sábado, 13 de julio de 2013

El Paradigma de la Unidad




Por Luis Manuel Aguana

Pena ajena nos dio a todos los venezolanos que aun tenemos cierta decencia opositora la nota de El País Internacional indicando que “Capriles se desinfla” (ver La Oposición de Capriles se Desinfla en Venezuela en http://internacional.elpais.com/internacional/2013/07/12/actualidad/1373603757_827568.html). No teníamos que leerlo de un diario internacional para darnos cuenta de algo que hemos visto como un proceso indetenible desde que detuvo la marcha de 17A y que se manifiesta igual que una “crónica de una muerte anunciada” al pretender esperar resultados positivos de las cuevas corruptas del CNE y el TSJ.

Y no conforme con ello procede a congelar la protesta en las calles, como la de los profesores universitarios y colocarse a la cabeza de la nueva charada electoral del gobierno-oposición sin tener todavía respuesta de nuestra protesta de fraude electoral en las elecciones presidenciales. Como bien indica el artículo de El País Internacional, estas contradicciones tienen consecuencias, que no solo paga el candidato. La pagamos todos los venezolanos que queremos que el desangre de Venezuela se detenga.

¿Qué está pasando con los venezolanos? ¿Cómo estamos tolerando esto a todas luces incomprensible? ¿Cómo se puede entender que aun existan personas que sigan un liderazgo que nos está llevando a la bancarrota, y no solo hablo por nuestro ex candidato presidencial sino de absolutamente todo el liderazgo de la MUD? Eso va más allá de decir que son unos colaboracionistas. ¿Tenemos que conformarnos que “eso es lo que hay?”. Me niego a conformarme con eso. Los venezolanos ¡SOMOS Y NOS MERECEMOS MUCHO MAS QUE ESO!

Solo tal vez por la curiosidad científica que algunos tenemos, y que siempre tratamos de buscarle explicaciones a las cosas que no entendemos, voy a ensayar una aproximación que parte de un viejo concepto conductual. Los investigadores de la conducta humana le han tratado de buscar explicaciones a ciertos comportamientos grupales que no obedecen a cierta lógica. Tal es el caso del concepto de paradigma. ¿Qué es un paradigma y como nace?

Hace cierto tiempo me tope en la red con esta explicación que viene como anillo al dedo a este acertijo:

“¿Cómo nace un paradigma? Un grupo de científicos colocó cinco monos en una jaula, en cuyo centro colocaron una escalera y, sobre ella, un montón de bananas. Cuando un mono subía la escalera para agarrar las bananas, los científicos lanzaban un chorro de agua fría sobre los que quedaban en el suelo. Después de algún tiempo, cuando un mono iba a subir la escalera, los otros lo golpeaban.

Pasado algún tiempo más, ningún mono subía la escalera, a pesar de la tentación de las bananas. Entonces, los científicos sustituyeron uno de los monos. La primera cosa que hizo fue subir la escalera, siendo rápidamente bajado por los otros, quienes le acomodaron tremenda paliza. Después de algunas palizas, el nuevo integrante del grupo ya no subió más la escalera, aunque nunca supo el por qué de tales golpizas.

Un segundo mono fue sustituido, y ocurrió lo mismo. El primer sustituto participó con entusiasmo de la paliza al novato. Un tercero fue cambiado, y se repitió el hecho, lo volvieron a golpear. El cuarto y, finalmente, el quinto de los veteranos fue sustituido.

Los científicos quedaron, entonces, con un grupo de cinco monos que, aún cuando nunca recibieron un baño de agua fría, continuaban golpeando a aquel que intentase llegar a las bananas. Si fuese posible preguntar a algunos de ellos por qué le pegaban a quien intentaban subir la escalera, con certeza la respuesta sería: “No sé, aquí las cosas siempre se han hecho así.” ¡¿Te suena conocido?!” Autor anónimo.

Si sustituimos a las bananas del experimento, es decir el objeto deseado, acabar con este régimen malandro a través de una oposición verdadera, empezaríamos a encontrarle explicaciones a este comportamiento idiotizante que hace que el resto de los “monos” golpeen a los que deseamos lógicamente alcanzar esas “bananas”.

¿Y que es entonces la tan defendida “unidad opositora”? Nada menos que el comportamiento de los monos que se agavillan para golpear a quien se le ocurra subir por esas escaleras. Y al final todos ellos mantienen a la población evitando hacer lo que hay que hacer para salir del problema.

Al comienzo de todo este drama, el concepto de la “unidad opositora” tenía sentido. Había un líder que aglutinaba al gobierno en un solo bloque. La oposición, de no “unirse”, jamás alcanzaría de acuerdo a ese concepto, vencer a ese bloque. Ese “coco” se utiliza todavía para asustar a todo aquel que atente contra esa “unidad”. Si aparece un “mono” nuevo que intente hacer algo, será apaleado inmediatamente.

