martes, 20 de diciembre de 2022

Ese Estatuto no es de Transición

Por Luis Manuel Aguana

English versión

Los venezolanos ya deberíamos estar acostumbrados a conocer las andanzas de la oposición oficial a través de otros, pero como la mujer del marido infiel, siempre nos enteramos de último. De acuerdo a una nota del portal Bloomberg, “Los partidos políticos de la oposición venezolana se están movilizando para deshacerse de Juan Guaidó como jefe de su llamado Gobierno interino, lo que marcaría el final de una estrategia respaldada por Estados Unidos que no ha logrado forzar la salida del presidente Nicolás Maduro. Al menos dos de los cuatro principales partidos de la oposición planean proponer la sustitución de Guaidó por una comisión de legisladores, según una propuesta conjunta a la que tuvo acceso Bloomberg y cinco personas con conocimiento directo del asunto” (ver Guaidó en riesgo de perder apoyo de la oposición, en

https://www.bloomberg.com/news/articles/2022-12-19/guaido-en-riesgo-de-perder-apoyo-de-oposicion-para-nuevo-mandato).

Al mismo tiempo, el portal Noticiero Digital, en exclusiva, titula que “AD, UNT y PJ se proponen eliminar el   Gobierno Interino de Guaidó”, indicado que “…los partidos Acción Democrática, Un Nuevo Tiempo y Primero Justicia han tomado la decisión de no apoyar la continuidad del gobierno interino que preside Juan Guaidó, y adelantan una reforma al Estatuto que Rige la Transición Democrática para darle más relevancia a la Comisión Delegada de la Asamblea Nacional/2015” (ver ND AD, UNT y PJ se proponen eliminar el   Gobierno Interino de Guaidó, en https://noticierodigital.com/2022/12/exclusiva-nd-ad-unt-y-pj-se-proponen-eliminar-el-gobierno-interino-de-guaido/).

Lo cierto de todas estas noticias, es que hasta este momento eran rumores no confirmados, que hacían pública una realidad que toda la Venezuela política ya conocía: los partidos de la oposición oficial decidieron pactar con Maduro e irse a elecciones con su régimen en el poder, y requieren de quitarse encima seguir hablando de “usurpación” y de “gobierno de transición”, desapareciendo todo rastro de eso del -ya tres veces- inconstitucional Estatuto de la Transición.

De allí que el primer sacrificado sea el Gobierno Interino y su principal representante, quien por cierto, no puede cargar con toda la culpa de no haber podido acabar con el régimen de Maduro, ya que nunca manejó absolutamente nada, como acertadamente indica la nota de Bloomberg nunca ejerció ningún poder real en Venezuela”, precisamente porque quienes lo manejaron desde esa Asamblea Nacional que ahora lo desconoce, fueron los principales y verdaderos responsables de ese proceso, impidiendo que el Presidente Encargado ejerciera sus funciones constitucionales como Presidente y poder legítimo de Venezuela, ignorando abiertamente la separación de poderes en su Estatuto para la Transición.

Algunos pudieran decir que Guaidó “no es responsable” porque actuó dentro del marco establecido del Estatuto de la Transición. Pero si lo es. Es corresponsable de haber puesto por encima de la Constitución una norma inconstitucional que disolvió la separación de poderes, ejerciendo él mismo la Presidencia de dos poderes públicos de una naturaleza estructural y completamente distinta. El no podía pagarse y darse el vuelto, siendo el supervisor y el supervisado al mismo tiempo.

Si los venezolanos no vimos un resultado de su gestión como Presidente Interino, fue porque esa Asamblea comenzó mal, violando la Constitución que pretendían defender en todas las versiones de ese Estatuto de la Transición. En esta nueva versión que se está cocinando para el año 2023, aun después de desaparecido el Gobierno Encargado, ese pecado original todavía permanece vivito y coleando.

La Asamblea Nacional del 2015 podrá eliminar del Estatuto de la Transición al Gobierno Encargado, buscando “…La defensa por la restitución de la democracia en Venezuela y plena vigencia de la constitución”, pero sería una contradicción y tarea imposible de alcanzar si en esa nueva versión insisten en seguir modificando las atribuciones de la Comisión Delegada, preestablecidas en la Constitución en su Artículo 196, y que fueron ampliadas inconstitucionalmente en el Estatuto anterior. Insisto en señalar que el Artículo 333 Constitucional no dice por ningún lado que tengamos que violar la Constitución con la excusa de defenderla. Ese Estatuto fue, es y seguirá siendo inconstitucional.

Pero para salir en la defensa de nuestra Constitución y en especial blandir los Artículos 333 y 350, los ciudadanos Diputados no tienen la necesidad de redactar ningún Estatuto de la Transición, cuyo nombre dejó de tener sentido desde que eliminaron su esencia, que no era otra que la de reglamentar una transición que eliminaron de la pasada versión del Estatuto al eliminar el concepto del “cese de la usurpación” que debía llevarnos a un “gobierno de transición” con “elecciones libres”.

Lo que estarán fabricando los ciudadanos diputados de la Asamblea Nacional del año 2015 en su nueva modificación del Estatuto de la Transición no es más que el documento de entrega del país al régimen de Nicolás Maduro Moros, para una elección sin condiciones cuando al régimen le de la gana. De acuerdo a la nota del portal Noticiero Digital en el documento al que tuvieron acceso “…desaparece toda mención al desconocimiento a Maduro y a las autoridades usurpadas. Elimina los capítulos referentes a la reinstitucionalización y la conformación de un Gobierno Provisional, que es el centro de la transición política”. ¡Por eso se llamaba Estatuto de la Transición!

¿Qué debe decirles eso a los venezolanos? Que se utilizó la figura de la Presidencia Encargada para esconder a los verdaderos responsables de su fracaso y de la permanencia de Maduro en el poder, y que ahora se harán cargo directamente quienes siempre manejaron a Guaidó, pero que ahora será sin intermediarios, desapareciendo en esta versión al muñeco de ventrílocuo. Pero eso no mejorará la situación de los venezolanos, al contrario, la pondrá peor.

