domingo, 22 de marzo de 2026

A confesión de fraude relevo de pruebas

Imagen resumen de la nota cortesía de AI Google Gemini

Por Luis Manuel Aguana

English versión

Dedicado a todos los defensores pasados y presentes del derecho humano por elecciones auténticas en Venezuela

¿Qué tienen en común las elecciones de Venezuela desde el año 2004 y las elecciones presidenciales en el condado de Mesa, en el Estado de Colorado en los EEUU, llevadas a cabo en el año 2020, para la elección presidencial que le dio la victoria a Joe Biden? El condado de Mesa en Colorado posee un poco más de 160 mil habitantes, esto es un tercio de los habitantes del municipio Sucre del Estado Miranda en Venezuela.

Y ustedes se preguntarán a que viene semejante pregunta y porqué nos podría interesar a los venezolanos. Pues la respuesta pudiera ser el hilo inicial que trastoque los sistemas electorales de los EEUU y de Venezuela, y de paso se lleve por delante a los responsables directos de los fraudes electorales realizados en nuestro país desde el año 2004 y los responsables del presunto fraude en las elecciones presidenciales de los EEUU en el año 2020.

Y la respuesta a la pregunta del comienzo, es el sistema electoral automatizado utilizado para determinar quien resultó vencedor en esa elección en los EEUU. Venezuela y el condado de Mesa, Colorado, comparten el mismo sistema electoral automatizado, pero aplicado por distintas empresas, que se ha utilizado en Venezuela desde el año 2004, año del revocatorio de Hugo Chávez Frias, y por el que el CNE decidió cambiar nuestro anterior sistema electoral de escrutinio manual, poniendo sobre máquinas electorales la responsabilidad final de los resultados electorales.

A partir de ese momento, en Venezuela los resultados automatizados prevalecen por sobre cualquier escrutinio manual realizado por los testigos: Ley Orgánica de Procesos Electorales, “Artículo 141. El acto de escrutinio deberá ser automatizado y excepcionalmente manual, cuando así lo determine el Consejo Nacional Electoral”. Artículo 437 del Reglamento de la Ley Orgánica de Procesos Electorales: “… Bajo ningún concepto la Verificación Ciudadana se considerará escrutinio, ni forma parte de ese acto”.

Desde hace muchos años, un grupo de ciudadanos hemos denunciado el sistema automatizado del CNE, con base en la inconsistencia de los resultados. Muchos se han quedado en el camino de esa lucha. Los resultados entregados por el CNE desde el año 2004 (con excepción del resultado de las elecciones presidenciales del año 2024 porque no lo hubo) nunca han guardado relación con lo que sucede en el país.

Hasta hoy, no se había tenido prueba exacta de que se haya realizado modificación de los resultados electorales hasta antes del 28 de julio de 2024, y aun así, más allá de demostrarse con las actas en mano que los resultados no se correspondían a los proclamados por el CNE, nunca fue posible, desde el mismo comienzo de la operación del sistema electoral automatizado en Venezuela, conocer de qué manera pudieron trampear técnicamente los resultados para presentar unas elecciones que a todas luces no se correspondían con la realidad y la percepción general de la situación política de los venezolanos.

He perdido la cuenta de los artículos que he publicado con relación al tema electoral y el fraude técnico en más de 15 años de presencia en las redes. Pueden revisar este blog de cabo a rabo, pero les ahorraré el trabajo de lectura solo con una muy pequeña referencia  de 4 notas publicadas en años clave: 2012, 2019, 2022 y 2024, como muestra de esta gravísima realidad: La Naturaleza delató al CNE, en https://ticsddhh.blogspot.com/2012/12/la-naturaleza-delato-al-cne.html; Alfredo Weil, técnico y humanista, en https://ticsddhh.blogspot.com/2019/03/alfredo-weil-tecnico-y-humanista.html; Plataforma Unitaria, los nuevos facilitadores del fraude, en https://ticsddhh.blogspot.com/2022/05/plataforma-unitaria-los-nuevos.html; y 20 años de ignominia electoral, en https://ticsddhh.blogspot.com/2024/05/20-anos-de-ignominia-electoral.html.

