lunes, 15 de enero de 2018

El Petro: Criptomoneda Soberana muerta al nacer

Por Luis Manuel Aguana

Desde aquel artículo escrito en Septiembre de 1970 por Peter J. Denning en el ACM Computer Surveys, “Virtual Memory”, que revolucionó en 37 páginas la industria de la tecnología informática, tal vez el post de Satoshi Nakamoto en su lista de correo de criptografía haría lo mismo al sistema de pagos mundial en Mayo de 2009, al publicar “Bitcoin: un sistema de dinero en efectivo electrónico peer-to-peer”(Bitcoin: A Peer-to-Peer Electronich Cash System) (ver original en español en https://bitcoin.org/files/bitcoin-paper/bitcoin_es.pdf) en 9 páginas. Por eso siempre he pensado que no es la cantidad de lo que se escribe sino la importancia de lo que se expresa escrito. Diferencia fundamental…

Nakamoto, al parecer el pseudónimo de un grupo de expertos en criptografía, inventaron una tecnología que, de acuerdo a The Economist, “podría alterar radicalmente el sistema financiero internacional... Eliminaría la necesidad de terceros de confianza como los bancos centrales en la transmisión de dinero, podría reducir el coste de tarjetas de crédito y otras tarifas en las transacciones, y atraer a quienes defienden la privacidad” (Satoshi Nakamoto, en https://es.wikipedia.org/wiki/Satoshi_Nakamoto).

Pero esto último –la privacidad- claramente se perdería si alguien controla el sistema. La idea precisamente es que el mecanismo este construido sobre la base de que nadie lo controle a fin de que no pueda existir la emisión inorgánica de dinero, así como la identidad de quienes transan operaciones financieras a través de ese sistema.

Esto es lo que precisamente desean realizar algunos países como Rusia, China, Irán, India, Estonia y ahora Venezuela, al crear las ahora llamadas “Criptomonedas Soberanas”. Efectivamente Maduro y su régimen pretenden burlar el sistema de pagos internacional creando una criptomoneda denominada Petro, a la que al parecer pondrán un peso específico importante para transar lo único que exporta Venezuela: Petróleo.

De una reciente entrevista tomada del boletín periódico del Grupo Eurasia, Signal (https://medium.com/signal-geopolitics-made-simple/bad-algorithms-fake-money-and-pissed-off-princes-c98c37adf73b) titulado “Bad algorithms, Fake Money, and Pissed-Off Princes” (Malos algoritmos, dinero falso y príncipes molestos), su editor Willis Sparks, experto en geopolítica actual y política exterior de los EE. UU., entrevista a Kevin Allison especialista en la intersección entre tecnología y geopolítica del grupo. De allí extraemos algunas interesantes respuestas en relación al Petro:

“Hola Kevin, ¿qué es una criptomoneda soberana?
Buenos días, Willis. Es dinero digital que usa código de computadora inteligente para permitir que la gente compre cosas sin pasar por un banco u otro intermediario financiero. Bitcoin, la primera criptomoneda, se creó como una alternativa al dinero fiduciario emitido por el gobierno. Pero una moneda digital soberana sería emitida por el estado; en el caso del Petro, un gobierno en Venezuela que ha presidido una desastrosa hiperinflación.

¿Cómo es una criptomoneda diferente del dinero en mi billetera?
Su efectivo, conocido como dinero fiduciario, está respaldado por un banco central, que puede encender las impresoras e imprimir más. Las criptomonedas están respaldadas por código, lo que hace que su suministro total sea una decisión de diseño. El número total de Bitcoins que pueden ser "extraídos" se conectó a la programación desde el principio. Otras monedas, como Ethereum, no limitan el número, pero eso podría cambiar. Los gobiernos deberán decidir si el suministro de sus criptomonedas será fijo o variable.