Sin embargo, lo más grave de todo este nuevo sainete “opositor” es en lo que se ha convertido nuestra lucha por salir de este régimen siniestro. Y no es que esta gente que se dice opositora esté cuadrando para su beneficio un nuevo mecanismo para administrar los activos de los venezolanos que han congelado en el exterior. Lo grave es que el problema opositor lo hayan reducido al “como quedo yo allí” para la supervivencia política de los partidos, olvidando la principal razón por la que se hizo ese Estatuto en primer lugar, que no era otra que de salir de manera inmediata del régimen de Nicolás Maduro Moros, como se le vendió a los venezolanos. Y ahora nos dicen que la solución a nuestros problemas ACTUALES se traduce en esperar por unas elecciones cuando al régimen disponga y bajo sus condiciones.

¡Qué falta de respeto a los cientos de muertos, desaparecidos, presos y perseguidos políticos del país! ¿Es esa la oposición que necesitamos? Tengan al menos la decencia de dejar de engañar a los venezolanos y pónganle otro nombre a ese nuevo bodrio. Les sugiero uno: “Acta de entrega de Venezuela”, porque ese Estatuto no es de Transición. Forma parte de la estrategia de entrega del país que comenzó con la firma del Memorando de Entendimiento en México, donde lo primero que hicieron fue reconocer a Maduro como Presidente.

Los venezolanos debemos comenzar a mirar con mayor seriedad los llamados de quienes dicen ser opositores. No seré yo quien les diga qué hacer con esas primarias o con esas elecciones a las que pretenden convencernos. Solo miren los hechos, sus protagonistas y saquen ustedes sus propias conclusiones. Será un primer paso para terminarnos de convencer de que la solución no pasa por la elección para un cargo de un salvador de la patria a través de los mecanismos electorales que el régimen imponga, sino por la decisión de una representación calificada y Constituyente de los representantes de todo un pueblo, sin la intermediación de ningún poder corrupto de la tiranía. Cuando todos –los de adentro y los de afuera- estemos alineados y convencidos de que esa es la solución, el mecanismo para llegar a eso será lo de menos…

Caracas, 20 de Diciembre de 2022

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miércoles, 14 de diciembre de 2022

El reto del largo plazo

Por Luis Manuel Aguana

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En algún momento de nuestras vidas nos hemos hecho la siguiente reflexión: “tantas cosas por hacer y tan poco tiempo para hacerlas”, y en el medio de eso nos hemos frustrado al ver que solo existe un recurso que no se puede comprar ni sustituir por ningún otro: el tiempo. Para nosotros, los venezolanos, que estamos estructuralmente hechos para el disfrute instantáneo, es muy difícil y hasta imposible digerir que existen cosas que solo se pueden obtener si se les dedica tiempo y esfuerzo.

Esa característica especial de nuestra gente, en sí misma, no es ni buena ni mala. Simplemente es. Por el lado negativo, ha producido los corruptos más abyectos de la historia contemporánea del mundo, que han robado las arcas de este país hasta lo inimaginable, haciéndose de una fortuna instantánea. Y por el lado positivo, ha producido héroes de una talla que no es posible explicar, sino por la vocación de obtener inmediatamente lo que sería imposible realizar para cualquier ser humano racional, como por ejemplo, la independencia de 5 naciones, en el menor periodo de tiempo en la historia del mundo.

Sin embargo, esta característica nos frustra como pueblo cuando se nos presenta un problema que de por sí solo tiene solución en el largo plazo, siendo nosotros individuos construidos para disfrutar logros y satisfacciones instantáneas. Los venezolanos fuimos felices muchos años cuando por el simple hecho de disfrutar una fortuna no trabajada, sino extraída del subsuelo, la aplicábamos para resolver a punta de dinero hasta el más mínimo problema, aunque derrocháramos el dinero y no se resolviera.

Los venezolanos no concebimos el largo plazo. Estamos y esperamos resultados en el corto plazo de cualquier problema que se nos presente, o cualquier asunto que emprendamos. Y eso también lo trasladamos al campo político. Es imposible para un político que pretenda los votos de alguien de este país, no ofrecer algo que no de resultados inmediatamente: “… Arreglaré la salud y la educación si votan por mí”, aunque todos sepamos desde muy adentro, que eso es imposible, prefiriendo autoengañarnos, a aceptar que ese problema requiere trabajo, planes y dedicación constantes por mucho más tiempo del que ese político dispone. En otras palabras, preferimos dejarnos engañar conscientemente, que aceptar que es necesario cambiar nuestra manera de ser para lograr la solución del problema.

Conociendo ese contexto, la idiosincrasia de este noble pueblo, cualquiera que pretenda una solución al problema político más importante que se nos ha planteado como país después de la guerra de independencia de Venezuela, deberá lograr la cuadratura del círculo. Esto es, hacer compatible la solución de un problema que de por sí se ha conformado como uno de largo plazo –la tiranía de Nicolás Maduro Moros- con un pueblo que espera una solución de corto plazo. El resultado de todo lo que se ha intentado hasta ahora, en soluciones de corto plazo, ha sido frustración, desesperanza, éxodo, y paralización.

Y si a todo esto le sumamos un régimen que está en perfecto conocimiento de su contexto, es claro que sacárnoslo de encima se hará cada vez más difícil. La desaparecida Dra. Rosa María Zulueta, extraordinaria psicólogo social venezolana (ver Rosa María Zulueta, en  https://ticsddhh.blogspot.com/2017/03/rosa-maria-zulueta-ciudadana-integral.html) indicaba que esa estrategia de dominación nos había producido “quiebres de lógica, desesperanza, inermidad, incertidumbre, frustración, resentimiento, rabia tóxica, paranoia y reactividad”.

