lunes, 5 de enero de 2026

Una transición que no es transición

Imagen resumen de la nota cortesía de AI Google Gemini

Por Luis Manuel Aguana

English versión

Suelo tomarme algunos días de principios de enero para escribir la primera nota del año, pero con el correr del tiempo la realidad política de Venezuela lo permite cada vez menos. Y efectivamente, después de los sucesos de la madrugada del 3 de enero, Venezuela cambió su realidad política. Y más que analizar la extracción de Nicolás Maduro Moros y su esposa Cilia Flores por parte de fuerzas militares de los EEUU, con el consiguiente ataque a instalaciones militares venezolanas para lograr ese objetivo, creo que los venezolanos deberíamos estar más interesados en lo que pasará a continuación, y si ese hecho efectivamente cambiará el estado de cosas político del país.

Dada la complejidad de los hechos y sus consecuencias en Venezuela, elaboré a comienzos de septiembre del pasado año un sencillo modelo teórico para poder comprender y encausar lo que ha sucedido en Venezuela, y que puede ser útil para lo que viene después de los hechos de la madrugada del 3 de enero de 2026. El modelo lo llamé Desplazamiento-Transición-Refundación (ver Venezuela: Desplazamiento, Transición y Refundación, en https://ticsddhh.blogspot.com/2025/09/venezuela-desplazamiento-transicion-y.html).

Utilizaré ese modelo para el análisis de lo ocurrido, haciendo abstracción deliberada de si lo que pasó contribuye o no a alcanzar la liberación del país.

¿Hubo en realidad un DESPLAZAMIENTO del régimen el 3 de enero?

Para poder contestar esa pregunta apropiadamente, me referiré a lo que debía garantizar la oposición previo a generar la matriz de la “extracción” como mecanismo para resolver el desplazamiento del régimen de Nicolás Maduro Moros.

En septiembre 2024 indiqué: La narrativa opositora ha convencido a los venezolanos de que la única manera de salir del régimen es por la fuerza. Ese convencimiento por parte de los actores políticos a la población nos tiene a todos a la espera de los marines de Trump, o las bombas de los barcos, o del comando de “extracción”, porque eso terminaría con el sufrimiento del pueblo venezolano… Los factores opositores, al plantear una solución como la anterior, tienen la obligación a cambio, de responder a los EEUU, país al que le están solicitando esa ruta que podríamos llamar de “violencia controlada”, con lo que se podría llamar “un plan político”. Esto es, fundamentalmente, responder qué pasaría cuando ellos hagan su parte, que garantice que ellos, los EEUU, no sean los que recojan los vidrios rotos que esa acción traiga como consecuencia.

Pues llegaron los militares norteamericanos y extrajeron a Maduro y su esposa, justo 4 meses después. Las horas que sucedieron luego de las bombas y los helicópteros norteamericanos sobre Fuerte Tiuna no nos decían absolutamente nada de lo que vendría después, porque era precisamente en ese momento cuando unas fuerzas internas a favor del cambio democrático debían tomar el control del gobierno del país, cerrando el vacío de poder que dejaba el gobernante depuesto. Pero no ocurrió nada. E incluso tampoco ocurrió nada hasta que nos enteramos por la intervención del presidente norteamericano ante la prensa del mundo que sería Delcy Rodríguez quien se haría cargo de la primera magistratura del país. Es algo bastante patético…

¿Qué otra cosa podía suceder si no se había previsto lo anterior? Únicamente la sucesión correspondiente del presidente en falta absoluta, como lo indica el artículo 233 de la Constitución, por la Vicepresidencia de la República.

Como lo indiqué cuando definí el modelo: El desplazamiento del régimen que existe en Venezuela NO SE PUEDE REALIZAR sin contar previamente con un comando militar perfectamente definido. No se trata de decir "se los dije". La única manera en que Edmundo González Urrutia (EGU) y María Corina Machado (MCM) asumieran el control del país SIN que la fuerza de los EEUU se quedara en Venezuela para sostener su gobierno, era que existieran fuerzas militares locales suficientes que garantizaran su sostenibilidad. Y constatamos tristemente que no había ninguna para ese día, ni tampoco el tan esperado derrumbe anunciado de los militares para apoyar la caída. En otras palabras, no existió el plan político y militar opositor que esperábamos después de ocurrida la extracción.

Tampoco se demostró coordinación alguna entre los EEUU y la oposición encabezada por el Presidente Electo y MCM con esa acción, independientemente de que esa operación fuera obviamente secreta por parte del gobierno de los EEUU, lo que demostró también la desestimación que ese gobierno tiene por lo que los venezolanos consideramos nuestro principal bastión de lucha para la recuperación de las libertades del país: los votos del 28J-2024.

En consecuencia, a la pregunta de si existió o no desplazamiento del régimen el 3 de enero, podemos contestar claramente que no lo hubo; en consecuencia, lo que viene, mal podría llamarse transición, sino la evolución del régimen a otro estado, que todavía no estamos al cabo de saber si será más favorable que el anterior desde la perspectiva del venezolano común.

Una TRANSICIÓN que no es transición

El régimen en una sucesión post Maduro sigue siendo régimen. El presidente Donald Trump, en su conferencia de prensa del 3 de enero, reafirmó la sucesión presidencial mencionada en el punto anterior en la ronda de preguntas y respuestas, pero con un añadido fundamental: Trump afirma que administrará a Venezuela:

“P: Señor Presidente gracias ¿Usted está diciendo que el presidente, el secretario Hegseth y Rubio van a administrar a Venezuela y que enviarán tropas militares estadounidenses a Venezuela…?

DT: Ellos van a ser un equipo que va a trabajar con el pueblo venezolano para asegurarnos de que las cosas se hagan bien en Venezuela. Si nosotros nos vamos, ¿quién se va a encargar? Hay una vicepresidenta que fue designada por Maduro. Bueno, en ese momento ella es la vicepresidente; me imagino que la presidente, ella acaba de asumir el mando. Ella tuvo una conversación con Marco (Rubio). Ella dijo: "Vamos a hacer lo que ustedes necesiten".  Creo que ella fue bastante, eh, bastante cortés. Vamos a hacer esto bien. No vamos a hacer esto como Maduro y sencillamente irnos. No vamos a hacer lo que hacen todos los demás, irnos y que todo se vaya al demonio. Si nos vamos, entonces eh va a ser lo mismo. Esto se va a administrar correctamente, profesionalmente; las compañías petroleras van a administrar todo, van a ser correctamente beneficiados van a ser de los venezolanos…” (ver CNN en español, Conferencia de prensa de Donald Trump tras el ataque de EE.UU. a Venezuela y la captura de Maduro, en https://youtu.be/6qegCqTn9gA?t=2808).

