viernes, 7 de septiembre de 2012

Los 4 Jinetes del CNE

Por Luis Manuel Aguana (*)

El Apocalipsis, el final de los tiempos. Cuatro jinetes aparecerán y arrasarán la tierra. Están descritos en la Biblia como los anunciadores del fin del mundo conocido. Y cual anunciador del final de estos tiempos oprobiosos, el CNE nos informó a los venezolanos la venida de sus cuatro Jinetes del Apocalipsis Electoral al reunirse en secreto el 1ro. de Agosto, aprobar y publicar en la gaceta electoral del 24 de agosto una modificación extemporánea del Reglamento Electoral que regirá para los comicios del 7 de Octubre. Esta modificación se publico en el sitio en la web del organismo a partir del 28 de agosto del 2012. ¿Será que con estos jinetes el CNE pretende darle la ventaja definitiva al Saliente siendo anunciador del final de los tiempos democráticos conocidos? Amanecerá y veremos…

Cuatro jinetes nos enviaron desde el CNE. El primero de ellos viene en caballo blanco y de acuerdo a los estudiosos se refiere al Anticristo. Nada menos. El propio engaño. El que viene con poder y le miente a la gente. El numeral 2 del Art. 312 indica:

"En los Centros de Votación con tres o más Mesas Electorales, se habilitará una Estación de Información al Elector, la cual dispondrá de equipos de computación con la información contenida en el Registro Electoral y un sistema de distribución de electores y de control de acompañantes. En esta Estación se hará entrega a la electora o elector de un instrumento que indique el número de cédula de identidad, la página y renglón del cuaderno de votación, de tal manera que la búsqueda en la Mesa Electoral se haga de manera expedita."

Esta estación irá conectada en línea a la base de datos del CNE en los centros con 3 o más mesas electorales. ¿Para qué son estas estaciones? ¿A quién pretenden engañar con ese viejo truco? Al conocer el CNE la situación de quienes están votando en todo el país el gobierno estará en la posición de retrasar el proceso como le dé la gana y hasta la hora que le de la gana como ocurrió con las captahuellas de Jorge Rodriguez en el Revocatorio del 2004, al conocer en tiempo real quienes han votado. El propio engaño del jinete en caballo blanco.

El segundo jinete viene en caballo rojo y representa la guerra y la destrucción. El CNE decretó la muerte de la tinta, la revisión del cuaderno electoral y la verificación de la cédula. Todo queda ahora en manos del SAI. Destruyeron los mecanismos manuales para saber si alguien votaba dos veces. Artículo 232, numerales 2.3 y 2.4:

“2.3 En caso de que el dispositivo refleje que la huella de la electora o elector no coincide con la registrada en el Sistema de Autenticación Integral, la Operadora u Operador del Sistema Integrado informará de tal circunstancia a la Presidenta o Presidente de la Mesa Electoral, quien le informará de la situación a la electora o elector para que coloque el dedo pulgar de la mano izquierda en el dispositivo para la captación de su huella dactilar. Si no coincide, el Operador del Sistema Integrado procederá a registrar ambas huellas dactilares. Una vez cumplido con el referido procedimiento la electora o elector procederá a ejercer su derecho al voto.

2.4 En caso de que el dispositivo refleje que la electora o elector no posee huella dactilar registrada en el Sistema de Autenticación Integral, la Operadora u Operador del Sistema Integrado informará de tal circunstancia a la Presidenta o Presidente de la Mesa Electoral, quien le informará de la situación a la electora o elector, y procederá a capturar las huellas dactilares de la electora o elector en el siguiente orden: pulgar derecho, pulgar izquierdo, índice derecho e índice izquierdo. Una vez completada la captura de las huellas la Presidenta o Presidente de la Mesa Electoral activará la máquina de votación una vez que la electora o elector esté frente a la misma para ejercer su derecho al voto.

