viernes, 20 de febrero de 2026

Ley de Amnistía: Una farsa legislativa en Estado tutelado

Imagen resumen de la nota cortesía de AI Google Gemini

Por Luis Manuel Aguana

English versión

El solo hecho de dejar la aplicación de la recién aprobada Ley de Amnistía a la discreción de un sistema judicial corrupto y venal, corresponsable de la detención injusta de más de un millar de personas en Venezuela, demuestra la farsa y la burla de lo que quedó del régimen de Nicolás Maduro Moros, no solo a los venezolanos, sino a la administración tutelada que comienza a ejercer el gobierno de los EEUU en nuestro país.

Serán los mismos jueces, con nombre y apellido, quienes pusieron presos a cientos de venezolanos por órdenes de una tiranía, los mismos que decidirán por esa ley si esta aplica o no para liberarlos. ¡Tremenda amnistía! La periodista Maibort Petit lo enfatiza claramente cuando indica que el proyecto “No plantea reformas estructurales al sistema judicial ni al aparato de seguridad del Estado, ni establece mecanismos robustos de verdad, reparación o garantías de no repetición. En la práctica, podría liberar a víctimas sin desmontar las condiciones que permitieron su persecución” (ver Proyecto de Ley completo: Amnistía en Venezuela: reconciliación o estrategia política, en https://www.venezuelapolitica.info/proyecto-de-ley-completo-amnistia-en-venezuela-reconciliacion-o-estrategia-politica/).

Pero el fondo del asunto pudiera ser mucho más grave. Muchos de esos presos pudieron dejar de serlo porque se convirtieron en desaparecidos de la tiranía (fallecieron en detención injusta y nadie, salvo sus verdugos, lo sabe, y sus familiares los esperan a las afueras de las cárceles); y los responsables de esas desapariciones serán, por virtud de esa nueva ley, parte del aparato del Estado que supuestamente los pondrá en libertad. Por supuesto, esas personas nunca saldrán, porque se les inventará cualquier excusa que no alcance los extremos de la amnistía para “no dejarlos en libertad”, o simplemente se excusarán indicando que esa persona nunca estuvo en una instalación carcelaria del régimen.

No se podrá resolver la situación política de Venezuela llevando a juicio a los responsables de los crímenes, y en especial la situación de los presos políticos, sin una purga completa de la tiranía, y no a medias como lo que está sucediendo ahora. Una Asamblea Nacional ILEGÍTIMA, con supuestos “opositores” previamente cooptados por el régimen, NUNCA podrá legislar a favor de resolverla, porque para que eso ocurra se requiere el desmontaje COMPLETO de la tiranía que encabezó Nicolás Maduro Moros. Y eso, de acuerdo al plan de los EEUU, ocurriría en la última fase de su plan —la transición política— de la que aún no tenemos claro cuándo ocurrirá.

Entonces esa Ley de Amnistía aprobada, así como cualquier otra que salga de ese poder legislativo ilegítimo, es transitoria y con “vigencia” hasta la recuperación total de nuestra soberanía como Estado. Y pongo la palabra entre comillas porque nadie debería acatar leyes que violan derechos humanos. Y lo que tendría que haber cuando ocurra esa recuperación y dejemos de ser un Estado tutelado por los EEUU, sería una Comisión de la Verdad que investigue a fondo lo que sucedió en Venezuela durante este periodo horrible de nuestra historia, desde 1999 hasta el momento en que se llevaron a Maduro.

No es la primera vez que han existido intentos de una amnistía en Venezuela. El 2 de febrero de 2019, publiqué una nota titulada “Por una verdadera Amnistía”. Allí remarcaba la verdadera razón de una amnistía. No es que venezolanos privados injustamente de su libertad y torturados por una tiranía en funciones, resulten ahora ser los “perdonados” por sus verdugos, y peor aún, ¡¡¡bajo sus condiciones!!! ¡Así no es! ¡La vaina es al revés! Es que aquellos que resulten culpables de esta tragedia de magnitudes nunca antes vistas en Venezuela, se les revise su caso y se decida aplicar o no un instrumento como ese:

¿No sería mejor que, una vez caído el régimen de Nicolás Maduro, y atrapados o solicitados todos los responsables de esta horrorosa tragedia, estos sean debidamente enjuiciados y sentenciados, para luego, caso por caso, decidir en un Tribunal Ad-Hoc especialmente designado, como el Tribunal de Nuremberg, quiénes tienen y quiénes no tienen derecho a una amnistía, de acuerdo a su colaboración con la justicia? ¡Eso es lo que se tienen que preguntar los ciudadanos!” (ver Por una verdadera Amnistía, en https://ticsddhh.blogspot.com/2019/02/por-una-verdadera-amnistia.html).