No supe si alegrarme o llorar al escuchar esa declaración, solo posible si realmente hubieran invadido y ocupado militarmente el país, con el consiguiente respaldo al gobierno legítimo de Edmundo González Urrutia, que está claramente refrendado por los votos del 28J-2024. Eso hizo EEUU en Panamá en 1989 al colocar al Presidente Electo Guillermo Endara como Presidente de la República, al extraer a Manuel Noriega por narcotraficante. Misma situación, diferente ejecución.

Para comenzar, si la sucesora de Maduro hubiera dicho “"Vamos a hacer lo que ustedes necesiten", acto seguido la primera solicitud impuesta debió haber sido “liberen a todos los presos políticos de las cárceles venezolanas”, y no hacerlo en buen cristiano significa que aún seguimos en la etapa de desplazamiento. Sin embargo, este todavía puede seguir siendo el primer acto de cooperación que puede solicitar el presidente Trump a quienes ahora gobiernan en Miraflores en beneficio de los venezolanos, como afirma.

La primera declaración de Delcy Rodríguez después de la extracción de Maduro no fue precisamente colaborar con Trump en una nueva fase, sino reclamar la fe de vida de Nicolás Maduro Moros y reafirmar que es el único presidente de Venezuela: “Exigimos la inmediata liberación del presidente Nicolás Maduro y de su esposa Cilia Flores, único presidente de Venezuela, el presidente Nicolás Maduro” (ver CNN en español, La vicepresidenta de Venezuela exige “la inmediata liberación” de Maduro y su esposa, en https://cnnespanol.cnn.com/2026/01/03/venezuela/delcy-rodriguez-vicepresidenta-exige-liberacion-maduro-esposa-venezuela-orix).

Si se entiende la declaración de Trump como un peine para demostrar la traición de Rodríguez y generar fracturamientos a lo interno del régimen, solo las acciones de esa nueva presidencia corroborarán tal afirmación, por lo que veo con mucha dificultad un gobierno de Delcy Rodríguez como títere de los EEUU para hacer lo que ellos quieran. Por el contrario, estoy convencido de que intentará, por su propia seguridad, demostrar a sus seguidores que puede ser igual o peor que Nicolás Maduro Moros.

Y si esa es la excusa que busca el presidente Trump para intervenir militarmente en Venezuela y administrarla como anunció, le dará al régimen el argumento perfecto para darle la razón a los que afirman que Venezuela puede convertirse en Libia o Irak, con el respaldo subterráneo de China, Rusia e Irán.

¿Y cuál sería el nuevo papel de Presidente Electo EGU y MCM en este nuevo escenario?

El Presidente Trump no le asignó ningún papel a EGU, a quien ni siquiera mencionó, y de hecho desestimó el rol de MCM en este momento tan importante, indicando: “Creo que sería para ella muy difícil ser el líder. Ella es una mujer muy gentil, pero ella no tiene respeto dentro del país” (ver CNN en español, Conferencia de prensa de Donald Trump tras el ataque de EE.UU. a Venezuela y la captura de Maduro, en https://youtu.be/6qegCqTn9gA?t=3030). Con la palabra “respeto”, Trump significaba en su lenguaje que no tenía el necesario respaldo de la Fuerza Armada, no del pueblo. Y eso es bien triste porque justamente la lucha es por restituir el valor de la democracia, donde la voluntad popular es el único respaldo que se debe tener.

¿Cómo se puede interpretar eso? Los EEUU tomaron una decisión por encima de la oposición liderada por MCM. Eso fue evidente, lo que dice mucho de cómo el Presidente de los EEUU concibe pragmáticamente el problema de Venezuela. De acuerdo con esa decisión de “realpolitik”, fue la falta de fuerza real la que dejó de lado al liderazgo opositor, frente a una dolorosa realidad de no poder lograr concebir un plan político-militar que los pudiera sostener en la conducción del país, luego de extraído al principal sujeto de esta historia, independientemente de la excusa que utilizaran para realizar tal acción.

¿Será viable una “TRANSICIÓN” conducida por Delcy Rodríguez?

Todo indica que el régimen continuará “business as usual”, porque precisamente NO ES DE TRANSICIÓN SINO DE CONTINUIDAD, así Trump lo repita todas las veces que desee. Los venezolanos podemos tener o no una posición al ver encadenados a Nicolás Maduro Moros y Cilia Flores frente a un tribunal en los EEUU, pero eso, al menos para este escribidor, no resuelve el problema de fondo y menos si se deja de lado a la representación genuina de la voluntad del pueblo venezolano y sus liderazgos naturales, expresado en elecciones.

Nicolás Maduro Moros  y su tren ejecutivo, incluyendo a su vicepresidente, y el resto de los actuales Poderes Públicos del Estado venezolano SON ILEGÍTIMOS; por lo tanto, el nuevo gobierno de Delcy Eloína Rodríguez Gómez también lo es. Eso no ha cambiado con las cadenas de Maduro. Por lo tanto, cualquier decisión que tome su gobierno, como unas elecciones a las que debería llamar en 30 días, de acuerdo a la ausencia absoluta constitucional del Presidente de la República, viene con el sello de origen de ilegitimidad de nacimiento. Eso lo deberían saber el presidente Donald Trump y su secretario de Estado, Marco Rubio.

La continuidad del régimen de Maduro, ahora en las manos de su sucesora, no hace más viable el estado de cosas en Venezuela. La primera reacción de la gente a la extracción de Maduro fue pensar en la escasez de alimentos, agotando los inventarios de farmacias, abastos y supermercados, sin contar con la violencia callejera de sus seguidores traducida en saqueos puntuales en el país. ¿Habrá más confianza y apertura económica con un nuevo gobernante en Miraflores que siga las mismas políticas de Maduro? ¿Existirán más inversiones con Delcy Rodríguez? ¿Dejará de devaluarse la moneda? ¿Mejorará la calidad de vida del venezolano con los mismos que estaban antes y que gobernaban con Maduro? Háganse ustedes mismos esas preguntas y tendrán una respuesta. El problema de Venezuela es estructural y su corrección comienza con un cambio fundamental en el sistema político.

REFUNDACIÓN: ¡Que el pueblo decida!

Si realmente la administración de Donald Trump desea ayudar a los venezolanos a la recuperación de la libertad y las instituciones en Venezuela, se debe convocar a todos los venezolanos  a refundar el Estado. Eso ya existe en nuestra Constitución en los artículos 347, 348 y 349, sin contar con el artículo 5 que indica que la soberanía reside en el pueblo venezolano.

Como al parecer el gobierno de los EEUU está pensando en que Delcy Rodríguez convoque a unas nuevas elecciones –con el mismo aparato del Estado completamente ilegítimo y podrido– y que MCM y el resto de los liderazgos políticos se midan allí “para recuperar la democracia”, con la presencia de Jorge Rodríguez, hermano de la actual mandataria, y principal artífice electoral de la permanencia de Hugo Chávez Frías y Nicolás Maduro Moros en el poder por más de 27 años.

