jueves, 2 de febrero de 2023

DDHH y sanciones, ¿huevo y gallina?

Por Luis Manuel Aguana

English versión

La reciente visita del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la ONU, Volker Turk, y sus conclusiones al despedirse de Venezuela, me dejaron, como dice una gran amiga, un gusto a poco. Al contrario de la prensa local, que catalogó la visita como un gran éxito en la dirección al respeto de los Derechos Humanos en Venezuela por parte de los delincuentes que gobiernan el país, el Alto Comisionado Turk reforzó la tesis del régimen según la cual son las sanciones las responsables de la grave crisis económica y humanitaria del país:

“Diferentes grupos de personas con los que hablé, incluidos los agentes humanitarios y las agencias de la ONU, me hablaron del impacto de las sanciones sectoriales en los segmentos más vulnerables de la población y de los obstáculos que las sanciones crean para la recuperación y el desarrollo del país, especialmente tras la pandemia de Covid-19. Las personas que conocí describieron su lucha por conseguir productos básicos y esenciales para mantener sus medios de vida, la imposibilidad de encontrar medicinas que sus seres queridos tanto necesitan y el impacto mental, la ansiedad y la depresión en que caen al tener que endeudarse cada vez más para sobrevivir. Si bien las raíces de la crisis económica de Venezuela son anteriores a la imposición de sanciones económicas, como destaqué en mis interacciones, es evidente que las sanciones sectoriales impuestas desde agosto de 2017 han exacerbado la crisis económica y obstaculizado el disfrute de los derechos humanos” (ver El Alto Comisionado de la ONU para los DDHH, Volker Turk, concluye su misión oficial a Venezuela, en https://www.ohchr.org/es/statements/2023/01/un-high-commissioner-human-rights-volker-turk-concludes-official-mission

El Alto Comisionado se reunió, según su declaración, “con más de 125 miembros de la sociedad civil, personas defensoras de derechos humanos, víctimas de violaciones de derechos humanos y representantes de organizaciones de víctimas provenientes de todo el país”, y al parecer ninguno de ellos le indicó que la situación de los derechos humanos del país es precisamente la causante de esas sanciones, no al revés, y es debido al saqueo inmisericorde de los bienes de la Nación que han realizado -y todavía realizan- los delincuentes del régimen con quienes se reunió.

Esa exacerbación de la crisis económica de la que habla el Alto Comisionado, no tiene nada que ver con las sanciones que se le han impuesto a los responsables del régimen y a las empresas del Estado que administran, con las que blanquean los capitales provenientes de los negocios ilícitos que manejan, incluyendo el narcotráfico y la extracción ilegal de minerales en el país, sino por la aplicación de políticas económicas que han destruido la empresa y la propiedad privada, y que son acordes con el plan socialista impuesto a los venezolanos hace más de 20 años. De esto nada habló el Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la ONU en su visita a Venezuela.

En otras palabras, el Alto Comisionado de los Derechos Humanos de la ONU nos pone ante el clásico dilema milenario según el cual humanidad se ha preguntado, ¿qué fue primero, el huevo o la gallina?, resolviendo de una vez la discusión, tomando partido por la política progresista de la ONU de proteger al tipo de gobierno que manejan los delincuentes en el poder en Venezuela, de que son las sanciones las que han provocado la crisis humanitaria en nuestro país.

Si bien es cierto que el funcionario de la ONU solicitó lo que todos los venezolanos hemos exigido por años, como la libertad de los presos políticos, las condiciones de detención y los retrasos judiciales, coloca el origen de la crisis en el lugar equivocado, por lo que las posibles respuestas de esa oficina de la ONU a los problemas de Derechos Humanos en el país serán inaplicables y en el mejor de los casos equivocadas.

Cuando el origen mismo de la situación de los Derechos Humanos es el mismo gobierno del país, no se puede tratar de resolver con las medidas que se aplicarían a cualquier otro país en el que simplemente por errores o desviaciones de su sistema de justicia se generan violaciones a los Derechos Humanos.

La Comunidad Internacional, y especial la ONU, no pueden tratar al régimen venezolano como cualquier gobierno y solicitarle “reformas a los sectores de la justicia y la seguridad” porque son esos los que precisamente están configurados y diseñados especialmente para sostenerlos en el poder, y la violación a los Derechos Humanos no es más que una consecuencia de esa estructura de preservación. Cuando estos entiendan definitivamente que la política del régimen venezolano es precisamente la violación de los Derechos Humanos para su sostenimiento en el poder, entonces a partir de allí vendrá una ayuda que si pueda ser aplicada con éxito en Venezuela.

Si esto no lo entiende el Alto Comisionado de la ONU al concluir que: “Basándome en mis conversaciones, percibo que existe un reconocimiento general en todo el espectro político y social de la necesidad de reforma”, al referirse a las reformas en los sistemas de justicia y seguridad, entonces no ha entendido o no ha querido entender el verdadero problema de los venezolanos.

El Alto Comisionado de los Derechos Humanos de la ONU viene a Venezuela para dar la imagen de que la ONU si está pendiente de Venezuela y puede hacer algo en relación con la gravedad de lo que sucede, cuando la realidad es como la de un médico que va a casa de un enfermo de gravedad y prescribe aspirinas a sabiendas de que no puede hacer nada por él y le miente en la cara a los familiares. Ese es el verdadero sentido de la visita del Sr. Turk a Venezuela.

