitimidad levantando ese pilar caído?

Esa es la gran pregunta que deberán responderse los sectores opositores si aceptan de nuevo concurrir a un nuevo proceso electoral presidencial, con este mismo CNE, las mismas maquinitas de votación, las mismas captahuellas, las mismas computadoras que transmiten quién vota a la entrada de los centros, el mismo y seguramente más viciado Registro Electoral, con millones de personas no auditadas. Simplemente no es sostenible.

El Art. 5 de la Constitución indica que “La soberanía reside intransferiblemente en el pueblo, quien la ejerce directamente en la forma prevista en esta Constitución y en la ley, e indirectamente, mediante el sufragio, por los órganos que ejercen el Poder Público. Los órganos del Estado emanan de la soberanía popular y a ella están sometidos”. Esto, estimados lectores, en palabras llanas significa que todo nace del voto, que es la expresión única de la soberanía popular.

Y cualquier sistema electoral, que es el mecanismo mediante el cual se expresa el pueblo venezolano y del cual emanan los órganos del Estado, que tergiverse esa expresión, distorsionando la voluntad de los electores, jamás podrá legitimar al régimen. Pierden su tiempo aquellos que crean que legitimarán este gobierno, ya de por si ilegitimo por la sentencia del TSJ, con ir a un nuevo proceso electoral estructuralmente fraudulento.

El pilar de la legitimidad ha estado corroído desde el 2004. Lo que ha pasado con los últimos acontecimientos no es más que poner a los ojos de todos los venezolanos lo que algunos privilegiados ya conocíamos. Privilegiados que leemos en otro idioma revistas internacionales como Statistical Science o entendemos los principios de la Ley de Newcomb-Benford o nos metemos a estudiar los informes de los expertos en demografía, o nos comemos los informes de auditoría de CAPEL. Sin embargo ya es hora de que más personas, el común de la gente, se entere de que este es un gobierno ilegitimo, no solamente por lo del 10E, sino porque es producto de un sistema electoral fraudulento.

¿Cuál es ahora la tarea? Gritar fuerte que “el Rey está desnudo”, como en la conocida fábula. Asombrosamente, no todos lo saben. Y aunque ya muchas personas, en diferentes niveles están empezando a entender las advertencias que reflejamos en el documento de Elecciones Venezolanas Auténticas, todavía hay mucho que recorrer en este camino. Muchos venezolanos nos hemos puesto en esa tarea de exigir Elecciones Auténticas y no legitimar a un nuevo Presidente salido de este CNE. No es fácil y exige el concurso y el convencimiento cabal de muchas voluntades.

Dudamos que un régimen de las características del actual cambie el sistema electoral. Es por eso que los cambios trascendentales proceden siempre de una ciudadanía resuelta, de una oposición que haga verdaderamente oposición y que logre condiciones electorales suficientes para garantizar que la voluntad del pueblo sea preservada y no tergiversada en el sistema electoral que se use para elegir a nuestros gobernantes, ahora y en el futuro. Y de no ser así, esos mismos actores deberán tener las agallas suficientes para desconocer abiertamente cualquier resultado que provenga de ese sistema electoral, porque el primer pilar esta en el piso partido el mil pedazos.

Caracas, 12 de Febrero de 2013.

Twitter:@laguana

viernes, 8 de febrero de 2013

Apuntes para una lucha No Violenta – IV y último


Por Luis Manuel Aguana

Del Diccionario de la Real Academia Española (DRAE): Estrategia: 1. f. Arte de dirigir las operaciones militares. 2. f. Arte, traza para dirigir un asunto. 3. f. Mat. En un proceso regulable, conjunto de las reglas que aseguran una decisión óptima en cada momento. Solo por definición, la estrategia, que proviene de lo militar, es un arte para dirigir que indica y sugiere las reglas para la toma de las mejores decisiones en relación a un asunto.

