miércoles, 8 de julio de 2026

Por un gobierno de transición para Venezuela

Imagen resumen de la nota cortesía de AI Google Gemini

Por Luis Manuel Aguana

Versión en inglés

Intervención en la reunión nacional extraordinaria de Coordinadores ANCO

7 de julio de 2026

Buenas tardes a todos. Les hablo hoy como ciudadano venezolano, en nombre de un clamor al que ANCO se ha sumado y que ya no admite más espera. Debo disculparme por anticipado de comenzar esta intervención por algo que creo que la gente ya sabe pero que la experiencia previa me ha enseñado que no debo dar por descontado y que es importante destacar.

Venezuela lleva veintisiete años de destrucción institucional sistemática. El régimen instaurado en 1999 desmontó la Fuerza Armada como institución al servicio del país, vació de contenido al Poder Judicial, anuló al Poder Electoral y convirtió al Estado en un mecanismo de enriquecimiento para unos pocos. El 3 de enero de este año, fuerzas de los Estados Unidos extrajeron de Venezuela a Nicolás Maduro Moros. Ese hecho, aunque bienvenido por millones de venezolanos, no significó la caída del régimen: significó apenas un golpe a su cabeza visible. Quien lo sucedió, Delcy Rodríguez, no representa una ruptura con ese pasado, sino su continuidad. Y su legitimidad, ya frágil por sucederle a un presidente que nunca fue reconocido como tal, se agotó formalmente el 2 de julio, al vencerse la prórroga constitucional de noventa días que la propia Constitución de 1999 le otorgaba para convocar elecciones. Desde entonces, Venezuela no tiene, en sentido estricto, gobierno constitucional.

Este no es un vacío inédito en la historia. Cuando una potencia extranjera como EEUU interviene y desplaza a un régimen, el camino de regreso al Estado de derecho ha tenido, en otros países, una ruta reconocible: en el Japón de 1945, los aliados gobernaron por persona interpuesta hasta redactar una nueva Constitución y devolver la soberanía plena. En el Irak de 2003, el Consejo de Seguridad de la ONU reconoció la ocupación, y en apenas dos años se transfirió el poder a un gobierno provisional, se convocó una Asamblea Constituyente y se eligieron autoridades legítimas. Venezuela no tiene hoy ni las Fuerzas Armadas institucionales de Japón, ni el respaldo de Naciones Unidas que tuvo Irak. Lo que tenemos es un cuerpo pretoriano sin valores y una clase política —oficialista y opositora— incapaz de administrar un Estado. Por eso insistimos: se necesita una fórmula propia, adaptada a nuestra realidad, y se necesita ahora.

Y digo ahora, porque el 24 de junio de 2026 Venezuela sufrió la mayor tragedia sísmica de su historia reciente. Dos terremotos —de magnitud 7,2 y 7,5— sacudieron el país, y en cuestión de segundos, La Guaira, Caracas y otras ciudades vieron colapsar edificios completos, muchos de ellos con familias adentro, en un día feriado. Las cifras oficiales reconocen ya varios miles de fallecidos y más de once mil heridos, y muchos de nosotros sabemos por experiencia propia, que, dada la opacidad histórica de este régimen para informar, la cifra real será sin ninguna duda considerablemente mayor. Se paralizó el aeropuerto principal del país. Y durante las horas más críticas, las que deciden entre la vida y la muerte de quienes quedan atrapados bajo los escombros, el país comprobó algo que ya sabía: no hubo Estado que respondiera.

Los hospitales no tenían equipos ni presupuesto. Los cuerpos de bomberos y protección civil, desmantelados durante años, no pudieron desplegarse. La Fuerza Armada Nacional, la misma que durante veintisiete años se dedicó a perseguir venezolanos, estuvo prácticamente ausente en las primeras horas, cuando cada minuto contaba. Y cuando aparecieron finalmente fue para entorpecer y aprovecharse políticamente de la ayuda. Y quienes debían coordinar el auxilio a la ciudadanía son, en buena parte, las mismas autoridades señaladas internacionalmente por represión y corrupción.

Miles de familias buscaron con sus propias manos a sus seres queridos bajo los escombros, mientras funcionarios del régimen se limitaban a recorrer las zonas devastadas sin prestar auxilio efectivo. Esa imagen —la del abandono absoluto— es la que ha terminado de convencer a millones de venezolanos de que este gobierno interino, y ahora mas inconstitucional que nunca, no puede, ni debe, seguir un minuto más al frente del país. Y esto lo debemos hacer un grito nacional e internacional tan alto para que lo escuchen todas las naciones.

No podemos permitir que la ayuda humanitaria que hoy llega generosamente desde decenas de países —con los Estados Unidos al frente, con sus equipos de rescate y su asistencia— termine, como ha ocurrido antes con las medicinas enviadas a nuestros hospitales, en manos de quienes han hecho del saqueo su forma de gobierno. Eso sería añadir una segunda tragedia a la primera.

Por todo esto, ANCO dirigió formalmente al presidente Donald Trump y al secretario de Estado Marco Rubio, solicitando con carácter de urgencia y en su condición de tutores del proceso político venezolano, que procedan al desplazamiento definitivo del régimen y a la instalación de una Junta de Gobierno de Transición en Venezuela, encabezada por la Dra. Blanca Rosa Mármol de León, Magistrada Emérita del Tribunal Supremo de Justicia. Su trayectoria de independencia, integridad y compromiso democrático la distingue en un país donde esas cualidades escasean entre quienes han ejercido el poder.

No hablamos de un cálculo político ni de un reparto partidista. Hablamos de entregarle la conducción del país, en su hora más difícil, a alguien en quien los venezolanos —más allá de sus diferencias— puedan reconocer autoridad moral. No creo que exista en Venezuela otra persona con mayor reconocimiento, prestigio moral y empatía en esta hora menguada y difícil del país. Solicito desde aquí su ayuda y colaboración para distribuir nuestra petición para que todo venezolano con un celular pueda firmarla (pueden suscribirla en Carta Pública al presidente de los EEUU, Trump y al secretario de Estado Marco Rubio, en https://www.gopetition.com/petitions/carta-pública-al-presidente-de-los-eeeuu-donald-trump-y-al-secretario-de-estado-marco-rubio.html).