Al instar  a ratificar la Convención contra las Desapariciones Forzadas y el Acuerdo Regional Latinoamericano y del Caribe sobre medio ambiente, Acuerdo de Escazú, el Alto Comisionado sabe de cierto que realiza un saludo a la bandera y más aún cuando ha escuchado con crudeza la información de la sociedad civil “sobre la situación, a menudo calamitosa, de las prisiones y la falta de alimentación, medicinas adecuadas y de acceso a asistencia sanitaria oportuna”.

¿Cree de verdad el Alto Comisionado de los Derechos Humanos de la ONU que el régimen le abrirá a la ONU las puertas de las prisiones militares de la Tumba y las mazmorras del DGCIM en Boleíta, para conocer la situación de presos como Caiguaripano? Lo que les dará es tiempo para que preparen una parodia que presentarle al mundo y seguir escondiendo lo que pasa en Venezuela.

Pero lo que más me sorprende es que toda la prensa de Venezuela y el mundo reseñe que las cosas mejorarán en el país en materia de Derechos Humanos, porque vino ese funcionario que lo primero que dice es que las sanciones son el problema, cuando el problema de fondo es un régimen que ha provocado con su saqueo la crisis migratoria y humanitaria más grande del continente americano. Sería bueno para la humanidad que el Alto Comisionado de los Derechos Humanos de la ONU, al descifrar el enigma del huevo y la gallina en Venezuela, diera el siguiente paso al indicarnos cómo hacer para alcanzar la paz mundial…

Caracas, 2 de Febrero de 2023

Blog: TIC’s & Derechos Humanos, https://ticsddhh.blogspot.com/

Email: luismanuel.aguana@gmail.com

Twitter:@laguana

viernes, 27 de enero de 2023

Vacío de liderazgo

Por Luis Manuel Aguana

English versión 

Si algo era predecible, luego de lo que algunos considerábamos como un hecho, y manifestado ahora en la realidad política del país, es la frase que titula esta nota: un estruendoso vacío de liderazgo opositor y cuya manifestación final la determinó el “autosuicidio” de la oposición oficial con el desmantelamiento del llamado interinato.

Sin entrar en las famosas consideraciones que apuntan a la inexistencia del vacío como concepto en la ciencia física, el horror vacui de la naturaleza llegó a ser un principio absoluto para la mayoría de las escuelas filosóficas de la antigüedad (ver Aristóteles, Torricelli, Pascal, el horror al vacío y la presión atmosférica, en https://vicmat.com/aristoteles-torricelli-pascal-horror-al-vacio-la-presion-atmosferica/).

En la práctica, ese principio de Aristóteles, que afirmaba que la Naturaleza aborrece el vacío, se extendió a campos tan diferentes como el de la política, al punto de que allí  hablamos de otros tipos de vacío, como el de poder y de liderazgo, sometidos a las  mismas reglas de la física, según las cuales no pueden existir esos vacíos.

Sin entrar en la discusión filosófica de si es posible trasladar esos conceptos entre diferentes campos, lo cierto en la práctica es que si no hay alguien conduciendo el vehículo, siempre hay alguien al frente, aunque no sea visible, afirmando ese famoso concepto de la inexistencia del vacío.

Si al conductor de un automóvil en marcha le da un infarto mientras conduce y está inconsciente, la máquina irá a parar a un destino que estará de acuerdo a la combinación de velocidad, estado de los neumáticos, alineación del vehículo, etc., etc., etc. Todos estos factores conjuntamente harán que el auto se desvíe a la derecha o la izquierda, haciendo que el automóvil haga impacto, con mayor o menor intensidad, en contra del primer objeto del camino. En este caso, se podría decir que el estado de la máquina se hizo cargo de “conducir” el vehículo.

Algunos podrían suscitar la controversia de que el vehículo “no tenía conductor”. Pero en realidad si lo había: las condiciones del automóvil al momento de perder quien lo conducía. Lo mismo aplicaría a cualquier cosa o situación que requiera ser conducida. Ese también es el caso de los pueblos, en cuyo caso sus conductores son denominados líderes. En este caso, al perderse el liderazgo, la situación dará los bandazos que determine el contexto sobre el que el anterior líder actuaba. Y aquí la situación supera en complejidad la del caso del automóvil.

Los venezolanos hemos confundido históricamente la expresión “liderazgo opositor” al asociarlo con quienes ejercen la actual dirigencia de los partidos políticos. Ese error podía pasar antes desapercibido en unas condiciones de menor gravedad en el país, cuando los partidos prevalecientes se alternaban el poder, sin olvidar que eran los únicos del patio. Allí podía coincidir el liderazgo de los dirigentes de los partidos políticos con el liderazgo del país.

Al cambiar drásticamente la situación de Venezuela e instaurarse una tiranía formalmente en el poder, difícilmente estos “líderes” -que en realidad eran los dirigentes de esos partidos- nunca llegaron a alcanzar las condiciones necesarias para verdaderamente conducir al pueblo opositor venezolano para abatirla. Desde ese mismo momento nunca existió en Venezuela un “liderazgo opositor”. Lo que existía eran los cascarones de unos partidos con una dirigencia devaluada.

