sábado, 29 de noviembre de 2025

Venezuela: Transición, riesgos y escenarios futuros

Imagen resumen de la nota cortesía de AI Google Gemini

Por Luis Manuel Aguana

English versión

Intervención inicial del conversatorio titulado “Análisis político de la situación actual de Venezuela y posibles escenarios en el corto y mediano plazo”, sostenido con el Dr. José María Rodríguez y el Dr. Jesús Domingo Ortiz, el 28 de noviembre de 2025

(ver video completo en https://tinyurl.com/3w768bpt)

Buenos días todos. Gracias por la invitación José María y Jesús Domingo.

Durante los últimos años, Venezuela ha entrado en una fase crítica de su historia política y social. Diversos análisis, tanto nacionales como internacionales, coinciden en que el país atraviesa un punto de inflexión en el que las decisiones que se tomen —o que se impongan— definirán las próximas décadas. Las notas que he publicado recientemente en mi blog, “El dilema de la transición venezolana”  (ver nota en https://ticsddhh.blogspot.com/2025/09/el-dilema-de-la-transicion-venezolana.html) y “Venezuela ante su encrucijada final” (ver nota en https://ticsddhh.blogspot.com/2025/11/venezuela-ante-su-encrucijada-final.html) exploran, desde distintas perspectivas, los desafíos, peligros y posibilidades que acompañan un eventual cambio de poder en el país.

He expuesto públicamente la misma preocupación fundamental: la extrema fragilidad institucional de Venezuela. Desde hace años, el país opera sin contrapesos reales, sin poderes públicos legítimos y con una estructura estatal penetrada por redes criminales, intereses externos y grupos armados que ejercen influencia territorial. Cualquier transición, incluso aquella respaldada internacionalmente, enfrentaría un ambiente donde coexisten facciones militares enfrentadas, estructuras de seguridad politizadas, organizaciones criminales y actores externos con intereses propios.

Este contexto se hace aún más complejo ante la posibilidad de una intervención internacional o de un desplazamiento abrupto del régimen. Estudios elaborados por centros de análisis como Crisis Group, simulaciones del gobierno de Estados Unidos y evaluaciones de publicaciones como Foreign Affairs y el New York Times coinciden en advertir un escenario de alta inestabilidad posterior a la salida de Nicolás Maduro Moros. En dichos ejercicios se describe un país donde, de producirse un cambio forzado, distintas facciones competirían por ocupar el espacio de poder dejado por el régimen. Esa disputa podría desembocar en enfrentamientos armados, descontrol territorial y un incremento significativo de la violencia.

Uno de los elementos más citados es la fragmentación interna dentro de las Fuerzas Armadas venezolanas. Aunque sectores podrían respaldar un nuevo gobierno, otros se opondrían o intentarían preservar sus estructuras de poder. Los análisis señalan que esta fractura haría difícil sostener una transición sin un respaldo militar unificado o sin la presencia de fuerzas externas capaces de estabilizar el país durante el proceso. Sin embargo, Estados Unidos ha insistido en que, aunque posee la capacidad de ejecutar operaciones de precisión, no tiene la intención de mantener tropas en territorio venezolano para sostener un gobierno de transición. Esto deja un vacío significativo en la ecuación de seguridad.

A este panorama se suma la presencia de múltiples grupos armados con influencia regional —desde colectivos urbanos hasta guerrillas transnacionales— que podrían aprovechar un vacío de poder para expandir su control. La desinstitucionalización prolongada ha permitido la formación de redes complejas de economía ilícita y control social, lo que convierte a cualquier intento de restablecer el orden en una labor extremadamente delicada.

En este contexto, surge la pregunta sobre cómo legitimar un proceso de transición que permita reconstruir el país sobre bases firmes. Es aquí donde desde ANCO hemos planteado en dos comunicados, uno el 6 de octubre (ver Comunicado ANCO 06-10-2025 en https://ancoficial.blogspot.com/2025/10/comunicado-la-alianza-nacional.html) y otro el 17 de noviembre (ver Comunicado ANCO 17-11-2025, en
 https://ancoficial.blogspot.com/2025/11/comunicado-anco-propuesta-para-una.html), la necesidad de una Asamblea Nacional Constituyente Originaria como mecanismo para devolver el poder al ciudadano y establecer nuevas reglas institucionales. Esta propuesta parte del reconocimiento de que ninguna institución actual posee legitimidad suficiente para dirigir o supervisar un proceso de transformación profunda. Sin embargo, incluso esta vía requeriría condiciones mínimas de seguridad, acuerdos políticos y un entorno pacificado que hoy no existe.

Más allá de los análisis técnicos, existe un elemento humano que ya he hecho del conocimiento público: el cansancio colectivo del pueblo venezolano. Tras más de dos décadas de deterioro económico, social y político, una parte significativa de la población percibe cualquier desenlace como preferible al estancamiento actual. Este sentimiento, aunque comprensible, contrasta con las advertencias de los expertos sobre los riesgos de un colapso abrupto.

Mi conclusión: ¿hacia dónde puede dirigirse Venezuela?

El futuro inmediato de Venezuela depende de factores que trascienden la política tradicional. Si el cambio político ocurre sin planificación, sin acuerdos y sin presencia de estructuras capaces de garantizar la seguridad en el corto plazo, es posible que el país enfrente una fase de violencia y competencia entre actores armados, poniendo en riesgo cualquier intento de consolidar un gobierno democrático. El mediano y largo plazo depende de eso.

Sin embargo, si los distintos actores —internos y externos— logran coordinar esfuerzos, establecer garantías de seguridad y abrir un camino hacia una reconstrucción institucional basada en la legitimidad constituyente, Venezuela podría iniciar un proceso de recuperación. No sería inmediato ni sencillo, pero permitiría sentar las bases para un Estado funcional y orientado al bienestar ciudadano.

Los próximos años serán decisivos. Lo único claro es que Venezuela ha llegado a un momento que exige definiciones. El desenlace no está determinado, pero dependerá de la capacidad colectiva para evitar un colapso violento y construir un proceso de transición que responda a la complejidad real del país. Pero por sobre todo, aun sabiendo todo esto, estoy seguro que los venezolanos seremos capaces de correr el riesgo de un país inestable. Ya lo hemos hecho por más de 25 años…

Muchísimas gracias…

Caracas, 29 de Noviembre de 2025

Blog: TIC’s & Derechos Humanos, https://ticsddhh.blogspot.com/

Email: luismanuel.aguana@gmail.com

Twitter:@laguana


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