Esta Junta, además, deberá estar además integrada por otros venezolanos de reconocida solvencia moral y capacidad técnica, ajenos a intereses partidistas y económicos, dispuestos a comprometerse de manera inequívoca a no participar en el proceso electoral que ellos mismos convoquen. Debe tener las facultades necesarias para atender la emergencia humanitaria sin interferencia política, restablecer el hilo constitucional roto desde el 2 de julio, y conducir al país hacia un proceso constituyente originario y hacia elecciones libres, transparentes y verificables, con un sistema electoral renovado que garantice el voto manual y el sufragio de los venezolanos en el exterior.

Esa es, en definitiva, la única forma de ejercer plenamente lo que consagra el artículo 5 de nuestra Constitución: que la soberanía reside intransferiblemente en el pueblo. Los venezolanos debemos generar la máxima presión cívica que podamos en cada rincón de Venezuela a través de los mecanismos de expresión establecidos constitucionalmente, para hacer realidad esta propuesta frente a los EEUU.

Estoy consciente que esta solicitud implica una decisión difícil para el gobierno de los Estados Unidos, que ha optado hasta ahora por sostener una transición negociada a través de las estructuras remanentes del régimen. Pero esa vía, pensada antes del 24 de junio, ya no responde a la realidad venezolana. Pretender resolver una emergencia de esta magnitud dialogando con instancias profundamente deslegitimadas, incapaces incluso de sacar a sus muertos de los escombros, solo prolongaría el sufrimiento del pueblo venezolano y pondría en riesgo el propio éxito de la política que los EEUU han impulsado.

Esta no es la petición egoísta de un grupo cualquiera de la sociedad civil. Es la exigencia de un grupo como el nuestro en ANCO, con la suficiente autoridad ética y moral para hacerla, cosa que pocos en la Venezuela actual pueden exhibir. Pero también es el clamor de un país que ha llorado a sus muertos sin que nadie viniera a rescatarlos a tiempo, y que hoy exige que la reconstrucción de lo que la naturaleza y el régimen destruyeron no quede, ni un día más, en las mismas manos que llevan casi 30 años destruyéndolo.

Venezuela necesita, con carácter de urgencia, una conducción firme, honesta y técnica, capaz de garantizar que la ayuda internacional llegue de verdad a quien la necesita, de abrir el camino a la libertad, y de devolvernos, por fin, la soberanía que nuestros fundadores conquistaron para nosotros hace 215 años. Y creo que ustedes como integrantes y coordinadores de ANCO a nivel nacional son los mejores mensajeros y protagonistas de esa exigencia.

Muchísimas Gracias….

Caracas, 8 de julio de 2026

Blog: TIC’s & Derechos Humanos, https://ticsddhh.blogspot.com/

Email: luismanuel.aguana@gmail.com

Twitter:@laguana


domingo, 5 de julio de 2026

Gobierno interpuesto: De la ilegitimidad al orden constitucional

Imagen resumen de la nota cortesía de AI Google Gemini

Por Luis Manuel Aguana

Versión en inglés

A la memoria de los fundadores de Venezuela

El día 3 de julio de 2026, Venezuela se quedó sin gobierno constitucional. Aunque se podría argumentar que, desde mucho antes de la extracción de Nicolás Maduro Moros del poder por las fuerzas militares de los EEUU, el gobierno de Maduro era ilegítimo, y muchos venezolanos estábamos -y aún estamos- luchando por el restablecimiento constitucional de la República, la acción de los EEUU precipitó la necesidad de ese restablecimiento.

Se impuso desde el mismo 3 de enero la ficción de un gobierno, ya doblemente ilegítimo, de Delcy Rodríguez porque, al ocupar el lugar del ilegítimo Maduro, se sumaba una segunda ilegitimidad, porque al reemplazar Rodríguez a Maduro como la vicepresidente del país según la Constitución de 1999, se hizo a instancias del país invasor, constituyéndose de facto en la cabeza de un gobierno títere de los EEUU.

Luego entonces, la presidencia de Delsy Rodríguez después del 3 de julio de 2026, luego del vencimiento de los dos lapsos constitucionales de 90 días cada uno que le otorgó la Constitución venezolana de 1999, tal vez justifique la primera ilegitimidad heredada, pero su segunda solo se puede sostener por la fuerza de los EEUU, como la representante de un país que invadió Venezuela por la fuerza militar, y que la puede sostener allí por la fuerza, encima del ordenamiento jurídico del país.

Ahora bien, esta no es la primera vez que los EEUU transitan por una situación semejante, y en cada caso encontraron la manera de regresar a los países involucrados a la normalidad constitucional y al regreso a la normativa del Derecho Internacional.

Los ejemplos de Japón en 1945 y de Irak en 2003, de acuerdo a las consultas realizadas, son los dos casos más estudiados de cómo una potencia ocupante, los EEUU, desmantela un régimen y reconstruye el orden constitucional de un país (ver IA Gemini: Derecho Internacional ante Invasión y Ocupación, en https://share.gemini.google/xea8pR2P1qOI).

Veamos primero el caso de Japón:

“El caso de Japón es peculiar porque, a diferencia de Alemania o Irak, el Estado japonés nunca se disolvió y el gobernante (el Emperador) no fue depuesto, aunque sí despojado de su poder político real.

La ocupación aliada, dirigida por el General Douglas MacArthur (SCAP), operó bajo una ficción de continuidad legal para evitar el colapso del país.

El mecanismo de transición:

  • La Declaración de Potsdam y la Rendición: El gobierno de jure de Japón aceptó formalmente las condiciones de los aliados en septiembre de 1945. Esto otorgó una base legal contractual a la ocupación.
  • Mantenimiento del aparato estatal: Los estadounidenses no gobernaron a Japón directamente. En su lugar, dieron órdenes directas al gobierno japonés existente, el cual las ejecutaba formalmente a través de su propia burocracia.
  • La Constitución de 1947: El regreso formal al Estado de Derecho se logró mediante la redacción de una nueva Constitución. Aunque fue redactada en gran medida por el equipo de MacArthur, se aprobó siguiendo estrictamente los pasos de enmienda legal que exigía la antigua Constitución Meiji de 1889 (aprobación de la Dieta y sanción imperial). Esto le dio una apariencia de legalidad interna ininterrumpida.
  • El Tratado de San Francisco (1951): El Estado de Derecho internacional se restauró plenamente con la entrada en vigor de este tratado en 1952, donde la comunidad internacional y Japón firmaron la paz, devolviéndole formalmente su soberanía plena.” (resaltado nuestro)

Véase lo interesante de este ejemplo en sus semejanzas con el caso venezolano. Al igual que en Japón, en Venezuela nunca se disolvió el Estado y se continuó con una ficción de continuidad real. Los EEUU ganan la guerra con Japón y su gobierno acepta las condiciones de los aliados firmadas en Potsdam, acerca de la rendición de los países derrotados en la II Guerra Mundial.

