viernes, 26 de julio de 2019

Venezuela: ya es hora de trancar la partida

Por Luis Manuel Aguana

Durante el Foro-Conversatorio de ANCO en Maturín comparaba la situación de la oposición oficial con la de un jugador de dominó que levantando una mano de 7 blancos prefería dejar correr el juego hasta el final corriendo el riesgo de que se lo ganaran sin trancarlo, esperando que le favoreciera el conteo. Y les preguntaba, ¿y quién no tranca una mano así? ¿Por qué negociar si te lo puedes llevar todo trancando la partida, si sabes que el contrario tiene la mano perdida porque tú tienes los blancos? Para poder sanear lo que nos quede de país luego de esta tragedia tienes que ganar la partida sacándolos del poder, no pretender la mitad ni lo que el régimen te quiera dar después de una negociación.

Por eso siempre he creído que como no están “trancando la partida” teniendo la certeza de ganar, es porque están vendidos al régimen. Veamos: ¿A quién favorecen la mayoría de los venezolanos para salir de Maduro? ¿Al régimen o a la oposición? ¿A quién respaldan más de medio centenar de países, que están dispuestos a apoyar lo que el Gobierno Encargado de Juan Guaidó decida? Pero aún así nos encontramos “negociando” con el régimen. Y yo me pregunto, ¿negociando qué? ¿Qué fue lo que nos perdimos los venezolanos que no alcanzamos a entender que teniendo los blancos no tranquemos la partida?

Perdonen lo coloquial de la comparación, pero es que no todavía alcanzo a llegar a la gente para explicar lo que consideramos obvio. ¿Cómo es eso que personalidades del mundo intelectual escriban cartas indicando que maltratamos a Guaidó en las redes sociales? ¡Que no es Guaidó, por Dios!  ¡Es el camino que escogió la oposición para salir de la usurpación! Con eso lo que hacen es esconder el fondo diciendo que estamos en contra de quien aparece públicamente como el responsable.

Por mi Guaidó puede quedarse todo lo que quiera –de hecho está en campaña-. Es más, deseo que encabece el Gobierno de  Transición, por encima de quienes quieren ver rodar su cabeza, saltándose esa transición utilizando unas elecciones con el régimen. Pero por favor no les vendan a los venezolanos que estamos en contra de Juan Guaidó, utilizando una estratagema para encubrir un arreglo electoral indefendible.

¿Por qué esas anclas de la intelectualidad opositora oficial que critican que nos metemos con el santo, están escondiendo que el régimen y esa oposición que defienden, se están llevando por la puerta trasera la limosna con unas elecciones? ¿Por qué no dicen que estamos en contra de unas elecciones? ¿Por qué insisten que estamos en contra de Guaidó? Eso es lo que la gente se tiene que preguntar. Mientras que el país en más de un 90% quiere que se vayan, la oposición busca una componenda electoral con el régimen para que se quede. ¿Quién entiende esa vaina?

Entonces es aquí donde quiero enfatizar nuestra propuesta plebiscitaria. Esta propuesta SE CONTRAPONE a la propuesta electorera del régimen y su oposición oficial. ¿Por qué siendo el Plebiscito una propuesta igualmente electoral no se debate abiertamente? ¿Por qué las anclas comunicacionales de la oposición no la discuten de la misma manera que las elecciones en sus programas por las redes sociales o programas de radio? ¿Por qué?

Tengo una teoría que respondería a eso. A la oposición oficial no le conviene dejar al régimen afuera y usa todo su influencia comunicacional para evitarlo. Miles de razones, comenzando por la más obvia, la corrupción. Con un Plebiscito que declare abiertamente a la Comunidad Internacional el rechazo unánime de la población a que sigan en Miraflores los delincuentes que nos desgobiernan, todo el “establishment” castro-chavista-madurista se tendría que desaparecer para dar paso a un Gobierno de Transición “sin enclaves del régimen”, tal y como sostiene la teoría de Henry Ramos Allup. Esto es, no trancar la partida de dominó aun habiendo levantado todos los blancos. Y eso en este caso es criminal porque alarga el sufrimiento de la gente, porque produce más muertes de venezolanos por medicinas, enfermedades y hambre, porque profundiza el desangre de nuestra juventud en ese éxodo masivo.