Ya temprano Sharp descubrió que acciones no planificadas no llevaban a ningún lado y se desperdiciaban recursos contingentes sin ningún resultado concreto. En otras palabras contar con un Plan que tiene etapas, campañas, actividades para el logro de ese fin último que es debilitar a la dictadura, atacando consistentemente sus pilares de sustentación, es la manera adecuada de acabar en el largo plazo con cualquier dictadura y conseguir la democracia. Sin embargo el Plan no debe circunscribirse a salir del tirano, sino de conseguir la restitución del sistema de libertades, no que venga otro dictador después.

En este sentido puede decirse que la gesta que consiguió el 11 de Abril de 2002 desalojar a Chávez del poder fue el resultado de una serie de acciones No Violentas con una idea común, con un liderazgo identificado y un pueblo resuelto. Y tuvo un resultado concreto: sacamos al dictador del poder. Lo que pasó después lamentablemente no fue bien manejado por quienes de alguna manera se apoderaron de esa fuerza y no había una estrategia de qué hacer si pasaba lo que pasó. Nadie pensó allí, debido a que esa gran marcha No Violenta no iba en esa dirección y los acontecimientos sucedieron uno tras de otro del lado opositor sin ningún control de nadie.

Eso no debería volver a pasar si se tiene una estrategia completa, como bien lo indica Sharp, porque lo que se logra es sustituir una dictadura por otra, tal vez mucho peor. Eso tal vez fue lo que sucedió al final el 11A, cuando el gobierno endureció su postura en contra de la oposición democrática, quitándose la careta y mostrando la dura cara del totalitarismo que vivimos hoy de una manera cada vez más recalcitrante.

Sharp atribuye a que esa manía de los líderes de la oposición democrática a no saber preparar un Plan, se debe a que no están acostumbrados o entrenados para pensar estratégicamente y lo que hacen es reaccionar a lo que el régimen dice o hace. Puede ser que en Venezuela ese sea el caso, pero mezclado con una componente de corrupción y colaboracionismo. Esa ha sido nuestra queja como sociedad civil dadas las derrotas persistentes y sospechosamente continuadas de la oposición. El carácter reactivo de los dirigentes venezolanos hace que siempre estén arrinconados ante las acciones del gobierno.

Y precisamente la tarea de nuestros liderazgos emergentes en todos los sectores, estudiantil, sindical, gremios, ONGs, etc., sea la de construir ese Plan articulado que socave poco a poco los pilares de sustentación del régimen, accionando cada uno de acuerdo a la experticia de su respectivo sector.

Tal vez se piense que es inútil dados los grandes recursos de los que dispone el régimen. Nada más alejado de la realidad. Chávez dedicó más de 20 años en un esfuerzo desestabilizador y penetró a las Fuerzas Armadas hasta lograr un movimiento que, aunque no fue exitoso en lo militar, si caló profundamente en las aspiraciones de cambio del pueblo venezolano, ganando unas elecciones partiendo casi de la nada y aprovechando el momento más débil de la democracia de partidos construida desde 1958. Es por eso que siempre supo y tuvo terror a que le aplicaran una cucharada del mismo jarabe pero con más eficiencia.

Como bien dice el DRAE, indicado arriba, la estrategia es un arte que sugiere las reglas para la toma de las mejores decisiones, y como alcanzar los objetivos en un enfrentamiento de la mejor manera posible. De acuerdo a Sharp, también incluye esfuerzos para desarrollar una situación tan ventajosa que los retados, el régimen, se vayan sin plantear pelea (como el 11A), o que la situación sea tan buena que el triunfo resulte evidente.

Los Métodos de Acción No Violenta descritos en la documentación indicada en las notas anteriores son las herramientas que se utilizan para llevar a cabo la estrategia. La táctica es una acción limitada y se usa para alcanzar los objetivos definidos en la estrategia. Por ejemplo, utilizar acciones tácticas No Violentas que no apuntalen un objetivo mayor dentro de una estrategia grande definida puede ser muy costosa en términos de vidas humanas (por ejemplo de huelgas de hambre sin objetivos enmarcados estratégicamente).