¿Por qué un gobierno querría una criptomoneda soberana?
Para revolucionar el comercio y la gobernanza mediante la creación de un método descentralizado a prueba de manipulaciones para registrar los cambios: OK, es broma. El gobierno de Venezuela probablemente solo quiera recaudar dinero en efectivo, evadir sanciones y contrarrestar la influencia de Estados Unidos. Al eliminar a los intermediarios financieros como los bancos, existen criptomonedas fuera del sistema de pagos globales, que se ejecuta en dólares estadounidenses. Mientras que algunos países están considerando otros beneficios, hay una razón por la cual son Venezuela, Rusia e Irán los que están investigando de forma más agresiva las criptomonedas soberanas.

¿Por qué querría comprar una criptomoneda soberana?
Tienes razón en preguntarte. ¿Es la criptomoneda segura? ¿Es fácilmente convertible en efectivo? ¿Las transacciones serían anónimas o se les haría un seguimiento? Estas son preguntas abiertas.

¿Debería preocuparme por esto?
Creará oportunidades financieras que podrían no estar disponibles hoy en países con sistemas bancarios subdesarrollados. Todos deberíamos preocuparnos por eso. Por otro lado, las criptomonedas nacionales también podrían facilitar que los gobiernos rastreen lo que usted compra y vende. Eso debería preocupar a cualquiera que se preocupe por la privacidad.”  (Traducción libre y resaltado nuestro)

La creación de una moneda digital involucra un sistema de confianza en el código que está regado en miles de computadoras alrededor del mundo que se ocupan de llevar la confiabilidad de la transacción que usted está realizando. No está respaldada, como bien indica Allison, por un Banco Central como el dinero que tenemos en el banco. Es claro que a diferencia de Bitcoin y las demás criptomonedas actuales, esta nueva criptomoneda soberana rompería con el esquema de control descentralizado que busca precisamente escapar de quienes han demostrado haber conculcado el valor del dinero de todos.

Ya por ese solo hecho, ¿por qué alguien afuera querría comprar o transar con Petros o con cualquier criptomoneda soberana? Ya el régimen ha indicado que los pagos por los envíos de crudo se transarían en Petros. Esto significa que los compradores deberían ir a la red a buscar Petros para pagarle al gobierno venezolano por el crudo. Pero ¿estarían dispuestos los proveedores de bienes y servicios requeridos en Venezuela a recibir Petros por sus mercancías? ¿Será fácilmente convertible a dólares para ellos?

El régimen tendría que crear anteayer un sistema de confianza internacional tal que los proveedores del mundo estén dispuestos a arriesgarse a cambiar sus dólares por Petros solo para proveer a este país cuya credibilidad está en el subsuelo solamente porque algunos asesores le dijeron a Maduro que esa era la solución para el desastre financiero en que nos encontramos. Y esa confianza no se crea “overnight” por un decreto de Miraflores.

Desde el punto de vista técnico, el gobierno puede poner a trabajar a sus técnicos para “minar” Petros. Pero también tiene que lograr que muchos lo hagan alrededor del mundo, no solo aquí en Venezuela, precisamente para crear el incentivo de transar esa criptomoneda soberana en una moneda real de intercambio como el dólar, que requiere para poder realizar pagos en el sistema financiero internacional. Pero ¿de qué le serviría eso si no existe la confianza del mercado?

Por último y que considero lo más importante, la privacidad: ¿querrán los proveedores de todo el mundo someterse a que sus transacciones sean realizadas y monitoreadas por un sistema perteneciente un régimen totalitario de corte castro-comunista a través de un sistema electrónico de pagos soberano? Creo que esa pregunta entierra al Petro como Criptomoneda Soberana antes de nacer…

Caracas, 15 de Enero de 2018

Twitter:@laguana

miércoles, 10 de enero de 2018

De Consulta a Constituyente

Por Luis Manuel Aguana

Realmente no ha sido un tema fácil. Ni antes, ni ahora,  y seguramente no lo será en el futuro. Incluso nos atribuyeron la responsabilidad teórica por la convocatoria Constituyente inconstitucional de Maduro. Los perros de Sancho ladrando... Y seguimos andando.

Pero si de tanto explicar, los únicos que escucharon fueron los del gobierno, que como malos estudiantes no lo entendieron y de paso se copiaron mal, si el tema lo hubiera asumido la oposición, otro gallo le hubiera cantado al país, en especial en estos últimos dos años que han sido cruciales en el devenir político venezolano. Si solamente se hubiera dispuesto de un par de buenos dedos de frente y sentido común opositor, las cosas serian diferentes ahora.