Ya no aparecen más la tinta y las verificaciones manuales de la cedula en los cuadernos. De acuerdo a esta destrucción un elector que quiera votar dos veces votará sin llenar ninguna planilla ni realizar ningún procedimiento, solamente tendrá que proceder a registrar sus huellas y votar sin que se produzca ninguna "traza de papel" ya que el CNE confiará a la máquina esta verificación. Si la máquina no reconoce la huella del elector, ya sea porque NO ESTÁ registrada o ES DIFERENTE a la registrada, el elector IGUALMENTE VOTARÁ [1]

El tercer jinete viene en un caballo negro y representa el hambre luego de la destrucción y la guerra. Multiplicación de los nombres para calmar el hambre de votos oficialistas. Si en el SAI está registrado un elector con nombre PEDRO ANTONIO PEREZ GONZALEZ, alguien cuya cédula diga solo PEDRO PEREZ o PEDRO GONZALEZ o ANTONIO PEREZ o ANTONIO GONZALEZ podrá VOTAR en nombre de PEDRO ANTONIO PEREZ GONZALEZ [1]. Artículo 232, numeral 1.5:

“En caso de que el dispositivo de autenticación integral indique que los nombres y apellidos de la electora o elector no coinciden con al menos un nombre y un apellido de la cédula de identidad laminada de la electora o elector, la Operadora u Operador del Sistema Integrado informará de tal circunstancia a la Presidenta o Presidente de la Mesa Electoral, quien le informará de la situación a la electora o elector para que inicie el Procedimiento de Control de Incidencias establecido en el artículo 324 del presente Reglamento, y terminará el proceso de votación”

Como ya habíamos expresado. Estas maquinas no garantizan Un-Elector-Un-Voto y se van a colar los abultados del RE indiscriminadamente. ¡Ojo avizor con esto!

El cuarto y último jinete electoral del CNE viene en un caballo amarillo porque representa a la lividez de la muerte. El CNE dio muerte a la Planilla de Control de Incidencias y ya no se llenará “para solicitar una clave de desbloqueo en los casos que la huella no coincida ni en los casos de personas sin registro de huella, una vez alcanzado cierto “tope” que tampoco ha sido definido”. Es decir, para la generación de una nueva clave de desbloqueo ante estas dos eventualidades, tampoco quedará una “traza de papel”” [1]. Artículo 325:

“Cuando el dispositivo de autenticación integrado alcance el tope de electoras o electores relacionado a eventos de: huella no coincide, persona con discapacidad permanente en miembros superiores, personas sin registro de huella, el dispositivo se bloqueará y la Presidenta o Presidente de la Mesa Electoral hará uso de la primera clave asignada para desbloquear el dispositivo de autenticación integral. En caso de volver a presentarse esta condición para alguno de los casos, la Presidenta o Presidente de la Mesa Electoral gestionará la solicitud de una segunda clave, de acuerdo a lo establecido en los manuales y protocolos aprobados por el Consejo Nacional Electoral.”

Esta nota está basada y repite el comunicado de ESDATA y VOTO LIMPIO del 29 de Agosto, acerca del cambio del Reglamento Electoral a pocos días de las elecciones. Esto hay que decirlo muchas veces. Esta acción a todas luces ilegal e inconstitucional como bien indica el Articulo 298 de la Constitución de 1999, tiene como objetivo desarmar los controles manuales que tienen los miembros de la mesa para evitar que un elector vuelva a votar. El régimen no da puntada sin dedal. La eliminación de los controles manuales, aparejado con el uso de la automatización masiva del SAI, da pie de nuevo a desconfiar del árbitro que busca perpetuar al Saliente.

Pero la vocación democrática del pueblo venezolano es insuperable. Al CNE le resultarán insuficientes sus cuatro jinetes del Apocalipsis electoral. No será el final de los tiempos democráticos conocidos como pretenden. ¿Por qué lo digo? Porque aunque parezcan apocalípticos los cambios tramposos en ese Reglamento, a pesar de estar orientados a proveer los mecanismos para que voten aquellos que pretenden hacerlo de manera ilegal, no estarán por encima del criterio democrático de los testigos y miembros de mesa, que deberán tomar una decisión clara acerca de cada caso que se presente en el acto electoral.

Y aunque en el papel el Reglamento haya matado a la tinta y al resto del proceso de verificación manual, aun existe la gente, y en particular nuestros testigos, para montarse sobre cualquier situación que implique el desconocimiento de la Constitución. La democracia venezolana estará en manos de esos hombres y mujeres que el 7 de Octubre defenderán los votos de los ciudadanos. Depende de ellos si el CNE con sus 4 jinetes nos llevan o no al final de los tiempos democráticos.

Caracas, 7 de Septiembre de 2012

Blog: http://ticsddhh.blogspot.com/

Email: luismanuel.aguana@gmail.com

Twitter:@laguana

(*) Articulo basado en el comunicado de ESDATA y VOTO LIMPIO en relación al cambio del Reglamento Electoral, 29 de Agosto de 2012.