A pesar de todo eso, los partidos insistieron en su error de entender mal lo que se requería y consistentemente impidieron que los liderazgos naturales de cada gremio y agrupación, en cada región del país, se desarrollara, para hacerle frente a algo que requería el aglutinamiento de cada fuerza política opositora para oponerle a la tiranía. Los partidos opositores “olvidaron” contarse internamente, prevaleciendo en su dirección los mismos dinosaurios que desde hace décadas han conducido el barco opositor a la obvia situación de encallamiento en la que ahora se encuentran. No en vano se dice ahora que existe un vacío de liderazgo, cuando lo que en realidad existe es el control de los factores que actúan en el contexto de la situación actual, sin que NADIE dirija efectivamente su cauce, como en el ejemplo del vehículo mencionado.

Aun cuando esta situación viene desde hace muchísimo tiempo, ahora resulta más notoria al perder completamente la dirigencia de los partidos opositores la confianza de los venezolanos, que de manera errónea han creído históricamente que esos dirigentes políticos son en realidad líderes opositores.

De una entrevista hace 8 años en la Dirección de Información y Comunicaciones de la UCV, el Dr. Vladimir Petit, especialista en temas de liderazgo, explicaba en ese entonces lo que consideraba era el tipo de liderazgo que el país podía estar necesitando: “Aclara en primer lugar, no estar seguro de si realmente el país necesita un líder. “De lo que sí estoy seguro es que necesitamos alguien que ejerza el liderazgo”. En ese orden señala que lo que existe actualmente en el país es un vacío del mismo”…” Destaca en ese sentido, que si se considera que el futuro cercano es muy inestable, “automáticamente el sistema busca, en primer lugar, a un varón, lo cual me parece injusto. En segundo lugar, busca a alguien distinto a lo que hay actualmente. Luego, busca a alguien, no joven. ¿Por qué? Porque si tú sientes que la crisis explotó, vas a buscar a un experto. En cuarto lugar, buscas a alguien que no haya tenido que ver con la situación que nos llevó hasta aquí. Y en quinto lugar, buscas a alguien de carácter”, acota. “Si tú me preguntas que está buscando Venezuela, te diría que alguien entre 40 y 50 años; varón, lo cual, repito, es muy injusto; y alguien que tenga posiciones duras y severas para poder arreglar esto. No político profesional. Alguien que lo asocie con cualquier otra área no directamente relacionada con la política profesional”, resalta” (ver ¿Existe crisis de liderazgo en Venezuela?, entrevista de Humberto Luque DIC/UCV, en http://www.ucv.ve/organizacion/rectorado/direcciones/direccion-de-informacion-y-comunic-dic/detalle-noticias-dic/article/existe-crisis-de-liderazgo-en-venezuela.html).

Aunque estoy en desacuerdo con que los venezolanos estemos buscando “un varón…que tenga posiciones duras y severas para poder arreglar esto” y acotado en edad, si concuerdo en que se requería desde ese entonces alguien con experiencia que ejerciera el liderazgo y desaprobábamos que estuviera relacionado con algún partido de los que ya conocemos, proveniente de la sociedad civil. Las mujeres venezolanas han demostrado que en esta lucha han superado con creces la reciedumbre que se le endilga al hombre, y ni decir de los ancianos que han dejado la comodidad de sus hogares para luchar en caliente por sus pensiones y jubilaciones en las calles. Pero es muy posible que el Dr. Petit haya actualizado ese perfil al ver lo que ha pasado en los últimos años.

 

En otras palabras, CUALQUIER venezolano, hombre, mujer de cualquier edad, más identificado con la tragedia del país que en cualquier otra cosa, con la experiencia de vida y profesional suficiente y dispuesto a enfrentarse al régimen con una narrativa clara y precisa, puede asumir esa tarea, que no es de ninguna manera fácil, como ya lo veremos.


De Simon Sinek, destacado autor internacional en liderazgo, podemos adelantar una tesis que tal vez pueda explicar el porqué no hemos encontrado ese liderazgo hasta ahora, a pesar de tener claro cuál es el perfil requerido, como lo dibujara el Dr. Vladimir Petit en la UCV. De un video corto de Sinek, extraigo para ustedes las siguientes reflexiones, con traducción e interpretación propia:

“El liderazgo es duro. Es extremadamente duro. Hablando con un amigo mío que solía dirigir todo el entrenamiento del Cuerpo de Marines de los Estados Unidos, me dijo que el criterio número uno para ser un líder es que quieras serlo.  Y tenemos que recordar que ser un líder es como ser un padre. Ya sabes, para mucha gente que tiene un trabajo, ellos ejercen el liderazgo durante el tiempo que los demás están en su trabajo. Bueno, cuando eres un padre, ya sabes, no hay horas de encendido y apagado. Eres padre todo el tiempo. Y no estás seguro de cuándo va a pasar algo. Puede suceder en momentos oportunos e inoportunos y tienes que reaccionar. Pues bien, el liderazgo es lo mismo. No puedes encenderte o apagarte cuando eres líder. En el momento en que aceptas una posición de liderazgo, ahora es un trabajo de 24 horas al día, 7 días a la semana.

