miércoles, 31 de julio de 2024

De fraude a golpe de Estado

Por Luis Manuel Aguana

English versión 

La reacción del pueblo venezolano, que sin ningún llamado se lanzó espontáneamente a las calles a protestar el despropósito de Nicolás Maduro Moros de alzarse con una victoria siendo el perdedor indiscutible de las elecciones del 28J, fue lo determinante, no solo para que el mundo volteara sus reflectores hacia el fraude cometido en Venezuela, sino para lo que todavía falta por suceder.

Sin embargo, creo que se le ha dado un sesgo, una narrativa equivocada a este mega problema creado por un fraude de proporciones bíblicas cometido por el régimen y su CNE. ¿Y por qué? Porque pocos han reseñado que ese accionar del régimen, a mi juicio determinado por la imbecilidad y ansias de poder de quienes lo detentan, lo obligaron a dar un golpe de Estado, en la modalidad de un autogolpe, que se materializó con ese fraude imposible de esconder.

De acuerdo a la definición de Miguel Ángel Martín, expresidente del TSJ legítimo en el exilio, un autogolpe ocurre cuando el propio gobierno de un país actúa contra el Estado que administra, para alterar las reglas a su favor y generalmente perpetuarse en el poder de manera ilegal. Estos golpes implican acciones directas del gobierno para restringir derechos, suprimir oposición y controlar los procesos políticos y judiciales(ver Diario Las Américas, 23-06-2024, Miguel Ángel Martín, “No es un fraude electoral, es un golpe de Estado”, en https://www.diariolasamericas.com/opinion/no-es-un-fraude-electoral-es-un-golpe-estado-n5358763). Y eso es exactamente lo que está ocurriendo hoy en Venezuela.

Un régimen herido de muerte está desatado, ejerciendo violencia en contra de la población indefensa, al verse descubierto en sus intenciones de perpetuarse en el poder, pasándole por encima a la voluntad popular. Pero, la diferencia hoy en comparación con lo que ya venía ocurriendo en su ilegitimidad, el fraude electoral se hizo público, notorio y comunicacional. Las herramientas de esa tecnología que se ufanaba de tener, se han vuelto en su contra para preservar la verdad a favor de la población.

Las advertencias que por años hemos plasmado en este modesto rincón de la red, y las denuncias que han realizado calificados técnicos y expertos en sistemas electorales, finalmente calaron en una población harta de manipulaciones. Hoy existe el convencimiento de que el sistema electoral es un fraude y se requiere con urgencia su cambio, así como amerita un cambio la nación y sus instituciones.

Si nos preocupaba que no existieran testigos opositores en las mesas electorales para obtener las actas del proceso, esos testigos salieron de todas partes en los centros que de manera venezolana proporcionaron las pruebas necesarias para demostrar que Venezuela ganó para sacudirse al régimen de Nicolás Maduro Moros. De múltiples lugares salieron de los centros al cerrarse el proceso para informar a las comunidades los resultados de la elección en vivo y en directo, y todo quedo plasmado en videos que contemplará la historia.

Al régimen darse un autogolpe por la vía electoral, ya la narrativa no puede seguir siendo que tenemos las actas y podemos probar el fraude, porque toda la institucionalidad ha sido pervertida. ¿Ante quién llevamos esas pruebas? ¿Ante la institucionalidad golpista del régimen? ¿Cómo se materializa la trasferencia de poder pacífica y ciudadana si un tirano resolvió ponerle encima la bota militar a la voluntad de un pueblo? Esto entonces hay que comenzar a mirarlo desde otra perspectiva, porque el hecho cierto es que el problema dejo de ser electoral para convertirse en político.

Es por eso que el régimen se adelanta a decir que fue la oposición la que hizo el fraude, instando a su Fiscalía servil a perseguir y encarcelar al ya Presidente Electo LEGÍTIMO, Edmundo González Urrutia (EGU) y a la líder opositora, María Corina Machado (MCM).

Ya el papel electoral de MCM concluyó al lograr aglutinar a las mayorías populares alrededor de EGU en las elecciones, obtener las pruebas del proceso (actas) para poder demostrar que efectivamente se obtuvo la victoria. Pero en Venezuela eso todavía NO ES SUFICIENTE. El pueblo necesita coronarla y eso no lo vamos a lograr utilizando la  misma metodología del pasado de poner a un pueblo desarmado al frente de los pelotones de fusilamiento de la tiranía. Habrá que ser mucho mejores que eso porque ahora existe una gran diferencia: el régimen rompió el hilo constitucional abiertamente y tenemos un Presidente Electo con los votos del pueblo, cosa que NO TENÍAMOS EN EL PASADO.

Volviendo a las definiciones, “Originalmente se entendía, en sentido estricto, como la ruptura del llamado “hilo constitucional”, es decir, la continuidad legítima en el titular del poder ejecutivo, y atendía al concepto clásico de golpe de Estado donde una facción militar asumía este poder sustituyendo a uno democráticamente electo. Sin embargo, en la actualidad, se entiende como todo hecho que implique una usurpación de la soberanía popular, de los poderes constituidos legítimamente o la violación de los principios democráticos con el fin de mantenerse en el poder o asumir poderes más allá de lo permitido en la Constitución” (ver Acceso a la Justicia, Ruptura del Orden Constitucional, en https://accesoalajusticia.org/glossary/ruptura-de-orden-constitucional/) (resaltado nuestro).

