Por Luis
Manuel Aguana
Suelo tomarme algunos días de principios de enero para escribir la primera nota del año, pero con el correr del tiempo la realidad política de Venezuela lo permite cada vez menos. Y efectivamente, después de los sucesos de la madrugada del 3 de enero, Venezuela cambió su realidad política. Y más que analizar la extracción de Nicolás Maduro Moros y su esposa Cilia Flores por parte de fuerzas militares de los EEUU, con el consiguiente ataque a instalaciones militares venezolanas para lograr ese objetivo, creo que los venezolanos deberíamos estar más interesados en lo que pasará a continuación, y si ese hecho efectivamente cambiará el estado de cosas político del país.
Dada la complejidad de los hechos y sus consecuencias en Venezuela, elaboré a comienzos de septiembre del pasado año un sencillo modelo teórico para poder comprender y encausar lo que ha sucedido en Venezuela, y que puede ser útil para lo que viene después de los hechos de la madrugada del 3 de enero de 2026. El modelo lo llamé Desplazamiento-Transición-Refundación (ver Venezuela: Desplazamiento, Transición y Refundación, en https://ticsddhh.blogspot.com/2025/09/venezuela-desplazamiento-transicion-y.html).
Utilizaré ese modelo para el análisis de lo ocurrido, haciendo abstracción deliberada de si lo que pasó contribuye o no a alcanzar la liberación del país.
¿Hubo en realidad un DESPLAZAMIENTO del régimen el 3 de enero?
Para poder contestar esa pregunta apropiadamente, me referiré a lo que debía garantizar la oposición previo a generar la matriz de la “extracción” como mecanismo para resolver el desplazamiento del régimen de Nicolás Maduro Moros.
En septiembre 2024 indiqué: La narrativa opositora ha convencido a los venezolanos de que la única manera de salir del régimen es por la fuerza. Ese convencimiento por parte de los actores políticos a la población nos tiene a todos a la espera de los marines de Trump, o las bombas de los barcos, o del comando de “extracción”, porque eso terminaría con el sufrimiento del pueblo venezolano… Los factores opositores, al plantear una solución como la anterior, tienen la obligación a cambio, de responder a los EEUU, país al que le están solicitando esa ruta que podríamos llamar de “violencia controlada”, con lo que se podría llamar “un plan político”. Esto es, fundamentalmente, responder qué pasaría cuando ellos hagan su parte, que garantice que ellos, los EEUU, no sean los que recojan los vidrios rotos que esa acción traiga como consecuencia.
Pues llegaron los militares norteamericanos y extrajeron a Maduro y su esposa, justo 4 meses después. Las horas que sucedieron luego de las bombas y los helicópteros norteamericanos sobre Fuerte Tiuna no nos decían absolutamente nada de lo que vendría después, porque era precisamente en ese momento cuando unas fuerzas internas a favor del cambio democrático debían tomar el control del gobierno del país, cerrando el vacío de poder que dejaba el gobernante depuesto. Pero no ocurrió nada. E incluso tampoco ocurrió nada hasta que nos enteramos por la intervención del presidente norteamericano ante la prensa del mundo que sería Delcy Rodríguez quien se haría cargo de la primera magistratura del país. Es algo bastante patético…
¿Qué otra cosa podía suceder si no se había previsto lo anterior? Únicamente la sucesión correspondiente del presidente en falta absoluta, como lo indica el artículo 233 de la Constitución, por la Vicepresidencia de la República.
Como lo indiqué cuando definí el modelo: El desplazamiento del régimen que existe en Venezuela NO SE PUEDE REALIZAR sin contar previamente con un comando militar perfectamente definido. No se trata de decir "se los dije". La única manera en que Edmundo González Urrutia (EGU) y María Corina Machado (MCM) asumieran el control del país SIN que la fuerza de los EEUU se quedara en Venezuela para sostener su gobierno, era que existieran fuerzas militares locales suficientes que garantizaran su sostenibilidad. Y constatamos tristemente que no había ninguna para ese día, ni tampoco el tan esperado derrumbe anunciado de los militares para apoyar la caída. En otras palabras, no existió el plan político y militar opositor que esperábamos después de ocurrida la extracción.
Tampoco se demostró coordinación alguna entre los EEUU y la oposición encabezada por el Presidente Electo y MCM con esa acción, independientemente de que esa operación fuera obviamente secreta por parte del gobierno de los EEUU, lo que demostró también la desestimación que ese gobierno tiene por lo que los venezolanos consideramos nuestro principal bastión de lucha para la recuperación de las libertades del país: los votos del 28J-2024.
