miércoles, 19 de marzo de 2025

Un nuevo paradigma petrolero

Por Luis Manuel Aguana

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El tema petrolero ha sido una materia sensible para los venezolanos desde el primer momento que significó un vuelco de la Venezuela rural que fuimos, al país moderno en que nos convirtió esa industria. Fueron históricos los intensos debates acerca de cuánto y cómo se debían imponer los impuestos a las compañías petroleras internacionales que operaban en el país, estableciéndose leyes de hidrocarburos que fueron modificándose en el tiempo, y definiendo cuál debía ser la contraparte de la organización del Estado que debía hacer frente a esa riqueza que siempre consideramos como patrimonio de todos los venezolanos. Hasta que llegamos al paradigma de la nacionalización, con la creación de una corporación del Estado llamada Petróleos de Venezuela, PDVSA, que desarrollara  todas las fases del negocio petrolero. Y el paradigma fue tan exitoso que esa empresa llegó a ser la primera del mundo en el negocio.

Pero ese paradigma funcionó hasta que Hugo Chávez Frías lo destruyó con un pito en cadena nacional. Desde ese momento, el desmantelamiento de la industria petrolera venezolana ha sido uno de los ejemplos mundiales más notorios de cómo se destruye la riqueza de un país.

Pero no es ese el cuento el que deseo resaltar en esta pequeña nota, porque sería interminable. Al destruirse un paradigma, siempre lo sustituye otro. Y una de las preguntas más importantes de los venezolanos, debería ser cómo se sustituirá el paradigma petrolero después de esta tragedia que vivimos. Y ciertamente la propuesta que ha salido al ruedo por parte de la líder opositora María Corina Machado (MCM), respaldada por el Presidente Electo, Edmundo González Urrutia (EGU), se basa en la privatización total (100%) de la industria del petróleo y gas del país, de acuerdo a la exposición realizada en el marco de una conferencia mundial de promotores del desarrollo energético mundial (CeraWeek 2025) (ver Venezuela se convertirá en el Centro Energético de la Américas, dijo María Corina Machado en la CeraWeek2025, en https://www.costadelsolfm.org/2025/03/13/venezuela-se-convertira-en-el-centro-energetico-de-las-americas-dijo-maria-corina-machado-en-la-ceraweek2025/).

La propuesta confirma lo que ya todos sabíamos: Venezuela, tras 25 años de destrucción masiva, ha retrocedido más de 110 años, al punto que al parecer debemos volver a las decisiones que tomó el gobernante de Venezuela de turno, Juan Vicente Gómez, de entregar la exploración, explotación y venta de petróleo y gas a las compañías petroleras que manejaban el negocio, porque “eran ellas las que sabían” y disponían de los recursos para buscarlo, extraerlo y venderlo por nosotros. Y eso era razonable en 1914 con el pozo Zumaque 1, pozo que inició la era de la producción comercial de petróleo en Venezuela. No sabíamos entonces absolutamente nada de ese negocio.

Sin embargo, me dejó un sabor muy amargo esa exposición de MCM, a diferencia de muchos que saltaron de alegría. Pero no por su propuesta, sino porque para mí lució como salir a vender las prendas de tu mamá para poder vivir, después de que el jefe de la casa puso en bancarrota a la familia. Y más aún, que pareciera una transacción comercial de “vender” lo que queda de tu patrimonio a cambio de libertad, para que esos capitales reunidos allí se ocuparan de convencer a la administración de Trump de sacar al régimen a cambio de nuestras riquezas. ¿Es que ya hemos llegado a ese punto de desesperación? No lo sé, cada cual que saque sus propias conclusiones. Yo no podía dejar de decirlo.

Nadie objeta que estaremos muy mal después de la salida de estos criminales, y que incluso Venezuela sea objeto de intercambio entre las potencias nucleares que se disputan el mundo. Pero eso no va a depender de nosotros ni de las ofertas que hagamos de nuestras riquezas. Creo que existen maneras de plantearse el mismo objetivo, pero conservando las joyas de tu mamá. Y esa propuesta fue realizada hace 2 años por Humberto Calderón Berti, quien no necesita presentación alguna en el mundo petrolero.

En una entrevista realizada por el ex embajador Orlando Viera Blanco, el 26 de marzo de 2023, Calderón Berti respondía a la pregunta clave de un nuevo paradigma:

P: Petróleos de Venezuela, ¿hay que privatizarla?

R: No. Yo creo que no podemos hacerlo al comienzo. ¿Qué es lo que ocurre? Vamos a suponer que mañana tenemos un nuevo gobierno en Venezuela. ¿Qué tenemos nosotros, los venezolanos? A Petróleos de Venezuela maltrecha, muy aporreada, semi desmantelada, y a las empresas mixtas que ahora son muy poquitas porque las empresas mixtas grandes se fueron porque fueron expulsadas de Venezuela. Entonces, es lo que tenemos, tenemos que empezar con eso, Orlando. Entonces, eso es lo que hay que redimensionarla, reestructurarla, acomodarla, en la medida de lo posible. Si la sales a vender, a privatizar, te van a dar 4 lochas porque está destruida. Porque tú no puedes registrar en los libros de las empresas que comprarían, no puedes registrar las reservas porque esas pertenecen a la nación. Entonces lo que tenemos es eso. Tenemos que arrancar con eso. Pero lo más importante de la recuperación, Orlando, va a ser una apertura petrolera con todas las de ley. Con una Ley de Hidrocarburos que ya está escrita, por cierto, y ya está en manos de la gente y que fue trabajada por la Asamblea Nacional de 2015, pero con la contribución de muchos petroleros que trabajaron en el tema. Hicieron muchísima cantidad de foros, yo participé en algunos de ellos, eso no fue trabajo mío sino trabajo de otros, pero una Ley estupendamente buena. Y con esa Ley de Hidrocarburos, producir una apertura petrolera, como la que se produjo durante el gobierno al final de Pérez, Velázquez y el Presidente Caldera, que se produce la gran apertura petrolera de los años 90s. Eso es lo que hay que hacer. Que se le dé seguridad jurídica a la gente, y que las condiciones de la Ley sean competitivas con otros países. Y allí es donde está la posibilidad de crecimiento. Y que el petróleo pueda arrastrar otros sectores de la vida nacional, por ejemplo la industria metalmecánica, porque el petróleo consume muchos bienes metal mecánicos, las empresas de servicios, las áreas petroleras son un motor dinamizador de la economía, y los recursos que produzca el petróleo pueden ser dirigidas a lo que hablé anteriormente, a atender las necesidades de la gente…” (ver Entrevista de Orlando Viera Blanco, Programa Enfoque Global de fecha 26-03-2023 a Humberto Calderón Berti, ex Ministro de Minas e Hidrocarburos, Ex Presidente de PDVSA y ex Presidente de la OPEP, en https://youtu.be/jIT1lyPyj_c?t=1702).