Y como una consecuencia de todo lo anterior, los venezolanos enfermos sentíamos los efectos más perversos: “evasión, postergación, habituación, resignación y paralización”. Todo eso hacía que nosotros mismos nos saboteáramos con estas tres armas, que yo llamaría ahora de destrucción masiva: “El miedo, la resistencia psicológica al cambio y la desconfianza”. Estas tres cosas pueden resumir lo que los venezolanos estamos sintiendo a fines de este año 2022.

Cuando en mis notas anteriores recordé el planteamiento de una Huelga Electoral Indefinida, que fuera aplicada por los venezolanos a cualquiera que viniera ofrecernos utilizar el sagrado instrumento de la democracia, que es el voto, para contraponerlo a una asquerosa tiranía, y realizar unas elecciones primarias que decidieran un “candidato” para ir a unas nuevas elecciones con el régimen en el poder, no lo hice con la intención de que esa forma de lucha “sacara al régimen” mañana, que es lo que naturalmente esperan los venezolanos, dada su manera natural de ser, como ya hemos señalado.

Lo hice porque esa es una de las muchas formas no violentas de resistir y sabotear todo intento de NORMALIZAR A LA TIRANÍA. Si aquí va a extenderse el régimen en el poder porque la oposición se entregó por mil razones, ya sea porque cobraron por eso, o bien porque desean cohabitar en el poder con ellos, que eso no tenga el respaldo de los votos de los venezolanos. Léase bien esto: si usted va a votar por un candidato de la supuesta oposición en esas primarias, usted está aceptando desde ese mismo instante que ese supuesto candidato irá a medirse con el régimen en el momento que Maduro lo decida, y en las condiciones que imponga.

Si usted cree que ese candidato, salido de un grupo de partidos, que sin representar a nadie, fueron a negociar nuestro futuro en México, en un diálogo que ya el régimen dio por cancelado porque consiguieron lo que buscaban, va a restearse a pelear con nosotros en una lucha de largo plazo que esa misma oposición ha dado por perdida, porque precisamente pretenden medirse electoralmente con quien tiene el control de las máquinas de contar los votos, usted no ha visualizado el panorama completo, y está cayendo en la trampa que el régimen y su oposición esperan que caiga, dada su natural inclinación estructural de esperar una solución de corto plazo.

Entiéndase bien esta proposición: no existe una solución de corto plazo para el problema de Venezuela. Debemos entender e interiorizar que se han destruido todos los resortes conocidos y se requieren soluciones inéditas que debemos parir entre todos, y tejerlas un paso a la vez, con una dirección definida, constante y persistente. Y la primera idea que nos debemos meter todos a la cabeza es que no es posible utilizar los mecanismos de la democracia para deshacernos de una tiranía.

Cualquier cosa que hagamos a partir de ahora deberá estar dirigida a demostrar, sin posibilidad de duda, que los venezolanos, sin la intermediación de ninguna fuerza entregada al régimen, está resteada a seguir resistiendo, hasta que el régimen caiga. Eso requiere organización y dirección genuinas, pero sobre todo constancia. Que es posible que eso suceda si nos adaptamos con mucho esfuerzo a controlar nuestra tendencia natural de esperar resultados a corto plazo por una recompensa de mucho mayor valor a largo plazo: la libertad. Eso es en definitiva un reto para los venezolanos conscientes de esta realidad, si nos tomamos la lucha cívica en ese nuevo marco de tiempo. Solo así tendremos la oportunidad de alcanzar el éxito.

Caracas, 14 de Diciembre de 2022

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domingo, 4 de diciembre de 2022

Método 124 de No Cooperación política

Por Luis Manuel Aguana

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Años de concurrir a las urnas electorales han conseguido que el pueblo venezolano sea esencialmente democrático, y no proclive a otra solución que no sea la racional y pacífica escogencia de nuestros gobernantes a través de los votos. Ese es un legado y uno de los activos intangibles más importantes conseguidos en 40 años continuos de ventana democrática que tuvo Venezuela de 1958 a 1998. Sin embargo, eso fue utilizado de una manera artera por quienes a partir del año 2004 envenenaron el pozo de donde salía el agua que regaba una democracia sana. Lo pudrieron a tal extremo de usarlo una y otra vez en contra de la voluntad popular, y desnaturalizar el sentido natural del voto, utilizando el consentimiento de una población crédula.

De allí que cuando ocurriera la primera violación, nadie en Venezuela tomara en serio la advertencia técnica  que señalaba que los delincuentes que conducían -y aún conducen- el casino llamado Consejo Nacional Electoral, habían cambiado el sistema de contar votos, poniéndolo a favor de los candidatos del régimen. Pero Dios existe y estas denuncias fueron posteriormente comprobadas por la confesión de los representantes de la empresa Smartmatic, contratista electoral del régimen, de que existió una “diferencia entre la cantidad anunciada (por el CNE) y la que arroja el sistema es de al menos un millón de electores” (ver Declaración de Smartmatic sobre la reciente elección de la Asamblea Constituyente en Venezuela, en https://youtu.be/Bhqnn0lM2IM).

Y aun así, lamentablemente muchos venezolanos todavía siguen creyendo que no se pueden vulnerar los sistemas automatizados y ponerlos al servicio de quien controla el Poder Electoral, y piensan que es posible ganarle a una ruleta arreglada solo con continuar jugando con más intensidad, en una conducta instigada por quienes desde la oposición partidista manejan intereses con el régimen para que las cosas sigan como están.

Las incesantes campañas comunicacionales, tanto del régimen como de su oposición, para hacerle creer a la población de que los resultados electorales no son susceptibles de manipulación si la gente va en masa a votar, han dado resultados, a pesar de lo indicado por los autores del sistema y que fueron socios del régimen hasta que, como delincuentes al fin,  tuvieron diferencias en el botín. La mejor prueba de que si pueden manipular resultados y lo han hecho impunemente, fue precisamente esa declaración pública de Smartmatic.