El liderazgo es en realidad algo muy, muy difícil. También conlleva el valor de mantener el rumbo. Hablamos del desvío de la misión. Decir: "No, no vamos a perseguir ese objeto atractivo. Vamos a mantener este rumbo". Eso requiere valor. Porque recuerden que muchas de las presiones que se ejercen sobre nosotros, tanto externas como a veces desde dentro de la propia empresa, con nuestros incentivos financieros, nos presionan, no siempre para que hagamos lo correcto, o a veces para que hagamos lo más conveniente, o lo más eficaz desde el punto de vista financiero. Pero eso puede perjudicar luego a la organización y a las personas. "Pero yo me beneficiaré", ¿sabes? Cosas así. Así que el coraje, el coraje de hacer lo correcto. El coraje de tener la integridad, el coraje de decir "Estoy luchando, necesito ayuda". La valentía de dar el ejemplo, la valentía de construir un equipo de confianza, la valentía de aprender y enseñar habilidades humanas. Creo que la gente no aprecia lo difícil que es el liderazgo, y es mucho más que simplemente aceptar un ascenso” (ver Simon Sinek, Ser líder significa ser responsable 24 horas al día, 7 días a la semana, en https://tinyurl.com/59zrvkcf).

Aunque Sinek se refiera fundamentalmente al entorno empresarial, el concepto expresado es trasladable a cualquier liderazgo en cualquier otro entorno, especialmente el político. De allí que podamos intercambiar el término “empresa” por “movimiento” y “ascenso por “responsabilidad”. Lo que si queda inalterable es la necesidad de coraje para hacer lo correcto.

Y eso es precisamente lo que les ha faltado a quienes se han puesto –o los han puesto- por una u otra razón al frente de esta lucha. Seguir el rumbo que su conciencia les dicte,  sin la distracción de consejeros maliciosos e interesados porque eso requiere valor, dando el ejemplo. NUNCA hemos tenido eso, y menos un trabajo del liderazgo 7/24 con esa orientación. Lo bueno de todo lo que nos está pasando con este llamado vacío de liderazgo es que estamos más cerca que antes de llenar ese vacío para conseguir eso…

Caracas, 27 de Enero de 2023

Blog: TIC’s & Derechos Humanos, https://ticsddhh.blogspot.com/

Email: luismanuel.aguana@gmail.com

Twitter:@laguana

lunes, 23 de enero de 2023

23E, el día de la transición

Por Luis Manuel Aguana

English versión

Antes de entrar en materia, debo previamente recordarles parte de una vieja nota que escribí en diciembre de 2016, como reacción a una conferencia dictada por el Padre Luis Ugalde, S.J., en la Fundación Espacio Abierto:

“Por algo dicen que la historia la escriben los vencedores. Y la del 23 de Enero de 1958 no es la excepción. Ese cuento encantador que nos han relatado desde que tengo uso de razón y que se ha construido en el imaginario colectivo de que unos “militares civilistas” encabezados por Wolfgang Larrazábal permitieron el retorno a la democracia en 1958 no tiene precisamente esa exactitud histórica.

Y lo más interesante de eso está en que ese es el argumento que se utiliza para fundamentar que es posible un retorno a la democracia de las manos de otros "militares civilistas" que, en ese mismo gesto desprendido, le entregarían el poder a los civiles para un nuevo 1958 redivivo, tal y como nos lo sugiere el Padre Luis Ugalde en una reciente conferencia (ver Luis Ugalde, Sin apoyo militar no salimos de esta dictadura ni recuperamos la democracia https://www.controlciudadano.org/noticias/padre-luis-ugalde-sin-apoyo-militar-no-salimos-de-esta-dictadura-ni-recuperamos-la-democracia/). Lamento estar en desacuerdo con el Padre Ugalde. En 1958 pasaron muchas cosas que poca gente sabe y que creo que Ugalde conoce bien, al ser uno de los intelectuales que mejor ha estudiado nuestra historia contemporánea.

Sin ánimo de desmeritar a ningún personaje histórico, no es desconocido por los militares, y en especial los que protagonizaron la época que nos ocupa, cuál era el papel y la significación de Larrazábal dentro de las Fuerzas Armadas en ese entonces.  El verdadero liderazgo militar no estaba precisamente en este oficial que jugó un papel fundamental a favor de la arquitectura del poder diseñada por líderes de la talla de Rómulo Betancourt.

El liderazgo real de las Fuerzas Armadas estaba en oficiales como Hugo Enrique Trejo, cuyo movimiento fallido del 1ro de Enero de 1958, resquebrajó el poder de la dictadura, y que se encontraban presos el 23 de Enero. Habría que investigar por qué esos oficiales permanecieron presos después del retorno de la democracia, y que luego resultaron incómodos para el nuevo liderazgo político que asumió las riendas del país.

