domingo, 20 de diciembre de 2015

Jacobo Yepez Daza: Réquiem por un General civilista

Por Luis Manuel Aguana


“Prefiero el título de Ciudadano al de Libertador,
porque éste emana de la guerra, aquél emana de las leyes”
Simón Bolívar

Con profunda tristeza escribo esta nota en memoria del Gen. (Ej) Jacobo Yepez Daza, fallecido ayer tras una penosa enfermedad, en este especial momento de Venezuela, cuando mayor es la falta de luces que iluminen la obscuridad por la cual pasa la institución armada en nuestro país. Han sido años muy intensos de este recorrido que me ha dejado amigos entrañables pero también profundas tristezas cuando alguno de ellos parte, en especial si se trata de personajes como el General Yepez Daza.

Si en algo se distinguió el General fue por su carácter frontal y su hablar sin guardarse nada por dentro. Esa especial particularidad en una persona tiene la ventaja de atraer caracteres afines, pero la gran desventaja de disgustarle de entrada a la gente, porque la franqueza descarnada era un arte que Yepez dominaba a la perfección. Por eso nos llevamos muy bien desde que comenzamos a trabajar juntos. Dotado de una extraordinaria inteligencia y agudeza, de las cuales hacía gala y no ocultaba sin falsas modestias, cerraba el cuadro de un personaje singular que despreciaba la poca honestidad personal y profesional con solo tenerlas cerca y tenía un particular modo de hacerlo saber.

Cuando lo conocí, hace muchos años siendo el General Presidente del IPSFA, me desempeñaba como Director de Sistemas de una empresa internacional a cargo de la automatización de los procesos en esa institución militar. Mis reuniones con él en ese entonces fueron difíciles por su estilo estrictamente militar al que no estaba claramente acostumbrado, aunque su manera directa de gerenciar nos permitió concluir nuestro trabajo de manera impecable. Por eso me extraño sobremanera cuando luego de más de 20 años me llamara para conversar conmigo acerca del país.

En nuestro encuentro después de mucho tiempo, me conseguí con un individuo depurado por los años, sumamente preocupado, no solo por la degradación sufrida por Venezuela sino también por su propia institución militar a la que se sentía particularmente obligado a restaurar, aun estando en situación de retiro desde hacía ya bastantes años. Yepez podría haber estado disfrutando de su retiro honorable de las Fuerzas Armadas pero dedicó su último esfuerzo de vida a rescatarlas, como una obligación autoimpuesta.

Mi primera reacción fue ¿será este un golpista encubierto pensando en que yo puedo ayudarlo? Me imagino que desde donde se encuentra ahora debe estar riéndose de mí. Me dijo que había leído a profundidad todas las entradas de mi blog (eso lo pude constatar luego porque cuando leía lo hacía en serio, con todas las implicaciones) y que consideraba mi nombre para acompañarlo a reunir a las mejores personalidades pensantes de la sociedad civil del país para constituir un grupo CIVIL que pudiera dar con una solución al problema político del país.

En esto excluía expresamente a la clase política responsable del desastre donde nos encontrábamos. El comparaba ese grupo de ciudadanos con el Senado romano –un Senatus como le decía él- que se reuniera para deliberar y proponerle a los venezolanos una solución que las Fuerzas Armadas tuvieran la obligación de apoyar. Eso de verdad me impactó.

¿Un militar pensando en soluciones civiles? En un país lleno de militares con todas las posibles desviaciones que se puedan imaginar –y ninguna mejor que la otra-, desde autoritarismo militar puro y llano hasta el narcotráfico, este General me estaba invitando a trabajar con él por una solución civil a los problemas del país. Eso no se ve mucho en Venezuela y por supuesto que acepté su oferta.

Fueron muchos meses de intenso trabajo y múltiples reuniones que lamentablemente no sostuvieron esa idea, llegando con el General a la conclusión que no era posible en la Venezuela de hoy reunir a un mínimo de esas cabezas pensantes, dueñas de liderazgos de la sociedad civil, en sus más variadas representaciones, a despojarse de individualismos y trabajar conjuntamente a favor de una causa común. El mismo decía que no comprendía la complejidad de este mundo civil al que intentaba convencer, a diferencia de su mundo militar donde todo era predecible y claro. Demasiadas mezquindades en el camino, con el agregado de los recelos malsanos que levantaba que un  General de División retirado tuviera esa iniciativa civil sin algún interés escondido. Hacía falta conocer a Yepez Daza primero…

Pero luego esa idea se transformó, y ese Senatus del General Yepez se convirtió en una Asamblea Nacional Constituyente de la mano del Proyecto País Venezuela Reconciliada (http://proyectopaisviaconstituyente.blogspot.com/).  En lugar de buscar los “grandes pensadores” -que siempre serán requeridos-, estos debían ahora nacer desde la base misma de una convocatoria del Poder Constituyente Originario, que fuera defendido por las Fuerzas Armadas, porque esa es la obligación constitucional de los militares. A esa conclusión arribó luego de conocer a profundidad el Proyecto.