Esa propuesta de Calderón Berti garantizaría la recuperación de una industria petrolera en el piso y con ella a todo el país, no un regreso a 1914 del Zumaque I. Parece lo mismo pero no lo es, porque la locomotora del petróleo arrastraría a otros sectores de la vida nacional para el desarrollo de una industria nacional completamente integrada a nuestro principal recurso, logrando al mismo tiempo recuperación de los derechos pisoteados de los trabajadores petroleros que salieron perjudicados en toda esta tragedia. Esos contratos nuevos deberán tomar en consideración la situación de los años de tierra arrasada de la industria petrolera, así como  los sectores que se deberán integrar, por encima de los intereses de las compañías petroleras. Eso no significa que no sepamos que estaremos negociando en condiciones poco ventajosas, pero que un nuevo gobierno responsable tendrá que considerar primero para el resguardo de los intereses de los venezolanos.

Por supuesto que después del desastre hay que generar un nuevo paradigma petrolero. La discusión no es si tenemos petróleo para ofrecer, sino si existirá -y cómo- un país petrolero que respete los acuerdos a los que llega, dentro de un Estado de Derecho. Es por eso que ese paradigma no puede ser producto de decisiones dentro del marco de otro programa de gobierno que venga después de esta tragedia. Debe ser la resultante de un acuerdo consensuado entre la representación calificada de todos los sectores del país para que esa garantía sea considerada segura, porque ¿saben qué? A diferencia de 1914, ahora hay miles de venezolanos con 110 años de experiencia acumulada en el negocio petrolero. Y esa representación no puede salir de otra fuente que de un proceso Constituyente para la reconstrucción y refundación del país, que redefina el papel del petróleo en nuestra sociedad.

En un contexto donde el gobierno del Presidente Trump ha considerado a Venezuela como enemigo de guerra de acuerdo a la “Invocación de la Ley de Enemigos Extranjeros en relación con la invasión de los Estados Unidos por Tren De Aragua”, no es de extrañar que de un momento a otro los EEUU resuelvan qué hacer, por su cuenta y sin intervención de nadie, con los que se consideran en esa proclama, los jefes de estas bandas criminales (ver Proclama del Presidente Donald J. Trump, en https://www.whitehouse.gov/presidential-actions/2025/03/invocation-of-the-alien-enemies-act-regarding-the-invasion-of-the-united-states-by-tren-de-aragua/).

Desde ya entonces deberíamos prepararnos para esa eventualidad, dándole el mayor piso político y jurídico a la posición opositora, juramentando a EGU como Presidente en ejercicio y planteando un nuevo escenario de transición donde los venezolanos regresemos a la mayor brevedad posible a una tranquilidad política y económica. Un presidente venezolano en ejercicio entraría directamente y sin discusión, a tomar posesión de su cargo, después de la caída del régimen, no a discutir con nadie si hay que realizar otra elección, una vez resuelta favorablemente para los venezolanos la “guerra” entre el régimen y los EEUU. Y ni el mismísimo gobierno de ese país podría objetar esa situación, ni su Secretario de Estado plantear nuevas elecciones cuando eso suceda. En ese momento, paradigmas como el petrolero se redefinirán, como tantos otros en Venezuela, en el lugar y momento que corresponda. Eso debería ser, a juicio de muchos, lo que restaría por pasar si nosotros hacemos lo que nos corresponde.

Caracas, 19 de Marzo de 2025

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jueves, 13 de marzo de 2025

Simón Wiesenthal somos todos

Por Luis Manuel Aguana

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En el año 2011 escribí una nota bajo el título El ejemplo de Simón Wiesenthal (ver nota en https://ticsddhh.blogspot.com/2012/06/el-ejemplo-de-simon-weisenthal.html). Este extraordinario personaje, nacido en Buczacz, cerca de Leópolis, en la actual Ucrania, después de haber vivido el infierno judío de los campos de concentración de la Alemania nazi, dedicó el resto de su vida a perseguir y llevar a la justicia a los criminales de guerra nazis que huyeron para escapar de ella, sin importar en qué parte del mundo se escondieran, después de la Segunda Guerra Mundial (ver Simón Wiesenthal, en https://es.wikipedia.org/wiki/Simon_Wiesenthal).

En ese entonces, hace más de una década, estaba seguro como lo estoy ahora más que nunca, que la tiranía venezolana caería, siendo necesario a partir de ese momento seguir el ejemplo de Wiesenthal, porque con seguridad muchos violadores de los Derechos Humanos de los venezolanos huirían del país a disfrutar del producto de las iniquidades cometidas durante el período más oscuro de nuestra historia.

Y no me equivoqué. Pero lo que sí me equivoqué fue que empezaron a salir del país antes de caer la tiranía, porque hasta ellos mismos están claros de que esto no durará para siempre y ven cada vez más cercano el final de este desgobierno. Los que todavía no lo quieren entender son aquellos que no sobrevivirían fuera de él, y cuyos carteles de “Se busca” con recompensa, están colgados en todas las comisarías de Interpol en el mundo.