A juicio de algunos oficiales que fueron testigos presenciales de esa historia, Betancourt y quienes le acompañaron nunca hubieran podido negociar políticamente una transición hacia la democracia con el verdadero liderazgo de entonces de las Fuerzas Armadas, que se encontraban sometidos en las mazmorras de la dictadura, y que fueron convenientemente dejados en esa condición hasta que se hubiera asegurado el poder”. (ver nota completa en Larrazabal II y cuando entran los militares, en https://ticsddhh.blogspot.com/2016/12/larrazabal-ii-y-cuando-entran-los_14.html).

Luego de este recordatorio que tiene como objetivo aterrizar la significación de una nueva fecha aniversario de los sucesos ocurridos el 23 de enero de 1958, quisiera entonces ambientarla con lo que pasa ahora en Venezuela, porque en cierta medida la historia tiende tercamente a repetirse pero con actores diferentes.

Las cifras nos indican que la mayoría de los presos que el régimen mantiene en las mazmorras de los cuerpos de seguridad son militares. De acuerdo a la cifra de hace justo un mes, de acuerdo a la ONG Foro Penal, al 19 de diciembre de 2022, existen en Venezuela un total de 274 presos políticos, de los cuales 151 son militares. Esto es, poco más de 55% de las persecuciones que realiza al régimen para protegerse de un eventual desplazamiento, las realiza en los cuarteles (ver Balance de #PresosPoliticos en Venezuela al 19/12/2022 por @ForoPenal, en https://twitter.com/ForoPenal/status/1605975715630813184).

Y esto no deja de ser lógico. Saben de largo que su estabilidad depende de las armas que les incautaron a los venezolanos. Y también así ocurría con las tiranías en el pasado, donde los principales líderes militares de una posible sublevación eran objeto del peor encierro y vejaciones. De acuerdo adonde ellos piensen que puede moverse el liderazgo de los militares, allí ponen su mayor ensañamiento.

Pasó en la época de Gómez y de Pérez Jiménez. En esta época el ensañamiento ha sido en contra de militares como el Capitán (Ej) Juan Carlos Caiguaripano, Capitan de Navío Luis de la Sotta, el Gral. (Ej) Raúl Isaías Baduel (con el resultado trágico por todos conocido y que aun se encuentra pendiente de una investigación profunda), y más recientemente con el Tcnel (Ej) Igbert Marin Chaparro, a quien le niegan mínimas condiciones humanas para su encierro, y se halla en la actualidad en plena huelga de hambre.

Ahora bien, en medio de ese horror que se ha cometido con los militares, vemos con incredulidad que el ex Ministro de Relaciones Interiores Mayor Gral. (Ej) Miguel Rodríguez Torres, creador de la Tumba, responsable de las muertes de los estudiantes Jorge Redman y Bassil Da Costa en 2014, es excarcelado de su confinamiento de 5 años en el DGCIM hace pocas horas y enviado a España, de la mano del ex Primer Ministro español José Luis Rodríguez Zapatero. La cosa tiene que estar muy grave dentro de los cuarteles para que el régimen crea peligroso mantener a ese alto oficial preso en Venezuela, sin atreverse a darle el mismo tratamiento que le dieron al Gral. Baduel.

De ninguna manera pienso que esa excarcelación sea una concesión graciosa al exministro del régimen, para que consideraran que era más importante para ellos tenerlo bien lejos de Venezuela. Estas son las grietas que presenta la tiranía. La huelga de hambre del Tcnel. (Ej) Marín Chaparro, primero de su promoción y ex comandante de la primera unidad militar del país, el Batallón Ayala de Fuerte Tiuna, hace que para la tiranía sea preferible ese oficial más muerto que vivo.

Esa es una consideración que ojalá tomara en cuenta el propio Comandante Marín Chaparro antes de tener el mismo destino de Franklin Brito. A esta tiranía no le importa una huelga de hambre, al contrario, resultan un escape para ellos, aunque posteriormente sean responsables de sus consecuencias. Lo que verdaderamente les aterroriza es tener a un oficial con esas credenciales que sea un ejemplo a seguir para los demás en los cuarteles.

Y de eso se trata todo este tema: ¿dónde está el liderazgo de las FFAA? El régimen tratando de impedir a toda costa que el liderazgo real se mueva a la disidencia militar, como una vez se encarnó en Hugo Enrique Trejo el 1ro de enero de  1958, y, por otro lado, una situación de país insostenible para todos, y en especial para ellos, lo que necesariamente más temprano que tarde les obligará a intervenir. Gracias a Dios el liderazgo no es algo que alguien, y menos el régimen, determine.

Pero la historia es terca e impredecible. Ya el mal está hecho. Las bases mismas de toda la sociedad venezolana, incluyendo a los militares que no son parte del saqueo, no los quieren. La última etapa es que alguno de ellos asuma el liderazgo del sostén del régimen para cambiarlo. Y allí no habrá Alto Mando que valga y ellos lo saben.

