martes, 8 de marzo de 2022

La realpolitik de EEUU para Venezuela

Por Luis Manuel Aguana

English versión

Ciertamente, la realidad mata cualquier razón de política. A pesar de que un país tenga un curso de acción decidido previamente, las realidades le hacen cambiar de curso, así deje de lado acuerdos ya decididos. EEUU es una potencia mundial. No es de su interés lo que le pase a nadie, salvo a sus propios ciudadanos. Eso más que una realidad es un hecho comprobado. Tal vez la llamada primera democracia del mundo tenga voces fuertes que internamente hagan el balance entre lo que debe suceder y lo que en realidad sucede, pero termina imponiéndose la que se ha dado en llamar internacionalmente “realpolitik” o política realista, definida como “la política o diplomacia basada principalmente en consideraciones de circunstancias y factores dados, en lugar de nociones ideológicas explícitas o premisas éticas y morales” (ver Realpolitick en https://es.wikipedia.org/wiki/Realpolitik).

Ese pragmatismo de la política realista de EEUU de dejar a la oposición venezolana, o a los venezolanos en general, fuera de cualquier consideración a la hora de negociar directamente con Nicolás Maduro Moros –a solicitud del mismo régimen-  no debería extrañarnos, incluso hacernos sentir mal. EEUU vino a negociar el sábado pasado, utilizando la cobertura impuesta por el suministro petrolero y los altos precios impuestos por la guerra en Ucrania, sus intereses legítimos, no los de los venezolanos.

Si, efectivamente, hablaron con Maduro acerca de unas elecciones presidenciales y posible la vuelta a la mesa de negociación –cosa que el régimen rechazó si no soltaban a Alex Saab-, pero el centro del tema fue fundamentalmente el destrabamiento de las relaciones EEUU-Venezuela rotas a partir de 2019 con el reconocimiento de Juan Guaidó como Presidente Encargado. No vinieron a abogar por los cientos de políticos y militares presos venezolanos. No. Trajeron a su experto para abogar por sus presos de CITGO. Y yo me pregunto, aparte de la oportunidad presentada por la guerra en Ucrania, ¿por qué hacer algo ahora que siempre pudieron hacer directamente? Y la respuesta me parece muy obvia: Porque desde 2019 no se ha avanzado ni un milímetro con la solución del problema venezolano con el Gobierno Encargado que han apoyado desde el 2019. ¿Duro, verdad?

Porque así funcionan las naciones. Si algo no funciona, lo desechan y buscan otra solución. Y la solución ahora para ellos es hablar directamente con la cabeza del problema y llegar a un arreglo conveniente a ambas partes. Y san se acabó. Si no se hubiera abierto la ventana de oportunidad que se abrió para los venezolanos en enero de 2019, los EEUU ya hubieran abordado el problema directamente desde hace mucho tiempo. Pero al parecer lo peor que nos pudo pasar desde el 2019 –fundamentado en los hechos que han ocurrido- fue haber perdido 3 años corridos con un Gobierno Encargado que ha coexistido con el régimen sin tomar alguna decisión efectiva para deshacernos de el. Esa es lamentablemente la realidad.

¿Cómo queda el Gobierno Encargado luego de esa primera reunión del régimen con una comisión de alto nivel de los EEUU compuesta por Juan González, Director para las Américas del Consejo de Seguridad Nacional del Presidente de los EEUU, Roger Carstens, enviado presidencial especial para asuntos de rehenes, y James Story, Embajador de Estados Unidos en Venezuela, basado en Bogotá? Obviamente pintado en la pared. Vinieron a hablar con el jefe de la banda de secuestradores, y punto.

Y mejor composición para negociar imposible: el enviado del Presidente de EEUU, el Embajador de EEUU para Venezuela, y un experto en rehenes. Eso es lo que se enviaría a conversar con un delincuente para que suelte unos rehenes (aunque lamentablemente no hayan venido a hablar de los rehenes que somos todos venezolanos). Lo del petróleo no fue más que una excusa porque saben de sobra que Venezuela dejo de ser un país petrolero hace años. Pero eso no significa que no pueda serlo de nuevo en el futuro a instancias de EEUU en una negociación política.

