jueves, 20 de julio de 2017

¿Qué parte de la pregunta No. 3 no entendió la MUD?

Por Luis Manuel Aguana

¡Qué difícil resulta ayudar a la oposición venezolana! Eso es lo que me imagino deben estar diciendo todos aquellos factores internacionales que desde el exterior se han pronunciado a favor de una solución a la grave crisis de Venezuela. Pareciera que cuando hacen algo bueno con las manos, ellos mismos se ocupan de destruirlo con los pies.

Escribía hace un mes cuando explicaba el mecanismo de la consulta popular: “¿Qué requiere esto? De una decisión formal de la Asamblea Nacional -que todavía esperamos- de ir a un proceso de Referendo Consultivo con la mayoría simple de sus integrantes de acuerdo al Artículo 71 y establecer a seguidas un cronograma de ejecución inmediata para esa consulta sin el CNE porque estamos en 350, con la colaboración cívica de todos los ciudadanos, investidos o no de autoridad, porque estamos en 333.” (ver ¿Y cómo nos comemos el 333 y el 350?, en http://ticsddhh.blogspot.com/2017/06/y-como-nos-comemos-el-333-y-el-350.html).

Pues bien, a pesar de que la dirigencia de la MUD estaba en contra de ir a una consulta popular, porque tercamente insistían en la vía confrontacional en las calles, lo que traería como resultado más muertos de jóvenes venezolanos, un reducido grupo de ciudadanos de la sociedad civil encabezados por la Alianza Nacional Constituyente, pudo imponer la racionalidad en la dirección política de la MUD, lográndose el gran acto de la Sociedad Civil en el Teatro Chacao, donde se le solicitó a la AN un Referendo Consultivo basado en el Artículo 71 constitucional para consultarle al pueblo en los temas de trascendencia nacional establecidos en el documento titulado “Gran Acuerdo Nacional ¡Que sea el Pueblo quien decida!” del 3 de julio de 2017 (ver http://www.unidadvenezuela.org/2017/07/documento-gran-acuerdo-nacional-sea-pueblo-quien-decida/).

Al final el acuerdo de la Asamblea Nacional del 5 de julio basó la consulta popular realizada el 16J en el Artículo 70 y no en el Artículo 71 solicitado en el Teatro Chacao por la Sociedad Civil (ver De Referendo a Plebiscito, en http://ticsddhh.blogspot.com/2017/07/de-referendo-plebiscito-una-lucha.html), incorporando adicionalmente las preguntas relativas a las Fuerzas Armadas y el Gobierno de Unión Nacional. Tal decisión la obligaba políticamente a proceder en consecuencia de haber, como efectivamente hubo, una respuesta extraordinariamente positiva del pueblo venezolano.

Pero esto ya es historia aunque hayan pasado menos de 7 días desde la consulta popular del 16J ¿Qué ha pasado entonces? Que la MUD nos sorprende con un documento político titulado “Compromiso Unitario para la Gobernabilidad” (ver http://www.lapatilla.com/site/2017/07/19/el-compromiso-unitario-para-la-gobernabilidad-acuerdo-presentado-a-los-ciudadanos-para-la-venezuela-post-maduro/), un programa de gobierno contentivo de un rosario de buenas intenciones de lo que harían los demócratas después de una supuesta ruta electoral, que incluye hasta elecciones primarias. ¿Qué parte de la pregunta No. 3 de la Consulta Popular del 16J no entendió la MUD? A la pregunta: “¿APRUEBA que se proceda a la renovación de los poderes públicos de acuerdo a lo establecido en la Constitución y a la realización de elecciones libres y transparentes, así como a la conformación de un Gobierno de Unión Nacional para restituir el orden constitucional?”, respondieron afirmativamente 6.384.607 venezolanos. Eso no se puede despachar como lo han hecho.

Ahora bien, ¿cómo pretende la MUD que existan elecciones sin el respaldo de las Fuerzas Armadas? ¡Obviamente que no existirán! Y mucho menos que se hagan elecciones primarias nacionales para que Henry Ramos Allup pueda competir para satisfacer su aspiración a ser Presidente de la República. Este personaje fatídico ha sido el enemigo No. 1 de realizar un gobierno de transición, y por eso pretende hacer jugadas electoralistas con el fin de que de alguna manera esta crisis termine en un acto electoral imposible que este puñado de delincuentes apruebe. ¿En qué país cree que vive? ¿Es así el tamaño de su ambición política, que hace que esta crisis se alargue de una manera criminalmente innecesaria, para ir más allá de un centenar de muertos?