Una lógica sana indicaría dejar de insistir en cambiar el gobierno de facto del país por la vía electoral, haciendo caso a la definición de locura de Einstein, y buscando otra alternativa. Pero la dirección política opositora, con todos sus recursos, y en especial su maquinaria comunicacional, ha satanizado cualquier otra salida que se le presente al país, en especial aquellas que podrían hacerlos desaparecer de la conducción política, razón por la cual aún seguimos en el mismo hueco desde hace más de 20 años, insistiendo en convencer a los venezolanos de ir por una ruta que está perdida antes de comenzar.

Sin embargo, los afectados seguimos siendo todos los venezolanos por una decisión en la que no tenemos injerencia, y menos aún en la escogencia de los “representantes” opositores que han decidido ir a elecciones y están negociando con el régimen una ruta electoral donde Maduro controla las máquinas de contar votos. Si lo permitimos, seremos nosotros, quienes con nuestra asistencia a ese evento, validaremos en el 2024 o cuando al régimen le de la gana, a la persona que señale ese ilegítimo CNE como “ganadora” en la elección presidencial. ¿Creen ustedes que será de la “oposición”? Si la mayoría de los venezolanos quiere eso, a sabiendas de lo expuesto anteriormente, deberé convencerme de la locura que anunció Einstein, aceptando que el régimen volvió a violarnos, al comportarnos colectiva e individualmente tal cual, tanto ellos como su oposición, esperan.

Pero creo que los venezolanos son mejor que eso. Estoy convencido de que cada uno de nosotros desea terminar con la pesadilla de este régimen y no colaborar activamente con lo que seguramente ocurrirá de seguir el curso electoral que los factores políticos están forzando en Venezuela.

Hace 10 años, finalizando el año 2012, intenté convencer desde esta minúscula tribuna a todo el que quisiera leerme, que una cosa era el abstencionismo en democracia y otra muy diferente, el abstencionismo en dictadura (o tiranía como llamo ahora al fenómeno) (ver Abstencionismo en dictadura, en https://ticsddhh.blogspot.com/2012/12/abstencionismo-en-tiempos-de-dictadura.html). Y es particularmente en este último método de lucha, en el que aún creo que tenemos que centrar nuestro énfasis, ya que representa una forma de resistencia civil no-violenta de la población frente a quienes le han pasado por encima a dos mandatos populares, en el 2017 y 2020.

Gene Sharp, en su conocida obra “De la Dictadura a la Democracia, un sistema conceptual para la liberación” cataloga en su lista de 198 métodos de protesta y persuasión no-violentas, al “Boicot de Elecciones”, como el método No. 124, dentro de los “Métodos de No Cooperación Política, No Cooperación de los ciudadanos con el gobierno” (ver Gene Sharp, De la Dictadura a la Democracia, en https://www.aeinstein.org/wp-content/uploads/2013/09/DelaDict.pdf).

¿Y por qué No Cooperación? Porque ya el problema no puede seguir en manos de quienes nos han traicionado, debiendo nosotros mismos tomar el asunto directa y colectivamente, sin la intermediación de nadie, no cooperando con sus intenciones. De acuerdo a la definición más actualizada de CAPEL (Centro Interamericano de Asesoría y Promoción Electoral), Programa especializado del Instituto Interamericano de los Derechos Humanos, el abstencionismo electoral tiene, en su definición, diferentes modos de interpretarse según el régimen donde se produce:

El abstencionismo electoral se plantea desde perspectivas distintas en los regímenes autoritarios y en los democráticos. En los primeros, la decisión de no votar es generalmente la expresión pública de la oposición política y suele configurarse como una infracción e incluso como un delito”… “… cabe mencionar la abstención política o racional, actitud consciente de silencio o pasividad individual en el acto electoral que es la expresión de una determinada voluntad política, bien de rechazo del sistema político, de la convocatoria electoral en concreto, de no identificación con ninguno de los líderes o programas políticos en competencia electoral, o bien por la consideración de que todas las opciones son coincidentes (“todos los políticos son iguales”). La abstención reflexiva racionalizada la podríamos definir como activa y, en sí misma, puede constituir una suerte de objeción de conciencia política o un acto de desobediencia cívica o derivada de la insatisfacción política. Es la denominada opción por la “salida” en vez de por la “voz”. Cuando trasvasa los límites de la decisión individual para convertirse en un movimiento que promueve la inhibición participativa con el objeto de hacer pública la oposición al régimen político o al sistema de partidos, toma la forma de  abstencionismo de lucha o beligerante… (ver CAPEL, Diccionario Electoral, Tercera edición: IIDH/CAPEL y TEPJF, Costa Rica/México, 2017, en https://www2.iidh.ed.cr/capel/diccionario/index.html).

Hacemos un llamado a la población a aplicar el Método No. 124 de No Cooperación política o Boicot Electoral, como la define Sharp, en contra de la deliberada y criminal intención, tanto del régimen como de su oposición, de continuar haciéndole daño al pueblo venezolano, alargando su tragedia. En consecuencia, lo que le queda al ciudadano común es protestar masiva y conscientemente en contra de lo que están haciendo para repartirse el poder en Venezuela.

Un llamado a un Boicot Electoral, o como lo llamamos en Venezuela en el año 2018, una Huelga Electoral Indefinida, constituye “una suerte de objeción de conciencia política o un acto de desobediencia cívica o derivada de la insatisfacción política”. Léase bien, INSATISFACCIÓN POLÍTICA. Eso define perfectamente nuestro malestar frente a lo que nos están vendiendo. NO ES UNA ABSTENCIÓN ELECTORAL PURA Y SIMPLE, como se pretende hacer ver, constituyéndose en un acto de objeción pura a toda la basura electoral que se nos está metiendo por los ojos, INCLUYENDO LAS PRIMARIAS OPOSITORAS, antesala para medirse posteriormente con el CNE de Maduro y su régimen.