[1] Fuente: COMUNICADO URGENTE A LA MESA DE LA UNIDAD DEMOCRÁTICA Y AL COMANDO VENEZUELA: Ante el cambio del Reglamento Electoral en la Víspera de la celebración del mal denominado Simulacro Electoral. ESDATA y Voto Limpio, 29 de Agosto de 2012.

lunes, 3 de septiembre de 2012

100% de las Cajas

Por Luis Manuel Aguana

Quisiera dedicarles esta nota a aquellos jóvenes venezolanos que no vivieron los tiempos en que elegíamos a nuestros Presidentes sin tanta tecnología. Y les parecerá incongruente con un blog que se dice defensor del hecho tecnológico. Tal vez esa sea la razón por la cual países con mas desarrollo técnico que nosotros se han distanciado de incorporar tecnología para elegir a sus gobernantes.

Que hoy existan jóvenes venezolanos con 18 años cumplidos que no conozcan otro Presidente que El Saliente me parece inconcebible. Eso quiere decir que no conocen otro sistema para contar votos que este que se nos vende como el mejor sistema electoral del mundo. Por eso quiero tratar de describir la historia de las elecciones como yo las viví e intentar de explicar que "esto" que el CNE parcializado llama elecciones, no es más que una opereta bufa de lo que había antes así tenga el oropel tecnológico que deslumbra los ojos de los nuevos votantes.

Si, en mis tiempos aquello era una fiesta. Recuerdo que intercambiaba con mi hermano las barajitas de colores que los partidos políticos repartían en sus campañas como tarjetas de beisbolistas. En las primeras elecciones de la democracia los partidos tenían cada uno sus tarjetas de colores que los identificaban. Se entregaba el grupo completo de tarjetas al elector y este seleccionaba aquella de su preferencia que introduciría en la urna dentro de un sobre, quedándose con el resto. Las Actas eran manuales y todo el mundo esperaba que se cerraran todas las mesas para saber los resultados luego del conteo de cada mesa.

Para el día de las elecciones nadie tenía dudas del resultado, nadie se dedicaba a hablar o escribir de fraude tecnológico antes de las elecciones. ¿Y por qué? ¿Por alguna razón técnica que indicara siquiera al menos una sospecha del proceso electoral? ¿Por alguna desconfianza de las autoridades del Consejo Supremo Electoral? No, ninguna de las anteriores. La respuesta es PORQUE ABRIAMOS TODAS LAS CAJAS. No había manera de que alguien se saltara el proceso porque TODOS los participantes constataban los votos emitidos en el 100% de las mesas y en el 100% de las cajas, y los testigos daban fe de ello.

Si algún partido político con candidato no tenía testigo en alguna mesa, ese podía estar seguro que le robarían los votos antes de cerrar el Acta manual. Eso muchas veces tampoco se daba si se conseguía gente honorable en las mesas o existía presencia de los electores al abrir las cajas y contar los votos. Sin embargo en pueblos lejanos donde solo había de un solo color o los de los dos colores principales se ponían de acuerdo y no había electores presenciando el acto, generalmente se repartían los votos que no fueran de ellos. Y al cerrarse el Acta ya no había voto que valiera. Por eso la expresión popular “Acta mata Votos”. Los partidos tenían que tener testigos para asegurarse que sus votos estuvieran representados.

Desde que comenzó nuestro sistema electoral los partidos políticos y sus candidatos a las elecciones presidenciales han tenido testigos en las mesas electorales. Esos testigos hacían honor a su nombre y atestiguaban y daban fe cierta con sus firmas en el Acta de que los resultados que salían de las urnas electorales eran los que se señalaban en el Acta que se enviaba al organismo electoral. Esa era la razón real de la presencia de un testigo en la mesa. Con el tiempo se ha olvidado esa razón y es necesario recordarla a los jóvenes que empiezan a votar. Esa tradición murió con la automatización del voto y el llamado sorteo de las mesas a ser auditadas.

Pero en este punto deseo hacer una observación que considero sumamente importante. Los testigos DABAN FE de que los votos que estaban en el Acta eran los mismos que estaban en las urnas en el 100% de las mesas. AHORA ESO NO ES ASI. Los únicos testigos que pueden dar fe que los votos que están en el Acta automatizada y los que están en las urnas son los mismos, son los de aquellas mesas que resultaron sorteadas para ser auditadas. Eso le metió una puñalada trapera al proceso electoral en Venezuela.