Pero aun así la Asamblea Nacional tiene la obligación de conformar un Gobierno de Unión Nacional porque ese fue el mandato popular del 16J. Es claro que están entrampados si entendieron la pregunta de una manera interesada. Ahora quieren hacer elecciones con el supuesto afirmativo electoral de la pregunta No. 3, cuando no se pueden hacer elecciones. Podrían renovar los Poderes Públicos, como en efecto harán con los Magistrados del TSJ, pero por más trancazos que haga la gente con pérdida de vidas, tenemos a una banda de criminales conduciendo al país que impedirá que eso se cristalice. Eso amerita que los políticos opositores necesariamente piensen políticamente con más altura de lo que han hecho hasta ahora.

La pregunta No. 3 fue claramente interpretada por el pueblo como: “les damos la legitimidad para que cambien el régimen conformando un Gobierno de Unión Nacional, renueven los Poderes Públicos, y una vez renovados, hagan elecciones para legitimar un nuevo gobierno”. Ahora la MUD nos sale con su propia interpretación: “hacemos elecciones para cambiar el régimen, y desde ahora les presentamos por adelantado nuestro programa de gobierno” ¿Qué tal? Solamente que con esa interpretación no nos dicen como harán para que el régimen se vaya, haciendo que volvamos al punto inicial antes de la Consulta Popular, salvo que comencemos en serio con una guerra civil, como antes estaba planteada antes de la consulta. ¿Entonces para que sirvió ese esfuerzo gigantesco? Y no es un tema de que vamos a esperar un poco más porque “ya están caídos y somos mayoría”, o “somos reconocidos internacionalmente” o “ellos están divididos”, como lo han expresado los voceros de la MUD.

La consulta popular del 16J fue el acto de protesta ciudadana más trascendental de toda la historia de luchas que ha realizado la oposición venezolana y que se haya dado en el mundo. Así como lo leen. Ha movido las fibras de la democracia y libertad en todo el planeta. Aunque no lo percibamos, el mundo ha reconocido en los venezolanos la combatividad necesaria para no dejar que se instale un régimen comunista castrador de libertades.

Es por eso que sin haber pasado ni 24 horas los Estados Unidos reconocieron el resultado de esa Consulta Popular, así como Brasil, Perú, Panamá, Costa Rica, México, Puerto Rico y Argentina. El gobierno de los Estados Unidos anunció claramente sanciones al régimen de Maduro, de ser llevado a cabo ese fraude constituyente el 30 de julio, dándole a la oposición venezolana un claro mensaje de apoyo, como efectivamente lo ha hecho desde el comienzo de esta crisis. ¿En qué idioma, aparte del inglés, desean los distinguidos Diputados de la Asamblea Nacional que les hable nuestro principal aliado?

Entonces ustedes dirán, ¿y cómo se podría designar un Gobierno de Unión Nacional como indicaba la pregunta No. 3, sin el respaldo de las Fuerzas Armadas? Mi respuesta es: ¡haciéndolo! Designar ya en la línea de sucesión al Presidente de la Asamblea Nacional como Presidente de la República por emergencia nacional, para que conforme inmediatamente el Gobierno de Unión Nacional, y posteriormente en el mismo acto, solicitar el reconocimiento del Cuerpo Diplomático completo, aunque sepamos que algunos países estén comprados a los intereses del régimen. Pero por si no se han dado cuenta, señores Diputados, la Consulta Popular del 16J generó no solo la legitimidad interna, sino la externa de la comunidad internacional para designar desde ya un gobierno con respaldo internacional para actuar.

Y voy más allá. Ese gobierno una vez designado puede solicitar la ayuda internacional necesaria para combatir la violencia que genere el régimen, dando así el permiso necesario y requerido a la comunidad internacional para que nos ayuden a proteger las vidas y los bienes de los venezolanos, si es que con la propia fuerza, que debería estar en nuestras Fuerzas Armadas institucionales, no se lograra tal objetivo. Ese sería el momento estelar para que las Fuerzas Armadas, ahora del régimen, tomaran la decisión trascendental de seguir apoyando a unos delincuentes o proteger al pueblo venezolano representado por ese Gobierno de Unión Nacional. No en vano en la audiencia de ayer del Senado norteamericano, los senadores comparaban al régimen de Nicolás Maduro con un cartel de narcotraficantes, con un nuevo Pablo Escobar a la cabeza. ¿Qué más respaldo necesita la Asamblea Nacional?