Sin embargo, como lo indique en esa nota de 2016, si ocurre un movimiento inesperado y la disidencia militar al régimen llega a tomar el control, entrarán con una agenda que nadie conocerá hasta que ellos la digan. Eso puede ser tanto para hacer elecciones en 1, 2 o 10 años, como hacer una Constituyente o quedarse para siempre en el poder si les da la gana. Nadie lo sabrá hasta que eso pase. No existen garantías de nada. En ese escenario completamente descontrolado, prefiero que un criminal de delitos de Lesa Humanidad se encuentre en España y no aquí en ese momento, tomando el control de la situación. Siempre puede haber alguien peor que el que ya tenemos. Fíjense que tuvimos Maduro después de Chávez…

El 23 de enero de 1958 debería ser conmemorado como el día de una transición hacia la democracia, no el día en que salimos de una tiranía. Haber llegado a una democracia después del 23E fue obra de unos estadistas que realmente no tenemos ahora. No me cabe duda en este día de lo inevitable del fin del régimen. Mi duda reside en lo que vendrá. Si todos tenemos claro esto, deberemos trabajar para que lo que pase el día siguiente de esa transición, venga como venga, no nos agarre desprevenidos y sin saber qué hacer.

El mejor mensaje de 23 de enero a los venezolanos, no es para que unos militares pongan punto final a una tiranía inviable y narco criminal, en estricto apego al orden Constitucional, sino para que quienes vengan después tengan un mínimo de estatura ética, moral e intelectual para establecer con el verdadero liderazgo de la FFAA una ruta segura que nos lleve a un proceso de recuperación del sistema de libertades. Que Dios nos ayude…

Caracas, 23 de Enero de 2023

Blog: TIC’s & Derechos Humanos, https://ticsddhh.blogspot.com/

Email: luismanuel.aguana@gmail.com

Twitter:@laguana

miércoles, 18 de enero de 2023

La chispa faltante de la pradera

Por Luis Manuel Aguana

English versión

¿Será posible que la salida de los maestros a las calles, como consecuencia de su lucha por un salario justo, sea la chispa que incendie la pradera de Venezuela? Ese es el deseo que todos albergamos al acompañar a los docentes en sus justas reivindicaciones, que no son de ahora sino de siempre. Y aunque la pradera está seca sigue creciendo todos los días.

Sin embargo, el régimen no se ha quedado atrás. Las amenazas de sus matones en moto, que ahora usan las redes sociales para enviar mensajes intimidatorios, son la nueva forma que utilizan al verse disminuidos en dinero y seguidores, y que ahora deben agruparse en tomas de video cerradas para distorsionar una realidad que ahora luce más que evidente: ya no tienen quien les haga el trabajo sucio pagado en las calles, porque hasta esos mismos matones son víctimas de la desgracia provocada por el régimen a los venezolanos.

Y es así, “Hace rato que el miedo se cambió de acera. El miedo se encuentra en la acera de los opresores…”, como lo declarara la Prof. Elsa Castillo a los medios (ver ¡Ya no tenemos miedo!, en https://twitter.com/EVTVMiami/status/1615101180849397771). Pero eso, a pesar de ser necesario, sigue sin ser suficiente.

Las protestas masivas, como las del 11A-2002 y el resto de las que han colmado las calles de nuestro país en los 20 años posteriores, no han movido al régimen, lo que nos recuerda aquel viejo dicho que dice que “pueblo no tumba gobierno”, pero vaya que si lo atemoriza…

Y estas protestas masivas lo atemorizaron tanto que pretendieron comprar a los docentes con un bono de “Guerra Económica” -ya de entrada devaluado- y el pago atrasado de los bonos vacacionales adeudados a los profesores universitarios, como una especie de concesión graciosa para que dejen las calles, por algo que por derecho les corresponde. Pero, ¿resolverá el régimen el conflicto con esas migajas? Todo indica que no podrá.

Y es que en fondo de la situación venezolana no encontrará salida sin dinero. Por más que hayan arrasado PDVSA, el Arco Minero y los bolsillos de los venezolanos con impuestos escandalosos, ya el régimen es incapaz de sostener la Hacienda Pública. Y eso que otrora fue su sostén en todo el país, ahora resulta ser su peor pesadilla.

Resulta que no pueden pagarle sino a las cúpulas militares que los sostienen. Ya no hay los millones y las armas para los motorizados amenazantes en todo el país, y solo quedan algunos pocos quienes se conforman con panes de jamón (ver twit de Sebastiana Barraez del 16-01-2023, en https://twitter.com/SebastianaSin/status/1615021466432507908). De allí que resulte inútil que la Guardia Nacional siga “entrenando” a las bandas armadas del régimen para reprimir manifestaciones a consecuencia de la deserción masiva de los efectivos, a quienes no tienen ni siquiera para darles de comer en los cuarteles (ver twit de Gustavo Azocar del 16-01-2023, en https://twitter.com/GustavoAzocarA/status/1614945682774786048). Es importante entonces la ventana de tiempo que se abre para la oposición a los fines de seguir presionando para una salida de esta situación.

¿Y cuál es esa ventana? El tiempo que está tratando de conseguir el régimen para mejorar sus finanzas con el petróleo de Chevron y los acuerdos con la falsa oposición en México. A mi juicio dudo que les vayan a soltar los 3 mil millones de la ayuda humanitaria acordada por los seudo negociadores si el régimen insiste en no volver a esa mesa: “«Mientras Maduro y sus seguidores sigan reprimiendo al pueblo venezolano y desviando recursos para prácticas corruptas, nosotros continuaremos presionando al régimen con sanciones», dijo este lunes 16 de enero a la agencia española EFE «un portavoz del Departamento de Estado»” (ver EEUU a Maduro: Nuestra política de sanciones a Venezuela permanece intacta, en https://contrapunto.com/global/latinoamerica/estados-unidos-a-maduro-nuestra-politica-de-sanciones-a-venezuela-permanece-intacta/).