Y un Plebiscito nos da la certeza de ganar y cobrar. Ustedes dirán ¿y porque estás tan seguro que se irían con un Plebiscito? Porque la manifestación del pueblo sería tan abrumadora y contundente que sería prácticamente imposible que la Comunidad Internacional se niegue materialmente a movilizarse a favor del pueblo venezolano. Que el Consejo de Seguridad de la ONU se las vería verdes para oponerse a una intervención humanitaria cuando se lo solicita la propia población. ¡Sería inédito! La estructuración de las preguntas que hemos propuesto así lo indica:

1) ¿Exige usted el cese inmediato de la usurpación de los poderes presidenciales que ejerce Nicolás Maduro Moros?
2) ¿Exige usted, al ciudadano Juan Guaidó Márquez que ejerza a plenitud sus atribuciones como Presidente Encargado de la República Bolivariana de Venezuela, y en tal condición, constituya un Gobierno de Transición y convoque elecciones libres, justas y transparentes?
3) ¿Solicita usted a la Comunidad Internacional tomar medidas inmediatas y efectivas, con el objetivo de proteger y socorrer al pueblo, realizando las acciones que fueren necesarias para detener las gravísimas y continuadas violaciones a los Derechos Humanos en Venezuela?

(Ver Comunicado ANCO: Un Plebiscito para que el Pueblo Soberano Decida, en https://ancoficial.blogspot.com/2019/07/comunicado-anco-un-plebiscito-para-que.html).

Con la primera pregunta el pueblo decidiría el Cese de la Usurpación de Nicolás Maduro Moros, sin equívocos: NO LO QUEREMOS. No sería Juan Guaidó, ni la oposición oficial. NOSOTROS LOS VENEZOLANOS lo despedimos (eso le gustará a Donald Trump: ¡You’re fired!).

Con la segunda pregunta los venezolanos estaríamos dando pleno respaldo popular al ciudadano Juan Guaidó Márquez como el Presidente de la Transición para que convoque a un proceso electoral que garantice elecciones libres, justas y transparentes; y para que ejerza el Gobierno de Transición con todas las atribuciones que le confiere la Constitución al Presidente de la República.

Hasta ahora Guaidó es un Presidente sujetado con alfileres. Este Plebiscito lo legitima y le da piso político para actuar por encima de todos los partidos políticos y les callaría la boca a todos los países que todavía dudan de su legitimidad. No más la excusa de no nombrar un Gabinete para gobernar. Luego del Plebiscito no habría más la expresión “el autoproclamado” Presidente Juan Guaidó. En las letras pequeñas de las preguntas (ver en detalle el comunicado de ANCO con la propuesta completa) se establece como serían realizadas esas elecciones para garantizar a la finalización de la Transición esas elecciones libres justas y transparentes. NADIE podrá decir que esta es una propuesta “anti Guaidó”, TODO LO CONTRARIO, es a Juan Guaidó al que más le conviene porque llevaría implícito el respaldo del pueblo venezolano para actuar.

Pero la tercera pregunta es fundamental. Es el Pueblo venezolano el que solicita la intervención de la Comunidad Internacional para que proteja y socorra al pueblo venezolano ante un régimen que ejerce el poder y es responsable de crímenes de Lesa Humanidad en nuestro territorio. De nuevo, no es otro sino el pueblo venezolano el que lanza un SOS al mundo. ¿Creen ustedes que con ese permiso los países que han reconocido a Guaidó escurrirán el bulto? No les quedaría más alternativa que intervenir y entregarle a Juan Guaidó el poder porque así lo decidieron los venezolanos en este Plebiscito.

Ahora bien, es claro que esta consulta plebiscitaria NO PUEDE REALIZARSE CON LOS PODERES CORROMPIDOS DEL REGIMEN y que debemos utilizar a la sociedad civil y las organizaciones internacionales, como la OEA, la UE, el Grupo de Lima, el Grupo IDEA, etc.,  para contar los votos de los venezolanos en ese Plebiscito porque no se puede usar el CNE del régimen.

¿Hasta cuándo debemos repetir y explicar que este Plebiscito no se puede realizar sin la presión internacional de los países amigos y sin la presión interna de los venezolanos? Que el régimen NO PERMITIRA este proceso si no le ponen una pistola en la sien. Y esa pistola lo representa el poderío de las naciones más importantes del mundo interesadas en una solución electoral y democrática para Venezuela. Y lo más paradójico de todo este asunto es que quienes saldrían políticamente beneficiados serían los mismos partidos del G4 porque son los que manejan la Asamblea Nacional y herederos constitucionales del poder, y en ningún caso quienes proponemos esta solución.

Ya es hora que se pongan los caballos frente a la carreta. Ya es hora de trancar esta partida. Los venezolanos ya tienen una propuesta seria diferencial que discutir frente a unas elecciones chimbas con el régimen. Ahora son ellos los que tienen la palabra…

Caracas, 26 de Julio de 2019

Email: luismanuel.aguana@gmail.com
Twitter:@laguana

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