Yepez defendió siempre el carácter no deliberante y obediente a la autoridad civil de las Fuerzas Armadas, y había llegado a la conclusión militar que la solución de Venezuela pasaba por la convocatoria del pueblo a una Asamblea Nacional Constituyente para transformar al país y re-institucionalizar a las Fuerzas Armadas desde sus cimientos. Estaba convencido de la existencia de un recurso sano que sigue estando allí y con él se podía comenzar a cambiar la Institución militar después de esta tragedia. Y no estaba equivocado. El 6D demostró su tesis.

Pocos conocen que Yepez visitó barrios y sectores populares llevando la idea constituyente por todo el país. Como geógrafo tenía un profundo conocimiento de la propuesta de municipalización del Proyecto País y la discutió con el apasionamiento técnico que le caracterizaba. Horas de intensa discusión del Proyecto País con él me convencieron de su inmenso amor por Venezuela y sus problemas. Trabajó incansablemente, comprometiendo su pensión y su salud los últimos años de su vida en este Proyecto hasta que enfermó y murió.

No quiero dejar de señalar que lo que aprendí con el General del mundo al que pertenecía me cambió para siempre la perspectiva que antes tenía de las Fuerzas Armadas. Fue un duro profesor que entendió mi perspectiva civil como yo entendí de él su perspectiva militar. Por su inspiración escribí sobre el décimo eje del Proyecto País acerca de la Institucionalización de las Fuerzas Armadas (Doce Ejes y un Destino: Institucionalización de las Fuerzas Armadas http://ticsddhh.blogspot.com/2013/10/doce-ejes-y-un-destino-10.html).

Siempre me decía que tuviera cuidado con lo que escribía porque, según su apreciación, era muy importante la generación opinión seria y que no podía rebajarme a temas intrascendentes o banales cuando estaba en juego la República. Siempre le agradecí el concepto que tenía de este escribidor, y ahora me harán mucha falta sus consejos y recomendaciones, obligándome a mejorar por su memoria. Creo que esta nota le hace honor a esa apreciación.

Con la desaparición física del General (Ej) Jacobo Yepez Daza no solo pierden las Fuerzas Armadas una guía muy importante para su futura recuperación. Pierde Venezuela un extraordinario venezolano, un militar civilista como lo fue el propio Simón Bolívar al preferir llamarse Ciudadano antes que Libertador. Conmovido aún por tan lamentable, inoportuna y trágica desaparición, despido así a un amigo entrañable y colega de luchas civiles, con mis más sentidas condolencias a su familia, a sus compañeros de armas y amigos, y a las Fuerzas Armadas decentes de Venezuela a las que fielmente representó, por la lamentable pérdida de un Ciudadano y oficial integro…

Caracas, 20 de Diciembre de 2015

Twitter:@laguana

viernes, 18 de diciembre de 2015

Los frijoles de Alfredo Coronil Hartmann

Por Luis Manuel Aguana

Tengo que agradecer a mi buen amigo Alfredo Coronil Hartmann el haber prologado en su blog mi última nota titulada “Una solución incluyente” (ver http://ticsddhh.blogspot.com/2015/12/una-solucion-incluyente.html), mas aun considerando que este tipo de cosa usualmente solo se ve aplicar en los libros, y no para la entrada de un blog (ver Proemio Razonado de Alfredo Coronil Hartmann en
http://pararescatarelporvenir.blogspot.com/2015/12/una-solucion-incluyente-por-luis-manuel.html). Quién sabe si esté haciendo historia en las redes del ciberespacio…

En realidad nunca leí de Alfredo el término “fijación sexual” que es la explicación que anota a lo que el llamó mi “campaña incansable” a favor de una Asamblea Nacional Constituyente. Es posible que se me haya pasado entre tanto texto que circula en las redes y que es imposible leer en su totalidad. Igualmente no me hubiera extrañado por la “mordacidad congénita” que él mismo se atribuye y de la que puedo dar fe pública por su excelente estilo de escribir.

Pero lo que si le alcancé a leer fue el atribuirme una “obsesión psicopática”, que a todos los efectos intentaba indicar lo mismo que lo anterior que no leí, en un intento de darle una interpretación al porque una persona se dedicaba tanto a un tema del que se consideraba poco amigo, por las razones que expone en su proemio (palabra no usual que significa prólogo, según el DRAE).