En consecuencia, a la pregunta de si existió o no desplazamiento del régimen el 3 de enero, podemos contestar claramente que no lo hubo; en consecuencia, lo que viene, mal podría llamarse transición, sino la evolución del régimen a otro estado, que todavía no estamos al cabo de saber si será más favorable que el anterior desde la perspectiva del venezolano común.
Una TRANSICIÓN que no es transición
El régimen en una sucesión post Maduro sigue siendo régimen. El presidente Donald Trump, en su conferencia de prensa del 3 de enero, reafirmó la sucesión presidencial mencionada en el punto anterior en la ronda de preguntas y respuestas, pero con un añadido fundamental: Trump afirma que administrará a Venezuela:
“P: Señor Presidente gracias ¿Usted está diciendo que el presidente, el secretario Hegseth y Rubio van a administrar a Venezuela y que enviarán tropas militares estadounidenses a Venezuela…?
DT: Ellos van a ser un equipo que va a trabajar con el pueblo venezolano para asegurarnos de que las cosas se hagan bien en Venezuela. Si nosotros nos vamos, ¿quién se va a encargar? Hay una vicepresidenta que fue designada por Maduro. Bueno, en ese momento ella es la vicepresidente; me imagino que la presidente, ella acaba de asumir el mando. Ella tuvo una conversación con Marco (Rubio). Ella dijo: "Vamos a hacer lo que ustedes necesiten". Creo que ella fue bastante, eh, bastante cortés. Vamos a hacer esto bien. No vamos a hacer esto como Maduro y sencillamente irnos. No vamos a hacer lo que hacen todos los demás, irnos y que todo se vaya al demonio. Si nos vamos, entonces eh va a ser lo mismo. Esto se va a administrar correctamente, profesionalmente; las compañías petroleras van a administrar todo, van a ser correctamente beneficiados van a ser de los venezolanos…” (ver CNN en español, Conferencia de prensa de Donald Trump tras el ataque de EE.UU. a Venezuela y la captura de Maduro, en https://youtu.be/6qegCqTn9gA?t=2808).
No supe si alegrarme o llorar al escuchar esa declaración, solo posible si realmente hubieran invadido y ocupado militarmente el país, con el consiguiente respaldo al gobierno legítimo de Edmundo González Urrutia, que está claramente refrendado por los votos del 28J-2024. Eso hizo EEUU en Panamá en 1989 al colocar al Presidente Electo Guillermo Endara como Presidente de la República, al extraer a Manuel Noriega por narcotraficante. Misma situación, diferente ejecución.
Para comenzar, si la sucesora de Maduro hubiera dicho “"Vamos a hacer lo que ustedes necesiten", acto seguido la primera solicitud impuesta debió haber sido “liberen a todos los presos políticos de las cárceles venezolanas”, y no hacerlo en buen cristiano significa que aún seguimos en la etapa de desplazamiento. Sin embargo, este todavía puede seguir siendo el primer acto de cooperación que puede solicitar el presidente Trump a quienes ahora gobiernan en Miraflores en beneficio de los venezolanos, como afirma.
La primera declaración de Delcy Rodríguez después de la extracción de Maduro no fue precisamente colaborar con Trump en una nueva fase, sino reclamar la fe de vida de Nicolás Maduro Moros y reafirmar que es el único presidente de Venezuela: “Exigimos la inmediata liberación del presidente Nicolás Maduro y de su esposa Cilia Flores, único presidente de Venezuela, el presidente Nicolás Maduro” (ver CNN en español, La vicepresidenta de Venezuela exige “la inmediata liberación” de Maduro y su esposa, en https://cnnespanol.cnn.com/2026/01/03/venezuela/delcy-rodriguez-vicepresidenta-exige-liberacion-maduro-esposa-venezuela-orix).
Si se entiende la declaración de Trump como un peine para demostrar la traición de Rodríguez y generar fracturamientos a lo interno del régimen, solo las acciones de esa nueva presidencia corroborarán tal afirmación, por lo que veo con mucha dificultad un gobierno de Delcy Rodríguez como títere de los EEUU para hacer lo que ellos quieran. Por el contrario, estoy convencido de que intentará, por su propia seguridad, demostrar a sus seguidores que puede ser igual o peor que Nicolás Maduro Moros.