Pero los venezolanos no acaban de entender que, a partir del 3 de enero de 2026, nos encontramos ahora bajo un ESTADO TUTELADO POR LOS EEUU, con soberanía y poderes públicos suspendidos, y ellos están permitiendo, por alguna razón, esta abierta injusticia en contra de los presos políticos de la tiranía. Aquí los jefes ya no son los Rodríguez, Cabello, Padrino, etc. ¡Son los EEUU! Y si algún reclamo debemos alzar los venezolanos, es AL TUTOR de lo que queda del régimen de Nicolás Maduro Moros.

Y si esta nueva Ley de Amnistía forma parte de alguna manera del plan de liberación del país, como lo anunciaron el presidente de los EEUU y su secretario de Estado, es importante que los venezolanos presionemos abiertamente para que ese plan se cumpla, pero sin la mayor afectación posible a los venezolanos, porque lo que queda del régimen en funciones, como la Asamblea Nacional ilegítima, siempre tratará de defenderse a costa de su sufrimiento. De allí que debamos denunciar esa nueva Ley de Amnistía con todas las fuerzas y hagamos lo posible para que se llegue a la última fase a la brevedad, con una Comisión de la Verdad en el marco de una transición política hacia una democracia legítima.

Pero, ¿qué podemos hacer mientras tanto los ciudadanos para protegernos de poderes públicos, como la actual Asamblea Nacional, que desde hace mucho tiempo ya eran ilegítimos, y ahora son tutelados por una potencia extranjera? Y más allá, ¿es posible la existencia de poderes públicos legítimos en Estados tutelados, y menos aún, ilegítimos? Y si la legitimidad de los poderes públicos depende de la autonomía soberana, ¿puede existir legitimidad plena sin soberanía plena? En ese contexto no hay cabida para una Asamblea Nacional.

Concluimos entonces que cualquier producto de la ya ilegítima Asamblea Nacional es aún más ilegítimo, al estar el Estado venezolano bajo la tutela de otro Estado. Y hasta cesar tal condición, mal puede cualquier ley producto de esa Asamblea Nacional ser de aplicación válida en el país.

Sugerimos respetuosamente al tutor de Venezuela, a los EEUU y sus representantes en el país, abstenerse de utilizar la Asamblea Nacional del antiguo régimen de Nicolás Maduro Moros como medio para ejecutar el plan y las órdenes del presidente Donald Trump. La excarcelación plena de los presos políticos pudo haber sido obra perfectamente del poder ejecutivo, a cargo de la tutelada y presidente encargada, a través de una orden directa; y a partir de ahora cerrar la Asamblea Nacional del régimen porque la soberanía venezolana se encuentra suspendida hasta nuevo aviso. Eso impedirá que lo que queda del régimen siga evadiendo una justicia que más temprano que tarde terminará alcanzándolos…

Caracas, 20 de Febrero de 2026

Blog: TIC’s & Derechos Humanos, https://ticsddhh.blogspot.com/

Email: luismanuel.aguana@gmail.com

Twitter:@laguana


domingo, 15 de febrero de 2026

Desafíos políticos de una Venezuela tutelada

Imagen resumen de la nota cortesía de AI Google Gemini

Por Luis Manuel Aguana

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Me parece increíble lo que está sucediendo en Venezuela. Es posible que algunos no lo hayan notado por la forma muy particular que tenemos los venezolanos de hacer política, que ha hecho pasar desapercibida la magnitud de lo que sucedió el 3 de enero de 2026.

Ese día cambió el paradigma político del país. De un Estado controlado por una tiranía narcomilitarizada, se pasó a un Estado tutelado por los EEUU. Algunos me dirán que esa tutela ya existía y que el régimen de Nicolás Maduro Moros ya respondía a las órdenes de Cuba, Rusia, China e Irán. Es posible. Pero no dejaba de ser un control coordinado para beneficio de todas las partes, y en especial de quienes se encontraban en el poder, quienes habían anunciado que nunca lo dejarían. Y así lo dejaron muy claro el 28 de julio de 2024, con la ayuda diligente de sus socios.

Ya lo mencionamos en la nota anterior (ver Estado de soberanía suspendida, en https://ticsddhh.blogspot.com/2026/02/estado-de-soberania-suspendida.html). Un Estado tutelado, según la definición expuesta, es “una entidad política formalmente autónoma pero subordinada en la práctica a otro Estado por coerción militar, ocupación, amenaza permanente o imposición institucional”. Y el otro Estado al que está subordinado por la fuerza se le denomina tutor.