Pues bien, claramente se demostró el 29J que Nicolás Maduro Moros, realizando un fraude comprobado (el “todo hecho” arriba mencionado) con ayuda de las cabezas del resto de los Poderes Públicos, ha usurpado –de nuevo y de forma pública, notoria y comunicacional- la soberanía popular, rompiendo el hilo constitucional establecido. Y tal como indica el Artículo 333 Constitucional: “…En tal eventualidad, todo ciudadano investido o ciudadana investida o no de autoridad, tendrá el deber de colaborar en el restablecimiento de su efectiva vigencia”. Y yo agregaría, civiles y militares…

Entendiendo que esto dejo de ser un problema de Actas que deben ser la prueba para la correcta investidura del Embajador Edmundo González Urrutia como Presidente de la República de Venezuela, para convertirse en un golpe de Estado que debe ser atendido y abordado como tal, el comando opositor electoral deberá transformarse en otra cosa completamente diferente, y comenzar a ejecutar inmediatamente las acciones internas y externas necesarias, no solo para resguardar la seguridad del Presidente Electo y la líder opositora, sino la de los millones de ciudadanos que votamos por un cambio, planteando  una lucha muy distinta a la del pasado reciente, con la menor cantidad de sangre posible, que nos lleve a la brevedad a ese final prometido que no es otro que alcanzar la democracia y la libertad de Venezuela.

Caracas, 31 de Julio de 2024

Blog: TIC’s & Derechos Humanos, https://ticsddhh.blogspot.com/

Email: luismanuel.aguana@gmail.com

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lunes, 29 de julio de 2024

Fraude insostenible

Por Luis Manuel Aguana

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A diferencia de los que muchos de mis lectores puedan pensar, mi asombro no fue el fraude en descampado que el régimen y su CNE hicieron en la madrugada de hoy al declarar a Nicolás Maduro Moros ganador de las elecciones del 28J. ¡NO! Fue la torpeza de no aceptar la voluntad soberana del pueblo de Venezuela, que en evidente rechazo al régimen se volcó a los centros electorales para votar en contra de la ruina en la que nos han sumido en 25 años.

¡Imagínense solamente cómo estaría ahora el régimen de Maduro, de haber aceptado los verdaderos resultados! Habría sido catalogado como una “democracia modelo”, con un sistema electoral impecable y respetuoso de los Derechos de sus ciudadanos. ¿Qué tal?

Luego de eso, hubiera sido muchísimo más cuesta arriba convencer al mundo de la ilegitimidad de un régimen que nos ha azotado por 25 años, de haber admitido que perdieron las elecciones. Casi que puedo agradecerles que lo hayan hecho porque lo que vendrá en el futuro los purgará definitivamente de Venezuela.

Con 4 de los 5 Poderes Públicos en los bolsillos, la Comunidad Internacional les habría reconocido y abierto todas las puertas, levantado las sanciones y entregado el dinero  retenido, quitando los letreros de “Se Busca” con recompensas millonarias a los criminales que ocupan el poder. ¿¡Qué nivel de imbecilidad tan grande pueden tener a quienes se les ocurrió semejante estupidez!?

A finales de 2015 manejaron mucho más inteligentemente la situación. Aceptaron perder la Asamblea Nacional en diciembre de ese año e inmediatamente la castraron con su TSJ, la dejaron correr algunos meses con un Referendo Revocatorio en el 2016 que finalmente bloquearon,  y en mayo del año siguiente, en 2017, convocaron a una Constituyente para terminar de pisarla. Ahora perdieron la oportunidad de oro de materializar el dicho “perdiendo también se gana”. Y eso que la Asamblea Nacional es por mucho el Poder del Estado más importante de Venezuela.

Pero luego de 25 años de éxitos macabros, lograron perder todo eso en una sola noche. Así como el alcohólico anónimo que por desesperación se emborracha luego de 25 años de abstención. Pero como dicen, las cabras siempre tiran para el monte. No podían esperar que la rana los pudiera pasar por el río y la picaron en el medio de la corriente porque “esa es su naturaleza”. Y eso es así porque son naturalmente criminales.

Si bien es cierto que sabíamos que podrían hacer un fraude, como lo habíamos reseñado tantas veces, el tamaño del tsunami de votos en contra fue tal que no supieron qué hacer con eso. Trataron de impedir desesperadamente la presencia de los testigos como en otras oportunidades, pero se encontraron con un pueblo arrecho que se impuso en todos los centros. Trancaron la recepción de las actas a los servidores del CNE, pero cada acta ganadora ya había sido acopiada en su mayoría por la oposición. No era ni necesario contar cada voto. La respuesta de la población fue de tal magnitud que se asustaron al punto de enviar a sus asesinos en moto a dispararle a los electores en los centros. La propia locura colectiva. Incluso en Acarigua, en el Barrio La Romana, la Guardia Nacional se robaba las cajas con los comprobantes de voto, como quien se roba una gallina, tomándola y pegando la carrera (ver post de @TAMARA_SUJU, en https://x.com/TAMARA_SUJU/status/1817758716713689360). Esa es la mejor ilustración de lo que pasó ayer, unos ladrones roba-gallinas se robaron la elección. 