La importancia de lo ocurrido en el condado de Mesa, Colorado, en el año 2020 sale a relucir, primero por el caso de la sentencia dictada en contra de la Sra. Tina Peters, secretaria electoral del condado, que les paso a relatar brevemente a continuación:

“Peters, exsecretaria electoral en el condado de Mesa, Colorado, está cumpliendo una sentencia de nueve años de prisión luego de su condena en agosto de 2024 por siete cargos, incluidos cuatro delitos graves, relacionados con una violación de seguridad de los sistemas de votación del condado en 2021 mientras buscaba pruebas para respaldar las afirmaciones de Trump de que su pérdida ante el expresidente Joe Biden se debió a fraude electoral” (ver Fox News, Trump continues to push for release of Tina Peters as Colorado governor weighs clemency, en https://www.foxnews.com/politics/trump-tina-peters-colorado-clemency-push).

El presidente Trump se interesó personalmente en el caso de Tina Peters, escribiendo hace pocos días en su red social Truth Social lo siguiente: “Liberen a Tina Peters, una mujer de 73 años con cáncer, condenada a muerte durante nueve años en una prisión de Colorado por un gobernador demócrata, Jared Polis, y una maquinaria política corrupta, por exponer el fraude de los demócratas durante las elecciones presidenciales de 2020. ¡Otra vez, libera a Tina!" (ver nota anterior de Fox News).

Como consecuencia de todo esto comenzaron a salir los detalles de ese proceso en los EEUU, especialmente los netamente técnicos. Son a esos detalles a los que especialmente deseo referirme en esta nota. Peters, utilizando su condición de funcionario electoral a cargo del proceso en el condado de Mesa, hizo copia no autorizada de la data contenida en las maquinas de votación con el apoyo de un técnico experto no autorizado, justo después del proceso electoral y antes de que los técnicos de la empresa le pusieran las manos. Eso le valió una demanda por parte de la empresa a cargo del proceso electoral en el condado, Dominion Voting Systems.

El juicio a Tina Peters fue esencialmente político. Peters fue sentenciada el año 2024 a 9 años de prisión, mientras otros con delitos similares fueron sentenciados “únicamente a libertad condicional y servicio comunitario”. El gobernador de Colorado tiene ahora un enfrentamiento con Trump por la liberación de Peters o su traslado a una prisión federal, al punto que el presidente de EEUU está congelando fondos y programas federales de ayuda a ese Estado como medida de presión para la liberación de Tina Peters.

Pero esta historia no se queda allí. El abogado de Tina Peters, John Case, promovió testimonios que no fueron escuchados en el juicio por el sesgo político del caso, especialmente uno muy importante: un testigo venezolano, técnico en sistemas electorales, que dio un testimonio muy detallado en relación al sistema utilizado en el condado de Mesa, propiedad de la compañía Dominion Voting Systems, el mismo que, según su declaración, fue utilizado en Venezuela por la compañía Smartmatic. Y lo más interesante, la declaración completa de este testigo fue publicada en su totalidad en septiembre del año pasado 2025, después del encarcelamiento de Peters (ver la declaración completa en inglés, en Sworn Testimony of the venezuelan Smartmatic Whistleblower, en https://rumble.com/v6zg9u8-sworn-testimony-of-the-venezuelan-smartmatic-whistleblower.html).

¿Y por qué ahora esto reviste la mayor importancia? Porque el presidente Donald Trump se juega el futuro político de su administración en las próximas elecciones intermedias de noviembre, y resulta de capital importancia desmontar el posible fraude técnico de la compañía que fue utilizada presuntamente para modificar los resultados electorales de los EEUU en el año 2020, Dominion Voting Systems, en el condado de Mesa, así como en 3000 condados donde funciona ese sistema en los EEUU.

Pero eso salpica directamente a quienes fueron los autores intelectuales y técnicos del fraude electoral en Venezuela porque, de acuerdo a las declaraciones del testigo, el sistema utilizado por Dominion Voting Systems en el condado Mesa, Colorado, fue el mismo desarrollado para el Consejo Nacional Electoral de Venezuela en el año 2003 para el Referendo Revocatorio de Hugo Chávez Frías. Aunque el video de la declaración del técnico venezolano está en inglés, les invito a leer la transcripción completa en español (ver Texto Completo Declaración del Testigo Caso Tina Peters, en https://tinyurl.com/2k38ed86). De allí extraeré más adelante algunos pasajes que considero de suma importancia para el futuro del sistema electoral automatizado, haciendo las preguntas pertinentes.