A los argumentos maniqueos de los partidos que normalmente vienen después de una declaración como esta, de que si no votamos perdemos “espacios”, o que “presentemos candidatos”, les responderé claramente lo siguiente: no pueden existir elecciones libres PORQUE ESTAMOS EN UNA TIRANÍA, ¡entiéndanlo de una vez! ¡Despierta y Reacciona!, como dijo en Venezuela Juan Pablo II, liquidador del comunismo de su tiempo. ¡No existen espacios en una tiranía y menos aún en una narco tiranía militarizada!

Lo que se logrará con ese boicot mientras encontramos la manera correcta de enfrentar con éxito la tiranía, es NO LEGITIMARLA CON NUESTROS VOTOS, y continuar la lucha para que el mundo de una vez entienda que no pueden cocinar soluciones para Venezuela sin nosotros, SIN LA PARTICIPACIÓN DEL PUEBLO VENEZOLANO. Y la participación establecida en la Constitución, después de todo lo que ha ocurrido y sigue ocurriendo en Venezuela, es una Asamblea Nacional Constituyente de carácter Originario para Refundar la Nación. Debemos hallar entre todos la manera de convocarla…

Caracas, 4 de Diciembre de 2022

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jueves, 1 de diciembre de 2022

Resistencia civil: Huelga Electoral Indefinida

Por Luis Manuel Aguana

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Para aquellos que aún tenían dudas acerca de lo inconveniente para Venezuela del trato firmado por la pseudo oposición con el régimen, en ese Segundo Acuerdo de México, solo vean las declaraciones de Maduro y Rodríguez, señalando quien finalmente administrará, y en qué se "invertirán" los fondos que les ayudaron a desbloquear en los EEUU, y por supuesto quienes saldrán políticamente beneficiados (ver Elecciones libres de sanciones, en https://ultimasnoticias.substack.com/p/elecciones-libres-de-sanciones).

Efectivamente, el portal oficialista reporta: “Ahí agarró el micrófono Jorge Rodríguez, el jefe de la delegación del Gobierno en el diálogo, y aclaró que el dinero que van a descongelar, bajo la figura de un fondo especial de Naciones Unidas, será administrado por el Estado venezolano”… “Lo cierto es que toda la administración de estos fondos será basada en las leyes de la República Bolivariana de Venezuela, en la Constitución, y los órganos rectores serán el Ministerio del Poder Popular para la Salud, el Ministerio del Poder Popular para la Electricidad, y el Ministerio del Poder Popular para las Relaciones Interiores y Justicia, que son los que han realizado con sus técnicos este plan”. Y yo me pregunto, ¿y eso no lo sabía antes de esa firma la oposición firmante? Allí no había ningún ingenuo político, porque no existe la ingenuidad en política. Lo que existió allí fue complicidad, con un hedor horrible de corrupción, en cualquiera de sus manifestaciones.

No era muy difícil prever esa situación, a pesar de haber colocado a la ONU como una excusa de  "transparencia" a los ojos de los venezolanos. Pero, ¿a quién le importa eso? Ciertamente, no a los EEUU, quienes lograron sentar al régimen a "negociar", para que su Departamento del Tesoro, permitiera, con solo ese acto de México, avanzar en las negociaciones petroleras de Chevron con el régimen.

Algunos dirán que los venezolanos "ganamos" porque el régimen supuestamente pondrá ese dinero en educación, salud, generación eléctrica y atención a las víctimas de las tragedias ocurridas por las recientes lluvias, que por cierto también fueron producto de la destrucción provocada por la corrupción del régimen. Pero si comparamos la miseria que representa la cantidad liberada en relación con lo que se han robado del país, notaremos que poco o nada pasara que ya no hayamos visto antes cuando las cantidades eran extraordinariamente mayores.

Veremos de nuevo los contratos para la ejecución de esas “obras” y contratación de insumos con los Ministerios señalados por Rodríguez, de intermediarios del régimen, y las conocidas comisiones del 40% y 50% -y en muchos casos más aún- que harán que esos 2.700, 3.000 o 5.000 millones de dólares se vuelvan sal y agua, sin que hayamos resuelto el problema estructural que significa tener a una mafia narcoterrorista al control del Estado venezolano. Y volveremos al punto inicial otra vez cuando esos reales se hayan terminado sin resolverles nada a los venezolanos.

¿Para qué sirvió entonces todo ese circo? Sirvió para que Maduro y su mafia continúen más tiempo en el poder y con más dinero que antes. Eso se lo pondremos al debe de la oposición política. Pero, ¿hasta cuándo?

A mi juicio, lo más importante de la declaración de la mafia usurpadora en su celebración de la firma de ese bodrio con la oposición oficial, fue la amenaza de que todo ese proceso, que sabemos que es una parodia del régimen para eternizarse en el poder, no concluirá en unas elecciones libres, justas y transparentes, como lo pide de rodillas la oposición entregada, porque Maduro lo quiere todo: “¿Elecciones libres quieren, justas y transparentes? Elecciones libres de sanciones, de medidas coercitivas unilaterales. Que las quiten todas, que se las lleven todas”.

¿Serán capaces, desde la Comunidad Internacional, levantarle TODAS las sanciones a Maduro para que ocurran unas elecciones con ellos en el poder? Porque eso el lo que pedirá el régimen para que eso ocurra, eso sin incluir la presencia del delincuente Alex Saab en la mesa de negociaciones. Mi opinión es que se lo darán, porque solo así terminarán de destrabarse los contratos petroleros, no solo con Chevron sino con el resto de las petroleras europeas, chinas y rusas. El problema de Venezuela es geopolítico, con un alto componente petrolero. A los gobiernos de países afuera les importa muy poco si los venezolanos pasamos hambre o nos persigue, tortura o asesina un régimen castrador de libertades. Eso lo dejan para los discursos. Solo les importará si lo que pasa aquí les afecta a ellos o no. Y les está afectando, y mucho. Y por eso buscan que en Venezuela exista una apariencia de estabilidad política. ¿Y nosotros los venezolanos? Bien jodidos, gracias.