Esta es para ellos la primera de una serie de reuniones que posiblemente lleven a la desaparición progresiva del Gobierno Encargado y al ablandamiento paulatino de las sanciones, con la contraprestación de que Maduro abandone a Rusia como principal apoyo internacional de su régimen y Venezuela recupere su estatus de proveedor confiable de petróleo a los EEUU. Si Maduro insiste en Putin y Rusia, será a él que le caerá todo el peso de la seguridad nacional de los gringos porque eso no le será permitido a las puertas de un posible conflicto nuclear internacional o una Tercera Guerra Mundial. Si no se lo dijeron en esta reunión, se lo harán saber. Y eso no implica que necesariamente el régimen salga del poder, sino que sea tolerado por los EEUU en los años por venir, como ha ocurrido con Cuba en más de 60 años, de nuevo, en “realpolitik”.

En ese contexto, ¿cómo quedamos nosotros los venezolanos? Con una oposición fatua, sin ninguna credibilidad en el país, al vaivén de una situación política internacional que por muy lejana que parezca nos toca muy de cerca, los venezolanos debemos hacer cuentas de lo que tenemos y lo que no tenemos. Y parte de lo que NO tenemos es una oposición creíble internacionalmente. No son creíbles porque si no fuera así, no se hubiera producido ese contacto directo EEUU-Maduro en primer lugar.

Entonces la construcción de esa nueva oposición con un nuevo liderazgo político, en primer lugar, es una tarea impostergable y de primer orden que debemos acometer dentro de lo que quede en la llamada sociedad civil organizada y la dirigencia política decente que todavía nos quede, teniendo como primer objetivo a alcanzar lograr establecer los canales necesarios con la Comunidad Internacional para hacer valer nuestras propuestas para salir del régimen de Nicolás Maduro Moros en el medio de esta crisis internacional, demostrándole a los EEUU que en Venezuela no se requiere mantener una tiranía para asegurar una América para los Americanos, como dictó una vez la Doctrina de Monroe. Eso no solo es posible sino absolutamente necesario.

Caracas, 8 de Marzo de 2022

Blog: https://ticsddhh.blogspot.com/

Email: luismanuel.aguana@gmail.com

Twitter:@laguana

Instagram: @laguana01

Telegram: https://t.me/TICsDDHH

Facebook: https://www.facebook.com/TICs-Derechos-Humanos-102169239041065

jueves, 3 de marzo de 2022

Notas acerca de cómo haremos una Constituyente

Por Luis Manuel Aguana

English versión

A pesar de todos los años dedicados de alguna marera a influir en la política venezolana para que ocurra un cambio en el paradigma del poder en nuestro país, debo reconocer, no sin cierta decepción, lo poco que nos hemos sabido explicar a la población cómo debería desenvolverse el proceso Constituyente en Venezuela. Tal vez sea un problema en la forma en que hemos tratado de hacer llegar el mensaje, la manera de plantearlo, los canales utilizados, o bien la falta consistente de recursos que nos ha acompañado desde que comenzamos hace muchos años esta cruzada, para poder realizar una campaña comunicacional en plena forma para explicarles a los venezolanos cómo abordar el problema.

Lo cierto es que todavía al día de hoy me encuentro con personas que aún nos preguntan cómo haríamos ese proceso constituyente, ya que claramente tenemos al frente unos delincuentes manejando el poder en Venezuela, y que difícilmente lo abandonarán solo porque el pueblo se los ordene. No estamos tratando con políticos, como quieren seguir insistiendo quienes hacen oposición política en Venezuela, convenciendo a la Comunidad Internacional de ir a unas elecciones con unos delincuentes en el poder.

Hay dos consideraciones importantes que deben tenerse en cuenta en esta explicación que son definitorias para darle una respuesta clara a los venezolanos acerca de cómo realizar este proceso constituyente: a) ninguna explicación para este tema cabe en un mensaje de Twitter (por más hilos que se le pretenda dar); y b) la respuesta es y ha sido dinámica, y en consecuencia diferente en cada momento político que hemos tenido en Venezuela.

La primera consideración apunta al hecho comunicacional mismo. Los venezolanos deseamos respuestas rápidas y cortas a problemas complejos. Y si ya ha sido difícil explicar el porqué es necesario ir a un proceso Constituyente, la pregunta que viene a continuación es el cómo lo hacemos. Y allí entramos en la segunda consideración. La respuesta ha sido diferente desde que iniciamos la cruzada mucho antes de la fundación de ANCO en marzo de 2016.