Después de este testimonio podemos decir, sin lugar a dudas, como dicen los abogados: “A confesión de parte, relevo de pruebas”. Aquí aplica lo mismo: a confesión de fraude, relevo de pruebas. Considero que esta es la primera vez que un técnico, autor material del fraude de Smartmatic y el CNE, presenta una declaración formal explicando con lujo de detalles cómo se materializó técnicamente el cambio de los votos en el sistema electoral automatizado de Venezuela. Pero también menciona los autores materiales e intelectuales responsables del crimen electoral. No me corresponde a mí señalarlos como tales. Eso les compete a las autoridades legítimas de Venezuela, cuando estas existan, y se abran las investigaciones correspondientes al regreso del Estado de derecho en este país.

Debido a lo anterior, solo me limitaré a señalar los principales aspectos técnicos de la declaración a los fines del fraude electoral que hemos denunciado por años. Dado que el gobierno de los EEUU está completamente al tanto de estas declaraciones, como bien lo indicó el testigo, le corresponderá como país tutor de Venezuela proceder sobre los autores de este fraude técnico en ambos países, tomando las acciones que consideren pertinentes para evitar que se siga defraudando la voluntad popular con la excusa de la aplicación de adelantos tecnológicos para la escogencia de las autoridades.

¿Quién es el testigo?

“Tengo 20 años de experiencia en sistemas electorales. Mi experiencia proviene de Venezuela desde 2003, donde recibimos y configuramos por primera vez los sistemas Smartmatic en el país. Configuramos los sistemas de transmisión y de escrutinio. Fui coordinador nacional de máquinas de votación, coordinador nacional de datos y trabajé en la creación de salas de crisis para el Gobierno venezolano….Yo era responsable de configurar los equipos de votación. Era responsable de configurar el sistema de gestión electoral. Era responsable de los sistemas de transmisión. Era responsable de las auditorías del sistema electoral junto con el Centro Carter y la Unión Europea. Además, después de eso, fui responsable de los centros de datos donde almacenamos toda la información de los registros de votantes, los sistemas biométricos y los sistemas electorales para el día de las elecciones”.

¿Cómo se realiza el fraude del Referendo Revocatorio de Hugo Chávez Frias?

“En el caso de 2004, se introdujeron un millón de votantes falsos en el sistema, en el registro de votantes…. Y el sistema electoral se utilizó para determinar por quién había votado cada ciudadano. Que el gobierno posteriormente utilizó para poder perseguir a aquellos que no estaban dentro de sus filas. En 2006, se utilizó una herramienta. La herramienta se llamaba SAES, SAES Data Utility…SAES Data Utility es una herramienta que permite realizar una prueba general de todo el sistema electoral. Para probar el sistema completo, es necesario ingresar las credenciales y certificaciones correspondientes a la elección en cuestión. Esta herramienta permite emular máquinas de votación para transmitir los votos”…. “Esta herramienta permite emular una máquina de votación. Permite emular varias máquinas de votación. La máquina original no transmite, pero yo estoy animando esta máquina y transmitiendo los datos necesarios. En el caso de Venezuela, las máquinas que transmitirían los datos eran aquellas que no iban a ser auditadas(resaltado nuestro).

¿De qué manera se utilizó la herramienta SAES Data Utility para cambiar los votos de los venezolanos?

“Al usar un sistema estadístico, conociendo el comportamiento del elector sin exceder un máximo de dos o tres por ciento de manipulación de votos, mientras que al mismo tiempo se toma el control de una gran cantidad de máquinas de votación que se necesitan para cambiar la cantidad total de votos que se necesitan modificar…. Se supone que esta herramienta, en su uso normal, permite comprobar la integridad del sistema. Sin embargo, si se utiliza indebidamente, puede permitir la inyección de votos sin que nadie se dé cuenta (resaltado nuestro).

¿Cómo llegó el sistema de Smartmatic-CNE a Dominion Voting Systems en los EEUU?

“Smartmatic compró Sequoia en 2005. El software se implementó para los elementos de Sequoia. De 2007 a 2013, Sequoia y Dominion trabajaron juntos en las elecciones de Filipinas. Esta relación permitió a Dominion comprar Sequoia en 2010. Por lo tanto, el software electoral SAES de Smartmatic se implementó en Sequoia y posteriormente se transfirió a Dominion”.

¿Qué descubrió el testigo al examinar los datos que copió Tina Peters?

“Que los sistemas electorales de Dominion tienen vulnerabilidades que pueden usarse para atacar el sistema. Su código fuente no está 100% ofuscado u oculto. El uso y manejo de contraseñas se almacena en texto plano, lo que permite obtener esos datos de la base de datos. Se puede obtener de las copias de seguridad de las diferentes elecciones, de los archivos de configuración de una elección y del dispositivo de botón que permite tener acceso al equipo, ya que las credenciales también se almacenan en el botón mismo. Una vez que se tiene esa información, y si se sabe cómo funciona el sistema, entonces se pueden atacar las bibliotecas de cifrado, lo que permite literalmente manipular el sistema y cambiarlas a voluntad”.