En Venezuela, el gobierno nunca firmó (al menos que sepamos públicamente) ninguna rendición posterior a la declaración del ministro de la Defensa, Vladimir Padrino López, capitulando públicamente ante la fuerza armada de los EEUU, pero en la práctica el régimen se comportó como un Estado derrotado militarmente bajo las órdenes de los EEUU, exactamente como ocurrió en Japón.

Tal y como está pasando en Venezuela, los EEUU gobernaron Japón por persona interpuesta. El Gral. Douglas MacArthur no gobernó directamente a Japón, sino que lo hizo a través del gobierno del país, como lo está haciendo en este momento con Delsy Rodríguez el secretario de Estado de los EEUU, Marco Rubio, bajo las órdenes del presidente Trump, conjuntamente con su secretario de Guerra, Pete Hegseth.

La manera como lograron regresar a Japón al Estado de derecho fue redactar una nueva Constitución siguiendo los pasos de la propia Constitución japonesa de 1889 "para aparentar legalidad interna ininterrumpida". Finalmente, se restaura el Estado de derecho internacional mediante un Tratado de San Francisco en 1951 que le devolvió la soberanía plena al país.

¿Se les hace conocida la ruta? MacArthur no se desvió ni un milímetro de ese plan y gobernó por gobierno interpuesto en un país que habían destruido moral y físicamente con dos bombas atómicas. Luego hicieron lo necesario para restaurar su Constitución.

El ejemplo de Irak en 2003 fue algo diferente. EEUU invadió el país como lo hizo en Venezuela —por cuenta propia, por encima de la normativa del Derecho Internacional—, no por la ocurrencia de una guerra. Ocuparon el país, buscaron a Sadam Husein y lo capturaron, al igual que hicieron con Maduro, pero en el camino le dieron legitimidad al proceso a través de las Naciones Unidas. Veamos:

"A diferencia de Japón, en Irak la invasión del 2003 no contó con el respaldo del Consejo de Seguridad de la ONU y destruyó por completo las instituciones del régimen de Sadam Huseín. Aquí hubo una ruptura total del ordenamiento jurídico.

Para evitar un vacío legal catastrófico y dar legitimidad al proceso, se tuvo que construir un andamiaje jurídico internacional sobre la marcha.

El mecanismo de transición:

1. Reconocimiento de la Ocupación (Resolución 1483 de la ONU): Semanas después de la caída de Bagdad, el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó la Resolución 1483. Esta resolución otorgó un marco legal a la realidad de facto, reconociendo formalmente a EE. UU. y el Reino Unido como "Potencias Ocupantes" bajo la Autoridad Provisional de la Coalición (CPA).

2. Traspaso de Soberanía (Resolución 1546): En junio de 2004, la CPA se disolvió y transfirió el poder formal a un Gobierno Provisional Iraquí interino. La ONU, mediante la Resolución 1546, respaldó este paso y declaró oficialmente el fin de la ocupación, devolviéndole la soberanía legal a Irak, aunque las tropas extranjeras permanecieron a petición del nuevo gobierno.

3. Proceso Constituyente (2005): El regreso al Estado de Derecho interno se consolidó en tres pasos ejecutados por los propios iraquíes bajo supervisión internacional:

·       Elección de una Asamblea Nacional Constituyente (enero de 2005).

·       Redacción y aprobación en referéndum popular de una nueva Constitución democrática (octubre de 2005).

·       Elección del primer gobierno constitucional bajo la nueva carta magna (diciembre de 2005)."

A pesar de no contar con el respaldo del Consejo de Seguridad de la ONU, el gobierno de George W. Bush de los EEUU técnicamente remendó el procedimiento inicial respecto a Irak. Lograron el reconocimiento formal de EEUU y el Reino Unido como "Potencias Ocupantes", a través de una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU, para luego el siguiente año, transferirle la soberanía a un Gobierno Provisional Iraquí interino. ¿Por qué eso no se hizo así en Venezuela? La respuesta a eso es el presidente Trump, quien con razón o sin ella está desmontando el sistema de relaciones entre los Estados fundamentado en la ONU, sin nada que lo reemplace.

En otras palabras, somos el conejillo de indias del regreso en la práctica al sistema del país militarmente más fuerte en las relaciones internacionales, como ocurría en el siglo antepasado y antes de la II Guerra Mundial.

Una vez restaurada la soberanía en el concierto de las naciones, el Gobierno Provisional Iraquí Interino procedió como lo hemos proclamado en ANCO innumerables veces: a) Convocar a una Asamblea Constituyente; b) Redactar y aprobar en referendo una nueva Constitución; y c) Elegir un nuevo gobierno plenamente constitucional basado en una nueva Carta Magna. No es tan difícil de entender.

La situación venezolana, a pesar de tener los mismos rasgos que los ejemplos anteriores en cuanto a su posible solución, difiere en su historia. Nuestro país trae una ilegitimidad de origen antes de la intervención de los EEUU. Ya éramos un Estado fallido y los EEUU solo vinieron a abrir y desparramar la olla putrefacta del régimen de Maduro. No pueden de ningún modo pretender reconstruir el proceso que ya conocían de Japón e Irak para llegar a una posible institucionalidad, utilizando como gobierno interpuesto a lo que quedó del régimen de Maduro con Delcy Rodríguez. Es simplemente imposible.