¿Por qué no ensayar una fórmula diferente, que no se haya aplicado antes, convocando  al Constituyente para rehacer el Estado venezolano desde sus cimientos? ¿Por qué no establecer un Tribunal Electoral independiente del CNE solo para esos efectos, y administrado por especialistas calificados e independientes de todo el mundo, arbitrado por los EEUU para que el resultado no esté en las manos ni el control del gobierno de Delcy Rodríguez?

El constituyente electo y constituido en Asamblea Nacional Constituyente decidiría un Gobierno de Transición, para luego, con una nueva Carta Magna, convocar a unas elecciones justas, libres y verificables donde efectivamente compitan todos los candidatos en igualdad de condiciones.

Esta fórmula la hemos propuesto por años desde la Alianza Nacional Constituyente Originaria, ANCO, modificándola según las circunstancias políticas; y más recientemente en tres fechas consecutivas, con diferentes comunicados: el 6 de octubre de 2025 (ver abajo), el 17 de noviembre de 2025 (ver https://ancoficial.blogspot.com/2025/11/comunicado-anco-propuesta-para-una.html) y el 23 de diciembre de 2025 (ver https://ancoficial.blogspot.com/2025/12/comunicado-anco-propuesta-de-solucion.html), al proponer la solución Constituyente como paso inmediato posterior a la materialización de la situación sobrevenida que se acaba de producir, con la falta absoluta de Nicolás Maduro Moros en el ejercicio de la Presidencia de la Republica:

“Siendo testigos de excepción hasta hoy de la actual situación política del país, consideramos que el rol de la ciudadanía tiene que ser auténticamente protagónico, en el caso de que se produzca cualquier evento sobrevenido o no, que interrumpa el actual estado institucional del país. A este respecto, fieles a nuestra tradición republicana, a la libertad y la paz, ANCO PROPONE para enfrentar la crisis que se conforme un Gobierno de Transición Nacional y de Reinstitucionalización Democrática Representativo, en ejercicio y acatamiento a los artículos 5, 62, 70, 326, 333, 347 y 350 constitucionales, integrado por venezolanos de trayectoria y experticia pública intachable, con representación de la Fuerza Armada, donde se reconozca la voluntad expresada por la soberanía popular el 28 de julio del 2024, y que sea obligatoriamente ratificada por el pueblo venezolano, y legitimada en su origen y desempeño, mediante una Convención Constituyente, que brinde legitimidad a la gestión de la transición y elabore un nuevo, moderno y urgente Pacto Social conforme al Artículo 347 Constitucional. El corazón de esta transición radica en establecer las bases para acometer la gran tarea de reconstrucción de Venezuela, bajo el acompañamiento soberano y respaldo del pueblo.” (ver Comunicado ANCO a la Nación Venezolana, 6 de octubre de 2025, en https://ancoficial.blogspot.com/2025/10/comunicado-la-alianza-nacional.html).

No es tarde para comenzar ese camino y proponerlo al gobierno de los EEUU, como una salida pacífica para Venezuela, en especial porque el presidente Trump no indicó en ningún momento que reconociera al régimen venezolano con Delcy Rodríguez a la cabeza, luego de la extracción de Nicolás Maduro Moros; y además que desestimara abiertamente los votos de los venezolanos del 28 de julio de 2024 como solución de la crisis venezolana.

Espero que esta situación nos dé la oportunidad para que la oposición coincida con nuestro planteamiento de valorar que solo el pueblo venezolano tiene la decisión en sus manos y puede cambiar el rumbo de los acontecimientos, por más fuerza que solicite EEUU para sostener la gobernabilidad del país. En tiempo constituyente, la Fuerza Armada estará alineada con la decisión de la representación del pueblo venezolano, porque tendría cabida en el Gobierno de Transición Nacional y de Reinstitucionalización Democrática Representativo propuesto por ANCO. A nadie le conviene más que a MCM en este momento exigir que el pueblo decida…

Caracas, 5 de enero de 2026

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miércoles, 31 de diciembre de 2025

Venezuela 2026: ¿Libertad o traición?

Imagen resumen de la nota cortesía de AI Google Gemini

Por Luis Manuel Aguana

English versión

Llegados a fin de año, las personas tienden a realizar un balance, así sea simple, de lo logrado este año que termina, frente a lo que se espera para el siguiente. Tengo la mala o buena costumbre de mirar lo que he escrito el mismo día en años anteriores solo para ver si al menos progresamos un poco en nuestra gesta de regreso a quienes una vez fuimos, aunque a cada año que pasa somos menos quienes podemos recordar eso.

Han pasado 27 años desde que el pueblo venezolano que fuimos en diciembre de 1998 decidió en mayoría, en elecciones justas, libres y transparentes, poner a un golpista de Presidente de la República porque ya habíamos dado por muerta la posibilidad de que alguno de los partidos existentes del estatus político vigente nos dejara de tratar como ovejas de matadero para su supervivencia. Pues miren que el remedio resultó peor que la enfermedad. Cualquier venezolano que haya estado en su niñez en esa época no tendrá idea de lo que se perdió en ese momento.

Por ejemplo, cualquiera que haya tenido 10 o 15 años en 1998 (sin mencionar los que nacieron ese año o después) no podía entender en ese entonces el problema que significó el agotamiento del modelo político construido en 1958. Luego de 27 años, estamos ante adultos de 37 o 42 años, respectivamente, que no tienen ni idea de las libertades que disfrutamos en el transcurso de esos 40 años de democracia, o lo que significaron para la generación de venezolanos que sí los vivimos. Solo tienen una vaga idea etérea de lo que pudieron contarles sus padres o sus mayores cercanos. Lo único que realmente han vivido en lo político, en lo económico y en lo social es el legado basura  del golpista de 1992 y la banda que lo siguió, y que todavía continúa en el poder este 31 de diciembre de 2025. ¿Se dan cuenta de lo grave del problema?

El gran reto que nos queda a los viejos es convencer a esas nuevas generaciones de que es posible una Venezuela muchísimo mejor y perfectible, no solo porque antes la tuvimos y no supimos apreciarla como sociedad, sino que el precio de no hacerlo será  repetir los errores de quienes nos llevaron a ese barranco político en 1998, y que lamentablemente aún no desaparecen del escenario político, pretendiendo acercarse al nuevo liderazgo del país con intenciones harto conocidas de meterle la mano a una nueva y posible conducción del gobierno. Y eso es completamente inaceptable, así el nombre de la líder indiscutible sea María Corina Machado (MCM).

De allí que en este último día de 2025, desee examinar mi aproximación de los dos últimos años, fin de año de 2023 y 2024, para no irme mucho más atrás, porque considero que esos dos hitos comentados este mismo día al final de cada uno de esos años, pueden ser la clave de lo que debería suceder el próximo 2026.