En ese momento de la nota, estaba seguro de que emergería alguien como Simón Wiesenthal para perseguirlos después de caer la tiranía. Pero para mi sorpresa, después de tantos años, no surgió uno sino muchos Wiesenthal, que con la diáspora venezolana regada por todo el mundo producto del desastre creado en el país por la tiranía, se los encuentran abiertamente paseando por las calles, ejerciendo más increíbles oficios donde todo el mundo puede verlos.

Tal fue el caso del Comandante de la GNB, represor de la tiranía de Maduro, quien huyo de Venezuela después de haber violado de manera flagrante los Derechos Humanos de los manifestantes durante las movilizaciones de la sociedad civil del año 2014 y que fue capturado en los EEUU ejerciendo el oficio de actor en una cadena televisiva, por denuncias al FBI de venezolanos residentes allá, quienes fueron sus víctimas en Venezuela: “Quero Silva comandó desde enero de 2013 el Destacamento 47 de la Guardia Nacional Bolivariana de Venezuela en la región de Lara, a 300 kilómetros de distancia de Caracas, durante las protestas contra Maduro de aquel año y en 2014. Está acusado de liderar allanamientos a residencias en busca de disidentes. Defensores de derechos humanos describieron al ex jefe militar como “un personaje muy duro”, potencialmente responsable de presuntos crímenes de lesa humanidad, y demandaron su enjuiciamiento en Estados Unidos, descartando su deportación a Venezuela” (ver ¿Quién es Rafael Quero Silva, el militar venezolano arrestado en EEUU por reprimir opositores?, en https://www.vozdeamerica.com/a/perfil-rafael-quero-silva-el-militar-venezolano-arrestado-en-eeuu-por-reprimir-a-opositores-/7995882.html).

 

El periodista Casto Ocando denuncia en su canal de YouTube, Casto Ocando News, la existencia de centenares de militares represores cubanos y venezolanos en los EEUU, manejando cientos empresas en ese país, pero que difícilmente continuarán a salvo, como Rafael Quero Silva, de los millones Simon Wiesenthal que han huido de Venezuela y que los pueden reconocer:

“En mi libro chavistas en el Imperio incluí una larga lista de chavistas que tenían lujosas propiedades y empresas en varias ciudades norteamericanas, pero investigaciones más recientes hablan ya de cientos de estos operadores y militares viviendo las mieles de la corrupción en pleno territorio del imperio norteamericano. Según una investigación publicada por El Nuevo Herald y el portal Armando Info para 2022 había 232 militares venezolanos y miembros del Ministerio de la Defensa de Venezuela de la dictadura y sus familiares, por supuesto, que controlaban más de 700 empresas comerciales manejando millones de dólares en negocios con dineros presuntamente obtenidos por la dictadura. Estas personas van a ser un blanco específico directo y tendrán que irse o serán deportados si es que no se han ido ya, por supuesto, huyendo hasta a este nuevo escenario de cosas que están planteadas. Estas personas encabezan, por cierto, la lista de varias agencias federales de acuerdo a la política de la nueva administración Trump, entre ellas no solamente el FBI, sino también Homeland Security Investigations y otras..." (ver Casto Ocando News, Ofensiva contra chavistas en el imperio, en https://youtu.be/4Q1-aqzG5fA?t=925).

Lo anterior viene por las últimas decisiones de la administración de Donald Trump en la dirección de detener y encarcelar a estos personajes. Para ello deben contribuir los millones de venezolanos esparcidos en los EEUU y en todo el mundo, para identificarlos y denunciarlos ante las autoridades del país donde se encuentren:

“…Por otro lado, la administración Trump también está preparando una serie de medidas para evitar el ingreso, en el marco de ciudadanos de países considerados enemigos por Estados Unidos, y expulsar al mismo tiempo personas que ejercieron posiciones de gobierno y sus familiares en territorio norteamericano incluyendo operadores chavistas que residen discretamente en el país en el país…” (ver Casto Ocando News, Ofensiva contra chavistas en el imperio, en https://youtu.be/4Q1-aqzG5fA?t=377).

Lo anterior demuestra que no habrá un solo cazador de esbirros, sino muchos, como mencioné en mi nota hace 14 años. Y serán muy necesarios porque en todos los niveles se ha hecho demasiado daño a los venezolanos y ellos lo saben. Intentarán “rehacer” sus vidas, como lo intentó Rafael Quero Silva como "actor de televisión", pero eso es imposible sobre la sangre de muchísimos inocentes. No han tenido compasión con nadie, ni con los niños y mucho menos con las mujeres, en especial las luchadoras por los Derechos Humanos.

Por eso vale la pena recordar que hasta en el castillo de Puerto Cabello que era donde encerraban a los opositores del régimen de Juan Vicente Gómez y botaban la llave, los esbirros tenían la decencia de dejar pasar para el preso la guitarra del compadre Venancio Laya, como citaba el verso del Poeta del Pueblo Andrés Eloy Blanco. Por eso no hay que olvidar las caras de esos criminales y tener siempre a la mano toda la documentación publicada de ellos –como el libro de Casto Ocando-, porque en cualquier momento se los van a cruzar en cualquier lugar del mundo.