El tutor, los EEUU, impuso a los venezolanos que fuera la Sra. Delcy Eloína Rodríguez Gómez quien estuviera a la cabeza, sin reconocimiento como jefe de Estado, y las órdenes precisas para seguir en el puesto (con amenaza de su vida) fueron administrar el país de acuerdo con las instrucciones del tutor, con el fin de desmontar el Estado narco terrorista impuesto a Venezuela por Hugo Chávez Frías y Nicolás Maduro Moros

Pero aun conociendo esto, TODOS los factores opositores de Venezuela, incluyendo a María Corina Machado (MCM) han continuado su guion opositor COMO SI NADA DE ESTO HUBIERA OCURRIDO. Siguen dirigiéndose y accionando ahora en contra del “régimen de Delsy Rodríguez” de la misma manera que antes lo hacían en contra del  régimen de Nicolás Maduro Moros, sin percatarse de que no es en contra de ella que lo hacen, sino en contra de lo decidido por el tutor, al ser ella una marioneta del primero, y que su estabilidad es ahora lo que precisamente requiere el plan de Trump y Rubio para salir de lo que queda de la tiranía.

Si el régimen de Delsy Rodríguez colapsa, porque se encuentra en un equilibrio altamente inestable, seguramente habrá otro que ponga el tutor en sustitución, pero sería claramente un retraso en el plan que está en plena ejecución. Y ese plan solo está en conocimiento del presidente Trump, el secretario de Estado Marco Rubio y la encargada de negocios en Venezuela, Laura Dogu. Y de nadie más.

Los norteamericanos finalmente entendieron, luego de las traiciones, corrupción e insidias de la oposición venezolana en su pelea permanente por el poder, como borrachos por una botella vacía, que era preferible resolver primero el problema del país y del pueblo, SIN LOS POLÍTICOS VENEZOLANOS, para encarrilar la situación de desestabilización regional que representaba el régimen de Maduro, dejándoles el país  para el final a nuestros políticos.

Y tal y como yo lo veo, tuvieron muchísima razón. De allí que se estén viendo los primeros resultados de ese plan, como el comienzo de la liberación de los presos políticos, la Ley de Hidrocarburos y la organización de los recursos petroleros para el financiamiento de la reconstrucción.

Sin embargo, ante la insistencia insana de los políticos de exigir “elecciones ya” en un país sin viabilidad institucional de ninguna clase, en especial la electoral (cosa que se abordaría en la tercera fase del plan de Trump-Rubio), los norteamericanos simplemente les han dicho que tengan paciencia, sin más explicaciones. Y le han ordenado a Delsy Rodríguez entregarles el mismo mensaje.

Decir “Creemos que un proceso de transición real con votación manual… todo el proceso podría completarse en nueve o diez meses” como lo ha indicado MCM, sin tener el control de lo que sucede, en un país tutelado por otro, no es realista y crea expectativas falsas en los venezolanos (ver María Corina Machado cree que podría haber elecciones en Venezuela en menos de un año, en https://www.telemundo.com/noticias/noticias-telemundo/internacional/maria-corina-machado-cree-que-podria-haber-elecciones-en-venezuela-en-rcna257551)

En otras palabras, los políticos volvieron al mismo guion opositor que le aplicaron a Maduro, cuando el paradigma actual no es el mismo que existía antes del 3 de enero. ¿Será que es necesario que el tutor les suministre también a ellos las famosas pastillas de “Ubicatex”, para que entiendan la nueva situación de Venezuela? ¿No debieran ellos más bien  preguntarle al tutor cuál sería el papel que deberían jugar si no se encuentran por ningún lado en las primeras fases de ese plan?

Es claro que debe presionarse a lo que queda del régimen para que cumpla como marioneta tutelada lo que se le ha ordenado, como por ejemplo la libertad de TODOS los presos políticos. Pero han ralentizado el proceso de una manera interesada. Esa debería ser una de las tareas principales de los dirigentes políticos durante la ejecución del plan, pero en lugar de eso su interés principal se centra en pedir elecciones. Es por acciones como esas que Venezuela llegó al punto de caer en la indignante situación de Estado tutelado.

La Dra. Blanca Rosa Marmol de León, Magistrada Emerita del TSJ ha indicado: “La Amnistía no procede El régimen fue derrotado, no puede darla. Los presos políticos deben ser liberados Todos Con Libertad Plena a lo cual se comprometió el régimen en el Acuerdo con el vencedor, EEUU. Nada que revisar, nada que consultar, solo un Acuerdo que cumplir” (ver red X, @Bmarmoldeleon, en https://x.com/BMarmoldeLeon/status/2022328287826157687).