El 31 de diciembre de 2023 se lo dediqué a un concepto muy poco revisado: la certidumbre (ver Certidumbre para 2024, en https://ticsddhh.blogspot.com/2023/12/certidumbre-para-el-2024.html). Y en especial la certidumbre como responsabilidad de aquellos a quienes, por los azares del destino, les ha correspondido liderar a todo un pueblo en los momentos cruciales del país. Les invito a leerlo para que se familiaricen con el concepto base. Para ponerlos en autos, solo mencionaré un párrafo que sintetiza lo que deseo recalcar ahora:

Los líderes, quienes conducen al grupo, los niveles decisores de la acción política, deben, al contrario de la gente que se encuentra en la base de la pirámide, funcionar acorde con el ambiente, y respondiendo ante sus cambios permanentes, para derivar de allí las decisiones que incidan sobre el comportamiento natural de la gente que los sigue. Los líderes Y NO LA GENTE son los que deben trabajar y convivir en la constante incertidumbre, atentos a lo que pueda suceder para tomar las acciones correspondientes, transformando incertidumbre en certidumbre para su gente. ¿Es eso fácil? ¡Por supuesto que no! Por eso tienen que ganarse el puesto de líderes.

Con esto quise significar que es trabajo del liderazgo enfrentar la incertidumbre del camino que ellos mismos deben abrir, para que los que vengan detrás lo afiancen en certidumbre una vez abierto. Son ellos los que van adelante, llevando los machetes y cortando la maleza en una selva, y cualquier peligro que aparezca al frente, son ellos los primeros que tendrán que enfrentarlo. Esto es, abren caminos y deciden dirección. Los de atrás lo pavimentan una vez decidida esa dirección y sorteados los peligros.

El 31 de diciembre de 2023, preguntaba lo que deberíamos esperar para el año 2024. Mi deseo de ese día fue que ese liderazgo surgido el 22 de octubre de ese año, comenzara por bajarnos la incertidumbre, poniéndose al frente de ella y protegiendo a los venezolanos de las distorsiones de una fatal dirección opositora, que había sido completamente derrotada. Y decía que esperaba no cometer el mismo error de años anteriores,  sugiriendo hoy a esta nueva oposición un manejo acertado de la certidumbre.  Pero, ¿ocurrió eso el año 2024? Sigamos recordando.

El 30 de diciembre de 2024 lo dedique a revisar la teoría de las aproximaciones sucesivas, aplicándola a la realidad política venezolana. Algunos científicos conocedores mejor que yo de ese tema tal vez se escandalicen por haber hecho uso de esa metodología en la política. Pero eso es lo hermoso de haber pasado de las ciencias exactas primero y la política después. Hay coincidencias que no pueden ser desperdiciadas en beneficio del entendimiento común (ver Aproximaciones sucesivas 2024-2025, en https://ticsddhh.blogspot.com/2024/12/aproximaciones-sucesivas-2024-2025.html).

Allí me paseaba por la siguiente proposición: sacar al régimen de Nicolás Maduro Moros de Venezuela es un problema lo suficientemente complejo que amerita enfrentarlo a través del método de aproximaciones sucesivas. Y el siguiente año 2025, estábamos en posición de comenzar con ese proceso.

La primera pasada o iteración sucedió al arrasar MCM con la oposición tradicional el 22 de octubre de 2023, cuando todos los venezolanos le dimos a ella el claro mandato de conducirnos a la salida del régimen SIN EL PESO MUERTO DE UNA OPOSICIÓN derrotada, representada por los factores claves del interinato de Juan Guaidó y de la vieja MUD/PU.

La segunda iteración, que debió ser aplicada este año 2025, como mencioné en mi última nota del año 2024, tenía que ver con la expulsión del sistema político de esa oposición mencionada y completamente derrotada en 2023, pero la vimos por todos lados en Oslo el 10 de diciembre de 2025 abrazada de MCM, con pretensiones de participar en el gobierno de Edmundo González Urrutia (EGU), a pesar del completo rechazo de todo el pueblo venezolano, en octubre de 2023 y julio 2024.

El año 2025 transcurrió políticamente en solo 10 días. ¿Y por qué? Porque solo 10 días bastaron para definir políticamente el resto del año. EGU no se juramentó como constitucionalmente tenía la obligación de hacer, y el resto de los meses hasta hoy 31 de diciembre, los venezolanos continuamos esperando que el gobierno de los EEUU resuelva la salida del régimen con todas las acciones que han tomado. En el medio del camino, el Comité del Nobel de Noruega reconoció la lucha del pueblo venezolano en la figura del MCM, concediéndole el Premio Nobel de la Paz. Y punto. Ese fue el resumen político de 2025.

Venezuela dejó de iterar y de moverse políticamente este año. La metodología se congeló. La nueva oposición encabezada ahora por MCM y EGU no se sacudió a los líderes derrotados políticamente por los venezolanos desde el año 2023, y eso tendrá consecuencias en el 2026. Los venezolanos rechazamos con los votos a los representantes del  interinato que terminó retrasando la evolución que había comenzado con la victoria popular en las primarias de MCM y la aplastante victoria electoral de EGU a Maduro, objetivo imposible de realizar si ella no le endosaba sus votos. ¿Dónde estamos ahora? ¿Qué pasará el 2026, entendiendo lo que ha pasado en 2023, 2024 y 2025?

En lo personal, no tengo dudas de que las cosas no permanecerán igual para el régimen ni para la oposición en el 2026. La misma oposición encabezada por MCM tendrá un reajuste porque ahora no se la percibe como químicamente pura, al haberse mezclado fatalmente con factores políticos rechazados por los venezolanos, y no sabremos hasta qué punto esta mezcla es determinante hasta que veamos a quiénes ponen al frente para comenzar a resolver los asuntos para lidiar con un régimen cada vez más amenazado.

Y ya lo estamos comenzando a ver con el nombramiento de la nueva vocería de MCM y EGU, en la escogencia de la vocera natural de MCM y el vocero del antiguo y fracasado interinato de Guaidó, famoso por aquel “el régimen se encuentra débil” en todos los medios internacionales, ¿qué tal? Eso nos comienza a dar la medida de quiénes están teniendo peso en las decisiones que se estarán tomando, siendo esta la primera señal de lo que nos depara el futuro.

Por otro lado, pareciera aún no estar resuelta la situación que impide a los EEUU resolver definitivamente las amenazas que han hecho al régimen de Nicolás Maduro Moros. En un reciente artículo publicado después de Navidad, en el New York Times, el exembajador de EEUU en Venezuela, con sede en Bogotá, Colombia, James Story, sugiere al gobierno de Donald Trump lo siguiente:

“El gobierno de Trump debería crear un grupo de trabajo interinstitucional, con la participación de las autoridades de la comunidad de inteligencia y de los Departamentos del Tesoro y Justicia, para trabajar con la oposición democrática e identificar elementos de confianza en las fuerzas armadas de Venezuela que se encarguen de la seguridad durante una transición política, siempre y cuando Maduro abandone el poder” (ver New York Times, Esta puede ser la última oportunidad de EE. UU. de tener un buen resultado en Venezuela, 26 de diciembre de 2025, Jimmy Story, https://www.nytimes.com/es/2025/12/26/espanol/opinion/maduro-trump-venezuela.html).