¿Esta información técnica es del conocimiento del gobierno de los EEUU?

“Sí. Parte de esta información, parte de lo que les he contado hoy. El año sería 2024…fue marzo o abril”.

A pesar de que a partir de 2017 se rompieron las relaciones entre Smartmatic y el CNE, este último ente siguió utilizando el software de Smartmatic, razón por la cual esta compañía interpuso una demanda ante el CIADI, alegando que “… todos los equipos y los programas que empleaba en las elecciones le fueron arrebatados y comenzaron a ser utilizados por la empresa argentina Ex-Clé, que los empleó en varios procesos electorales celebrados posteriormente” (ver Transparencia Venezuela, Las 3 revelaciones de la demanda de Smartmatic contra el Estado venezolano en el CIADI, en https://transparenciave.org/las-3-revelaciones-de-la-demanda-de-smartmatic-contra-el-estado-venezolano-en-el-ciadi/). Eso le permitió al CNE seguir utilizando el mismo mecanismo de fraude técnico de Smartmatic hasta el día de hoy.

He extraído una pequeña parte de la declaración que corrobora todas las sospechas que los técnicos hemos tenido acerca del cambio de los resultados en las elecciones venezolanas desde el año 2004. La utilización de un software especial para inyectar votos simulando el comportamiento de las máquinas de votación de manera virtual, específicamente sobre el cambio de los resultados de las máquinas no auditadas, fue un punto angular que este escribidor sostuvo desde el comienzo de esta cruzada. Las máquinas no auditadas fueron siempre la clave del fraude técnico en Venezuela.

La modificación de las leyes electorales para cambiar los escrutinios de manuales a automatizados, con la creación de un sistema de “sorteos” para no auditar el 46% de los resultados en todos los centros de votación del país, resultó ser el parapeto legal ideal para cometer un delito. Un 46% no auditado y manipulado es más que suficiente para cambiar cualquier resultado electoral.

Todo esto reafirma la necesidad no negociable de abrir las urnas y contar TODAS las papeletas electorales, así todavía exista ese sistema de contar los votos para una próxima elección. Espero que la oposición acabe de entender la necesidad imperiosa de cambiar a manual el sistema electoral venezolano y auditar a fondo el Registro Electoral del CNE, con limpieza previa del Registro Nacional de Venezolanos Cedulados del SAIME. Ese, a mi juicio, será el primer paso para comenzar a sanear a Venezuela de casi 30 años de oscurantismo político.

Caracas, 22 de marzo de 2026

Blog: TIC’s & Derechos Humanos, https://ticsddhh.blogspot.com/

Email: luismanuel.aguana@gmail.com

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miércoles, 11 de marzo de 2026

Venezuela: ¿Cambio real o gatopardismo trasnacional?

Imagen resumen de la nota cortesía de AI Google Gemini

Por Luis Manuel Aguana

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El reconocimiento al gobierno interino de Delcy Rodríguez por los EEUU no fue más que la formalidad que faltaba a la nueva etapa política que vive Venezuela después de la extracción de Nicolás Maduro Moros y su esposa, pero una muy peligrosa para los venezolanos: “«Me complace decir que esta semana, hemos formalmente reconocido al Gobierno venezolano. De hecho, lo hemos reconocido legalmente», indicó Trump en su discurso inaugural de su iniciativa ‘Escudo de las Américas’ en Miami, a donde invitó a más de una decena de líderes de derecha de la región” (ver Efecto Cocuyo, Trump reconoce formalmente, durante cumbre americana, al gobierno de Delcy Rodríguez, en https://efectococuyo.com/internacionales/trump-reconoce-formalment-gobierno-delcy-rodriguez/).

Con este reconocimiento, lo que quedó del régimen de Maduro, es exhibido por el gobierno de Donald Trump como un modelo a seguir para otros países: “Trump presenta a Venezuela como un triunfo en política exterior. Para Estados Unidos mantener a Delcy en el poder por más tiempo podría ser una estrategia útil para proyectar una imagen de éxito”, afirma el analista Imdat Oner, del Jack D. Gordon Institute y académico de la Universidad de Florida (ver Versión Final, Trump intenta vender relación con Delcy como modelo replicable en Irán y Cuba, en https://diarioversionfinal.com/politica-dinero/trump-intenta-vender-relacion-con-delcy-como-modelo-replicable-en-iran-y-cuba/).