Siempre he creído, incluso antes que los profesionales de la salud mental lo dijeran públicamente, que tu futuro no depende de lo que te hacen, sino de cómo sea tu reacción a lo que te hagan. Podemos molestarnos y culpar –y con toda razón- a la oposición oficial y al régimen de nuestras desgracias. Pero solo seremos nosotros –cada uno de nosotros- quienes al reaccionar ante eso, definimos el futuro. La decisión que tomemos a lo que nos presentan, quienes dicen representarnos, que hasta ahora son los responsables de ese acuerdo miserable que en el neto atornilla al régimen en su posición de poder, definirá el futuro de Venezuela. Si decidimos dejar pasar eso seremos tan responsables como ellos.

En su último comunicado, ANCO vuelve a señalarle a la oposición la existencia de la ruta de la Refundación y Reconstrucción de la Nación a través de un proceso Constituyente, sin la rectoría del CNE, y la inclusión de la Sociedad Civil y a nuestra organización, así como a otros países amigos de Venezuela, en esas negociaciones. Esta exigencia no es nueva y ha sido persistentemente ignorada, por lo cual ANCO “convoca a los venezolanos a protestar esta nueva traición a la patria, no asistiendo ni avalando cualquier actividad electorera que esta oposición promueva, mientras no existan condiciones para participar en un proceso libre, confiable  auditable y transparente, con votación y escrutinio manual” (ver Pronunciamiento de ANCO ante la firma del llamado Segundo Acuerdo Parcial para la Protección Social del Pueblo venezolano, en https://ancoficial.blogspot.com/2022/11/comunicado-anco-pronunciamiento-de-anco.html).

La única manera que los partidos políticos de esta oposición negociadora, que montaron este circo con el narco régimen de Nicolás Maduro Moros, en su persistencia suicida de negociar lo innegociable, entiendan que los venezolanos deben ser escuchados y no ignorados en su decisión irrenunciable de ser libres PRIMERO antes de siquiera pensar en unas elecciones con unos delincuentes, es EXIGIR nuestro derecho de votar en libertad, sin la intermediación de poderes corrompidos por el régimen. Esto no es negociable. Y de allí el pecado original de aceptar que un régimen terrorista se autocalifique como “Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela”.

Hacemos un llamado –otra vez- a una Huelga Electoral Indefinida, cuyo planteamiento inicial hicimos hace exactamente 4 años un grupo de venezolanos (ver Huelga Electoral Indefinida, en  https://ticsddhh.blogspot.com/2018/12/huelga-electoral-indefinida.html) llamando a la resistencia civil de abstenernos electoralmente, y en esta oportunidad INCLUYENDO SUS PRIMARIAS, hasta que se nos escuchen nuestros planteamientos, y se convoque al pueblo venezolano a una elección Constituyente con la administración electoral de la Comunidad Internacional.

Decía en ese entonces: “Si quienes deben representarnos deciden darle la espalda a las instituciones legítimas, les tocará a los ciudadanos salir directamente en su defensa, como efectivamente lo estamos haciendo ahora con esta iniciativa”. Tenemos la obligación de ejercer nuestro derecho a la participación política directa. Las cosas con el régimen y su oposición han empeorado dramáticamente desde 2018, lo que hace esta propuesta más vigente que nunca, y más aún, después de ver la evidencia clara de esta traición opositora con la firma de un acuerdo que nos perjudica, ya no existe otro camino…

Caracas, 1ro. de Diciembre de 2022

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sábado, 26 de noviembre de 2022

Respuesta tardía a una Mesa de Diálogo

Por Luis Manuel Aguana

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Hace pocos días participé en una Mesa de Diálogo en el Colegio de Ingenieros de Venezuela, en sustitución del Coordinador Nacional de ANCO, el Ing. Enrique Colmenares Finol, quien no pudo asistir por compromisos fuera del país. Pueden leer la ponencia que expuse en esa ocasión, como siempre publicadas como esta nota, en mi blog TICs & Derechos Humanos (ver Primarias: ignorando la voz del pueblo, en https://ticsddhh.blogspot.com/2022/11/primarias-ignorando-la-voz-del-pueblo.html).  Asimismo, publique el audio respectivo en mis redes sociales como igualmente suelo hacer en estas oportunidades (ver Primarias: ignorando la voz del pueblo, Ponencia del Dr. Luis Manuel Aguana, en https://youtu.be/LmEOf_kBCbY).

El evento fue organizado por la Asociación Civil Mujer y Ciudadanía, con la presencia de su fundadora principal, la Arq. Aixa Armas. Es relevante mencionar que la agrupación es una importante impulsadora de la educación política de los venezolanos, siendo para ellos en este momento parte de su labor convocar a los ciudadanos a concurrir a los eventos electorales que se están llamando desde la oposición oficial.

Conocida la posición pública de ANCO con relación a las primarias, hice la acotación de que tal vez podría ser incómodo para ellos entrar en una discusión pública en un tema tan controversial en un acto dirigido al impulso de las primarias, dado que para mí eso sería como mencionar la soga en la casa del ahorcado, a lo que se me indico que sería un debate respetuoso para que las personas se hicieran del conocimiento de las diferentes posiciones con relación al tema y que eso era lo que se buscaba. Y me pareció de altura esa posición.

Como era de esperar, luego de mis palabras, que fueron las primeras en exponerse en ese evento, no se hizo esperar la defensa convencida a la participación en elecciones de parte de la representación partidista presente: Juan Carlos Vidal, de Primero Justicia, Rosiris Toro, de la agrupación Fuerza Vecinal, ambos viejos amigos dirigentes políticos del Municipio Sucre del Estado Miranda, así como el Concejal del Municipio Libertador, Goyo Caribas, de UNT, quienes expusieron sus argumentos a favor de ir a las primarias y a la convocatoria a unas elecciones con el régimen en el 2024 o antes.

Lamentablemente, el formato que se le dio al evento no dio la oportunidad para responder y debatir los argumentos expuestos por los tres líderes políticos y sus partidos (yo era el único ponente en sustentar una posición contraria). El encuentro se limitó a que cada uno expusiera su posición y oír al público presente; y en especial a los dirigentes vecinales, manifestando sus inquietudes en relación con las primarias opositoras.