¿Y entonces? ¿No lo han hecho todavía? Creo que si alguien pretende desplazar al régimen en la circunstancia actual, esta debería haber sido una de las primeras tareas a completar del equipo EEUU-oposición, si tal equipo existe en la práctica. Pero si a estas alturas no lo han hecho, difícilmente lo veamos en el corto plazo con una administración Trump en asedio cada vez mayor en los EEUU durante 2026, y más todavía cuando esta ha sido la advertencia de Story desde hace meses (ver Hacer política en Venezuela, en https://ticsddhh.blogspot.com/2025/08/hacer-politica-en-venezuela.html).

Si por alguna razón divina, los venezolanos salimos de este régimen en el año 2026 y comenzamos una nueva historia, lamentablemente no será por lo que hizo nuestra dirigencia política opositora en el año 2025, sino por el sufrimiento y la resiliencia del pueblo venezolano, más que demostrada al mundo en 27 años. Y tal vez alguno de ustedes me dirá mezquino al sostener tal apreciación. Y quizá tenga razón.

Yo solo soy un simple espectador montado en las gradas de un juego donde veo a nuestro equipo perder, perder y perder, con jugadores que juegan y se “equivocan” a favor del otro equipo. Y cuando sale una nueva estrella que batea jonrones, los demás jugadores –los buenos y los malos- se las arreglan (estos sí por mezquindad) para que fracase; y lo peor es que ella “se sacrifica” por ellos porque “todo el equipo debe ganar”. Peor equivocación, imposible.

Lamentablemente así no funciona el juego de la política en Venezuela. En este juego, si perdemos, no solo pierde el equipo, sino que pierde todo el estadio lleno de gente, debido a la traición del voto de los venezolanos en dos elecciones sucesivas -22Oct/2023 y 28J/2024-, al confiar su libertad en un nuevo liderazgo emergente representado por MCM, con la consecuente decepción moral del país y victoria para el régimen. Los venezolanos aún esperamos saber que será: libertad o traición. Ojalá estos jugadores, y en especial nuestra estrella, comiencen a entenderlo de una buena vez en el 2026, dándole el sentido correcto a nuestra decisión irrevocable de poner en sus manos y no de otras, la libertad de nuestra Nación.

De nuevo, mis queridos amigos, seguidores y lectores de TICs & Derechos Humanos, mi más sincero agradecimiento por acompañar estas notas durante todo el año 2025, deseándoles lo mejor posible para ustedes y sus familias para el año 2026, y esperando que, con el favor de Dios –otra vez- este sí sea verdaderamente el año de la libertad… Trabajemos mucho más y mejor para que sea así. ¡Amén! ¡Feliz Año 2026!

Caracas, 31 de diciembre de 2025

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miércoles, 24 de diciembre de 2025

El pesebre de este año

Imagen de la nota restaurada por cortesía de AI Google Gemini

Por Luis Manuel Aguana

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La Navidad de este año es particularmente importante para una profunda reflexión acerca de lo que está viviendo el país. En esta época, donde la tradición indica que deberíamos estar evocando principalmente lo mejor para todo el mundo, y expresando nuestro mayor optimismo y deseo para el bienestar del prójimo, nos encontramos todavía en la dura incertidumbre del propio bienestar.

¿Cómo llegamos hasta aquí? Con un liderazgo fuerte y sólido, María Corina Machado (MCM) condujo una cruzada que terminó en Oslo con el Premio Nobel de la Paz. El Comité del Nobel reconoció la lucha del pueblo venezolano, en cuya cabeza se encontraba la hoy laureada del Premio. Pero aun así, ¿por qué sentimos, en la Navidad de 2025, que nos encontramos todavía en la orilla, luego de haber nadado tanto?

MCM llegó al sitial que ostenta, ahora como Premio Nobel de la Paz, porque encarnó una aspiración unánime de las mayorías: el regreso a casa de su familia, y en especial para estas fechas sentidas del pueblo venezolano.  Deseo especialmente recordar las palabras del periodista  Leoncio Martínez en su editorial del 26 de septiembre de 1936, en su semanario Fantoches, titulado “El Significado de las Masas Populares”:

“Los pueblos no siguen a sus agitadores sino a quienes encarnen a una aspiración unánime de la mayoría. Los pueblos no conocen agitadores sino interpretes, por eso siguen a quien les promete alimento cuando tienen hambre, a quien les habla de justicia cuando se sienten oprimidos, y hasta a aquellos que les prometen venganza cuando se sienten víctimas” (ver Leoncio Martínez,  El Significado de las Masas Populares”, en https://ticsddhh.blogspot.com/2011/06/el-significado-de-las-masas-populares.html).

Y vaya que esta fue y sigue siendo una aspiración transversal unánime que nos une a todos los venezolanos sin distingo de bandos: el regreso de la familia, luego de la salida del régimen. Y MCM interpretó correctamente ese sentimiento y se coloco delante de todo un pueblo para la construcción de la solución de ese problema. Y aunque le impusieron un candidato, forzado por las circunstancias, después de haber hecho esa promesa, el pueblo paso por encima de esa barrera para hacer efectiva esa sentida aspiración, votando abrumadoramente el 28J-2024 por quien fuera que representara ese anhelo que ella encarnó. Pero esa esperanza no llegó a concretarse para esta Navidad.

Y aun cuando exista un conjunto de graves elementos que expliquen el porqué todavía el régimen sigue gobernando en Venezuela, y se tengan las mejores y más fundamentadas razones del porqué esa aspiración aún no se ha hecho efectiva, la simple realidad que nos golpea hoy en la cara, habiendo esa masa popular puesto indiscutiblemente el liderazgo político en las manos de quienes lo tienen, toda la situación se siente en Venezuela esta Navidad como un fracaso en sí mismo. Y esa es la reflexión profunda que deben hacer hoy, en este día especial para la familia venezolana, quienes, estando al frente del liderazgo opositor, tienen aún en espera trágica a las masas populares.

En este sentido, quise traer para la memoria de los venezolanos y la reflexión de la Navidad de 2025 la imagen de cómo se percibía para la Navidad de 1936 el gobierno del General Eleazar López Contreras, considerado a la fecha como de transición, para finales de ese año, especialmente con la portada del semanario Fantoches de hoy, hace 89 años, que ilustra esta nota. Fíjense bien en la imagen que acompaña esta nota, que pude, con los milagros de la tecnología gráfica de la IA, obsequiarles para esta Navidad.