EEUU no indico el cómo deberían liberarse los presos políticos, solo abrir las puertas de las cárceles a la salida de Maduro, como ocurrió luego de la huida del dictador Marcos Pérez Jiménez. Así debió ocurrir aquí. Pero no, las marionetas lo complicaron, y de allí la manifestación de madres y familiares a la espera de sus hijos a las puertas de las cárceles. ¿Era una amnistía lo que procedía? ¿Procedía un indulto masivo? Si bien es cierto que esto es materia de especialistas, lo mínimo que debió ocurrir fue que esta materia debió ser el rol principal que la oposición debió asumir al momento de darse esa orden del tutor a las ruinas del régimen de Maduro. Se dejó, sin ningún debate público a lo que quedó del régimen de Maduro, decidir una Ley de Amnistía.

¿A nadie se le ocurrió que muchos por quienes esperan esas madres fuera de las cárceles, no aparecerán nunca porque el régimen de Chávez y Maduro en más de 27 años los “desaparecieron” y se conocería la cadena judicial de los responsables directos que aún se encuentran despachando cómodamente en sus puestos en todos los poderes públicos podridos de lo que queda de la tiranía? Es por eso la manipulación de una Ley de Amnistía, y por lo que el papel de la oposición política no es el de pedir elecciones ahora, sino exigir el cumplimiento del mandato del tutor sin conspirar para su fracaso.

La Dra. Mármol de León fue muy precisa en lo anterior como destacada especialista en materia penal al indicar: “El régimen pretende darse Amnistía a si mismo... El régimen fue derrotado. La Amnistía no está en sus manos. ¿Qué parte de esto no se entiende? Tienen que abrirse las puertas de las cárceles a TODOS LOS PRESOS POLÍTICOS. ESTÁ EN EL ACUERDO CON EEUU” (ver red X, @Bmarmoldeleon, en https://x.com/BMarmoldeLeon/status/2022132504698953754).

Entonces fue la Dra. Mármol de León como destacada miembro de la sociedad civil la que asume ese valiente rol, por encima de los partidos, exponiendo este problema ante la opinión pública, en una extraordinaria intervención en el conocido canal de entrevistas en YouTube, Mingo TeVe (ver Entrevista a la Magistrada Emérita, Dra. Blanca Rosa Mármol de León – Ley de Amnistía – 09-02-2026, en https://youtu.be/RKrpHHVbFMo?si=yy5p8dla-Gi35ZpW). Les sugiero a mis lectores ver la entrevista completa.

Entonces, ¿cómo pretende ningún sector político asumir el gobierno de un país, si han sido incapaces de dar una opinión calificada ante uno de los principales problemas que aqueja a la familia venezolana, como lo es la grave situación de los presos políticos?

Lo anterior nos obliga entonces a preguntarnos, ¿cuál es el rol de los partidos y los dirigentes políticos de la oposición en Estados tutelados? En la Venezuela de hoy, claramente no debería ser ir en contra de lo establecido por el tutor ni conspirar por su fracaso, hasta que concluya la situación que llevó, en primer lugar, al tutelaje del Estado en cuestión y la evidente incapacidad de NINGÚN sector político de llevar las riendas del país. Esto, por supuesto, sería en Estados tutelados donde se destruyó todo el tejido institucional sin la presencia de una guerra, como el caso venezolano, y el papel del tutor no es el de “invadirnos”, sino el de la recuperación del Estado de derecho.

De las fuentes consultadas, la única función estratégica que podría calzar en el plan que han explicado los principales voceros de los EEUU para Venezuela, donde se trata de la extirpación de un cáncer metido en la médula institucional del país, es la de Construir viabilidad post-tutela”. Veamos lo que significa esto:

“… los partidos de oposición enfrentan un dilema complejo: participar sin legitimar la tutela, resistir sin desaparecer. Uno de los mayores fracasos de oposiciones en Estados tutelados es no preparar el “día después”. Cuando la tutela colapsa (por retiro externo o quiebre interno), el vacío puede generar caos. La transición en República Checa fue relativamente estable porque existían cuadros técnicos, propuestas constitucionales y redes organizativas previas. Esto es: a) Formar equipos técnicos; b) Diseñar marcos institucionales alternativos; c) Mantener vínculos internacionales estratégicos” (ver Rol de la oposición, en https://chatgpt.com/s/t_69910024a5348191a4bf63a4ae811a42).

