viernes, 11 de abril de 2014

Hace falta el que vendrá

Por Luis Manuel Aguana

Tenía que clavarme el bodrio completo para poder escribir esto. Los demócratas sí creemos en el dialogo, eso es parte de la naturaleza de quienes pensamos sensato dirimir las diferencias en paz y en democracia. El sólo calarse al Ilegitimo una hora de introducción es muestra de amplitud al dialogo, no de quienes estaban sentados allí, sino de todos los venezolanos. Pero no esperaba ver otra cosa: dos visiones que no representan a la Venezuela que está en las calles.

La primera-la MUD-, cuya manera de entender a Venezuela no se acabo de morir en 1998 y la segunda, engendro chueco de esa primera -el régimen-, mezcla inorgánica de resentimiento retrogrado que se ahorcó en el palo de los Castro, sin nada en la bola que ofrecerle al país más que la miseria en que vivimos. Obviamente de esto no va a salir nada porque el invento comenzó como dice mi hermano, “mal parío” desde 1999.

Aun tratando de tragar que la MUD fuera a ese encuentro con grandes ideales de conseguir algún punto de coincidencia con estos delincuentes que han asesinado estudiantes en las calles, con el altísimo fin de conseguir la PAZ, el intento no es viable. Las intervenciones de Ramirez y el Ilegítimo indicando que vivimos una era de florecimiento económico que nosotros y todo el pueblo venezolano, según su criterio no alcanzamos a entender, dan cuenta de que la MUD o cualquiera que se hubiera sentado al frente de esa claque de facinerosos hubiera tenido el mismo resultado.

Entonces teníamos razón los venezolanos que indicamos que ir a ese “dialogo” sin condiciones, era un fracaso cantado previamente. Al menos se hubiera logrado ponerlos en el brete de soltar a los presos políticos y desarmar a los paramilitares antes de discutir nada. Pero ni siquiera eso hizo la MUD. El régimen NECESITABA ponerlos allí para montar su sainete con UNASUR y lo hubiera hecho a cualquier costo.

Lograron comprar tiempo y la MUD se los dio a cambio de nada, deliberadamente o no. Y si para algo sirvió esa cadena fue para ver a la oposición oficial devaluada tratando de lavarse las caras frente a los venezolanos. Pero si hay algo muy difícil, es lavarse la cara con sangre. Y ellos estaban allí usando la sangre derramada de los jóvenes en la calle para darse oxigeno mutuo con un régimen que se cae solo.

La idea del régimen no es dialogar para que haya gobernabilidad. Eso ya no es posible con el Plan de la Patria inconstitucional en plena ejecución. Es para disminuir su velocidad de descomposición y ganar tiempo, mejorando su imagen. Sin embargo, la oposición oficial fue a pedirle al escorpión que no la picara, cual rana al pasarla por el río. Pero eso está en su naturaleza. ¿Iría la rana a una Mesa de Dialogo con el escorpión para lograr que al menos este no la pique mientras cruzan el río? Si lo hace es bien pendeja. La picará y se ahogarán los dos, aunque ambos ganen por la no agresión durante ese corto tiempo.

Entonces si la MUD fue a pedir algo imposible-un dialogo con matones-, a sabiendas que no se daría, ¿para qué fue? Esa es la lógica que al venezolano le cuesta entender. El gobierno tambalea porque los muchachos los pusieron a bailar en el filo de la navaja y la MUD acude a un “dialogo” que pide a gritos el gobierno. Bien lo dijo allí Ramos Allup, que prefiere aceptar a los Castro por 100 años que calarse un régimen militar que los sacuda. En otras palabras, no desean que el gobierno se caiga y harán lo que sea necesario para que no suceda y sostener el status quo. De allí salen las palabras simbiosis (ver Simbiosis  http://ticsddhh.blogspot.com/2012/12/simbiosis.html) y colaboracionismo.

Si algo se vio allí fue la evidencia de la pesadilla que vivimos los venezolanos con esos gobernantes y su “oposición” oficial. Después de ese espectáculo, no hay nada más que discutir- si es que se discutió algo-, como no lo había antes de entrar. Solo que allí había una audiencia internacional que presenció los desparpajos de Aristóbulo, Blanca y Jorgito, así como lo profundo del trauma que tienen con el 11 de abril de 2002.

Aun asumiendo que la quintaesencia de todo demócrata es el dialogo, esas herramientas solo tienen validez cuando el interlocutor cree que son validas. En otras palabras el dialogo solo tiene validez ENTRE DEMOCRATAS. Y los comunistas no dialogan, imponen cuando están en el poder. Allí los personajes del régimen no fueron a oír sino a descalificar e insistir en que la oposición es fascista, parte de una derecha entregada al imperialismo, pero sobre todo golpista. ¡Imagínense! Con todos los golpistas de 1992 reunidos allí y mandando en Miraflores…

¿Y la gente que presenciamos esa telenovela? ¿Qué debemos hacer? Pues seguir en lo que hemos iniciado: protestando en las calles de forma No Violenta hasta que esa estructura antidiluviana de gobernarnos -gobierno y la oposición que lo sostiene- caiga por su propio peso y se terminen de ir. Ninguno de esos “dialogantes” han entendido- ni entenderán nunca-, que Venezuela cambió y necesita nuevos interpretes. Que se pide a gritos una nueva manera de hacer política y que los estudiantes están “en la calle por CAMBIAR EL SISTEMA POLITICO DE ESTE PAIS” como lo indico recientemente el Movimiento Estudiantil (ver Un Mensaje y una boina en http://ticsddhh.blogspot.com/2014/03/un-mensaje-y-una-boina.html).

Y si la MUD, los dirigentes opositores, el régimen o quien sea no quieren entender eso, allá ellos. El mundo se les vendrá encima y se enterarán cuando ya tengan la lápida acomodada arriba. Ya los venezolanos decidimos seguir a nuestros muchachos que definitivamente no necesitan dialogar con quienes van de #SALIDA, porque como bien dice el dicho popular, “no hace falta el que se fue, hace falta el que vendrá”

Caracas, 11 de Abril de 2014

Twitter:@laguana

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