Hugo Chávez Frías no terminó preso en La Haya como era la justicia que esperábamos  por sus crímenes, pero el resto de los responsables de esta tragedia, grandes, medianos y pequeños, que logren huir, nunca dormirán por el temor a ser encontrados en cualquier momento por algún Simón Wiesenthal venezolano en cualquier rincón del mundo. Tenemos esa ventaja que ciertamente no tuvo el persistente cazador de nazis. Los venezolanos ahora estamos en todas partes por causa de ellos. Desde este momento, y después de Quero Silva, Simón Wiesenthal somos todos…

Caracas, 13 de Marzo de 2025

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viernes, 7 de marzo de 2025

Convención Constituyente versus Reforma in-Constitucional

Por Luis Manuel Aguana

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A diferencia del tema electoral, no hay manera de abordar el tema constituyente sin generar algún tipo de polémica. Las elecciones son un tema que todos pueden entender fácilmente. Pero, al contrario, una propuesta Constituyente, como ya he insistido en muchas oportunidades, depende del contexto y el momento político porque su llamado está supeditado altamente a esos factores. Y en una Venezuela inestable el cambio es lo único permanente.

ANCO ha planteado, desde mucho antes de ser fundada, y a través de sus principales promotores, la necesidad de refundar la República como concepto principista, frente a la destrucción institucional que inició el régimen con la Constituyente de 1999. No entraré aquí de nuevo a explicar qué entendemos por “destrucción institucional”, pero creo que cada venezolano tiene una idea bastante clara, así sea lejana, de lo que eso significa.

Hemos tenido diferencias con muchos factores políticos, no ya en la necesidad de realizar los cambios institucionales necesarios para el país, porque creo que al menos en eso están convencidos, luego de años de martillar sobre ese tema. Sin embargo, en lo que nunca hemos coincidido es en qué momento preciso deben ser aplicados.

En otras palabras, no es que estén en desacuerdo con realizar una Convención Constituyente, como estamos llamando a partir de ahora a una Asamblea Nacional Constituyente Originaria, sino en que creen de buena fe en que esta debe ser realizada LUEGO de haberse resuelto el principal problema político del país, que no es otro que sacarnos de encima la tiranía que nos ha azotado desde hace poco más de 25 años. Y encima de eso, todavía discutimos “que tan luego” debe realizarse porque, como ya hemos notado, algunos factores insisten en llevar esa vital decisión a mucho tiempo después de salir del régimen, cosa en la que estamos muy en desacuerdo.

Existe mucha dirigencia política, incluso calificada, que aún desconoce el alcance de un proceso como ese, comprendiendo de una manera limitada lo que sucedió en 1999 con “la constituyente de Chávez”, pensando que de realizar este proceso otra vez se repetirían los mismos errores. Chávez usó premeditadamente de la manera más abyecta el poder originario del pueblo para sus fines de perpetuarse el poder. Eso es como concluir que la energía nuclear es dañina porque ocurrió el desastre de Chernobyl. Y es claro que hay que usar bien la herramienta para beneficio de la gente y asegurarse de que no habrá otro desastre en el futuro cuando se vuelva a utilizar. En ANCO hemos dedicado años a conocerla muy a fondo, comenzando por definir cómo y cuándo debe convocarse, aunque eso dependa del contexto y momento político.

Luego del llamado de ANCO en su Comunicado-Proclama del 24 de febrero, a contraponer una Rebeldía Ciudadana a la propuesta de Reforma in-Constitucional del régimen de Nicolás Maduro Moros, para imponernos una Constitución Comunal (ver Comunicado-Proclama ANCO, en https://ancoficial.blogspot.com/2025/02/comunicado-proclama-anco-hagamos-una.html), han surgido –de nuevo- interrogantes válidas que deben ser respondidas claramente, relativas a ese nuevo llamado Constituyente que hacemos porque claramente el contexto político ha cambiado nuevamente.

¿Y qué es lo que ha cambiado? Nada menos que ahora contamos con un Presidente electo con la mayoría de los votos de los venezolanos, al que se le desconoció su triunfo al darse un golpe de Estado a la voluntad popular. Y, por otro lado, ahora existe una dirigencia política legítima en clandestinidad y persecución. Al margen de que el Presidente Electo no se haya juramentado para el pleno ejercicio de sus funciones establecidas en la Constitución, como lo hemos argumentado varias veces en este rincón de la red, y que el proceso electoral del 28 de julio de 2024 aún siga abierto y luchando por él, ESO NO SIGNIFICA QUE ESA SEA LA ÚNICA LUCHA QUE SE PUEDA DAR EN VENEZUELA para la recuperación de la libertad y la democracia.

Y ese es fundamentalmente el planteamiento. En agosto de 2023, antes de las primarias de octubre de ese año, en entrevista con el periodista Rafael Galicia, María Corina Machado (MCM) se pronunció en contra de convocar al proceso Constituyente más allá de ese momento político (ver La propuesta constituyente de María Corina Machado, en  https://ticsddhh.blogspot.com/2023/08/la-propuesta-constituyente-de-maria.html).

En esa oportunidad, MCM pensaba –en nuestra opinión de manera errónea- que con una Constituyente se impondría una parte del país sobre la otra, como ocurrió en 1999, y creía que era posible gobernar al país “un tiempo” con la Constitución de 1999, con el resto de los poderes públicos en contra. La tesis de una Venezuela polarizada se disolvió el 28 de julio de 2024, donde una mayoría aplastante decidió a favor de la democracia y la libertad. De nuevo, es importante remarcar que el contexto político de Venezuela ha cambiado desde ese entonces, por lo que MCM debería haber cambiado su parecer respecto al tema.

¿Cómo se plantearía la Rebelión Ciudadana con la lucha del 28 de julio? Mi respuesta sería COMPLEMENTANDO la lucha por hacer efectiva la voluntad del pueblo del 28 de julio, con una CONVOCATORIA por INICIATIVA POPULAR a una Convención Constituyente para lograr: 1) Que el pueblo venezolano dentro y fuera de Venezuela exprese su rechazo a una Reforma in-Constitucional llevada a cabo por el régimen, dando en ese mismo acto su aprobación para la convocatoria al dueño de la soberanía, a una Asamblea Nacional Constituyente (Artículo 348); y 2) Aprobar unas Bases Comiciales incluyentes para esa convocatoria. 