La oposición política venezolana tiene un largo y duro desafío para sanearse a sí misma. Reconstruir su propio tejido institucional, dejar de ser cascarones vacíos para convertirse en verdaderos representantes de las mayorías, con planteamientos y proyectos para la reconstrucción de Venezuela. Sin eso solo serán organizaciones aluvionales que dependen del carisma de un líder, y sin cuya presencia serían intrascendentes, pero con su presencia no vivirían más allá de él. Tenemos una oportunidad única para construir esas organizaciones políticas en este momento, preparadas para asumir los retos de la post-tutela. La sociedad civil venezolana ha demostrado estar mejor preparada que los partidos para esa tarea. Pero, lamentablemente, la duración del tutelaje de los EEUU dependerá de eso…

Caracas, 15 de Febrero de 2026

Blog: TIC’s & Derechos Humanos, https://ticsddhh.blogspot.com/

Email: luismanuel.aguana@gmail.com

Twitter:@laguana

domingo, 8 de febrero de 2026

Estado de soberanía suspendida

Imagen resumen de la nota cortesía de AI Google Gemini

Por Luis Manuel Aguana

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Difícilmente podemos entender lo que está ocurriendo en la Venezuela post-Maduro si no le echamos una mirada a lo que ha ocurrido en el pasado en situaciones similares. Al examinar una retrospectiva solicitada a una IA, surgieron ejemplos claros de otros Estados que han sido sometidos como lo ha sido Venezuela desde el 3 de enero. Observen la siguiente aproximación:

“Si usamos “Estado tutelado” en el sentido amplio de una entidad política formalmente autónoma pero subordinada en la práctica a otro Estado por coerción militar, ocupación, amenaza permanente o imposición institucional, hay ejemplos de sobra a lo largo de la historia”. La respuesta también incluyó una larga experiencia desde la antigüedad y el mundo clásico hasta el siglo XXI de Estados subrogados a otros por la vía de la fuerza, incluyendo la tutoría de la desaparecida Unión Soviética (URSS) de la antigua Alemania Oriental (RDA) (ver ChatGPT, Ejemplos de Estados tutelados, en https://chatgpt.com/s/t_6988bb05899081919c8c071378ab68e0).

Lo más interesante de la respuesta fueron los rasgos comunes en todos los casos y en toda la historia desde la antigüedad, desde que existe el concepto de tutelaje por la vía de la fuerza, y en especial uno de ellos que resalta por fundamental: la soberanía formal es distinta a la soberanía real. Y esto es lo que parece no haber entendido todavía el liderazgo político al pretender convencer a la población de que “existirán” elecciones para ellos en un supuesto corto plazo. Veamos.

“La soberanía formal es la que existe en el papel y en el discurso jurídico. La soberanía real es la capacidad efectiva de un Estado para decidir y ejecutar sin que otro actor pueda vetar, imponer o revertir esas decisiones. En los Estados tutelados por coerción, ambas se separan deliberadamente” (ver IA ChatGPT, La soberanía es el núcleo central de la tutela, en https://chatgpt.com/s/t_6988bd982dd4819187027aa6539d5418).

Analicemos el “Indicador práctico (regla empírica)”: “Un Estado no es soberano en sentido real si: No puede cambiar de rumbo político, militar o geopolítico sin riesgo inmediato de intervención, sanción decisiva o colapso inducido. No importa cuántas elecciones celebre ni cuántas embajadas tenga”.

La respuesta finaliza: “En síntesis: La tutela no elimina la soberanía: la vacía donde importa y la conserva donde legitima. Por eso es tan estable: Reduce resistencia, externaliza costos y preserva la apariencia de orden internacional”.

Y eso es exactamente lo que están haciendo los EEUU en Venezuela. Han vaciado nuestra soberanía, conservándola según sus intereses. La Constitución de 1999, y por consiguiente la soberanía del país, está suspendida hasta nuevo aviso. Ninguno de los actores políticos locales tiene decisión alguna en lo que ocurre u ocurrirá en el país hasta tanto cese la situación de tutela. Y esa es otra historia que habrá que analizar en algún momento, ya que no hay ninguna garantía de que la tutoría finalizará luego de que la tiranía castro-chavista-madurista haya cesado completamente, porque eso dependerá del interés político del tutor en ese momento. Y esto no tiene nada que ver con si nos gusta o no lo que está sucediendo. Son simplemente los hechos.

Entonces, ¿con cuál autoridad o respaldo puede cualquier político hablar de que en Venezuela existirán elecciones de cualquier naturaleza en algún momento, si no es porque el tutor así lo haya decidido?