No existen Fuerzas Armadas institucionales. Delcy Rodríguez y sus predecesores se dedicaron a destruir y pervertir esa institución que ya traía enormes fallas estructurales. Lo que hay allí es un cuerpo pretoriano sin valores, dispuesto a matar y saquear. No existen partidos políticos, ni del régimen ni de la oposición, solo bandas de delincuencia organizada peleándose por llegar al poder, de ninguna manera entrenadas para las labores de la administración de un Estado. EEUU no puede allí aplicar ninguna de las fórmulas antes descritas para que el país retome su soberanía, por lo que van a tener que crear una nueva fórmula no aplicada en el pasado.

Y lo anterior se ve muy agravado ante la tragedia de los terremotos del 24 de junio de 2026 en Venezuela.

Para lograr colocar al país en el riel de Japón e Irak, se debe traspasar ejecutivamente el poder del intermediario a quienes verdaderamente puedan tener la credibilidad necesaria ante la población para proceder posteriormente a realizar lo mismo que la historia ha registrado en los países mencionados para el regreso de la soberanía del país. Esto es, un gobierno interino válido que sirva de intermediario válido de los EEUU, y que pueda convocar al Constituyente y a un proceso electoral auténtico, libre, justo y verificable para generar autoridades legítimas. Esta es la modificación que le deben realizar al proceso histórico que ya conocen perfectamente.

La propuesta al país y a los EEUU de una Junta de Gobierno de Transición a la brevedad, en sustitución del desgobierno de Delcy Rodríguez,  conducida por los venezolanos más reconocidos de la población, es la respuesta que reclama la sociedad después de la tragedia de dos terremotos que destruyeron ciudades completas con la fuerza de bombas atómicas, como ocurrió en La Guaira, y como sucedió en Japón, con la consiguiente pérdida de miles de vidas en Venezuela, con la diferencia de que muchos de ellos no pudieron ser rescatados por la destrucción institucional creada tras 27 años de un régimen que no está en capacidad real de hacer el papel de gobierno interpuesto. 

Hoy 5 de julio de 2026, en conmemoración al aniversario 215 de nuestra primera Constitución y la firma del Acta de la Declaración de Independencia venezolana, no puedo menos que intentar hacerle ver al tutor que debe actualizar con nosotros el plan que históricamente conoce para que Venezuela recupere la soberanía que nuestros fundadores lograron con el sacrificio de vidas venezolanas. ¡Estamos cansados de poner más vidas! EEUU tiene ahora en sus manos lo que se logró en Venezuela hace 215 años. Ojalá que el mundo sepa reconocerles en el futuro la rectificación por todos esperada de lo que ya han realizado en el pasado en situaciones semejantes en beneficio de la historia de los venezolanos.

Caracas, 5 de julio de 2026

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jueves, 2 de julio de 2026

Clamor nacional: ¡Gobierno de Emergencia YA!

Interpretación de la imagen: Se observa un arco de triunfo desmoronándose y envuelto en llamas, representando el colapso institucional y la tragedia del terremoto en Venezuela. Desde la destrucción, una mano huesuda lucha por arrebatarle una corona de cristal a una mano viva, simbolizando el despojo y el sufrimiento del pueblo bajo un "desgobierno". El paisaje desértico y agrietado está atravesado por un río de sangre, y a lo lejos se distingue una bandera venezolana rasgada, mientras un árbol de la vida se aferra a un acantilado. Finalmente, a la derecha, una figura femenina solitaria observa el desastre desde la distancia, bajo un haz de luz, encarnando la figura de María Corina Machado y la esperanza de una intervención transformadora. Imagen e interpretación especial cortesía de la IA Google Gemini

Por Luis Manuel Aguana

Versión en inglés

A estas alturas pareciera que hacer un análisis desde adentro de lo que está ocurriendo en Venezuela es imposible sin incorporar la emocionalidad. Mucha rabia —por no decir la palabra que corresponde, que usamos en el país—, mucha impotencia, demasiada calamidad junta. Mucha gente se pregunta qué hicimos los venezolanos para recibir tanta desgracia…

Cuando apenas estábamos comenzando a digerir adecuadamente, después de casi 5 meses (ahora 6), la alegría de lo que significaba haberse llevado a Maduro y que pudiéramos comenzar a arreglar la situación a través de una supuesta negociación política, ocurre una tragedia que aún no podemos concebir.

El 24 de junio, la mañana del día de los terremotos, señalaba que era necesaria la incorporación y reconocimiento de lo único legítimo e institucional que le quedaba al país, los Magistrados que fueron designados en el 2017 por una Asamblea Nacional legítima para ese momento, ante una negociación entre dos entidades completamente deslegitimadas, representadas por Jorge Rodríguez y Dinorah Figuera (ver Justicia Legítima para la Transición, en https://ticsddhh.blogspot.com/2026/06/justicia-legitima-para-la-transicion.html).

Sin embargo, la realidad descarnada del 24 de junio, que apunta de manera lógica a más de 10.000 fallecidos, aunque el régimen intente ocultar las cifras como usualmente hace, dada la increíble cantidad de edificios colapsados en todo el país, en especial en La Guaira durante un día feriado, sugiere una solución de mucha mayor inmediatez. Y nadie desea encarar esa realidad.

Nadie desea encarar que ya el pueblo venezolano terminó por desbordarse anímicamente frente a lo sucedido. Nadie puede simplemente despachar con un “no se puede” a los familiares de miles de personas muertas por el terremoto en el país. Cualquier solución que se le dé a esta tragedia a satisfacción del venezolano promedio pasa por la salida INMEDIATA de este desgobierno de malandros que literalmente están robándose las pertenencias de sus muertos. Y no hay mejor excusa que esa para la violencia social.

Lamentablemente, el tutor no es capaz de percibir eso por muchas razones. Y no lo harán sino cuando se vea explosivamente la violencia que, si no se presenta ahora que la gente todavía está llorando, se presentará después cuando la rabia se acumule con cada minuto que pasa que sigan los delincuentes en el gobierno, impidiendo claramente la ayuda que todo el mundo quiere dar.

Y los EEUU, que son un país integrado por una multitud de culturas diferentes, deberían ser los primeros en comprender eso, en especial su secretario de Estado, Marco Rubio, de ascendencia latinoamericana. Nuestra emocionalidad va de primero ante cualquier situación.