No podíamos de ninguna manera fundar la Alianza Nacional Constituyente Originaria, ANCO, sin decirle al país CÓMO íbamos a realizar ese proceso tan complejo y con quienes íbamos a hacerlo. De hecho, la base organizativa debía comenzar a construirse a partir de ese momento. ¿Y cuál fue el soporte teórico del lanzamiento de ANCO, que explicaba el cómo y sus fundamentos? El documento titulado “Bases Constituyentes, Propuesta de los Ciudadanos para la Reconciliación y el Cambio” cuya última versión se publicó el 26 de noviembre de 2017 (ver Documento Bases Constituyentes, en  https://tinyurl.com/8vjaccvu). Las Bases Constituyentes incluyen de manera extensa las Bases Comiciales de todo el proceso (cómo se realizarían las elecciones constituyentes y sobre qué fundamentos).

Encontrarán una explicación detallada de cómo haríamos ese proceso en mi nota titulada “Bases Constituyentes” del 22 de febrero de 2017 (ver Bases Constituyentes, en https://ticsddhh.blogspot.com/2017/02/bases-constituyentes.html), sin embargo, les adelanto: ¿De qué se trata este documento? Con base a nuestro derecho a la participación política consagrado en la Constitución, un grupo de venezolanos redactamos un manifiesto para la historia denominado Bases Constituyentes, donde aquellos que lo suscriban -denominados Activadores- nos constituimos en todo el país en Juntas Activadoras del Poder Constituyente Originario (JAPCOs), cuya misión tiene tres objetivos fundamentales: 1) Recoger las manifestaciones de voluntad del 15% del Registro civil y Electoral en todo el país (Artículo 348); 2) Alcanzado y superado ese mínimo del 15% constitucional, proceder a convocar a un Proceso Constituyente de carácter Originario; 3) Estar en la disposición de defender la voluntad del pueblo de convocar a una Asamblea Nacional Constituyente por encima de cualquier desconocimiento que haga el Poder Constituido al Poder Constituyente Originario.

En ESE MOMENTO, previo a la convocatoria ilegítima del régimen a una Constituyente el 1ro. de mayo de 2017, nuestro CÓMO estaba basado (y sigue estando) en nuestro derecho constitucional a la participación política, ejerciéndolo por encima de los poderes constituidos, y convencer a todos los factores políticos, incluyendo a las Fuerzas Armadas, de respetar el resultado de ese proceso inédito.

Sin embargo, la situación política del país CAMBIÓ radicalmente a partir de ese 1ro. de mayo de 2017. El repudio del país a esa constituyente ilegítima del régimen frenó en seco nuestra iniciativa de levantar el 15% requerido para convocar una Constituyente por iniciativa popular y nos obligó a un cambio en la estrategia hacia una Consulta Popular (ver mi intervención con la JAPCOs de ANCO en Anzoátegui, en Constituyente Originaria versus fraude constitucional, en https://ticsddhh.blogspot.com/2017/05/constituyente-originaria-versus-fraude.html) para que fueran los venezolanos los que decidieran el destino de Venezuela, sin abandonar la lucha por una Constituyente Originaria que cambiara las bases del poder en nuestro país (ver mi nota del 20 de mayo de 2017, La lucha por una Constituyente Originaria debe continuar, en https://ticsddhh.blogspot.com/2017/05/la-lucha-por-una-constituyente.html). En esta nota explico en detalle el porqué hay que cambiar la Constitución de 1999 a través de un proceso Constituyente. La estrategia de ANCO de iniciar el esfuerzo consultivo sin los poderes públicos, llevó a la ejecución de las dos Consultas Populares en el 2017 y en el 2020, y estableció los mandatos populares necesarios para lo que ocurrirá en Venezuela en el proceso de la recuperación de la libertad.

Luego de estas Consultas Populares cuyos mandatos han sido ignorados por el régimen, pero peor aún por la oposición política, retornamos a nuestra lucha principista por la convocatoria al Constituyente Originario, pero teniendo en cuenta que la realidad política del país ahora es completamente diferente. Desde el año 2017, el régimen afianzo sus estructuras trayendo como consecuencia una destrucción exponencial de la planta física –y la reserva moral- del país, con el consiguiente éxodo de más de 6 millones de personas, aumento considerable de la persecución política y ruina económica del país, todo esto sin contar con una espantosa pandemia que ha arrasado a Venezuela hundiéndola aún más en la miseria del régimen. Este país no es el mismo en el 2022 que en el 2017. No existen las mismas condiciones políticas por lo que no se pueden aplicar las mismas metodologías y soluciones que una vez esgrimimos en las Bases Constituyentes, para tratar de imponer un mandato que surja de la decisión popular.