Pero no podemos llorar por leche derramada ni por los ojos sacados para rogar a Santa Lucía. Ya lo pasado pasó y nos corresponde ahora corregir el rumbo para llegar al puerto porque la ruta se hizo más larga. Tenemos, gracias a Dios, la resistencia y la determinación para continuarla, a pesar de las torpezas de quienes conducen -hasta ahora- la oposición oficial. ¡De aquí no se va nadie!

Continuar con la ruta de la recolección constitucional de firmas para la iniciativa de convocatoria del Soberano (Art. 348), se hizo contradictorio al haber convocado ya el régimen una Constituyente, haciendo de suyo aun más cuesta arriba explicar el porqué era necesario hacerlo como expresión de la voluntad soberana del pueblo. ¿Qué hacer entonces?

Lo primero que hicimos fue suspender el proceso que iniciamos en todo el país de recolección de firmas. Eso fue muy duro por el despliegue realizado con muchísimo esfuerzo por muchos hombres y mujeres creyentes en nuestra palabra de cambio político a través de un proceso constituyente originario en muchas regiones, explicándoles una retirada temporal hasta rehacer una estrategia que fuera respuesta a este nuevo zarpazo del régimen. ¿Cuál fue el primer paso? Intentar detener a como diera lugar, de manera pacífica y constitucional, el llamado irrito e inconstitucional a una Constituyente el 1ro de Mayo del 2017 y sus elecciones el 30 de Julio. ¿Cómo hacerlo? Convocando un Referendo Consultivo al Pueblo por materia de trascendencia Nacional que consultara al pueblo si quería esa Constituyente.

He explicado en este blog numerosas veces los pasos y comunicaciones formales que hicimos desde la Alianza Nacional Constituyente para que la AN convocara ese Referendo (ver Mensaje de la ANC a la Nación, ¡El Pueblo debe ser consultado ya!, en http://ancoficial.blogspot.com/2017/05/mensaje-de-la-alianza-nacional.html), que se tradujeron finalmente en la Consulta Popular del 16 de Julio de 2017, a pesar de toda la resistencia y rechazo que hizo el sector político porque eso no estaba entre sus planes. Y todavía hay personajes y grupos que aun tienen los escrúpulos indecentes de atribuirse públicamente ese paso fundamental, que fue documentado, ideado e iniciado desde la Alianza Nacional Constituyente y cristalizado por toda la sociedad civil venezolana, buscando de manera mezquina réditos y favores políticos, como aquellos que buscan indulgencias con escapulario ajeno. Eso forma también parte del camino recorrido en el que aúllan los perros de Sancho.

Pero lo que jamás pensamos fue que las elites políticas ignoraran el mandato del pueblo del 16J-2017. Esa traición fue demasiado. Eso nos dio la medida de hasta donde puede llegar nuestra tragedia. Aunque se haya ignorado el mandato del pueblo en ese momento, eso no implica que no este pendiente y no sea todavía una obligación de la Asamblea Nacional.

En todo caso, ese hito definió políticamente una Ruta constitucional, pacifica y electoral de la crisis venezolana. La totalidad de la comunidad internacional respaldó la respuesta y la gigantesca estatura democrática del pueblo venezolano el 16J-2017, a pesar de la torpeza y subdesarrollo de su liderazgo político. Ese escollo de un liderazgo que no está a la altura de su pueblo, necesariamente debe ser superado, aunque la solución del grave problema del país tengamos que conseguirla a pesar de eso.

Y una lección que sin lugar a dudas nos dejó el 16J-2017 es que la solución esta en preguntarle a pueblo venezolano. Sin un liderazgo político opositor del nivel necesario para afrontar la crisis y un régimen actuando al margen de la Constitución, comprando las voluntades de la oposición –y no necesariamente con dinero-, se hace imperativo buscarle una salida y un cauce a la fuerza que solamente reside en el pueblo soberano.