Es por eso que un Plan estratégico los diseñadores deben ser muy responsables en este tema de la No Violencia porque si está en juego la seguridad de personas, aunque estas estén muy dispuestas a correr esos riesgos, deben contar con cierto nivel de confianza en la consecución de los objetivos que conlleven esas tácticas.

De un excelente material suministrado por un compañero seguidor de estos Apuntes acerca de la lucha No Violenta, encontrarán un Formato de Plan que puede seguirse, con un ejemplo aplicado por OTPOR en Serbia.

En efecto, de la experiencia serbia (La Lucha No Violenta, Los 50 Puntos Cruciales - Un Enfoque Estratégico con Tácticas cotidianas, escrito por Srdja Popovic, Andrej Milivojevic y Slobodan Djinovic,  publicado por el Centro para la Acción y la Estrategia No Violenta Aplicadas- Center for Applied Non Violent Action and Strategies (CANVAS), Belgrado, Serbia, 2006, bajar completo desde https://docs.google.com/file/d/0B6yI0gUROWzDemh5ZGMtR0hpdEU/edit) se pueden sacar muchas cosas pero con una advertencia previa: esa gente no se parece a nosotros más allá de haber querido derrotar a una tiranía.

El Caso de Estudio del Fraude Electoral de Milosevic movilizó a la ciudadanía y estudiantes con protestas que se esparcieron inmediatamente a nivel nacional. Contaron con campañas en radio y televisión, boicoteos de ONG’s y movilización de un grupo de expertos de la Organización Europea de Seguridad y Cooperación. Todo eso se da en el marco de que ya ese conflicto serbio había calado internacionalmente por claras violaciones de los Derechos Humanos por parte del régimen de Milosevic, con delitos de Lesa Humanidad.

Aquí en Venezuela aún estamos en pañales con eso. El gobierno tiene arrinconados a los medios de comunicación opositores, casi todos cerrados, y ni hablar de que existan campañas que apoyen una lucha contra un fraude. Ni siquiera aquí la oposición “formal” lo ha reconocido todavía y los medios que le hacen eco ni lo tocan por temor al régimen. Hay mucho que hacer en ese sentido, con lo cual hay que aterrizar las estrategias, las tácticas y los métodos específicos para Venezuela.

Así que léanse el material serbio que está excelente pero piensen que tuvo éxito en la realidad que vivió ese país en particular. Debemos construir nuestro propio manual de la Lucha No Violenta. Y es por eso que debemos nutrirnos, no solo de los materiales que podamos tener disponibles sino también saber de qué realidades proviene.

Todas las acciones de calle que se realizaron y que desembocaron en el 11 de Abril de 2002 fueron acciones de lucha No Violenta. Somos un pueblo tan noble que sin saberlo hicimos lo que indicó Sharp pero sin ninguna guía ni estrategia, y el fracaso de ese gran movimiento fue, entre otras razones, porque de lo que precisamente nos acusa el régimen que es el de haber planificado un “Golpe de Estado”, nunca ocurrió. De haberlo de verdad planificado ni siquiera estuviéramos hablando de esto, ni ellos estuvieran gobernando…

Para finalizar no debo dejar de señalar que lo que estamos empezando a realizar en Venezuela desde el marco de la Lucha No Violenta es muy  novedoso. Estamos ahora desde la sociedad civil tomando conciencia de organizarnos para luchar contra este régimen con conocimiento de causa, aplicando una metodología adecuada y comenzando a proyectar una estrategia.

Y como lamentablemente no nos están dejando el sendero No Violento por excelencia que es el del voto, a través de Elecciones Auténticas,  entre otras razones porque se lo han robado de una manera sistemática y consistente desde el año 2004 con el Referendo Revocatorio, entonces los venezolanos estamos buscando otros caminos. Parafraseando al régimen podemos ahora decir, esta lucha por la democracia es pacifica pero está armada con Métodos No Violentos…Veremos al final quién históricamente resulta vencedor.

Caracas, 8 de Febrero de 2013.

Twitter:@laguana