Pero ocurrió algo que no se había visto nunca antes en Venezuela: los resultados empezaron a salir de los propios centros, y se viralizaron por las redes sociales, dando diferencias de 3, 4 y 5 veces la votación de Edmundo González Urrutia (EGU) por encima del régimen en todas las regiones del país. ¿Quién entonces podría dudar del resultado real de esa elección, por más chavista-madurista que fuera? Nadie…

Entonces ese fraude del CNE y Maduro es insostenible. Antes, técnicos como yo y otros que hemos investigado y trabajado acerca de las modalidades tecnológicas del fraude, y que éramos considerados como cucarachas de laboratorio, nadie nos escuchaba que el régimen se ha robado TODAS las elecciones desde el año 2004.

Ahora ese fraude se constata en la calle de manera silvestre y a los ojos de todo el mundo. Era necesario que el robo fuera creíble. Que ambas opciones fueran lo suficientemente cercanas para poner al régimen a ganar por un pequeño margen, lo suficientemente seguro para permanecer en el poder. Pero en esta oportunidad eso fue imposible. El Rey se quedó desnudo frente a todos, no solo ante unos pocos que podíamos técnicamente verlo y gritábamos que lo estaba. ¿Cómo podría gobernar ahora Maduro ante el desprecio abierto de la población, propia y contraria, que lo sabe ahora  comprobadamente un usurpador? Porque hasta su propia gente lo rechazará al saberlo de cierto perdedor y ladrón de elecciones. Y eso no se puede sostener en el largo plazo.

Ahora bien, después de este atraco en descampado, ¿Qué es lo que viene? Calma y perseverancia. Y esta es la parte más difícil para nosotros porque eso no está en nuestro ADN. Como he mencionado en otras oportunidades, los venezolanos somos los inventores de los operativos. Nos gusta que las cosas pasen inmediatamente. Y esto que paso ayer fue un gran operativo que debía dar como resultado la expulsión del régimen.  “Lo mío que me lo den ya”, y en esta oportunidad el régimen bloqueó esa salida. No tenemos una cultura de trabajo sistemático y perseverante para abordar y resolver los problemas. Y esto está respaldado por estudios académicos y gerenciales:

 “Somos buenos enfrentando situaciones de emergencia y en acciones de tipo comando para manejar situaciones críticas” (Granell y otros, p103, 1997) (1). Pero fallamos estrepitosamente cuando se trata de llevar un plan de largo plazo: “En términos generales, podemos considerar que la cultura venezolana es esencialmente cortoplacista, con un predominio del pensamiento sincrónico, una concepción muy flexible del tiempo y orientada a la obtención de resultados inmediatos más que al inferimiento de recompensas futuras” (Granell y otros, p107, 1997) (1).

Pero si queremos materializar en el futuro la recompensa inmediata que nos negaron ayer de ver salir a Maduro de Miraflores, deberemos esperar y perseverar, siguiendo el lineamiento de un liderazgo claro como el de María Corina Machado (MCM). El régimen ha cometido, más allá de un fraude, un golpe de Estado. ¿Por qué digo esto? El expresidente del Tribunal Supremo de Justicia legítimo en el exilio, Miguel Ángel Martín, razona esta situación días antes del 28J: “¿Por qué el régimen de Maduro está cometiendo Autogolpe?”, y su respuesta no deja lugar a dudas:

“El régimen de Maduro está socavando sistemáticamente la voluntad popular y las normas constitucionales establecidas para perpetuar su control sobre el poder. Estas acciones incluyen represión contra la oposición, manipulación de los procesos electorales y restricción de las libertades civiles. Esta erosión de la estabilidad institucional y la legalidad democrática refleja un claro intento de mantenerse en el poder a pesar de la oposición generalizada y del deterioro económico y social del país. Esta situación en Venezuela destaca cómo los golpes de Estado pueden manifestarse no solo a través de acciones militares directas, sino también mediante estrategias políticas y manipulaciones institucionales que amenazan los principios fundamentales de la democracia” (ver Diario Las Américas, 23-06-2024, Miguel Angel Martín, “No es un fraude electoral, es un golpe de Estado”, en https://www.diariolasamericas.com/opinion/no-es-un-fraude-electoral-es-un-golpe-estado-n5358763).

Esto configura una situación incluso más grave de la que ocurrió con Juan Guaidó Márquez, siendo Presidente Encargado por aplicación de la Constitución, pero SIN LOS VOTOS, en el año 2019. A diferencia de ese entonces, a partir hoy, el Presidente Constitucional Electo CON LOS VOTOS de todos los venezolanos, se llama Edmundo González Urrutia. Mejor no pudo ser la respuesta de MCM y EGU ante este fraude burdo y desproporcionado del régimen y su CNE proclamando como un hecho certificado la Presidencia de EGU a todos los venezolanos y al mundo.

La Comunidad Internacional comenzó por exigir pruebas de ese despropósito, como los EEUU, principal país dueño de las sanciones: “Es fundamental que cada voto se cuente de manera justa y transparente, que los funcionarios electorales compartan la información de inmediato con la oposición y los observadores independientes sin demora, y que las autoridades electorales publiquen las actas” (ver cuenta de X de la Embajada de los EEUU, Venezuela, @usembassyve, Comunicado del Secretario de Estado Antony Blinken, en https://x.com/usembassyve/status/1817793921776341207). Creo que de eso va a depender su reconocimiento.