Hasta el 24 de junio, el plan de Trump-Rubio se iba ejecutando con la frialdad conocida de los norteamericanos. Pusieron a negociar a dos factores completamente incomibles para los venezolanos. Y nosotros nos tragamos eso porque, aunque lo rechazáramos, en el fondo iba en la dirección de salir en paz de la peste castro-chavista-madurista pero a la norteamericana. De allí que asomara en el artículo mencionado arriba la necesidad de incorporar también a los Magistrados legítimos en ese proceso.

Pero ahora la situación política cambió por un evento que nadie pudo imaginar. Ahora la inmediatez Y LA NECESIDAD de un cambio político se hacen inminentes y quienes deben asumirlo por las circunstancias del país después del 3 de enero, los EEUU, creen todavía que pueden sostener el mismo planteamiento de negociación política, dejando en funciones al régimen de los Rodríguez en el poder en Venezuela.

El 16 de junio publique una nota donde refería que el oficio de la política en Venezuela no ofrecía la experiencia necesaria para abordar la emergencia que teníamos en el país. Que lo único que habían sido capaces de ofrecer a la población era esperar meses para unas elecciones mientras la gente se moría de mengua (ver Venezuela: ¡la emergencia es ya!, en https://ticsddhh.blogspot.com/2026/06/venezuela-la-emergencia-es-ya.html). Nunca imaginé que esto sería comprobable y se apresuraría con los hechos pocos días después.

Pues bien, la naturaleza expuso el problema de una manera descarnada con más de 10.000 muertos, y todavía no los veo pedir otra cosa. Y como dije antes, EL DESASTRE REQUIERE DE ACCIÓN INMEDIATA, porque Venezuela está en EMERGENCIA.

¿Y cuál sería esa acción inmediata? Lo primero, exigir al tutor norteamericano un Gobierno de Emergencia Nacional YA porque la crisis se convirtió en un clamor nacional. Que termine de ejecutar el golpe de Estado que inició el 3 de enero al llevarse a Maduro y a su esposa, y que designe a otro gobierno para que conduzca la crisis venezolana. Que la principal causa del malestar generalizado de la población, no solo antes, sino principalmente ahora con la tragedia de los terremotos, es el desgobierno de Delcy Rodríguez y las cabezas de los poderes públicos del país que entorpece y agrede a las víctimas. Esta solicitud no es algo que no hayan hecho antes los norteamericanos en el pasado cuando intervinieron en la política de otros países. No lo enumeraré aquí, solo búsquenlo en Google.

Lo anterior bajaría la presión política en el país, les daría esperanza a los venezolanos y, en especial, a los miles de afectados por los terremotos, que prestarían gustosos su colaboración y concurso para reconstruir lo que destruyó el régimen y la naturaleza, sin contar con el éxito que se anotaría en el mundo y en los EEUU la administración del presidente Trump.

El regreso de María Corina Machado (MCM)

Aparte especial en esta nota merece la decisión de MCM de regresar a Venezuela después de la tragedia. Para comenzar, todos los venezolanos tienen el derecho de regresar a su país, en especial aquellos que de alguna manera tienen algún liderazgo político. Si existe algún momento propicio para eso, es ahora.

Sin embargo, hay dos precisiones que hacer frente a eso. Si los EEUU han impedido o hecho más difícil el regreso de MCM porque eso podría interferir en sus planes de política en el país, entonces queda a la decisión de MCM acompañar o no esa política.

Si MCM acompaña a Trump en lo que haga en Venezuela, su presencia en el país desestabilizará planes del tutor, por su actual asociación con el régimen hasta la culminación de las dos primeras etapas del plan. En ese caso, su regreso al país, por más bienintencionado que esta sea, generaría una violencia innecesaria con el régimen y añadiría más muertos a la ya grave situación que sufren los venezolanos. Es por esa razón que Trump no quiere su presencia en Venezuela.

Pero si, por el contrario, los EEUU deciden un plan acorde con lo que verdaderamente sucede y acompañan el sentimiento nacional de rechazo al régimen de los Rodríguez, MCM podría jugar un rol muy importante como factor catalizador, ayudando a los EEUU a dejar de lado de una vez y para siempre la peste castro-chavista-madurista que quedó después del 3 de enero. Todos deberíamos apuntar a eso, incluso MCM, para lograr que los EEUU decidan un Gobierno de Emergencia Nacional YA para Venezuela, independientemente de si ella participa o no.

Si hay algún venezolano capaz de levantar un teléfono para hablar y reunirse con cualquier mandatario, empresario, político o institución en el mundo en su condición de Premio Nobel, es MCM. Nadie más. Solo ella puede sensibilizar a cualquiera para que los EEUU cambien su política respecto al engendro de gobierno que están protegiendo en Venezuela, y más aún en la crisis humanitaria que han generado. Esa es la ayuda verdadera que necesita Venezuela en estos momentos, no su aparición en el país sin ningún plan.

MCM podría hacer la diferencia desde afuera para lograr ese cambio y regresar al país justo cuando éste haya sucedido. Solo ella tiene la influencia política internacional que ningún venezolano tiene para cambiar los planes de Trump para Venezuela. Venir al país sin intentar cambiar el curso equivocado de lo que la administración Trump diseñó antes de los terremotos sería inmolarse sin justificación alguna, y se perdería tal vez la última oportunidad que le quede a este sufrido país…

Caracas, 2 de julio de 2026

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sábado, 27 de junio de 2026

Venezuela: La verdadera cara de la emergencia

Imagen resumen de la nota cortesía de AI Google Gemini

Por Luis Manuel Aguana

Versión en inglés

Dicen que las desgracias precipitan los acontecimientos. Si ya Venezuela estaba en emergencia, como lo titulé el pasado 16 de junio (ver “Venezuela: ¡la emergencia es ya!”, en https://ticsddhh.blogspot.com/2026/06/venezuela-la-emergencia-es-ya.html), ni se diga que ahora la tenemos evidenciada ante la imposibilidad de las seudoautoridades venezolanas de asumir ni siquiera la coordinación de las actividades mínimas que se requieren para enfrentar la tragedia de dos terremotos seguidos, que derribaron cientos de edificios llenos de gente en Venezuela durante un día feriado, con un impacto significativo en La Guaira.