Pero esa “unidad” tiene sus ventajas para quienes la gerencian y deciden por ella. Pueden negociar en bloque con el gobierno para no dejar que nadie se suba por las escaleras, convenciendo al resto de los “monos” para golpear a quien se atreva a desafiar eso, y lo mas sorprendente es que ellos al preguntarse por qué lo hacen, la respuesta sería la misma del experimento “No sé, aquí las cosas siempre se han hecho así.”

Ya es hora del nuevo liderazgo opositor y eso pasa, lamentablemente para algunos, con romper esa entelequia “unitaria” que lo que ha hecho es convencer a la gente de que no suba las escaleras. Ya es la hora de los liderazgos nuevos que ROMPAN PARADIGMAS. Ese liderazgo es condición necesaria para comenzar el verdadero trabajo de HACERLE UNA OPOSICIÓN VERDADERA AL REGIMEN.

Y solo digo necesaria, pues no sabremos en su desempeño si sea suficiente. Pero es un comienzo. El país lo necesita. Necesita la esperanza de que SI SE PUEDE. Necesita ver y creer que hay personas dispuestas de manera honesta a hacerle frente a los monos agavillados y romper el paradigma como un primer paso para salir de esto. Si eso no pasa, nunca subiremos por esas escaleras, no porque no podamos, sino porque tenemos miedo de hacerlo.

Caracas, 13 de Julio de 2013

Twitter:@laguana

miércoles, 10 de julio de 2013

Snowden, el antiespía



Por Luis Manuel Aguana

El revuelo internacional causado por el caso del antiguo empleado de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA-National Security Agency) de los Estados Unidos y su periplo internacional solicitando asilo político, ha tapado en realidad el fondo del problema, al punto que si este gobierno pirata lo entendiera de verdad, no se hubiera metido en ese avispero que va mas allá de la comprensión de Maduro y sus 40 ladrones.

Edward Snowden es considerado por algunos-incluyéndome-, como un “whistle-blower” o en cristiano, un delator de ilegalidades corporativas. Siendo contratista de la NSA, en una categoría de altísima seguridad, Snowden decidió hacer público a través del Washington Post y The Guardian, dos de las publicaciones más importantes del mundo, documentos secretos que revelan nada menos que la NSA y el FBI (Federal Bureau of Investigations) tienen conexión directa a los servidores centrales de las nueve principales compañías de Internet de los Estados Unidos, extrayendo de ellos audios, video-chats, fotografías, correos electrónicos, documentos y registros de conexión que le permiten a los analistas de los servicios de seguridad norteamericanos y de sus asociados internacionales hacer seguimiento a objetivos de seguridad. Este programa, hasta ahora secreto, lleva el nombre código PRISM (ver información completa en http://www.washingtonpost.com/investigations/us-intelligence-mining-data-from-nine-us-internet-companies-in-broad-secret-program/2013/06/06/3a0c0da8-cebf-11e2-8845-d970ccb04497_story.html).

Snowden delata que la NSA y el FBI recolectan datos directamente desde los servidores de  Microsoft, Yahoo, Google, Facebook, PalTalk, AOL, Skype, YouTube y Apple. Datos como direcciones de correo electrónico, quien llama o le escribe a quien, ubicación (donde estuvieron), duración y lugar de las llamadas de millones de personas, norteamericanos y extranjeros. Esa “metadata” permite al gobierno norteamericano hacer seguimiento a los movimientos de las personas durante cualquier periodo de tiempo y construir un panorama detallado de quien se comunica con quien y en donde (ver What We Don't Know About Spying on Citizens: Scarier Than What We Know en http://m.theatlantic.com/politics/print/2013/06/what-we-dont-know-about-spying-on-citizens-scarier-than-what-we-know/276607/).

Pero esto no es nuevo. Lo nuevo es que ahora es certificado, público, notorio y comunicacional, revelando lo que verdaderamente está pasando en la red de redes. El mayor porcentaje de la información que circula por la Internet pasa por los Estados Unidos (ver esquema PRISM en http://www.washingtonpost.com/wp-srv/special/politics/prism-collection-documents/) y no hay absolutamente ninguna regulación internacional que lo ampare. De hecho, los más desamparados somos los ciudadanos no-norteamericanos, o sea los que vivimos fuera de los Estados Unidos.

Tal vez los ciudadanos norteamericanos puedan solicitar, a la luz de esta realidad denunciada por Snowden, un cambio en las regulaciones y se protejan ellos. ¿Pero el resto del mundo? ¿Quién no tiene una cuenta de Gmail? ¿Quién no usa Skype, Facebook o Google? Todos esos servicios los disfrutamos desde la comodidad de nuestros hogares pero residen en un país diferente y sin leyes nacionales que los regulen.