Y por más reconocimiento que le otorguen sus aliados políticos internacionales, Maduro se confirma hoy como USURPADOR oficialmente y, léase bien, será válida cualquier acción que se realice tendiente a restaurar el orden constitucional en Venezuela, para colocar en la Presidencia de la República a su legítimo titular. Eso debería ser un claro mensaje para las Fuerzas Armadas. Más les hubiera valido reconocer a EGU. En esa apuesta fraudulenta al estilo de Rosalinda pueden perderlo todo, incluso mucho más que el poder…

Caracas, 29 de Julio de 2024

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Twitter:@laguana

(1)  Éxito Gerencial y Cultura, Retos y Oportunidades en Venezuela / Managing Culture for Success, Challenges and opportunities in Venezuela, Granell, Garaway, Malpica, Ediciones IESA 1997, ISBN 980-217-189-1

lunes, 22 de julio de 2024

La decisión del 29J

Por Luis Manuel Aguana

English versión

Algunos dirán que hay una equivocación en el título de esta nota. No la hay. La decisión del 28J ya la tomamos los venezolanos de expulsar del poder con los votos a Nicolás Maduro Moros y sus ladrones el 28J. Esa decisión es clara y firme. La que falta por tomar es la decisión del 29J cuando el CNE le lleve los resultados reales a sus jefes del régimen para que estos tomen la decisión de obedecer o no a la voluntad popular. ¿Qué creen ustedes que harán?

Hay opiniones encontradas al respecto. Maduro ofreció un “baño de sangre” si perdían las elecciones, en una suerte de negación violenta de la situación política. Otros dicen que entregarán el poder, pero se ocuparan de hacer control de daños, llamando a un referendo consultivo para imponernos una nueva Ley Orgánica del Poder Popular, tan inconstitucional como la original. Otros dicen que habrá un descalabro y el régimen se caerá como un castillo de barajitas y todos huirán cual ratas de un barco que se hunde. Otros, como Freddy Bernal, organizan a sus motorizados violentos para arremeter en contra de la población indefensa que se le ocurra protestar el resultado que dará el CNE, por supuesto a favor de Maduro.

Al margen de todas esas opiniones, del otro lado aparece una dirigencia opositora muy segura del triunfo electoral, y tienen todas razones para estarlo, vista a los ojos de todo el mundo la preferencia electoral masiva en contra del régimen en todos los rincones del país, a favor del cambio representado por María Corina Machado (MCM) y Edmundo González Urrutia (EGU), confiando en que la partida de criminales del régimen solo vociferan, y al final terminarán entendiendo que esa es la voluntad del pueblo y aceptarán pacíficamente el resultado adverso. Es por esa razón que nadie de la campaña opositora indique que es lo que harán si el régimen en la madrugada del 29J decide como el Jalisco mexicano, que “nunca pierde, y cuando pierde arrebata”.

Y esto se materializaría con un resultado que “cuadre” producto de un sistema automatizado que se ha sofisticado en más en 20 años y del cual la oposición tercamente insiste desestimar en su alcance y profundidad, incluso defendiéndolo también como el régimen “el mejor sistema electoral del mundo”, siendo un sistema diseñado especialmente para que los votos no sean contados en su totalidad por los testigos sino por unas máquinas controladas por el CNE, y de las que existen indicios matemáticos y estadísticos que señalan de que son intervenidas para cambiar los votos de los venezolanos.

Ya de por sí, el solo hecho de que los testigos no puedan contar todos los votos de una elección debido a un Reglamento Electoral írrito constituye un hecho irregular INACEPTABLE por cualquiera que compita en esa elección. Pero la oposición oficial venezolana ha aceptado esa condición descabellada desde la primera vez en el año 2004, y tampoco la ha denunciado en 20 años que tiene con nosotros ese sistema de contar votos. A partir de allí la oposición no ha ganado ni una sola elección sin la aprobación del régimen.

No voy a perder el tiempo analizando lo que pasaría en Venezuela si el régimen acepta que perdió la elección y el CNE proclama a EGU presidente Electo de los venezolanos. Ojalá que estemos en esa situación, como decía un antiguo jefe que tuve. Siguiendo la lógica cartesiana de una elección  que refleje lo que realmente sucede en el país y el sentir de sus ciudadanos, eso es lo que precisamente debería ocurrir con toda seguridad, si no tuviéramos la tiranía que tenemos en el poder.

Pero no estamos en un contexto de lógica cartesiana. Tenemos unos criminales que han asesinado opositores en prisión, que mantienen civiles y militares en encierros infrahumanos y han asaltado el erario público, al punto impensable de quebrar a un país petrolero desde sus cimientos en 25 años de ejercicio del poder. En el medio del camino han adquirido toda la tecnología electoral necesaria para que los resultados de elecciones  cuadren a su favor, a contra vía de lo que los electores hayan decidido con sus propios sentidos. Hemos dedicado años intentando explicar que no es suficiente tener los votos frente a un sistema tecnológico muy complejo que siempre arrojará resultados a favor del régimen.

Algunos me dirán que existen “auditorías” y que “es imposible que el régimen pueda cambiar los votos”. A eso respondo con conocimiento de causa  que la tecnología apropiada puede hacer lo que sea, incluyendo manipular el resultado de las actas de una elección. Los programas se pueden cambiar en cualquier computadora y poner a funcionar otros a favor del que los manipula; los datos se pueden intervenir en el medio de una transmisión; un operador bien entrenado puede cambiar cualquier cosa que desee en vivo en las máquinas de los centros. Hay un infinito número de posibilidades técnicas que se pueden manejar en el mundo de la tecnología de la información en el medio de un sistema de esa complejidad, y en especial en la actualidad. Nadie podía ni siquiera imaginar hace unos años que una máquina hablara con una persona, y ahora es posible.