¿Por qué este acto sí podría hacerse efectivo, aun cuando no se ha podido “cobrar” el del 28 de julio? “El planteamiento de ANCO a los venezolanos ante lo que proponen los sectores políticos de ofrecer lo mismo y esperar resultados diferentes … es la de negociar, con el apoyo de la Comunidad Internacional, una Refundación de la Nación … a través de una Asamblea Nacional Constituyente Originaria convocada este mismo año, con un Tribunal Electoral ad-hoc (establecido por las partes para solo para ese propósito), con garantías de cumplimiento internacionalmente establecidas, e independiente de los Poderes Públicos secuestrados por la tiranía” (ver Opciones de una casa llamada Venezuela, en https://ticsddhh.blogspot.com/2022/05/opciones-de-una-casa-llamada-venezuela.html).

Si en el medio de la discusión con los EEUU de hacer respetar el resultado del 28 de julio, se realiza una Consulta Constituyente, tanto con los venezolanos que se encuentran en el país como los que están afuera, recogiendo un número superior de voluntades de las que se establecen en el Artículo 348 Constitucional (15% del Registro Civil y Electoral), esa Convención Constituyente sería de obligatorio cumplimiento para quienes ejercen el poder en Venezuela; y en el caso de persistir el régimen de Maduro en quedarse gobernando, en una negociación verdadera con ellos que incluya garantías de cumplimiento entre la oposición representada por MCM, EEUU y el régimen, se establecería un Tribunal Electoral ad-hoc, con el apoyo técnico de la ONU y la OEA, fuera de los poderes públicos venezolanos, para llevar a cabo la elección constituyente. Esta propuesta constituiría una salida pacífica, electoral y constitucional condicionada por la fuerza de la incorporación geopolítica de los EEUU a la negociación.

Una vez en funciones, esa Convención Constituyente tendría los amplios poderes constituyentes necesarios para hacer valer el resultado del 28 de julio, comenzar la reconstrucción institucional de Venezuela y producir una nueva Constitución.

Aun sin realizar la elección constituyente, el terremoto político ocasionado por la voluntad popular, expresado en millones de firmas para convocar esa Convención Constituyente, sería una protesta cívica formidable para contraponer a la Reforma in-Constitucional y se constituiría en un mandato pendiente para el nuevo Presidente de Venezuela, estableciendo claramente que los venezolanos rechazamos un cambio constitucional sin la participación del pueblo, legítimo dueño de la soberanía, como se expresa claramente en el Artículo 5 Constitucional.

De esta manera se resolvería la contradicción de habernos topado con un callejón sin salida electoral. Esto es, después del 28 de julio no es posible hacer otra elección en Venezuela con los actuales poderes públicos, y al mismo tiempo esperar resolver pacíficamente el problema político con el régimen. Todo lo expresado hasta ahora por los voceros opositores, incluida MCM, insisten en llegar a una solución pacífica pero sin dejar de materializar el resultado del 28 de julio. Este es un planteamiento contradictorio que lleva implícita una ruta de fuerza que no está contemplada desde adentro o fuera del país, y que difícilmente se materializará, al menos en el corto plazo.

Un proceso Constituyente sería la última solución prevista en nuestra Carta Magna, que no solo detendría la Reforma in-Constitucional del régimen, sino que abriría las opciones de todos los factores para llegar a acuerdos políticos, dejando que sea el pueblo venezolano el que finalmente decida su destino. En otras palabras, ¡que el pueblo decida!

Y ustedes me preguntarán: ¿y por el régimen respetaría la decisión del Constituyente cuando no respetó la decisión del pueblo venezolano el 28 de julio? ¿Por qué respetaría Maduro un acuerdo como ese? Y yo respondería como Trump durante la visita oficial de Zelenski en la Oficina Oval de la Casa Blanca, contestando el porqué Putin había violado siempre los acuerdos firmados con Ucrania: ¡porque él no era Presidente de los EEUU!… Si eso es así, entonces esas son las oportunidades que la oposición criminalmente ha desaprovechado en el pasado, y a esa garantía le quedan 4 años. No volvamos a perder esa oportunidad, y aprovechémosla mientras todavía podamos…

Caracas, 7 de Marzo de 2025

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jueves, 27 de febrero de 2025

Rebeldía Ciudadana versus Reforma Constitucional

Por Luis Manuel Aguana

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Volver al tema constituyente es para mí como volver a la casa de mis padres, muchos recuerdos de una experiencia vital que aún no concluye, así ellos se hayan ido. Y aunque conozco esa casa mejor que la mía propia, porque allí crecí, nunca dejan  de sorprenderme las variaciones en las diferentes circunstancias en tantos años y los recuerdos buenos y malos del tiempo que hemos pasado en ella, como los de aquellos que nos acompañaron y se fueron antes de concluirla. Por ellos, por nosotros y por una idea fija de que es la lucha correcta para beneficio de Venezuela, seguimos en ella, no solo por perseverar convencidos, sino que el tiempo -esa variable que todos a veces olvidan- ha sido consistente en darnos la razón.

Hemos llegado al punto de no retorno que siempre advertimos: si nosotros no convocamos un proceso Constituyente, el régimen lo hará por nosotros de la forma que quiera, para establecer lo que Hugo Chávez Frías no pudo imponer con su Reforma Constitucional de 2007, un Estado Comunal, para permanecer por siempre en el poder, con una copia al carbón de la Constitución de Cuba, desapareciendo todo vestigio de la democracia directa que nos dimos a partir de 1947, libremente elegida por cada uno de nosotros, para sustituirla por la representación comunal de la tiranía, que decidirá por cada venezolano al Presidente y el resto de los Poderes Públicos.