En ANCO sugerimos respetuosa y públicamente al tutor, el presidente Donald J. Trump y a su Secretario de Estado, Marco Rubio, que ante una situación completamente inédita de un régimen sin ningún sustento legítimo, que el plan de 3 fases ideado por su Administración podía “ser mejorado sustantivamente con la inclusión de este  proceso constitucional (el proceso Constituyente), luego de la denominada fase de Estabilización, para que el pueblo venezolano pueda elegir en paz a sus representantes en toda la geografía del país, para que luego la Asamblea Nacional Constituyente electa, pueda designar un verdadero y legítimo Gobierno de Transición Nacional y de Reinstitucionalización Democrática Representativo, en ejercicio y acatamiento a los artículos 5, 62, 70, 326, 333, 347, 348 y 350 constitucionales, integrado por venezolanos de trayectoria y experticia pública intachable, con representación de la Fuerza Armada, y la participación de las fuerzas políticas y sociales del país que deseen una solución democrática y electoral para Venezuela” (ver Carta Pública al Presidente Donald, J. Trump, en https://ancoficial.blogspot.com/2026/01/comunicado-anco-carta-publica-al.html)

Creemos, al publicar esta sugerencia, que ese curso de acción es muy ventajoso para ambas partes, y que realizar elecciones en un contexto de ilegitimidad extrema del país y sus instituciones sería agravar la situación de los venezolanos, si en realidad el tutor desea devolver al país su soberanía plena.

Un estado de soberanía suspendida podría ser beneficioso para la ejecución del plan hasta su fase de estabilización, pero operar las dos fases restantes -Recuperación y Transición- con los 5 poderes públicos del Estado completamente ilegítimos desde hace más de 27 años, para intentar enderezar la legitimidad institucional del país eligiendo nuevas autoridades, no haría legítimo lo que venga, sino todo lo contrario. Ahora mismo, las leyes que están saliendo de una Asamblea Nacional ilegítima están naciendo con ese pecado original y pueden ser objetadas por cualquiera en un país con Estado de derecho. En otras palabras, esas leyes serían irritas al recuperar Venezuela su soberanía plena. Ningún inversionista correría el riesgo de colocar a largo plazo su dinero en un país en semejante situación.

Sin embargo, si la idea de los EEUU es extender el tutelaje a largo plazo, la situación sería diferente. El tutor -EEUU- defendería por encima de la soberanía formal del país cualquier inversión realizada como demostración de su control o tutelaje, ejerciendo la soberanía real.

El planteamiento que hemos hecho de devolver la soberanía del país a quien le pertenece, el pueblo de Venezuela, no solo podría darle respaldo popular formal a los EEUU por la acción realizada, sino que le daría sustento legitimo -político y jurídico- a cualquier acción que venga, y que vaya en un sentido acordado y conjunto, que respete la libertad y progreso de ambas naciones libres y autónomas, sin necesidad de tutela alguna, dando el tiempo y seguridad necesarios para la inversión estable de largo plazo y beneficio mutuo, que al final es lo que todos deseamos.

Caracas, 8 de Febrero de 2026

Blog: TIC’s & Derechos Humanos, https://ticsddhh.blogspot.com/

Email: luismanuel.aguana@gmail.com

Twitter:@laguana


domingo, 1 de febrero de 2026

Tecnócratas y Transición en Venezuela

Imagen resumen de la nota cortesía de AI Google Gemini

Por Luis Manuel Aguana

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No hay ejercicio que nos encante más a los venezolanos que devanear sobre lo que pudo haber sido y no fue. Nos montamos unas disquisiciones profundas sobre cómo debió haber ocurrido un hecho, y mientras hacemos eso, las consecuencias reales del hecho mismo ocurrido nos llevan a nuevas situaciones que no percibimos, lo que nos coloca siempre en la cola de los acontecimientos, y en la posición de ser sujetos pasivos y no activos de las cosas que nos pasan.

Sí, los EEUU se metieron en Venezuela, se llevaron a Maduro y a Cilia, dejando en su lugar a Delcy Rodríguez como encargada de la presidencia de la República, nos guste o no. Y no, no dejaron a quienes deseábamos. Pudo haber sido, pero no fue. Dejaron la estructura del régimen intacta porque no vinieron a eso, en primer lugar. Si hubieran venido a eso, como lo hicieron en Panamá en 1989, desembarcan completamente y traen más soldados para controlar completamente el país.

Impusieron un plan de tres fases, del que ya comenté en una nota pasada, y que no me gustó porque puso primero a la economía antes que a los derechos humanos, la recuperación de las libertades y las instituciones (ver De nuevo, la Primacía de las Libertades Políticas, en https://ticsddhh.blogspot.com/2026/01/de-nuevo-la-primacia-de-las-libertades.html).

Pusieron primero poner orden a los locos armados (Fase Estabilización), luego la recuperación económica del país (Fase de Recuperación) y de último la normalización política (Fase de Transición), donde incluyeron elecciones. Es en realidad un plan muy pragmático, muy a la forma en que piensan los norteamericanos. Le ponen una pistola en la cabeza a la presidente encargada para que lo ejecute, quiera o no, y listo.