Algunos podrán decir, “¿pero a mí que me importa eso? yo no soy un terrorista”. Es verdad, sin embargo alguien que usted no conoce le tiene una Espada de Damocles en su cabeza y la usará en su contra el día menos pensado, al ser poseedor o tener el control de SUS DATOS. ¿Quién sabe si el día de mañana cualquiera de esos servicios decide poner sus datos al mejor postor? De hecho ya lo está haciendo Facebook (ver La Verdad de Facebook en http://actividadentrerios.blogspot.com/2008/12/la-verdad-de-facebook-por-el-periodista.html). Estos son los escenarios que deberemos profundizar aquellos que nos hemos dado a la tarea de estudiar las interioridades del problema de la privacidad en un mundo interconectado.

Pero volvamos a Snowden. A diferencia del personaje de Tom Cruise en Misión Imposible, Snowden actuó como el antiespía. En lugar de espiar o buscar datos del enemigo para su país, hizo todo lo contrario. Los datos de seguridad su país los reveló al mundo, independientemente que ello pueda ser considerado por algunos como una delación de ilegalidad (“whistle-blow”) pero si considerado como un delito de seguridad nacional por el gobierno norteamericano.

El caso Snowden es tan grave para Estados Unidos que de reformarse las leyes de ese país para no permitir lo que denunció este antiespía, la NSA y el resto de los servicios de seguridad interna deberán inventarse una manera diferente, y al costo que sea, para alcanzar a realizar lo que en estos momentos les provee PRISM para la lucha antiterrorista. Y eso es un problema mayúsculo para el gobierno de Obama.

Los niveles de importancia que tiene el hecho que sean los Estados Unidos el país poseedor de la tecnología de esas 9 compañías principales de Internet les da la primacía en el manejo de la información a escala planetaria, y la NSA puede virtualmente hacerle seguimiento a cualquier persona que tenga una cuenta de correos en TODO EL MUNDO.

Si trasladamos el caso Snowden a nuestro entorno domestico, ¿se dan cuenta porqué los norteamericanos saben más de nosotros que nosotros mismos? Imagino que la NSA debe haber leído las cuentas de correo de TODO EL GOBIERNO Y DE LA OPOSICION TAMBIEN. Es así como los norteamericanos estaban en conocimiento de la enfermedad de Chávez, su convalecencia y su muerte, salvo que los chavistas usaran palomas mensajeras para comunicarse.

El caso de Edward Snowden no es más que un alerta a los ciudadanos que indica claramente la tendencia de los gobiernos a utilizar los datos de la gente, en especial aquellos que tienen amenazas a lo que ellos consideran su seguridad nacional. En el caso de los Estados Unidos, un país con un sistema legal independiente de su gobierno, seguramente habrá una evolución hacia la protección ciudadana.

Pero igualmente nos dice y le dice a todo el mundo que cuando los gobiernos pueden usar los datos de las personas para protegerse, EFECTIVAMENTE LOS USAN. Y los venezolanos estamos completamente desprotegidos en eso. La falta de una Ley de Protección de Datos Personales y su institucionalidad correspondiente, nos habla muchísimo de la poca importancia que otorga un régimen autoritario a este problema. El caso Snowden puso al descubierto la desprotección de los datos en su país y a nivel mundial.

Con el altísimo nivel de vigilancia que ejercen las autoridades norteamericanas alrededor del mundo a través de este sofisticado mecanismo de tecnología de información, más le valdría a Snowden entregarse y pelear su caso de “whistle-blower” en los tribunales norteamericanos e intentar al menos un cambio en la legislación de protección de las personas en su mismo patio, en virtud de la débil posición de su gobierno ante la opinión pública de ese país y que todo el planeta tiene los ojos puestos en su caso. Nunca se podrá esconder de este sofisticado “Big Brother” salvo que regrese en una máquina del tiempo al Siglo XIX.

Cometer la estupidez de aceptar un “asilo” con los delincuentes que manejan el gobierno venezolano, cubano o nicaragüense solo le pondría las cosas más difíciles al fugitivo, poniendo incluso en riesgo su vida, dado el profundo nivel de información técnica que debe manejar, situación que sería inaceptable para las agencias de seguridad de los países implicados en PRISM. Es por eso que la disposición de “proteger” a Snowden de la persecución de su país no solo revela la contradicción sino la ignorancia extrema de quienes nos desgobiernan acerca del fondo de los problemas que afectan el verdadero balance del poder mundial.

Caracas, 10 de Julio de 2013

Twitter:@laguana