Desde que fundamos la Alianza Nacional Constituyente Originaria, ANCO, lo que los venezolanos han percibido –incluyendo algunos seguidores de ANCO- de nuestra propuesta, ha sido que el planteamiento que hicimos al país no era más que otra manera de salir del régimen castro-chavista-madurista, y eso constituye un error lamentable que incluso repite la dirigencia opositora que lidera María Corina Machado (MCM), indicando que si bien es necesario realizar “algunos cambios constitucionales”, esos se deberían realizar “después” que saliéramos del régimen. Eso ha impedido que el pueblo decida el futuro político del país a favor de una dirigencia que insiste en equivocarse una y otra vez.

Tal vez no hayamos sabido -o podido- transmitir otra cosa, porque en el medio de este error se mezcló la necesidad de las mayorías de resolver con urgencia el problema de la tiranía de Chávez-Maduro, con una propuesta seria de cambio institucional, sin pasearse por el hecho fundamental que nos ha puesto hoy en la circunstancia que ahora vivimos amargamente: la tiranía ha ido destruyendo desde el principio y en cámara lenta,  las bases institucionales que sostenían a nuestra democracia y al Estado venezolano como un todo. Cualquier cosa que se intentara desde las instituciones corroídas del régimen, el Poder Legislativo, el Poder Judicial, el Poder Moral y finalmente el Poder Electoral, se estrellaría siempre con el mismo muro del fracaso.

Ante el descalabro total del régimen y su “mejor sistema electoral del mundo” ocurrido en el proceso electoral del 28 de julio de 2024, las santamarías del CNE siguen estando abajo porque no existe ningún venezolano que vuelva a confiar en ese casino de máquinas de lotería manejadas por cubanos. Por lo que al régimen se le hace necesario reformar el sistema político y de elecciones, para que los que usurpan el poder se queden para siempre sin nadie se les oponga, ni siquiera la llamada oposición alacrán, que será de las primeras en desaparecer con la primera aplicación electoral de esa Reforma Constitucional de marras.

La convocatoria de una Convención Constituyente tiene como objeto la reconstrucción de lo que ha sido destruido, regresando al primer cuadro todo el sistema institucional venezolano, con la participación de la representación genuina del pueblo electa por los venezolanos para representarlos, de todo el espectro social y político del país. Esto es, “resetear” de nuevo a Venezuela. Lo que quede después de eso será un nuevo Pacto que seguirá entre gobernantes y gobernados para los tiempos por venir, y que se iniciaría con una nueva elección de los Poderes Públicos, luego de la aprobación de una nueva Constitución. El “cómo” y “cuándo” hacer que todo esto pase debería ser materia de altísima prioridad de nuestra legítima dirigencia opositora. ANCO siempre ha estado a la orden para colaborar en esa materia, como ya lo ha hecho en el pasado.

Para este escribidor, a quienes le compete idear y poner en práctica un plan para cambiar al régimen que azota a los venezolanos, es a la legítima dirigencia política opositora, hoy conducida por Edmundo González Urrutia (EGU) y María Corina Machado (MCM). Pero asimismo, es absolutamente necesario que en ese plan se encuentre la convocatoria y elección posterior de los Constituyentes, con el objeto de  refundar la Nación sobre nuevas bases, con la generación final de un nuevo Pacto entre gobernantes y gobernados. Y es precisamente en ese punto donde ANCO hace su propuesta para la discusión de un nuevo marco institucional para el país donde deseamos vivir, que se esboza de una manera general en nuestro Proyecto El Gran Cambio (ver El Gran Cambio, una Propuesta para la Refundación de Venezuela, en https://ancoficial.blogspot.com/p/documentos-fundamentales.html).

Sin embargo, hemos visto con mucha preocupación que el régimen avanza indetenible a una Reforma Constitucional y todavía no existe hasta hoy ninguna respuesta de nuestra principal dirigencia opositora para contrarrestar ese avance. Una vez realizada la Reforma no existirá manera constitucional de convocar al Constituyente porque desaparecerán los Artículos 347, 348 y 349 que les dan a los venezolanos el derecho, como depositario del Poder Constituyente Originario, para convocar a una Asamblea Nacional Constituyente con el objeto de “crear un nuevo ordenamiento jurídico y redactar una nueva Constitución”. Ese es el derecho a la participación política que está establecido en la Constitución de 1999.

Entonces no hay que confundir la gimnasia con la magnesia. Nuestro proyecto no puede ser comprendido como una agenda para salir del régimen. Y es a EGU y MCM, como líderes políticos opositores reconocidos y respaldados por la mayoría de los venezolanos, como se demostró el 28 de julio, a quienes les compete esa misión. Y es a ellos a quienes les toca plantear al país una salida para contrarrestar este nuevo avance del régimen con su Reforma Constitucional. Y es a ellos y al país a quien va dirigida la Proclama de ANCO titulada: HAGAMOS UNA REBELIÓN CIUDADANA INÉDITA PARA TRANSFORMAR EL ESTADO FRENTE A LA LIQUIDACIÓN DE LA DEMOCRACIA POR LA VÍA DE UNA REFORMA CONSTITUCIONAL ARBITRARIA” del 24 de febrero de 2025, que se resume en el siguiente párrafo:

“Este inaceptable despropósito solo pretende sustituir el modelo de estado constitucional, imponer, a través de una Reforma Constitucional que destruye la estructura básica de nuestro texto fundamental, que solo puede hacerse de acuerdo al Artículo 347 Constitucional, mediante un proceso Constituyente, y no a través de la Asamblea Nacional. En consecuencia la Alianza Nacional Constituyente Originaria (ANCO), expresión de la sociedad civil organizada venezolana, PROPONE a la Nación, a su liderazgo verdaderamente democrático, un escenario positivo, creador y solucionador: contraponer, a la mencionada Reforma Constitucional, un proceso Constituyente de carácter Originario, convocado por iniciativa de la soberanía popular, procediendo, lo antes posible, a recolectar en forma pacífica, el mayor número de firmas de venezolanos mayores de 18 años, dentro y fuera del país. Estamos convencidos que se constituiría en la mayor REBELDIA CIUDADANA de la historia contemporánea de Sur América: 15 millones de firmas (9 millones de venezolanos dentro del territorio venezolano y 6 de venezolanos en el exterior) cifra formidable muy superior a los 3.2 millones de firmas  requeridos por el Artículo 348 Constitucional para convocar la iniciativa  de  un proceso constituyente” (ver Comunicado Proclama ANCO, en https://ancoficial.blogspot.com/2025/02/comunicado-proclama-anco-hagamos-una.html).