¿Creen ustedes que sea el gobierno interino de la persona corresponsable de que ningún cuerpo de atención ciudadana, como los hospitales, las redes de emergencia y salud a nivel nacional, los bomberos y la protección civil del país, quienes son los llamados a atender de inmediato las emergencias como las que se produjeron como consecuencia de los dos terremotos de Venezuela el 24 de junio de 2026, tenga equipos ni presupuestos para funcionamiento y sean incapaces por tal razón de poder sacar a la gente debajo de los escombros y atender a los heridos?

¿Ustedes creen que quienes han sido señalados internacionalmente como los principales responsables de la represión y persecución política en Venezuela, todavía activos en el Ministerio de Relaciones Interiores, organismo que debe ser el primero en movilizarse para proteger a los ciudadanos en esta megacrisis humanitaria, sean al mismo tiempo quienes vayan a coordinar la ayuda y las acciones necesarias para atender el apoyo a la ciudadanía que más bien huyó de ellos?

¿Creen ustedes que la Fuerza Armada Nacional, completamente ausente en los primeros momentos críticos de la tragedia, para el apoyo y protección de los bienes ciudadanos, y que se ha dedicado durante 27 años a agredir y perseguir venezolanos, sea la misma sobre la que descanse la coordinación de la ayuda internacional que masivamente llegará al país para auxiliar a los ciudadanos que quedaron desasistidos y durmiendo en las calles?

Pues la emergencia política y humana que describí en la mencionada nota del 16 de junio se agravó exponencialmente a niveles insospechados con los dos terremotos del 24 de junio de 2026. Ahora no solo se requiere un verdadero Gobierno de Emergencia Nacional, ahora se hace IMPERATIVO.

¿Y quién creen ustedes que debe separar de sus funciones, en defensa de los venezolanos, a esos personajes que tanto daño le han hecho al país, y que no deberían permanecer ni un minuto más al frente de su administración, en virtud de que ellos han sido los mismos que lo destruyeron antes de esos terremotos? Les dejo a cada uno la respuesta de esa pregunta.

Lo que ha sucedido en las últimas horas, donde los venezolanos nos hemos sentido completamente huérfanos de ayuda, a la espera de la que nos puedan brindar desde afuera del país, demuestra lo que siempre hemos sabido: no son un gobierno, son una partida de delincuentes a los que hay que apartar de sus funciones para que podamos continuar con la reconstrucción de lo destruido antes y después de los terremotos y proseguir con la refundación de lo que vendrá.

Y ellos serán completamente responsables de los muertos enterrados vivos por la catástrofe, porque muchas serán víctimas fatales debido a que será imposible llegar a ellos porque quienes debieron garantizar lo necesario desde sus puestos de gobierno se robaron lo necesario para sacarlos de allí con vida en las primeras horas de la tragedia.

Es imperativo que los venezolanos tengamos la certeza de que el régimen no se robe las ayudas humanitarias que llegarán al país y garantice que esa ayuda llegue adonde tiene que llegar. Eso de ninguna manera lo puede garantizar el régimen corrupto del interinato de Delcy Rodríguez, que a las primeras de cambio, después del 3 de enero, desapareció las medicinas que se enviaron desde los EEUU a los hospitales de Venezuela.

El gobierno que ahora mismo necesitan los venezolanos debe accionar de inmediato para administrar profesionalmente la emergencia que se presentó el 24 de junio, coordinando técnicamente a los equipos de ayuda que están ingresando al país.

En medio de la tragedia, se ha realizado una grave denuncia que explica la razón de la ausencia de los militares en las operaciones de salvamento a la primera hora de los sismos, y la dio el analista y consultor político venezolano, Esteban Gerbasi, quien reside en los EEUU, en el canal de la conocida periodista Nitu Pérez Osuna:

“Hoy me enteré que hay una operación montada por Diosdado Cabello, Padrino López, los hermanos Rodríguez y otros grupos más radicales del PSUV de sabotear lo que está haciendo Estados Unidos en Venezuela, para que en pocas semanas y meses culpen a Trump de la incapacidad de respuesta al pueblo venezolano. Ellos tienen en su diseño estratégico, como Trump ha dicho y lo hemos reclamado muchas veces, que Venezuela es el Estado 51, que se ha obtenido una cantidad de beneficios económicos, dinero; ha entrado muchísimo dinero a los americanos, pero también a los venezolanos. Ellos dieron la orden al alto mando militar que está involucrado, no el ministro de la defensa; esto lo quiero aclarar. El alto mando de los REDI, los ZODI y los ADI, en un 70%, ha llegado a la conclusión de que deben dejar que este desastre siga siendo un desastre y que el pueblo venezolano sufra, a costilla de un beneficio político que ellos dicen, ellos dicen, van a recoger en pocas semanas y meses. ¿Por qué? Porque el encargado y responsable, el que está administrando el país, se llama Donald Trump y Marco Rubio. Esta noticia, los servicios de inteligencia, no de Estados Unidos, sino de otros países, alertaron sobre esto, porque hay una parte del servicio de inteligencia norteamericano que está alineado desde hace mucho tiempo con Delsy Rodríguez y su hermano. Esa relación viene de Qatar y de las conversaciones que se hicieron en el momento que se estaba tratando de convencer a Nicolás Maduro de que entregara el poder. Bueno, la buena noticia es que el presidente Trump, la inteligencia norteamericana se enteraron de esta noticia y van a tomar medidas radicales, y por eso es la visita hoy del jefe del Comando Sur con el ministro de la Defensa, que está supervisando, y veremos en las próximas horas y días cómo los Estados Unidos, en un diseño militar van a ser los encargados de gerenciar y ayudar al pueblo venezolano. Oye, termino diciendo, lo más importante de esto es que la decisión está tomada de desplazar y sacar de una vez por todas, después que puedan nivelar la tragedia de los ladrones, narcotraficantes, estafadores que desgobiernan el país en Miraflores. Eso está tomado…”  (ver Canal de Nitu Pérez Osuna, Seguimos con ustedes, ayudando como podemos, en https://youtu.be/C3U1v1DfnaI?t=2669) (resaltado nuestro).