Claramente, hay factores dentro de los EEUU, como los petroleros, que indican que poner dinero en las cantidades solicitadas ahora a largo plazo en un país sin seguridad jurídica, cosa que el plan de Trump asegura en la tercera fase del plan, no es conveniente para sus intereses. Pero esa contradicción la resuelve el gobierno de Trump a la fuerza, porque su excusa es que no son los venezolanos quienes asegurarán esas inversiones, sino el poderío de los EEUU. Y tal vez tienen razón en eso…

Entonces, aunque no me guste el orden de cómo lo están haciendo, las cosas se miden por resultados y el movimiento se demuestra andando. Ayer el presidente de la Asamblea Nacional oficialista anunció que atenderán “la solicitud de la Presidenta encargada, Delcy Rodríguez, para trabajar en una Ley de Amnistía General”… “que abarque el período político que va desde 1999 hasta el presente” (ver AN incorpora Ley de Amnistía General en su agenda, en https://www.asambleanacional.gob.ve/noticias/an-incorpora-ley-de-amnistia-general-en-su-agenda).

La mencionada Ley de Amnistía sería parte del proceso de estabilización que busca encontrar una paz social para el logro de las fases posteriores del plan de tres fases de Trump, apuntando fundamentalmente a la liberación de los presos políticos. Nadie en este país podría estar en desacuerdo con eso.

Ante el anuncio del régimen de Delcy Rodríguez, el Foro Penal, organización de la sociedad civil venezolana dedicada fundamentalmente a la defensa de las personas privadas de libertad por razones políticas, publicó una propuesta titulada “Anteproyecto de Ley de Amnistía General - Foro Penal, Enero 2026” para ser sometido a la consideración del país y del mundo, que además de proponer la “Amnistía General de toda persona presa o perseguida política, investigada, imputada, procesada, acusada, condenada, multada, obligada a pagar indemnizaciones, privada de sus bienes o sancionada en general, en relación con delitos, faltas o infracciones de cualquier naturaleza, “cuando tales actuaciones hayan derivado, estén vinculadas o sean consecuencia directa o indirecta de hechos de naturaleza política”, ocurridos en el territorio de la República Bolivariana de Venezuela desde el primero (1º) de enero de 1999 hasta la entrada en vigencia de la presente Ley”, de manera amplia y precisa exhorta a la derogación y revisión de la normativa existente montada por años por el régimen para la persecución política, como la Ley Constitucional Contra el Odio, por la Convivencia Pacífica y la Tolerancia, y otras que le han servido al régimen para encarcelar opositores políticos (ver Foro Penal, Anteproyecto de Ley de Amnistía, en https://foropenal.com/wp-content/uploads/2026/01/ANTEPROYECTO-DE-LEY-DE-AMNISTÍA-GENERAL-FORO-PENAL-CON-EXPOSICIÓN-DE-MOTIVOS-Enero-2026.-GHS-LAB-ARM.pdf).

Este es un claro ejemplo de cómo la sociedad civil podría plantearle al mundo y, en especial a los EEUU, cómo se debe proceder para ayudar, sin sesgos políticos e intereses escondidos, al desmontaje de la estructura que ha construido el régimen de Hugo Chávez Frías y Nicolás Maduro Moros, por casi 30 años, para sojuzgar al país y a la oposición política venezolana.

Sin embargo, para que estas iniciativas puedan ser escuchadas y aplicadas, se requiere que el plan de tres fases de Trump sea exitoso, pero eso dependerá de la estabilidad de Delcy Rodríguez, y que esta pueda convencer a los más radicales que ella del régimen, de que “no está entregándose a los EEUU” y que todo lo que realiza a instancias del norte va en beneficio de la famosa “revolución”, cosa que cada día que pasa le está resultando más cuesta arriba.

Si se lograra que este proyecto de Ley de Amnistía del Foro Penal fuera aprobado sin cambio alguno por la Asamblea Nacional del régimen heredado por Delcy Rodríguez, sería un buen indicador de que el plan de Trump está funcionando y va por buen camino. Pero si, por el contrario, la Ley de Amnistía que Jorge Rodríguez y sus diputados terminen aprobando no es más que una burla inaplicable, como ya han hecho en el pasado, hecha con el fin de ganarle tiempo a Trump, se demostrará que el plan requiere una revisión.