Para el régimen, el cambio de la Constitución es un hecho consumado porque tienen las maquinitas para fabricar los votos necesarios para la aprobación de esa Reforma Constitucional. No vemos otra manera de detener ese proceso más que demostrar lo que hemos llamado una REBELDÍA CIUDADANA que le muestre al mundo que los venezolanos no estamos dispuestos a que se nos imponga un cambio constitucional sin convocarnos a una Constituyente, como bien lo establece la Constitución de 1999, porque no se nos está planteando una reforma sino OTRA Constitución, sin pasar por un proceso Constituyente.

La convocatoria ciudadana no es de ninguna manera una elección de Constituyentes, pero sí se constituye en un mandato para quienes luego ocupen el poder, para que se elijan a los Constituyentes en todo el país. Es una consulta ciudadana que podría realizarse por medios no convencionales que puedan ser auditados, y que incluyan la participación de todos los venezolanos dentro y fuera de Venezuela, incluso el mismo día que el régimen llame a la votación de esa Reforma. Esta sería la manera de retomar el espíritu combativo del venezolano, que votó el 28 de julio por un cambio, y una demostración concluyente a la administración de Trump en los EEUU, de que la capacidad de movilización popular sigue intacta o mejor, después de todo lo que ha pasado. Pero tiene que existir un parte aguas opositor que se aleje de todo vestigio del interinato frente al mundo, asumiendo de una vez por todas el mandato que el pueblo venezolano le entregó a esa nueva dirigencia opositora desde el 22 de octubre de 2023.

ANCO seguirá insistiendo, en todos los escenarios, de la necesidad de que sea el pueblo el que decida, incluso por encima de su propia dirigencia política. Porque como he señalado, nuestra propuesta no ha tratado nunca de decidir por ellos cómo se resolverá finalmente la tiranía. Pero los intereses del colectivo van primero, y la dirigencia política debe dar paso a esa decisión del pueblo, independientemente de cómo se produzca el cambio político. Queda de ellos entender el tiempo histórico y ser parte del proceso. De no ser así, como ya ha ocurrido antes en nuestra historia, los acontecimientos decidirán el rumbo por ellos, y más temprano que tarde, terminará imponiéndose, pero de la mano de otros actores, la ruta de la democracia y la libertad.

Caracas, 27 de Febrero de 2025

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Email: luismanuel.aguana@gmail.com

Twitter:@laguana

miércoles, 19 de febrero de 2025

Una cuestión existencial

Por Luis Manuel Aguana

English versión

En una entrevista realizada por el periodista venezolano radicado en España, David Placer, a la jefa de la sección internacional de El Confidencial, Diario Digital de España, Alicia Alamillos, quien en este momento actúa como corresponsal de guerra en Ucrania, se relata una conversación sostenida con soldados ucranianos prácticamente encerrados por más de un año en una trinchera en Bajmut, al este de Ucrania. A la pregunta acerca de qué ha descubierto hasta ahora, la respuesta es brutal:

“He descubierto que obviamente están cansados, son unos soldados que muchos eran voluntarios desde 2022, llevan 3 años sin hacer renovación en el este, cerca de Bajmut que fue conquistado por los rusos, están allí en una unidad de artillería. Ellos viven en una especie de madriguera, una trinchera que construyen bajo tierra para estar también un poco tanto a resguardo como no congelados de frío, y llevaban allí a lo mejor desde hace un año sin salir, porque está muy cerca del frente y porque está habiendo problemas de rotación. Entonces son soldados, no pasa con todos, hay muchos que pueden pasar el fin de semana con las familias o lo que sea, pero los soldados están cansados. Claro que están cansados, es una guerra muy larga, tanto porque pensaban que a lo mejor Putin iba a llegar mucho más rápido a Kiev o como pensaban que se iba a acabar antes, que iban a ganar los ucranianos. Entonces, a pesar, en cambio, de estar tan cansados de decir "Mira lo mejor que se acabe ya y que deje de morir gente", cuando le preguntabas, bueno, entonces quieres la paz de Putin, ¿qué quieres?, o sea, ¿qué significa victoria para ti en Ucrania? Porque ahora mismo lo único que hay sobre la mesa, según lo que vemos a Trump y lo que vemos con Putin, es que Ucrania ceda, ceda territorios, pero sobre todo ceda soberanía. O sea, es que ni siquiera estamos hablando de que ceda Crimea que podía ser hipotéticamente una cosa, qué bueno, tampoco pasa nada, por así decirlo no, sino que Putin tenga derecho a elegir el presidente de Ucrania o que tenga derecho a decidir si Europa va a dar unas salvaguardas de seguridad o no. Entonces eso es perder la soberanía, dejar de ser un país realmente”.

“Y entonces, cuando le preguntas eso, dicen: no, pues es que no hay otra. O sea, no, tengo que seguir luchando. Porque no, no, ¿qué voy a hacer? O sea, volver a casa para que luego en unos años Rusia nos vuelva a invadir, o que en unos años el ucraniano esté prohibido; en unos años que toda nuestra política dependa de Vladímir Putin y no nos deje ser un país independiente. De que están cansados, pero no tienen una alternativa. O sea, no es como, por ejemplo, otras guerras que dices: bueno, aquí se acaba y ya está, y cada uno gana sus cosas. No, no. Es que Ucrania es una cuestión existencial. O sea, si pierden han perdido como Estado…

(ver entrevista de David Placer a Alicia Alamillos, jefa de la sección internacional de El Confidencial Diario Digital de España, en https://youtu.be/q29VGYm1-mU?t=922) (resaltado nuestro).