Leoncio Martínez, Leo, quien dirigía el semanario, era muy agudo en las ilustraciones que colocaba en la portada del semanario. La portada de hoy hace 89 años de Fantoches, se titulaba “El pesebre de este año”. Como recordarán, el General Eleazar López Contreras, sucesor del dictador Juan Vicente Gómez, fallecido oficialmente el 17 de diciembre de 1935, cumplía un año en el poder para la fecha del número 568 del semanario.

En el pesebre, “el Niño Jesús” estaba representado por el niño Eleazar en pañales, rodeado por San José y la Virgen María, representados por el popular “Juan Bimba” y su mujer, como padres de la criatura, simbolizando al pueblo de Venezuela. Como todo venezolano debiera conocer, el Poeta del Pueblo, Andrés Eloy Blanco, en su prisión del Castillo de Puerto Cabello, describió el perfil de nuestro pueblo en una sola figura conocida como “Juan Bimba”, a partir de ese momento y para siempre.

Los tres “Reyes Magos” postrados a la orilla del pesebre constituyen un trío muy conocido en Venezuela: el famoso lagarto político corrupto, ofreciendo la bolsa de dinero; el viejo miserable empresario “robagallinas” oportunista, siempre presente, ofreciendo su negocio; y el “chácharo” armado, supuesto conocedor del problema militar, con machete en la mano, ofreciendo el arma. Los tres obsequiando lo único que tienen y lo que son, para la importante ocasión.

Al fondo, la coreografía completa de los partidos de aquel entonces, haciendo cola para presentar sus respetos, buscando, como siempre, lo que puedan conseguir. Encima del pesebre, una cinta larga con el texto “CALMA Y CORDURA….GLORIA A DIOS EN LAS ALTURAS Y DEMOCRACIA EN LA TIERRA PARA LOS HOMBRES DE BUENA VOLUNTAD”. Con la famosa frase del General López Contreras –Calma y Cordura-, ese pesebre era y todavía es, la viva representación de la “democracia para los hombres de buena voluntad” de Venezuela que ha prevalecido hasta ahora.

¿No les parece conocida esa imagen? Es la misma corte que se presentó en Oslo, Noruega, en estos días, por supuesto actualizada en tiempo y personajes, con motivo del nacimiento oficial del liderazgo nuevo del país, en ocasión de su Premio Nobel de la Paz, con la participación estelar de los especímenes que aparecen inmediatamente al momento de un alumbramiento similar en nuestro país. La política en Venezuela no ha cambiado en nada después de 89 años, solo en las formas y los protagonistas, y en especial, la representación del pueblo, “Juan Bimba” y su mujer, como los padres y creadores indiscutibles del niño en el pesebre.

Pero lo que sigue después de esa portada es lo más interesante. El editorial de semanario  Fantoches de ese 24 de diciembre de 1936, No. 568, reseña las conclusiones de una  entrevista realizada por el periodista colombiano, Luis Enrique Osorio al General Eleazar López Contreras, ya en su condición de Presidente de la República, para la revista “Acción Liberal” de Bogotá, Colombia, y que les transcribo a continuación:

“Su PORVENIR

En torno a la personalidad del General Eleazar López Contreras se tejen las más variadas suposiciones.

Para los extremistas de uno u otro cuño, es un hombre débil. Para los impacientes, un continuador de la autocracia andina, que juega a la libertad mientras se afianza en el mando. Para algunos conservadores extranjeros parece una figura de transición a lo Kerensky, que facilitará incontenibles reacciones populares.

Pero todos esos conceptos, ¿no serán cálculos hechos a base de criterio europeo, por quienes creen que la política americana debe ser siempre un eco de las reacciones del viejo mundo?

Nosotros nos limitamos a afirmar que Eleazar López Contreras es el hombre que tiene hoy más poder en Iberoamérica. Poder material y moral.

Le respalda un ejército leal que confía en él y ha de seguirle adonde él indique. Le respalda una fuerza intrínseca que nadie discute: la honradez. Posee serenidad de piloto. Cuenta con un fisco rico y saneado, y con medio territorio nacional confiscado a Juan Vicente Gómez. Cuenta con el pueblo más dinámico, plasmable, audaz, emotivo y visionario del continente. Tan fuerte es, que no le da miedo repartir libertades públicas en un país que llevaba cien años de dictaduras.

Tócale además gobernar en un momento propicio a las grandes transformaciones sociales, cuando la humanidad busca nuevos derroteros y la América Ibera tiende a la madurez frente al desconcierto de Europa.

Si el General Eleazar López Contreras aprovecha su poderío para realizar en verdad las ideas de Bolívar, no habrá fuerza capaz de cerrarle el paso.

Aún más: el es hoy quizá el único mandatario  de la América tropical que puede darse el lujo de ser bolivariano.” (Leoncio Martínez, extracto del editorial del Semanario Fantoches, No. 568, Caracas, 24 de diciembre de 1938) (resaltado nuestro).

Podríamos calcar con precisión el pasado con el presente. ¿Cuál es el porvenir que le espera a este nuevo liderazgo opositor? Hoy, al igual que ayer, tenemos un nuevo liderazgo catalogado por propios y extraños como honrado, con un pueblo extraordinario que lo respalda, en un momento estelar de la historia del mundo. Al igual que se describió hoy hace 89 años, si se aprovecha ese poderío, “no habrá fuerza capaz de cerrarle el paso”. ¿Será posible que perdamos el autobús de la historia por un liderazgo que decida aceptar los “regalos” de estos tres “Reyes Magos” que se aparecieron en el “pesebre” de Oslo? “Juan Bimba” está observando con preocupación legítima el desenlace de los eventos actuales de toda esta historia…

Para finalizar haré mías las palabras de Leo en su inmortal editorial de las masas populares: “A nombre de ese pueblo que sabe lo que siente y sabe lo que quiere, a nombre de esa masa que es la misma que luchó y venció al lado del Libertador hasta lograr implantar las doctrinas de la democracia y la igualdad social, a nombre de ese conglomerado consciente que no ha servido de pedestal para la gloria de nadie sino para su propia gloria, ya que el Libertador era a la vez hombre y masa, porque dentro de él dormía el pueblo libre a que aspiraba, pedimos para Venezuela la legitima apreciación de la democracia, de esa democracia siempre reñida con quienes pretenden imponer sin oír, gobernar sin acatar.