¿Qué es lo ÚNICO seguro en este océano de tecnología? Lo que la gente vio con sus propios sentidos y depositó en una urna electoral. Nada más. En todas esas urnas se encuentra la verdad de cualquier proceso electoral. Las actas no son más que el reflejo de eso y el resumen totalizado de esa expresión. Eso es lo que se cuenta al final, de allí la expresión “acta mata voto”. Pero si vamos a creerle a lo que saca una máquina programada por un régimen criminal, dudo mucho que sus resultados se correspondan con lo que está depositado en las urnas, y que fue lo que vieron y constataron los electores venezolanos con sus propios sentidos.

Cuando en la madrugada del 29 de julio, el Presidente del CNE nos informe que Nicolás Maduro Moros resultó ganador de las elecciones, tengan la certeza de que lo hará basado en el hecho que los resultados de las actas arrojan a Maduro como ganador del proceso. En ese punto, ¿qué harán la oposición oficial y MCM? ¿Aceptar un resultado que contraviene cualquier lógica que hemos percibido con nuestros 5 sentidos en toda Venezuela? ¿MCM y EGU aceptarán eso solo porque las máquinas de quienes manejan un CNE corrupto lo dijeron? Ese será el momento decisivo de Venezuela.

Es muy posible que exista una fuerte inclinación interna, en especial de la MUD-PU, a aceptar ese resultado, no solo porque lo han hecho antes, sino porque en el fondo existe la creencia absurda en ese sistema de robar votos del régimen. Pero no creo que ese resultado lo acepten los millones de electores presentes en las ya legendarias concentraciones de MCM en todo el país, y que vieron con sus propios ojos y depositaron sus papeletas a favor de EGU. Y la ÚNICA MANERA de dirimir ese conflicto que amenazará la paz y la tranquilidad de Venezuela por muchos años, será que los militares del Plan República, los testigos y los venezolanos presentes en todos los centros, ABRAN TODAS Y CADA UNA DE LAS CAJAS Y CUENTEN TODOS LOS VOTOS.

Esa sería la única manera en que los venezolanos creamos que Maduro resultó vencedor el 28J. Esto es, SI LA SUMA DE CADA VOTO QUE EMITIÓ Y CONSTATÓ CON SUS SENTIDOS CADA VENEZOLANO se corresponde con esa afirmación. Es por esa razón por la que en todos los pueblos del mundo LAS PERSONAS ESCRUTAN TODOS los votos de los ciudadanos, y la tecnología lo que hace es auxiliar en la contabilidad de los votos.

¿Y cómo comprobar la verdad de lo que pasó en la madrugada del 29J? Con la presencia firme, pero pacifica y masiva de todos los que votamos por un cambio a través de los votos, a las afueras de los centros en donde votamos en todo el país, en una protesta sostenida, exigiendo el conteo manual de todos nuestros votos emitidos en los centros respectivos. Y en una manifestación presencial alrededor de cada centro, que el mundo constate si en verdad Maduro ganó o no esa elección.

Esta nota va dirigida a los venezolanos que podremos votar el 28J, no al comando opositor ni a la dirigencia política, que tal vez sean los primeros en aceptar lo que dicen como verdad las máquinas de unos criminales. A ellos al final les tocará hacer lo que el pueblo les exija, porque es la Soberanía Popular la que debe manifestarse en el momento más crítico del país. La responsabilidad de la dirigencia política deberá ser direccionar y defender “hasta el final” lo que se expresó en las urnas. Pero lo que sucederá, la decisión del 29J, será del pueblo, de nadie más, porque quizás esta sea la última oportunidad de hacerlo. Ojalá que eso si lo puedan aceptar.

Caracas, 22 de Julio de 2024

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jueves, 18 de julio de 2024

El fraude como hecho político

Por Luis Manuel Aguana

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Cuando inicié este blog hace 14 años, una de las primeras notas que escribí, que por cierto no leyó casi nadie (si ahora no llego a mucha gente, imagínense en aquella época) tuvo que ver con mi asombro al leer El Nacional del 28 de febrero de 2010, que titulaba: “Cubanos manejan Bases de Datos de los venezolanos”.

Esa noticia me provocó tal indignación como técnico venezolano -para la época con más de 35 años de ejercicio profesional en esa área- que hice un llamado público en los siguientes términos a mis colegas: …los técnicos en Tecnología de la Información no pueden ni deben ser indiferentes. Tienen una responsabilidad inmensa con el país. La tecnología y su impacto dejo de pertenecerles para ser un bien que afecta a los países, a la humanidad en su conjunto. Un técnico, un analista, un programador, un Director de Tecnología SABE lo que sus mandantes desean y pueden hacer con los sistemas. Y si aunado a ello, está consciente de que lo que se desea hacer violenta los Derechos Humanos de los ciudadanos DEBE negarse a participar en ello y denunciarlo. De otra manera es cómplice y estaría incurso en violación de esos Derechos también (ver Cubanos Manejan Bases de Datos de los Venezolanos, en https://ticsddhh.blogspot.com/2010/02/cubanos-manejan-bases-de-datos-de.html).

Fue a partir de ese momento que profundicé en este sitio lo que significaba el uso de la tecnología de la información en la violación de los Derechos Humanos y que se expresara abiertamente con este régimen en el poder, a través de un sistema electoral automatizado impuesto desde el CNE a los venezolanos. Desde esta pequeña tribuna pude conocer a otros venezolanos que como yo rechazaron esta violación al Derecho Humano a Elecciones Auténticas, dedicando gran parte de este rincón de la red a denunciar esta violación.