En ese contexto ganador de Trump, donde el régimen de Delcy Rodríguez es exhibido internacionalmente como un trofeo, ¿creen ustedes que Trump estará pensando soltar o cambiar el “status quo” de la situación política de Venezuela en el corto plazo? Definitivamente no.

Y si este es el claro panorama que se nos presenta al frente, la siguiente pregunta es obligante: ¿Qué papel nos correspondería a la oposición política de ese gobierno recién reconocido, que sigue siendo a todas luces el mismo régimen que teníamos con Nicolás Maduro Moros? Como decía la expresión coloquial venezolana de nuestros abuelos, “Mismo musiú con diferente cachimbo”. O más intelectualmente, una situación “gatopardiana”, en atención a la novela de Giuseppe Tomasi, El Gatopardo, que significa, “aparentar transformaciones profundas sin alterar realmente las estructuras de poder o las condiciones de fondo”.

Todos los poderes públicos, eran y siguen siendo todavía ilegítimos. Delcy Rodríguez era la vicepresidente de un poder ejecutivo ilegítimo, cuyo titular era Nicolás Maduro Moros. Jorge Rodríguez sigue presidiendo una Asamblea Nacional absolutamente írrita, sin hablar del TSJ, el CNE y el Poder Ciudadano, que ostenta un “Defensor del Pueblo” interino, responsable de las mayores iniquidades a los presos políticos.

¿Cuál es la diferencia ahora con lo que había antes? Que a partir del 3 de enero el régimen responde a diferentes intereses geopolíticos. No responde ahora a Cuba, Rusia, China, e Irán, responde solo a los EEUU, con la aprobación y agradecimiento del 82,9% de los venezolanos, de acuerdo a la Encuesta CATI Meganalisis Verdad Venezuela del 18 al 25 de febrero de 2026 (ver Resultados Meganalisis febrero 2026, ¿Se siente usted agradecido con Donald Trump?, en https://x.com/Meganalisis/status/2029958228834984161/photo/1).

Lo anterior dibuja un problema que la gente parece no percibir. Resulta que, después de ese reconocimiento, tenemos un régimen obediente, pero respaldado por la potencia militar y económica más importante del mundo. Ya no se trata solo de un tutelaje a la espera de un reemplazo en cualquier momento. Se trata de que el régimen de Maduro, ahora representado por Delcy Rodríguez, puede quedarse en el poder por el tiempo que defina EEUU, como GOBIERNO LEGAL DE VENEZUELA, con la tranquilidad que les da el agradecimiento de la mayoría de la población.

Y esto en sana lógica configura una contradicción. Por un lado, estamos agradecidos con Donald Trump por sacarnos de encima a Maduro, pero, por el otro, el 90,1% de los venezolanos no está de acuerdo con que Delcy Rodríguez esté al frente de la transición (ver Resultados Meganalisis febrero 2026, ¿Está usted de acuerdo con que Delcy Rodríguez esté al frente de la transición?, en https://x.com/Meganalisis/status/2029958239320744305/photo/1).

Pese a todo esto, los venezolanos están plenamente conscientes de que a Trump le importa más hacer negocios con el país que la libertad de los venezolanos. A la pregunta cerrada de Meganalisis, “¿Qué le importa más al presidente Trump, la libertad completa e inmediata de los venezolanos, o hacer negocios petroleros con Venezuela?”, el 61,1% de los encuestados respondió que a Trump lo que le interesa es hacer negocios. ¿Pero con quién? Claramente, con quienes manejan el país a su antojo desde hace más de 27 años. Esto configura un delicado cuadro de tolerancia del venezolano común ante la nueva situación que comenzó el 3 de enero con la alegría de la extracción de un delincuente, pero sin que cambiara el régimen.

A pesar de que la opinión del venezolano común se inclina a creer una estafa la nueva Ley de Amnistía de la Asamblea Nacional del régimen (68,4% considera una estafa la nueva Ley de Amnistía de acuerdo a la encuesta de Meganálisis) el ambiente generalizado del país es positivo ante los cambios que implican quedar en la órbita de los EEUU, y no en la de Cuba, Rusia, China e Irán.