En mi última nota del año 2017explicaba que la Consulta Popular del 16J-2017 solo se pudo realizar con la anuencia del régimen porque ya había sido traicionado por la oposición antes de realizarse (ver 2018 Hechos y Efectos, en  http://ticsddhh.blogspot.com/2017/12/2018-hechos-y-efectos.html). Sería impensable una próxima oportunidad para la realización de otra consulta semejante a la del 16J salvo que el gobierno sea obligado a realizarla. En nota posterior analizaremos las vías para lograr eso, pero por lo pronto surgen algunas interrogantes más urgentes: ¿Porqué otra consulta? ¿Ya el pueblo no decidió lo que había que decidir el 16J-2017?

Efectivamente lo hizo. Pero no contábamos con una traición que conduciría a un dialogo continuista y lo más importante: EL REGIMEN HIZO SU CONSTITUYENTE ignorando la decisión popular expresada en la Pregunta No. 1 de la Consulta Popular. Eso puso el problema en una perspectiva diferente. Ya hay DE FACTO un Poder Constituyente ilegal, pero en ejercicio.

Esa Constituyente irrita e  inconstitucional comenzó convocando elecciones de Gobernadores, Alcaldes y cuerpos legislativos regionales POR ENCIMA DE LA CONSTITUCION VIGENTE, pretendiendo ahora convocar elecciones Presidenciales SIN NINGUN SUSTENTO. Y la oposición oficial DE NUEVO le esta haciendo el juego legitimador. Eso es inaceptable.

Incluso serian capaces de ir a una elección presidencial con el régimen con tal de que les perdone la vida a sus partidos SIN ANTES DESMONTAR el parapeto constituyente del régimen A SABIENDAS que ese sería el verdadero poder en Venezuela, tal y como ocurre en Cuba con una Constituyente que decide de manera permanente. Esa es una barbaridad que los venezolanos no debemos tolerar.

Los venezolanos EXIGIMOS entonces pronunciarnos en relación a la existencia o no de una Constituyente en Venezuela y ESO SOLO LO PUEDE HACER CONSTITUCIONALMENTE EL PUEBLO SOBERANO EN CONSULTA POPULAR.

Algunos hemos luchado para que se convoque al constituyente para discutir y deliberar el país que queremos luego de esta pesadilla. Otros no desean hacerlo y lo respetamos porque están en su derecho de no querer cambiar la Constitución de 1999, pero ESO HAY QUE PREGUNTARSELO al único que puede decidir, que solo es el Soberano Pueblo de Venezuela. Nadie más.

Aquí entonces nuestro discurso cambió. Ahora no digo "quiero una constituyente" y me pongo a recoger firmas para eso. Ahora mi discurso es: "quiero que el pueblo decida si quiere una Constituyente", que es algo muy diferente, y la forma correcta de proceder en esta situación en donde ya existe una Constituyente convocada inconstitucionalmente. Y si el pueblo LA QUIERE entonces que de allí salga ese gobierno de transición y unidad nacional de la Pregunta No. 3 de la Consulta del 16J-2017, que sería legitimo de nacimiento porque saldría de un mandato del pueblo en Consulta Popular. Pero SI EL PUEBLO NO LA QUIERE entonces que se siga el procedimiento constitucional derivado de la destitución del Presidente el 9 de Enero de 2017 en la Asamblea Nacional.

En lo personal me encontraré trabajando junto con mis compañeros de la Alianza Nacional Constituyente en toda Venezuela para convencer a la gente para que vote en esa Consulta, que con el favor de Dios conseguiremos, por la aprobación de un nuevo llamado, esta vez legitimo, a una nueva Asamblea Nacional Constituyente, con la idea fundamental de que en ella se discuta un nuevo país descentralizado, donde en su texto fundamental se corrijan las taras estructurales de la Constitución de 1999, que le permita a los habitantes de este país decidir sus asuntos en cada municipio, auto sustentarse y vivir de su trabajo y no de una renta castrante, lo que a la larga los convertirá en ciudadanos...

Caracas, 10 de Enero de 2018

Twitter:@laguana