Ya había comenzado viviendo la realidad  del fraude técnico cometido años atrás por el CNE en el año 2004, al participar activamente con nuestra ONG, AC Familiametro, en las luchas de la sociedad civil en el Referendo Revocatorio que comenzó en año 2003 en el Comité ProSi, extraordinaria iniciativa de más de 150 organizaciones de la sociedad civil de Caracas, con sede en el INAESIN (Instituto de Altos Estudios Sindicales de la CTV). Después de casi dos años de intenso trabajo en esa iniciativa concluí en ese entonces que era materialmente imposible que perdiéramos ese Referendo. No después de haber vivido lo que vivimos personalmente por casi dos años en cada barrio visitado de las 22 parroquias de Caracas.

La oposición oficial podía mentirle a Venezuela aceptándole ese fraude al régimen, pero no a nosotros que estuvimos allí. Y la dirigencia política opositora de la Coordinadora Democrática ni siquiera fue capaz de presentarse personalmente a dar explicaciones de esa supuesta derrota a la gente que se convocó en Caracas. Tuvimos que hacerlo nosotros en las parroquias de la capital desde la sociedad civil. Fue extremadamente duro explicar lo inexplicable.

De ese entonces a esta parte ha sido toda una cruzada consolidar la narrativa de que el CNE del régimen construyo una plataforma técnica imbatible para engañar a la población, que estuvo convencida hasta no hace mucho tiempo que no éramos la suficiente mayoría para sacudirnos electoralmente al régimen. En esta línea de pensamiento participó activamente la oposición oficial, colaborando de ese modo al fraude permanente que nos aplicaba el CNE, elección tras elección. Puedo decir sin lugar a dudas que desde la primera elección en el año 2004, año de la inauguración del voto electrónico en Venezuela, que los opositores venezolanos hemos sido mayoría SIEMPRE y los resultados del sistema electoral del CNE han sido cambiados consistentemente. Es por eso que no esperamos nada diferente para el 28J.

El primer éxito real que hemos tenido en todos estos años de lucha electoral permanente aquellos que hemos denunciado consistentemente las trampas técnicas del CNE, fue sentar y sentenciar en el banco de los acusados al sistema electoral automatizado del régimen, siendo uno de los mayores logros la sentencia del 13 de junio de 2018 del TSJ legítimo en el exilio que anuló ese sistema (ver sentencia en TSJ Legítimo declara Nulo el Uso del Voto Automatizado para Elecciones en Venezuela, en http://ticsddhh.blogspot.com/2018/06/tribunal-supremo-de-justicia-declara.html).

Aunque esa sentencia no fuera aplicada en Venezuela, ni reconocida por la oposición oficial, constatándose de esa manera su complicidad en el mantenimiento del régimen en 20 años de lucha de los venezolanos por salir de esta pesadilla, logró finalmente  explicarles a los venezolanos la profundidad del problema y la trampa del régimen en los procesos electorales.

Pero el sistema con su fraude implícito continuó igual, incluso mejorando la trampa con el tiempo, complementándola en la distribución de los centros y electores en todo el país a favor del régimen, así como el resto de las arbitrariedades cometidas, como las inhabilitaciones a contendores que impidieran de alguna manera el triunfo electoral del régimen. Aun siendo explicado técnicamente que existía el fraude multifactorial, los venezolanos insistieron como sociedad en la vía electoral a pesar de eso. Hay que reconocer que esa inclinación pacifica de nuestro pueblo al querer dirimir el poder a través de los votos es un sello que realmente nos distingue, a sabiendas de que nos encontramos sometidos a una tiranía.

Pero en esta oportunidad, a diferencia del lamentable episodio de abril de 2013 donde Capriles ganó y no cobró las elecciones presidenciales fraudulentamente adjudicadas a Nicolás Maduro Moros, el pueblo SABE CON PLENO CONOCIMIENTO DE CAUSA QUE EL RÉGIMEN INTENTARÁ ROBARSE UNAS ELECCIONES DE LAS ESTÁ CONSCIENTE DE QUE SOMOS MAYORÍA.

No existe NADIE en Venezuela y el mundo que dude que los venezolanos que queremos que Nicolás Maduro Moros y su régimen salgan del poder SOMOS UNA MAYORÍA DETERMINANTE. Ahora ni la oposición oficial ni nadie puede negar esa verdad tan grande como una catedral, por más sistema electoral automatizado trampeado del que disponga el régimen. Ya el fraude no puede ser más considerado como un problema técnico, sino que se convirtió en un hecho político incontrovertible.

Al señalar que este problema dejó de ser técnico para convertirse en político, intento afirmar que luego de muchos años, definitivamente ya no quedan dudas en la población, y ahora el pueblo aun conociendo que el fraude está en plena ejecución, en lugar de abstenerse como en el pasado, ha decidido participar masivamente, advirtiéndole al régimen "ahora atrévete a hacerlo y atente a las consecuencias", desafiando abiertamente y por la calle del medio su intención vulgar de quedarse en el poder por encima de la Soberanía Popular. Este es un cambio histórico nunca antes visto en la conducta de los ciudadanos en su apego por la democracia.