Mis disculpas anticipadas por el extenso extracto de esa entrevista, pero es muy importante para lo que sigue. Los venezolanos deberíamos vernos retratados en lo que está pasando en Ucrania. La Rusia de Vladímir Putin se metió en Ucrania para tomarla como parte de su sueño imperial, después de que esta había conquistado su independencia. Lo hicieron a la fuerza, con las armas. Pero un pueblo con el liderazgo bien plantado y dispuesto de su Presidente, Volodímir Zelenski, les ha dado una pelea de resistencia más allá de lo que ellos esperaban, a un costo imposible de determinar. Los rusos creyeron equivocadamente que terminarían en horas su invasión y ya van más de 3 años.

Los soldados ucranianos, aun estando a un altísimo nivel de cansancio derivado de una larga guerra, y metidos en un hueco por más de un año, en una zona de su territorio que Rusia ha logrado conquistar, no están dispuestos a ceder ni abandonar, ni siquiera por una posibilidad paz que promete Trump, porque para ellos es UNA CUESTIÓN EXISTENCIAL. No pueden regresar simplemente a casa, porque no habría garantías de que el desastre no vuelva a ocurrir, perder hasta su propio idioma, porque saben de cierto que Putin no les permitirá ser un país independiente, y porque si pierden, pierden su país. ¿Les suena conocido?

Los venezolanos no hemos llegado –todavía- hasta al punto de matarnos en una guerra, pero en Ucrania, Donald Trump y Vladímir Putin, se están encargando de pasar por encima de esa decisión corajuda del pueblo ucraniano en las trincheras, de luchar hasta la muerte para conseguir la libertad, porque ellos no están dispuestos a ceder. Muy pronto sabremos qué será lo que terminará prevaleciendo, pero cualquier negociación que vaya en contra de ese hondo sentimiento transmitido al mundo por la corresponsal de guerra española, no podrá perdurar por principio fundamental, incluso si esa negociación lleva el consentimiento obligado de Volodímir Zelenski, lo que haría muy inestable esa paz. Por lo pronto ya el Presidente Zelenski afirma que Ucrania no aceptará ningún acuerdo de paz alcanzado sin la participación de Kiev (ver The Epoch Times, en https://www.theepochtimes.com/world/zelenskyy-says-ukraine-will-not-accept-any-peace-deal-made-without-kyivs-involvement-5811579).

En Venezuela, los invasores no necesitaron entrar por la fuerza. Hugo Chávez Frías y sus sucesores les abrieron las puertas del país de par en par, y henos aquí, después de 25 años, sitiados por cubanos, rusos, chinos e iraníes, tomando posesión del país con la plena autorización de quienes se dicen gobernantes legítimos.

Mi preocupación en relación con eso es que no necesariamente las guerras comienzan como en Ucrania. Basta con que no haya salidas al cercenamiento de la libertad, porque todas las características que mencionaron los soldados ucranianos metidos en una trinchera bajo tierra se cumplen en Venezuela. De hecho la guerra de independencia venezolana no se inició con España “invadiendo” a la Capitanía General de Venezuela. ¡Los españoles ya estaban aquí!

En otras palabras, ¿hasta cuándo se podrá tolerar pacíficamente que toda la política del país dependa del invasor, que nunca nos dejará ser independientes como Nación? La tiranía ha declarado públicamente una y mil veces que no abandonaran el poder, ni por las buenas ni por las malas, con la misma persistencia que demuestra Putin de adueñarse de Ucrania, y que ha originado esa resistencia violenta que solo se acaba cuando uno aniquila al otro.

Los venezolanos, queriendo insistir en la paz, fuimos a unas elecciones sin condiciones, aun sabiendo la intención del régimen de quedarse por la fuerza. El mundo observó que perdieron las elecciones y decidieron burlarse descaradamente de la voluntad popular. ¿Qué será lo que faltaría entonces para que esta situación estallara en violencia pura, dura y abierta y empecemos a matarnos entre nosotros? Porque, por más que ellos crean que ya resolvieron la resistencia persiguiendo, torturando y aniquilando a la oposición, sería muy estúpido no pensar que en algún momento los golpes vendrán de vuelta. La crueldad inédita demostrada, al frente de todo el mundo, hacia quienes se le oponen, como en el caso de los refugiados de la embajada de Argentina, podría ser un detonante de esa violencia.

Y cada paso adelante que da Maduro para seguir sojuzgando a un pueblo que solo quiere vivir en paz y en libertad democrática, porque así ha sido su tradición republicana, es un paso adicional que nos lleva al barranco de la violencia política iniciada por el lado de aquellos que decidan en algún momento no continuar con las reglas de la paz, frente aquellos que nos hacen la guerra. Esa es la respuesta natural de la legítima defensa. Es como si escuchara el histórico grito de Bolívar: "¿es que 300 años no bastan?".

Y no estoy pretendiendo aquí sugerir esa ruta, pero sería irresponsable no advertirla. Porque si aquellos a quienes el pueblo venezolano les dio un mandato manifiesto y mayoritario para ejercer el poder legítimo, y llevar las riendas hasta el final de un proceso de liberación del país pacífico hasta donde sea posible, no lo asumen oficialmente, para tomar las decisiones acerca de que hacer efectivamente para impedir esta situación, la corriente –cualquiera que esta sea- seguirá un cauce sin ningún control, pero con mayor fuerza, aumentando la probabilidad de convertirnos en el principal foco de inestabilidad violenta del continente. Entonces, los EEUU no tendrán que viajar como prioridad a un lugar tan lejano como Ucrania o Arabia Saudita para buscar la paz, debiendo ocuparse del incendio que existirá en su propio patio trasero, porque también para nosotros Venezuela es una cuestión existencial…

Caracas, 19 de Febrero de 2025

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