miércoles, 29 de noviembre de 2017

Carta al embajador desconocido

Por Luis Manuel Aguana

Excelentísimo Señor Embajador:

Con muchísimo respeto me dirijo a usted como representante amigo de Venezuela, en la premisa que tiene un verdadero y legítimo interés de ayudarnos a salir de esta grave crisis política de sufre nuestra Nación. Me atrevo a enviar esta misiva, como un ciudadano más que sufre esa crisis, al Embajador amigo que no conozco, para que posiblemente lleve este mensaje a su país con la esperanza de que se pueda comprender mejor la posición del venezolano común ante la pavorosa tragedia que sufrimos.

No existen respuestas sencillas a problemas complejos. Sin embargo la sabiduría reside en conseguir darlas a pesar de las dificultades que eso entraña. Por eso es que Ghandi, Mandela, Churchill, y más localmente Rómulo Betancourt, Rafael Caldera y Jóvito Villalba, lograron comunicarle a sus respectivos pueblos un camino claro a seguir en el medio de las dificultades. Tal vez sea por eso que nos encontramos en este tremedal. La dirigencia no consigue comunicarle claramente a la gente un camino claro a pesar de toda la tecnología comunicacional de la que disponemos en esta época.

La oposición oficial agrupada en el G4 de la llamada MUD sigue siendo eso, la representante oficial de los que no estamos de acuerdo con el gobierno frente a la comunidad internacional. Y está haciendo uso de esa condición para llevarnos a un matadero en República Dominicana, aunque en este momento no representen a nadie, ni siquiera a sus propios militantes. Creo que esa situación debe ser considerada seriamente por ustedes en el Cuerpo Diplomático antes de comprometerse a reconocerlos como la oposición oficial de Venezuela.

Los Embajadores del mundo en Venezuela, y en especial los de algunos de los países amigos del llamado Grupo de Lima, han insistido en unificar sin escrutar en detalle la diversidad, los criterios de todo el universo opositor venezolano para concurrir a ese dialogo-matadero olvidando una premisa fundamental: ya el pueblo  venezolano se pronunció categóricamente el 16J. Cualquier desvío de cualquier supuesto representante opositor a ese pronunciamiento es traición a ese veredicto.

¿Por qué los venezolanos rechazamos esa reunión en República Dominicana?

a) No existen representantes de los venezolanos en esa reunión. Quienes están allí dejaron de representar a la mayoría de los venezolanos, porque aun siendo diputados legítimamente electos el 6D-2015, ignoraron el mandato del 16J de una consulta que la misma Asamblea Nacional decidió en la sesión del 5 de Julio de 2017 de consultarle al pueblo el curso de acción a seguir para resolver la crisis del país. De hecho, se puede decir sin exagerar que la Alianza Soy Venezuela es más representativa del espíritu de los 7,6 millones de venezolanos que creyeron en esa dirigencia que ahora se deja chantajear por el régimen por un mendrugo de pan y la extorsión de sus presos políticos. Los venezolanos  tenemos sangre de Libertadores.

b) Se va sin condiciones de participación. Antes de sentarse, el régimen de Nicolás Maduro debe permitir la ayuda humanitaria, soltar a los presos políticos y restituir las funciones de la Asamblea Nacional sin condicionamientos. No se puede negociar sobre el hambre o el sufrimiento de los presos. Sería un chantaje. No se negocia con un secuestrador que apunta su arma sobre tu cabeza.

c) El régimen gana tiempo para continuar buscando los recursos para su sobrevivencia. La Asamblea Nacional no puede aprobar recursos sobre la base de un reconocimiento a una instancia inconstitucional. Y si lo hiciera sería ilegal.