En ese caso, al parecer ya los EEUU están previendo una situación como esa y “se estudian mecanismos alternativos para el caso de que ese puente se rompa por presión interna, por una huida de la propia Delcy o por un golpe que la deje sin capacidad de mando”, como se ha dejado conocer, de acuerdo a un artículo del ABC de España, reseñado por AlbertoNews (ver ABC de España, Trump sopesa un gobierno de tecnócratas para Venezuela si Delcy no se afianza en el poder, en https://albertonews.com/principales/abc-de-espana-trump-sopesa-un-gobierno-de-tecnocratas-para-venezuela-si-delcy-no-se-afianza-en-el-poder/).

De acuerdo a esta versión, se tomaría “como referencia un modelo que Trump ha elevado a doctrina internacional: el precedente de Gaza. La Casa Blanca lo presentó como una arquitectura ejecutiva con miembros responsables de carteras definidas —gobernanza, reconstrucción, atracción de inversión, financiación— orientadas a estabilizar y levantar estructuras en un territorio devastado”. Esto es: “Se habla de perfiles con experiencia en gestión macroeconómica, energía, sanidad, logística alimentaria e infraestructura crítica; gente capaz de firmar decretos, reordenar ministerios y garantizar continuidad de servicios básicos. No se busca un «gobierno de unidad» con cuotas partidistas, sino un gabinete de emergencia”.

¿Es esto posible sin un piso político previamente construido? ¿Que se le imponga al régimen post-Maduro un gabinete de especialistas, con experiencia en diferentes áreas del sector público, que hagan que la implementación del plan de Trump tenga éxito hasta el traspaso de la fase de Transición? Muchas preguntas surgen de este esquema, como, por ejemplo, ¿quiénes estarían dispuestos? ¿Tendrían luz verde y respaldo para hacer lo que hay que hacer, con un régimen agresivo en contra? ¿Dispondrían de seguridad y plenos recursos? ¿A quién responderían esos tecnócratas? Definitivamente, no al régimen…

En el gabinete del gobierno de transición del general Eleazar López Contreras (1935-1941), después de 27 años de una férrea tiranía, hubo figuras históricas como Alberto Adriani, Arturo Uslar Pietri, Manuel Egaña, Enrique Tejera Guevara, José Rafael Pocaterra, Diógenes Escalante y Tulio Chiossone, entre otros brillantes venezolanos. Nadie podría decir que estas lumbreras de nuestra reciente historia republicana no sirvieron a otra cosa sino a los intereses del país legítimos, y no a la continuidad del gomecismo, al margen de la historia pasada del general López Contreras (ver Anexo: Gabinete de Eleazar López Contreras, en https://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Gabinete_de_Eleazar_López_Contreras).

Difícilmente ha existido en Venezuela mejor pléyade de tecnócratas juntos trabajando para el país en Hacienda Pública y Economía, Educación, Salud, Agricultura, y Trabajo, a pesar de la existencia de mucha gente en ese gobierno que deseaba volver a las tinieblas del pasado. Fueron ellos los principales artífices de poner al país en el siglo XX.

No existe comparación alguna entre los Rodríguez del siglo XXI y el general López Contreras de inicios del siglo XX, pero sí la situación histórica donde se encuentran, con dos tiranías dejadas detrás frente al futuro. Si López hubiera optado por ejercer una continuidad del gomecismo, la historia lo hubiera enterrado o ahogado junto con los grillos de Puerto Cabello. Pero decidió bien. Queda todavía por saber si sus sucesores históricos harán lo mismo.

Sigo creyendo que Venezuela necesita un cambio en las estructuras políticas fundamentales y en el balance del poder del centro a la periferia con plena autonomía regional, y eso no lo pueden discutir los venezolanos sino en una Asamblea Nacional Constituyente Originaria, que produzca una nueva constitución que corrija las graves distorsiones provocadas por 27 años de la dupla Chávez-Maduro, bajo la influencia del castrismo cubano, y que finalmente convoque a elecciones bajo una nueva Constitución. Y que esas graves distorsiones no se corregirán, sin convocar al Constituyente, con unas simples elecciones en un contexto de destrucción de los partidos políticos. Eso lo deben entender los EEUU, en especial para su fase final de Transición.

Si Venezuela tiene que pasar por dos duras fases impuestas antes de llegar a eso, lo mejor que podemos hacer quienes nos hemos manifestado en contra de esta tiranía que va de salida es aligerar lo que sea necesario para que ese tránsito sea lo más rápido y exitoso posible en beneficio de los más afectados y perseguidos por tantos años.

Hay demasiados peligros gravitando sobre el plan aplicado por los EEUU, pero estoy seguro de que seremos muchos los que no apostaremos por su fracaso, sin pensar más en el pudo haber sido y no fue, así sea tragándonos el sapo desagradable del residuo de un régimen sobre el que no existe ninguna seguridad de que se autodesmonte a favor de los venezolanos. Dios con nosotros…

Caracas, 1 de Febrero de 2026

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