En lugar de realizarse un proceso AUTENTICO de contar todos y cada uno de los votos de los venezolanos, como hacíamos en el pasado, ahora tenemos un proceso estadístico, de máquinas a las que estamos confiándole el destino del país. Y las maquinas dicen lo que el que las maneja quiere. Y nosotros no manejamos las máquinas del CNE, que de paso esta parcializado por una de las opciones en pugna.

Al quedar un aproximado del 46% de cajas sin abrir, de acuerdo a este expediente estadístico ¿cómo un testigo puede colocar su firma en un Acta para validar unos votos que no ha visto? ¿Cómo puede dar fe y atestiguar que lo que está en esa caja no auditada fue lo que imprimió y transmitió para su conteo final la máquina del CNE? Eso no pasaba antes, muchachos de las nuevas generaciones. Por más procesos de auditoría previa de máquinas que el CNE pueda realizar, en una máquina de la que se desconoce hasta la mínima especificación técnica, puede pasar cualquier cosa desde que se hizo su programación original con los testigos opositores, hasta su entrega en las mesas electorales. No se puede confiar en un organismo que ahora no permite ver el 100% de las cajas.

Sin embargo no quiero ni debo enterrar la automatización electoral. Esta puede ser de un beneficio excepcional para las nuevas generaciones. Deseo que los jóvenes se imaginen esta visión del proceso electoral cuando recuperemos la democracia: Es el domingo de las elecciones Presidenciales para elegir al nuevo Presidente de la Republica que sustituirá a Henrique Capriles Radonski.

El Presidente Capriles ha hecho un excepcional trabajo de recuperación del país que Hugo Chávez dejo en ruinas. Todavía falta mucho porque el retroceso fue de más de 30 años. Se ha recuperado mucho de la infraestructura física del país. Ahora no existe la Unidad Democrática y los partidos democráticos competirán entre sí, incluyendo el partido del anterior Presidente.

Se eliminaron las captahuellas del proceso electoral porque amenazaban el secreto del voto y fueron enviadas a los cuerpos policiales para la identificación de los delincuentes. Se modificó el proceso de conteo de los votos de las mesas y se eliminaron los sorteos y las auditorías. Ahora se abren el 100% de las cajas y se cuentan uno a uno, frente a los electores, todas las cajas con los votos. Los testigos ponen sus firmas cuando chequean que efectivamente los votos coinciden con el resultado de las máquinas y LUEGO se transmiten los resultados y se cierra la mesa.

Las Actas se transmiten como se hacía antes pero con la diferencia que ahora el CNE tiene la obligación legal de hacer públicas las Actas en el sitio web del organismo en la medida que van llegando y se van sumando todas ellas al ir cerrándose las mesas en todo el país. Cualquier ciudadano podría constatar que en la Mesa No. 3 de la Escuela Simon Bolivar donde voto al lado de su casa, en su pueblo, coincidieron los resultados con los mostrados por el CNE en su sitio en la web, con la inmediatez que da la tecnología de la información.

Al cerrarse la última mesa en el país, todos los venezolanos sabríamos de cierto quien ganó la elección a cualquier hora que esta se haya cerrado. No mas esperas por el Presidente del CNE, no más “Primer Boletín”, no más Salas de Totalización para unos pocos, no más gallo tapado, no mas maquinas al servicio del CNE sino del pueblo venezolano. Esas son las elecciones que quiero ver de las manos de los jóvenes del futuro, completamente automatizadas pero transparentes y que el mundo entero constate lo que sea y donde sea. Las Actas firmadas seguirían estando allí pero serían la expresión real de lo que pasó, no el engaño actual.

El CNE haría públicos, porque sería también su obligación legal, los resultados a medida que se van dando. Para ello habilitarían una pantalla gigantesca en la Plaza Caracas, donde cual Times Square de 31 de Diciembre, se mostrarían públicamente los resultados que vayan llegando, sumados respectivamente. Esa pantalla iría mostrando el estado de la elección segundo a segundo. ¡Qué hermoso sería eso! Y como en las antiguas fiestas del 31 de Diciembre en la Plaza Bolívar y los cañonazos de la Planicie, todos los venezolanos celebraríamos a un nuevo Presidente Constitucional de Venezuela y realmente nuestras elecciones volverían a ser una fiesta democrática, bailando y celebrando todos unidos por un país cada vez mejor, sin sospechas y desterrando para siempre la palabra FRAUDE. A ustedes, muchachos de las nuevas generaciones, les toca hacer de esa visión una realidad…

Caracas, 3 de Septiembre de 2012

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