Finalizo esta nota con las palabras de uno de los analistas políticos más reconocidos del U.S. Army War College (USAWC), Evan Ellis, quien en una reciente declaración para la revista Deutsche Welle, indicaba lo siguiente acerca de nuestra tragedia: Lo que ocurre en Venezuela no es una cuestión de política o de relaciones internacionales, sino un golpe del crimen organizado de gran escala: un grupo de criminales ha tomado control del Estado y asaltado su tesorería. El problema de fondo es que no existe un mecanismo jurídico internacional ni un modelo de cooperación regional que permita rescatar a un Estado en esas circunstancias sin violar su soberanía. De momento no hay cómo liberar a Venezuela, a su gente y a sus recursos de quienes los secuestran a punta de pistola.” (ver Venezuela es pasar hambre o luchar, en http://m.dw.com/es/evan-ellis-venezuela-es-pasar-hambre-o-luchar/a-38722778). Y lo más triste de todo esto es que la MUD espera elecciones de ese grupo de criminales. Para buen entendedor sobran las palabras…

Caracas, 20 de Julio de 2017

Twitter:@laguana

lunes, 17 de julio de 2017

Cuatro lecciones del 16J

Por Luis Manuel Aguana

El 16J el pueblo habló de una manera categórica. En una de las jornadas de protesta cívica más importantes del mundo, una población ansiosa de libertad condujo un proceso complejo sin la participación de la autoridad electoral constituida. Eso nos deja varias lecciones muy importantes para el próximo futuro, y de las cuales solo comentaré cuatro de ellas.

Miles de venezolanos expresaron de manera pacífica, democrática y constitucional su voluntad. De los resultados oficiales de los Rectores Garantes del proceso, con el 95% de las papeletas escrutadas, un total de 7.186.170 venezolanos, tanto en Venezuela como en el exterior, se expresaron contundentemente en relación a las preguntas formuladas: 1) 6.387.854 venezolanos no quieren la constituyente fraudulenta de Maduro; 2) 6.393.048 venezolanos desean que las Fuerzas Armadas respalden y defiendan con las armas de la República la voluntad soberana del pueblo venezolano; y 3) 6.384.607 venezolanos quieren elecciones generales y un gobierno de Unidad Nacional (ver “Resultados Consulta Popular en Venezuela - La constituyente No va. Julio 17 de 2017” en https://youtu.be/eBCbj13kYY4). Por más que el régimen y sus deslegitimados voceros desconozcan la expresión masiva del pueblo venezolano, el sol no se puede tapar con un dedo.

De allí la primera lección: habiéndose expresado el pueblo de manera tan categórica solo le resta a la Asamblea Nacional actuar en consecuencia con esa consulta, que para ella si es obligante. Y no es que no lo haya sido antes. Bien pudieron tomar las decisiones que ahora están obligados a tomar, pero con la diferencia de un respaldo político incontestable de la población. Esto es, proceder a desconocer al régimen de Maduro antes del 30 de Julio, cancelar esa constituyente fraudulenta y proceder a nombrar un Gobierno de Unidad Nacional que convoque a elecciones generales.

La instauración de ese Gobierno de Unidad Nacional así como la fecha de nuevas elecciones dependerán de los acuerdos políticos de las fuerzas que intervengan, incluyendo factores de las Fuerzas Armadas. Si, los militares. La AN difícilmente podrá imponer un nuevo gobierno sin el pronunciamiento a favor de eso de los militares. ¿Lo tienen? Deberían tenerlo si, de acuerdo a la consulta, el pueblo les ordena a los militares acatar las decisiones del Soberano, de acuerdo a la pregunta No. 2. Pero eso es el deber ser. Ese será el primer escollo con el que se encontrará la Asamblea Nacional si se pretende sustituir al régimen de Maduro.

Entonces para que Maduro entregue, los militares deberán en primer lugar reconocer los resultados de la Consulta Popular realizada. Pero como sabemos que el liderazgo opositor no actúa bajo el raciocinio de un plan, sino a lo Eudomar Santos “como vaya viniendo, vamos viendo”, es previsible que nos encontremos con un enfrentamiento en lo inmediato con violencia incluida. Y es allí donde intervienen los factores externos actuando como intermediarios.