Y si esa es la excusa que busca el presidente Trump para intervenir militarmente en Venezuela y administrarla como anunció, le dará al régimen el argumento perfecto para darle la razón a los que afirman que Venezuela puede convertirse en Libia o Irak, con el respaldo subterráneo de China, Rusia e Irán.
¿Y cuál sería el nuevo papel de Presidente Electo EGU y MCM en este nuevo escenario?
El Presidente Trump no le asignó ningún papel a EGU, a quien ni siquiera mencionó, y de hecho desestimó el rol de MCM en este momento tan importante, indicando: “Creo que sería para ella muy difícil ser el líder. Ella es una mujer muy gentil, pero ella no tiene respeto dentro del país” (ver CNN en español, Conferencia de prensa de Donald Trump tras el ataque de EE.UU. a Venezuela y la captura de Maduro, en https://youtu.be/6qegCqTn9gA?t=3030). Con la palabra “respeto”, Trump significaba en su lenguaje que no tenía el necesario respaldo de la Fuerza Armada, no del pueblo. Y eso es bien triste porque justamente la lucha es por restituir el valor de la democracia, donde la voluntad popular es el único respaldo que se debe tener.
¿Cómo se puede interpretar eso? Los EEUU tomaron una decisión por encima de la oposición liderada por MCM. Eso fue evidente, lo que dice mucho de cómo el Presidente de los EEUU concibe pragmáticamente el problema de Venezuela. De acuerdo con esa decisión de “realpolitik”, fue la falta de fuerza real la que dejó de lado al liderazgo opositor, frente a una dolorosa realidad de no poder lograr concebir un plan político-militar que los pudiera sostener en la conducción del país, luego de extraído al principal sujeto de esta historia, independientemente de la excusa que utilizaran para realizar tal acción.
¿Será viable una “TRANSICIÓN” conducida por Delcy Rodríguez?
Todo indica que el régimen continuará “business as usual”, porque precisamente NO ES DE TRANSICIÓN SINO DE CONTINUIDAD, así Trump lo repita todas las veces que desee. Los venezolanos podemos tener o no una posición al ver encadenados a Nicolás Maduro Moros y Cilia Flores frente a un tribunal en los EEUU, pero eso, al menos para este escribidor, no resuelve el problema de fondo y menos si se deja de lado a la representación genuina de la voluntad del pueblo venezolano y sus liderazgos naturales, expresado en elecciones.
Nicolás Maduro Moros y su tren ejecutivo, incluyendo a su vicepresidente, y el resto de los actuales Poderes Públicos del Estado venezolano SON ILEGÍTIMOS; por lo tanto, el nuevo gobierno de Delcy Eloína Rodríguez Gómez también lo es. Eso no ha cambiado con las cadenas de Maduro. Por lo tanto, cualquier decisión que tome su gobierno, como unas elecciones a las que debería llamar en 30 días, de acuerdo a la ausencia absoluta constitucional del Presidente de la República, viene con el sello de origen de ilegitimidad de nacimiento. Eso lo deberían saber el presidente Donald Trump y su secretario de Estado, Marco Rubio.
La continuidad del régimen de Maduro, ahora en las manos de su sucesora, no hace más viable el estado de cosas en Venezuela. La primera reacción de la gente a la extracción de Maduro fue pensar en la escasez de alimentos, agotando los inventarios de farmacias, abastos y supermercados, sin contar con la violencia callejera de sus seguidores traducida en saqueos puntuales en el país. ¿Habrá más confianza y apertura económica con un nuevo gobernante en Miraflores que siga las mismas políticas de Maduro? ¿Existirán más inversiones con Delcy Rodríguez? ¿Dejará de devaluarse la moneda? ¿Mejorará la calidad de vida del venezolano con los mismos que estaban antes y que gobernaban con Maduro? Háganse ustedes mismos esas preguntas y tendrán una respuesta. El problema de Venezuela es estructural y su corrección comienza con un cambio fundamental en el sistema político.
REFUNDACIÓN: ¡Que el pueblo decida!
Si realmente la administración de Donald Trump desea ayudar a los venezolanos a la recuperación de la libertad y las instituciones en Venezuela, se debe convocar a todos los venezolanos a refundar el Estado. Eso ya existe en nuestra Constitución en los artículos 347, 348 y 349, sin contar con el artículo 5 que indica que la soberanía reside en el pueblo venezolano.