En un país normal, el tamaño de la gravedad de esta denuncia pública debería ser investigado por los organismos de seguridad del Estado. Sin embargo, como saben, el país está en las manos precisamente de las personas que son denunciadas, como tantas veces se ha señalado, y es por eso que se cursan procesos en contra de ellos como los de la Corte Penal Internacional.

Sin embargo, de ser cierta la denuncia arriba indicada -y tengan la seguridad de que de su verificación se encargaría el tutor con sus propios sistemas de inteligencia- un Gobierno de Emergencia Nacional ya no sería solo una solicitud, sino una realidad decidida por el tutor, como ya lo hemos expuesto antes en este blog, y como se indica al final de la declaración.

Ya de hecho se debe explicar el porqué de la ausencia de los militares al primer momento de la tragedia. Y si en realidad la cúpula del régimen decidió este gravísimo crimen, será el último que habrán realizado en contra de este noble pueblo y un nuevo Gobierno de Emergencia Nacional deberá abrir las investigaciones correspondientes para determinar las responsabilidades, con las garantías de los EEUU.

Los terremotos en Venezuela del 24 de junio deberían ser el cierre de una tragedia mayor que comenzó el 15 de diciembre de 1999 cuando Hugo Chávez Frías decidió esconder lo que estaba ocurriendo en el Estado Vargas en su afán de cambiar la Constitución de Venezuela. Pero ahora lo que queda de su régimen no lo puede esconder y atribuir a otro por las ventajas comunicacionales que ahora ofrece la tecnología, así como tampoco pueden evitar la ayuda que ofrecieron ese día los EEUU a los venezolanos y que finalmente ya es una realidad. Llevamos más de 27 años en una emergencia. Ya es imposible esconder su verdadera cara…

Caracas, 27 de junio de 2026

Blog: TIC’s & Derechos Humanos, https://ticsddhh.blogspot.com/

Email: luismanuel.aguana@gmail.com

Twitter:@laguana


miércoles, 24 de junio de 2026

Justicia legítima para la transición

Imagen resumen de la nota cortesía de AI Google Gemini

Por Luis Manuel Aguana

Versión en inglés

Si la presidente de la Asamblea Nacional de 2015, con su período vencido de 5 años, es la representante de la “última entidad democráticamente electa de Venezuela reconocida internacionalmente”, como bien lo indica el tercer párrafo del comunicado del Departamento de Estado de los EEUU del 18 de junio de 2026, entonces los Magistrados del Tribunal Supremo de Justicia ,TSJ, designados por esa Asamblea en el año 2017 por 12 años, cuando su periodo era aún vigente, son no solo legítimos, sino lo único que queda en pie de la institucionalidad de Venezuela tras la destrucción del régimen.

Sí, esos Magistrados que tuvieron que salir corriendo del país perseguidos por Nicolás Maduro Moros a pasar hambre y trabajo en el exilio y que NUNCA fueron reconocidos ni por la Asamblea Nacional de 2015 como Tribunal Supremo legítimo en el exilio, ni por las autoridades de los EEUU, para que al menos les fueran pagados sus sueldos con el reconocimiento correspondiente del gobierno norteamericano, como si se los diera a los representantes de la AN 2015.

El 10 de mayo de 2023, un grupo de venezolanos preocupados por esta situación, dirigimos una comunicación a la directora de la Oficina de Control de Activos Extranjeros, OFAC, de los EEUU, con copia, entre otros, al entonces Senador Marco Rubio, hoy secretario de Estado, y al entonces embajador de EEUU en Venezuela con sede en Bogotá, James Story, como también a la entonces secretaria del Tesoro de los EEUU, solicitando que se liberaran los “fondos para el funcionamiento y remuneración” de los Magistrados del Tribunal Supremo de Justicia (ver carta solicitud en https://ticsddhh.blogspot.com/2023/05/carta-la-ofac-en-apoyo-al-tsj-legitimo.html).

En esa carta se explicaba claramente la situación de los Magistrados: “Lamentablemente, veintitrés (23) Magistrados tuvieron que huir de Venezuela debido a la persecución y amenazas de muerte por parte del régimen ilegal y criminal del tirano Nicolás Maduro Moros. Uno de los Magistrados, el Dr. Ángel Zerpa Aponte, que no pudo escapar, fue capturado, encarcelado y torturado, y actualmente tiene prohibido salir del país. Desde entonces, los veintitrés Magistrados viven en el exilio, dispersos en cinco países diferentes, de los cuales once (11) están en Estados Unidos de América, cuatro (4) en Panamá, tres (3) en Alemania, dos (2) en Chile, dos (2) en Colombia y uno (1) en España”.

Esa solicitud fue desestimada por la OFAC, y la Asamblea Nacional de 2015 no hizo absolutamente nada por esos Magistrados en el exilio. Luego supimos extraoficialmente que la OFAC tomaría en cuenta la solicitud solo si la AN 2015 así lo requería, cosa que la realidad demostró que nunca sucedió. Habría que preguntarle la razón a la directiva de la AN 2015, pero lo cierto es que es público, notorio y comunicacional que ellos sí cobraron de los fondos de la OFAC y nunca rindieron cuenta de ello.

La Asamblea Nacional de 2015 nunca reconoció el carácter de Tribunal Supremo de Justicia a los Magistrados que se constituyeron como tal en el exilio, en la sede de la Organización de Estados Americanos, OEA, en octubre de 2017. Siempre se refirieron a ellos como “Magistrados legítimamente designados”, nunca como Tribunal Supremo de Justicia en el exilio.

Creemos, con base en la explicación jurídica del Dr. José Vicente Haro, constitucionalista venezolano, que efectivamente el TSJ en el exilio era y sigue siendo legítimo y constitucional (ver opinión del Dr. José Vicente Haro, ¿Es legítimo y constitucional el Tribunal Supremo de Justicia venezolano en el exilio?, en https://ticsddhh.blogspot.com/2018/06/es-legitimo-y-constitucional-el.html).

A pesar de las estrecheces sufridas por los Magistrados legítimos, el TSJ legítimo en el exilio ha producido sentencias que consideramos históricas para los cambios que se deben producir en nuestro país en el marco de la transición, como la Sentencia de Nulidad del Sistema Electoral Venezolano, Expediente No. SE-2018-001, de fecha 13 de junio de 2018, con ponencia del Magistrado Domingo Javier Salgado Rodríguez (ver TSJ declara nulo el uso del voto automatizado para elecciones en Venezuela, en https://ticsddhh.blogspot.com/2018/06/tribunal-supremo-de-justicia-declara.html).