Ya comenzaron a trancar las fugas financieras de PDVSA buscando oxígeno de supervivencia, intentando dejar afuera los intermediarios de Tareck El Aissami: “La medida evidencia una total desconfianza, lo cual es entendible dado que se han otorgado más de 10.000 millones de dólares en cargamentos a empresas de maletín, pero no es justificable porque Pdvsa sigue siendo la generadora de dólares para Venezuela y hoy el país necesita más que nunca la entrada de recursos financieros(ver El Nacional, PDVSA paralizó contratos, acuerdos y toda gestión que comprometa recursos financieros por orden de su nuevo presidente, en https://bitlysdowssl-aws.com/economia/pdvsa-paralizo-contratos-acuerdos-y-toda-gestion-que-comprometa-recursos-financieros-por-orden-de-su-nuevo-presidente/).

Sin embargo, esta medida  al parecer tampoco funcionará porque nadie les tiene confianza internacionalmente, ya que El Aissami y secuaces siguen campantes y operando exitosamente, como lo reseña El Nacional: “La OFAC dijo en la publicación de las sanciones que El Aissami había desarrollado una red de intermediarios para el beneficiarse personalmente de la venta de más de 30 millones de barriles de crudo”.

Como se verá, son ellos mismos los causantes de su propia desgracia y la del resto de los venezolanos, en una dinámica que necesariamente concluirá con su caída irremediable, sin saber para donde irá el siguiente estado, si para algo mucho peor de lo que ya tenemos, o hacia un cauce democrático estilo 1958, como todos esperamos.

Ningún gobierno es estable sin dinero. Los requerimientos y las molestias de los pueblos no se acaban hasta que un gobierno no estabiliza su economía y la ajusta a las demandas de la gente. Y esas demandas irán creciendo en la medida que más sectores comiencen a hacerse presentes en las protestas, conjuntamente con los maestros, conformando lo que en el año 2014 llamé una Caída Inevitable (ver Caída Inevitable, en https://ticsddhh.blogspot.com/2014/03/caida-inevitable.html). En ese año mi error estuvo en que las razones de la calle eran en su mayoría políticas y solo contaban con la participación activa y constante de una sola parte de la población, sin contar con que el miedo estaba a favor del régimen. Ahora es totalmente lo contrario.

La Venezuela del régimen de Maduro está entrando tarde a la turbulencia por demandas económicas, precisamente por lo tarde que el miedo cambió de acera. Ahora dejo de tener importancia el miedo porque da igual morir de hambre en la casa que en la calle protestando porque no puedes comprar la comida. Y esas turbulencias son las peores porque la miseria, que en este momento es generalizada, no tiene color político y arrasa la estabilidad de cualquier gobierno. Lo que falta ahora no es lo seco que está la pradera, sino la chispa que la prenda…

Caracas, 18 de Enero de 2023

Blog: TIC’s & Derechos Humanos, https://ticsddhh.blogspot.com/

Email: luismanuel.aguana@gmail.com

Twitter:@laguana

jueves, 12 de enero de 2023

La maldición de Andrés Eloy Blanco

Por Luis Manuel Aguana

English versión

Dedicado al Teniente Coronel (Ej) Igbert Marín Chaparro, en el día 51 de huelga de hambre en las mazmorras de la DGCIM: ¡Libertad para los presos políticos!

No creo que exista una referencia histórica más importante a la determinación de no volver a las tiranías en Venezuela, que la que hiciera el Poeta del Pueblo, Andrés Eloy Blanco, a pocas semanas de caer la tiranía de Juan Vicente Gómez:

"Hemos echado al mar los grillos de los pies. Ahora vayamos a las escuelas a quitarle a nuestro pueblo los grillos de la cabeza, porque la ignorancia es el camino de la tiranía. Hemos echado al mar los grillos. Y maldito el hombre que intente fabricarlos de nuevo y poner una argolla en la carne de un hijo de Venezuela" (Andrés Eloy Blanco, 1ro. de Febrero de 1936, Puerto Cabello. Acto de arrojar al mar los grillos de la dictadura gomecista).

Pero lamentablemente, luego de casi 87 años de ese día, a estas alturas no hemos podido sacudirnos ni los grillos de la carne, y mucho menos los grillos de la cabeza. Pero la maldición del poeta sigue viva: “…maldito el hombre que intente fabricarlos de nuevo y poner una argolla en la carne de un hijo de Venezuela”. Pues hay más de 300 hijos de Venezuela con nuevos grillos, encerrados en las mazmorras de una nueva tiranía.

Un observador descuidado de nuestra situación política diría que somos nosotros mismos los culpables de esa lamentable realidad. Al no habernos sacudido los grillos de la cabeza en las escuelas, como bien nos alertó en su momento el Poeta del Pueblo, la ignorancia nos condujo de nuevo a unos grillos modernos en las carnes de los opositores de la nueva tiranía.