Y aquí viene entonces la segunda lección: Maduro y su banda delincuencial sabe que no es posible la continuación de su gobierno y venderá bien cara su salida, conjuntamente con los militares que le apoyan. De allí que será obligado un canal de comunicación con el secuestrador para que diga cuáles son sus términos. Esa comunicación si no ha comenzado ya, deberá comenzar a la brevedad posible so pena de seguir con nuestra juventud muerta en las calles.

Algunos dirán, “¡NO! se tienen que quedar presos para que respondan por sus crímenes”. Y recuerden que así igualmente ocurrió en aquellas horas interminables del 11 de abril de 2002, donde Chávez pedía una maleta de dólares y un avión con sus familiares y allegados para irse a Cuba. No hubo entendimiento y esas horas fueron fatales, al punto que terminó regresando para destruir a quienes lo habían defenestrado, y también a quienes lo habían rescatado, con el Gral. Baduel a la cabeza. Esa posición nos ha costado 15 años más de destrucción masiva del país, que fue más grande que la maleta de dólares o la cabeza de Chávez.

Entonces aquí viene la tercera lección: si ese es el caso que se presenta, espero que aquellos a quienes les toque decidir esa situación otra vez (y gracias a Dios no me encuentro en esa posición) decidan pensarlo con la cabeza. Y esto no necesariamente quiere decir que la justicia no se aplicará, sino incluyan en su matriz de decisión algunas variables adicionales que pongan por delante las vidas de los venezolanos que se salvarían si los secuestradores desalojan el poder.

Pero el cuento no acaba allí. Y aunque me adelante en la apreciación política, al abandonar Maduro y su banda delincuencial el poder, el panorama de destrucción que se descubrirá será devastador, mucho más allá de lo que vemos ahora a simple vista. Razón por la cual se requerirá, no solo mucho tiempo de recuperación de lo destruido, sino de reconstrucción del tejido institucional perdido. Y los venezolanos hemos demostrado culturalmente que no somos un dechado de paciencia, por lo que es sumamente importante que desde ahora mismo se echen las bases para que en la próxima edición de un nuevo gobierno nacido del voto popular, Venezuela cuente con los mecanismos constitucionales necesarios para que no pueda ser posible el regreso de lo que con tanta sangre ha costado salir, so pena de volverlo a vivir en un futuro cercano.

Y de allí viene la siguiente lección, que a mi juicio es la más importante: desde ahora mismo y concurrentemente, el nuevo diseño de un Gobierno de Unidad Nacional deberá necesariamente incluir un capítulo enteramente dedicado a discutir entre las fuerzas democráticas la mejor manera de un regreso efectivo de la institucionalidad constitucional perdida.

Se deberían tener respuestas, por ejemplo, a preguntas tan trascendentales como estas antes que vuelva a elegirse otro Presidente de la República: ¿Debería seguir existiendo una Sala Constitucional que se alce con el país, independientemente del Presidente que se elija? ¿Debería el Presidente de la República disponer de todo el poder para decidir el solo los ascensos militares? ¿Debería el Presidente y el resto de los cargos de elección popular reelegirse indefinidamente? ¿Debería el Presidente decidir el Vicepresidente? ¿Es suficiente una sola vuelta para cualquier elección a cargos de elección popular? ¿Deberían salir sancionadas las leyes sin la aprobación de un Senado, que es la representación legítima de todos los Estados?

Estas y muchas otras preguntas deberían ser resueltas antes de elegir otro Presidente. De otra manera tengan por seguro que el que resulte ser Presidente luego de ese Gobierno de Unidad Nacional no podrá resolver la magnitud del desastre que heredemos de los delincuentes que tarde o temprano tendrán que desalojar el poder. Y esto traerá como consecuencia que volvamos a lo mismo de lo que estamos tratando de salir. En otras palabras, no es solo que Maduro se vaya, sino que hay que asegurar que otro como el o peor no vuelva.

Es posible que le sea difícil a la oposición asimilar estas lecciones pero intentaremos que lo hagan. Por lo pronto entendieron que había que consultar al pueblo venezolano, cosa que habían rechazado hasta que tuvieron el agua al cuello, creyendo que podían “ganar” participando en el fraude constituyente de Maduro con el CNE (y créanme que fue así). Recapacitaron e hicieron la consulta popular sin el CNE. Creo que ahora que se reconoció que estrategias que involucren acciones que incluyan masiva y pacíficamente a la población son mucho más efectivas que aquellas que la expongan a que la maten. Si no se abandona ese camino saldremos con bien de esta tragedia.

Caracas, 17 de Julio de 2017

Twitter:@laguana