De la misma manera, así como el plan de los EEUU para la transición política en Venezuela tomó en cuenta oficialmente a la Asamblea Nacional de 2015 y la reconoce para negociar la futura situación política de Venezuela con lo que queda del régimen de Maduro, con mucha mayor razón deberá reconocer a los Magistrados del TSJ legítimo en el exilio para que se posesionen en sus cargos en Venezuela y hagan valer las sentencias que han emitido hasta este momento en el exilio, y en especial una muy importante: la sentencia electoral del 13 de junio de 2018.

En entrevista del periodista Luis Olavarrieta publicada el 19 de junio de 2026, la diputada Dinorah Figuera, presidente de la Asamblea Nacional de 2015, admite, luego de su reunión con Jorge Rodríguez, que uno de los objetivos principales de su visita a instancias del tutor de Venezuela, los EEUU, es el sistema electoral:

“LO: Sí, hablemos de su objetivo, el objetivo de su llegada, ¿no? Es el CNE.

Eh, tenemos muchas dudas y yo quiero representar esa voz de las dudas.

¿Quiénes van a decidir, por ejemplo, esa composición? No, los venezolanos, Washington, el gobierno, los mediadores internacionales. ¿Cuál es?

DF: Definitivamente los venezolanos.

LO: ¿Cómo se va a efectuar? Ahí ¿hay un plan ya estratégico, hay una forma ya de verlo?

DF: Nosotros tuvimos una primera reunión de acercamiento entre lo que es la visión

de la representación que ejerce Jorge Rodríguez y mi persona. Ojo, aquí debe haber una convocatoria con los mejores especialistas en esta materia y el objetivo es conseguir que el Consejo Nacional Electoral, que el poder electoral sea vigoroso, sea creíble, sea transparente, que se les dé libertad a los observadores electorales y a los internacionales a que vengan en cada elección, que haya un sistema de credibilidad, que haya una asistencia técnica de alta calidad. Yo creo que son objetivos que aspira cualquier venezolano que hoy ha sufrido la debacle de lo que ha sido el fraude electoral.

LO: Y las inhabilitaciones, por ejemplo, los partidos intervenidos, la observación internacional, por ejemplo, son aspectos que no pueden quedarse en fuera del proceso, ¿no?

DF: Totalmente. Este, eso es una deuda que tenemos y primero este aun cuando tengamos el diagnóstico, tenemos que ver cuáles son las prioridades, cuál es la agenda, hasta dónde se concreta. Y bueno, es un aspecto muy ambicioso que cuando se habla de las fases que se están desarrollando en este momento se pueden superponer unas con otras, ¿no? Pero yo no concibo una exclusiva de transformar un Consejo Nacional Electoral con puros políticos. De ninguna manera”.

(Ver Dinorah Figuera A QUE VINO A VENEZUELA, Entrevista de Luis Olavarrieta, en https://youtu.be/Ov__4yG63NA?t=1196) (resaltado nuestro).

De esta entrevista se desprende algo que la Asamblea Nacional de 2015 NUNCA había admitido oficialmente: el fraude electoral del régimen. Siempre habían acompañado a Chávez y después a Maduro en cada elección realizada y reconocido al final los resultados de la corrupción del CNE. Ahora la diputada Figuera habla de convocar a “los mejores especialistas” para que el CNE sea “creíble y transparente”.

Pues bien, eso solo se puede lograr cerrando ese casino llamado CNE y haciendo efectiva la sentencia electoral del TSJ legítimo del 13 de junio de 2018, con la intervención del poder electoral, con nuevos sistemas y procedimientos, dentro de un marco legal completamente diferente, lejos de la automatización tramposa creada en el 2004 por su ahora interlocutor de negociación, Jorge Rodríguez. El CNE debió y debe ser una institución técnica, no política. Y lamentablemente su partido Primero Justicia y el resto de quienes le acompañaron, hicieron la comparsa a Chávez y a Maduro para lograr completamente lo contrario, con rectores sumisos y entregados.

No existe ninguna razón de hacer concursos para nuevos Magistrados por cuanto ya existen y fueron designados por una Asamblea Nacional que si era legítima en el año 2017, precisamente la que buscaron los EEUU para negociar con los escombros del régimen de Maduro. Si los Magistrados del TSJ legítimo regresan al país como parte del plan de los EEUU, y son impuestos y protegidos para asumir los cargos que legítimamente les corresponden, se podrá hacer valer la ejecución de la sentencia electoral del 13 de junio de 2018, convirtiendo en realidad las aspiraciones de la Diputada Figuera. De otra manera solo será un juego de negociación entre dos factores completamente ilegítimos en este momento, alargando dolorosamente el camino hacia la recuperación del país.

Si los EEUU desean usar a la AN 2015 y a los usurpadores del actual poder legislativo encabezado por Jorge Rodríguez, como un escalón intermedio para rescatar al país de su crisis política, direccionándolo hacia unas elecciones auténticas, necesitará mucho más que la negociación entre dos cascarones vacíos -las ruinas del régimen de Maduro y su oposición deslegitimada- que hoy no representan a nadie en Venezuela.

Necesitará a los Magistrados designados por 12 años en el 2017, y cuyos periodos se encuentran en plena vigencia hasta el año 2029, conformando un Poder Judicial legítimo y autónomo en Venezuela. Eso resolvería no solo un nuevo sistema electoral, las inhabilitaciones políticas y los partidos intervenidos por el régimen que se mencionan en esa entrevista, sino sobre todo un camino claro para la recuperación final de la institucionalidad destruida de Venezuela, principal razón por la que decidieron resucitar a los muertos políticos de la MUD/PU.

Resulta paradójico que sean los Magistrados legítimos maltratados por la AN 2015 quienes puedan ser la llave para abrir las puertas de la transición política de Venezuela; y de regresar a sus cargos, estoy seguro de que, después de pasar por el largo calvario que sufrieron, sabrán impartir con mejor experiencia la justicia que se merecen todos los involucrados…

Caracas, 24 de junio de 2026

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