El pueblo venezolano le paso por encima al fraude electoral que nos hicieron con sus máquinas durante 20 años, dejando atrás toda la complejidad del mamotreto tecnológico  del CNE, para convertir este problema en un hecho político trascendental que será resuelto, con el favor de Dios, a favor de los venezolanos el mismo día 28 de julio. El fraude como hecho político es la mejor transformación hacia la libertad que haya inventado el pueblo venezolano.

Caracas, 18 de Julio de 2024

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lunes, 15 de julio de 2024

El 28J y el cáncer de la Revolución Bolivariana

Por Luis Manuel Aguana

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Intervención en la Cátedra Pio Tamayo del lunes 15 de Julio de 2024: ¿Qué pasará el 28J-24? ¿Fin de la “Revolución Bolivariana socialista”?

De nuevo mi permanente agradecimiento a la Cátedra Pío Tamayo y al Profesor Agustín Blanco Muñoz por su invitación para reflexionar acerca de los sucesos del país, y en especial aquellos que están construyendo la historia contemporánea de Venezuela, como los que ocurrirán al finalizar el presente mes de julio de 2024.

En esta oportunidad las preguntas del Foro son muy precisas, en especial por la gran expectativa que se ha creado entre la población por un cambio en la conducción política del país, de las manos de un liderazgo nuevo, luego de la muy dura y decepcionante experiencia que representó el gobierno interino que se estableció en enero de 2019.

En relación con la primera pregunta, ¿Qué pasará el 28J-24?, esta pareciera dirigida a un adivino, y, pero en realidad, no lo es. Quienes hemos tenido una formación técnica y hemos sido investigadores en diferentes áreas, la metodología comúnmente utilizada para predecir eventos es estudiar el comportamiento pasado de las variables que intervienen en un proceso y estimar con cierto grado de certeza su comportamiento futuro.

Y sin ahondar en una mayor explicación técnica en relación con los que siempre hemos insistido en el fraude electoral permanente y sistemático en que ha incurrido el CNE después de cambiar, a partir del año 2004, la manera de contabilizar los votos de los venezolanos, a un sistema de votación y escrutinio automatizado, mencionaré una de las conclusiones de una investigación publicada recientemente por el matemático Guillermo Salas D., en su libro “El Poder de la Matemática” (1). Salas concluye, y cito:

“Las evidencias basadas en matemática estadísti­ca que se muestran a lo largo de este escrito, han sido las que han permitido llevar las discusiones poco fundamentadas que por años se han dado sobre el desempeño que tuvo en su debut el sis­tema de votación objeto de este caso de estudio, a un ámbito mucho más objetivo. Éstas son las que inclinan la balanza de forma contundente a favor de la tesis del fraude, electrónico y masivo, y permiten aseverar, con un grado de certeza vir­tualmente igual a 1, que esta tesis es la correcta. También la matemática es la que permite inferir que el sistema de votación objeto de este caso de estudio, al menos en su debut, debió tener una co­nectividad inalámbrica oculta, que permitía, que desde un centro de control se interactuara con las máquinas de votación en tiempo real” Fin de la cita (Salas D, Pág. 123) (Ref. Amazon: https://www.amazon.com/-/es/Guillermo-Salas-D/dp/8412677757/).

De estas conclusiones se puede desprender que el régimen ha alterado los resultados de los procesos electorales en Venezuela para permanecer en el poder desde el año 2004, por lo que podemos concluir que el 28J no será diferente, en la intención de alterar los resultados a través de los medios tecnológicos de los que dispone. Múltiples denuncias realizadas, incluyendo una muy reciente del Comisario Iván Simonovis, hoy en el exilio, donde señala cómo y quiénes están involucrados en ese delito de corte tecnológico (ver @Simonovis, Tengan presentes estos nombres y estos rostros, en  https://x.com/simonovis/status/1805539319886614885).

Pero creo que esa no es la respuesta que la Cátedra está esperando. Sabemos ya de cierto que el fraude existe y se está desarrollando a los ojos de todo el mundo, comenzando por impedir que la otrora precandidata opositora, ganadora indiscutible de las primarias, pueda competir en esta elección. Ya no es una especulación de unos técnicos que hemos  denunciado hasta la saciedad al “mejor sistema electoral del mundo”. Ya es un hecho indiscutible que el régimen ya está perpetrando fraude electoral.

Pero si ya comprobamos que el fraude ha existido siempre, ¿por qué insistimos que en esta oportunidad las cosas serán diferentes? Porque si bien es cierto que el régimen es capaz de declarar en la madrugada del 29 de julio a Nicolás Maduro Moros como “vencedor” de las elecciones, basándose en unos resultados que cuadrarán perfectamente por todas las trampas técnicas  que han logrado perfeccionar por 20 años, el peso de lo que realmente pase estará en la disposición que tenga la dirigencia opositora de aceptar un fraude –como ya lo ha hecho en el pasado- con una población que en esta campaña electoral ha demostrado mayoritariamente en las calles de todo el país, haber perdido el miedo a confrontar y no dejarse robar de nuevo la elección, exigiendo el conteo total de los votos emitidos en todo el país, lo que podría  producir una situación de rebelión cívico-electoral, como la he llamado en mis artículos recientes, de consecuencias impredecibles.

Y como en otras oportunidades de la historia de Venezuela, situaciones como esa la han dirimido las FFFAA. Los militares serán quienes en definitiva decidirán el curso de los acontecimientos. Y eso ya pasó el 11 de abril de 2002, cuando la oposición oficial no supo manejar ese episodio trascendental de protagonismo popular frente a un régimen que había abiertamente cometido un delito. Espero que hoy las cosas sean diferentes y los militares respalden al pueblo venezolano comprobando las urnas electorales, si eso se hace necesario, para verificar si lo que dice el CNE se corresponde con la realidad.