¿Porque no se acepta la Constituyente de Maduro?

a) Porque es un fraude constitucional. El Presidente carecía de poder de convocatoria como así lo ha demostrado toda la comunidad legal venezolana e internacional. Las elecciones del 30J fueron realizadas por el  régimen de Maduro ignorando el mandato mayoritario del pueblo de la pregunta 1 del plebiscito del 16J, sin contar con las denuncias fundamentadas de fraude técnico en ese proceso.

b) Todavía, habiéndose realizado ese proceso en esas condiciones, la constituyente ignora su papel de redactar una constitución y se alza como un supra poder sobre la constitución de 1999 que NO HA SIDO DEROGADA POR EL PUEBLO EN REFERENDO APROBATORIO DE UNA NUEVA CONSTITUCION, destituyendo poderes públicos y asumiendo funciones de aprobación de leyes que solo le corresponden a la Asamblea Nacional.

¿Cómo se resuelve esto?

Solamente recurriendo al Poder Originario. Se ha llegado a un estado tal de desorden institucional que la única manera de encausar la crisis del país es convocando al constituyente de la manera establecida en la Constitución. La propuesta es seguir la ruta del 16J resolviendo al mismo tiempo el entuerto de la constituyente inconstitucional, consultándole al pueblo por materias de trascendencia nacional, si disuelve esa instancia incluyendo todos sus actos y consultándole si desea finalmente o no verdaderamente un proceso constituyente. Asimismo consultarle al pueblo la disolución del gobierno de Nicolás Maduro, asi como el resto de los poderes públicos, incluyendo a la Asamblea Nacional, de acuerdo al espíritu de la pregunta 3 del Plebiscito del 16J, pero esta vez para que una Constituyente legítima lo designe desde su seno. Y en caso de no aprobarse una constituyente -porque es el pueblo el único que puede decidir eso- que este sea designado de acuerdo a la regla constitucional de 1999, donde el siguiente válido en la sucesión presidencial convoque al pueblo a elecciones presidenciales.

Aunque es algo sencillo de entender y comunicarle al pueblo venezolano, lo impide una maraña de intereses cruzados. Sin embargo, ¿quién obliga al narco régimen militarizado de Nicolás Maduro a acceder que el pueblo se cuente en consulta popular y decida su propio destino? La respuesta viene de afuera y con la ayuda de la comunidad internacional que Usted representa, y no de un diálogo con delincuentes.

Ya la presión internacional ha surtido sus efectos. El régimen está como las ratas cuando el barco se hunde. Se les cortaron todas las fuentes de financiamiento. Todos los responsables no pueden salir del país porque están en las listas de búsqueda de la narco delincuencia internacional. ¿Qué es lo que falta? Que negocien los términos de su entrega ante un pueblo estafado. Eso nunca lo podrán hacer con quienes fueron sus cómplices en el desfalco del país y que pretenden su continuación en República Dominicana.

Señores Embajadores y Presidentes de los países amigos que creen en ese dialogo: el problema del país no se solucionará corriendo la arruga del hambre de Venezuela. Con dejar pasar una ayuda humanitaria que desde ya el régimen pretende administrar con las mafias del CLAP, esto es un mendrugo de pan para la familia venezolana, y soltar a unas personas que pueden volver a sus mazmorras cuando ellos lo decidan, el régimen se atornillará aun más y ustedes serán responsables de esa ayuda.

Como venezolano que vive y sufre día a día la tragedia de este país le puedo asegurar que mis compatriotas se sentirán mejor servidos de su ayuda, no en llenar su estomago por un día, sino en su dignidad de pueblo, si la ayuda que nos ofrecen se traduce en la salida de estos delincuentes. La historia de Venezuela está llena de anécdotas donde los venezolanos preferimos pasar hambre  y necesidad antes de perder la dignidad y la libertad. Muchos venezolanos han dado su vida por eso en toda su historia republicana. Con mucho agradecimiento y respeto por su gestión en Santo Domingo, la comida la conseguiremos nosotros después que se vayan los delincuentes, y con la libertad que seguramente obtendremos, porque ese ha sido nuestro el legado de nuestros ancestros libertadores.

Con los mayores sentimientos de consideración y estima,

Muy Atentamente,
Luis Manuel Aguana

Caracas, 29 de Noviembre de 2017

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