Pero al no discutirse el fondo del tema en un evento que pensé que era para intercambiar acerca de la procedencia o no de unas primarias de la oposición, el acto terminó siendo todo lo contrario, un acto de promoción de lo que creí que se iba a debatir. En tal sentido, me quedé con un gusto “a poco”, como dice mi gran amiga Blanca Rosa Mármol de León; y al no poder responder lo dicho por los dirigentes políticos que participaron en el auditorio del Colegio de Ingenieros de Venezuela, me tomo la libertad de hacerlo tardíamente por aquí, con el debido respeto, y en un escenario más grande, las redes sociales.

Consideraré aquí solamente los ejes transversales que estimé más importantes de lo argumentado por estos representantes políticos, que no está dirigido a convencerlos a ellos cuya posición ya está tomada, sino a quienes deseen pensar por sí mismos –no por cabeza de otro- si tiene o no tiene sentido concurrir a unas primarias opositoras –más allá de lo que afirmé en mi exposición- para ir finalmente de nuevo a otra contienda electoral con el régimen de Nicolás Maduro Moros.

Como metodología no personalizaré cada exposición, sino los puntos que consideré como los argumentos más importantes de la posición partidista en ese evento:

1.- La oposición siempre ha tenido mejores resultados cuando se ha medido con el régimen en elecciones a pesar de las trampas del CNE. La comprobación se da porque quienes expusieron triunfaron electoralmente en sus municipios como Concejales, en lugares donde el oficialismo es fuerte;

2.- No se puede seguir en el discurso de la “anti política” y debemos buscar la unidad opositora, ya que cuando hemos ido unidos a las elecciones hemos ganado;

3.- En el año 2006 el candidato Rosales perdió las elecciones, de acuerdo a las cifras que manejó el comando de campaña. No se puede poner en duda eso y menos aún la integridad de ese candidato;

4.- En el 2012, así como el 2006, también perdimos las elecciones, de acuerdo a las cifras manejadas por los partidos opositores. Tampoco hay duda de eso;

5.- En el año 2013, a pesar de la pequeña diferencia, también se perdió y de haber existido más tiempo para realizar la campaña, Capriles hubiera ganado las elecciones;

6.- En el 2015, al ir unidos, ganamos con este CNE las elecciones parlamentarias;

7.- Todos debemos aceptar que la oposición ha cometido graves errores y debemos aprender de ellos para no volverlos a cometer. Hay que dejar en el pasado todo eso y mirar hacia el futuro.

Podríamos resumir esa posición conjunta en lo que sigue “Perdimos con el régimen, pero podemos ganar con este CNE a pesar de sus trampas. Hemos ganado concejalías, alcaldías, y gobernaciones. Podemos ganar las presidenciales si nos organizamos y vamos unidos. No hagamos caso a estas palabras negativas, hagamos borrón y cuenta nueva, y miremos al futuro”.

Esta ha sido, en términos generales, la posición de los partidos políticos frente a la ciudadanía ante el fraude del régimen y las continuadas advertencias que hemos expuesto desde la sociedad civil, a partir de una posición absolutamente técnica y objetiva desde hace muchos años, frente al fraude electoral del régimen. Me he cansado de escribir y dar referencias técnicas de eso en los años que tengo escribiendo sobre el tema.

En la respuesta de los amigos del panel no hay nada nuevo. Los partidos siguen sin querer entender que régimen NUNCA ha cedido ningún espacio de poder importante en Venezuela, y para eso ha permitido que las fuerzas opositoras se impongan en lugares y posiciones políticas donde no está en riesgo su proyecto político principal ni su control fundamental del país. Tal es el caso de concejalías, alcaldías y gobernaciones, cuya supervivencia política de cara al elector depende absolutamente del régimen en Miraflores.

Lamentablemente, “la piedra” que lanzan siempre a estos argumentos es la de la “anti política”. En el 2012 escribí que la razón de hacer eso era porque era considerado normal tachar de “anti político” que los ciudadanos le reclamáramos a los partidos políticos acciones y responsabilidades que en cualquier sociedad democrática civilizada del mundo sería de lo más común, y hasta considerado como un deber, e incluso un derecho. Ahora, en la Venezuela de hoy, donde todo el mundo se le ha volteado a los partidos por sus ejecutorias, la respuesta esgrimida es que quienes disentimos somos “anti políticos”.

O dicho de otro modo, se insiste frente al país en la falsa creencia que la crítica fundamentada a la actuación de los partidos por su comportamiento, puede perpetuar el régimen; o peor aún, acallar a aquellos quienes reclamamos comportamientos como los que precisamente nos llevaron a él. Entonces nos encontramos en el peor de los mundos: aquellos quienes no pertenecemos a ningún partido y que como sociedad civil organizada exigimos una mejor y más transparente actuación de los partidos políticos, no podemos levantar la voz porque nos señalan como “anti políticos” destructores de la democracia y favorecedores del régimen.

Esta manera de callarnos hace que los partidos políticos ignoren completamente muchas exigencias consideradas justas por un grueso segmento de la población, concediéndoles una clara patente de corso para realizar cualquier cosa que ellos consideren conveniente a sus intereses, que en algunos muy importantes casos, resultan muy distantes de los intereses de la mayoría. Ese es precisamente el caso de ir a unas primarias para avalar posteriormente unas elecciones con Maduro.

Mi exposición se fundamentó en datos técnicos y hechos relevantes respaldados por referencias históricas muy concretas. El caso de Manuel Rosales lo expuso magistralmente mi desaparecido amigo Eric Ekvall en el año 2012, en el video al que hice referencia en mi exposición, donde indicó el hecho que Manuel Rosales y su comando estaban bien informados de los resultados de la encuestadora Penn, Schoen&Berland, que indicaban que eliminando el “factor miedo” de las encuestas que se manejaban en el país, existía una garantía técnica de que NADIE ganaría o perdería por más de 5 puntos. Sin embargo, Chávez “gana” milagrosamente las elecciones a Rosales por 27 puntos, algo que era imposible que pasara de acuerdo a Penn, Schoen&Berland, con experiencia multinacional en este tipo de eventos. Y todo esto fue aceptado por la oposición. ¿Inventamos nosotros esa realidad o la ocultaron en la oposición?