Como al parecer el gobierno de los EEUU está pensando en que Delcy Rodríguez convoque a unas nuevas elecciones –con el mismo aparato del Estado completamente ilegítimo y podrido– y que MCM y el resto de los liderazgos políticos se midan allí “para recuperar la democracia”, con la presencia de Jorge Rodríguez, hermano de la actual mandataria, y principal artífice electoral de la permanencia de Hugo Chávez Frías y Nicolás Maduro Moros en el poder por más de 27 años.
¿Por qué no ensayar una fórmula diferente, que no se haya aplicado antes, convocando al Constituyente para rehacer el Estado venezolano desde sus cimientos? ¿Por qué no establecer un Tribunal Electoral independiente del CNE solo para esos efectos, y administrado por especialistas calificados e independientes de todo el mundo, arbitrado por los EEUU para que el resultado no esté en las manos ni el control del gobierno de Delcy Rodríguez?
El constituyente electo y constituido en Asamblea Nacional Constituyente decidiría un Gobierno de Transición, para luego, con una nueva Carta Magna, convocar a unas elecciones justas, libres y verificables donde efectivamente compitan todos los candidatos en igualdad de condiciones.
Esta fórmula la hemos propuesto por años desde la Alianza Nacional Constituyente Originaria, ANCO, modificándola según las circunstancias políticas; y más recientemente en tres fechas consecutivas, con diferentes comunicados: el 6 de octubre de 2025 (ver abajo), el 17 de noviembre de 2025 (ver https://ancoficial.blogspot.com/2025/11/comunicado-anco-propuesta-para-una.html) y el 23 de diciembre de 2025 (ver https://ancoficial.blogspot.com/2025/12/comunicado-anco-propuesta-de-solucion.html), al proponer la solución Constituyente como paso inmediato posterior a la materialización de la situación sobrevenida que se acaba de producir, con la falta absoluta de Nicolás Maduro Moros en el ejercicio de la Presidencia de la Republica:
“Siendo testigos de excepción hasta hoy de la actual situación política del país, consideramos que el rol de la ciudadanía tiene que ser auténticamente protagónico, en el caso de que se produzca cualquier evento sobrevenido o no, que interrumpa el actual estado institucional del país. A este respecto, fieles a nuestra tradición republicana, a la libertad y la paz, ANCO PROPONE para enfrentar la crisis que se conforme un Gobierno de Transición Nacional y de Reinstitucionalización Democrática Representativo, en ejercicio y acatamiento a los artículos 5, 62, 70, 326, 333, 347 y 350 constitucionales, integrado por venezolanos de trayectoria y experticia pública intachable, con representación de la Fuerza Armada, donde se reconozca la voluntad expresada por la soberanía popular el 28 de julio del 2024, y que sea obligatoriamente ratificada por el pueblo venezolano, y legitimada en su origen y desempeño, mediante una Convención Constituyente, que brinde legitimidad a la gestión de la transición y elabore un nuevo, moderno y urgente Pacto Social conforme al Artículo 347 Constitucional. El corazón de esta transición radica en establecer las bases para acometer la gran tarea de reconstrucción de Venezuela, bajo el acompañamiento soberano y respaldo del pueblo.” (ver Comunicado ANCO a la Nación Venezolana, 6 de octubre de 2025, en https://ancoficial.blogspot.com/2025/10/comunicado-la-alianza-nacional.html).
No es tarde para comenzar ese camino y proponerlo al gobierno de los EEUU, como una salida pacífica para Venezuela, en especial porque el presidente Trump no indicó en ningún momento que reconociera al régimen venezolano con Delcy Rodríguez a la cabeza, luego de la extracción de Nicolás Maduro Moros; y además que desestimara abiertamente los votos de los venezolanos del 28 de julio de 2024 como solución de la crisis venezolana.
Espero que esta situación nos dé la oportunidad para que la oposición coincida con nuestro planteamiento de valorar que solo el pueblo venezolano tiene la decisión en sus manos y puede cambiar el rumbo de los acontecimientos, por más fuerza que solicite EEUU para sostener la gobernabilidad del país. En tiempo constituyente, la Fuerza Armada estará alineada con la decisión de la representación del pueblo venezolano, porque tendría cabida en el Gobierno de Transición Nacional y de Reinstitucionalización Democrática Representativo propuesto por ANCO. A nadie le conviene más que a MCM en este momento exigir que el pueblo decida…
Caracas, 5 de enero de 2026
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