En esa oportunidad le contesté a Alfredo el porqué efectivamente me consideraba obsesivo-compulsivo en relación al tema Constituyente en una nota especialmente dedicada a ese término (ver Obsesión sicopática en  http://ticsddhh.blogspot.com/2015/01/obsesion-sicopatica.html). Pero al César lo que es del César. Alfredo recoge sus expresiones anteriores, y diciendo: “…“recojo mis frijoles” y apoyo públicamente la solución incluyente que retoma, con su ímpetu acostumbrado, Luis Manuel Aguana”, comienza a mirar este asunto desde otra perspectiva.

Públicamente igual le agradezco a Alfredo Coronil Hartmann ese apoyo y también acompaño su sugerencia que “la oposición concurra a esas discusiones con un anteproyecto, elaborado con buena técnica constitucional y previamente aprobado por los partidos y elementos integrantes de la nueva mayoría parlamentaria”. Pero esto solo ocurrirá en el caso de que a los partidos les caiga la locha que es necesaria la convocatoria Constituyente para acordar construir entre todos este país, cosa que siempre he dudado, como lo expongo más adelante.

Pero así como Alfredo, otros están en mayor o menor grado “recogiendo sus frijoles”, pero no por las mismas razones. El tema, como bien indica Alfredo es una cosa que “debería nacer de la madura reflexión de lo mejor del pensamiento constitucional del país”. Pero los oficiantes de la política tradicional pueden distorsionarlo-y ciertamente ya lo han hecho- de tal manera y convertirlo en una “Constitución más”, que sume a las ya 26 de la historia, para darle continuidad a eso que provocó precisamente lo que estamos tratando de resolver, intentando detener el cambio del sistema político del país a favor de los Estados y la descentralización.

Para mí una Constituyente, paradójicamente, no tiene como objetivo hacer una nueva Constitución. Ese es el RESULTADO de un Pacto de convivencia entre los venezolanos, siendo la Constitución el texto que recoge en blanco y negro los términos de ese Pacto. Es por eso que el último Pacto duró 40 años, y hubiera durado más si quienes debieron haberlo interpretado y defendido no se hubieran beneficiado de él a expensas de las necesidades del pueblo. Y una nueva durará y será respetada en tanto y en cuanto el Pacto acordado sea respetado primero.

Lo que se hizo en 1999 NO FUE UNA CONSTITUCION en los términos arriba señalados. Allí no hubo Pacto o acuerdo entre los venezolanos. Fue la manifestación de una parte del país pasando por encima de la otra. Fue un texto dirigido en su parte activa a atornillar a la persona que la propuso, engañando a todos los venezolanos, incluyendo a su oposición, indicando el mantra que esa era “la mejor Constitución del mundo”, frase que aún repiten como loros amaestrados.

Pues no amigos, hay que hacer un nuevo Pacto, pero esta vez entre todos los representantes de pueblo, legítimamente elegidos en elecciones auténticas. Una Constitución a mi juicio no es un texto legal, aunque su construcción y técnica sean de esa naturaleza. Es un texto político de una profundidad tal que de allí deriva el futuro de una Nación.

Es por eso que en el espíritu de lo que queremos hacer para que nuestro país renazca de sus cenizas, debemos discutir PRIMERO cual es la arquitectura del país que deseamos y DESPUES que lo hayamos diseñado, entregarles eso a los abogados y constitucionalistas para que lo escriban en una Constitución.

Nosotros tenemos una propuesta de arquitectura en un documento titulado Proyecto País Venezuela Reconciliada Vía Constituyente (http://proyectopaisviaconstituyente.blogspot.com/) que hemos puesto a la orden de todos los venezolanos como una solución para el renacimiento de Venezuela. Ese es el Pacto que deseamos que se discuta entre todos, pero sobre todo con la otra parte del país que voto por el gobierno, y que cree que no hay otra salida que la confrontación.

Por eso es que no creo que la cosa no sea simplemente dejar que los abogados hagan lo que le corresponde hacer al POLITICO -sí en mayúsculas- porque no me estoy refiriendo al politiquero que está oliendo como quedo yo allí si se presenta que tenemos que hacer una Constituyente, como está empezando a pasar. En lo personal nunca he creído que a los políticos, que fueron los creadores del fenómeno Chávez en 1998, les interese que el ciudadano discuta el país en un foro Constituyente. Esos son los mismos que dicen que Venezuela ha tenido muchas Constituciones, sin la grandeza ni la profundidad necesaria para entender lo que está pasando aquí más allá de sus intereses.

Si solamente tuviéramos unos pocos que tuvieran el coraje de “recoger sus frijoles” como lo ha hecho Alfredo, porque al final entendieron que hay que pactar una nueva realidad de Venezuela entre TODOS los venezolanos, estoy seguro que acortaríamos el camino y muy pronto estaríamos entrando en la modernidad del Siglo XXI. Al parecer ese camino está empezando a ser más ligero… Ah, y ¡salud también para ti Alfredo!

Caracas, 18 de Diciembre de 2015

Twitter:@laguana