Algo similar o peor pasó con Henrique Capriles en el 2012. Un informe técnico independiente de corte estadístico realizado en noviembre de 2012, pocos días luego de la elección de Chavez-Capriles concluyó lo siguiente: “Las inconsistencias encontradas en muchos centros de votación y la magnitud de las mismas, implican que los resultados oficiales de las elecciones del 7-Oct-2012 no reflejan la voluntad popular con seguridad estadística” (ver Informe Elección Presidencial en Venezuela 2012 – Evaluación de los resultados electorales presentados por el CNE, María Mercedes Febres-Cordero y Bernardo Márquez, en https://tinyurl.com/5dem5we5). Eso es algo que está sucediendo en Brasil ahora mismo, con unas máquinas imposibles de auditar.

Los números están allí para quién los quiera revisar. No los inventamos nosotros. Entonces, ¿por qué los partidos y su dirigencia siguen insistiendo que si “la gente va a votar” ganamos? ¿Qué locura es esa? Se les demuestra técnicamente que a pesar de cuantos sean los electores que concurran a las mesas, la disposición y el arreglo de los centros hacen que los resultados sean tergiversados en el camino en los casos donde en la elección se juega el poder real en Venezuela. Y todavía la insistencia sigue siendo la misma. Como les indique en mi ponencia, saquen ustedes sus propias conclusiones

El caso de la elección Maduro-Capriles del 14 de abril de 2013 y su auditoría posterior, lo analizo en mi nota del 18 de abril de ese año (ver Las 12 Mil Cajas de Tiby, en https://ticsddhh.blogspot.com/2013/04/las-12-mil-cajas-de-tiby.html). Como pueden notar allí, la propuesta de auditoría presentada por el régimen era inaceptable y fue aceptada por los partidos de la oposición.

El CNE escogió 12.000 cajas para abrir SIN LA OPOSICION PRESENTE. No participaron los testigos que estuvieron durante el proceso de esas mesas, y que pusieron sus firmas en esas cajas, ni el pueblo venezolano. La cuenta la hicieron a puertas cerradas. No se abrieron el 54% de las cajas cuyos centros eran de una sola mesa -5.577 Centros de acuerdo a la información que manejábamos- que siempre, en su mayoría, estuvieron fuera del alcance opositor por estar ubicados en refugios y en zonas de alta peligrosidad. ¿Qué clase de “auditoría” fue esa, donde el auditado escoge lo que se iba a revisar? Y eso fue aceptado por el Comando de Capriles. ¡Por favor! La cosa es que la gente parece no recordar y de eso se valen los partidos para decirles a todos que vayan a votar con un régimen manejando el poder electoral. ¿Qué podemos pensar de todo eso? Piensen…

De nuevo sale el caso de las elecciones parlamentarias del 2015. ¿No les pareció extraño que los resultados de esa elección PRECISAMENTE nos dieran ganadores en la cantidad exacta de diputados para la mayoría calificada, con el número justo de parlamentarios que excluyo el TSJ corrupto del régimen? El CNE escamoteó muchísimos más votos que los que resultaron de esa elección precisamente para hacer eso y enviar un mensaje a la Comunidad Internacional de que en Venezuela había democracia, manteniendo el control por la vía judicial. El TSJ acabó en un segundo lo que los ciudadanos decidieron en esa elección, en una clara comprobación de que esto efectivamente no es un problema electoral.

La población les dio a los diputados de 2015 un mandato claro de salir del régimen. Las ejecutorias de los partidos han hecho todo lo contrario, en especial la de la presidencia de la Asamblea Nacional de Julio Borges de 2017, quien entregó el mandato de los ciudadanos de la Consulta Popular del 16 de julio, negociando con el régimen unas elecciones regionales en diciembre de 2017 a cambio de congelar ese mandato.

Escoger a un candidato para irse a medir electoralmente con un régimen que es capaz de cometer todos esos crímenes electorales, sin haber cambiado absolutamente nada en el país ni en el sistema electoral, esperando que solo una “observación” internacional haga la diferencia, es exactamente lo mismo que ir a la guerra con un cortaúñas. Simplemente, nos van a matar.

Efectivamente, la oposición ha cometido muchos errores, pero por ningún lado se ve que haya enmienda más allá de indicar que negociarán “mejores condiciones” con el régimen, sin más explicaciones. Pero como dicen los cristianos, el perdón y el olvido por tus faltas cometidas solo se dan si existe un verdadero propósito de enmienda. Solo así puede existir futuro. Ese juicio solo puede estar en manos del dueño de la Soberanía, no de los partidos.

Nosotros entendemos el proceso de la escogencia de un candidato opositor en primarias como la aceptación previa de unas elecciones con el régimen. Es aceptar que la salida de estos delincuentes pasará por medirse electoralmente, manteniéndose ellos en el control de las máquinas de contar votos, y eso es inaceptable para nosotros. Por eso hemos planteado que sea el pueblo el que decida, a través del mecanismo Constituyente, qué hacer con Maduro y su mafia, pero con presión sancionatoria y el arbitraje electoral de la Comunidad Internacional. ¿Es eso “anti política” o desprecio por los partidos? Es solo sentido común.

Mis disculpas por hacer tan larga esta nota, y ojalá que las personas que hayan llegado hasta aquí, de aquellos que estuvieron –o no estuvieron- presentes en el Colegio de Ingenieros, entiendan nuestra angustia y nuestra propuesta alternativa a esas elecciones, primarias y presidenciales. Lo que ocurra después estará en las manos a Dios…

Caracas, 26 de Noviembre de 2022

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