Entonces la aproximación debe ser otra, manteniendo nuestra propuesta de convocatoria Constituyente, pero a través de un proceso diferente al planteado hasta mayo de 2017. Y es allí donde debemos afinar nuestra creatividad política. Entre las dos Consultas Populares de 2017 y 2020 ya existe un mandato vigente y vinculante de: a) Ordenar el cambio de los Poderes Públicos; b) Exigir el Cese de la Usurpación de Nicolás Maduro Moros previo a cualquier llamado a elecciones; y c) La obligación de “… adelantar las gestiones necesarias ante la comunidad internacional para activar la cooperación, acompañamiento y asistencia que permitan rescatar nuestra democracia, atender la crisis humanitaria y proteger al pueblo de los crímenes de lesa humanidad”.

Con esos tres elementos podemos afirmar sin lugar a dudas que no solo ANCO, sino todos los venezolanos, tenemos el respaldo necesario ordenado en mandato popular por el pueblo venezolano en dos Consultas Populares, para plantear ante la Comunidad Internacional, un proceso constitucional, pacífico y en esencia electoral (sin la participación de ningún poder público del régimen) como lo es una Asamblea Nacional Constituyente, que nos lleve a una elección de Constituyentes, en contraposición a unas elecciones presidenciales y parlamentarias planteadas desde la oposición oficial como solución al problema venezolano.

De esta manera elevamos el planteamiento Constituyente a otro nivel, no sin dejar de lado lo que tengamos que realizar para que ese planteamiento sea hecho realidad. Esto es, si la Comunidad Internacional entiende que hay que cambiar todas las estructuras del Estado venezolano para poder salir de la crisis terminal donde nos encontramos, y de entre sus observaciones sale que todos los venezolanos debemos firmar para que eso se haga realidad, entonces idearemos la manera de que todos los venezolanos aquí y el resto del planeta firmen por esa solución.

Pero si se considera que para que exista paz en Venezuela se acuerda en una negociación política a cuatro partes, un Tribunal Electoral Ad Hoc (especialmente dispuesto para eso) fuera de las estructuras del régimen, entre la Comunidad Internacional, los partidos políticos, la sociedad civil y el régimen para una elección constituyente de cuyos resultados salga un Gobierno de Transición producto de la decisión de unos constituyentes legítimos, con unas Bases Comiciales discutidas entre todos los involucrados, entonces ese será el camino de ese CÓMO constituyente. En mi opinión, no se puede pensar en ir a recoger firmas ahora mismo sin que ANTES esto sea decidido en ese proceso de negociación política que incluya a todas las partes.

No estoy hablando de algo irreal. La convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente Originaria sigue siendo nuestro desiderátum para organizar y Refundar a la Nación. Pero la gran mayoría de todos los venezolanos deben estar convencidos de eso. De todos los años que he estado estudiando y escribiendo acerca de este proceso nunca he estado más convencido que este  tendrá necesariamente que pasar por una NEGOCIACIÓN POLÍTICA ADENTRO Y AFUERA DEL PAÍS, como recientemente lo explicara en mi reciente nota (ver Refundación de la Nación en tiempos de guerra, en https://ticsddhh.blogspot.com/2022/02/refundacion-de-la-nacion-en-tiempos-de.html). Pero para que eso ocurra deberemos tener de nuestro lado a la gran mayoría de todos los venezolanos que aspiran a un cambio radical en nuestro país. De allí la fortaleza que deberemos tener en organización y penetración popular para convencer a los ciudadanos que esta es la última y única vía a transitar políticamente para salir de este problema sin matarnos entre todos. Espero en Dios que así sea…

Caracas, 3 de Marzo de 2022

Blog: https://ticsddhh.blogspot.com/

Email: luismanuel.aguana@gmail.com

Twitter:@laguana

Instagram: @laguana01

Telegram: https://t.me/TICsDDHH

Facebook: https://www.facebook.com/TICs-Derechos-Humanos-102169239041065