Pero, ¿cuánto tiempo más se podrá sostener la contradicción? Si bien es cierto que al régimen se le ha ordenado la libertad total de los presos políticos, han hecho lo imposible para no cumplirla a cabalidad con una Ley de Amnistía condicionada, sin ninguna objeción por parte de los EEUU. Solo están saliendo en libertad y a cuentagotas los presos que los mismos verdugos consideran procedentes, en una situación de ironía macabra, donde los que ordenaron las persecuciones, los encierros y las torturas son los mismos que deciden a quién liberar.

Asimismo, ¿serán los mismos que saquearon el erario público por 27 años, los mismos que administrarán la nueva bonanza petrolera del país en ocasión de la guerra en Irán? ¿Serán los mismos que destruyeron PDVSA, las Fuerzas Armadas, el sistema de salud pública, el sistema eléctrico, el suministro de aguas, el sistema productivo, etc., corrompiendo el resto de las instituciones, los que resolverán la crisis y administrarán la ayuda humanitaria, poniendo orden en un nuevo estado de cosas económico? Porque esos siguen allí, vivitos y coleando, mientras Maduro está preso en Nueva York. Me permito ser escéptico respecto a eso. Y así pudiera hacer un sinfín de preguntas más a esa contradicción sin respuestas.

A los venezolanos se les está pidiendo paciencia. Que esperen a que las decisiones que se vayan tomando en los EEUU y cuya aplicación se ordene a los hermanos Rodríguez, uno en la presidencia de la República y otro en la presidencia de la Asamblea Nacional, vayan en beneficio directo y rápido a la población. Pero, ¿podrán los venezolanos, y más aún los EEUU, lidiar con esa contradicción? ¿Tuvieron los mismos personajes, ahora reconocidos como gobierno por la Administración de Donald Trump, esa diligencia y capacidad para enfrentar los problemas de los venezolanos en casi 30 años acompañando al delincuente extraído? Son preguntas interesantes para quienes esperan que las cosas cambien. Como decía un viejo profesor del IESA, eso es como esperar que Las Chicas del Can administren con eficiencia la Funeraria Vallés, con mis disculpas por lo viejo de la comparación.

Espero que los EEUU se hayan percatado de esa situación, porque si yo que soy una minúscula opinión en el océano de las redes sociales, me he dado cuenta de eso, una potencia como ellos con sus sistemas de inteligencia tan sofisticados debería venir de vuelta con una solución clara a esa contradicción evidente, más allá de decirnos que pronto las cosas se resolverán con unas elecciones.

A estas alturas deberíamos estar viendo ministros y técnicos de alto nivel (tecnócratas) impuestos por los EEUU y que solo respondan a ellos, manejando los problemas como la electricidad, factor fundamental para que la industria petrolera funcione, la salud, los impuestos y otros que incidan directamente sobre la calidad de vida de los venezolanos.

Deberíamos ver nuevos directivos de instituciones clave como el SAIME y CORPOELEC, solo por dar dos ejemplos. En el SAIME para poner orden en el desastre-trampa que montaron los cubanos en la identificación de venezolanos. Esta institución es pieza clave en la apertura que se pretende dar a la nueva fase de relaciones diplomáticas de Venezuela con los EEUU, y que incluiría reconocer a quienes se les entregaron pasaportes venezolanos que todavía forman parte de las redes criminales del terrorismo por el cual se está juzgando a Nicolás Maduro Moros en Nueva York.

Si se comienzan a dar pasos en la dirección anterior, los venezolanos comenzaremos a ver “el queso a la tostada” en esta nueva fase, a casi 3 meses de haberse ido Nicolás Maduro Moros y su esposa, y se justificaría tolerar la presencia de Delcy Rodríguez y su hermano, obedeciendo órdenes de Marco Rubio y Donald Trump, hasta que ocurra una nueva solución que definitivamente devuelva la soberanía a los venezolanos.

En este sentido, cabe señalar que finalmente los venezolanos han caído en cuenta de cuál es el tipo de elección más urgente a realizar para abordar la crisis del país. A la pregunta de la encuestadora Meganalisis, “¿Cuáles de los siguientes tipos de elecciones, son los más urgentes a realizar en Venezuela?”, los venezolanos contestaron en un 70,6% “Referéndum para cambiar la Constitución” y en 73,4% “Elecciones presidenciales” (ver Resultados Meganalisis febrero 2026, “¿Cuáles de los siguientes tipos de elecciones, son los más urgentes a realizar en Venezuela?”, en https://x.com/Meganalisis/status/2029958237034852612/photo/2). Eso se podría interpretar como un llamado Constituyente primero y elecciones después.