Léase bien, ese liderazgo no fue entregado por las masas populares para servir “de pedestal para la gloria de nadie sino para su propia gloria”, y a eso nos debemos todos. Y en justicia pedimos, o mejor aún, exigimos, que sea para “la legítima apreciación de la democracia, de esa democracia siempre reñida con quienes pretenden imponer sin oír, gobernar sin acatar”, tanto como para los que se aparecieron en el pesebre de ayer en 1936 y los que ahora vimos en Oslo hace algunos días. Que lo que pedimos desde el 28 de julio de 2024 no sea solo un regalo solicitado hoy al Niño Jesús en vísperas de su nacimiento, sino el cabal cumplimiento de una promesa hecha y respondida, con la generosidad que solo el pueblo de Venezuela es capaz de dar, en justa interpretación de sus más sentidas necesidades y anhelos. No es un regalo, es un mandato…

Como todos los años, reciban mis mejores deseos porque pasen la mejor Feliz Navidad posible del mundo, en estos momentos llenos de ansiedad e incertidumbre, y en especial a quienes he tenido el honor de contar como mis lectores durante este duro Año del Señor 2025. Dios me los bendiga siempre…

Caracas, 24 de diciembre de 2025

Blog: TIC’s & Derechos Humanos, https://ticsddhh.blogspot.com/

Email: luismanuel.aguana@gmail.com

Twitter:@laguana


viernes, 19 de diciembre de 2025

El Plan de María Corina

Imagen resumen de la nota cortesía de AI Google Gemini

Por Luis Manuel Aguana

English versión

Siempre ha sido del interés de este escribidor conocer, y por motivos meramente académicos de seguimiento histórico de lo que sucede en Venezuela (por si acaso), cómo serían los primeros minutos siguientes a una posible caída del régimen de Nicolás Maduro Moros. Esto es, cuando ya fuera evidente el vacío de poder generado por tal evento. Y no es porque espere que esto vaya a suceder pronto, a pesar de la presión armada de los EEUU en el Caribe, sino por el cuadro complejo que rodea ese evento, anterior y posterior, y cuya complicación se eleva exponencialmente en este momento conforme pasan las horas.

Para muchos no luce tan claro porque, luego de tanta amenaza, el gobierno de los EEUU aún pareciera estar pensando de qué manera podría lograr la salida del régimen de Nicolás Maduro Moros de Venezuela. Algunos se preguntarán: si tienen los soldados mejor entrenados, los portaviones, los cañones, los aviones, la mejor tecnología de guerra, trasladada a las costas venezolanas, ¿por qué aún Maduro sigue en el poder?

En agosto pasado publiqué una nota que contesta parcialmente esa pregunta, y la titulé “Hacer política en Venezuela” (ver Hacer política en Venezuela, en https://ticsddhh.blogspot.com/2025/08/hacer-politica-en-venezuela.html), que resume el punto: la oposición para ese entonces no tenía un plan para esos primeros minutos a los que me referí al principio, como lo revelara el exembajador de los EEUU en Venezuela con sede en Bogotá, Colombia, James Story, y que amplío en esa nota.

Story indicaba que si los venezolanos les pedían ayuda de los EEUU, debían presentarles la versión venezolana del Marco para la Transición Democrática para Venezuela, que aunque antes fuera rechazado por la oposición, tampoco propuso ninguno (para aquellos que deseen recordar esta propuesta, les sugiero leer Marco para la transición democrática de Venezuela, presentado por Mike Pompeo, Secretario de Estado de los EEUU, en marzo de 2020, en https://tinyurl.com/2n92p47v).

Sin embargo, aun así, el Presidente de los EEUU despachó sus barcos a Venezuela, sin un plan opositor de qué hacer cuando ellos se “hicieran cargo de Maduro y sus principales” dentro del país, ya que ellos solo llegarían hasta allí. Lo que pase después estaría a cargo de la oposición y “su plan” para sostenerse en el poder. Y si no se tiene ese plan, de nada valdría que los EEUU “nos hicieran el favor” de liberarnos de la cúpula que nos desgobierna. Pero como dije antes, las cosas no son tan simples como parecen.

Y no fue sino hasta hace pocos días que nos enteramos por noticias del Washington Post del 8 de diciembre, reseñadas en español por el portal Primicias, que “la opositora venezolana (Maria Corina Machado, Premio Nobel de la Paz) le entregó un plan a Estados Unidos para facilitar la salida de Nicolás Maduro del poder en Venezuela” (ver Primicia, Trump analiza un plan de María Corina Machado para facilitar la salida de Maduro en Venezuela, en https://www.primicias.ec/internacional/plan-maria-corina-machado-salida-maduro-venezuela-estados-unidos-111329/?utm_source=taboola&utm_medium=cpc).

De acuerdo al Washington Post aunque el equipo de MCM “no compartió al Gobierno de Trump su plan completo por razones de seguridad, funcionarios estadounidenses admitieron al Post que "tienen una mayor preparación de lo que se creía" (ver nota señalada del portal de Primicia).

Lo anterior no es nada halagador. De no tener nada, a admitir que al menos existe “una mayor preparación”, no es suficiente para emprender una acción de la significación de la que estamos hablando. Pero lo que mayor inquietud me provocó fueron las estrategias reveladas por el Post:

  • "​Los documentos internos del Gobierno estadounidense, al que accedió el medio, señalan que el plan esbozado por Machado y su equipo propone crear fuerzas para estabilizar el país entre las primeras 100 horas y los primeros 100 días tras la salida de Maduro. 
  • Luego de esto se celebrarán nuevas elecciones presidenciales durante el primer año.
  • El equipo opositor realizó un análisis detallado del Ejército venezolano y concluyó que solo sería necesaria una purga "limitada" de militares. 
  • Señalan que únicamente el 20% de los oficiales son "irredimibles" y el resto se muestran contrarios a Maduro o son apolíticos" (ver nota señalada del portal de Primicia).

Me voy a atrever a comentar esta estrategia, aun reconociendo que, de no tener nada como indicaba James Story a esto, es un paso realmente significativo, pero desconectado de la realidad. Veamos.

¿Qué significa “crear fuerzas para estabilizar el país” entre cero y 100 días? Si no existen previamente esas fuerzas y se van a crear del momento cero del vacío de poder, ese plan va directo al fracaso antes de comenzar. Es por eso que los EEUU no se quieren quedar después de resolver la salida del régimen, ¡y eso es completamente lógico! Si lo hacen, se involucrarían en la confrontación interna que están precisamente tratando de evitar. ¿Quién crearía esas fuerzas? ¿Los EEUU? ¿Algún otro gobierno? ¿Edmundo González Urrutia (EGU) y María Corina Machado (MCM)? Cualquier fuerza creada previamente –y no puede ser creada de otra manera– se deberá quedar en Venezuela para sostener la gobernabilidad del país y la estabilidad de cualquier nuevo gobierno.

No me extrañó ver una llamada de elecciones en un plan como este. No repetiré lo que ya he escrito en relación a realizar elecciones luego del desplazamiento del régimen (pueden leer las razones en Constituyente antes que elecciones, en https://ticsddhh.blogspot.com/2025/11/constituyente-antes-que-elecciones.html). Lo único que recordaré aquí es que cualquier gobernante que se le ocurra llamar a elecciones generales –descartando una Constituyente- sin rehacer completamente la institucionalidad del país, está montado sobre una bomba de tiempo política.