Sin embargo, prefiero que del mundo militar hable una persona que lo conoce bien. En un reciente artículo, el General de División retirado, Carlos Julio Peñaloza, ex Comandante General del Ejército, señala y cito: “En una situación parecida está hoy el colombiano Maduro, quien luego de haberse robado las elecciones de 2018 espera repetir el fraude con sus consabidas trampas, Al igual que en esa oportunidad la situación militar es tensa. Es cierto que algunos oficiales mercenarios apoyan al régimen para obtener beneficios económicos, pero no son mayoría. De producirse un alzamiento en caso de fraude en las venideras elecciones lo más probable es que Maduro huya, como Pérez Jiménez. Para espolear su huida debemos convencer a los militares que su futuro esta con la democracia y no con la cleptocracia chavista que ha desprestigiado y prostituido a la organización armada. La mejor forma de lograrlo es empezar desde ahora, con un llamado a un paro nacional a partir del día de las elecciones, en caso de detectarse fraude” Fin de la cita (ver Carlos Julio Peñaloza, La Patilla, ¿La historia se repite?, en https://lapatilla.1eye.us/2024/07/12/carlos-julio-penaloza-la-historia-se-repite/).

 

Mi estimado amigo, el General Peñaloza lo llama “paro nacional”, pero yo lo propongo como una rebelión cívico-electoral pacífica del pueblo venezolano, exigiendo el conteo de todas y cada una de las boletas emitidas, en todas las mesas de todos los centros del país, en caso de que el resultado no se corresponda con lo que ha visto Venezuela en las calles, al paso de María Corina Machado y Edmundo González Urrutia, versus el repudio demostrado a Maduro y sus cómplices en todo el país. Los militares deben ser los primeros en acompañar eso para comprobarlo.

 

Pero, aun reconociendo el régimen a duras penas y con mucho esfuerzo la victoria de la oposición, ¿representará eso el fin de la Revolución Bolivariana socialista, como es la pregunta de la Cátedra el día de hoy? No lo creo. De hecho ya están preparándose para eso.

 

El conocido abogado y articulista, Omar Estacio, en un reciente artículo señala, y cito: “…el pasado 28 de mayo, entre gallos y medianoche, la espuria Asamblea Nacional de Venezuela, sancionó la no menos espuria reforma parcial de la Ley Orgánica del Poder Popular. El propósito de esta última, como lo hemos venido publicando, es vaciar de sus atribuciones naturales a la presidencia de Venezuela. Neutralizado por los demócratas venezolanos, el fraude electoral, en sus diferentes facetas y modalidades, que culminará el próximo 28 de julio, el presidente electo, Edmundo González, en lugar de posesionarse el 10 de enero de 2025 de una verdadera jefatura de Estado, sería el titular de un cascarón vacío. Un fraude poselectoral, para hacernos entender mejor” Fin de la cita (ver Omar Estacio, La Patilla, Fraude poselectoral vía los consejos comunales, en https://lapatilla.1eye.us/2024/07/11/omar-estacio-z-fraude-poselectoral-via-los-consejos-comunales/). Esta estrategia de “vaciar” de atribuciones los cargos donde no resultan ganadores, ya la han aplicado en la Alcaldía Metropolitana de Caracas y las gobernaciones estratégicas del país, como la del Táchira. Ahora van por la Presidencia de la República a través de otro fraude, esta vez poselectoral.

 

Este cáncer denominado Revolución Bolivariana, que con seguridad será removido del Poder Ejecutivo en su parte fundamental el 28J, no se extinguirá con solo sacar el tumor de Miraflores. Requerirá de un tratamiento de terapia inmediata posterior para eliminar posibles metástasis, tal y como se le aplica a un cáncer en el cuerpo humano. Esa terapia es nuestra propuesta de convocatoria al pueblo a una Asamblea Nacional Constituyente, por iniciativa popular, de la mano del liderazgo político que saldrá victorioso el 28J, utilizando la inercia electoral de la elección presidencial.

 

Cualquier parecido con la realidad venezolana de 1999 NO ES PURA COINCIDENCIA. Se requerirá de esa decisión en ese preciso momento para poder cambiar constitucionalmente la realidad política del país que se nos ha impuesto por 25 años. Eso fue precisamente lo que hizo Hugo Chávez Frías para cambiar la realidad de Venezuela, y nosotros debemos hacer lo mismo.

 

Esta Asamblea Nacional Constituyente estará en la capacidad de “transformar el Estado, crear un nuevo ordenamiento jurídico y redactar una nueva Constitución” tal y como lo señala el Artículo 347 Constitucional. Ya esto dejo de ser una opción para convertirse en una necesidad ante el inminente peligro de perpetuar el desastre, así hayamos ganado la elección del 28J. Esperamos que así lo comprenda el nuevo liderazgo político, como una deuda pendiente por saldar al pueblo venezolano.

Muchísimas gracias…

Caracas, 15 de Julio de 2024

Blog: TIC’s & Derechos Humanos, https://ticsddhh.blogspot.com/

Email: luismanuel.aguana@gmail.com

Twitter:@laguana

(1) Salas D., Guillermo, El poder de la matemática, Editorial La Esquina del Alveo, Madrid, España, ISBN: 978-84-126777-5-1