Lo he mencionado antes, el pueblo no es pendejo. Sabe que la soberanía reside en sus manos, y la única manera de resolver que se le devuelva, es convocando al pueblo venezolano, al Poder Constituyente Originario, a poner las cosas en orden. Aquí no existe Mesias que resuelva una crisis de este tamaño, donde perdimos hasta la capacidad de resolver sobre nuestros recursos y nuestra soberanía. ¿Cómo podrían unas simples elecciones que cambian un solo poder, por más vigiladas que sean, abordar las gravísimas distorsiones de todo un país, en su estructura social, política, económica y moral de un pueblo, creadas en casi 30 años de destrucción masiva? De nuevo, si los políticos no han entendido todavía que hay que Refundar a Venezuela, no hay problema. Lo importante es que el pueblo ya lo entendió…

Caracas, 11 de marzo de 2026

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martes, 3 de marzo de 2026

Después de todo, no somos comunistas

Imagen resumen de la nota cortesía de AI Google Gemini

Por Luis Manuel Aguana

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Hay una escena del clásico de Hollywood El Padrino, que por lo realista siempre me ha llamado la atención. Y es cuando, en la reunión de todos los jefes de la mafia, luego del asesinato del hijo mayor del Padrino, todos se quejaron amargamente de que El Padrino, Don Corleone, no compartía con el resto del grupo su red de políticos y jueces corruptos.

El Padrino respondió indicando que nunca se había negado a eso, con excepción del negocio de las drogas. El jefe mafioso Don Barzini, quien presidía la reunión, le respondió: “Los tiempos cambian. No es igual que hace años, que hacíamos lo que queríamos. Un rechazo no es actitud de un amigo. Si Don Corleone tiene a todos los jueces y los políticos de Nueva York, entonces debe compartirlos con nosotros, permitirnos sacar agua del pozo. Claro que puede presentar una cuenta por tal servicio. Después de todo, no somos comunistas…” (Traducción tomada de la película El Padrino).

Me vino a la mente esa escena al mirar al Presidente Donald Trump en un discurso en Corpus Christi, Texas, afirmando al lado de un tanquero petrolero venezolano que los EEUU “se encargará de refinar y comercializar el crudo procedente de Venezuela tanto en el mercado interno como a nivel mundial” (ver Versión Final, Trump anuncia que EE. UU. controlará la refinación y exportación del petróleo venezolano, en https://diarioversionfinal.com/mundo/trump-anuncia-que-ee-uu-controlara-la-refinacion-y-exportacion-del-petroleo-venezolano/).

Si por razones de la capitulación y arresto de Nicolás Maduro Moros, los EEUU ya controlan nuestra producción petrolera y deciden cuánto de eso destinar de NUESTRO petróleo al país, lo menos que cabría preguntar, de existir alguna soberanía en Venezuela, es cuánto sería la cuenta por tal servicio, como lo requirió Don Barzini, porque “después de todo, no somos comunistas”.

Pero en la actualidad no podemos presentar la cuenta que consideremos pertinente por el servicio, no solo porque ya están a cargo de todo, incluyendo de nuestro principal recurso de exportación, sino porque desde el 3 de enero somos un país tutelado, cuya soberanía fue desaparecida ese día por la fuerza militar de los EEUU.

No voy a entrar aquí en una discusión ideológica antimperialista, sería ridículo. Lo sucedido no es más que la resultante de una sucesión de eventos lamentables que comenzaron desde el mismo momento en que Hugo Chávez Frías se posesionó como presidente de la República y terminó sacándose la máscara después del 11 de abril de 2002, en una alianza ya abierta con la Cuba castrocomunista. El resto lo hicieron Chávez y sus sucesores, conjuntamente con sus asociados internacionales, que atornillaron el mal llamado socialismo del siglo XXI, y destruyeron literalmente la infraestructura productiva del país, sumiendo en la pobreza a más del 90% de la población venezolana, y causando el éxodo de más de 8 millones de compatriotas.

Pero el hecho de que hubieran existido razones válidas para extraer al jefe del narcotráfico de Venezuela, y que este coincidiera con la persona que ejercía ilegítimamente la presidencia de la República, no desaparece por obra de Trump, la soberanía que los venezolanos poseemos sobre nuestro territorio y los recursos que existen en él. Los venezolanos aún seguimos siendo dueños del petróleo y el resto de los recursos que se encuentran en el subsuelo, y que no han pertenecido nunca a ningún gobierno, sino al pueblo venezolano en su conjunto.