Sin embargo, un observador más detallista de nuestra realidad política debería concluir que durante más de 60 años, los 40 después de 1958 y los más de 20 después de 1998, a pesar del aumento del número de escuelas y universidades, la calidad de nuestra educación, y en especial la remuneración de los maestros y profesores pertenecientes a toda la cadena educativa del país, ha sido realmente miserable, y motivo de permanentes reclamos sindicales y luchas sociales de nuestros educadores.

Y si a ello le añadimos la disposición socialista de mantener a la población pobre e ignorante para hacernos depender económicamente de ellos como borregos hambrientos, podría concluirse que la ignorancia aún campea en el país, ya no producto de una decisión propia del pueblo venezolano, sino de aquellos que lamentablemente y en mala hora nos tocaron como gobernantes, haciendo deliberadamente que la educación se halle en el último escalón, sin que esa situación haya cambiado en lo absoluto.

Entonces “la ignorancia es el camino de la tiranía” como lo indicó acertadamente Andrés Eloy Blanco en Puerto Cabello, y mucho antes que él, El Libertador en el discurso de Angostura de 1819, en una definición mucho más amplia:“Un pueblo ignorante es un instrumento ciego de su propia destrucción; la ambición, la intriga, abusan de la credulidad y de la inexperiencia de hombres ajenos de todo conocimiento político, económico o civil; adoptan como realidades las que son puras ilusiones; toman la licencia por la libertad, la traición por el patriotismo, la venganza por la justicia”.

¿Cómo ha conducido la clase política venezolana de los últimos 60 años a un pueblo ignorante? Principalmente, ha sido con dinero, luego con mentiras populistas, y más recientemente, los que se dicen opositores, con las esperanzas de sacarlo de una tiranía con la que conviven, y, por otro lado, el régimen sometiéndolo y manteniéndolo a la fuerza, con las migajas de una riqueza que ya no existe.

Bajo ese escenario, es posible esperar que si pasado mañana llega dinero a las arcas de la tiranía por la vía de los acuerdos petroleros con el gobierno norteamericano, se acabarán o bajarán al mínimo las protestas. Y eso es precisamente porque la protesta generalizada no se basa en conseguir la libertad, sino por lograr el dinero necesario para sobrevivir este infierno. Es por eso que afirmo que la democracia de los 40 años se acabó cuando se terminó el dinero, con un pueblo buscando soluciones de un militar golpista en 1998. Obviamente, no las encontraron, y el resto es historia.

Aquellos opositores que todavía insisten en afirmar que la tiranía que precedió a esta se fue el 23 de enero de 1958 porque el pueblo se echó a las calles, se aprovechan de nuevo de la ignorancia de un pueblo noble. La tiranía se fue y luego el pueblo se echó a las calles. Aquí el orden de los factores es -y sigue siendo- importante. Y en ese caso el tirano se fue porque los militares le sacaron el piso, en especial aquellos que mostraron valentía y nobleza en sus actuaciones en contra de esa tiranía. El régimen le tiene pánico a esas actuaciones porque le afloja los tornillos a sus soportes fundamentales. ¿Qué tanto habrán sido aflojados durante una huelga de hambre de 51 días? Esa pregunta se la deben estar haciendo hoy con mucho temor, quienes han ignorado las peticiones del Teniente Coronel (Ej) Igbert Marín Chaparro y lo mantienen prisionero.

El reto de una legítima oposición política en esas condiciones, pasa por ponerse al frente de ese malestar por un tirano sin dinero, combinado con la angustia de la supervivencia de un pueblo en tiranía, y transformar todo eso en una lucha por la libertad y la recuperación de unos valores que se pierden cuando el razonamiento se escapa por el estómago. Eso no lo vamos a conseguir con quienes se fueron a entregar a Miraflores, ni quienes intentan convencer a un pueblo ignorante de que saldremos de la tiranía por la vía de los votos, por más respaldo norteamericano que tengan.

Y para hacer eso deben lograr que esa maldición de Andrés Eloy Blanco se haga realidad en dos factores fundamentales: que nadie más después de la tiranía se atreva a ponerle grillos a ningún venezolano en este país, garantizando que eso no vuelva a pasar de la única manera posible, quitándole al pueblo los grillos de la cabeza, desapareciendo la ignorancia de un pueblo con educación de calidad, con todo lo que ello implica, comenzando por una remuneración de primer mundo para los maestros y profesores universitarios, e instalaciones de primera calidad para impartirla.

Y aunque todavía no se haya revelado al país una oposición política con esas intenciones, no significa que no exista. Una de las grandes ventajas que han tenido los que nos han entregado al régimen ha sido precisamente ocultar e invisibilizar a quienes podrían ser sus eventuales sustitutos, a punta de dinero y manipulaciónes. De nuevo allí juega un importante papel la ignorancia popular. “Maldito el hombre que intente fabricarlos de nuevo y poner una argolla en la carne de un hijo de Venezuela”. Que esa maldición queme lo más profundo de quienes encierran a los hijos de Venezuela…

Caracas, 12 de Enero de 2023

Blog: TIC’s & Derechos Humanos, https://ticsddhh.blogspot.com/

Email: luismanuel.aguana@gmail.com

Twitter:@laguana