En 1958, a pesar de que la Junta Militar de Wolfgang Larrazábal legalizó a unos partidos existentes y vertebrados para que se pusieran de acuerdo para unas elecciones generales en diciembre de ese año, prevaleció el espíritu de unidad para la estabilidad política del país. Firmaron un Pacto político –Punto Fijo- para que quien resultara electo lo respetara y mantuviera lo que tanto había costado.

Y aun así, con la estabilidad que le dieron al gobierno los militares de entonces, y todas las fuerzas políticas cohesionadas para que el país saliera adelante, los intentos de golpe de Estado estuvieron a la orden del día. Hubo uno el mismo año 1958, y el Presidente que salió electo tuvo otros 5 intentos de golpe e insurrecciones militares. La inestabilidad durante esos 6 años, la de Larrazábal de 1958 y la de los 5 años del gobierno de Rómulo Betancourt, estuvo a la orden del día, a pesar de los consensos políticos entre verdaderos partidos. Pero se sostuvo por la cohesión política y militar. ¿Habrá esa cohesión después del desplazamiento de Nicolás Maduro Moros, con partidos destruidos? Definitivamente  no…

El gobierno que presidiría EGU tendría una fracción de la estabilidad política de esa época y menos aún el gobierno que vendría luego de esas supuestas elecciones, con una Constitución especialmente diseñada para un gobierno autoritario, sin parlamento con dos cámaras, sin controles constitucionales al gobernante, altamente centralizado y unas Fuerzas Armadas desmanteladas, sin contar con partidos sólidos –no los actuales cascarones- que defiendan la democracia porque absolutamente todos con sus liderazgos fueron cooptados por el régimen. ¿Qué parte de la palabra REFUNDACIÓN todavía no comprenden? Muy diferente a la situación de 1958 y siguientes. ¿Duraría un gobierno producto de esas supuestas elecciones? Lo dudo mucho…

Pero la guinda de la torta que cierra la estrategia publicada por el Washington Post es definitivamente memorable. El análisis realizado por el equipo opositor concluye que “solo sería necesaria una purga "limitada" de militares”, ya que “únicamente el 20% de los oficiales son "irredimibles" y el resto se muestran contrarios a Maduro o son apolíticos”.

Me intrigó de dónde habían salido esos números que asumen que solo el 20% de la oficialidad de las Fuerzas Armadas era “irredimible”, hasta que vi el programa de Nitu Pérez Osuna en su canal de Youtube, entrevistando a Vladimir Petit Medina, y el porqué la oposición piensa que ese 80% “se muestran contrarios a Maduro o son apolíticos”. Allí Petit habla de un estudio donde se remarcan las razones según las cuales se piensa que la mayoría –el 80%-  de los militares no actuarían frente a un cambio de sistema. Inferí que fue de allí donde salieron los números que publica el Post:

“VPM: Porque fíjate, la gente asume y entiende que esta gente no son soldados profesionales, son gente de negocio. Que lo que hacen es negocio, les gusta el negocio, saben de costo de oportunidad, de número, de pago de nómina, de inflar las cosas, de cuánto queda por la comisión en el depósito, etcétera. Y eso los hace altísimamente oportunistas, pero además lo disfraza como pretoriano puro, porque un ejército que no le sirve profesionalmente al Estado y a sus conciudadanos es un ejército que se ha convertido en una especie de partido político o un conjunto, un digamos un consejo de príncipe de un Estado en el cual todo tienen y nada le falta. Y están rechazados ampliamente por los venezolanos. Entonces, este tipo de persona me permite concluirte que en un momento determinado, frente a un cambio de sistema, ellos por su espíritu de negocio y su sentido olfato de costo de oportunidad, son los primeros que van a ver, sobre todo si hay un referéndum andante en las calles y todo el mundo desplegado y tal, ¿qué es lo que está pasando? Cómo sus capacidades de preservación del sistema están muy disminuidas o inexistentes y oportunistamente van a respaldar el cambio.

NPO: Entonces, vengo a a la pregunta inicial y leemos unos comentarios y me la respondes. Fíjate. La pregunta inicial es, ¿quién controlará a las fuerzas armadas luego que llegue la democracia?

VPM: El gobierno de transición va a estar en condiciones de controlar la Fuerza Armada…

NPO: ¿Pero con quién?

VPM: Pero ya va…Con el esquema legítimamente constituido de María Corina y González Urrutia.

NPO: Está bien, pero esa no es la pregunta….

VPM: Pero déjame decirte, porque oportunistamente ellos se van a plegar, pero el asunto es que se van a plegar, pero no van a dejar de hacer lo que hacen porque en el tipo de negocio que están metidos no es un tipo de negocio al cual la gente se puede salir” (ver Entrevista de Nitu Perez Osuna con Vladimir Petit Medina, ¿Quién va a controlar al Ejército después del régimen? 15 diciembre de 2025, en https://youtu.be/JsUg3z4oNEo?t=2074).

En otras palabras, el 80% de los militares aceptarían de buena gana ese cambio porque ahora son “gente de negocio”, y que con eliminar (eso lo digo yo) el 20% sería suficiente, y luego un gobierno civil de EGU y MCM controlaría el país. Lamento tener otra interpretación de esa teoría.

Precisamente PORQUE ES AHORA que controlan los negocios, que de acuerdo a Petit Medina no podrían continuar en democracia, y que todos sabemos cuáles son, es que estarían claramente en contra de un cambio de sistema. Nitu con su extraordinario olfato periodístico, no consideró contestada adecuadamente la pregunta acerca de ¿quién controlará a las fuerzas armadas luego que llegue la democracia?”. Y mi respuesta a esa pregunta no puede ser otra que las mismas Fuerzas Armadas que hipotéticamente cambien de bando (y lo digo así porque alguien tendría que estar haciendo PREVIAMENTE el trabajo para garantizarlo), u otra fuerza que en contrario las supere y las obligue al sostenimiento de un nuevo estado de cosas, con un nuevo gobierno. Y no creo que esa otra fuerza sean los EEUU por muchas razones geopolíticas que no caben discutir en este espacio.

Y esa es la situación que reiteradamente se niega a aceptar la oposición venezolana. Y hasta que esa pregunta no sea adecuadamente respondida, con un plan creíble y ejecutable, el estado de cosas en Venezuela difícilmente mejorará. Al contrario, empeorará. De nuevo, como lo indiqué en agosto, cualquier plan opositor debe incluir a todos los sectores, sociedad civil, Iglesias, trabajadores, etc., pero en especial a los dolientes que han participado en esta lucha en contra de lo que sucede en Venezuela. ¡Eso lo llamé hacer política! Y fue lo que se hizo durante el transcurso de 1958 y de allí salió un Pacto de gobernabilidad con 40 años de estabilidad política y Constitución incluida. Y hasta que eso no se entienda, no saldremos del problema…

Caracas, 19 de diciembre de 2025

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