Sin embargo, la representación que la soberanía popular le concede a los gobiernos del país, la están ejerciendo ahora “temporalmente” los EEUU como resultado de un acto de fuerza, a través de su designada presidencia interina, que obedece a un plan trazado para el país, so pena de que le ocurra lo mismo que a su predecesor.

Ahora bien, la pregunta que muchos nos hacemos en Venezuela, incluyendo, por supuesto, la ambición de toda la dirigencia política, es cuándo la soberanía “regresará” a manos de los venezolanos. Y la pregunta se manifiesta en ellos con la solicitud al tutor de elecciones a la brevedad posible. Sin embargo, es muy prematuro para una respuesta clara. Todavía los EEUU tienen mucho que desmontar de la bomba dejada por el régimen tras 27 años de tiranía, en especial la estructura militar y de represión para su sostenimiento en el poder.

Pero es aquí donde se presenta la verdadera interrogante: ¿a quién se le regresaría después de ese desmontaje la soberanía? ¿A los políticos de unos partidos disueltos y destruidos por años de cohabitación con una tiranía? ¿A los dirigentes políticos corresponsables de la situación de miseria a la que nos han sumido por 27 años? Y es allí donde deben poner la lupa los EEUU, si en realidad, como yo lo deseo creer de cualquier administración de los EEUU (aunque dicen que me enterrarán en una urna blanca), desean regresarla a los venezolanos a la mayor brevedad posible.

Pero cada vez que leo o veo una declaración del presidente Donald Trump, pareciera que no es de su interés regresarnos la soberanía del país. Que los EEUU permanecerán manejando y administrando nuestros recursos -y al país en general- por tiempo indefinido, a pesar de la euforia inicial de habernos sacado de encima el yugo del socialismo del siglo XXI.

En este contexto, unas elecciones para entregar el país a quienes nunca lo han administrado bien y lograron quebrar la nación más rica de Latinoamérica —y aquí hablo en términos generales y poniéndome en los zapatos de los norteamericanos— pareciera no ser la mejor alternativa para EEUU en el corto ni mediano plazo. Y que incluso tal vez los venezolanos preferirían que los norteamericanos manejaran los asuntos del país por encima de estos políticos. A este lamentable estado nos ha llevado esta desgracia.

Cualquier presidente norteamericano con la suficiente audacia podía ver a distancia que quitarle el país a una parranda de delincuentes era de lejos como despojar a un niño de un caramelo, pero regresarlo a sus legítimos dueños es otra cosa muy diferente. Y aprovechar en el proceso lo que los delincuentes ya llevaban años explotando, y de paso contar con el agradecimiento de todo el mundo por habernos quitado de encima esa pesadilla, porque al final tendríamos, económicamente hablando, mucho más que con los anteriores.

Estas son realidades demasiado incómodas, pero hay que enfrentarlas porque está en juego el futuro de la Nación. Desde esta minúscula tribuna de la red hemos abogado siempre por que sea el pueblo venezolano el que decida su destino. De allí que haya que explicarle a los EEUU que una alternativa a no entregarle la soberanía a los políticos sería entregarla al pueblo venezolano en su más genuina expresión, una Asamblea Nacional Constituyente Originaria, para que esta decida el futuro de Venezuela.

Es solo a través de la convocatoria del Constituyente donde mejor se materializaría el regreso de esa soberanía. Y solo sería a través de ella que se le entregue a la genuina representación del pueblo venezolano —contando previamente con un sistema electoral limpio— la posibilidad de designar un Gobierno de Transición legítimo, refundar el Estado y generar un nuevo texto constitucional que le dé inicio a un nuevo periodo político de la Nación. Las elecciones tendrían lugar después, bajo los términos de una nueva Constitución, una vez resuelta la reconstrucción del tejido de los partidos políticos destruidos tras 27 años de tiranía castro-chavista-madurista, en la Asamblea Nacional Constituyente Originaria.

Ese debería ser el proceso para regresarle la soberanía al pueblo venezolano. Pero también reconocemos que este paso no sería gratis, por lo que en su momento una legítima representación del pueblo venezolano tendrá que discutir abiertamente con el tutor, los Estados Unidos, los términos de ese regreso. Pero como bien apuntaron en El Padrino, los tiempos cambiaron, y claro que podrán presentarles la cuenta a esos representantes legítimos de la soberanía popular, por la apreciada ayuda desde el 3 de enero, con nuestro mayor agradecimiento. Después de todo, no somos comunistas…

Caracas, 3 de marzo de 2026

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